Mostrando las entradas con la etiqueta Historia por los derechos civiles y la democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Historia por los derechos civiles y la democracia. Mostrar todas las entradas

miércoles, abril 06, 2022

La historia de los estadounidenses “nisei” después del ataque a Pearl Harbor

La historia de los estadounidenses “nisei” después del ataque a Pearl Harbor 

Publicado el 06 de abril de 2022 en El Nacional

Una noche Daniel-san consigue al maestro de karate: el “señor Miyagi”, vestido de militar y bastante pasado de tragos cantando una canción japonesa. Le extraña tal actitud y más cuando este en un tono de ironía dice: “Sargento Miyagi presentándose a mi general, hemos logrado matar muchos alemanes” (se refiere a su participación en el Ejército de Estados Unidos (EEUU) en la Línea Gótica del Frente italiano durante la Segunda Guerra Mundial, SGM) y después agrega lo que le contesta el general: “Lamento informar al sargento, que su esposa e hijo han muerto por complicaciones en el parto en el campo de internamiento de Manzanar, el médico no llegó a tiempo” y él, lloroso, dice: “¿Tierra de libertad? ¡la dejaron morir!” El hecho pudo haber ocurrido en la realidad debido a que más de 33000 nisei participaron en las Fuerzas Armadas de EEUU mientras sus familias seguían recluidas en campos de concentración (que posteriormente se les cambió este nombre por la mala fama de los respectivos en Europa).


La película Karate Kid (John G. Avildsen, 1984) ha ganado un puesto entre los clásicos de la cinematografía porque su temática es la eterna relación entre el discípulo y el maestro, en este caso la enseñanza de una disciplina deportiva que incluye también un desarrollo espiritual. Pero para mí fue el descubrimiento de los más de 120 mil estadounidenses de origen japonés (generalmente llamados “nisei”, aunque para ser específicos esta palabra se refiere a la segunda generación de los pertenecientes a esta etnia y que nacieron y se educaron en los EEUU), que fueron encerrados en diez campos durante toda la SGM porque se parecían a los que acababan de atacar Pearl Harbor en diciembre de 1941. El actor Pat Morita (que representa al señor Miyagi) es un nisei que padeció cuando niño la experiencia de los campos, y esa fue la inspiración de tal escena. Otro actor que conocí también en mi niñez, pero en este caso gracias a la serie de ciencia ficción de la TV: Star trek (Gene Roddenberry, 1966-69), fue George Takei, quien era el teniente Hikaru Sulu (piloto de la nave espacial USS Enterprise). Takei en el 2014 realizó una charla “TED” que tituló: “Por qué amo a un país que me traicionó una vez”, y posteriormente ampliará su relato en forma de comic publicándola el 2019 con el título They called us enemy.

El actor George Takei nos cuenta, tanto en su charla como en el comic, la experiencia que vivió desde que tenía cinco años hasta que cumplió siete en los campos de internamiento. Los dibujos son en blanco y negro, resaltando las imágenes (los momentos) que en sus palabras se le quedaron grabadas (“It is burned in my memory”) como un día del mes de mayo de 1942 cuando soldados armados de fusiles con bayonetas caladas golpearon su puerta. Los obligaron a abandonar su casa para ser llevados en tren a uno de los campos “rodeados de alambres de púas, con torretas de vigilancia, en los lugares más desolados de EEUU” como los pantanos de Arkansas. Solo le dieron diez minutos para empacar y llevar exclusivamente lo que podían cargar (aunque los avisos de traslado se habían dado unas semanas antes, tiempo en que debieron rematar sus bienes y negocios). Él quedó impresionado cuando su madre con la menor de sus hermanas en un brazo y un bolso en el otro, lloraba amargamente en la entrada de su hogar. “Sin cargos, sin juicio, sin debido proceso. El debido proceso es el pilar central del Estado de derecho. Todo eso desapareció”.

El origen de esta segregación; de esta violación del principio fundamental de una democracia liberal y de los valores que EEUU no se cansa de repetir por estar en su Declaración de Independencia: “We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal”; lo explica otro nisei (el educador Mas Hashimoto) también en una charla TED titulada: “Liberty Loss…Lessons in loyalty” (2002). Hashimoto también pasó su niñez recluido en uno de estos lugares y explica la triste tradición racista que los generó. Pero en lo inmediato (en la SGM) todo comenzó una vez más con el ataque a Pearl Harbor cuando se desató una histeria conspiranoica en las mayorías de los ciudadanos pero especialmente en las autoridades. En diciembre de 1941 ya se hablaba de sabotaje y levantamiento armado de los nisei en San Francisco para facilitar la invasión de la costa oeste. Poco a poco los rumores y la opinión pública (alimentada por medios amarillistas, entre otros) que presionaba por la reclusión creció hasta el punto de convencer al Presidente Franklin Delano Roosevelt para que firmara tal decisión (Orden ejecutiva N° 9066 del 19 de febrero de 1942). Muchos se opusieron pero no fueron escuchados, uno de ellos el eterno Director del FBI: J. Edgar Hoover quien afirmó que no había prueba alguna de falta de lealtad. Nada de esto se hizo con los descendientes de italianos y alemanes (salvo extraños casos) y lo peor es que se persuadió a países de Iberoamérica para que enviaran a EEUU los descendientes de japoneses en países como Perú y Brasil (donde estaba la mayor colonia de nipones en el mundo).

La vida en los campos fue horrible, es evidente que no puede ser comparada con los del totalitarismo nazi o del Imperio del Japón; pero significó dolor, desarraigo, hacinamiento (varias familias por cada barracón), pobreza, mala alimentación, enfermedades (condiciones insalubres, baños colectivos, etc.) y muerte. Sí, muerte, porque al estar alejados de las poblaciones (hospitales, etc.) los servicios médicos eran precarios y cualquier emergencia no era debidamente atendida. Incluso muchos no soportaron el trauma y morirían posteriormente. Pero, tal como se pueden leer en el comic de Takei y las muchas memorias y novelas que se han escrito al respecto; los nisei se organizaron y con su tradicional paciencia, incansable espíritu de trabajo y coraje; hicieron que la vida pudiera soportarse y la esperanza renaciera. En el comic se describe perfectamente el calor insoportable en verano y el terrible frío en invierno de estos lugares. Para otra entrega contaremos la experiencia de su liberación, pero una vez que ocurrió entre 1945 y 1946 entre ellos se hizo silencio al igual que pasó con la historiografía. Es en los setenta que comienzan a publicarse los testimonios y aparecen las primeras películas, siendo una de las más famosas la que se hizo para la TV: Farewell to Manzanar (John Korty, 1976), basada en el libro homónimo de Jeanne Wakatsuki Houston. Recomiendo especialmente: Looking like the enemy (Mary Matsuda, 2005).

La escena de Karate kid que hemos descrito al principio finaliza con el discípulo arropando a su sensei, leyendo el telegrama con la terrible noticia y tomando en sus manos la Medalla de Honor (máxima distinción del Ejército de los EEUU) que se otorga por: “valentía e intrepidez con riesgo de la propia vida, más allá de la llamada del deber, estando en combate contra un enemigo de los Estados Unidos”. Daniel-san hace una reverencia al estilo japonés ante la grandeza del héroe, y con él todos nosotros. Pero la historia del 442° Regimiento de Infantería – ¡el más condecorado de toda la historia de los EEUU! – y que estaba formado por niseis, la contaremos más adelante cuando se cumpla el 80 aniversario de su fundación y/o de su combate en el mayor conflicto militar de la historia.

miércoles, agosto 07, 2019

Centenario del natalicio del gran relator de Auschwitz: Primo Levi (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para primo leviCentenario del natalicio del gran relator de Auschwitz: Primo Levi

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 

Un 31 de julio de 1919 nació la persona que mejor ha descrito los padecimientos de los campos de exterminio: Primo Levi (fallecido en 1987). Sé que es una afirmación osada debido a que cada testimonio de tal horror tiene un valor incalculable. Pero desde mi humilde experiencia como lector de memorias de sobrevivientes de la Shoá, la Trilogía de Auschwitz de Levi es la que mejor describe la lógica deshumanizante de los campos de exterminio construidos por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La semana pasada le dedicamos nuestro artículo al bicentenario del natalicio del gran Herman Melville (1819-1891) pero no podíamos dejar de pasar el centenario de este otro gran escritor, porque su testimonio está íntimamente relacionado con la tragedia que padecemos los venezolanos hoy en día. Al igual que está relacionado con todo totalitarismo o su intento de construirlo. Regímenes en los que siempre se debe lograr una cuota de muerte (y especialmente muerte en vida) para mantener la obediencia del resto. Primo Levi vivió y tuvo las fuerzas para saber contarnos la esencia del infierno.

La Trilogía de Auschwitz está conformada por dos memorias y un ensayo analítico (aunque las tres mezclan ambas características): Si esto es un hombre (1947), memoria de casi un año (1944) que pasó en un campo anexo a Auschwitz: Monowitz. La tregua (1963) donde relata el viaje de retorno a Italia y Los hundidos y los salvados (1986) donde analiza la lógica de los campos de exterminio. En la primera está la esencia de los principios y métodos del campo, y la necesidad de una vez conocido y sufrido dar testimonio del mismo para evitar su repetición. El poema que da inicio al texto llamado: “Si esto es un hombre” lo dice con claridad y del cual señalo solo unas palabras: “Los que vivís seguros (…), considerad si es un hombre/ quien trabaja en el fango/ quien no conoce la paz/ (…) quien muere por un sí o por un no/ (…) Pensad que esto ha sucedido:/ os encomiendo estas palabras./ (…) Repetídselas a vuestros hijos./ O que vuestra casa se derrumbe,/ la enfermedad os imposibilite, vuestros descendientes vuelvan el rostro.” La realidad de los campos, del genocidio nazi, de todas las formas de terror de los totalitarismos es tan terrible que no hay palabras para describirlas y lo peor es que su amenaza sigue latente. Por lo que nunca logro comprender a las personas que se quejan cuando alguien habla del tema o aparece un nuevo libro o película relacionado.

Primo Levi advierte que su libro “no añade nada a lo ya sabido (…). No lo he escrito con intención de formular nuevos cargos; sino más bien de proporcionar documentación para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana” cuando sufre un proceso sistemático de deshumanización. Él lo describe como llegar al fondo: “más bajo no puede llegarse: una condición humana más miserable no existe, y no puede imaginarse. No tenemos nada nuestro.” No tenemos que estar encerrados en un campo (el autor hablar del “Lager”) para padecer muchos de las consecuencias de las acciones totalitarias. Destruir toda nuestra dignidad humana para lograr de esa manera la más económica (con menor uso de recursos) dominación. Se nos va quitando todo ¡hasta el nombre y si hablamos no se nos escucha!, también la memoria y las costumbres. “Será un hombre vacío, reducido al sufrimiento y la necesidad, falto de dignidad y de juicio, porque a quien lo ha perdido todo fácilmente le sucede perderse a sí mismo.”

Un ser humano en estas condiciones no valorará a nadie salvo por su utilidad en la tarea de sobrevivir, de modo que tendrá que robar a sus semejantes desde el pan hasta cualquier objeto que le permita ganar un día más. Cada miembro del campo se convierte en enemigo del otro. Se llega a esa condición quitándole todo a cada persona, tal como ya dijimos, pero también dejando el recinto en manos de los criminales o personas que afuera de él eran menos importantes (a los cuales se les ofrece algunos pocos privilegios y “una buena probabilidad de sobrevivir a cambio de traicionar a sus compañeros”), de esta forma se logra que las autoridades casi no intervienen en el “orden” interno. Es sabido cómo fueron los “capos” (muchas veces judíos) los que cooperaron con el genocidio e incluso eran más tiránicos y crueles que los propios alemanes debido a su gran frustración, sentimiento de culpa y temor a perder su inestable privilegio. El otro medio es promoviendo el hambre más extrema que el autor llama “crónica por ser desconocida de los hombres libres, que por las noches nos hace soñar y se instala en todos los miembros de nuestro cuerpo.”

Al final surgen, según Primo Levi, dos categorías: “los hundidos y los salvados”. Los primeros eran los que perdían toda esperanza y no duraban más de tres meses porque morían de alguna enfermedad o por la simple tristeza. Los segundos son los que “quieren sobrevivir” y se hacen conscientes que

Nos ha quedado una facultad y debemos defenderla con todo nuestro vigor porque es la última: la facultad de negar nuestro consentimiento. Debemos, por consiguiente, lavarnos la cara sin jabón, en el agua sucia (…), por dignidad y por limpieza. (…), no ya en acatamiento de la disciplina prusiana sino para seguir vivos, para no empezar a morir.
Y en medio de los salvados están unos muy pero muy escasos que fueron capaces de ayudar a otros cuando no podían ni ayudarse a sí mismos. Primo Levi da testimonio de esos santos e incluso de algunos que se organizaron y se rebelaron. Al final, esos pocos demostraron la indestructible dignidad de la persona; como también lo hicieron los que han luchado porque todo esto jamás se olvide. Nosotros ahora, a pesar de no haber estado allí, debemos seguir dando testimonio para que la verdad jamás desaparezca.

jueves, junio 13, 2019

Miércoles 19 de junio de 2019, 4:00 PM-6:00 PM:EL COLAPSO DE UNA DEMOCRACIA: VENEZUELA, 1979-1999´


EL COLAPSO DE UNA DEMOCRACIA:
VENEZUELA, 1979-1999´
Centro de Estudios Políticos y de Gobierno UCAB, Centro Javier, (al lado del CC San Ignacio), La Castellana.
Miércoles 19 de junio de 2019, 4:00 PM-6:00 PM

Muchos venezolanos sienten que su país cambió abruptamente en 1999.  Aunque eso es así en muchas cosas, el colapso del sistema democrático de Puntofijo, y la sucesiva desdemocratización experimentada en los últimos veinte años, no surgieron de la nada. Es un proceso que venía anunciándose desde finales de la década de 1970, y que en no pocos casos fue buscado deliberadamente.  Nada de lo ocurrido era inevitable, pero por una razón u otra no hubo la capacidad o la voluntad de tomar las medidas necesarias para revertirlo.  Entender por qué ha ocurrido todo eso, en especial las razones por las que los venezolanos optaron por ese camino, al menos un sector mayoritario, es el objetivo del proyecto de investigación cuyos primeros avances se presentan en este foro.

Guillermo T. Aveledo Coll: “Pensamiento anti-sistema 1970-2000: teóricos contra la democracia venezolana”.

Richard López: “La izquierda anti-sistema y sus nuevos métodos: los movimientos sociales después de la derrota guerrillera”.

José Francisco Juárez: “Ni tan demócratas, ni tan ciudadanos: el fracaso del sistema educativo”.

José Luis Da Silva: “Una ética sin virtudes, o de cuando la práctica contradice los principios”.

Carlos Izzo: “La modernidad incómoda.  Los valores de la sociedad venezolana en las décadas de 1970 a 1990”.

Moderador:  Tomás Straka

Entrada libre.  ¡Los esperamos!

miércoles, junio 12, 2019

A propósito del cambio de nombre del estado Vargas (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para el mundo es del hombre justo edificio josé maría vargasA propósito del cambio de nombre del estado Vargas

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

En la pequeña comunidad de historiadores con la cual tengo un contacto permanente vía redes sociales y espacios de las universidades, el cambio de nombre del estado Vargas ha sido motivo de preocupación. Muy pocos han señalado que sea algo baladí o un “pote de humo” más. En general se ha tendido a considerar como un nuevo ataque al civilismo para seguir consolidando el culto a los héroes guerreros y a todo lo referente a una cultura política personalista. Es todo lo contrario al republicanismo y a los valores libertarios. No es mi pretensión señalar las diversas visiones y argumentos de dicha comunidad, considero que un buen análisis ya lo realizó el amigo y colega Jesús Piñero en su artículo para Prodavinci: “Vargas ya no es epónimo del Litoral Central” (10-VI-2019), sino enumerar un conjunto de razones que en mi perspectiva explican el cambio y plantear la actitud ante la misma.

El régimen ha usado como argumento la reivindicación de la identidad indígena lo cual ya el historiador Tomás Straka advirtió que es algo a medias, debido a que el vocablo “Guaira” es una interpretación española que está todavía en discusión (ver artículo de Jesús Piñero). El cambio responde a la forma de operar que “sembró” Hugo Chávez en el proceso de desmontaje del sistema democrático y las intenciones totalitarias que son el corazón del proyecto conocido como el “Socialismo del siglo XXI”. No podemos olvidar que el modelo a emular es la Cuba castrista que a su vez imitó el sistema soviético. La lógica de la acción política chavista es lo que el pueblo describe con la frase: “¡porque me da la gana!” Lo puedo hacer porque nadie se opone y si se opone para eso están todos los medios represivos del Estado, que en socialismo son todos: desde la fuerza y la criminalización del opositor, pasando por el castigo económico y destrucción de tu honor. Es el personalismo político llevado a su máxima expresión: el simple capricho de los mandones. Pero también está la razón totalitaria: el vaciamiento del significado de las palabras y los nombres de las cosas, que es el paso fundamental para destruir la verdad. El Estado es el único que puede establecerlo y éste genera tantos cambios que al final todo dependerá de lo que diga el líder supremo.

Las otras razones están ligadas con las dos que he citado. No hay identidad salvo la que establece la ideología del poder, por lo tanto las viejas identidades deben ser destruidas y olvidadas. Todo totalitarismo necesita de los llamados “años cero”, momentos en los que supuestamente renacen las sociedades. Todo el pasado está ligado de algún modo con los “pecados” del sistema capitalista, por ello hay que realizar tabula rasa o “volver” a la edad precapitalista: en nuestro caso sería la “Venezuela indígena”. Otro aspecto relativo al modus operandi chavista puede estar relacionado con lo que implicará el cambio de nombre: papelería, vallas, etc. Y está todo lo que significa el doctor José María Vargas (1786-1854) y que el amigo e historiador numerario de nuestra Academia de la Historia: Don Tomás Straka, ha descrito perfectamente con las siguientes palabras: “No es un ataque contra Vargas, lo es contra lo que representa: el trabajo, la educación, los valores liberales y la civilidad.” Era el único estado con el nombre de un héroe civil, sin duda era un escándalo para los que reducen nuestra historia a la violencia porque nacieron en ella y siguen mandando a través de ella.

¿Qué hacer? No banalizarlo considerándolo una “discusión bizantina”. Alzando nuestra voz y protestar reivindicando nuestra identidad venezolana y democrática como tantos han hecho con otros cambios de nombre. Buen ejemplo de ello es como los caraqueños siguen llamando a su montaña: El Ávila y a su principal parque: el Parque del Este. El nombre de Vargas tiene más de 150 años relacionado con el Litoral Central. Está bien arraigado y ahora lo será más que nunca como una muestra de rebeldía. Es un buen momento para recordar sus valores y fe republicana al afirmar como Presidente de la Nación frente al golpista (el oficial Pedro Carujo, 1801-1836) que fue a apresarlo: “El mundo es del hombre justo. Es el hombre de bien, y no del valiente, el que siempre ha vivido y vivirá feliz sobre la tierra y seguro sobre su conciencia”.

miércoles, marzo 20, 2019

James Baldwin: comprender el peso abrumador de la segregación (mi columna de los miércoles en "El Nacional")


James Baldwin: comprender el peso abrumador de la segregación

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 

If Beale Street could talk (2018) es la última película de Barry Jenkins, quien ganó el Óscar por el guión adaptado de Moonlight (2016) la cual, además, también obtuvo otros dos premios de la Academia entre ellos el de Mejor Película entregados a principios del 2017. Su nuevo film logró 3 nominaciones de los cuales ganó uno solo: mejor actriz de reparto: Regina King. En esta ocasión adaptó la nóvela homónima (1974) del gran escritor estadounidense James Baldwin (1924-1987), y lo hizo con tanta maestría que me animó a retomar la lectura de este famoso literato. La historia, las actuaciones, la fotografía y la música nos transmiten inicialmente un hermoso romance sobre el cual poco a poco se cierne la amenaza de una ancestral opresión. Es el racismo de toda una sociedad que genera un gran terror en sus víctimas, porque a pesar de la “burbuja” que intentan crear para salvarse esta terminará explotando. ¿Cómo comprender esa realidad que es la de toda segregación social? Baldwin hace un excelente análisis en un conjunto de ensayos - que en parte son autobiográficos - en su libro: Nadie sabe mi nombre (1961), y que ahora comentaremos junto a la crítica de la “cinta” en cuestión.

If Beale Street could talk (2018) es una historia de amor contada desde la joven enamorada de 19 años: Tish (Kiki Layne) de otro joven de 22 años también enamorado: Fonny (Stephan James). Se conocen desde niños, es un amor puro y hermoso. Recorren las calles de Harlem (Nueva York) en atardeceres rodeados de la música de violines de Nicholas Britell (nominada también en este caso al igual que en Moonlight como mejor banda sonora original), con ese característico uso de los primeros planos que nos acostumbró Jenkins. Solo hay un problema: no tienen donde vivir. Para los venezolanos podríamos considerarlos de clase media baja, allá en los Estados Unidos de los setenta se puede decir que son pobres. No consiguen donde vivir y por ello no se han casado, pero esto no es nada comparado al gran problema: el racismo. A partir de la segunda hora se erige como una amenaza todopoderosa, invencible. Cualquiera diría ¿en el norte y en los setenta? ¡no puede ser! Pues sí, es toda una nación que no logra superar una tara histórica que no se circunscribe al Sur. El novio es acusado de un crimen que no cometió. La madre de Tish: Sharon (Regina King) se batirá por la inocencia de su yerno en contra de todo un sistema de injusticias.

Resultado de imagen para i am not your negroA James Baldwin lo comencé a leer estimulado por esa maravilla de documental que fue nominado al Óscar en el 2016: I am not your negro (Raoul Peck). En el mismo se muestra en varias entrevistas y conferencias, explicando con gran claridad por qué su atención al problema racial y cómo éste ha funcionado en los Estados Unidos. En el primer ensayo “El descubrimiento de lo que significa ser americano” contenido en Nadie sabe mi nombre (1961), explica que al vivir en Europa por varios años  pudo ser valorado como escritor sin ninguna referencia para mal o para bien del color de su piel. Y que Europa (la civilización Occidental) era la madre cultural tanto de los blancos como de los negros en los Estados Unidos. Es inevitable para un iberoamericano pensar en esta aceptación sin prejuicios de nuestro carácter occidental seamos o no mestizos. El autor describe que al salir de su país se le hizo más evidente las características “carcelarias” de la cultura estadounidense con el negro, del gran mito que establecía que eso solo ocurría en el Sur de la Nación. Al final confiaba en el papel del escritor para lograr los cambios, porque “aunque no logremos creerlo del todo, la vida interior es una vida real, y los intangibles sueños de los hombres tienen un efecto tangible sobre el mundo.”

Resultado de imagen para james baldwin nadie sabe mi nombre
“Quinta Avenida arriba: Carta desde Harlem” permite comprender la cultura de segregación que se desarrollaba en el Norte a través de los guetos, ambiente en el que se desarrolla la película de Jenkins. Baldwin los llama “inmensos huecos de humanidad como cráteres” y a sus altos bloques de viviendas que lo caracterizan: “monumentos a la insensatez y la cobardía de las buenas intenciones.” En ellos todo juega en contra del afroamericano en el sentido que todo es más difícil, es más caro y las condiciones peores que en el resto de la ciudad. Pero en ellos se esforzaban los padres porque sus hijos tuvieran una buena educación y no sufrir su mismo destino. Esta misma actitud la describirá el autor en dos ensayos relativo a los primeros estudiantes negros que se atrevieron a ingresar en escuelas de blancos del Sur (“Una mosca en la nata” y “Nadie sabe mi nombre: Carta desde el Sur”) cuando se exigió a las mismas no negarse a “la integración” (a inicios de los sesenta). Muy pocos se atrevieron por todo el acoso que padecían, pero sabían que el sacrificio valía la pena por la calidad de la educación, debido a que las escuelas “separadas” que eran solo para “gente de color” tenían la peor formación porque el Estado y las personas con mayores recursos no buscaban su mejora.

La esencia de toda segregación consiste en otorgarle un lugar, unas funciones, un rol y en general todo un conjunto de características a un sector de la población. Y obligarlos por todos los medios (represión, educación, ausencia de oportunidades, cultura, etc.) a que no se salgan de allí. Por ello, en el caso del racismo que describe Baldwin, están los guetos pero también están una serie de oficios que solo eran para los negros, y se le ponían todos los obstáculos para que no lograran ascender a cargos de prestigio. Pero incluso se va más allá en este sistema estableciendo el principio que no poseen nada en realidad porque todo “podía serle arrebatado a cada instante por el poderío de los blancos”. De allí la importancia que se le daba a la educación para dar el brinco, de salirse de esos lugares e incluso lograr abolir la injusta estructura. Pero esto siempre era un riesgo, riesgo que podría incluso significar la muerte.

Tanto en la película como en la lectura de Baldwin se puede percibir el peso de la opresión. Y cambiando lo cambiable los venezolanos no enchufados de los tiempos del chavismo podemos encontrar algunos rasgos parecidos. Se nos quiere sumisos, se nos quiere encerrados en nuestras casas, se nos quiere incluso cambiar nuestro lenguaje y forma de pensar. Nos creen idiotas y limitados, sujetos de tutelaje de un “gran hermano” o “padrecito del pueblo”. Es un riesgo asumir nuestra dignidad humana cuando se vive en un sistema autoritario que considera a los opositores como ciudadanos de segunda. Es un riesgo que estamos obligados a correr.

miércoles, enero 09, 2019

Las 2 mejores películas del 2018 (mi columna de los miércoles en El Nacional)

Las 2 mejores películas del 2018 

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Bohemian Rhapsody (Bryan Singer) y Green book (Peter Farrely) las vi el fin de semana y he quedado fascinado porque no sabes cuál es mejor que la otra de tan buenas que son. Ambas cumplen con un principio que he “creado” para identificar a los mejores films, el cual se parece al enamoramiento, es decir, no puedes dejar de pensar en ellas. Tanto así que creo que me voy a conseguir con sus personajes al caminar por la calle o escucho sus geniales diálogos en el hablar de la gente. Las hago parte de mí, lo que suena muy cursi pero que es algo muy real: ahora se han quedado en mi corazón ¡ay! Y da la casualidad (o no es algo casual) que los premios Golden Globes el pasado domingo 6 de enero las ha considerado la primera como mejor película dramática y la segunda como mejor comedia o musical, y respectivamente al actor Rami Malek como mejor actor en su representación del vocalista de Queen y Mahershala Ali como mejor actor de soporte al hacer de Don Shirley (1927-2013). Green book también ganaría como mejor guión, el cual fue escrito principalmente por el hijo del personaje que representó el gran Viggo Mortensen: Tony Vallelonga (1930-2013). A continuación analizaremos cada una por separado.

Si las películas representan el mejor medio para emocionarnos al “viajar al pasado”, Bohemian Rhapsody lo ha logrado de una manera maravillosa con la reconstrucción en dos horas de la historia del mejor cantante de rock de todos los tiempos: Freddie Mercury (1946-1991) y la banda que lo hizo posible: Queen. No negamos que tenemos un sesgo al ser un fanático desde muy niños de la maravillosa música que él cantaba junto a Brian May, Roger Taylor y John Deacon; pero consideramos que esta condición nos haría más exigentes con un film que tratara de contarnos lo que ya conocíamos. No aceptaríamos cualquier cosa que no fuera creíble, que no nos transmitiera la emoción que hemos sentido con cada canción. Queen es parte de nuestras vidas y por ello anhelábamos que nos contaran su historia, en especial la de su líder. Y me parece que lo han hecho muy pero muy bien. No negamos que incurre en muchas imprecisiones históricas pero las mismas fueron necesarias para un relato más redondo.

El film se ha realizado con un gran cuidado en reproducir una época (1971-1985), combinando perfectamente cada canción del grupo con los momentos de la vida de Farrokh Bulsara y cómo liderizó la banda pero siempre manteniendo y valorando el trabajo en equipo: “eran una familia”. Los que conocemos las imágenes filmadas de Queen y de algún modo la personalidad de cada uno de sus miembros, podemos observar cómo su recreación buscó mantener una gran fidelidad a las mismas. Las tensiones en su vida en lo relativo a su orientación sexual son tratados sin escándalo, mostrando las consecuencias de la fama en una personalidad tímida y solitaria. En este sentido el trabajo de Rami Malek nos transmite la angustia que sufría Mercury por ello, pero también su genio artístico, su peculiar sentido del humor y su show en el escenario; todo ello nos ha emocionado y ha honrado a un grande. La creación cinematográfica estuvo a la altura del genio musical que quería recordarnos.

En lo que respecta a Green book nos ha parecido un film que combina armónicamente el humor con un tema histórico fundamental: el racismo y la segregación del diferente en un momento tan violento como la década de los sesenta en los Estados Unidos. Y el peso de la historia en este caso está fundamentalmente en dos grandes actores: Viggo Mortensen y Mahershala Ali, además del guión y la perfecta ambientación de los sesenta. El primero hace de un italoamericano que por su tamaño y carácter además de chofer es una especie de guardaespaldas de un pianista clásico afroamericano (el segundo). El artista debe realizar un viaje de recitales por el llamado “Sur profundo” donde sufrirá el racismo expresado en las leyes y actitudes que sostienen la separación y humillación de los negros en establecimientos, entre otros.  De esta forma se desarrolla todo lo que ofrece el género conocido como “literatura de viajes” (en este caso cine) donde dicho viaje se convierte en un cambio del alma, pero este cambio también se da con ciertos rasgos quijotescos: la pareja que viaja se conoce y asume rasgos del otro. El artista negro se había “blanqueado” y se ha encerrado en un castillo-burbuja gracias a su virtuosismo, rechazando su identidad étnica pero perdiendo de esa forma toda identidad. El italoamericano quiere y no quiere rechazar lo peor de su etnia inmigrante (la mafia, cierta incultura y ordinariez). A medida que van al Sur se van adentrando en sus miedos.

Estas dos obras maestras se pueden considerar como expresión de los subgéneros del cine histórico o de época siendo la primera un biopic, y la segunda no dudaría en usarla para mis clases al tratar el tema de la identidad y una mirada original a la década de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos. Las dos muestran, cada una a su manera, el valor de la amistad en medio de importantes hechos de la historia del siglo XX; porque aunque puedan dudarlo con respecto a la primera (Bohemian Rhapsody), el rock es parte fundamental de la historia de la humanidad.

lunes, marzo 05, 2018

Charles Brewer-Carías, "TRATADO DE DERECHO CONSTITUCIONAL", en XVI Tomos, en digital

Nos informan vía Don Tomás Straka: 

Estimados amigos,
Este email es para anunciarles que he terminado de editar y  publicar mi TRATADO DE DERECHO COSNTITUCIONAL, en XVI Tomos, publicado  por la Editorial Jurídica Venezolana International, donde he recogido toda mi obra en la materia escrita durante los últimos cincuenta años..
Para los que tengan interés, los tomos están disponible para su compra en físico en amazon.com. Les ruego informen a las Bibliotecas que estimen que puedan tener interés en adquirirlos.
En todo caso, el texto íntegro de todos los Tomos los he montado en pdf en mi página web:  www.allanbrewercarias.com  y allí están disponibles para su consulta y descarga de acceso libre.
Los 16 tomos son los siguientes:
I.       Historia constitucional de Venezuela, Caracas 2013, 1096 páginas.
II.      Orígenes del constitucionalismo moderno en Hispanoamérica, Caracas 2014, 980 páginas
III.     Cambio político y consolidación del Estado de derecho (1958-1998), Caracas 2015, 1162 páginas
IV.     Instituciones del Estado democrático de derecho. Constitución de 1961, Caracas 2015, 1180 páginas
V.      Derechos y garantías constitucionales en la Constitución de 1961 (La Justicia Constitucional), Caracas 2015, 1022 páginas
VI.     Asamblea Constituyente y Proceso Constituyente (1999), Caracas 2013, 1198 páginas
VII.    La Constitución de 1999: El Estado Democrático y Social de Derecho, Caracas 2014, 1190 páginas
VIII.   Golpe de Estado Constituyente, Estado Constitucional y Democracia, Caracas 2015, 1018 páginas
IX.     Concentración y centralización del poder y régimen autoritario, Caracas 2015, 1198 páginas
X.      Derechos y garantías constitucionales y la acción de amparo, Caracas 2017, 1196 páginas.
XI.     El derecho y la acción de amparo en el derecho constitucional comparado, Caracas 2017, 1150 páginas.
XII.    La justicia constitucional y Jurisdicción Constitucional, Caracas 2017, 1198 páginas.
XIII.   Práctica y distorsión de la justicia constitucional, Caracas 2017, 954 páginas.
XIV.   El juez legislador y la patología de la justicia constitucional, Caracas 2017, 1060 páginas.
XV.    El desmantelamiento de la democracia y el Estado Totalitario, Caracas 2017, 1050 páginas.
XVI.   La Destrucción del Estado de derecho, la ruina de la democracia y la dictadura judicial, Caracas 2017, 1146 páginas
Lo que me motivó a acometer esta ciclópea tarea de recopilar, sistematizar y publicar en estos 16 tomos con más de 17.000 páginas toda mi obra en la materia publicada en forma dispersa en libros y artículos en muchos países durante varias décadas, no ha sido otra que hacer yo mismo la tarea que quizás dentro de unos años, cuando uno ya no esté por estas avenidas de la vida, o no tenga fuerzas para continuar andándolas, algún antiguo discípulo quizás hubiera tomado la iniciativa de hacerlo, pero con la seguridad de que no lo hubiese hecho con el conocimiento que solo yo tengo sobre mi propia obra.
Por ello, pueden tener la seguridad de que desde ahora y por los años futuros, sin duda, el primer usuario de esta obra seré yo mismo.
Espero les interese, y les agradezco, además, que por favor difundan esta información en sus Universidades y contactos académicos, incluso para que quede archivada en las Bibliotecas y los interesados puedan tener acceso a ella. Los que tengan páginas web de difusión sobre temas jurídicos, como es el caso de la propia Academia, pueden cargar este material, con el único ruego de indicar que proviene de la página web: www.allanbrewercarias.cxom
Fuerte abrazo para todos.
Allan

Allan R. Brewer-Carías
New York, USA
             NUEVA PÁGINA WEB / NEW WEB SITE:  www.allanbrewercarias.com


             Twitter: @arbrewercarias
Profesor emérito, Universidad Central de Venezuela
Adjunct Professor of Law, Columbia Law School, (2006-2007)
Socio (Partner), Baumeister & Brewer, Caracas, Venezuela

viernes, enero 12, 2018

Simposio de la Asamblea Nacional de Venezuela: Del Génesis al Libro de San Juan A sesenta años del 23 de enero de 1958 (18 de enero)

Simposio
Del Génesis al Libro de San Juan
A sesenta años del 23 de enero de 1958

El 23 de enero de 1958 el pueblo de Venezuela arrebató a una dictadura militar el poder que a fuerza de sangre, represión, exilio y censura le habían robado. Tras el drama de una crisis política que se aceleró cuando la tiranía decidió burlar su propia Constitución, cambiando los comicios nacionales por una farsa electoral que derivó en la ratificación de Pérez Jiménez y su Congreso espurio, se produjo un denso movimiento de unidad nacional que al calor de una continua sucesión de protestas, pronunciamientos, acuerdos políticos y movimientos militares culminó en la huida del dictador. Desde entonces, y sorteando los avatares propios de la instauración, defensa y mantenimiento de un régimen de libertades, Venezuela vivió cuatro décadas de democracia: el período más fecundo en la construcción de un espacio público y de un clima de progreso y bienestar a lo largo de nuestra historia nacional.

En el marco de este especialísimo aniversario la Academia Nacional de la Historia, el Instituto de Altos Estudios de América Latina, el Decanato de Estudios Generales de la Universidad Simón Bolívar y la Dirección de Investigación y Asesoría Histórica de la Asamblea Nacional tienen el agrado de invitarle al simposio Del Génesis al Libro de San Juan: a sesenta años del 23 de enero de 1958, donde un conjunto de estudiosos de la historia contemporánea de Venezuela disertaran sobre aquellos acontecimientos y sobre el devenir de la democracia consecuente. 

El simposio se efectuará en dos jornadas: la primera tendrá lugar el jueves 18 de enero de 2018 en la sede del Instituto de Altos Estudios de América Latina, en la Universidad Simón Bolívar; mientras que la segunda jornada será el viernes 19 de enero de 2018 en el Salón de Sesiones de la Academia Nacional de la Historia. Los dos encuentros comenzarán a las 9.00 h. 

Agradecemos su interés en esta convocatoria y toda la contribución que puedan brindar a la difusión de la invitación.
Dirección General de Investigación y Desarrollo Legislativo
Dirección de Investigación y Asesoría Histórica


Edificio José María Vargas, avenida Oeste 6, esquina de Pajaritos, El Silencio.
Caracas, Venezuela 

miércoles, enero 10, 2018

"La révolution française" (Robert Enrico, Richard T. Heffron (consejero histórico: Jean Tulard), 1989). Crónicas cinéfilas

Imagen relacionada
La révolution française (Robert Enrico, Richard T. Heffron (consejero histórico: Jean Tulard), 1989). 

“La Revolución Francesa” creo que fue llamada en Venezuela. 
Actores: François Cluzet (Desmoulins), Sam Neill (Lafayette), Klaus Maria Brandauer (Danton), Andrzej Seweryn (Robespierre), Peter Ustinov (Mirabeu), 
Jean-François Balmer (Luis XVI). 

1. A pesar de los defectos que podamos conseguir a casi 30 años de su estreno, el principal para mí es ser una clara versión de la historia oficial, esta serie termina siendo para todo apasionado por la historia ¡y más aún si es republicano! una hermosa recreación de esa gran conquista que fueron los “derechos del hombre y del ciudadano”. 
2. Un tema tan complejo por el conjunto de hechos y actores que se necesitan tomar en cuenta para explicar su desarrollo, es imposible que pueda comprimirse en las dos horas promedio de una película. De modo que se aplaude que hayan asumido el formato de serie aunque sea en dos capítulos de dos horas y media cada uno, el primero “ Pero a pesar de ello los hechos se atropellan al ser relatados. 
3. La escena de la Toma de la Bastilla y la posterior declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano me pareció floja y extremadamente épica, rayando en lo “celestial”. Después el film mejora notablemente cuando las mujeres van a buscar al Rey a Versalles, generando una tensión en la que se muestra las permanentes contradicciones entre monárquicos y republicanos a lo interno de los revolucionarios y sus seguidores. Mirabeu y Lafayette están entre los primeros y el club jacobino especialmente entre los segundos (Marat, Dantón, Robespierre y Desmoulins). Pero también se expresan otros conflictos: entre civiles (la Asamblea nacional) y militares (por el cada vez mayor poder de Lafayette como comandante de la Guardia Nacional), pero también el conflicto con el clero. 
4. En la serie siempre queda la pregunta en el aire: ¿de dónde sacaron todas estas ideas? ¿cómo se radicalizaron tan rápidamente? En tan pocos años lo que se representa como el pueblo pasa de una admiración por el Rey a una radical aversión. 
5. El factor catalizador de la guerra para lograr mayor extremismo y la ejecución de los considerados enemigos por parte de los extremistas. El que hace de rey es tan buen actor que me molestó que lo mataran. Me hizo pensar que la perspectiva de la película es valorar 1789 y condenar 1792-94
6. En el conflicto Danton-Robespiere acá se valora al primero e incluso se repite su discurso. La escena con Saint-Just en medio del caos de la toma del Hotel-de-Ville por la Convención, mirando “Los derechos del hombre y del ciudadano” y diciendo: “al menos logramos algo”, es tremenda ¿fue verdad?
8. Un detalle: Christopher Lee es “Sanson” el verdugo, y las tomas de la guillotina impresionan sin caer en el mal gusto (aunque claro, terminan siendo bastante irreales). 

Mi puntuación: 8/10. 
Mi clasificación: género: histórico: Revolución Francesa.

jueves, abril 13, 2017

"The birth of a nation" (2016) es buena pero debió ponerle otro nombre. Crónicas cinéfilas.

La imagen puede contener: 1 persona, de pie
A mí me gustó (soy un apasionado de toda film que muestre la lucha de un pueblo, en especial el afroamericano, por la libertad y sus derechos) aunque no es para nada un clásico y me parece que metió la pata con el título (la de Griffith, a pesar de su racismo, siempre será un clásico y eso no podrá superarlo). Cumple con la estructura de la construcción del héroe y es la primera que se dedica a Nat Turner. 

Mi puntuación: 6/10. 
Clasificación: histórica, esclavismo en EEUU. Rebelión esclavista de Nat Turner, "Black church".
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...