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miércoles, agosto 24, 2022

La Resistencia se organiza en la Segunda Guerra Mundial (I) . El caso de Alemania.

La Resistencia se organiza (I)

Carlos Balladares Castillo

Publicado el 22 de agosto de 2022

La principal actividad de los curas es socavar la política nacionalsocialista.

(…) Un día de estos llevaré este conflicto, que es tan antiguo como la propia historia de Alemania, a una conclusión abrupta y decisiva. ¡Haré sentir a estos malditos curas el poder del Estado de un modo que nunca hubieran soñado! De momento me dedico a vigilarlos, si tuviera la menor sospecha de que están volviéndose peligrosos, los fusilaría a todos (Adolf Hitler, Hitler's Table Talk, 07 de abril y 11 de agosto de 1942).

El 21 de agosto de 1942 el sacerdote católico Franz Reinisch, miembro del Movimiento Schoenstatt, fue ejecutado por negarse a realizar el juramento de obediencia a la persona de Adolf Hitler. Los católicos, pero también protestantes y ortodoxos, formaron parte de la resistencia alemana contra el régimen nazi. Al principio eran iniciativas individuales como las del padre Reinisch, pero poco a poco desarrollaron organizaciones de resistencia civil. Dos ejemplos son la Rosa Blanca (Weiße Rose), que nace en junio de ese año; y el Círculo Kreisau, que se reunía desde 1940 en la casa del conde Helmuth James von Moltke, planificando la Alemania posterior a la Segunda Guerra Mundial (SGM) y al Tercer Reich. Tres de los miembros del Círculo eran sacerdotes jesuitas (Augustin Rösch que era el provincial, Lothar Konig y Alfred Delp), pero también había protestantes, mujeres, entre otros. La principal causa de la oposición, tanto en Alemania como en la Europa ocupada, fue el rechazo al genocidio y a las diversas formas de esclavitud del Nuevo Orden. La conciencia había despertado ante el horror del mal.

Todos los años, en nuestro proyecto del 80 aniversario de la SGM, nos enfrentamos al reto de resumir en un solo artículo la resistencia, el espionaje y las actividades comandos durante el año que corresponda (ahora es 1942). Siempre nos quedaremos cortos, de modo que nos hemos dedicado más a la resistencia y en especial dentro de Alemania y Francia; pero en algún momento también nos referimos a otros pueblos, como fue el caso checoeslovaco al tratar el atentado al SS-Obergruppenführer Reinhard Heydrich el pasado mes de mayo. En la primera queremos resaltar, que junto a la tendencia autoritaria y militarista prusiana existía un republicanismo germano que amaba la libertad. El Círculo Kreisau, por ejemplo, planificaba la “otra Alemania”: una nación cristiana, democrática y federal. Y analizamos el caso francés por tener la hegemonía cinematográfica al relatar la lucha contra el ocupante. Por no hablar del fascinante conflicto interno entre los diversos grupos que querían liderizar la Resistencia. A dicho tema nos dedicaremos, Dios mediante, la última semana de octubre por tener íntima relación con el Frente del Norte de África y la “Operación Torch”.

La Rosa Blanca es bastante conocida, existen monumentos y se le han dado los nombres de sus principales miembros a calles y plazas en toda Alemania. El cine ha contribuido a su recuerdo con más de tres películas y varios documentales. De los filmes que conocemos todos son alemanes, el primero es Die Weiße Rose (1982) de Michael Verhoeven; que se dedica a narrar el desarrollo del movimiento desde sus inicios en junio de 1942 hasta su final el 22 de febrero de 1943, haciendo énfasis en los hermanos Scholl: Hans y Sophie, y aunque también aparecen los otros hermanos, se mantiene la tendencia a considerar que ellos fueron los líderes. El resto de los miembros aparecen con sus respectivas opiniones, en especial el debate en torno al carácter no violento de la resistencia. Sophie es la protagonista, no solo por los méritos que realmente tuvo sino porque hay una clara influencia del feminismo de los ochenta en esta representación. En lo que respecta a la fuerte espiritualidad cristiana de la mayoría de sus miembros; hecho notable en los panfletos, diarios y cartas; percibo que es tratado de manera muy superficial. Ese mismo año se hizo otra película (Percy Adlon: Fünf letzte Tage/ Los últimos cinco días) que no hemos visto, pero que trata de la perspectiva de la prisionera que acompaña a Sophie en la celda: la comunista Else Gebel.

La más reciente que se hizo para el cine fue titulada Sophie Scholl. Die letzten Tage (2005) y dirigida por Marc Rothemund; hay otras para la TV: desde la más antigua de 1971: Der pedell y la última en el 2013 junto a un documental en el centenario del natalicio en el 2021).  En la del 2005 aunque solo se narran los hechos que van desde el lanzamiento de panfletos en la Universidad de Munich el 18 de febrero de 1943, su captura, los largos interrogatorios de la Gestapo, el juicio el Presidente de la “Corte del Pueblo”: Roland Freisler y la ejecución de los tres primeros el 22 de febrero: Hans y Sophie Scholl, y Christoph Probst; se resalta la profunda piedad cristiana de los Scholl. Dicho factor es probado por las fuentes primarias y la historiografía, entre las cuales nos guiamos por el excelente texto del historiador José María García Pelegrín: La Rosa Blanca: los estudiantes que se alzaron contra Hitler (2006). Sophie al igual que sus hermanos eran luterana; pero en su ciudad (Ulm) como el resto del sur de Alemania la influencia católica era determinante, y muchos párrocos y obispos llevaban a cabo una sistemática oposición al nazismo que despertaba la admiración de todas las denominaciones cristianas.

En la casa de los Scholl desde la década de los treinta se reunían artistas y diversos intelectuales. Se leía a muchos escritores que el Tercer Reich prohibiría como Stefan Zweig, Thomas Mann, Erich Maria Remarque, entre otros. La influencia más importante la recibirán de Otto Aicher (después de la guerra será un famoso diseñador: un ejemplo es el logo de la Lufthansa) que era católico, un compañero de clases de Werner el menor de los hermanos. “Otl”, quien finalmente se casaría con Inge (la hermana mayor), les daría a conocer los grandes filósofos y padres de la Iglesia (leyeron Las confesiones de San Agustín). Werner fue asumiendo el catolicismo y todos en general quedaron fascinados con los autores franceses del personalismo cristiano como Jaques Maritain, Leon Bloy, Ettiene Gilson, etc. De los alemanes que seguían los pasos de los franceses estaban Carl Muth y Theodor Haecker. También leen al cardenal John Henry Newman (hoy beato) y otros conversos. El humanismo cristiano los llevaría al rechazo del mal que significaba el nazismo, y más aún cuando la naturaleza genocida del régimen fue comprobada con la participación en el Frente del Este en el verano del 42 de muchos de los miembros de la Rosa Blanca.

Las otras organizaciones de resistencia alemana como la que se agrupaba en torno al almirante Wilhelm Canaris (jefe de la Abwehr, el servicio de inteligencia militar) y la que llevará al complot del 20 de julio de 1944, serán analizados cuando nos acerquemos a su ochenta aniversario. Al mismo tiempo nos falta por explicar las diversas formas de resistencia en toda la Europa ocupada y también en Alemania, en los cuales muchos católicos o no participaron escondiendo o ayudando a huir a miles de judíos. Otro hecho que cumplió 80 años (el 22 de agosto) fue la declaración de guerra del Brasil al Eje, pero lo trataremos en octubre con la Batalla del Atlántico por estar íntimamente ligado a la misma.

Por último no podemos dejar de apoyar la denuncia de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV) realizada el 22 de agosto de 2022 en torno a las declaraciones negacionistas del Holocausto del empresario Esteban Trapiello, el domingo 21 de agosto pasado en el programa vía podcast “Par de Calvos” que conducen los periodistas Vladimir Villegas y Pedro Carvajalino. En el mismo declaró que Adolf Hitler “No terminó todo lo que quería hacer”, y al preguntarle si se refería al exterminio de los judíos y personas consideradas inferiores desde la perspectiva nazi, respondió: “no puedo creer ese cuento”. El estudio sistemático de la SGM y el totalitarismo que realizamos desde hace varios años, nos exige tomar posición ante toda expresión e ideología de odio que intente negar (o incluso apoyar) la mayor tragedia vivida por la humanidad.

 

jueves, mayo 16, 2019

En Memoria del P. Rafael Baquedano, SJ (1933-2019)

Resultado de imagen para padre rafael baquedanosEn Memoria del P. Rafael Baquedano, SJ
(1933-2019)
Comunicaciones de la Curia

Quisiera comenzar agradeciéndoles su presencia y cercanía en esta Eucaristía de acción de gracias a Dios por la vida del P. Rafael Baquedano.
“Como el Padre me ha amado, así los he amado yo, permanezcan en mi amor” Escuchamos estas palabras de Jesús en el Evangelio de hoy, palabras que el
P. Baquedano hizo suyas y que orientaron su vida. Durante el día de ayer y de hoy, muchas personas se acercaron a la capilla de la Comunidad del Colegio San Ignacio, a orar, a dar gracias a Papá Dios por tanto bien recibido del P.
Rafael Baquedano.

Al igual que Jesús el P. Baquedano pasó por este mundo
haciendo el bien; de manera discreta y silenciosa, se hizo presente en la vida de muchas personas, familias e instituciones, acompañándolas en su experiencia de fe y en las grandes encrucijadas de la vida. Siempre lo sentimos
cercano, reconocemos su calidad humana, que nacía de su seguimiento a Jesús, su bondad, amor y nobleza; se ganó nuestra confianza y nos ayudó con su escucha paciente y acertado consejo.

El P. General Peter Hans Kolvenbach escribió al P. Rafael con motivo de sus 50 años como jesuita “Quiero unirme a la alegría de sus hermanos José María y Jesús María, para juntos dar gracias a Dios por su vocación, nacida en un
hogar privilegiado en donde el Señor escogía a sus futuros apóstoles, sabiendo que Don Tomás y Doña María darían con generosidad a sus hijos para la Compañía de Jesús” Rafael también tuvo una hermana religiosa. Nuestra oración también hoy por su familia, a quienes expresamos nuestra solidaridad y compañía.El P. Rafael Baquedano ingresó a la Compañía de Jesús en Loyola, en septiembre de 1949.

Llega a Venezuela un año más tarde. Pronunció sus primeros votos en 1951 en Los Chorros ante el P. Jenaro Aguirre. Estudió en Colombia: Humanidades en Sta. Rosa de Viterbo y Filosofía en Universidad Javeriana, Bogotá, donde obtuvo el grado de Lic. en Filosofía y Letras en 1956. Estudió Ciencias
Sociales en la Universidad Gregoriana de Roma, obteniendo el Doctorado; y Teología en Estados Unidos. Fue ordenado sacerdote en junio de 1962 por Mons. Pablo Schulte, Arzobispo de Indiana, Estados Unidos. Realizó su
Tercera Probación en Bélgica y pronunció Últimos votos en agosto del año 1965 en Alemania.

Como jesuita el P. Baquedano, además de los lugares en los que se formó, vivió en Mérida, Chicago, Maracaibo. Pasó la mayor parte de su vida en Caracas incorporado a la misión de la Universidad Católica Andrés Bello. En 1967 fue destinado al Centro de Investigación y Acción Social -CIAStrabajando en la revista SIC y coordinando el ‘Survey’, que se pidió entonces a todas las Provincias de la Compañía; Nos dice el P. Aguirre:
“Esta tarea supuso levantar un diagnóstico general del país en todas las dimensiones fundamentales y levantar una encuesta de las opiniones y expectativas de los jesuitas
respecto a su acción para establecer las prioridades apostólicas de la provincia jesuítica de Venezuela, ya autónoma respecto a España. Se trata de dieciséis
volúmenes que comprenden la sociografía demográfica, económica, política, cultural y religiosa de Venezuela, seguida de una encuesta, aplicada en todas las obras jesuíticas y a los miembros de la congregación.”

El P. Rafael Baquedano fue Director de la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB; miembro del Comité Nacional de Bienestar Social en Venezuela, Asesor de la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas; Superior de la Comunidad de la Curia Provincial, Socio del P. Provincial. En
1993 recibió la Parroquia de la UCAB, María Trono de la Sabiduría. A Rafael lo conocimos como profesor, investigador, consejero espiritual, párroco.

Lo que más agradecemos de Rafael, apropiándonos de lo que en cierta ocasión escribió un compañero jesuita, es que fue un jesuita que colocó toda su inteligencia e interés en servir a los demás en lo que necesitaban, atendió con finura y paciencia a las personas de gran cultura, de posición elevada, y a la gente sencilla; un jesuita extremadamente responsable en todas las misiones encomendadas, incluidas aquellas difíciles, contrarias y ajenas a su preparación y gusto. Deseamos agradecer su atención esmerada y continua a
enfermos y moribundos, especialmente a los pacientes de SIDA. Rafael fue reconocido por su caballerosidad, atención exquisita a las personas, servicialidad, por ser hombre de consejo. Su talante personal lo llevó a la relación apostólica con el mundo profesional, intelectual y con muchos artistas,
hombres de cultura y ciencia. Fue sensible sus necesidades y a las necesidades desde la opción fe-justicia. Nos dice Jesús: “Éste es mi mandamiento: que se amén unos a otros como yo
los he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando”. Palabras que escuchamos en innumerables ocasiones al P. Rafael Baquedano.

Además de agradecer, ¿qué podemos hacer? Reconocer, en la vida del P. Rafael Baquedano, que es posible vivir como hijo y como hermano, como seguidor de Jesús de Nazaret; que estamos invitados a una alegría plena. Luego, aceptar la invitación a vivir de esta manera: Amándonos los unos a los
otros, al modo de Jesús. Pedimos al P. Rafael Baquedano que nos acompañe a renovar nuestra fe y nuestro seguimiento a Jesús de Nazaret.

Que así sea.
14 de mayo 2019

miércoles, mayo 15, 2019

Rafael Baquedano, s.j. un hombre bueno (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


Rafael Baquedano, s.j. un hombre bueno

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 
El mismo día (12 de mayo) pero siete años después que el padre jesuita Rafael Baquedano celebrara mi matrimonio eclesiástico, partía este buen cura para el encuentro con Dios. Al encuentro con Nuestro Señor Jesucristo a quien le dedicó una vida de total entrega por medio del sacerdocio. Una vida larga (86 años) y llena de caridad cuando llega a su fin en esta Tierra, no es motivo de tristeza sino de agradecimiento. A continuación quiero contar algunas anécdotas de cómo el padre Baquedano enriqueció mi vida, deseando que otros puedan sentirse identificados en el caso de haber tenido la dicha de tratarlo o simplemente poder conocer a este humilde hombre que no dudo en considerar un santo.

En el año 2003 perdí un empleo en el cual había puesto mis esperanzas de realización docente y académica, y con el que contaba para tener cierta estabilidad económica. Todavía en ese año los profesores podíamos vivir relativamente de nuestra vocación. Con esta angustia me dirigí a la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) a repartir algunos CV a ver si me contrataban. No conocía a nadie en lo referente a autoridades. Al llegar en el jardín vi a un sacerdote que llevaba un maletín algo pesado y me ofrecí a ayudarlo. Fue de esa manera que conocí al padre Baquedano, enterándome que era el párroco de la universidad y le pedí que me encomendara ante mi petición de empleo. De inmediato me dijo que no me preocupara, que rezaría por mí, pero que estaba seguro que me contratarían. En este momento descubrí dos de sus grandes dones: la capacidad de escuchar, el cual me demostraría un tiempo después al solicitarle que fuera mi director espiritual; y ser un constante predicador de la esperanza.

A los pocos meses comencé como profesor y empecé a visitarlo, y a confesarme con él de vez en cuando. Le pedí que fuera mi director espiritual, le pusimos fecha y hora a nuestros encuentros y me dijo que no me preocupara si algún día no quisiera ir más a la dirección. ¡Qué ser tan comprensivo ante nuestras flaquezas! ¡Tal como debe ser todo buen cura en el sacramento de la penitencia! ¡Qué maravillosos consejos me daba para luchar en los propósitos de ser un mejor cristiano! Pero no era solo su paciente escucha, sino también que demostraba lo buen científico social que era al contarme historias llenas de análisis sociológicos desde una perspectiva, tanto interna de la UCAB (al haber sido autoridad y ser el párroco siempre en contacto con todos los miembros de la institución) como de la Iglesia. Se mostraba siempre muy humano siendo justo pero caritativo. Era un gran contador de historias, nunca me fastidiaba y quería escuchar más y más sus maravillosas anécdotas.

De los diversos temas que hablamos quisiera resaltar dos. El primero fue el trato a los homosexuales y en general a las personas que conforman la llamada comunidad LGBTI desde una perspectiva cristiana. Yo no sabía nada de su experiencia con este grupo de personas, y me contó cómo en los ochenta y noventa respondió al llamado de algunas personas del mundo artístico (LGBTI) sin juzgar a nadie. Solo se dedicó a escucharlos y atenderlos cuando nadie dentro de la Iglesia quería hacerlo. Nunca me lo dijo con jactancia, sino como algo natural. Me hablaba de algunos artistas con un gran cariño y de cómo habían renacido en su espiritualidad cristiana. El otro tema era el del chavismo, de mi relación con viejos amigos que ahora apoyaban la destrucción del país por medio de este modelo o proyecto que considero – le dije – malvado. Me comentó que ni en 1989 cuando el gobierno de Carlos Andrés Pérez persiguió a varios jesuitas que vivían en los barrios ante los sucesos del caracazo, había percibido una actitud tan perjudicial para el país. Le preocupaba muchísimo cómo cada día mostraban más saña con los que no comulgaban con sus planes. Como cristianos teníamos que luchar en contra, pero siempre abiertos a la amistad y a escuchar al diferente.

Me dolió mucho cuando se fue de la UCAB pero ya la edad le comenzaba a pegar en su salud. Siempre me enseñó con el ejemplo y la amistad, una amistad que era un don plenamente gratuito de tiempo, escucha y consejo. Ahora seguirá a nuestro lado con la comunión de los santos. No dudo un segundo que nos ayudará a superar estos tiempos tan duros que nos han tocado vivir en Venezuela. ¡Gracias querido padre!

miércoles, diciembre 26, 2018

En defensa de la vida sencilla (mi columna de los miércoles en El Nacional)


En defensa de la vida sencilla

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Imagen relacionadaEn defensa de la vida sencilla o contra la sifrinería venezolana sería el título largo pero más comprensivo del presente artículo, con el que cierro una serie de escritos para estos tiempos decembrinos (que los cristiano-católicos llamamos de Adviento y después Navidad) por medio de los cuales ofrecía algunas ideas y experiencias espirituales aplicables también a toda la vida. Sifrinería venezolana porque considero la vanidad como uno de los peores vicios de nuestro gentilicio, el cual nos ha llevado al materialismo y clasismo e incluso cualquier otra forma de segregación contra todo aquel que viva de manera sencilla. Después de haber defendido la necesidad del silencio y la soledad, considero que debo hablar de una forma de vida que comprenda estas virtudes pero especialmente tenga la capacidad de adoptar todo lo bueno, y creo ver la respuesta en la humildad. Este tipo de conducta no solo es la más humana y fraterna sino la más acorde con la ecología, y para los venezolanos nos permitiría saber sobrellevar la mayor crisis de nuestra historia siendo a la vez un pilar para la superación de nuestro rentismo-populismo.

¿Qué es la vida sencilla? Al revisar el diccionario nos dice que lo sencillo es lo simple (un solo elemento), pero no me gusta la palabra simple porque pareciera referirse al tratar las cualidades de las personas como los que son conformistas o los que parecen más animales que humanos. Básicos, pues (“simplones”). Eso no es la sencillez porque esta requiere una filosofía de vida, una jerarquía de valores que ponen en primer lugar las virtudes de la humildad, la paciencia, la mansedumbre, pero también la reciedumbre que nos permita con disciplina y fortaleza evitar todo lo que nos “jala” (tienta) a abandonar lo sencillo. Ser sencillo en Venezuela es ser “desenrollado” porque no anda haciendo de las cosas una complicación y ve todo con gran naturalidad. De ella hay diversas expresiones: lo primero siempre será rechazar la soberbia (la autosuficiencia, la ínfulas de superioridad), de modo que no se considera un ser humano sin defectos que “se hizo solito” o “que no le debe nada a nadie”, porque no somos islas y necesitamos la ayuda de los demás y por esto retribuir los favores siempre que sea posible porque siempre estaremos en deuda. Una persona sencilla tiende a ser agradecida (en actos y palabras) con todos por apoyarnos y por soportar nuestros defectos, en especial con los más “pequeños” que son aquellos que no nos pueden pagar como nosotros tampoco podremos hacerlo con tantos.

Una segunda expresión podemos decir que es la sencillez de lo material, de los bienes que necesitamos para vivir. Si eres sencillo no necesitas mucho e incluso buscas vivir cada día con menos, tienes la austeridad como una gran meta y un principio permanente. E incluso haces sacrificios si así lo exigiera la caridad con los demás. No es exaltar la pobreza sino el desprendimiento por la constante atención al necesitado. Si acumulas más de lo necesario para vivir todo se complica, requieres más espacio y entonces debes gastar más y te angustiarás más porque el cuidado de todo ello requiere seguridad. Si tienes poco tienes menos de qué preocuparte. Pienso en la estúpida idea esa que sostiene que a más ingresos más gastos tienes, porque la verdad es que a más ingresos más ahorro (que permitirá la inversión y el progreso) y solidaridad (que permitirá la justicia social y que vuelva al poder un populista). Si de algo hemos pecado los venezolanos es de ser unos grandes despilfarradores, porque siempre la ostentación, la echonería, las apariencias, nos desviven. Por ello nunca ahorramos en los “tiempos de las vacas gordas” y ahora padecemos hambre y miseria. Ojalá la pobreza de hoy nos vacune contra esa peste que ha sido la sifrinería.

Y una tercera y última expresión es la sencillez de la vida cotidiana, de las conductas en general. Ser sencillo es no hablar en exceso como si siempre tenemos el derecho de ser escuchados y no escuchar, opinar de todo, siempre tener la razón, y al final estar matando el silencio que nos da paz. Y lo peor es que en las últimas décadas el teléfono y las redes sociales las han potenciado de manera aterradora. Hablar demasiado agota al que habla y al que lo escucha, y como se les acaban los temas terminan siendo “tóxicos” y no paran de criticarlo todo y pronosticar lo peor. Tenía razón el Rey Juan Carlos de España al decirle a aquel charlatán: “¡¿por qué no te callas?!”, que era más un mandato ante su cháchara resentida e inútil. El sencillo habla lo necesario y valora la contemplación que le ofrece la ausencia de palabras y ruido, y si no va a decir algo bueno o que ayude prefiere callar. También están las gentes que no pueden estar quietas y se dispersan en un constante movimiento y actividades. Nunca parecieran concentrarse en una sola por lo que se distraen de manera permanente. Un ejemplo son aquellas que no paran de procrastinar o no pueden quedarse en sus casas y deben vivir en la calle, siempre metidos en internet, o saltando de acá para allá. Se puede decir que no creen en la sencillez de la soledad, de la vida hogareña, de las actividades constantes y enfocadas que anhelan el perfeccionamiento de un arte.

Y para concluir podemos decir que la Navidad, aunque muchos la reduzcan a lo contrario, es el mejor ejemplo de sencillez. Dios se hace humano: se encarna y nace en una región secundaria en la Tierra en medio de una familia humilde y en una situación de total simplicidad (ahora sí se puede usar la palabra). No fue un hecho baladí, tiene un sentido Absoluto, y por ello no podemos ser indiferentes al mismo.

A pesar de ser el día después del 25 de diciembre cuando se publicará el presente artículo podemos seguir dando un saludo de ¡Feliz Navidad! porque la tradición cristiano-católica así lo establece hasta el día de Reyes (6 de enero). En este sentidos les deseo a todos (con gran deferencia a la comunicadora Patricia Molina), especialmente a los que hacen posible que El Nacional siga brindándonos el mejor periodismo, unas alegres Navidades junto a sus seres queridos con la esperanza que el año que viene el Niño Jesús nos permita comernos las hallacas, el pan de jamón, la ensalada de gallina, el pernil y el dulce de lechosa en libertad y prosperidad.

miércoles, diciembre 12, 2018

En defensa de la soledad (nuestro artículo de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para el ávilaEn defensa de la soledad
Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 

Nunca he entendido el miedo de muchas personas a la soledad, si la misma es un maravilloso momento para estar con nosotros mismos y desarrollar nuestro posible potencial artístico y laboral. Comprendo que no poder compartir con los demás ni desarrollar el amor fraterno o conyugal duela, pero evitar por cualquier medio los momentos de soledad que vivimos me parece que es desperdiciar un maravilloso recurso (por llamarlo de alguna manera). Desde que descubrí el inmenso valor del cultivo de la espiritualidad y el conocimiento, anhelo y estimo las horas o minutos del día que logro estar conmigo mismo y nadie más.

La defensa y búsqueda de la soledad es un tema de siempre, pero considero que adquiere mucha mayor importancia en los tiempos como el Adviento en los cuales nos preparamos para la Navidad. La Encarnación de Dios es el más grande misterio del cristianismo, no puede ser acallado en el ruido y debe ser hecho ideas y sentimientos a través de la oración. Y esto resulta una paradoja porque nuestra cultura materialista-consumista (a pesar de la profunda pobreza que afecta a las mayorías venezolanas) combinada con nuestra mentalidad fiestera hace de la soledad un verdadero lujo e incluso un imposible las Fiestas. Pero debemos luchar por ello, apartarnos del resto en algún momento, ser más contemplativos y no creernos siempre el centro de las reuniones o de nuestros seres queridos. Todos necesitamos y debemos buscar aunque sea pequeños momentos de soledad y silencio todos los días, y una vez cada tantos meses vivir períodos más largos para grandes meditaciones que examinen el transcurso de nuestras vidas.

La soledad de la cual hablo es que la que buscamos las personas que no somos ermitañas o asociales, es decir, es la que en medio de la vida familiar procuramos para estar con nosotros mismos y especialmente desarrollar una veta artística o esfuerzo en una meta personal. En mi caso (docente-investigador que debe leer y escribir un mínimo diario) siempre ando buscando los espacios para estar solo, es por ello que uno de mis anhelos es tener una biblioteca donde me pueda encerrar y no ser molestado por un tiempo. Algunos nunca lo logran y en verdad no sé cómo hacen para estudiar, leer, escribir y realizar cualquier actividad que requiere una gran concentración, en medio del ruido y el ir y venir de las personas. Yo lo he intentado, pero si la procrastinación se desarrolla cuando logramos el silencio no quiero pensar la fuerza de la misma en medio de las distracciones. Son muchas las anécdotas de escritores que en su búsqueda de la soledad han sacrificado el sueño para trabajar en las noches en la cocina o en lugares francamente inhóspitos. Sé de muchos que escriben y leen en los baños de sus casas, y así son tantas las historias.

Muy probablemente el logro de la soledad depende de nuestra decisión para obtenerla, haciéndole saber a los demás (los que siempre están a nuestro lado) que necesitamos ese momento. El novelista Stephen King da un consejo para los que anhelan seguir sus pasos escriturales que está íntimamente ligado con la soledad: “El espacio sólo requiere una cosa: una puerta que estés dispuesto a cerrar. La puerta cerrada es una manera de decirles a los demás y a ti mismo que vas en serio” (2000, Mientras escribo). Es así, los que nos quieren de verdad sabrán que la soledad es parte fundamental de nuestras vidas y por ello la respetarán. Porque al final es un medio para lograr la felicidad, y con toda seguridad después de ese rato con nosotros mismos saldremos a querer mejor a nuestra familia.

miércoles, julio 25, 2018

La "ideología del mal" (nuestro artículo de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para memoria e identidad juan pablo iiLa “ideología del mal”

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

En el último mes han sido publicados en El Nacional tres artículos, dos de monseñor Ovidio Pérez Morales (21-VI-2018: “Mal y malignidad” y el 19-VII-2018: “Salir de la gran tribulación”) y uno del padre salesiano: Alejandro Moreno (17-VII-2018: “La dificultad de comprender”), que tratan el tema del mal en la acción del actual gobierno en Venezuela. Los mismos me han hecho pensar en la hipótesis siguiente: ¿estamos ante lo que San Juan Pablo II llamaba “ideología del mal” (2005, Memoria e identidad)? Desde hace bastante he venido pensando en ello, y si en el pasado era algo que podía generar polémica o dudas, ahora no hay posibilidades de confusión. No luchamos solo contra la incapacidad, la incompetencia o una forma específica de atender el Bien común ¡No! Estamos ante un proyecto que tiene en la malignidad (en palabras de monseñor Pérez Morales: “la perversidad, regodearse en hacer el mal”) su condición esencial. Al tener esto claro; el análisis de la realidad y la acción para transformarla cambia radicalmente.

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Monseñor Pérez Morales nos dice en su primer artículo: “La malignidad implica planificación y poner en funcionamiento integrado inteligencia, habilidades y medios aptos; se tiene entonces una opacidad de la conciencia, que obstaculiza el reconocimiento de lo malo y, consiguientemente, una conversión. Algo parecido a lo que Jesús advierte acerca de los pecados contra el Espíritu Santo (Mateo 12, 31).” Y en el segundo, al referirse a la última Exhortación de la Conferencia Episcopal de Venezuela (11-VII-2018) señala que los obispos ya califican lo que nos ocurre “con los términos apocalípticos de “gran tribulación” (ver Ap 12, 7-12). Enfrentamiento con las fuerzas mismas del mal, caracterizadas bíblicamente como Diablo, Satanás, Dragón y Serpiente”.
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Por su parte el padre Moreno, en el artículo citado, dice: “Saber que esta razia no produce sino muerte y persistir en ella por la pura voluntad de destruir todo lo que hay de humano en nuestra vida, es una posibilidad. Entonces, el sentido de todo esto sería solo el querer, la búsqueda del triunfo total de la voluntad y por tanto del poder, sin razón ni racionalidad ninguna. Estaríamos, pues, sumergidos en el reino del mal, un reino que no solo es malo, sino maligno, como ha dicho Ovidio Pérez Morales” (el mismo artículo al que ya nos referimos). El poder ha quedado desnudo en el actual régimen, en el sentido último que señala el sacerdote salesiano. No hay otro objetivo en esta creciente destrucción de todo aquello que sostiene la dignidad de los venezolanos. Si existe una explicación de todo esto en un cuerpo doctrinario de ideas, estas solo pueden tacharse como “ideología del mal”, como un proyecto de país que busca un fin perverso.

Resultado de imagen para totalitarismos¿Qué es la “ideología del mal”? Es todo cuerpo de ideas o pensamientos que sostiene que “el hombre puede decidir por sí solo, sin Dios, lo que es bueno y lo que es malo, y por tanto puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado”, y por ello el aniquilamiento de un grupo humano no es sólo físico puede ser también de tipo moral: “se impide más o menos drásticamente a la persona el ejercicio de sus derechos” (Juan Pablo II, p. 24). Aunque la mirada estaba colocada sobre el comunismo y el fascismo fundamentalmente o las tendencias proabortistas, no se reducía a ellas. En todo caso, a medida que se ha desarrollado el ejercicio del poder del chavismo, sus vínculos con la ideología de izquierda radical (el comunismo) se han hecho más que evidentes. Los que se oponen a la oligarquía gobernante no es considerado pueblo y por tanto es despojado de sus derechos. De ellos solo quedan algunas virutas y las mayorías se aferran a la condición de superviviente. 

La ideología del mal tiene en la violencia su principal medio para gobernar, no negocia ni dialoga, ve al contrincante político como el enemigo, y por tanto susceptible de ser destruido o execrado de la vida pública. En su discurso la mentira es lo dominante, porque “la revolución” está por encima de toda verdad, ley o moral. Por todo ello no promueve la paz debido a que manipula la justicia y no cree en la solidaridad sino en la homogenización social obligada, donde las mayorías son pobres e incluso miserables, de modo que el control por el hambre se facilita. En lo que respecta la democracia-liberal, considera este sistema – siguiendo los principios marxistas - como el gobierno más opresivo de la clase burguesa, por lo que el objetivo es su destrucción.

Resultado de imagen para la olla solidaria venezuelaNo lo niego, esto es desolador, pero no podemos temer a la verdad a ningún aspecto de la realidad. Y finalizo con las sabias palabras que nos dejaron nuestros obispos en la citada Exhortación de la CEV: “17. No debemos desanimarnos nunca frente a los desafíos de un presente incierto y difícil: al contrario, puesta nuestra confianza en Dios, que nos da la fuerza para el testimonio y para hacer el bien, afiancemos las exigencias en favor de la justicia y la libertad. (…) La esperanza y el compromiso concreto deben llevarnos a ser samaritanos unos de otros en esta hora difícil en que nos encontramos.” Y en su último punto: “Dios nos reitera: “No temas, yo estoy contigo”. En sus horas de dolor y prueba, el creyente se toma con más fuerza de la mano de su Señor.”

martes, junio 06, 2017

Es publicado "Cien años con Venezuela. La labor venezolana de la Compañía de Jesús (1916-2016)"

Nos informa Don Tomás Straka: 

Es un gusto informarles que ya salió el libro Cien años con Venezuela.  La labor venezolana de la Compañía de Jesús (1916-2016).  Con esta obra la Universidad Católica Andrés Bello se une a la celebración y proceso de reflexión que todas las iniciativas venezolanas de la Compañía de Jesús adelantaron a propósito del centenario de su retorno al país. 

El libro cuenta con parte de los trabajos inicialmente presentados en el marco de las XVI Jornadas de Historia de la UCAB, en mayo del año pasado.  Con otro grupo, se está organizando un dossier en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia.  

En lo que consideramos un reconocimiento justo e ineludible, el libro está dedicado al R.P. José Del Rey Fajardo, sj, uno de los historiadores de la Compañía de Jesús más importantes de cuantos han habido, y director del Instituto de Investigaciones Históricas "Hermann González Oropeza, sj", de nuestra universidad.  Las batallas que desde hace un tiempo libra por su salud le impidieron participar en el evento, pero ya en franca recuperación tiene ante sí esta muestra de respeto y cariño. 

La tabla de contenidos del volumen es:

Presentación, Tomás Straka

PRIMERA PARTE: PANORAMA DE UN SIGLO

El difícil camino de retornar: del decreto de expulsión de José Tadeo Monagas (1848) al Trienio Adeo (1948), María Soledad Hernández.

Los jesuitas y sus huellas: 100 años del retorno de la Compañía de Jesús a Venezuela (1916-2016), Carmen H. Carrasquel

SEGUNDA PARTE: EL RETORNO Y SUS CONFLICTOS

La Venezuela a la que retornan los jesuitas: relaciones Iglesia-Estado en los días del obispo Rincón González, Abelardo Bazó

Monseñor Salvador Montes de Oca y su defensa de los jesuitas, Marielena Mestas

TERCERA PARTE: TRES OBRAS EMBLEMÁTICAS

La misión de los jesuitas: reflexiones a partir de los editoriales de la revista SIC, Jaime Palacio

La Compañía de Jesús regresó a Guayana a través de sus centros educativos, Manuel Donís Ríos

La Universidad Católica Andrés Bello y su compromiso con el país, Agustín Moreno Molina

lunes, abril 17, 2017

El amigo e historiador Horacio Biord Castillo nos habla del Archivo Arquidiocesano de Guayana (fuentes primarias de la Venezuela precolombina)

Resultado de imagen para Archivo Arquidiocesano de GuayanaUn otro Dorado: el Archivo Arquidiocesano de Guayana

     Horacio Biord Castillo

La Diócesis de Santo Tomé de Guayana fue creada en 1790 por el papa Pío VI. Esta diócesis nacía de una cesión del territorio de la Arquidiócesis de San Juan de Puerto Rico y fue nombrada sufragánea primero de la Arquidiócesis de Santo Domingo hasta cuando pasó a serlo de la de Caracas en 1803. Su primer obispo fue Mons. Dr. Francisco Ibarra Herrera, luego obispo de Caracas.
El territorio de la antigua Diócesis de Guayana comprendía lo que actualmente son los estados Amazonas, Anzoátegui, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Nueva Esparta y Sucre, así como el territorio venezolano hoy en reclamación del Esequibo o Guayana Esequiba y Trinidad (elevada a Vicariato Apostólico en 1818, hoy Arquidiócesis de Trinidad). Asimismo prestaba atención a algunas zonas limítrofes del actual estado Guárico. Esto supone una extensión inicial de alrededor de 530.000 Km2, casi la mitad de la extensión actual de Venezuela.
Progresivamente se fueron separando del territorio diocesano el Vicariato del Caroní, el Vicariato del Alto Orinoco (hoy de Puerto Ayacucho), la diócesis de Cumaná, luego elevada a Arquidiócesis, la diócesis de Barcelona, la diócesis de Maturín y la de Ciudad Guyana. Del Vicariato del Caroní se separaría el Vicariato de Tucupita y de la aún diócesis de Cumaná la de Margarita y luego la de Carúpano. Sin embargo, por más de cien años la diócesis de Guayana abarcó una considerable extensión del territorio venezolano. En 1953 cambió de nombre a Diócesis de Ciudad Bolívar. El 21 de junio de 1958 fue elevada por el papa Pío XII a la categoría de arquidiócesis y su primer arzobispo fue el recordado monseñor Juan José Bernal Ortiz, luego primer obispo de Los Teques con el título personal de arzobispo.
A principios del mes de marzo de2017, por amable deferencia de Mons. Ulises Gutiérrez Reyes, su cuarto y actual arzobispo, estuve varios días trabajando en el Archivo Histórico de la Arquidiócesis, buscando información sobre las comunidades indígenas cumanagotas de la cuenca del Unare y el norte del estado Anzoátegui. De pronto, un aluvión de datos y procesos históricos, como las crecidas estacionales de los grandes ríos guayaneses y llaneros, empezó a arrastrarme tentándome. Entonces trataba de aferrarme a mis criterios iniciales de búsqueda para no perderme en la selva y verla mejor mirando solo un árbol en vez de la multitud de hojas, lianas y orquídeas, los reflejos equívocos de la luna sobre las aguas y los rayos del sol en el mediodía.
Este importante archivo guarda parte considerable de la memoria del Oriente venezolano y la Guayana, entendida en sentido muy amplio y, por tanto, de tantos pueblos y comunidades, sociedades indígenas, campesinas y urbanas. El archivo lo componen actualmente unas 2.000 carpetas y alrededor de 1.000 cajas.
El señor Ricardo Hospedales, quien desde hace muchos años colabora con el archivo de manera desinteresada y entusiasta, me prestó inestimable ayuda y apoyo en mis pesquisas. Es importante señalar que el archivo en su forma actual fue organizado en gran parte por Mons. Medardo Luzardo, tercer arzobispo hoy emérito y retirado, y por su hermana doña Ana María, quienes con sus propias manos en ratos de ocio y descanso elaboraron carpetas y cajas de cartón con su debida identificación.
Mons. Ulises Gutiérrez, una vez iniciado su pontificado guayanés, trasladó el archivo de la planta alta del Palacio Arzobispal, donde funcionó durante muchos años, a un cómodo y funcional salón del primer piso, dotado con aire acondicionado y un mobiliario que facilita la organización y consulta del archivo. Entre sus planes, guiado por Quien decide el curso del viento y las aguas, está instalar también equipos de deshumificación para mejorar las condiciones de conservación.
En ese repositorio documental hay información valiosa en extremo para la reconstrucción y comprensión de la historia de Guayana y el Oriente de Venezuela, de sus poblaciones y de los procesos históricos que afectaron gran parte del territorio venezolano. Existen verdaderas joyas documentales que merecen ser reseñadas en un catálogo, ya comenzado por el Sr. Hospedales con su infatigable pasión por la historia regional y la historia eclesiástica. Entre otros muchos importantes documentos, se conservan los informes relativos a las Visitas Pastorales que han efectuado los distintos obispos al territorio de la diócesis y que constituyen un extraordinario retrato de los pueblos y comunidades de la jurisdicción eclesiástica guayanesa. De igual manera se encuentran innumerables testimonios documentales de la relación entre la Iglesia Católica y los distintos gobiernos del país y la región, sus representantes y gente del común, para aludir a los usos cotidianos. La sección de correspondencia es también en extremo valiosa e importante. Entre otros materiales, hay telegramas de las beatas madre María de San José y madre Candelaria de San José que revisten un doble valor, histórico y piadoso por provenir de bienaventuradas y modelos de vida cristiana.
Mientras trabajaba allí no podía dejar de pensar en lo valioso de esa colección y en la urgente necesidad imperiosa de que mediante un esfuerzo conjunto de personas e instituciones se apoye a la benemérita arquidiócesis de Ciudad Bolívar para lograr acciones de rescate y conservación del archivo, fichaje e indexación así como el escaneo de muchos de sus documentos más importantes a fin de facilitar el trabajo de usuarios, funcionarios de la curia e investigadores. No se trata ni de una tarea sencilla ni que tampoco le competa única ni exclusivamente a la Arquidiócesis, en el sentido de que las otras circunscripciones de la antigua provincia eclesiástica de Guayana, por estar allí gran parte de su historia antigua y reciente, deberían colaborar y apoyar tan magna empresa.
En 2018 se cumplirán 60 años de la elevación de Ciudad Bolívar al rango de arquidiócesis metropolitana. Uno de los mejores homenajes sería celebrar tal efeméride con la optimización integral de su archivo histórico: un regalo, sin duda, no solo para la Iglesia, los pastores y ministros, fieles y creyentes todos, sino para Guayana, el Oriente y el país.
En Venezuela, otros tres grandes archivos eclesiásticos constituyen un buen ejemplo de excelente conservación y clasificación ordenada y metódica de sus fondos. Se trata de los archivos arquidiocesanos de Caracas, Mérida y Valencia. Este archivo bolivarense que aún conserva tantas memorias silenciosas junto al gran río, ese archivo de la octava estrella que quiso siempre el Libertador, está allí esperando la mano y el hombro de todas las personas e instituciones de buena voluntad que deseen apoyarlo.
Sería injusto pretender que sea solo una tarea de la arquidiócesis de Ciudad Bolívar y de su actual y dignísimo arzobispo. Es un reto para toda la inmensa región que una vez, bajo el patronazgo de santo Tomás, tuvo en la Angostura del Orinoco su cabecera espiritual, un reto para quienes en el país abogamos y defendemos la conservación de la memoria histórica y la recuperación de tantos personajes y episodios que merecen ser rescatados y reubicados en el relato desapasionado y objetivo de nuestros anales.

Como Martí a Venezuela, debemos decirle a monseñor Gutiérrez Reyes: denos, señor arzobispo, en qué servirle y no lo dejaremos solo sino que lo apoyaremos en la hermosa cruzada del archivo arquidiocesano de Ciudad Bolívar, de Guayana, del Oriente, de ese a veces incomprensible, real y otro Dorado que es el conocimiento pleno y cabal de nuestros orígenes.-

miércoles, abril 12, 2017

"Agente de gracia" (2000): un buen biopic sobre el luterano Dietrich Bonhoeffer. Crónicas cinéfilas.

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Mi película religiosa de esta Semana Santa. Ya la había visto antes, pero siempre me ayuda a darle un sentido trascendental a la lucha que vivimos en Venezuela por la democracia y los derechos civiles. Me permitió conocer de su existencia y sigo buscando sus cartas y diario para poder conocerlo mejor. 



Mi puntuación: 7/10. 
Clasificación: género: biopic, histórica. Dietrich Bonhoeffer, Iglesia luterana alemana, Alemania de Hitler, Resistencia alemana antinazi, Abwehr.

viernes, marzo 18, 2016

100 AÑOS DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN VENEZUELA. XVI JORNADAS DE HISTORIA Y RELIGIÓN DE LA UCAB



100 AÑOS DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN VENEZUELA
XVI JORNADAS DE HISTORIA Y RELIGIÓN
Caracas, Universidad Católica Andrés Bello, Centro Cultural Padre Plaza
 10 al 13 de mayo 2016 

El año de 1916 marcó un hito en la historia de la Iglesia en Venezuela.  Como punto culminante de un proceso sostenido de recuperación iniciado a finales del siglo anterior –la llamada Restauración− se permitió entonces el retorno de la Compañía de Jesús al país. 
Blanco predilecto de las políticas secularizadoras de los liberales que, con mayor o menor razón, veían en ella a su más formidable contendora dentro de la Iglesia, su retorno después de casi ciento cincuenta años era la prueba un acercamiento entre el Estado liberal y la institución eclesiástica impensable hasta hacía muy poco tiempo atrás.  Fue el final de una época y el inicio de otra.  Antes ya habían llegado otras congregaciones femeninas y masculinas (las tarbesianas, que abrieron el camino en 1888, los capuchinos, los salesianos y los lasallistas), al tiempo que se fueron fundando otras en el país (como las célebres Hermanitas de los Pobres), pero ninguna estaba tenía el halo de polémica y temor de la Compañía de Jesús.

Naturalmente, no fue un retorno fácil.  En los siguientes treinta años los jesuitas tuvieron que enfrentar numerosas críticas y ataques.  En las décadas de 1930 y 1940,  en el contexto de las grandes luchas ideológicas de aquel tiempo, en especial de la Guerra Civil española, fueron objeto de un renovado anticlericalismo por parte de la izquierda. Se planteó su expulsión, el cierre y la estatización de sus colegios, se los convirtió en ícono de la reacción de derechas.  Pero lograron capear el temporal y consolidarse.  Llegados para administrar el Seminario de Caracas, pronto fundan instituciones esenciales tanto para la restauración de la Iglesia como para la modernización del país: el Colegio San Ignacio en 1923, la revista SIC en 1938, en 1943 un jesuita organiza los primeros sindicatos católicos,  en 1945 otro organiza la AVEC, en 1953 nace la Universidad Católica Andrés Bello, y en 1955 otro jesuita ayuda a crear Fe y Alegría, uno de los movimientos educativos más importantes del mundo en desarrollo.  Y eso sin contar las cohortes de políticos, intelectuales y profesionales muy comprometidos con el catolicismo que formaron en sus aulas.  Si el socialcristianismo llegó a ser una fuerza importante en Venezuela, esencial para comprenderla en su contemporaneidad, se debió en gran medida a estos hombres y mujeres.
Las presentes jornadas esperan ser un espacio para la reflexión en torno a la historia de este primer siglo de la Compañía de Jesús en Venezuela.  La idea es abordar el tema desde tres grandes perspectivas: la Compañía de Jesús en Venezuela en la contemporaneidad venezolana; historia de la Iglesia venezolana y latinoamericana durante el siglo XX;  e historiografía de y/o sobre los jesuitas en Venezuela y América Latina.
Ponencias confirmadas hasta el 18 de marzo de 2016:
La Compañía de Jesús en la contemporaneidad venezolana
R.P. Joseba Lazcano, sj, Universidad Católica Andrés Bello: “Cien años sembrando esperanza”.
Carmen Carrasquel, Universidad de los Andes: "Jesuitas y sus huellas: 100 años del Retorno de la Compañía de Jesús a Venezuela (1916-2016)."
Guillermo T. Aveledo Coll, Universidad Metropolitana: "Egoísta Conservadurismo de Intereses Creados: la crítica al capitalismo en las páginas de SIC, 1936-1940”

Historia de la Iglesia venezolana y latinoamericana:
P. Abelardo Bazó, Universidad Católica Andrés Bello: “Contexto histórico de la Iglesia en Venezuela en torno a la llegada de la Compañía de Jesús: el episcopado de Mons. Rincón González y las relaciones Iglesia-Estado.”
Carlos Izzo, Universidad Católica Andrés Bello: “Normas para una sociedad díscola: las instrucciones pastorales de la Iglesia venezolana”.
Historiografía jesuita:
Jorge Bracho, Universidad Pedagógica Experimental Libertador: “Gumilla y la virtud del mestizaje. Totalmente blanco o pachuela”.
Fernando Falcón, Universidad Católica Andrés Bello: “ La teoría Política de los jesuitas de la segunda escolástica española y las ideas de emancipación en Venezuela”.
Aún queda espacio para algunas ponencias.  Los interesados, por favor remitir el resumen antes del 15 de abril de 2016 a Tomás Straka (tstraka@ucab.edu.ve) y Agustín Moreno
(agmoreno@ucab.edu.ve).
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