Mostrando las entradas con la etiqueta Vidas de venezolanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Vidas de venezolanos. Mostrar todas las entradas

jueves, mayo 16, 2019

En Memoria del P. Rafael Baquedano, SJ (1933-2019)

Resultado de imagen para padre rafael baquedanosEn Memoria del P. Rafael Baquedano, SJ
(1933-2019)
Comunicaciones de la Curia

Quisiera comenzar agradeciéndoles su presencia y cercanía en esta Eucaristía de acción de gracias a Dios por la vida del P. Rafael Baquedano.
“Como el Padre me ha amado, así los he amado yo, permanezcan en mi amor” Escuchamos estas palabras de Jesús en el Evangelio de hoy, palabras que el
P. Baquedano hizo suyas y que orientaron su vida. Durante el día de ayer y de hoy, muchas personas se acercaron a la capilla de la Comunidad del Colegio San Ignacio, a orar, a dar gracias a Papá Dios por tanto bien recibido del P.
Rafael Baquedano.

Al igual que Jesús el P. Baquedano pasó por este mundo
haciendo el bien; de manera discreta y silenciosa, se hizo presente en la vida de muchas personas, familias e instituciones, acompañándolas en su experiencia de fe y en las grandes encrucijadas de la vida. Siempre lo sentimos
cercano, reconocemos su calidad humana, que nacía de su seguimiento a Jesús, su bondad, amor y nobleza; se ganó nuestra confianza y nos ayudó con su escucha paciente y acertado consejo.

El P. General Peter Hans Kolvenbach escribió al P. Rafael con motivo de sus 50 años como jesuita “Quiero unirme a la alegría de sus hermanos José María y Jesús María, para juntos dar gracias a Dios por su vocación, nacida en un
hogar privilegiado en donde el Señor escogía a sus futuros apóstoles, sabiendo que Don Tomás y Doña María darían con generosidad a sus hijos para la Compañía de Jesús” Rafael también tuvo una hermana religiosa. Nuestra oración también hoy por su familia, a quienes expresamos nuestra solidaridad y compañía.El P. Rafael Baquedano ingresó a la Compañía de Jesús en Loyola, en septiembre de 1949.

Llega a Venezuela un año más tarde. Pronunció sus primeros votos en 1951 en Los Chorros ante el P. Jenaro Aguirre. Estudió en Colombia: Humanidades en Sta. Rosa de Viterbo y Filosofía en Universidad Javeriana, Bogotá, donde obtuvo el grado de Lic. en Filosofía y Letras en 1956. Estudió Ciencias
Sociales en la Universidad Gregoriana de Roma, obteniendo el Doctorado; y Teología en Estados Unidos. Fue ordenado sacerdote en junio de 1962 por Mons. Pablo Schulte, Arzobispo de Indiana, Estados Unidos. Realizó su
Tercera Probación en Bélgica y pronunció Últimos votos en agosto del año 1965 en Alemania.

Como jesuita el P. Baquedano, además de los lugares en los que se formó, vivió en Mérida, Chicago, Maracaibo. Pasó la mayor parte de su vida en Caracas incorporado a la misión de la Universidad Católica Andrés Bello. En 1967 fue destinado al Centro de Investigación y Acción Social -CIAStrabajando en la revista SIC y coordinando el ‘Survey’, que se pidió entonces a todas las Provincias de la Compañía; Nos dice el P. Aguirre:
“Esta tarea supuso levantar un diagnóstico general del país en todas las dimensiones fundamentales y levantar una encuesta de las opiniones y expectativas de los jesuitas
respecto a su acción para establecer las prioridades apostólicas de la provincia jesuítica de Venezuela, ya autónoma respecto a España. Se trata de dieciséis
volúmenes que comprenden la sociografía demográfica, económica, política, cultural y religiosa de Venezuela, seguida de una encuesta, aplicada en todas las obras jesuíticas y a los miembros de la congregación.”

El P. Rafael Baquedano fue Director de la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB; miembro del Comité Nacional de Bienestar Social en Venezuela, Asesor de la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas; Superior de la Comunidad de la Curia Provincial, Socio del P. Provincial. En
1993 recibió la Parroquia de la UCAB, María Trono de la Sabiduría. A Rafael lo conocimos como profesor, investigador, consejero espiritual, párroco.

Lo que más agradecemos de Rafael, apropiándonos de lo que en cierta ocasión escribió un compañero jesuita, es que fue un jesuita que colocó toda su inteligencia e interés en servir a los demás en lo que necesitaban, atendió con finura y paciencia a las personas de gran cultura, de posición elevada, y a la gente sencilla; un jesuita extremadamente responsable en todas las misiones encomendadas, incluidas aquellas difíciles, contrarias y ajenas a su preparación y gusto. Deseamos agradecer su atención esmerada y continua a
enfermos y moribundos, especialmente a los pacientes de SIDA. Rafael fue reconocido por su caballerosidad, atención exquisita a las personas, servicialidad, por ser hombre de consejo. Su talante personal lo llevó a la relación apostólica con el mundo profesional, intelectual y con muchos artistas,
hombres de cultura y ciencia. Fue sensible sus necesidades y a las necesidades desde la opción fe-justicia. Nos dice Jesús: “Éste es mi mandamiento: que se amén unos a otros como yo
los he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando”. Palabras que escuchamos en innumerables ocasiones al P. Rafael Baquedano.

Además de agradecer, ¿qué podemos hacer? Reconocer, en la vida del P. Rafael Baquedano, que es posible vivir como hijo y como hermano, como seguidor de Jesús de Nazaret; que estamos invitados a una alegría plena. Luego, aceptar la invitación a vivir de esta manera: Amándonos los unos a los
otros, al modo de Jesús. Pedimos al P. Rafael Baquedano que nos acompañe a renovar nuestra fe y nuestro seguimiento a Jesús de Nazaret.

Que así sea.
14 de mayo 2019

miércoles, mayo 15, 2019

Rafael Baquedano, s.j. un hombre bueno (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


Rafael Baquedano, s.j. un hombre bueno

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 
El mismo día (12 de mayo) pero siete años después que el padre jesuita Rafael Baquedano celebrara mi matrimonio eclesiástico, partía este buen cura para el encuentro con Dios. Al encuentro con Nuestro Señor Jesucristo a quien le dedicó una vida de total entrega por medio del sacerdocio. Una vida larga (86 años) y llena de caridad cuando llega a su fin en esta Tierra, no es motivo de tristeza sino de agradecimiento. A continuación quiero contar algunas anécdotas de cómo el padre Baquedano enriqueció mi vida, deseando que otros puedan sentirse identificados en el caso de haber tenido la dicha de tratarlo o simplemente poder conocer a este humilde hombre que no dudo en considerar un santo.

En el año 2003 perdí un empleo en el cual había puesto mis esperanzas de realización docente y académica, y con el que contaba para tener cierta estabilidad económica. Todavía en ese año los profesores podíamos vivir relativamente de nuestra vocación. Con esta angustia me dirigí a la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) a repartir algunos CV a ver si me contrataban. No conocía a nadie en lo referente a autoridades. Al llegar en el jardín vi a un sacerdote que llevaba un maletín algo pesado y me ofrecí a ayudarlo. Fue de esa manera que conocí al padre Baquedano, enterándome que era el párroco de la universidad y le pedí que me encomendara ante mi petición de empleo. De inmediato me dijo que no me preocupara, que rezaría por mí, pero que estaba seguro que me contratarían. En este momento descubrí dos de sus grandes dones: la capacidad de escuchar, el cual me demostraría un tiempo después al solicitarle que fuera mi director espiritual; y ser un constante predicador de la esperanza.

A los pocos meses comencé como profesor y empecé a visitarlo, y a confesarme con él de vez en cuando. Le pedí que fuera mi director espiritual, le pusimos fecha y hora a nuestros encuentros y me dijo que no me preocupara si algún día no quisiera ir más a la dirección. ¡Qué ser tan comprensivo ante nuestras flaquezas! ¡Tal como debe ser todo buen cura en el sacramento de la penitencia! ¡Qué maravillosos consejos me daba para luchar en los propósitos de ser un mejor cristiano! Pero no era solo su paciente escucha, sino también que demostraba lo buen científico social que era al contarme historias llenas de análisis sociológicos desde una perspectiva, tanto interna de la UCAB (al haber sido autoridad y ser el párroco siempre en contacto con todos los miembros de la institución) como de la Iglesia. Se mostraba siempre muy humano siendo justo pero caritativo. Era un gran contador de historias, nunca me fastidiaba y quería escuchar más y más sus maravillosas anécdotas.

De los diversos temas que hablamos quisiera resaltar dos. El primero fue el trato a los homosexuales y en general a las personas que conforman la llamada comunidad LGBTI desde una perspectiva cristiana. Yo no sabía nada de su experiencia con este grupo de personas, y me contó cómo en los ochenta y noventa respondió al llamado de algunas personas del mundo artístico (LGBTI) sin juzgar a nadie. Solo se dedicó a escucharlos y atenderlos cuando nadie dentro de la Iglesia quería hacerlo. Nunca me lo dijo con jactancia, sino como algo natural. Me hablaba de algunos artistas con un gran cariño y de cómo habían renacido en su espiritualidad cristiana. El otro tema era el del chavismo, de mi relación con viejos amigos que ahora apoyaban la destrucción del país por medio de este modelo o proyecto que considero – le dije – malvado. Me comentó que ni en 1989 cuando el gobierno de Carlos Andrés Pérez persiguió a varios jesuitas que vivían en los barrios ante los sucesos del caracazo, había percibido una actitud tan perjudicial para el país. Le preocupaba muchísimo cómo cada día mostraban más saña con los que no comulgaban con sus planes. Como cristianos teníamos que luchar en contra, pero siempre abiertos a la amistad y a escuchar al diferente.

Me dolió mucho cuando se fue de la UCAB pero ya la edad le comenzaba a pegar en su salud. Siempre me enseñó con el ejemplo y la amistad, una amistad que era un don plenamente gratuito de tiempo, escucha y consejo. Ahora seguirá a nuestro lado con la comunión de los santos. No dudo un segundo que nos ayudará a superar estos tiempos tan duros que nos han tocado vivir en Venezuela. ¡Gracias querido padre!

miércoles, marzo 13, 2019

“Doña Bárbara” generó el mayor apagón eléctrico de nuestra historia (nuestro artículo de los miércoles en El Nacional)


“Doña Bárbara” generó el mayor apagón eléctrico de nuestra historia
Carlos Balladares Castillo
Publicado en El Nacional

Con la intención de animar a leer a mis alumnos de Historia de Venezuela de la UCV, les propuse analizar la más famosa obra del maestro Rómulo Gallegos (1884-1969): Doña Bárbara (1929). El resultado fue excelente, a diferencia de mi anterior experiencia con una obra que considero mucho más amena: La fiesta del chivo (2000) de Mario Vargas Llosa (1936) (ver artículo de esta columna del 27 de febrero del 2019). Los estudiantes en su mayoría se la leyeron y les gustó. No les pareció aburrida y contaban cada hecho con emoción. Su conclusión fue inmediata: “en el conflicto entre barbarie y civilización la primera es recurrente en nuestra historia, y es así como hoy padecemos otra vez a Doña Bárbara en el chavismo representado en Maduro (dictadura-atraso), ¡y Juan Guaidó es Santos Luzardo (democracia-progreso)!” Esas fueron sus palabras casi textuales. En mi caso es la tercera vez que la leo y al principio me fastidió su costumbrismo y ausencia del uso de las técnicas modernas representadas en escritores como Ernest Hemingway (1899-1961) y William Faulkner (1897-1962); pero después descubrí en ella lo que quería transmitir con su lectura a mis pupilos: la comprensión de algunos de los rasgos fundamentales de nuestra Historia Patria.

Mi otro objetivo era experimentar un acercamiento diferente a la historia de Venezuela. Pensé y consulté a colegas: ¿cuál era la novela más representativa de nuestra historia? Don Germán Carrera Damas (1930) nos dijo una vez que es Los Riberas (1957) de Mario Briceño Iragorry (1897-1958) como el mejor relato que explica los cambios del siglo XX, pero por lo largo temí que fuera un fracaso, que nadie la leyera ante el reto de tantas páginas. Otros ofrecieron títulos pero lamentablemente se circunscribían a un período específico del siglo XX tal como Oficio de difuntos (1976) de Arturo Uslar Pietri (1906-2001) o País portátil (1968) de Adriano González León (1931-2008). De manera que al final pensé que lo mejor sería Doña Bárbara por ser la más famosa debido a que siempre se las mandan a leer en bachillerato y es la novela más traducida de un venezolano y muy especialmente trata del conflicto que explica nuestro siglo más importante, que no es más que la lucha entre lo moderno y lo antimoderno. Si usted querido lector considera que existe un relato que explique mejor nuestra historia estaremos contentos y agradecidos de escuchar sus recomendaciones.

¿Qué representa el personaje de Doña Bárbara en nuestra historia? ¿cuáles son sus expresiones tanto en la novela como en nuestra sociedad? Los estudiantes supieron responder a esta pregunta tal como mostré anteriormente, pero ofrecieron otras ideas en debate con las del profesor. A pesar de ser una perspectiva positivista representa una crítica a lo que sería la interpretación dominante (la de los “doctores” o ministros del dictador: el general Juan Vicente Gómez (1857-1935)) dentro de esta corriente del pensamiento que es la del “Gendarme necesario”. Advierte en lenguaje metafórica que las supuestas intenciones civilizadoras del bárbaro Gómez no son reales y mantienen la violencia (autoritarismo del caudillo aunque haya destruido el caudillismo), el desapego a la ley por medio de su manipulación (personajes de Ño Pernalete y Mujiquita) y el rechazo al verdadero progreso. Progreso que conoce y defiende Santos Luzardo por su origen universitario y urbano. De alguna forma él es la Generación del 28 que por medio del liderazgo demostrado en su valentía pero el dominio de la técnica (escena de la doma) y la educación (tutelaje formativa de Marisela) logrará hacer retroceder “el desierto” de la barbarie.

Doña Bárbara es producto del mestizaje pero Santos Luzardo también lo es. La barbarie no tiene su origen en este hecho sino en nuestra historia de violencia que ha sido la lucha por sobrevivir en la geografía tropical. El colonialismo y el imperialismo extranjero depredador representado en Mister Danger, aunque proviene de la civilización acá se alía con la barbarie, la promueve y consolida. Ambos se encargaron de seducir a la Venezuela del pasado y del presente cuyo arquetipo es Lorenzo Barquero (inicialmente civilizado), devorado por la mujer pero también por el alcohol que le provee el yanqui. Marisela es hija de Doña Bárbara y Lorenzo, de allí su naturaleza rebelde, virgen y joven. Ella es el presente y futuro del país, que anhela la civilización pero que no sabe cómo asumirla aunque poco a poco se va educando gracias a la paciencia y amor de las luces de Santos. En este sentido Gallegos nos ofrece una historia de esperanza, no se queda en la frase de Lorenzo: “¡esta tierra no perdona!”

El apagón eléctrico ¡nacional! e ¡inédito en nuestra historia! que vivimos desde el jueves y que solo en algunos lugares se restableció por pocas horas (escribo esto el domingo cuando se acaba de volver a ir la luz) y que ha significado también la pérdida de servicios de agua y comunicaciones telefónicas ¡y Dios sabe cuántos muertos!; es una muestra más de la barbarie recurrente que cada cierto tiempo domina nuestro país. La barbarie que en este caso es generado por la corrupción y falta de mantenimiento e inversiones en todo lo relativo a los servicios públicos, que es la expresión de un desgobierno que nunca tiene la responsabilidad de aceptar su culpa y se inventa los típicos pretextos de su aliado el “Mister Danger” cubanito. Pero también es producto de otras formas bárbaras como son el rechazo a la meritocracia (se premia la lealtad más que el profesionalismo) y la censura (no se acepta nunca la crítica y se promueve la propaganda que es la mentira). Al final la principal causa es el personalismo político, el hecho que los venezolanos no podamos por medio de las luces electorales cambiar la barbarie por la civilización. Sabiamente lo dijo el Presidente Juan Guaidó (1983) al explicar que todo el problema comenzará a superarse cuando cese la usurpación.

Doña Bárbara no solo nos permite identificar rasgos de nuestra venezolanidad sino que en ella se descubre un clásico en el cual se pueden identificar influencias de la Biblia, Don Quijote (1605), Romeo y Julieta (1597), e incluso elementos que también se han expresado (posteriormente claro está) en Star wars (1977) porque implican la tradicional lucha entre el bien y el mal. En las palabras esperanzadoras de Don Rómulo Gallegos no olvidemos que a pesar de los que nos ha hecho padecer la barbarie, nuestra tierra es “¡Propicia para el esfuerzo, como lo fue para la hazaña, tierra de horizontes abiertos, donde una raza buena, ama, sufre y espera!...”

Nota: desde hace una semana estoy sin internet y debido al apagón incluso tengo una conexión a telefonía celular y fija que va y viene. 

miércoles, octubre 17, 2018

Catalina Banko se incorpora a la Academia Nacional de la Historia (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para catalina banko academia nacional de historiaCatalina Banko se incorpora a la Academia Nacional de la Historia

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

El jueves pasado (11 de octubre de 2018), Catalina Banko se incorporó formalmente como Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia (ANH) de nuestro país, ocupando el sillón V que quedó vacante al fallecer Tomás Carrillo Batalla (1921-2015). Una vez más se debe recordar que si nuestro país sigue en pie es por actos como estos, que demuestran que Venezuela no se reduce a la expresión destructora y anárquica del bárbaro personalismo. En esta tierra existen instituciones que con sus formas y tradiciones, pero especialmente con su trabajo constante, permitirán el renacimiento de lo mejor que tenemos. Y lo mejor que tenemos es nuestra gente sencilla que valora el mérito y el esfuerzo, como es el caso de nuestra querida profesora Banko a la cual felicitamos sinceramente.

El discurso de la nueva Numeraria ("Tradición y colapso de la industria azucarera venezolana"), resaltó al principio la labor de su antecesor señalando especialmente sus investigaciones en el área común: la historia económica de Venezuela. Esta tarea generó dos importantes publicaciones, entre otras: Historia de las finanzas públicas de Venezuela y Leyes y decretos de Venezuela. Después se centraría en el tema que ha estudiado desde hace más de diez años: el azúcar. Su tono transmitía la pasión y preocupación que le genera el tema, por ser un ejemplo: no de una crisis sino “¡de un verdadero colapso de nuestra economía en general en especial de nuestra agroindustria!” El estudio no se reduce a la muestra de resultados cuantitativos sino de la vida de las haciendas que poblaron buena parte de nuestras zonas productivas, donde se desarrollaron múltiples labores que representaron el esfuerzo cotidiano de personas que estudiaron en nuestros centros académicos.

La Doctora Banko buscó una reconstrucción histórica desde finales del siglo XIX hasta el presente, enfatizando los aspectos del procesamiento de la caña para producir azúcar y las instituciones que buscaron su modernización con la creación de las centrales azucareras refinadoras. Me llamó la atención que dicho anhelo de incremento de la producción fue rechazado por la mayor parte de los hacendados porque temían la caída de los precios, y solo fue desde los cuarenta cuando con el liderazgo del Estado generando “El primer plan azucarero” se establecerían las instituciones (centrales, financiamiento y asesoramiento técnico, entre otros) para acrecentar el suministro de azúcar en un esfuerzo mancomunado entre el sector público y privado. Meta que se lograría al lograr el incremento de la producción en 715% desde 1945 a 1956 reduciendo las importaciones en este rubro, hasta lograr satisfacer la demanda interna e incluso exportar entre los sesenta y principios de los setenta. Una vez más se nos muestra con esta maravillosa historia cómo los venezolanos podemos ser modernos generando productividad y prosperidad.

Pero los problemas llegarían con el control de precios en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-79), que entre otras causas llevaron a la contracción de la producción. En los ochenta esta crisis se superaría en parte, pero en los noventa con la caída de los apoyos estatales y la privatización de varias centrales se inició una nueva crisis; que en los últimos 20 años con la inseguridad jurídica y personal, la estatización de las centrales y los controles de precios se traduciría en el colapso desde el 2007 hasta hoy, tiempo en que la producción ha caído en un 60%. La Doctora Banko enfatizó que las centrales estatizadas solo generan el 15% de la producción nacional y el resto corresponden a las privadas. Para concluir diciendo: “!El panorama de la agroindustria azucarera es desolador!” Y para revertir éste desastre debemos reconstruir, entre varios aspectos, “la cultura del trabajo” que se ha “extraviado”.

La respuesta que le daría la Numeraria Doctora María Elena González Deluca fue sumamente cálida y llena de un fino humor. Y no podemos dejar de responder a las últimas palabras de agradecimiento que ofreció nuestra admirada Doctora Banko a todos los venezolanos porque el país la recibió “en calidad de refugiada” cuando en su natal Argentina “imperaba una cruel dictadura”. Estas palabras generaron un fuerte aplauso en los asistentes, y de mi parte quiero decirle que somos nosotros los que estamos agradecidos por su generosidad al asumir la formación de tantas generaciones (siempre la veo llegar en Metro a las clases en la UCAB y en tantas tareas de administración e investigación en la UCV) y colaborar con el desarrollo de la historiografía nacional.

Y queremos concluir con una hermosa frase de nuestro amigo e Individuo de Número de la ANH: Don Tomás Straka: “Hacía tiempo que una incorporación a la Academia Nacional de la Historia no generaba tanta alegría y tanto consenso. Todos celebramos el hecho de que Catalina Banko haya sido electa como Numeraria para el Sillón V, como lo que es: el reconocimiento a su obra sustantiva y dilatada, a su bonhomía y a su don de gentes. ¡Enhorabuena por ella, por la república, que le ha asignado tan elevada función, y por la ciencia!”

Nota: gracias al buen amigo y colega Carlos Arvelaiz por facilitarme el audio del discurso. 



jueves, octubre 11, 2018

Hoy se incorporó la doctora Catalina Banko como Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela

¡Mil felicitaciones a nuestra admirada profesora Catalina Banko! 

Con la letra "V", la investigadora Catalina Banko es formalmente, desde este jueves 11 de octubre, individuo de número de la Academia Nacional de la Historia. El azúcar, tema que ha trabajado desde hace más de 10 años, fue el centro de su discurso de incorporación, presentado este jueves a las 11:30 pm en el Palacio de las Academias: "Tradición y colapso de la industria azucarera venezolana".
Banko relató cómo los venezolanos abandonaron el consumo de papelón para privilegiar el de azúcar. (Texto de Contrapunto.com ver aquí). 







Fotos de los buenos amigos y colegas: Carlos Arvelaiz y Daniel Terán Solano, y contrapunto.com

miércoles, octubre 10, 2018

¿Cómo salir de la crisis que padece Venezuela? El plan para lograr la UNIDAD (nuestra columna de los miércoles en El Nacional)


El plan para lograr la UNIDAD

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

No poner todo el alma y esfuerzo en la tarea de lograr la UNIDAD entre los demócratas es tan perverso como no ayudar al pobre y desvalido, y mucho más si se vive en medio de la emergencia humanitaria que padecemos en Venezuela. Ante el MAL no se puede ser indiferente, y mucho menos incapaz de ofrecer todos los medios para luchar en su contra. Nuestra condición de supuestos convencidos republicanos y amantes de las libertades, se pone en duda ante la división de fines y acciones. La realización de un acuerdo nacional que incluya a todos los opositores es una necesidad que ya posee características vitales. En ello se nos va la vida, porque es una realidad que cada día que pasa el régimen apunta a nuestra extinción o como mínimo al servilismo o esclavitud. ¿Cuál es la fórmula para lograr la tan anhelada UNIDAD? Muchas personas en la actualidad han propuesto algunas ideas al respecto y la historia está plagada de ejemplos que nos pueden inspirar. Sirva este breve artículo para insistir en las que consideramos más importantes y que hemos planteado en anteriores entregas.

Resultado de imagen para fernando albánEn el párrafo introductorio anterior habíamos establecido un tema a desarrollar, pero no contábamos que ese principio que habíamos descrito: el régimen apunta a nuestra extinción, nos daría un nuevo y doloroso ejemplo: la muerte del concejal de mi municipio (Libertador, Caracas) del partido Primero Justicia: Fernando Albán (1965-2018), quien estaba bajo custodia de la policía política. No podíamos enviar nuestro artículo de todos los miércoles para El Nacional, sin ofrecer unas palabras a su memoria junto al pésame a sus familiares y amigos, y más aún por el hecho que su martirio por la democracia debe interpelarnos y mover nuestros corazones para lograr la UNIDAD. Su sacrificio no los exige. No puedo dejar de recordar cómo en la anterior dictadura (la del general Marcos Pérez Jiménez (1950-58)) los sufrimientos compartidos por los opositores llevaron a abandonar las diferencias; y especialmente el fallecimiento – aunque en circunstancias muy distintas – de un dirigente de Acción Democrática en el exilio: el poeta Andrés Eloy Blanco, permitió finalmente que las diferencias entre el partido socialcristiano COPEI y el socialdemócrata AD fueran dejadas de lado y se iniciara el tan anhelado acuerdo de fines y acciones que permitiría la transición.

¿Qué hay que hacer para lograr la tan anhelada transición a la democracia? No hay una fórmula exacta y perfecta, pero – como dijimos - son muchos los que vienen ofreciendo ideas. Por solo citar uno de ellos está el director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB): Benigno Alarcón (28-VIII y 18-IX-2018, “¿Cómo producir una transición democrática en Venezuela? (I y II)”); quien ha señalado que se requiere la movilización de la población con estrategias y objetivos claramente definidos. Y esto no se puede lograr sin la UNIDAD, porque las movilizaciones más exitosas – agrega el autor - son las no violentas organizadas y ejecutadas bajo un solo liderazgo y plan sistemático; coordinadas con la presión internacional; sin propuestas de venganza sobre los actuales gobernantes de modo que no vean la transición como su muerte y por ello estén abiertos a la negociación; con un plan de gobernabilidad durante la transición que establezca las reformas institucionales necesarias para ello; y que se prepararen para una elección presidencial. En su segunda entrega propone la realización de una elección de los líderes de la UNIDAD.

Al estar en sintonía con las propuestas del profesor Alarcón, nosotros planteamos la firma de un pacto que establezca fines (programa mínimo común de transición) y medios entre toda la oposición, la cual no solo establezca un programa de transición sino que cree los métodos para tomar decisiones y designe los líderes para la misma. Dicho pacto debe ser refrendado en comicios por la población, y sus métodos deben establecer las formas de consulta más rápidos posibles, de forma que se pueda combinar democracia y eficiencia en la lucha. Si el régimen ha eliminado las elecciones limpias ¿por qué no hacerlas nosotros para lograr dicha alianza, decidir ante grandes dilemas (votar o no, negociar, etc.) y desarrollar sufragios internos en los partidos para renovar su dirigencia? No podemos seguir en este estado de paralización y desesperanza. Hay que renovar la confianza de las mayorías con los partidos democráticos. Entre los medios de acción debe crearse un organismo que permita el permanente contacto con la comunidad internacional, con las potencias que no han demostrado su disposición a lograr la transición. No se puede actuar aisladamente. En lo que respecta al liderazgo podríamos plantear la famosa fórmula del “gabinete en la sombra” (en lo que cabe) con lo que tendríamos un dirigente especializado en cada área y que le haga un permanente seguimiento y feroz oposición a toda acción del régimen, con claras propuestas de solución sustentada en el referido pacto.

Muchos pensarán que no tenemos tiempo para ello, que la elaboración de un pacto de este tipo junto a las respectivas elecciones que tanto refrenden éste acuerdo como elijan a nuestros líderes, es algo engorroso y lento. ¡¿Cuánto tiempo llevamos sin hacer nada?! Todo el tiempo que depositemos en esta noble tarea no será en vano. Si no estamos haciendo nada y sigue pasando el tiempo generando la destrucción del país, ocupar los días en ello es lo mejor que se puede hacer. No estaremos paralizados. Será sin duda el mejor homenaje que se le pueda hacer a todas las víctimas de la oligarquía chavista, y en especial a Fernando Albán.

Nota de duelo: sentido pésame muy especialmente a sus familiares y a nuestro amigo común: Mario Guillermo Massone. 

miércoles, octubre 03, 2018

Alicia Álamo Bartolomé. Venezolanos que construyen en silencio (II)


Alicia Álamo Bartolomé

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional y Pluma

A la profesora Alicia Álamo la conocí en la quinta “Jocelín” (La Floresta, Caracas), donde en la segunda mitad de la década de los noventa se venían preparando todos los trámites y programas para lograr la fundación de la Universidad Monteávila (UMA). Me transmitió una gran alegría, y desde ese entonces mi admiración y cariño hacia su persona no ha dejado de crecer. Hemos mantenido una buena amistad e incluso he tomado varios cursos trimestrales que ha dictado en la UMA. Siempre he admirado su trato afable y su capacidad de decir grandes verdades con las palabras más sencillas.

Hace más de cinco años aproximadamente le hice una larga entrevista biográfica que necesitó varios días para su realización, y la misma la actualicé en mayo de éste año con las 4 preguntas que realizo para mi proyecto: “semblanzas”, sobre personas que considero han dejado un importante legado pero que no son tan conocidas como merecen. La primera pregunta es precisamente: ¿cuál cree que ha sido su legado? Al principio la profesora dijo entre risas: “¿dejar un legado yo? ¿a quién?”, pero después con serenidad y certeza afirmó: “mi optimismo, porque yo siempre estoy transmitiendo ánimos y esperanzas, en especial en estos tiempos que vivimos en Venezuela”. Para después agregar que si se siente decaída lo disimula. “El pesimista retrae y para el cristiano: ¡es un absurdo que no tenga esperanzas porque Dios es nuestra meta!” Pero también, “en estos últimos años sería mi prédica con los ancianos, en el sentido que no debemos ser tan fastidiosos, y aceptar la ayuda de los jóvenes”. Para ampliar en esto último les recomiendo su artículo “Educar para envejecer” que salió en Pluma el 14-II-2018.

El legado que dejamos es de algún modo el legado de los que admiramos especialmente en nuestra niñez y juventud. Es por ello que al hablar de su padre: Antonio Álamo Dávila (1873-1953), podemos percibir un cariño profundo por su persona, que nos traslada a los tiempos del gomecismo en Venezuela (1908-1935), con su visión de país centrada en aquel famoso lema: “Unión, paz y trabajo”. Nos recordó que fue Ministro de Fomento (1922-29) y gobernador de los estados: Sucre (1929-31) y Bolívar (1933-35), resaltando su carácter “pacífico y conciliador” pero creyente en los gobiernos fuertes. Al hablar de su madre: Iginia Bartolomé de Álamo (1893-1991) señala que era “una mujer de avanzada”, que la animó a estudiar para ser independiente. Y su maestra en Costa Rica (donde vivieron exiliados del 36 al 41): María Teresa Obregón de Dengo, que estimuló en ella las buenas lecturas y desarrollar su don para el dibujo, que más adelante la llevaría a estudiar arquitectura en la Universidad Central de Venezuela (UCV). 

En lo que respecta a su vocación, es imposible reducirla a una sola, y nos admiramos ante todo lo que ha hecho y vivido. Damos gracias a Dios por su generosidad, y por esa vitalidad en todo lo que emprendió. “!Claro, son 92 años!”, nos diría con humildad. En lo que respecta a su vocación profesional, la primera de ellas fue la arquitectura, siendo de la segunda promoción de arquitectos del país; lo que le permitió trabajar en la Dirección Nacional de Urbanismo y en la Fundación de la Vivienda Popular. Participó en diversos proyectos: el trazado de la avenida Libertador de Caracas, el desarrollo urbano en torno la electrificación del Caroní, la urbanización “La Fundación” en Valencia y otras de la FVP. Su segunda carrera fue Comunicación Social, también en la UCV, por la década de los 60 del siglo pasado, la cual la disfrutó muchísimo porque la misma la llevó a conocer un gran universo de conocimientos. Desde graduada siempre ha mantenido una columna en algún periódico. Al mismo tiempo, asumía la responsabilidad de oponerse inteligentemente a las tendencias marxistas que dominaban en el ámbito del periodismo.

Su vocación al teatro comenzó desde niña, a los once años fueron sus primeros papeles; en los años 60, entraría al teatro profesional, hasta empezar, más adelante, a escribir obras que han sido montados como: “América y yo”, “Juan de la noche”, “8 en un mismo tren”, “Después de la consulta”, “Pioneras”, entre otras. En lo relativo a su espiritualidad, nace de la mano de su madre y, especialmente, al recibir clases para hacer su primera comunión en San José de Costa Rica, pero pidió que no fuera un solo año, sino continuar éstas. Después entró a la Acción Católica, donde tenía reuniones semanales de formación y retiros anuales de gran profundidad doctrinal. Entre otras actividades, estuvo la de formar parte del comité organizador del  Congreso Eucarístico de Caracas en 1956. Allí conocerá el Opus Dei, para convertirse en una de las primeras vocaciones de la rama femenina en el país.

Ejerció pocos años la docencia en la UCV y más adelante tendría cargos relativos a la promoción cultural: Directora de Cultura de la Universidad Metroplitana y de Extensión Universitaria de la Simón Bolívar. Durante el gobierno de Luis Herrera Campins (1979-1984), fue Directora General de Cultura de la Gobernación del D.F. y Presidente del Consejo Ejcutivo de FUNDARTE. En las últimas décadas se dedicó al proyecto y ejecución de la Universidad Monteávila, donde ha sido decano fundador de la Facultad de Ciencas de la Comuncación e Información, profesora de Oratoria, Teatro y nunca ha dejado de dictar cursos trimestrales para profesores y adultos, ligados a la escritura y al teatro. Por eso, una vez a la semana, como mínimo, la vemos transitar incansable por sus aulas. Según sus palabras, en lo que respecta a lo académico, siempre ha estado en labores de fundación institucional.

La última pregunta se refiere a los hechos de la historia de Venezuela que vivió y le generaron un impacto en su forma de entender la realidad, en especial la nacional. Su respuesta fue rápida: “yo conocí al General Gómez”. Fue en el Paraíso (Caracas), donde las cuidadoras llevaban a los niños a la Plaza Petión (en la avenida Páez a la altura del Pedagógico), y ella tendría 3 o 4 años, aproximadamente, cuando pasó el Presidente con su séquito y se detuvo, le dio un fuerte (moneda de 5 bolívares) a las “nanas” y alguien le dijo que la niña era la hija del Doctor Álamo, y el general le puso la mano en la cabeza. Después lo vería en otras ocasiones como en el hipódromo y en los toros. “Era muy inteligente, no se metía en los aspectos técnicos del gobierno, conocía a las personas y sabía gobernar”. El gomecismo había logrado superar un mal arraigado en nuestra historia: las guerras intestinas. Su dictadura había establecido la paz, pagado las deudas e iniciado un tiempo de trabajo y orden. Para las más recientes generaciones de venezolanos, Gómez es algo muy lejano, y mucho más los problemas a los que se enfrentó. El testimonio de una persona que pudo conocerlo, que hereda la experiencia de su padre, y que además ha recorrido nuestro siglo XX; debe ser tomado en cuenta ante la coyuntura que padecemos, es por ello que termina diciéndonos palabras más palabras menos: Venezuela se va a reponer del nuevo mal al que nos enfrentamos, “no sé si lo veré, pero estoy convencida de ello”. ¡Gracias profesora por su labor fundacional en la UMA y en tantos otros espacios!

domingo, agosto 19, 2018

Fallece el filósofo venezolano Eduardo Vásquez.


Ayer falleció el filósofo Eduardo Vásquez. 
Su velorio será hoy 19 de agosto de 2018 de 2pm a 6 pm en la capillas velatorias del sector de cremación (arriba) del Cementeriodel Este, La Guairita, Caracas.

Sentido pésame a sus familiares y amigos, junto a la Academia venezolana. 

Les dejo este texto resumen de su vida de "Encuadre Venezuela" al igual que la foto: 


Eduardo Vasquez (1927-2018), filosofo venezolano, nacido en Fort-de-France, Martinica. El Profesor Vasquez pasa un ratito fuera de Caracas y extraña desde la fragancia de las flores en su casa hasta el cantar de los pájaros. Venezuela merece un cambio, él es el país que se rescata, que se ama, que se libera. Especializado en el idealismo alemán, Vasquez tiene mas de 45 años estudiando la filosofía de G.W.Hegel. Hizo una traducción de la Fenomenologia del Espiritu del alemán al español, publicada en España que sienta un precedente en el estudio de dicho filosofo en América latina y el mundo hispánico. Fue Vice-rector administrativo de la UCV (autoridades interinas después de la intervención) y profesor de las Escuelas de Filosofía, Historia, Periodismo y Educacion de la Facultad de Humanidades. Fundador del postgrado de Filosofía de la USB. practica el arte de la critica y la polémica intelectual. Comprometido con la excelencia académica, la democracia y denunciante permanente del estalinismo y los autoritarismos.

Breve entrevista al joven historiador venezolano (19): Luis Fernando Castillo Herrera (segunda parte)


Resultado de imagen para luis fernando castillo herrera(Continuación de la primera parte que puede leer acá). 

8. ¿Qué tiempo diario o semanal le dedica a la historia?

En todo momento, como docente en el área de sociales es necesario organizar, sintetizar y esquematizar mucha información, por tanto, tengo una dedicación exclusiva con la historia. Adicionalmente, ser el editor de Tiempo y Espacio me permite (me obliga) leer muchos artículos para lograr comprender las observaciones y decisiones de los árbitros evaluadores. Recientemente fui nombrado coordinador del Centro de Investigaciones Históricas Mario Briceño Iragorry del Instituto Pedagógico de Caracas el cual cuenta con un amplio repositorio de fuentes primarias y secundarias, ello significa un oasis de lectura que tengo disponible, cuestión sumamente agradable.

9. Además de la Historia, ¿tiene otros gustos, placeres o vicios?

En los últimos cinco años me he dedicado a dos labores que tienen una estrecha relación; la edición y la diagramación. La edición surgió luego de realizar un diplomado en la Cámara Venezolana del Libro. Luego, y de manera autodidacta fui puliendo las habilidades para diagramar y diseñar, hasta la fecha lo que inició como una emergencia (Tiempo y Espacio no poseía diagramador y yo me propuse ocupar ese lugar) se ha convertido en una total pasión. También entre mis gusto se encuentra la música (soy un melómano empedernido) principalmente el rock (clásico, contemporáneo…), eso implica que puedo ir de Everly Brothers, Jefferson Airplane a Fear Factory o Rammstein sin inconveniente.

10. ¿Cómo es su relación con las redes sociales e internet en general? ¿En qué puede ayudar el internet a la historiografía? (si tiene twitter nos gustaría conocerlo y divulgarlo si le parece).

Así como en su momento las computadoras sustituyeron a las máquinas de escribir para optimizar el trabajo periodístico y editorial, internet y su eficaz uso es un aliado para los investigadores en diversas áreas incluyendo la historia, gracias a esa herramienta tenemos acceso a las diferente revistas arbitradas del mundo, no es necesario esperar que nos llegué por correo el ejemplar físico, en la actualidad con sistemas como el Open Journal System es posible obtener de manera ordenada y catalogada una gran cantidad de información bien sea para; planificación de clases, lecturas complementarias, estado del arte de ciertos problemas historiográficos y seleccionar revistas para futuras publicaciones de nuestras propias investigaciones.

Con respecto a las redes sociales, ellas cumplen el rol para el cual fueron creadas; permitir relacionarnos con otras personas que tengan gustos similares a los nuestros, participar en debates (muchas veces triviales), compartir en tiempo real nuestro propio trabajo, divulgar eventos y actividades de interés, facebook y twitter cumplen esa labor. Para aquellos que se arriesguen a seguirme en twitter mi cuenta es @castelvanialuis.

11. ¿Cómo sobrevive (en lo económico, en lo profesional y en lo espiritual) siendo historiador? ¿Se puede ser historiador en Venezuela?

La mayoría de los historiadores en Venezuela han sido o son profesores universitarios (en ocasiones en varias al mismo tiempo), la situación decadente que enfrentamos nos convierte en profesionales muy mal remunerados. Las complejidades no sólo bordean los factores ya conocidos por todos (escasez de alimentos, dificultades con el transporte, inseguridad) sino que además hay que agregar otros obstáculos, en este sentido, las continuas fallas eléctricas, deficiente conexión de internet, la desaparición de algunas revistas arbitradas, la imposibilidad para publicar en papel… Todo ello envuelve nuestra labor en un manto muy lúgubre. Sin embargo, antes de ondear la bandera blanca y rendirnos, seguimos trabajando y “sobreviviendo” con nuestro suelo de profesor-investigador.

Por otro lado, creo que ser historiador en Venezuela es posible y es necesario. En las próximas décadas los grandes temas que hoy envuelven la historiografía nacional (independencia, gomecismo, dictadura y democracia) serán acompañados por uno que merece un necesario, riguroso y serio tratamiento; el chavismo. Semejante proceso que ha generado grandes calamidades al país requiere una generación de profesionales comprometidos, que puedan ahondar en los detalles, en los documentos y demás fuentes para exponer a las nuevas generaciones (que vivirán un nuevo y mejor amanecer) las pistas para entender lo que hoy ocurre, esperando que ello sirva de reflexión o meditación que impida volver al estado de postración en el cual nos encontramos.
Resultado de imagen para luis fernando castillo herrera
12. ¿Para qué sirve la historia? ¿Tiene futuro el estudio de la historia en general y en Venezuela?

La historia cumple un rol dentro del mundo científico, así como lo hace la medicina. Por supuesto, puede servir para muchas cosas, igual que la medicina que no siempre es utilizada para salvar vidas (Josef Mengele quizás puede ilustrar este comentario), la historia puede ser empleada para construir referentes sociales, héroes, puede constituir la fuente o materia prima usadas por demagogos para justificar sus proyectos políticos. Sin embargo, la historia también sirve para entender nuestro pasado, siempre y cuando ese pasado sea estudiado con rigor profesional.

Por su parte, la historia en Venezuela tendrá futuro mientras existan individuos formados para ejercer tan delicada labor. Por supuesto, el futuro también dependerá del porvenir de instituciones como las universidades, no olvidemos que en esos recintos se gestan la mayoría de los grandes proyectos que concitan el estudio histórico nacional.

13. Si cree que existe la venezolanidad o la identidad venezolana ¿cómo la definiría? ¿La historia de Venezuela ha sido un fracaso? ¿Qué piensa de nuestro presente?

No creo que el venezolano pueda ser tipificado con unas características, es decir; cuando nacemos no venimos cargados con alguna especie de programación especial por el simple hecho de ser venezolano. No somos solidarios, amables o “chéveres” por nacer en Venezuela. Nuestro sistema republicano y democrático debería ser la clave de nuestro éxito, el esfuerzo civil nuestro orgullo y el valor del trabajo y la educación la bandera que nos identifique.

Todavía queda mucho camino, no estamos cerca de un final feliz, de lo que si estoy seguro es que nuestra historia no ha sido un fracaso, afirmar semejante anatema implica un acto de negación. Nuestra actualidad es un constructo creado por la imposición y no es esa la característica de la democracia, no es la venezolanidad lo que se encuentra extraviado, es la democracia que hoy está secuestrada y eso es más delicado que lo anterior.

14. Recomiéndeme más de 2 historiadores noveles y/o jóvenes que deberíamos entrevistar (no olvide darme sus emails, estos no se harán públicos)

Cuando escucho la palabra joven me imagino personajes menores a treinta años, en todo caso, es muy esperanzador que pueda mencionar a más de dos jóvenes dedicados a la historia y en su mayoría residenciados en Venezuela, algunos los conozco personalmente otros los he leído o escuchado en alguna ponencia: Jessica Pamela Guillen egresada de la Universidad de los Andes, Yolimar Gil Amundarain (que ya ha quemado sus primeros cartuchos en revistas como Tiempo y Espacio o Anales de la UNIMET), Jesús Piñero que hace un gran trabajo desde el Fondo Editorial de la Asamblea Nacional (la única y legitima), y Froilán Ramos Rodríguez (creo que ya fue entrevistado) que desde Chile sigue su formación profesional.   

15. Ahora invente una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

¿Qué opina de los lectores que realizan anotaciones directamente en el libro? Para muchos es una especie de sacrilegio (por todo lo que implica producir un libro y más en Venezuela), no obstante, si el libro es propiedad del lector creo que no hay ningún inconveniente (respetamos la propiedad privada).  

 16. Puede hacerle una pregunta al entrevistador si lo desea

¿Cuál es su principal motivación para seguir trabajando día tras día en este blog?

Respuesta de Profeballa: Aprovecho para agradecerte el tiempo dedicado a la entrevista y la amistad. Ahora te respondo que primero por mi compromiso con la democracia y la libertad que está íntimamente ligado con el conocimiento de la verdad que en esta caso sería la histórica. Y segundo mi deseo de ser escritor y un buen historiador, teniendo en el blog un espacio donde practicar ambas cosas.

sábado, agosto 18, 2018

Breve entrevista al joven historiador venezolano (19): Luis Fernando Castillo Herrera (primera parte)


Entrevista a Luis Fernando Castillo Herrera

1. Foto. 

2.- Breve resumen de su vida

Nací en la ciudad de Caracas, hijo de inmigrantes neogranadinos quienes se desplazaron hasta Venezuela buscando mejores oportunidades, un país democrático los recibió y les permitió trabajar y adquirir algunos bienes materiales. Estudié primaría en una escuela pública con el nombre de un prócer un tanto desapercibido: Bartolomé Salom. Aquellos años fueron muy significativos, principalmente por la labor de Fernanda Da Silva, una excelente docente de origen portugués que influyó en mi disciplina y constancia en los estudios.

En 2005 inicié el pregrado de Geografía e Historia en el Instituto Pedagógico de Caracas (IPC), egresando en 2010. En esa misma casa de estudio culminaría la maestría en el área de historia. Mientras cursaba el postgrado concursé para una vacante en la cátedra de Historia de Venezuela en el Pedagógico de Caracas y desde 2015 me desempeño como profesor e investigador en esa institución. En los últimos años las responsabilidades han ido en aumento; desde 2016 ocupo la posición de editor en la revista académica Tiempo y Espacio del Centro de Investigaciones Históricas Mario Briceño Iragorry del cual también soy coordinador. En la actualidad mis actividades se mueven entre la investigación histórica y el mundo editorial junto al diseño gráfico.

Entre los proyectos en los que he logrado participar se encuentra el libro “Entre el ardid y la epopeya...” coordinado por los historiadores Luis Alberto Buttó y José Alberto Olivar donde contribuí con uno de los capítulos.

Resultado de imagen para isaias medina angarita documental bolivar films3. ¿Cuándo y cómo nació su vocación como historiador?

Ninguno de mis títulos me otorga el grado de Historiador. Sin embargo, durante algunos años me he dedicado a la lectura e investigación histórica, y estimo que para ello se requiere también cierta vocación. Hay tres momentos que explican esa atracción hacia la ciencia de Clío; en primer lugar, durante el bachillerato un muy buen profesor de Historia Contemporánea incluyó entre su material didáctico uno de los documentales de Bolívar Films (Isaías Medina Angarita), aquel día inició una nueva relación entre la historia y yo. Un segundo momento, fue durante el pregrado en una materia denominada Historia de Venezuela I, las estrategias y lecturas seleccionadas por el docente (quien años posteriores se convertiría en una gran amigo; José Alberto Olivar) acentuaron nuestro interés en el área. Finalmente, si los anteriores momentos nos acercaron a las lecturas y diversos temas historiográficos, fue con la joven historiadora Leonor De Freitas cuando decidí dedicar mi tiempo a la investigación.  Durante el año 2011 (Bicentenario de la Independencia 1811-2011) Leonor fue mi jefa en un proyecto de investigación para un museo caraqueño, al mismo tiempo fue una guía, sus observaciones acertadas me ayudaron en todo momento. Curiosamente antes de conocerla me encontraba leyendo su libro “Centenario del 19 de abril (1810-1910)” para realizar una reseña, escrito que se convirtió en mi primera publicación en una revista especializada.

4. ¿Qué lectura, persona, película-serie o viaje fortaleció dicha vocación? ¿Fue “discípulo” de algún historiador? ¿Cuál es su historiador preferido y por qué? ¿Qué libro de Historia recomienda y por qué?

Resultado de imagen para las lanzas coloradas alianza editorialSon varias preguntas, una de las lecturas que indudablemente atrajo mi atención hacía la historia no fue precisamente un texto riguroso sino más bien una novela; “las lanzas coloradas” de Arturo Uslar Pietri.

En mi corta carrera he tenido la oportunidad de contar con el apoyo del historiador José Alberto Olivar y de alguna manera he sido algo así como un discípulo. Entre los historiadores que disfruto leer se encuentra Manuel Caballero, su estilo elegante y sarcástico permite no sólo entender ciertos dilemas de la historia sino además aprender a escribir cuestión indispensable en el entorno de la investigación histórica.  La Editorial Alfa logró reunir casi veinte de sus trabajos en una edición conocida como “Biblioteca Manuel Caballero”, de aquel esfuerzo editorial recomiendo especialmente “Las crisis de la Venezuela contemporánea” un texto muy pertinente con el tiempo que hoy vivimos los venezolanos.

5. ¿Cuáles son sus líneas de investigación?

El proceso histórico venezolano, las ideas políticas y recientemente las relaciones civiles y militares donde apenas soy un aprendiz.

6. En torno a los debates historiográficos y/o históricos: ¿Cuáles han atrapado su atención y/o cuáles ha estudiado? ¿Cuál es su posición ante ellos?

El estudio de las relaciones civiles y militares, conjuntamente con la persistencia del pretorianismo en la historia venezolana (siglo XX y XXI) constituyen probablemente uno de los temas más importantes en la actualidad. El decaimiento del profesionalismo militar venezolano, así como su participación (intromisión) en la política representa no sólo un problema histórico que necesariamente debemos examinar sino que además, simboliza un verdadero peligro para el sostenimiento o recuperación de la democracia.

7. ¿Cuál fue su primer escrito como historiador o cuál fue el que más le gustó?

Mi primer “paper” fue una investigación realizada durante el pregrado, inicialmente surgió para una  ponencia, se trataba de un texto sobre las exequias ofrecidas a Simón Bolívar en el año 1842 cuando fueron repatriados sus restos mortales. Sin embargo, como la historia política venezolana es lo que realmente me atrae siempre considero como mi primer trabajo un artículo publicado con el título: “el heraldo octubrista. Motivos y objetivos de la revolución de 1945” donde desarrollo el análisis del discurso realizado por Rómulo Betancourt el 30 de octubre de 1945.


(sigue mañana). 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...