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miércoles, mayo 29, 2019

Nuestras propuestas para las negociaciones con los chavistas (nuestra columna de los miércoles en El Nacional)


Haga su lista para Noruega

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

A mis alumnos de universidades privadas les hice la siguiente encuesta (a los de la UCV todavía no se las he hecho porque no he tenido la oportunidad) relativa a un caso hipotético: ¿ustedes irían a votar en un referendo revocatorio de Maduro con él en el poder pero con las mejores condiciones electorales si esto se logra en las negociaciones en Noruega? Un 98% dijo que no. Era de esperarse ante la sistemática destrucción de la confianza en el voto llevada a cabo en los últimos 20 años; y el fracaso en todas las ocasiones de diálogo y/o negociaciones pasadas. Pero nadie puede negar que la transición de la dictadura a la democracia se ha logrado en muchas ocasiones (la mayor parte según los estudios del amigo y colega John Magdaleno) por negociaciones que implican el voto, de modo que perder la oportunidad sería una gran tontería. Considero que los demócratas liderizados por el Presidente (encargado) Juan Guaidó deberían consultar al pueblo ante esta posibilidad, ante las diversas alternativas de negociación ¿acaso no somos demócratas? ¿acaso no debemos reconstruir la confianza en esta alternativa? ¿por qué no retomar los cabildo abiertos? Es por ello que propongo que cada uno haga su lista de condiciones para una elección que permita la transición o incluso ofrezca algo que vaya más allá de los 3 pasos propuestos inicialmente.

No se puede rechazar la negociación, porque todos sabemos que debemos insistir una y otra vez. Creo que lo fundamental está en lo que llevamos a la misma, y estamos en una mejor posición para proponer una elección realmente libre. No podemos ceder en esto, no tenemos nada que perder ¡al contrario! No soy experto electoral pero el pueblo exige: un nuevo Consejo Nacional Electoral electo por la Asamblea Nacional tal como establece la Constitución; la real observación internacional en todas las etapas y sin restricción alguna (no turismo electoral); que haya testigos de los demócratas en todas las mesas (no sacarlos a la fuerza); conteo manual y transparente; nada de cambiar circunscripciones o centros; apertura del registro a los nuevos votantes y el voto de la diáspora venezolana en todos los consulados y que el Plan República esté fuera de los centros y a la orden del CNE. Esto es lo mínimo, pero seguramente nos faltan muchas más condiciones. Por no hablar de otros aspectos no electorales. En general debemos permitir y estimular una gran discusión nacional al respecto.

Si anhelamos reconstruir la democracia en Venezuela, tenemos que dar ejemplo de consensos y promoción del pluralismo. El chavismo se ha dedicado a sembrar el odio y la intolerancia, y especialmente la violencia como medio para ejercer la política. Debemos encontrar la manera de democratizar a los que han apoyado este gobierno, no nos queda otra porque de lo contrario seremos igual a lo que combatimos. Eso sí, sin ingenuidades y con astucia.

miércoles, mayo 08, 2019

Algunas ideas en torno a los hechos del 30 de abril de 2019 en Venezuela (mi artículo de los miércoles en "El Nacional")


Ante el 30 de abril ¿”Vamos bien”?

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

El martes 30 de abril de 2019 en la noche un conjunto de jóvenes (entre y 20 y 30 chamos) quemaron un poquito de basura al inicio de la avenida José Félix Ribas cerca de la plaza Rodó de San Bernardino. El lugar es frente al famoso y muy bello edificio “Atlantic” (premio nacional de arquitectura y patrimonio de Caracas). Jamás obstruyeron la vía ni hicieron daño alguno, salvo gritar consignas en contra de los que, a pesar de los extraños sucesos de la mañana (Presidente encargado Juan Guaidó y Leopoldo López junto a varias decenas de militares en el distribuidor Altamira frente a la base aérea La Carlota llamando a la solidaridad civil y militar), siguen controlando el poder en nuestro país. A ellos se les acercaron varios Guardias Nacionales (GNB) y dialogaron con ellos. Al rato (10 pm) se retiraron a sus casas y todo quedó en silencio, hasta que se iniciaron ráfagas de tiros por parte de colectivos (paramilitares) y gritos de los vecinos en contra de esta horrible agresión que pudo dejar heridos o muertos. Gracias a Dios no los hubo pero sí la destrucción de las puertas de vidrio y vitrales de ambos lados del edificio que mencionamos. Un acto de barbarie que genero una pérdida patrimonial que dudo pueda ser recuperado y/o castigada. La intención es clarísima: generar terror para cercenar el derecho a la protesta y libre expresión, pero especialmente que sean los propios vecinos los que controlen a los que ejerzan su condición ciudadana lo cual espero que no logren.

Desde ese mismo momento se escucharon voces (unas pocas) que justificaban la violencia de los colectivos debido al ruido que hacían los que protestaban: “se lo tenían merecido.” ¡Qué mente tan torcida puede pensar así! ¿dónde está su consciencia y humanidad si es que le queda algo? Son los mismos que ante los asesinatos – de Samuel Enrique Méndez (24); Jurubith Rausseo (27); Yoifre Jesus Hernández Vásquez (14); Josnel Peralta (16) y Yonder Villasmil (15) ¡De los cinco, tres son menores de edad! - en estos días de protesta no culparán a los violentos sino a las víctimas y/o a los que anhelan libertad. El mejor ejemplo lo dio el expresidente de Uruguay: José “Pepe” Mujica al pedírsele opinión sobre el arrollamiento por una tanqueta de la GNB de varios jóvenes que protestaban hoy a favor del cambio: “No hay que ponerse delante de las tanquetas.” Me hizo pensar en aquellos desalmados que culpan a la mujer violada por llevar minifalda.

Resultado de imagen para leopoldo y guaidóNo soy experto en el área de las Fuerzas Armadas, pero creo que ni los que lo son pueden tener claro lo ocurrido. Lo que sí es evidente es la clara fractura a lo interno de dicha institución, debido a la movilización de los soldados (aunque fueron pocos), la liberación del preso político más importante del chavismo-madurismo: Leopoldo López y la ausencia de represión a los “soldados rebeldes” (no voló ni un helicóptero ni salió ningún tanque, lo que para la verborrea del régimen es muy extraño), para después dejar salir a la población a protestar por no hablar de no hacer nada en contra de los supuestos líderes. Si tienen tanto apoyo, “unidad y lealtad”, como nos quieren hacer ver con sus concentraciones de soldados con el general Vladimir Padrino López y el usurpador en cadena de medios al día siguiente, ¿cómo se explica todo esto? Para un historiador es imposible no pensar en enero de 1958 cuando varios movimientos tanto en lo militar como en lo civil fueron creciendo en intensidad, pero una vez más hay que recordar que la historia no se repite; y menos cuando observamos poco a poco el peso de las potencias en los sucesos del 30 de abril especialmente por la presión que vienen ejerciendo.

Al final; después de los sucesos y los nuevos mártires de la democracia en manos de los asesinos desde el poder en especial de los colectivos chavistas (paramilitares); son muchos los que una vez más se deprimen y parecen perder las esperanzas. ¿”Vamos bien”? se preguntan con pesimismo. Solo puedo decir que me duelen las víctimas, temo por los que creemos firmemente en la lucha por la democracia y un modelo productivo y por todos los venezolanos que seguimos padeciendo hambre y miseria, pero ya estoy vacunado en lo que se refiere a las derrotas. Estoy convencido que no podemos rendirnos nunca, que debemos seguir luchando; y más ahora que se ha demostrado la fractura del ejército y el gran apoyo de las potencias libres del mundo. Pero me pregunto ¿no sería ideal consultar al pueblo en los famosos cabildos abiertos que promovió desde enero el Presidente Guaidó en los caminos a seguir?

Mi propuesta es que volvamos a los cabildos abiertos con un conjunto de ideas claras para negociar con el chavismo-madurismo ¡es el momento ideal para negociar, no podemos seguir empecinados en un todo o nada! Seamos sinceros: ver nuestras metas (el famoso eslogan de los tres pasos) como precisamente pasos no es un dogma de fe. Y eso es lo que se debe discutir y orientar con el pueblo. Es decir, que se enumeren una serie de decisiones para exigir a Maduro, y preguntar claramente a la gente si estarían dispuestos a aceptarlas. Quizás una elección libre; con todas las condiciones que la hagan creíble, en especial un nuevo organismo electoral (CNE) electo por la Asamblea Nacional en acuerdo con el chavismo y supervisión internacional real y estricta; podría ser el mecanismo para que se inicie un gobierno de transición y el cese de la usurpación. El cese de la usurpación no tiene que ser el primer paso. ¡Vamos a discutirlo y negociarlo! La democracia y la prosperidad es la meta final.

miércoles, febrero 06, 2019

Escenarios y propuestas en torno a la crisis actual de Venezuela (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


Cuando lo inminente se hace esperar

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Resultado de imagen para game overNo me cabe la menor duda que después de 20 años en que el chavismo-madurismo ha estado jugando con nuestras vidas cual “video game”, la semana pasada apareció en sus pantallas la famosa frase que dice: “Game over”. El usurpador golpea el teclado anhelando más tiempo para seguir con sus juegos de simulación de utopías. Manda a llamar a sus técnicos pero estos nada pueden hacer. “¡Llamen a los rusos!”, grita, pero no responden salvo un frío: “pague lo que nos debe”. “This is the end”, canta la banda The Doors.

A pesar de esta realidad pareciera que el sueño esperado por los demócratas y por todos los hombres de buena voluntad que anhelan vivir en un país normal se demora. Es tal nuestro deseo de libertad; son tantos los años de espera en medio del sufrimiento en especial de los que han perdido a sus familiares por la acción de los cuerpos represivos, por la destrucción del sistema de salud o por no combatir la delincuencia, que saber que el juego ha terminado pero el perdedor no quiere aceptarlo y se aferra a la cancha, a los mandos, al espacio; es natural que ya no queramos seguir esperando más. Y tememos por la enseñanza del coro del Himno Nacional. ¡No puede ser! Si nuestra historia ha sido la resistencia no hay razones para desesperar en la víspera. Seguir aferrados al sueño y animar la lucha sin descanso hasta lograr la gran meta es nuestro deber republicano ¡y de humanidad!

¿Cuáles son las posibles acciones de la oligarquía chavista en estos momentos? Considero que volver con la vieja táctica de culpar al líder de los demócratas de lo que son las consecuencias de sus acciones: por un lado ante el pueblo debido al empeoramiento de la crisis humanitaria ante las nuevas sanciones petroleras, y por el otro tratando de influir a lo interno de la oposición mostrándolo como moderado o débil de manera que se anime a los radicales a promover una nueva división. Y si no queda otra que entregar, quitarle toda posibilidad a los que consideran “sus enemigos” para que no podamos recuperarnos como sociedad y ellos retornen en un futuro al poseer recursos para hacer campañas electorales. ¿Qué hacer? Creo que hay que generar la crisis que lleve a las rupturas internas del régimen y quizás todo lo relativo a la ayuda humanitaria, cuyo objetivo fundamental es proteger a los más vulnerables ante la destrucción de la salud y la alimentación que genera el modelo socialista, pueda – sin ser su meta - servir para ello. Porque el estilo político que fundó el difunto, basado en sus claras condiciones de proyecto totalitario, prohibía no solo que la oposición hiciera política sino que cualquier persona que no fuera parte de su Estado-partido pudiera hacer el bien a la gente. La gente, entonces, debe saber CON HECHOS que el gobierno democrático tiene como prioridad salvar las vidas de su pueblo.

Aunque no haya cesado la usurpación se ha iniciado la transición a la democracia. Es inevitable recordar la que empezó hace exactamente 20 años pero en el sentido contrario: de la democracia al sistema chavista. En aquel entonces se percibía el cambio, al igual que ahora, pero con la gran diferencia que hoy hay un hartazgo generalizado. Desde 1998 siempre hubo un 40 % de la población que rechazó y resistió la instalación del proyecto con intenciones totalitarias. Hoy la esperanza es generalizada superando el 80%, lo cual me hace pensar que ante las presiones debidas llegará un momento que los únicos que sostienen esto (los militares) tácitamente pensarán y actuarán ante esta realidad como algo inevitable. La actitud (amabilidad, empatía, simpatía) de los policías en la marcha-concentración por la Ayuda Humanitaria del sábado 2 de febrero pasado muestra claramente un cambio, siendo el mejor ejemplo las palabras del jefe de la PNB en Lara. Para ello debemos seguir unidos y activos bajo el liderazgo de la Asamblea Nacional y el Presidente Encargado, sin escuchar ¡y mucho menos servir como repetidor! de todas las mentiras que nos mandan los laboratorios del régimen y jamás rechazar al que se cambia de bando sino todo lo contrario: abrazarlos. De esa forma estaremos iniciando la necesaria reconciliación nacional. Dios quiera que nuestro espíritu fiestero anime a las fuerzas represivas a no querer perderse o echar a perder el bonche del fin de esta tragedia.

Resultado de imagen para thomas paineY si hay dudas, a pesar de los argumentos que la historia nos ofrece, no olvides las palabras del gran Thomas Paine (1737 - 1809): Estos son tiempos que ponen a prueba el alma de los hombres. El soldado en verano y el patriota en tiempos tranquilos se abstendrán en esta crisis de prestar servicios a su país; pero el que puede resistir ahora merece el amor y el agradecimiento de hombres y mujeres. La tiranía, como el infierno, no es fácil de vencer; pero tenemos este consuelo: que cuanto más duro es el conflicto tanto más glorioso es el triunfo. Lo que nos cuesta poco, lo estimamos también en poco: es sólo lo que nos cuesta lo que da a cada cosa su valor. El Cielo sabe cómo poner un justo precio a sus bienes; y sería extraño, en verdad, que un artículo tan celestial como la Libertad no fuese altamente valorado.

domingo, febrero 03, 2019

Mario Vargas Llosa habla de la lucha de los demócratas venezolanos por la libertad en la actualidad


PIEDRA DE TOQUE TRIBUNA 

Largo camino hacia la libertad
Algún día, no lejano, se escribirá una gran novela tolstoyana sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro. Y el final será, por supuesto, un final feliz


Algún día se escribirá un gran libro sobre la heroica lucha del pueblo venezolano contra la dictadura de Chávez y Maduro, que recuerde los sufrimientos que ha padecido todos estos años sin cesar de resistir, pese a los torturados y a los asesinados, a la catástrofe económica —probablemente la más atroz que recuerde la historia moderna— que ha llevado a un país potencialmente muy rico a la hambruna colectiva y ha obligado a cerca de tres millones de ciudadanos a huir, a pie, a los países vecinos para no perecer por la falta de trabajo, de comida, de medicinas y de esperanza. Menos mal que el martirio de Venezuela parece llegar a su fin, gracias al nuevo ímpetu que han inoculado Juan Guaidó y otros jóvenes dirigentes a la resistencia.

Parece imposible, ¿no es cierto?, que una dictadura rechazada por todo el mundo democrático, la OEA, la Unión Europea, el Grupo de Lima, las Naciones Unidas y, cuando menos, por tres cuartas partes de su población, pueda sobrevivir a esta última arremetida de la libertad con la proclamación, por la Asamblea Nacional de Venezuela (el único organismo más o menos representativo del país), de Juan Guaidó como presidente encargado de convocar nuevas elecciones que devuelvan a la nación la legalidad perdida. Y, sin embargo, el tirano sigue todavía allí. ¿Por qué? Porque las Fuerzas Armadas aún lo protegen y han tendido un escudo protector en torno suyo. Los hemos visto, allí en la televisión, a esos generales y almirantes empastelados de medallas, mientras el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, juraba lealtad al régimen espurio. Lo que explica esta supuesta lealtad no son afinidades ideológicas. Es el miedo. El recurso del que se valió Chávez, y que continuó Maduro con esta cúpula militar para asegurar su complicidad, fue comprarla, entregándole prácticamente el negocio del narcotráfico, de tal manera que buen número de estos oficiales se han hecho ricos y tienen sus fortunas en paraísos fiscales. Pero casi todos ellos están fichados internacionalmente y saben que, cuando caiga el régimen, irán a la cárcel. Las promesas de amnistía que les ha hecho llegar Guaidó no los tranquilizan, porque sospechan que no valen fuera del territorio venezolano, y sus sucias operaciones están perseguidas y serán penadas por tribunales internacionales a lo largo y ancho del planeta.

¿Pero por qué no se rebelan, entonces, contra la tiranía de Maduro esos jóvenes oficiales —tenientes, capitanes— y soldados a los que golpea la atroz crisis económica igual que al resto de la población venezolana? Por una razón también muy simple. Por la vigilancia estricta e implacable que ejercen sobre las Fuerzas Armadas de Venezuela los técnicos y profesionales de Cuba, a quienes el comandante Chávez entregó prácticamente el control de la seguridad militar y civil del régimen que implantó. Se trata de algo sin precedentes; un país renuncia a su soberanía y entrega a otro el control total de sus Fuerzas Armadas y policiales. Y los comunistas, como ha sido comprobado hasta la saciedad, arruinan la economía, destruyen las instituciones representativas, regimentan y aplastan la cultura, pero han llevado la censura y la represión de toda forma de insumisión y rebeldía a poco menos que la perfección artística. No olvidemos que todas las instituciones militares venezolanas han sido sometidas a purgas sistemáticas y que hay varios cientos de oficiales expulsados o encarcelados por no ser considerados “seguros” para la dictadura.

Sin embargo, la URSS se desplomó como un castillo de naipes, y también sus satélites centroeuropeos se desmoronaron y hoy día son verdaderos baluartes contra aquel régimen que había prometido bajar el paraíso a la tierra y más bien creó las peores satrapías que conoce la historia. El régimen de Maduro se ufana de la protección que le prestan dictaduras como la rusa, la china, la turca, y la solidaridad de otras tiranías latinoamericanas como Cuba, Nicaragua o Bolivia. Vaya compañeros de viaje, para quienes vale el famoso refrán: “Mira con quién andas y te diré quien eres”. En el caso de Rusia y de China, ambos países han hecho préstamos tan extravagantes a la dictadura de Maduro —que sólo sirvieron para agravar la corruptela reinante— que temen, con muchísima razón, que jamás podrán cobrarlos. Lo tienen bien merecido: querían asegurarse fuentes de materias primas fortaleciendo económicamente a una tiranía corrupta y lo más probable es que terminen siendo también parte de sus víctimas. La fiera que va a morir se defiende con uñas y dientes y no hay duda que el régimen, ahora que se siente acorralado y presiente su fin, puede causar mucho dolor y derramar todavía más sangre inocente. Por eso es indispensable que los países e instituciones democráticas internacionales multipliquen la presión contra el Gobierno de Maduro, extendiendo los reconocimientos a la presidencia de Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional, y logrando el aislamiento y la orfandad del régimen a fin de precipitar su caída antes de que haga más daño del que ha causado a la desdichada Venezuela.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, lo ha dicho con claridad: “No hay nada que negociar con Maduro”. Todos los intentos de diálogo se han visto frustrados porque la dictadura pretendía utilizar las negociaciones sólo para ganar tiempo, sin hacer la menor concesión, y conspirando sin tregua, gracias a la ayuda que le prestaban gentes ingenuas o maquiavélicas, para sembrar la discordia entre las fuerzas de oposición. Las cosas han ido ya demasiado lejos y la primera prioridad es ahora acabar cuanto antes con la dictadura de Maduro a fin de que se convoquen elecciones libres y los venezolanos puedan por fin dedicarse a la reconstrucción de su país.

La movilización del mundo democrático, empezando por los países occidentales, ha sido algo sin precedentes. Yo no recuerdo haber visto nada parecido en los muchos años que tengo. Al mismo tiempo que diversos gobiernos, empezando por los Estados Unidos y Canadá y los principales países europeos, reconocían a Guaidó como presidente, la Unión Europea, la OEA, las Naciones Unidas y todos los países democráticos latinoamericanos, con excepción de Uruguay y México (algo previsible), rompían con la dictadura y se movilizaban a fin de apresurar la caída del régimen sanguinario de Maduro. No hay que olvidar, en estos momentos en que por fin se ve una luz al final de este largo camino, que nada de esto hubiera sido posible sin el sacrificio del pueblo de Venezuela, que, si en un primer momento se rindió a los cantos de sirena de Chávez, luego reaccionó con ejemplar valentía y ha mantenido todos estos años su resistencia, sin dejarse amilanar por la ferocidad de la represión.

Gracias Julio Borges, María Corina Machado, Leopoldo López, Lilian Tintori, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Juan Guaidó y los miles de miles de mujeres y hombres que los siguieron todos estos años demostrando en las calles, y en los calabozos y en el exilio, que América Latina ya no es, como en el pasado, tierra de sátrapas y de ladrones, y que un pueblo que ama la libertad no puede ser indefinidamente encadenado. Algún día, no lejano, un retoño de uno de esos grandes escritores que ha dado ya Venezuela a nuestra lengua escribirá esa gran novela tolstoyana sobre lo que ocurrió y está ocurriendo allá. Y el final será, por supuesto, un final feliz.


miércoles, enero 30, 2019

6 claves históricas para entender lo que pasa actualmente en Venezuela (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Interpretación histórica de lo que está pasando en Venezuela

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Escribir en tiempos de cambios genera vértigo. No sabemos si la palabra dicha ya ha perdido vigencia al momento de escribirla, y más aún al salir publicada. Muchos en el mundo no comprenden lo que vivimos en el país y caen en los trajinados lugares comunes. La “izquierda caviar” que disfruta de vivir en países capitalistas al mismo tiempo que promueve regímenes que sería incapaz de soportar, solo ve una supuesta democracia social presionada por el imperialismo yanqui. Se hace necesario dar unas coordenadas mínimas para no ser manipulados por la propaganda de los movimientos totalitarios, y ayudar especialmente a tanto periodista extranjero que por ignorancia usan la neolengua del régimen. A continuación ofreceré algunas de esas “coordenadas” desde la historia, y me atreveré finalmente con una conclusión-hipótesis. Para ello me sustento en un esfuerzo historiográfico de varias décadas entre los que puedo nombrar a Mariano Picón Salas, Mario Briceño Iragorry, Germán Carrera Damas, Elías Pino Iturrieta, Manuel Caballero, Graciela Soriano, Inés Quintero, Tomás Straka (muy especialmente su texto del 2015: República fragmentada), entre otros.

Resultado de imagen para 5 de julio de 1811
1. Venezuela es un país con una larga tradición liberal y republicana que se inicia con el proceso de Independencia a principios del siglo XIX la cual busca la igualdad de derechos (eliminación de la segregación étnica) que permita la movilidad social, y las libertades de comercio, autonomía regional (federalismo) y manumisión para los esclavos. En ella está la legitimidad constitucional que siempre ha sido importante en la justificación de las acciones políticas. La acción de la Asamblea Nacional que llevó a la juramentación de su Presidente como encargado del Ejecutivo Nacional está enmarcado en estos “pilares” o “fundamentos” de nuestro Estado y valores. Ha habido una sistemática violación de los mismos por el régimen chavista-madurista y ante la mayor de todas que fue el ilegal establecimiento de una Constituyente para convertirse en un suprapoder (que llama a elecciones presidenciales sin garantía alguna) se tenía que actuar, lo cual se hizo cuando el período del anterior Presidente (Maduro) finalizaba el 10 de enero pasado de manera que constitucionalmente el poder legislativo debía llamar a un gobierno de transición.

Imagen relacionada2. La democracia está íntimamente ligada con la anterior coordenada pero aporta nuevos aspecto a la misma, surgiendo en 1928 pero haciéndose dominante en nuestra mentalidad política y llegando al poder por primera vez en 1945, para después de una interrupción pretoriana (década militar desde 1948) consolidarse por 40 años desde 1958. El pueblo, me atrevo a decir, logró comprender en todos estos años de lucha por la democracia que solo a través de ella podría hacerse realidad la libertad que promovía el liberalismo. Pero además, aprendió que un Estado y una sociedad democrática no podrían hacerse realidad con la sola formalización de los principios legales y la realización elecciones frecuentes, sino que debía estar organizado en una pluralidad de partidos y grupos y las mayorías debían de disfrutar de un mínimo de bienestar. Ese fue el proyecto democrático que fue naciendo desde 1936 y se consolidó en 40 años desde el 23 de enero de 1958. El problema fue que por otros factores que ya explicaremos entró en crisis y las mayorías eligieron a un dirigente que la destruiría a nivel estatal e intentaría también hacerlo socialmente. Pero muchos resistieron y a pesar de tantos errores en los últimos 20 años, esa fuerza que anhela vivir en libertad ha salido a las calles de nuevo y apoya a un líder que “no se proclama libertador”, ni mesías, “ni la encarnación de un pueblo”, ni el heredero de Bolívar, sino simplemente “un servidor público”. 

Resultado de imagen para la modernización de venezuela3. La modernización fue una meta que desde 1930 e incluso un poco antes significó el desarrollo de la infraestructura del país y todos los servicios de electricidad, comunicaciones, agua, sanidad y salud; que en pocas palabras era asumir el logro de las condiciones de vida de las clases medias de los Estados Unidos; y dar el salto a las libertades. Esto se vería impulsado no solo por la democracia tal como explicamos en el anterior factor sino por el petróleo que describiremos a continuación. El hecho cierto es que en los últimos 20 años todos estos logros se han ido perdiendo o reduciendo de manera acelerada generando un gran descontento.

Resultado de imagen para petróleo en venezuela4. Desde 1914 (aunque con mayor énfasis desde 1936) Venezuela no se puede explicar sin el petróleo. El mismo significó un cambio radical en lo que se refiere a nuestros ingresos, y por tanto la posibilidad de hacer realidad el proyecto liberal que no se había completado, permitiendo consolidar la unidad nacional, la fortaleza del Estado, y la aparición del capitalismo aunque uno de tipo rentista (Tomás Straka). El rentismo que inicialmente generó un rápido bienestar y crecimiento económico (desde 1958) permitiendo que Venezuela tuviera la más voluminosa clase media de Iberoamérica en los setenta, trajo consigo también un pernicioso populismo que llevó a la desvalorización del trabajo y a ver el Estado como el que está obligado a proveernos de bienes. Cuando cayeron los precios del petróleo a partir de los ochenta y se mostraron las consecuencias entrópicas del modelo, las clases medias empezaron a empobrecerse y los pobres a crecer y dejar de disfrutar buena parte del apoyo asistencialista estatal. En esta crisis el proceso modernizador empezaría a paralizarse o deteriorarse y la democracia perdería su apoyo popular renaciendo con fuerza los dos elementos siguientes del punto 5 y 6.

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5. El personalismo político, el culto por el hombre fuerte que por medio de la violencia se impone a los demás, el irrespeto a la ley y a las instituciones por parte del poder desnudo y sin control es una realidad que se ha mostrado de manera recurrente en nuestra historia. Se desarrolla desde el siglo XIX dominado por los caudillos y en el siglo XX donde los militares ejercieron un control pretoriano del poder. Pero poco a poco se irá debilitando con la democracia, la tradición cívica, las instituciones y la modernización. A pesar de ello nunca desaparecerá del todo y reaparece con cada crisis, siendo la última la de la democracia y el rentismo petrolero en los noventa. Hugo Chávez (quien surge en política por un acto personalista y violento: un intento de golpe de Estado el 4 de febrero de 1992) y cada uno de los dirigentes chavistas aprovecharán esta situación y serán su mejor expresión en las dos últimas décadas. El fenómeno se ha fortalecido a medida que pierden popularidad, haciéndose cada vez más violento e insoportable. Ya son más de 300 los asesinatos en protesta especialmente en los últimos 5 años, miles de detenidos, más de 500 presos políticos, por no hablar de las torturas y exiliados junto a las prácticas de censura a los medios. La última semana con gran horror observamos que en las protestas han sido encarcelados niños y más de 40 asesinados.

Resultado de imagen para fuerzas armadas de venezuela lópez contreras6. Las Fuerzas Armadas nacen como institución desde 1910 asumiendo un claro rol pretoriano (influencia de la alta oficialidad o el ejército en la política nacional) bajo los argumentos de que es el heredero del Ejército Libertador que logró la Independencia y la nación por lo cual tiene el derecho de seguirla construyendo. La democracia, la tradición liberal y la modernización han sido elementos que han reducido su influencia pero al entrar en crisis han hecho que este rol se fortalezca de nuevo. Su papel en los últimos 20 años ha sido protagónico e incluso ha asumido “la ideología” chavista. A pesar de todo esto no dejamos de confiar en la condición institucional de los militares y en la siembra que los factores democráticos han tenido en ellos.

Les pido disculpas por lo largo de la explicación de estas 6 coordenadas pero son ellas las que permiten la comprensión de lo que hoy se vive en Venezuela. Y lo que se vive es un conflicto entre dos tradiciones y factores: la liberal-democrática-modernizadora versus la personalista-autoritaria-pretoriana “catalizada” por el rentismo petrolero. En este sentido considero que si la primera se fortalece por medio de mecanismos como más legalidad (acciones de la Asamblea Nacional apegadas a la Constitución) y civilismo-democrático (protestas pacíficas, cabildos abiertos, etc.) la segunda se irá debilitando. Y más aún si la presión de los países democráticos tanto de Occidente como Iberoamérica está con nosotros, hecho que ha logrado una gran diferencia en relación a otros ciclos de lucha en el pasado. Si a esto le sumamos lo petrolero que hoy lunes 28 de enero ha recibido un vuelco importante con las sanciones de Estados Unidos, las cosas se complican mucho para el autoritarismo en Venezuela. Nunca antes los demócratas habíamos tenido en estos 20 años de dominio del personalismo político tantas posibilidades de lograr la transición a la democracia; es por ello que debemos ser sensatos, firmes y no bajar la guardia por creer que ya se logró la meta. La democracia nos espera pero hay que cuidar su renacimiento.
 Imagen relacionada

miércoles, enero 23, 2019

Día histórico en Venezuela: el Presidente de la Asamblea Nacional asume como Presidente interino

«Hoy ante Dios poderoso juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo Nacional, como Presidente Encargado de Venezuela, para lograr el cese de la usurpación y tener elecciones libres».

Juan Guaidó. 


Nota: no sabemos las consecuencias históricas pero está claro que es diferente a todas las acciones llevadas a cabo por los demócratas en su lucha contra el autoritarismo chavista durante los últimos 20 años. El mejor ejemplo de esa diferencia, además de ser realizada por el único poder electo por el pueblo en una elecciones limpias, es que la mayor parte de los países de América Latina ya lo han reconocido como el Presidente, incluyendo los EEUU (ver imagen del mensaje de la Casa Blanca), Canadá y Alemania. 

Les dejo fotos del momento tomadas por el amigos y cineasta Sergio Monsalve, y de la marcha-cocentración.  



miércoles, enero 16, 2019

8 acciones políticas que puede realizar el venezolano común (mi columna de los miércoles en El Nacional)


¿El venezolano común puede cambiar su realidad actual?
 
Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Es la pregunta que todo venezolano se debería hacer en estos momentos aciagos. Porque siempre hay algo que está en nuestras manos, y eso puede marcar la diferencia. Una vida vegetativa que no se pregunta responsablemente por sus deberes colectivos es una vida no humana. E incluso no sé si llega a la dignidad del animal. No podemos ser veletas, no podemos reducir nuestro tiempo a la simple supervivencia y la de nuestros seres queridos. Los usurpadores y sus oligarquías, los mandones de cualquier especie anhelan la pasividad de los ciudadanos que sería su conversión en simples individuos. Por lo cual deberíamos preguntarnos: ¿qué puedo hacer para lograr un cambio en la tragedia que hoy padecemos en Venezuela? A continuación haré una pequeña lista de lo que el venezolano común puede hacer desde mi humilde perspectiva de politólogo-historiador y profesor universitario.

1. La historia de los movimientos que buscan los cambios en el poder de la segunda mitad del siglo XX para acá, demuestran que las acciones pacíficas y organizadas de los pueblos tienden a lograr sus objetivos mucho más que los violentos. Pero todo depende de la claridad de sus metas, la unidad, la persistencia, y la capacidad de movilización en una acción civilista. Todo demócrata, todo el que anhele que Venezuela cambie; debe ser consciente que para lograrlo se necesita unidad y organización lo cual requiere constancia en el tiempo. No podemos participar creyendo que el cambio será inmediato para después frustrarnos si no es así, y abandonar la lucha. Pareciera que con el liderazgo del Presidente de la Asamblea Nacional: Juan Guaidó, se da inicio a un nuevo ciclo de lucha, pero debemos ser conscientes de este hecho fundamental por lo que NO NOS RINDAMOS pase lo que pase.

2. Todos tenemos ocupaciones y responsabilidades familiares y particulares que requieren tiempo, y más ahora que no basta con un solo trabajo para poder medio comer. A pesar de esto siempre podemos dedicar tiempo por pequeño que sea a hacer política y de la buena, me refiero a seguir con los objetivos anteriores: organización, unidad, movilización. Debemos asumirlo como algo vital, porque la continuidad en la usurpación significa más hambre, opresión y muerte. Seamos partes de un partido político o de una ONG que arrime el hombro a la meta común. Así que asista a cuanto cabildo se proponga y por nada del mundo falte a la marcha del 23 de enero a la cual convocó la Asamblea Nacional.

3. Es fundamental dejar de practicar la antipolítica y la división con la constante criticadera a toda acción de los demócratas. Si no vamos a decir algo que sume, ayude a la unidad y al logro de las metas propuestas ¡mejor callar! En las redes sociales, en las colas, “de boca en boca”; podemos hacer mucho bien pero también mucho mal. No puedo dejar de pensar que toda esta terrible frustración y división que vivimos desde julio del 2017 hasta hoy fue en buena parte por los “opinadores de oficio” y “los guerreros del teclado” “¡¿Por qué no se callan?!” A los tóxicos mejor aislarlos al ignorarlos, jamás ayudar a publicitar sus gritos.

4. En total sintonía con el punto anterior está en el ser en nuestro día a día transmisores del lenguaje de los demócratas al mismo tiempo que no decimos ni en broma las palabras o cualquier gesto de la neolengua y la propaganda totalitaria. En esto han sido unos expertos, no les siga el juego. Si habla como ellos terminará pensando como ellos y haciendo lo que ellos le ordenan. Es una tarea inmediata siempre hablar con la verdad pero sobretodo establecer una serie de ideas y palabras que nos identifiquen en nuestra noble tarea. Un excelente ejemplo es cómo Juan Guaidó inició el cabildo abierto con esa estrofa de nuestro Himno Nacional: “Gritemos con brío: ¡muera la opresión!/ Compatriotas fieles la fuerza es la unión.” Debería asumirlo como un saludo por su significado en nuestra memoria histórica y su gran actualidad.

5. Los regímenes con intenciones totalitarias y los Estados mafiosos buscan hacer de sus gobernados-sometidos no solo individuos sino también personas corrompidas. Esto tiene un gran potencial atomizador necesario para la dominación. Es por ello que evite por más que pueda caer en su siembra de antivalores y desapego al Estado de Derecho. En pocas palabras: no sea malandro, sea un ciudadano que respete las leyes y que anhela la reconstrucción de la república con todo lo que ella significa.

6. El modelo socialista que en nuestro caso se le suman los rasgos rentista-populista-clientelar; rechaza el trabajo y el espíritu empresarial, el mérito y la justicia; por lo que trabaje y todo los días perfeccione lo que sabe hacer. No hay cosa que le moleste más a los mediocres enchufados que el ejemplo de la tareas bien hechas y la superación por medios legítimos. Usted está generando un modelo que será escándalo y ruina para todo lo que se ha hecho en estas dos últimas décadas.

7. Casi todo el mundo conoce a alguien en el gobierno o cercano a alguna instancia en el poder. Tiene que olvidarse de pelear con esa persona y debe buscar convencerlo de que negocien su retirada. Se le debe sacar de su “círculo” en el sentido que vea la realidad. Y ya lo han dicho tantas veces: “al enemigo que huye, puente de plata”. El presidente Juan Guaidó lo está diciendo de una manera muy elegante. Hay que lograr la ruptura interna en el régimen, y esto se logra hablando. No se puede olvidar que el gran cambio en la comunidad internacional se logró en parte gracias a la separación de la Fiscal de la línea que planteaba el mandón por allá en el 2017.

8. Los demócratas de Venezuela; los que anhelamos vivir, comer y ser libres sin tener por ello que emigrar de nuestra tierra; los que nos oponemos a un régimen de corrupción generalizada y que promueve un modelo fracasado como es el “socialismo real”, y todo ello lo realiza promoviendo el caos y la inseguridad personal; todos esos patriotas debemos luchar por la organización de un gran movimiento unitario y si en algún momento el ciclo que ahora está comenzando no logra sus último objetivos como mínimo debemos lograr la UNIDAD. Y eso pasa por la realización de unas elecciones que permitan seleccionar a nuestros líderes y un Plan Mínimo Común (métodos de lucha y metas a cumplir una vez llegados al poder). Es una tarea urgente y necesaria, porque la presión internacional no va a durar toda la vida y el descontento es generalizado.

¡No perdamos la esperanza, los venezolanos lograremos vivir en una democracia con prosperidad, y con nuestro esfuerzo la vamos a reconstruir aprendiendo las lecciones de la historia!

miércoles, octubre 10, 2018

¿Cómo salir de la crisis que padece Venezuela? El plan para lograr la UNIDAD (nuestra columna de los miércoles en El Nacional)


El plan para lograr la UNIDAD

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

No poner todo el alma y esfuerzo en la tarea de lograr la UNIDAD entre los demócratas es tan perverso como no ayudar al pobre y desvalido, y mucho más si se vive en medio de la emergencia humanitaria que padecemos en Venezuela. Ante el MAL no se puede ser indiferente, y mucho menos incapaz de ofrecer todos los medios para luchar en su contra. Nuestra condición de supuestos convencidos republicanos y amantes de las libertades, se pone en duda ante la división de fines y acciones. La realización de un acuerdo nacional que incluya a todos los opositores es una necesidad que ya posee características vitales. En ello se nos va la vida, porque es una realidad que cada día que pasa el régimen apunta a nuestra extinción o como mínimo al servilismo o esclavitud. ¿Cuál es la fórmula para lograr la tan anhelada UNIDAD? Muchas personas en la actualidad han propuesto algunas ideas al respecto y la historia está plagada de ejemplos que nos pueden inspirar. Sirva este breve artículo para insistir en las que consideramos más importantes y que hemos planteado en anteriores entregas.

Resultado de imagen para fernando albánEn el párrafo introductorio anterior habíamos establecido un tema a desarrollar, pero no contábamos que ese principio que habíamos descrito: el régimen apunta a nuestra extinción, nos daría un nuevo y doloroso ejemplo: la muerte del concejal de mi municipio (Libertador, Caracas) del partido Primero Justicia: Fernando Albán (1965-2018), quien estaba bajo custodia de la policía política. No podíamos enviar nuestro artículo de todos los miércoles para El Nacional, sin ofrecer unas palabras a su memoria junto al pésame a sus familiares y amigos, y más aún por el hecho que su martirio por la democracia debe interpelarnos y mover nuestros corazones para lograr la UNIDAD. Su sacrificio no los exige. No puedo dejar de recordar cómo en la anterior dictadura (la del general Marcos Pérez Jiménez (1950-58)) los sufrimientos compartidos por los opositores llevaron a abandonar las diferencias; y especialmente el fallecimiento – aunque en circunstancias muy distintas – de un dirigente de Acción Democrática en el exilio: el poeta Andrés Eloy Blanco, permitió finalmente que las diferencias entre el partido socialcristiano COPEI y el socialdemócrata AD fueran dejadas de lado y se iniciara el tan anhelado acuerdo de fines y acciones que permitiría la transición.

¿Qué hay que hacer para lograr la tan anhelada transición a la democracia? No hay una fórmula exacta y perfecta, pero – como dijimos - son muchos los que vienen ofreciendo ideas. Por solo citar uno de ellos está el director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB): Benigno Alarcón (28-VIII y 18-IX-2018, “¿Cómo producir una transición democrática en Venezuela? (I y II)”); quien ha señalado que se requiere la movilización de la población con estrategias y objetivos claramente definidos. Y esto no se puede lograr sin la UNIDAD, porque las movilizaciones más exitosas – agrega el autor - son las no violentas organizadas y ejecutadas bajo un solo liderazgo y plan sistemático; coordinadas con la presión internacional; sin propuestas de venganza sobre los actuales gobernantes de modo que no vean la transición como su muerte y por ello estén abiertos a la negociación; con un plan de gobernabilidad durante la transición que establezca las reformas institucionales necesarias para ello; y que se prepararen para una elección presidencial. En su segunda entrega propone la realización de una elección de los líderes de la UNIDAD.

Al estar en sintonía con las propuestas del profesor Alarcón, nosotros planteamos la firma de un pacto que establezca fines (programa mínimo común de transición) y medios entre toda la oposición, la cual no solo establezca un programa de transición sino que cree los métodos para tomar decisiones y designe los líderes para la misma. Dicho pacto debe ser refrendado en comicios por la población, y sus métodos deben establecer las formas de consulta más rápidos posibles, de forma que se pueda combinar democracia y eficiencia en la lucha. Si el régimen ha eliminado las elecciones limpias ¿por qué no hacerlas nosotros para lograr dicha alianza, decidir ante grandes dilemas (votar o no, negociar, etc.) y desarrollar sufragios internos en los partidos para renovar su dirigencia? No podemos seguir en este estado de paralización y desesperanza. Hay que renovar la confianza de las mayorías con los partidos democráticos. Entre los medios de acción debe crearse un organismo que permita el permanente contacto con la comunidad internacional, con las potencias que no han demostrado su disposición a lograr la transición. No se puede actuar aisladamente. En lo que respecta al liderazgo podríamos plantear la famosa fórmula del “gabinete en la sombra” (en lo que cabe) con lo que tendríamos un dirigente especializado en cada área y que le haga un permanente seguimiento y feroz oposición a toda acción del régimen, con claras propuestas de solución sustentada en el referido pacto.

Muchos pensarán que no tenemos tiempo para ello, que la elaboración de un pacto de este tipo junto a las respectivas elecciones que tanto refrenden éste acuerdo como elijan a nuestros líderes, es algo engorroso y lento. ¡¿Cuánto tiempo llevamos sin hacer nada?! Todo el tiempo que depositemos en esta noble tarea no será en vano. Si no estamos haciendo nada y sigue pasando el tiempo generando la destrucción del país, ocupar los días en ello es lo mejor que se puede hacer. No estaremos paralizados. Será sin duda el mejor homenaje que se le pueda hacer a todas las víctimas de la oligarquía chavista, y en especial a Fernando Albán.

Nota de duelo: sentido pésame muy especialmente a sus familiares y a nuestro amigo común: Mario Guillermo Massone. 

miércoles, septiembre 26, 2018

El mito democrático es parte del problema (mi columna de los miércoles en "El Nacional")


El mito democrático es parte del problema

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

El 20 de junio pasado publicamos en esta columna un artículo con el mismo título, salvo la última parte en la que afirmaba lo contrario. ¿Cómo es posible tal contradicción? ¿Antes pensábamos que era parte de la solución y ahora no? La verdad es que el mito en este caso es dual, porque como utopía nos puede animar a resistir la dictadura y luchar por la libertad; pero al mismo tiempo los demócratas en Venezuela han mitificado la democracia hasta tal punto que creen que la misma es tan fuerte que sigue existiendo de alguna forma en la actualidad. Las consecuencias son conservar una mentalidad y conducta que solo se puede ejercer en sistemas democráticos y no en los autoritarios. En pocas palabras: estaban atornillando un tornillo a la pared cuando de repente desaparecieron las estrías, y nosotros seguimos con las mismas herramientas dándole vueltas. ¡No! Ahora necesitamos reinventar, usar otros medios para lograr la vuelta de la democracia.

El mito es el problema porque nos hace comportamos de forma inadecuada. Debemos retomar lo que nuestros primeros hermanos demócratas aprendieron en tiempos del perezjimenismo: a luchar en las peores condiciones, tales como la clandestinidad en ocasiones, los famosos papeles bajo la puerta (que ahora se multiplican a través de las redes), aprender todas las técnicas de activismo de lucha no violenta pero tampoco tonta en un largo etcétera. En general es asumir la prudencia ante todo. No pensar que por poseer derechos inalienables podemos ponerle el pecho al arma de un esbirro pensando que no la usará. No se puede seguir formando militantes para lo electoral exclusivamente, sino que se deben enseñar los métodos para enfrentar a los autoritarios sin dejar de ser demócratas. Hay que preguntarse una vez más si los comicios, aunque sepamos su condición no real, puede servir para los objetivos que nos proponemos.

La otra cara del mito democrático es que juzgamos a nuestros líderes (o dirigentes) como si ellos tuvieran plena libertad para actuar, es decir, como si no estuviesen “secuestrados”. Nos imaginamos viviendo a lo interno de una organización democrática en un ambiente de plenas garantías y seguridades, por lo que no entendemos que los que dirigen la lucha por la democracia no hagan más, es decir, no ganen elecciones o retomen el poder. Para mí es como reclamarle a una persona que está amarrada y amenazada por un matón, por el hecho que ha fracasado en todos sus intentos de liberarse. Con esto no justifico las responsabilidades que debemos tener (y deben tener los dirigentes), junto a la capacidad para ser asertivos; pero no podemos ser tan duros porque sería no ver la realidad y eso no es ser justos.

Y por último, esta cierta prédica que afirma que no necesitamos ayuda de los demócratas no venezolanos. “Los venezolanos resolvemos nuestros propios problemas”, señalan una y otra vez, como si reconocerse necesitado fuera un delito, como si el mundo libre no es una tarea de cooperación de todos los países que creen en el supremo valor de la dignidad de cada persona humana.

La imagen puede contener: 1 personaNota de duelo: el jueves 20 de septiembre de 2018 mi tío materno Raúl Gerardo Agudo Vicci falleció en la ciudad de Barquisimeto. Sirva esta nota para hacer llegar, una vez más, mis condolencias a sus familiares directos: su esposa, mi tía María Eugenia Salas, y sus hijos: mis primos Raúl Ivanhoe y Marianne Agudo Salas; y a toda la gran familia (en especial sus hermanos Agudo Vicci, Castillo Vicci y Agudo Linares), junto a sus amigos. Siempre recordaré a mi tío como una persona alegre, generosa y sencilla; de manera que logró hacer vida los auténticos valores del ideal cristiano de humanidad. Un logro que no se compara con ningún éxito material por más que nuestra sociedad actual lo exalte.


martes, octubre 09, 2012

Mi análisis de los resultados electorales del 07 de octubre de 2012


Autor: Carlos Balladares Castillo 
Pensando la democracia en la Venezuela actual
La democracia es una forma de vida y un sistema de gobierno, en el primer aspecto resalta la valoración de la dignidad de cada persona y por tanto: el respeto de sus opiniones; en el segundo establece un conjunto de reglas e instituciones donde la selección de los gobernantes debe realizarse por consulta popular pero con ciertas condiciones mínimas: voto universal, secreto, libre, competitivo, equitativo, y trasparente. Dicha selección jamás debe violar los derechos humanos, es decir: se elige a un gobernante nunca se vota por la vigencia o no de los principios de legalidad, derechos humanos, libertades, y equilibrio entre los poderes. Los que no logran la mayoría son parte importante del pueblo y deben ser consultados en las decisiones que afectan a todos, de lo contrario no se llamaría democracia. El consenso entre mayoría y minoría, gobierno y oposición es principio fundamental. Una dictadura de la mayoría no es un régimen o forma de vida democrático.
 ¿Puede alguna elección legitimar la violación de la Constitución que se ha venido realizando sistemáticamente desde que Chávez llegó al poder? Jamás. ¿Dicha violación puede distorsionar las elecciones? Claro que si. No sabemos cuántas personas votaron por el temor de perder los beneficios que hoy obtienen, o temerosos por las amenazas que recibieron; pero estamos seguros – por el lenguaje del régimen y los testimonios – que fueron muchos. ¿Cuál habría sido el resultado si se cumplieran las condiciones de toda democracia, tal como describimos anteriormente? Creemos que no sería el mismo. Es por ello, que el mérito de la campaña de la Mesa de la Unidad Democrática y su líder: Henrique Capriles, es inmenso. Y la valentía de 6,5 millones de venezolanos, son motivos para no perder las esperanzas las elecciones presidenciales del pasado 7 de octubre.
 Al final, como tantas veces ocurre: los poderosos y el despotismo se vuelven a imponer (“el vil egoísmo que otra vez triunfó”). No es fácil soportar tantas derrotas, pero no podemos desanimarnos. Vivamos el luto, pero aprovechemos ese tiempo para analizar las razones sin caer en los radicalismos o simples generalizaciones. Acá les dejamos algunas causas de la derrota: grosero y abusivo ventajismo que ya describimos anteriormente; temor al cambio por parte de muchos; no saber combinar en el mensaje de la oposición: la propuesta de un cambio con el reconocimiento de las escasas virtudes de estos 14 años; creer que la Unidad solo se reducía a las primarias, el programa y la asistencia a las concentraciones, cuando debió ser en toda la campaña; la existencia de una forma de vida chavista (identidad) así como existió algo similar en tiempo de los adecos; no lograr identificar la forma de llegarle a los más pobres los cuales siguen votando mayoritariamente por Chávez.
 Lo logrado es mucho: comparen con los tiempos de Rosales hace 6 años: el crecimiento de Chávez y de nosotros los demócratas, nosotros duplicamos las fuerzas en cambio él solo subió un pequeño porcentaje. Poco a poco nuestro mensaje va llegando. Por otro lado, debemos conservar por todos los medios la UNIDAD lograda en torno a nuestros líderes, en especial junto a Henrique Capriles, quien nos ha dado esperanzas y es un político como los que siempre habíamos soñado. Se viene un mayor tiempo de apostolado y una campaña que ya la tenemos encima. En diciembre y en abril debemos ganar el mayor número de gobernaciones y alcaldías.
 Chávez habla de reconciliación, pero debe probarlo con iniciativas que le tocan a él por ser el Presidente: amnistía general para los presos políticos y llamar a la MUD a Miraflores a conversar para reconocerla como oposición y no como enemiga, abandonando todo lenguaje ofensivo. Existen dos Venezuelas incluso siguiendo los resultados electorales. Lamentablemente, 14 años de chavismo nos hacen ser pesimistas. Se votó por la continuidad de lo que hemos padecido, es por ello que nos tocará resistir pacíficamente a los demócratas, siguiendo las enseñanzas de Gandhi, Mandela y tantos otros; en medio de una economía y sociedad que se desmorona (inflación, deuda, déficit fiscal, improductividad, exacerbado rentismo petrolero, polarización, resentimiento e inseguridad).
 ¿Qué hacer? Ya lo hemos dicho: analizar la derrota, valorar los aciertos, no rendirnos jamás. Mejorar la UNIDAD, no caer en los radicalismos y caminos ya transitados (abstencionismo, etc.), seguir el rescate de los partidos políticos y no caer en el antipartidismo (algo que nuestro líder Capriles no abandonó totalmente en la campaña), construir la maquinaria para movilizar nuestros votos (es intolerable que se abstengan los demócratas), seguir desarrollando el “relato democrático” y la identidad de los que creemos en las libertades (la historia de Venezuela es rica en ejemplos), ganarnos a los pobres y excluidos (Capriles les llegó a muchos pero no fue suficiente), desmontar los mitos políticos, jamás pensar en que faltan seis años sino en las luchas de todos los días. Todo esto requiere de un trabajo y una prédica constante. Estamos convencidos de que la democracia es el mejor camino, y más temprano que tarde la reconstruiremos en Venezuela.
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