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lunes, diciembre 10, 2018

La destrucción de nuestro patrimonio histórico por la cursilería y el trasnocho ideológico chavista: el caso del León de Caracas




En la entrada de Caracas por la autopista Valle-Coche, la actual alcalde del Municipio Libertado Érika Farías (sí la misma que no atiende el problema de la basura y mantiene el abandono de nuestra ciudad capital) realizó éste horroroso cambio que destruye nuestro patrimonio, identidad y símbolos. Nuestro admirado amigo y colega: el reconocido historiador Tomás Straka expresó la mejor interpretación de éste hecho: 

Cierto indigenismo, de suyo eurocéntrico, más o menos comprensible en el siglo XIX, como supuesta declaración contra el eurocentrismo colonial. Es una aporía si tomamos en cuenta la estética de la escultura, su busto de rumbera, hoy de "explotada", como en las representaciones mexicanas de Hilguera y en nuestro Centeno Vallenilla; el mito de eso que en México llaman la "india bonita" (es decir, una que no parece india), el hecho mismo de erigir estatuas. Si Apacuana existió, difícilmente pudo haberse sentido representada en esto. Pero es una aporía de larga data.
Lo notable en esto, como en casi todo en esta Revolución, es la insistencia en una forma de mirar y hacer las cosas, que el resto ya ha dejado atrás, muy atrás. ¡Volver a los simbolos de cierta izquierda de los 30s y cierto fascismo de los 50s! He ahí la ecuación del chavismo.

Y acá la nota de protesta del Frente en Defensa del Norte de Caracas liderizado por Carlos Julio Rojas: 

Vecinos protestan en defensa del León de Caracas y califican su sustitución de ilegal

Un grupo de luchadores sociales se apostaron en la entrada del Puente Los Leones de El Paraíso, donde realizaron una protesta creativa en defensa de los símbolos históricos de Caracas, destacando el icono del León el cual hace pocas horas fue retirado de la entrada de la capital y sustituido por una estatua de la india Apacuana, todo por orden de la alcaldesa Erika Farías. Los vecinos calificaron esta medida de ilegal ya que viola la ordenanza de símbolos municipales de Libertador en la que se decreta al mencionado felino como parte del escudo de armas de la ciudad.
Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente en Defensa del Norte de Caracas, señaló que en un acto abusivo Erika Farías decidió entre gallos y medianoche retirar la estatua del León sustituyéndola por la imagen de una india llamada Apacuana. “Con todo el respeto que merece la guerrera, esta indígena no pertenece a Caracas, ella hizo vida en los Valles del Tuy, por eso, que sea la imagen de la capital es un exabrupto histórico. Recordando además que esto es un sátira cuando el tratamiento del Gobierno de Maduro a los indígenas es insultante, teniendo claros ejemplo en las agresión a los Pemones en el parque nacional Canaima”, dijo.
Rojas reveló que esta decisión es ilegal al estar violando la ordenanza de Símbolos Municipales de Libertador aprobada a finales de 1993, la cual está vigente. “Esta ley certifica que el escudo de armas incluye al león como icono de Caracas, su retiro es una forma de pisotear nuestra historia de casi 500 años de fundación como ciudad. Tanto Jorge Rodríguez en principio, como hoy Erika Farías no tienen respeto por nuestra cultura y por eso piensan eliminarla de un plumazo”.
Recordó que este no es el primer intento del Gobierno de atentar contra los iconos históricos de la ciudad, primero fue intentar eliminar el escudo de Caracas cambiándolo por una estrella roja al más puro estilo soviético. “Y por si no fuera poco el escudo de Santiago de León de Caracas también fue retirado del salón de sesiones del Concejo Municipal  y en su lugar coloraron cuadros de Chávez, Eliecer Otaiza y Robert Serra. Concejales que no quieren a la capital sino se dedican a roba y destruir nuestra memoria histórica”, afirmó.
El vocero de Caracas Ciudad Plural informó que iniciarán una campaña comunicacional que denominarán con el hastag #DefiendeAlLéonDeCcs ya que de golpe y porrazo el Gobierno de Farías no podrá con siglos de historia. “Desde el amor que sentimos por nuestros Leones del Caracas hasta los que sentimos el orgullo inmenso de ser caraqueños no permitiremos que nos roben nuestros símbolos. En las próximas semanas acudiremos a los tribunales contenciosos administrativos para solicitar una media cautelar en protección al escudo de la capital”.

Por su parte el presidente de la Fundación por la Defensa de Antímano José Gregorio Ochoa expresó que pretenden borrar la historia urbana de Caracas tratando de crear una cultura de resignación aprendida para obligar a la sociedad a adaptarse a un sistema de ámbito doctrinario que ellos se empeñan en imponer al que llaman socialismo del siglo XXI través de nuevas simbologías, de nuevos comportamientos, donde de manera trasnochada pretenden crear la Caracas Roja. “Vamos a defender nuestra identidad ante las instancias jurisdiccionales correspondientes”, enfatizó.


martes, junio 12, 2018

Charla por María Teresa Tovar: "Cadenas titulativas y partición del resguardo indígena de Charallave"

La Academia de la Historia del Estado Miranda
y el Laboratorio de Etnohistoria y Oralidad del IVIC
se complacen en invitarle a la charla sobre
"Cadenas titulativas y partición del resguardo indígena de Charallave"
que dictará la abogada MARÍA TERESA TOVAR

Lugar: Auditorio del Centro de Antropología, IVIC
Fecha: viernes 15 de junio, 2018
Hora: 9:30 a.m.

lunes, abril 17, 2017

El amigo e historiador Horacio Biord Castillo nos habla del Archivo Arquidiocesano de Guayana (fuentes primarias de la Venezuela precolombina)

Resultado de imagen para Archivo Arquidiocesano de GuayanaUn otro Dorado: el Archivo Arquidiocesano de Guayana

     Horacio Biord Castillo

La Diócesis de Santo Tomé de Guayana fue creada en 1790 por el papa Pío VI. Esta diócesis nacía de una cesión del territorio de la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico y fue nombrada sufragánea primero de la Arquidiócesis de Santo Domingo hasta cuando pasó a serlo de la de Caracas en 1803. Su primer obispo fue Mons. Dr. Francisco Ibarra Herrera, luego obispo de Caracas.
El territorio de la antigua Diócesis de Guayana comprendía lo que actualmente son los estados Amazonas, Anzoátegui, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Nueva Esparta y Sucre, así como el territorio venezolano hoy en reclamación del Esequibo o Guayana Esequiba y Trinidad (elevada a Vicariato Apostólico en 1818, hoy Arquidiócesis de Trinidad). Asimismo prestaba atención a algunas zonas limítrofes del actual estado Guárico. Esto supone una extensión inicial de alrededor de 530.000 Km2, casi la mitad de la extensión actual de Venezuela.
Progresivamente se fueron separando del territorio diocesano el Vicariato del Caroní, el Vicariato del Alto Orinoco (hoy de Puerto Ayacucho), la diócesis de Cumaná, luego elevada a Arquidiócesis, la diócesis de Barcelona, la diócesis de Maturín y la de Ciudad Guyana. Del Vicariato del Caroní se separaría el Vicariato de Tucupita y de la aún diócesis de Cumaná la de Margarita y luego la de Carúpano. Sin embargo, por más de cien años la diócesis de Guayana abarcó una considerable extensión del territorio venezolano. En 1953 cambió de nombre a Diócesis de Ciudad Bolívar. El 21 de junio de 1958 fue elevada por el papa Pío XII a la categoría de arquidiócesis y su primer arzobispo fue el recordado monseñor Juan José Bernal Ortiz, luego primer obispo de Los Teques con el título personal de arzobispo.
A principios del mes de marzo de2017, por amable deferencia de Mons. Ulises Gutiérrez Reyes, su cuarto y actual arzobispo, estuve varios días trabajando en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis, buscando información sobre las comunidades indígenas cumanagotas de la cuenca del Unare y el norte del estado Anzoátegui. De pronto, un aluvión de datos y procesos históricos, como las crecidas estacionales de los grandes ríos guayaneses y llaneros, empezó a arrastrarme tentándome. Entonces trataba de aferrarme a mis criterios iniciales de búsqueda para no perderme en la selva y verla mejor mirando solo un árbol en vez de la multitud de hojas, lianas y orquídeas, los reflejos equívocos de la luna sobre las aguas y los rayos del sol en el mediodía.
Este importante archivo guarda parte considerable de la memoria del Oriente venezolano y la Guayana, entendida en sentido muy amplio y, por tanto, de tantos pueblos y comunidades, sociedades indígenas, campesinas y urbanas. El archivo lo componen actualmente unas 2.000 carpetas y alrededor de 1.000 cajas.
El señor Ricardo Hospedales, quien desde hace muchos años colabora con el archivo de manera desinteresada y entusiasta, me prestó inestimable ayuda y apoyo en mis pesquisas. Es importante señalar que el archivo en su forma actual fue organizado en gran parte por Mons. Medardo Luzardo, tercer arzobispo hoy emérito y retirado, y por su hermana doña Ana María, quienes con sus propias manos en ratos de ocio y descanso elaboraron carpetas y cajas de cartón con su debida identificación.
Mons. Ulises Gutiérrez, una vez iniciado su pontificado guayanés, trasladó el archivo de la planta alta del Palacio Arzobispal, donde funcionó durante muchos años, a un cómodo y funcional salón del primer piso, dotado con aire acondicionado y un mobiliario que facilita la organización y consulta del archivo. Entre sus planes, guiado por Quien decide el curso del viento y las aguas, está instalar también equipos de deshumificación para mejorar las condiciones de conservación.
En ese repositorio documental hay información valiosa en extremo para la reconstrucción y comprensión de la historia de Guayana y el Oriente de Venezuela, de sus poblaciones y de los procesos históricos que afectaron gran parte del territorio venezolano. Existen verdaderas joyas documentales que merecen ser reseñadas en un catálogo, ya comenzado por el Sr. Hospedales con su infatigable pasión por la historia regional y la historia eclesiástica. Entre otros muchos importantes documentos, se conservan los informes relativos a las Visitas Pastorales que han efectuado los distintos obispos al territorio de la diócesis y que constituyen un extraordinario retrato de los pueblos y comunidades de la jurisdicción eclesiástica guayanesa. De igual manera se encuentran innumerables testimonios documentales de la relación entre la Iglesia Católica y los distintos gobiernos del país y la región, sus representantes y gente del común, para aludir a los usos cotidianos. La sección de correspondencia es también en extremo valiosa e importante. Entre otros materiales, hay telegramas de las beatas madre María de San José y madre Candelaria de San José que revisten un doble valor, histórico y piadoso por provenir de bienaventuradas y modelos de vida cristiana.
Mientras trabajaba allí no podía dejar de pensar en lo valioso de esa colección y en la urgente necesidad imperiosa de que mediante un esfuerzo conjunto de personas e instituciones se apoye a la benemérita arquidiócesis de Ciudad Bolívar para lograr acciones de rescate y conservación del archivo, fichaje e indexación así como el escaneo de muchos de sus documentos más importantes a fin de facilitar el trabajo de usuarios, funcionarios de la curia e investigadores. No se trata ni de una tarea sencilla ni que tampoco le competa única ni exclusivamente a la Arquidiócesis, en el sentido de que las otras circunscripciones de la antigua provincia eclesiástica de Guayana, por estar allí gran parte de su historia antigua y reciente, deberían colaborar y apoyar tan magna empresa.
En 2018 se cumplirán 60 años de la elevación de Ciudad Bolívar al rango de arquidiócesis metropolitana. Uno de los mejores homenajes sería celebrar tal efeméride con la optimización integral de su archivo histórico: un regalo, sin duda, no solo para la Iglesia, los pastores y ministros, fieles y creyentes todos, sino para Guayana, el Oriente y el país.
En Venezuela, otros tres grandes archivos eclesiásticos constituyen un buen ejemplo de excelente conservación y clasificación ordenada y metódica de sus fondos. Se trata de los archivos arquidiocesanos de Caracas, Mérida y Valencia. Este archivo bolivarense que aún conserva tantas memorias silenciosas junto al gran río, ese archivo de la octava estrella que quiso siempre el Libertador, está allí esperando la mano y el hombro de todas las personas e instituciones de buena voluntad que deseen apoyarlo.
Sería injusto pretender que sea solo una tarea de la arquidiócesis de Ciudad Bolívar y de su actual y dignísimo arzobispo. Es un reto para toda la inmensa región que una vez, bajo el patronazgo de santo Tomás, tuvo en la Angostura del Orinoco su cabecera espiritual, un reto para quienes en el país abogamos y defendemos la conservación de la memoria histórica y la recuperación de tantos personajes y episodios que merecen ser rescatados y reubicados en el relato desapasionado y objetivo de nuestros anales.

Como Martí a Venezuela, debemos decirle a monseñor Gutiérrez Reyes: denos, señor arzobispo, en qué servirle y no lo dejaremos solo sino que lo apoyaremos en la hermosa cruzada del archivo arquidiocesano de Ciudad Bolívar, de Guayana, del Oriente, de ese a veces incomprensible, real y otro Dorado que es el conocimiento pleno y cabal de nuestros orígenes.-

jueves, julio 28, 2016

El profesor Horacio Biord Castillo nos habla de los aportes para la etnohistoria venezolana de la recientemente fallecida Angelina Pollak-Eltz,

Patria y lengua de Angelina Pollak-Eltz

El 1° de julio de 2016, a los 84 años, falleció en Viena, en su Austria natal, Angelina Pollak-Eltz, una prolija investigadora venezolana por adopción. La Dra. Pollak llegó a Venezuela en la década de 1950. Poco después ingresaría a la Universidad Católica Andrés Bello, donde desarrolló una ingente labor investigativa y docente. Fue profesora de seminarios y cursos de pre y postgrado en la Escuela de Letras y en las maestrías en Historia.
En estas últimas, por más de dos décadas, estuvo al frente de un curso obligatorio denominado “Antropología Cultural Venezolana y Latinoamericana” que perseguía familiarizar a los estudiantes con el sustrato cultural de nuestra América y su larga historia, desde tiempos precolombinos hasta el presente, así como con las complejas realidades étnicas y sociales de nuestros países. Me tocó sucederla en esa cátedra, en la que fui su alumno en 1985, llamada ahora “Etnohistoria”. Siempre la recuerdo e invoco y les cuento a los estudiantes quién y cómo era la maestra fundadora.
Esas realidades complejas a las que prestaba atención la Dra. Pollak resultan, con mucha frecuencia, invisibilizadas y poco perceptibles debido a las ideologías homogeneizadoras, entre ellas, principalmente, la racionalización falaz del mestizaje como idea encubridora de la sociodiversidad.
En la Escuela de Letras los seminarios de la Dra. Pollak, muy populares entre los estudiantes por los temas tratados y la amabilidad de la profesora, abordaban aspectos concretos de esa problemática, especialmente los referidos a la religiosidad popular y la presencia de una cultura afrovenezolana, hoy más conocida como afrodescendiente. Eran momentos en los que la ideología dominante otorgaba demasiado énfasis a las ideas del mestizaje y la unicidad u homogeneidad cultural.
La Dra. Pollak, además de los cursos regulares que ofrecía, dirigió a lo largo de los años muchos trabajos de grado y participó como miembro de jurados evaluadores, publicó gran número de investigaciones y durante más de una década ejerció la dirección de Montalbán, el anuario más antiguo y reconocido de la UCAB. Estuvo al frente asimismo del Centro de Religiones Comparadas, cuyo principal objetivo era propiciar el estudio antropológico comparado de las religiones, en especial las cultivadas en nuestro país, espacio de reflexión lamentablemente hoy en estado de latencia al igual que el Centro de Lenguas Indígenas.
Participó en diversas redes internacionales de investigación en sus áreas de especialización y llegó a obtener un extenso y bien fundamentado reconocimiento internacional entre estudiosos tanto de América y Europa como de África, continente al que tuvo la oportunidad de visitar en diversas oportunidades. Era dada a compartir de manera informal y cordial los resultados de sus viajes e investigaciones a través de reuniones de amigos, colegas y estudiantes en su casa.
Dedicó gran parte de sus esfuerzos a dos temas fundamentales: la presencia africana o afrodescendiente en Venezuela y la religiosidad popular. Sobre este último tema, a lo largo de su fecunda carrera, la Dra. Pollak se ocupó de fenómenos como manifestaciones “folclóricas” y asociadas a creencias y rituales, devociones populares, fenómenos como el espiritismo y más tarde la santería, el culto a María Lionza y otros diversos, entre ellos a las ánimas, la umbanda y el pentecostalismo en Venezuela así como muchas formas de piedad popular asociadas a la Iglesia Católica. Le dio especial énfasis a creencias, ritos y manifestaciones religiosas de grupos afrodescendientes y campesinos. De esa manera la Dra. Pollak logró un acercamiento a la Venezuela profunda y retomó abordajes iniciados en Venezuela por autores como Juan Pablo Sojo y Juan Liscano en Barlovento. Siempre estuvo atenta a las manifestaciones de etnogénesis que pudiera advertir entre poblaciones afrodescendientes, principalmente a través de sobrevivencias y continuidades e innovaciones.
Sus publicaciones, escritas principalmente en español pero también en inglés y alemán, dan cuenta de un espíritu inquieto y de una sensibilidad sorprendida ante tantas manifestaciones de diversidad sociocultural, difícilmente reductible a categorías analíticas simplificadoras como mestizaje y sincretismo, aunque obviamente ocurrieran tales fenómenos pero como expresión de otros más complejos y a menudo invisibilizados y poco comprendidos que están en la raíz misma de la conflictividad sociopolítica que hemos vivido en las últimas décadas: un país muy diverso no asumido como tal por las elites dirigentes y presentado por los ideologías dominantes como culturalmente homogéneo y supuestamente carente de tensiones de carácter étnico o sociocultural.
Dos de sus últimos libros merecen comentarse. Uno de ellos se titula Estudios antropológicos de ayer y hoy (publicado por la UCAB en 2008) reúne varios de sus trabajos anteriores. Como ella misma dice en la breve introducción: “En este libro presento 16 ensayos antropológicos, fruto de 40 años de estudios científicos, que fueron publicados, en parte, en inglés, alemán y castellano en otros países. Se refieren a investigaciones en los campos principales de mi interés académico: la cultura afroamericana, cultura popular y folklore, los indígenas, etnomedicina y religiosidad-sincretismo, fundamentalismo y milenarismo”. Añade un interesante estudio que ella define así: “Termino con una breve historia de la antropología en Venezuela”, un recuento de la antropología, las instituciones y los antropólogos que ella conoció o de quienes escuchó hablar a lo largo de su dilatada y fecunda estancia en nuestro país.
El otro es el libro, escrito en alemán, Geschenke des Schicksals. Reisen und Abenteuer einer oesterreichischen Ethnologin auf vier Kontinenten, en español Regalos del destino. Viajes y aventuras de un etnólogo austríaco en cuatro continentes (publicado por la UCAB en 2010). Se trata de un volumen de memorias y recuerdos sobre sus viajes y vivencias. Allí están consignadas sus impresiones sobre la Caracas de mediados del siglo XX (para ella una metrópolis muy moderna) y, especialmente, sobre la Venezuela interiorana, un país varias décadas después profundamente transformado, al menos en su apariencia. Será un verdadero regalo no ya del destino sino de la necesidad traducir íntegramente este libro al español.
Cuando sus hijas quisieron llevarla a Austria pocos años atrás y ella tuvo que vender el apartamento donde vivía en Lomas de San Román en Caracas y la camioneta que fielmente la había llevado por muchos caminos venezolanos, ella casi puso como condición que en Austria las personas que la atendieran debían hablar español. No quería vivir sus últimos años sin las palabras que habían moldeado su percepción de la diversidad sociocultural ni que llegara la hora suprema lejos de la patria espiritual de los hispanohablantes. Gracias por tanto, Angelina, descansa y sigue soñando y haciéndonos soñar, descubriéndonos y haciéndonos descubrir, autodescubrirnos.

martes, octubre 20, 2015

Este miércoles 21 de octubre en la UCAB: "Aportes del Instituto de Investigaciones Históricas al conocimiento de las lenguas indígenas venezolanas" (Dr. Horacio Biord Castillo)



El Instituto de Investigaciones Históricas y el Centro Cultural Padre Carlos Guillermo Plaza, se complacen en invitarle (recordatorio) a la charla "Aportes del Instituto de Investigaciones Históricas al conocimiento de las lenguas indígenas venezolanas" la cual será dictada por el especialista Dr. Horacio Biord Castillo, actual Presidente de la Academia Venezolana de la Lengua correspondiente de la Real Academia Española, y cuyo moderador será el Dr. Francisco Javier Pérez. Esta actividad se realizará el miércoles 21 de octubre a las 3 y 30 pm, en la Sala de Usos Múltiples (pequeña) del Centro Cultural Padre Carlos Guillermo Plaza.

martes, octubre 12, 2010

Venezuela no acudió, con la bandera nacional, al desfile en Madrid por el día de la Hispanidad


COMENTARIO BLOGUERIL:

Hoy no tenemos ningún post sobre la importantísimo efemérides de 12 de octubre, pero les dejamos esta noticia que nos llena de interrogantes. ¿Qué mensaje desea dar Venezuela? ¿Es por el actual problema diplomático con España o es algo ideológico que ha expresado en anteriores ocasiones? ¿El actual gobierno de Venezuela no se considera parte de hispanoamérica? ¿Está en contra de la hispanidad? ¿Irá a cambiar el castellano por una lengua aborigen como lengua nacional? ¿Negará 500 años de historia?. Les dejamos la nota de Noticias24.


Las banderas y estandartes de ocho países iberoamericanos que han tenido relación histórica con España (Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Bolivia y México) han participado en el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional celebrado hoy en Madrid.
Defensa había invitado a estas repúblicas con motivo del bicentenario de su independencia de España y estaba previsto que también desfilara la enseña de Venezuela, pero finalmente no estuvo presente, según
destaca el diario “El Mundo”.
Según ha informado Defensa, esta mañana entre las 9.00 y 9.30 horas, apenas una hora antes de iniciarse el desfile, la embajada de Venezuela ha llamado al Ministerio para comunicar que su abanderado había sufrido “una indisposición” y que por lo tanto su enseña no iba a participar en la parada militar.
La ausencia en el desfile de la representación venezolana coincide con la polémica diplomática surgida entre España y el Gobierno de Hugo Chávez a raíz de las informaciones que vinculan a Arturo Cubillas Fontán, alto funcionario de Caracas, con ETA y de su presunta participación en el entrenamiento de miembros de la banda terrorista.
Esta ausencia es ampliamente destacada en la prensa española a estas horas y según el diario “El País” ha acrecentado el malestar tras los roces con el país latinoamericano por sus insinuaciones de presunta tortura a etarras.
Según el diario ABC se pretendía que la presencia de América Latina tuviera un papel destacado en la parada militar del 12 de octubre con este desfile de banderas de todos los países.
Imagen: Foto: MADRID, 12/10/2010.- Las banderas y estandartes de ocho países iberoamericanos que han tenido relación histórica con España (Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Bolivia y México) han participado en el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional que ha tenido lugar hoy en la plaza de Lima en Madrid. Defensa había invitado a estas repúblicas con motivo del bicentenario de su independencia de España y estaba previsto que también desfilara la bandera de Venezuela, pero finalmente no estuvo presente. EFE/Ballesteros

lunes, octubre 05, 2009

La enseñanza del período precolombino de nuestra historia (breve aclaratoria)

En la asignatura historia de Venezuela como materia auxiliar en las carreras universitarias, considero que el tiempo dedicado a la “Venezuela” precolombina debe ser corto pero preciso. En mi caso no lo prolongo más allá de una o dos clases de dos a tres horas, señalando la importancia de los primeros pobladores del territorio. Hay profesores que no lo tratan y pasan directamente al período hispano, en mi caso creo que sería una falta con estos pueblos que nos conforman. El mayor peso de nuestra identidad no está en las etnias indígenas, pero sin ellas muchos elementos culturas e históricos no podrían ser explicados; además de cometer una gran injusticia (una nueva injusticia) con ellos.

El mayor énfasis lo hago en las formas de vida que tenían estos pueblos, y en la ausencia de unidad étnica, lingüística, cultural, económica y política de los mismos. No éramos un país, una nación, un Estado; no existía Venezuela; y mucho menos fue un "edad de oro". Me interesa hacer el contraste con lo que ocurrirá una vez llegados los españoles. Por último, señalo que a pesar de que en la actualidad sean una minoría, poseen un conjunto de derechos que nacen del compartir con nosotros la nacionalidad venezolana y relativamente una misma historia; y no por su condición de minoría podemos pretender cometer la injusticia de hacerlos “invisibles”. Son una forma más de la pluralidad que significa el ser venezolanos.

Imagen: estatua del cacique Caicuao del escultor Molina, en la urbanización Caricuao de Caracas.

lunes, julio 20, 2009

¿Los mayas eran "Venezolanos"? (III)

EL NACIONAL,
Caracas, 27 de febrero de 1997
¨Los mayas eran venezolanos? (III)
Origen de la cultura Quiché es un problema resuelto
El profesor Mario Sanoja desestima completamente la teoría que determina el nacimiento de la civilización centroamericana en el Avila, porque estudios realizados desde el siglo XIX nunca han sido refutados. Por su parte, Guillermo Morón señala que, aunque tiene sus dudas, la arqueología ``da muchas sorpresas''
LUIS MARTINEZ
Aquí, el otro lado de la moneda: Mario Sanoja Obediente rechaza de plano la teoría que señala el origen de la cultura Maya en el Avila. Profesor de la Universidad Central de Venezuela e individuo de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela afirma, contundente, que ``la aseveración es del todo incorrecta. Esa es una de las culturas más estudiadas del mundo. Cantidad de expediciones de universidades alemanas, norteamericanas, inglesas, francesas han estudiado lo maya desde el siglo XIX. Luego está una misión de la Universidad de Harvard que, en 1979, estableció el origen de esa civilización en el norte de Guatemala, en las regiones altas''.
Señala que, hasta ahora, Norman Hammond (jefe de esa exploración), no ha sido refutado. ``Unas pruebas efectuadas con carbono 14 sitúan la fecha más antigua de la cultura en el año 2300 antes de Cristo. Para ese tiempo, en lo que ahora es Venezuela no existían sociedad tribales, ni con alfarería''. Establece la fecha de asentamientos por estas tierras en el año 1000 antes de Cristo. ``Posiblemente se pueda extender la fecha a 1200-1500 antes de Cristo, pero todavía no ha sido demostrado''.
Dice Sanoja que ``para la ciencia arqueológica, el origen de los mayas es un problema resuelto. Otro investigador, Richard McNeish, encontró la secuencia más antigua de desarrollo de esa cultura en Centroamérica, que parte desde los grupos recolectores hasta la formación de la gran cultura''.
Repite que para el momento que los mayas aparecen, en Venezuela no existían sociedades con cerámica, ``por lo menos no hay evidencia. Tengo una fecha de radiocarbón de la primera ocupación de Caracas y señala una fecha de 1300 después de Cristo, prueba tomada en la esquina de San Francisco''.
En cuanto a la presencia de terrazas agrícolas, afirma que éstas se realizaron en el Siglo XVII, ``porque en el Avila hubo una explotación cafetalera importante''. Sobre los petroglifos, dijo que eran formaciones naturales en la piedra.
Apunta que hay proyectos de investigación arqueológica por parte de varias universidades del país que están buscando la memoria prehispánica venezolana. ``Posiblemente no sean tan espectaculares, pero señalan lo que había en este espacio''.
Sanoja dice que el carácter veraz de un trabajo de investigación viene dado por el aporte de muchas voces críticas que leen ese trabajo. ``Yo creo que esta evidencia no está publicada en ninguna parte porque, entre otras cosas, si fuera a un congreso mayista, lo asesinan''.
SE ENCUENTRAN SORPRESAS
Para el historiador Guillermo Morón, ``la arqueología está dando sorpresas en todos lados; es prematuro para mí este trabajo y por eso tengo dudas. Hay mucha bibliografía sobre culturas nucleares y no nucleares en América, sobre todo la de un investigador norteamericano, Thomas Patterson, quien se ha especializado en las culturas Mayas y Aztecas''.
Señala que aunque la posibilidad de que la teoría tenga validez es ``muy remota, vuelvo y repito, todo es posible. Por ejemplo, siempre se había pensado que la Humanidad había surgido en Asia y ahora hay evidencias de que en realidad fue en Africa. Tengo mis dudas, pero el razonamiento está muy bien llevado''.

domingo, julio 19, 2009

¿Los mayas eran "venezolanos"? (II)

En mi humilde opinión, lo más importante es el tema del interés por nuestro arte rupestre; que en el presente artículo se denuncia el estado de abandono en el cual se encuentra su estudio. Con estos petroglifos se debe tener cuidado, ver aquì.

EL NACIONAL,

Caracas, 26 de febrero de 1997

Los mayas eran venezolanos (II)

Estudios arqueológicosno han tenido continuidad

Según David Toro, del Museo Marapa de La Guaira, el Estado nunca se ha preocupado por elaborar una política integral de apoyo para el rescate de nuestra memoria indígena. Es así como se desconoce el origen de algunos petroglifos hallados en el litoral, porque no tienen relación con lo que se supone existió en estas tierras

LUIS MARTINEZ

David Toro tiene 18 años recorriendo las montañas que están en el municipio Vargas. Gracias a una afición que heredó de su padre, y junto con Alexi Rojas, ha recolectado varios centenares de piezas arqueológicas que se exhiben en el Museo Marapa, del Centro Cultural ``José María Vargas'' de La Guaira, en el cual se pretende resguardar la memoria prehispánica venezolana.

Trabajo que, según Toro, es arduo por el atraso y la poca continuidad que se tiene en eso de conocer a profundidad lo que hubo antes de la llegada de los españoles. De allí que existan más preguntas que certezas en cuanto a nuestro pasado indígena.

Otro elemento con contribuyó al poco interés fue la actitud asumida por los colonizadores de estas costas. ``No dedicaron mucho empeño a describir las manifestaciones culturales presentes en ese momento, como sí se hizo con las tradiciones aztecas y mayas, por ejemplo. Además, nunca ha existido una política general del Estado para realizar un estudio serio. Los trabajos que existen son de particulares y no cuentan con seguimiento. Ni siquiera en Venezuela existe la carrera de arqueología, el que quiere acercarse a este campo debe estudiar antropología''.

Toro, quien es subdirector del Museo Marapa, afirma que los arqueólogos que trabajan en el país lo hacen con aportes de instituciones extranjeras, como Andrés y Malena, que realizan un estudio sobre la cerámica neoindia del municipio y del Mar Caribe encontrada en la muestra del museo, dos figuras que no tienen relación con lo visto anteriormente en la alfarería prehispánica venezolana. ``Probablemente pertenezcan a una nueva serie y se debe estudiar''.

NUEVOS PETROGLIFOS

Pero no sólo estas figuras no tienen relación con lo conocido anteriormente. Unos petroglifos hallados en la Hacienda ``El Limón'', en Carayaca (lugar que agrupa 95 por ciento de los hallazgos arqueológicos del municipio), al parecer tampoco tendrían vínculo con lo comúnmente conocido. Son unos dibujos abstractos que no representan ningún objeto conocido. ``No es común hallar figuras que no sean zoomorfas (que representan animales) o antropomorfas (silueta humana)''. Y menos si se supone que los indígenas que habitaron estas tierras estaban poco desarrollados. ``Hasta ahora no sabemos lo que significan, pero contamos con el apoyo del Instituto de Patrimonio Cultural, que nos ofrece sus arqueólogos y sus laboratorios para realizar un trabajo bien sustentado''.
En cuanto a la hipótesis del grupo de Miguel Angel Prieto sobre que el germen de la cultura Maya se encontraría en nuestras costas, afirmó que las similitudes hasta ahora encontradas no sólo han sido en los grabados, sino también en el aspecto lingüístico. ``Hay un trabajo de Luis Certain que encuentra vínculos entre el idioma Maya y el de Los Caracas-Guaiquerí''. Y repite que se necesita investigar mucho y contar con recursos para sacar a relucir la verdad.

sábado, julio 18, 2009

¿Los mayas eran "venezolanos"? (I)

El buen amigo Luis Barragán (ver acá sus artículos) ha rescatado estos artículos del año 97, que nos hablan de una serie de hallazgos arqueológicos en Venezuela que supuestamente relacionan a los habitantes precolombinos de nuestra región con los Mayas. Dichos artìculos fueron colocados en ese excelente grupo de Historia de Venezuela en Facebook (ver aquí).

Una vez le escuché esta "teoría" a un alumno, a la cual agregaba que los conquistadores habían destruído las pirámides que existían en el Ávila como una forma de dominación. Yo le respondí que no conocía las pruebas de dicha idea, y que me parecía extraño que en Centroamérica no las destruyeron pero en la región que luego sería Venezuela si. Estas dudas me generaba fuertes sospechas, por lo que por ahora descartaba estas afirmaciones. En todo caso, les dejo este artículo para expresar mi respeto a la diversidad de ideas.

EL NACIONAL,

Caracas, 25 de febrero de 1997

Los mayas eran venezolanos

Por obra del azar, un grupo de investigadores encontró en el Avila y en la costa del Litoral Central vestigios de una civilización anterior a las grandes culturas americanas. Tales evidencias indican que allí se originó el pueblo que los libros de historia ubican en Centroamérica y que tanta influencia tuvo sobre otras etnias

LUIS MARTINEZ

"Cada una de las tribus se levantaba continuamente para ver la estrella precursora del sol. Esta señal de la aurora la traían en sus corazones cuando vinieron de allá del Oriente, y con la misma esperanza partieron de allá, de aquella gran distancia, según dicen en sus cantos hoy día''

El Popol Vuh

El Avila no es sólo el pulmón vegetal de la capital o el sitio donde los excursionistas encuentran un espacio para reencontrarse con la Naturaleza. Bajo el follaje se esconden secretos que bien pudieran, en un futuro, cambiar la historia oficial. Por ejemplo, dejar sentado que lo que se conoce como cultura maya en Guatemala, haya tenido su germen en Guaraira Repano, nombre indígena del cerro caraqueño.

Y todo comenzó por accidente hace 28 años. Una expedición de pesca submarina, en agosto de 1968 se topó con un muro con petroglifos tallados en la piedra. El lugar: Tacoa, en el Litoral Central. Posteriormente y siguiendo un destino accidental, se han encontraron otras huellas parecidas en Los Caracas, en las costas de Falcón, en Mochima y hasta en Paria.

En 1990, un grupo de interesados en desentrañar el misterio que guardan estos signos hicieron contacto con descendientes de los Mariches en Petare y señalaron que esos petroglifos se podían encontrar en el Avila, en los Valles del Tuy, en Charallave. Así comenzó un trabajo que necesitará de muchos años y de mucha investigación para que pueda ingresar oficialmente en los libros de texto.

Miguel Angel Prieto, uno de los integrantes de este equipo llamado "Centro Arqueológico de Petare''(y que están peleando por una sede en el casco histórico de esa populosa zona), explica que estas huellas tienen una antigüedad de más de 10 mil años, lo que coloca a esta civilización en un tiempo anterior al desarrollo de las culturas incas, aztecas y lo que comúnmente se conocen como los Mayas en Centroamérica.

LA SIERRA MADRE

"Descubrimos el tiempo de los petroglifos con unas mediciones basadas en la forma tradicional de elaboración: de acuerdo a los descendientes de los Mariches (grupo indígena que se ubicó en el centro del país, junto con los Caracas, Teques, Tarmas, Meregotes Mayas y quienes dicen ser sucesores directos de esta civilización primigenia) estas huellas eran remarcadas anualmente por los descendientes de la familia que comenzó a hacerlo. La remarcación que se hacía era suficiente para que el surco en la piedra tomara un color blanco. Para que esto ocurra, se debe profundizar una décima de milímetro'', dice Prieto. La marca en los signos hallados tienen entre uno y un centímetro y medio de hondura, ``lo que quiere decir que ha sido remarcado entre 10 mil y 15 mil veces; ello da un período de elaboración de por lo menos 10 siglos hasta que fue abandonada, hace 500 años''. Investigadores como el austríaco Helmut Straka han realizado pruebas con el Carbono 14 corroborando el resultado.

Apunta que lo interesante de la elaboración de los signos era su sentido comunal y que perpetuaba el apellido o la identificación tribal de los primeros habitantes del lugar.

Pero nuestra montaña también guarda otros vestigios de esa cultura: a lo largo de todas las quebradas, se pueden detallar con mucha atención entre la gran espesura del bosque, obras que posiblemente fueron usadas para la agricultura. ``Estas construcciones no fueron hechas por los Mariches, aunque sí las usaron'', apunta Prieto. Y todas están ubicadas cerca de las quebradas artificiales, en sus cauces y en los escalonamientos que tienen.

¨La razón de la desaparición de estas etnias? El investigador asoma una idea: ``esa gente, a raíz de cambios climáticos en esta zona, emigraron a través de la cordillera y por el mar, quedándose los Mariches, quienes vivían en el valle''.``A este pueblo le decían ``Maya-Imaragua''. Maya significa ``estrella'' e Imaragua ``pueblo de la Sierra Madre''. Lo primero, porque todo su sistema de vida se regía por las observaciones que hacían de los astros. Un observatorio estuvo ubicado en lo que ahora se conoce como pico Naiguatá y hubo otro en el pico Oriental.

AQUI SI, ALLA NO

La historia conocida señala el asentamiento de los Mayas en Centroamérica, y según Prieto, por omisiones. ``En 1502, durante el cuarto viaje de Colón, él se encuentra con unos comerciantes de cacao que usaban unas piraguas enormes, con 25 remeros. Estos indígenas decían que venían de un lugar llamado ``Maya'' (al sur) y su idioma era el ``Maim''-así lo anotó el propio descubridor en su diario-''. Dice que cuando los conquistadores llegaron a la zona de Honduras-Guatemala, se consiguieron con indios que calzaban con la descripción hecha por Colón e inmediatamente los catalogaron como Mayas. ``Desde entonces, todos los investigadores se han referido a esa gente como los Mayas, pero allí no se encontró con una sola tribu que se llamara así. Estaban los Izales, los Lacandones, los Chiapanecas, los Quiché, los Tzotziles, pero nada de Mayas, ni siquiera algún lugar. Es más, los aztecas llamaban a ese país, ``la nación de los bosques'' (Cuauhtle Malan, ahora Guatemala). Tampoco ellos tenían la palabra maya para referirse a nadie. Fue una cuestión subjetiva del padre franciscano Diego de Landa, quien asumió que todo lo encontrado allí era de los Mayas''.

En cambio, en Venezuela hay más de 800 puntos geográficos con el topónimo Maya (está, por ejemplo, el puerto y la playa conocidas con este nombre).

Dice que esta civilización se diferenciaba de las demás existentes en Venezuela porque vivían en ciudades hechas en las montañas, establecieron un sistema numérico, un sistema de escritura y un calendario solar. ``Al llegar a Centroamérica su cultura es transformada porque mezclan sus ritos con ceremonias propias de tribus de la zona, como los Olmecas, y aparecen entonces los sacrificios humanos y las construcciones piramidales de tipo sagrado-conmemorativo, cuando aquí eran usadas simplemente para las observaciones astronómicas''.

Por otro lado, la artesanía y la escultura alcanzaron un grado de perfección mayor porque allí trataban de recordar a sus pioneros como unos dioses (que también se refleja en el texto de El Popol Vuh). ``Es como si hubieran desarrollado la etapa barroca de lo que hubo aquí''.

De hecho, uno de los últimos descubrimientos, un petroglifo hallado en el Avila, tiene mucha similitud con uno hallado en Centroamérica (ver infografía). Lo que pasa es que el signo venezolano sería más antiguo y el ``Maya'' posee un grado mayor de abstracción.

¨TAMBIEN LA ATLANTIDA?

Prieto sabe que la teoría que maneja causa mucha desconfianza y hasta rechazo. ``Pero una vez que explicamos el trabajo, dicen que vale la pena estudiarlo''. También han encontrado relación simbólica de esta civilización primigenia con muchas tribus del Caribe, tribus preincaicas, chibchas, quienes en su alfarería funeraria tienen un signo que aparentemente significa descendiente de ``la Sierra Madre''.

Y su trabajo no está solo, el Centro Arqueológico de Marapa, en el Litoral Central, también ha realizado algunas investigaciones, conseguido materiales y con el apoyo del Ministerio del Ambiente están realizando algunas excavaciones. Impulso que también se necesitaría para hacer lo propio en el Avila.

Las especulaciones son libres y Prieto lo sabe. Como la última del cartólogo inglés Jim Allen, quien dijo que la Atlántida estaba ubicada en el altiplano boliviano. Pero en nuestro patio hay algunos que sostienen firmemente que un pedazo de la Atlántida quedó aquí. ``Los Aztecas decían que la tierra de donde eran originarios era Azatlán y la situaban en la misma zona donde los Quiché ubicaban a los Mayas. Es posible que sean vías distintas de tradición que deben ser estudiadas a profundidad''.

Mientras tanto, Prieto mira el Avila y se siente convencido de que algo grande se desarrolló allí y que ahora se esconde entre el manto verde.

Imagen: Pirámide que mandó a hacer en Caracas (autopista Valle-Coche) el Alcalde Mayor Juan Barreto (2004-2008), inspirado en parte en estas "teorías".

martes, junio 02, 2009

Historiografía chavista desde la perspectiva de sus líderes políticos: el caso de las estatuas del Almirante Cristóbal Colón


La última estatua de Cristóbal Colón fue retirada recientemente de Caracas, de cuyas calles el gobierno del presidente Hugo Chávez desea borrar las huellas del navegante genovés por considerarlo origen de un “genocidio”, una actitud criticada por historiadores y urbanistas.
La desaparición de esta estatua es la última línea de una crónica de desamores entre la Venezuela de Hugo Chávez y Colón que comenzó el 12 de octubre de 2003, día de la Hispanidad o de la Raza, que el mandatario venezolano rebautizó como día de la Resistencia Indígena.
“Quitar la estatua de Colón es levantar la estatua de la estupidez humana y del disparate político. El presidente pretende lo imposible: borrar la historia de Venezuela y de América Latina para hacer una a su gusto”, declaró a la AFP el historiador Elías Pino Iturrieta.
Sin embargo, Chávez consideró que aquella “estatua vieja” y “horrible” no tenía “nada que ver con el patrimonio nacional”.
“Cristóbal Colón fue el jefe de una invasión que produjo no una matanza sino un genocidio. Noventa millones de aborígenes vivían en esta tierra, 200 años después quedaban tres millones. ¿Qué fue eso? Un genocidio”, dijo Chávez.
Colón “estaba ahí, señalando el rumbo. ¿Cómo nos va a señalar el rumbo Cristóbal Colón? Ahí hay que poner un indio”, agregó.
Para Jorge Rodríguez, alcalde oficialista del municipio caraqueño de Libertador, donde se encuentra el parque de El Calvario, en el que se situaba la polémica estatua, levantar monumentos a la gloria de Colón “sería tan injustificado como colocar una estatua de Adolf Hitler en Berlín”.
Según Pino Iturrieta, “a estas alturas del siglo XXI, renegar de esta parte de la historia” es un “anacronismo”.
“El propio Simón Bolívar era una de las figuras más robustas de la cultura española, un blanco descendiente de colonizadores y conquistadores”, recordó el historiador.
Para Hannia Gómez, presidenta de la Organización de defensa de la memoria urbana, la retirada de la estatua de Colón del conjunto arquitectónico del Calvario es un “delito cultural” ya que atenta contra la ley del patrimonio, que incluye el parque en su conjunto.
“Nos escandaliza que una declaración del gobierno dé el derecho de quitar una estatua protegida. Es un despojo que se hace a la ciudad”, explicó a la AFP.
Según la experta, en Venezuela “debería haber una defensa de todas las instituciones culturales pero actualmente sólo se defienden las que representan un determinado punto de vista político”.
Pero Mercedes Otero, presidenta de Fundapatrimonio, sostiene que la estatua de Colón no volverá a este parque caraqueño.“Para nosotros es vergonzoso lo que Colón hizo en nuestra América (…) No podemos seguir rindiéndole culto a Cristóbal Colón”, declaró a la prensa local.
Según esta responsable, en el pedestal que ocupó la polémica estatua se colocará una imagen que represente los valores latinoamericanos actuales, para lo que se organizará un concurso entre los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
La otra estatua de Cristóbal Colón que podía contemplarse en Caracas corrió peor suerte que esta última. El 12 de octubre de 2004 fue derribada y arrastrada por las calles por un grupo de personas.
Obra del escultor Rafael de la Cova, la estatua está siendo restaurada desde entonces pero nunca volverá a ser mostrada en la plaza pública y probablemente sea entregada a la Galería de Arte Nacional.
Posteriormente, se tomó la decisión de rebautizar el Paseo Colón como Paseo de la Resistencia Indígena y hace unos meses las autoridades municipales decidieron retirar de un parque de Caracas una réplica de la carabela “Santa María”, una de las tres con las que Colón llegó a América en 1492.
En su lugar se construye una reproducción del buque “Leander” con el que el libertador venezolano Francisco de Miranda luchó contra las tropas españolas en 1806.
Agence France-Presse

Imagen: pedestal en El Calvario con la estatua de Cristòbal Colòn, y la segunda imagen... sin comentarios.

domingo, octubre 12, 2008

Efemérides: no hay "fanfarronada" que se resista a tan magna fecha

Les dejo con 10 minutos de la música del gran Vangelis y las imágines de la película 1492, para valorar el día que cambió la historia Y COMENZÓ EL ANDAR DE LO QUE SOMOS HOY EN IBEROAMÉRICA.


En este blog se respetan las versiones de la historia... es por ello que acá le dejamos la otra, aunque no sea sostenible con las fuentes y por ello la llamamos "fanfarronada" (ver aquí).

domingo, agosto 17, 2008

Historiador venezolano (Manuel Caballero) también opina sobre el mito del indio en Iberoamérica

APUNTES DE MIS CLASES: GUÌA PARA PENSAR EL NOMBRE DE NUESTRA CIVILIZACIÒN (ideas de Manuel Caballero)

Artículos de opinión de los historiadores venezolanos

Les dejo acá el artículo semanal del historiador Manuel Caballero que publica todos los domingos en El Universal. El subrayado es nuestro.

"Indoamérica"

Historia y escatología en la teoría del indoamericano "socialismo del siglo XXI"

La palabra que, entrecomillada, sirve de título a estas notas, se refiere al último descubrimiento del hoy confeso tripafloja, elevado al nivel de teórico de la Revolución bolivarista: de ahora en adelante, no se debe hablar de Latinoamérica, término imperialista, sino de "Indoamérica", más adecuado para designar a un continente en plena efervescencia antiimperialista.

Para comenzar, ella es novísima: tanto, que fue acuñada en 1924 por Víctor Raúl Haya de la Torre al fundar en México la Alianza Popular Revolucionaria Americana, mejor conocida por sus siglas APRA, hoy gobernante en Perú. De lo que no se percató el peruano, como tampoco ahora el venezolano, es que pretender que esa expresión resuma nuestra realidad autóctona es, en los términos más simples, un soberano disparate. Porque si hay una expresión colonialista, euroexportada, imperialista y racista es justo esa de "Indoamérica".

Errores o disparates

Porque ella combina dos errores o dos disparates, como se les llame, pero que tienen una cosa en común: provienen de Europa y además, no dejan de ser despectivas. Comencemos con lo de "Indo": hasta el más desaplicado manganzón sabanetero debería saber que llamar "indios" a los aborígenes de estas tierras nuestras proviene de la creencia, tanto del mismo Colón como de todos los europeos hasta que se descubrió el mar Pacífico, que este continente no era más que una punta de la India. En cuanto a lo de "América" ¿no le contó Hugo de los Reyes a su vástago aquello de la "tierra de Américo"? Si no lo hizo, se confirma lo que todo el mundo sospechaba: que fue un pésimo maestro.

Por sus frutos los conoceréis...

Para rematar, otro disparate: confiesa su aborrecimiento del término "Hispanoamérica", pero esa abominación no la expresa en quechua, en aymará, en yanomami y ni siquiera en swahili o en cualquiera de las lenguas congolesas o bantúes, sino en ese asqueroso idioma que sirvió a un Rey que lo habla con el típico ceceo peninsular para mandarlo a callar.

Una mentalidad servil

Por lo demás, considerar el término "Hispanoamérica" colonialista o algo por el estilo, revela una profundísima mentalidad servil, pues el tal no indica sumisión a una cultura extraña, como lo quisiera imponer la más recalcitrante interpretación de la derecha española, sino una realidad histórica a partir del siglo XV: que Hispanoamérica designa una sola realidad a los dos lados de "la Mar Océana", porque, sin América, España no será España.

Porque desde 1492, se fue formando una realidad cultural que no conocerá la historia de los grandes imperios (¿hay quien hable de "Angloindia" o de Francoamérica en Québec o de Francoáfrica?); y ni siquiera la misma España en otra parte: nunca se llegó a considerar "hispanoasiáticos" a los filipinos, y cuando se habla de "afroamericanos", se está pensando en nuestro mar Caribe o en el antirracismo "políticamente correcto" de EEUU a partir de los años sesenta y bajo el nada imposible mandato futuro de Barack Obama.

El discurso escatológico

De modo pues que el intento teórico del (por decreto) cuatrisoleado Mayor General Comandante en Jefe no levanta mucho vuelo. No hay sino que compararlo con sus propios éxitos cuando pasa del discurso histórico al escatológico. Mis desocupados lectores saben que no aludo con este término a la primera acepción del DRAE: "Conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba", sino de la segunda: "Tratado de cosas excrementicias". En esta materia, no hay quien supere su obsesiva coprolalia entre los gobernantes no sólo de este país, sino de este cochino mundo.

Ya lo habíamos escuchado lanzar su marxegelsiano Manifiesto contenido en una sola palabra, dirigida a la entonces Corte Suprema de Justicia: "plasta". Con el mismo énfasis, llamó a los periodistas de oposición a hacer un rollito con sus cotidianos y metérselos, como en el conocido texto de Juan Vicente González, por tan exacto sitio que al punto se ocultase; o recomendar a sus críticos que vayan "a lavarse ese paltó" suponiendo que el susto se lo haya hecho quedar tan impresentable como el suyo propio el cuatro de febrero y el once de abril.

Das Kapital

Pero todo eso no era sino un abriboca de su mayor desarrollo teórico, lo que puede considerarse el Das Kapital de su maloliente "socialismo del siglo XXI". Estamos hablando de ese Aló Presidente donde con lujos de detalles, explicó urbi et orbi las idas y venidas de su impetuoso aparato digestivo, en un momento en que la emoción de estar asistiendo a un acontecimiento histórico lo hizo comenzar a revolverse con inoportuna presura, para emplear la bellísima palabra de San Juan de la Cruz. El Comandante en Jefe se explayó con la minuciosidad de Karl Marx cuando en los libros II y III de su opus magnum ejemplificó el desarrollo interno de la economía capitalista. Y, debe reconocerse, nos dejó convencidos de que su "socialismo del siglo XXI" es, por su olor, color, textura y sabor exactamente eso que le sirvió para calificar la victoria de la oposición el dos de diciembre del 2007.

Pero sucede que si bien es verdad aquello de que "del dicho al hecho hay mucho trecho", la recíproca es también verdadera, que también puede haber un largo trecho del hecho al dicho.
Porque quienes escucharon esa magnífica lección de escatología dictada desde la alta cátedra de Venezolana de Televisión, lo tomaron como lo que era, como una parábola. Nuestro heroico comandante no estaba en verdad hablando del inoportuno e impulsivo aflojamiento de sus tripas en la perforación de un túnel a bordo de un tractor, sino en la gloriosa batalla del Museo Militar.
hemeze@cantv.net

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