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miércoles, abril 03, 2019

Crónicas del hambre en el “mega apagón rojo” (nuestra columna de los miércoles en "El Nacional")


Resultado de imagen para apagón en venezuelaCrónicas del hambre en el “mega apagón rojo”

Carlos Balladares Castillo

La semana pasada, a partir del lunes, sufrimos el segundo mega apagón de los servicios de electricidad, agua y comunicaciones. Fue peor que el anterior debido a que tuvimos apagones nocturnos viernes y sábado en la mayoría de los estados e incluso el domingo. Ya el usurpador nos había advertido, a penas ocurrió el primero, diciéndonos que “tuviéramos velas, linternas y agua”. El mensaje entre líneas era claro: no lo vamos a arreglar porque no tenemos la capacidad, el dinero o simplemente no es nuestra prioridad. A pesar de esa advertencia siguen con las mentiras de los atentados porque jamás asumen su responsabilidad. Como dice el tweet fijado del periodista Luis Carlos Díaz: “El gobierno miente. No importa cuando leas esto”. Este nuevo factor de caos, que ya era normal en las regiones en especial en el estado Zulia, colabora para que el hambre siga avanzando en Venezuela. Es por ello que decidimos hacer una nueva entrega de nuestras ya tradicionales crónicas del hambre, pero explicando cómo se ha potenciado con los mega apagones. Estas crónicas las comenzamos un 26 de marzo de 2016 y actualizamos el 27 de septiembre de 2017 y el 30 de mayo de 2018.

El hambre en los tiempos actuales tiende a no venir sola, es decir, es parte de un proceso de depauperación que significa la pérdida de las condiciones de la vida moderna. Ambas realidades están íntimamente relacionadas. No olvidemos que la Ilustración, entendida como la aplicación de la ciencia y la técnica para superar los grandes problemas humanos, nació simultáneamente a la Revolución Industrial. Y el mundo liberal se consolidó con la segunda etapa de dicha revolución la cual estuvo movida por la electrificación. Ni siquiera el comunismo puede realizarse sin la electricidad, ya decía Lenin - no olvidemos que dicha ideología se define como marxismo-leninismo -, que la Revolución bolchevique es “el poder de los soviets y la electrificación”. Pero en Venezuela todos nuestros avances potenciados por el petróleo, el trabajo de sus ciudadanos honestos y el proyecto democrático, son destruidos por el chavismo en 20 años de despilfarro, corrupción. ¡Y especialmente por la aplicación de un modelo fracasado que solo le interesa el usufructo del poder por una oligarquía que el pueblo conoce como “enchufados”!

Lo que más nos ha horrorizado es que ante el hambre indetenible por la hiperinflación y el retroceso de nuestro economía en más del 50% del PIB en tiempos maduristas, la encuesta ENCOVI ya muestra - no solo más del 90% de la población en pobreza, de los cuales el 60% está en pobreza extrema -, sino también de índices de desnutrición infantil que superan el 30%. Y ahora sumamos a este horror la amenaza que significa la falta de agua y electricidad, en especial a la salubridad (las epidemias pueden desatarse en cualquier momento), pero en general es caer aún más en la miseria. En este segundo mega apagón otra vez vivimos los mismos problemas que se mantienen incluso si llega la luz: no hay servicio de Metro lo cual dificulta aún más los traslados porque tampoco hay casi transporte terrestre desde hace dos años (aunque el viernes se restableció a medias pero con un nuevo mega apagón en la noche otra vez cerró), graves dificultades en la comunicación y e intermitencia de la conexión a internet, lentitud o paralización de los puntos de venta que muchos aprovechan para “dolarizar” la economía, y todo esto siempre acelera  hiperinflación. Cuando se restituyó el servicio de Metro pude ver a mucha gente casi en harapos y a la mayoría con potes de agua para llevar algo a la casa.Resultado de imagen para venezuela busca agua

Pero hay otra gran amenaza con este desastre generalizado, con el incremento de la pobreza; y es que todo ello colabora con la gran meta del modelo: el totalitarismo. Este caos se suma a otros factores como la inseguridad, la acción paramilitar (colectivos), una ideología totalitaria que se impone por la propaganda y la “hegemonía comunicacional”. Por dar un ejemplo que pude corroborar en la banda de radio FM en estos días de mega apagón: algunas emisoras libres tenían operativos informativos en la noche y los mismos fueron prohibidos para que solo se pudiera escuchar los que el régimen hace, donde siempre se hablaba de sus mentiras y que todo estaba perfecto, cuando la realidad era que la oscuridad nos rodeaba. Hay un proceso acelerado de deshumanización, de atomización, de aislamiento de cada venezolana. Esto coopera con la posibilidad de lograr un régimen totalitario. ¿Qué hacer? Teja redes, fortalezca vínculos, ejerza la solidaridad y manténgase cómo sea en unión a sus seres queridos al mismo tiempo que construye con las uñas la ciudadanía.

Culpables por incapacidad o no el chavismo avanza en su meta final por medio de la destrucción de los servicios públicos, pero también en hombros de nuestra depauperación acelerada que parece no termina de levantar nuestra indignación generalizada en un gran movimiento nacional que ponga fin a esta tragedia. Una vez más rogamos al “Supremo Autor el sublime aliento” para que renazca nuestra tradición invocada mil veces en nuestro himno nacional.

miércoles, diciembre 19, 2018

Todos los caminos de Iberoamérica conducen a “Roma” (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Todos los caminos de Iberoamérica conducen a “Roma”

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Imagen relacionadaDon José Pisano entre otros, según lo que he leído a los entendidos, hicieron posible que desde el sábado tengamos la película “Roma” de Alfonso Cuarón en el cine Trasnocho del Paseo Las Mercedes de Caracas. Desde acá mi agradecimiento a todos ellos por permitirnos admirar éste film que sin duda formará parte de los clásicos del cine iberoamericano. Cuarón nos permite recrear muchos aspectos de nuestra realidad civilizatoria desde el tiempo específico de los años setenta en México. Es una mirada que supera la ya trajinada perspectiva de odios sociales y resentimientos ancestrales. Tampoco es una visión idílica, es un drama que nos afecta y especialmente a los que nacimos en éste continente. La vida de una humilde y joven doméstica (Cleo) que trabaja fija en la casa de una familia de clase media de la Ciudad de México sirve como perspectiva para mostrar múltiples realidades de su tiempo, en especial las relaciones con los niños de la casa. Con la influencia del neorrealismo italiano, el cine japonés especialmente del gran Yasujiro Ozu (1903-1963), el cine mexicano; pero sin caer en trilladas imitaciones sino generando una muestra original que no dudamos de calificar como obra maestra.

Al comenzar a ver un film tiendo a usar algo que he llamado “la norma de los primeros cinco minutos”, la cual consiste en evaluar si la misma me logra atrapar o no en ese tiempo. En esta ocasión fue “amor al primer cuadro”, en especial sus planos generales y la cámara que va recorriendo cada uno de ellos, los encuadres tienen a Cleo (Yalitza Aparicio) como centro pero muestran los espacios de la casa y sus personajes al igual cuando sale a los espacios abiertos y usa los planos panorámicos. El sonido es todo el que puede existir en dichos lugares por lo que no posee banda sonora musical. Las imágenes lograron meterme dentro de la historia y casi tocar cada objeto y persona. La escena en la playa hizo que las olas me mecieran. Técnicamente es perfecta, permitiéndonos emocionarnos a través de las imágenes.

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En el transcurrir de la película me dije: ¡Yo viví eso! ¡Yo fui un niño de clase media, aunque vivía en apartamentos por lo general, que hasta mis once años siempre compartió con domésticas que dormían en casa y veían la TV en la noche con nosotros! Nunca fue una sola, pero a algunas les tomamos un gran cariño y éste fue recíproco. La escena que muestra la azotea como el lugar para lavar y secar al sol la ropa me recordó mucho a la casa de mi abuela materna, porque era así y hasta un tragaluz parecido tenía. Sé de muchísimas familias que en el pasado tuvieron domésticas que al final se integraron de algún modo siendo un miembro más. En la primera hora del film dicha relación no está muy clara, y la vida de Cleo se ve como algo frustrante y con tendencia a un claro servilismo. Pero poco a poco ¡no haré spoiler! surgen crisis que cambian ésta visión. Se nos muestra la marginalidad y violencia que padece la clase social a la que pertenece Cleo pero nunca sufre racismo o discriminación por parte de la familia “empleadora”; aunque el machismo (“las mujeres siempre estamos solas”) se hace presente en todos los ámbitos. Las “señoras de servicio” que trabajaban en las casas siempre tuvieron un papel especial a lo largo de nuestra historia, y considero que Cuarón ha hecho un hermoso homenaje que sirve para mostrar un rasgo de nuestra identidad latinoamericana sin pacaterías, cursilerías o exagerados conflictos. Al  final se da una reformulación y síntesis nada hollywoodense (¡gracias a Dios!) pero que ofrece sentido en la vida de la gran familia.

Nota importante: La semana pasada nos ha impactado y preocupado una triste noticia. Nos referimos a la despedida ¡por poco tiempo Dios mediante! de la edición impresa de nuestro admiradísimo y querido periódico El Nacional, debido a la negación del régimen para facilitarle la adquisición del papel. Rogamos a Dios y a todas las personas de buena voluntad para que pueda seguir resistiendo aunque sea en digital, hasta lograr una vez más volver a nuestras manos. Desde acá expresamos nuestra solidaridad ante tal atropello, siempre agradecidos por permitirnos ser parte de tan digna prensa.

miércoles, septiembre 12, 2018

No comprender al pobre (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


No comprender al pobre

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional.

¿Por qué Venezuela padece una de sus peores crisis? Es la pregunta que todo venezolano consciente no deja de hacerse. Para después seguir con la necesaria: ¿cómo podemos salir del foso? Son muchas las causas o hechos que nos han llevado a tan terrible tragedia, pero creo que entre las principales está nuestra incapacidad para comprender a las personas que viven en la pobreza. El que escribe, parte de la clase media empobrecida o venida a menos, posee también esa cultura de prejuicios, pero busca con este breve escrito hacer un intento de exorcismo. El país con que soñamos es de libertad y prosperidad, y para ello debemos ser solidarios con los más pobres entre los pobres.

La pobreza, según el Diccionario de la Lengua Española, es la escasez o carencia de lo necesario para vivir. Un pobre es una persona necesitada. En este sentido se puede decir que todos de algún modo somos pobres, pero la tendencia es a considerar pobre al que lo es en lo material o de las condiciones que nos permiten tener una vida digna: alimentarnos todos los días, tener vivienda con espacios diferenciados y sin estar hacinados, agua y servicios, transporte, empleo, educación y ocio. A partir de estos datos podemos  identificarlos más fácilmente, y descubrir que esta realidad histórica que fue dominante en la humanidad cambió radicalmente con la Revolución Industrial y tecnológica, lo que ha permitido el salto de millones de personas a las llamadas clases medias. Así fue en Venezuela en nuestro siglo XX a partir de 1936, hasta que la crisis del modelo rentista (década de los ochenta) agravado con la llegada al poder de la oligarquía chavista hace 20 años, generó el más rápido y numeroso empobrecimiento de nuestros compatriotas. Es por ello que todos nuestros esfuerzos deben dirigirse a atender a los que más han padecido la hiperinflación y la destrucción de nuestra economía.

Una verdad que no tiene discusión es que para el pobre todo es más difícil. He escuchado toda mi vida decir que los pobres lo son por su flojera, porque no quieren trabajar o lo quieren todo fácil. “Son unos mantenidos que han elegido el camino más fácil: el vivir del Estado rentista o de las dádivas en general”. Por eso muchos proponen no ayudar materialmente al pobre porque esta ayuda consolida su condición. No comprenden que enfermarse siendo pobre es estar más cerca de la muerte; que conseguir empleo y de calidad es más difícil si no tienes los “contactos” o amistades que estén en los puestos claves de la oferta de trabajo; que la educación se te hace más cuesta arriba porque no tienes una familia con preparación, libros, transporte, uniformes, y la paz necesaria para estudiar (por solo nombrar algunos aspectos básicos); por no hablar del acceso a la vivienda digna entre otros. Como me decía un profesor sobre algunas personas: “Es difícil que comprendan al pobre si cuando tienen hambre van a la nevera y consiguen comida y cuando quieren ducharse abren el grifo y sale agua caliente”. Ahora imaginemos todo esto en las terribles condiciones actuales de Venezuela, donde ni siquiera el tener varios trabajos es garantía de las tres comidas diarias. ¿Acaso dejaríamos, teniendo la posibilidad de hacerlo, de ayudar al pobre, de ofrecerle ese apoyo para seguir adelante, sobrevivir a la actual coyuntura y después lograr superar los obstáculos que le generan sus carencias?

A medida que el autoritarismo y el caos de la economía se arraigaban, muchos han tendido a culpar a las mayorías empobrecidas. No voy a negar que por mucho tiempo en las zonas de menos recursos el chavismo ganaba con mayor porcentaje que en otras regiones, pero pocos se han preguntado el porqué de estos hechos: ¿inercia de la esperanza que sintieron al principio?, ¿ventajismo?, ¿fraude?, ¿clientelismo-populismo?, ¿amenazas? Y un largo etcétera. Al final los que culpan a los pobres por votar a los populistas tienden a pensar que lo hacen por ignorancia, una característica que consideran inseparable de la pobreza junto a la idea de inmadurez en todos los ámbitos. Se les termina “viendo” como niños, por lo que una vez más vuelven a afirmar que no se les debe ayudar o de hacerlo se tiene que tutelar dicha ayuda “no vaya a ser que se beban esos reales”, justifican. No se ponen en su lugar y no reconocen la dignidad de todo ser humano, por lo que al ser solidarios debemos confiar en el que es objeto de nuestro apoyo.

El que menos comprende al pobre es el populista, porque él anhela mantenerlo en esa condición de modo que sea dependiente de sus dádivas. Su visión de la pobreza es la del paternalismo, la cual cree erróneamente (o quiere creer o nos quiere hacer creer) que esta se supera si se “adopta” al necesitado y se le trata como un desvalido, por lo que no se le da libertad para disponer de la asistencia del Estado. Por no hablar de que toda esta ayuda exige una respuesta en apoyo político. El populista no quiere que el pobre sea autónomo, no vaya a ser que no lo apoye más.

Todos tenemos la obligación de comprender al pobre, que es reconocer su dignidad y por tanto verlo como un igual en lo que respecta a sus derechos, y buscar ayudarlo fraternalmente. Ayudarlo porque sabemos que nosotros también tuvimos a muchos que nos apoyaron, desde nuestros padres hasta diversos amigos y conocidos. Nadie puede lograr algo en soledad. No somos Robinson Crusoe, e incluso él tuvo todo el apoyo educativo de una sociedad entera que después le daría las “herramientas” para sobrevivir. Estamos obligado por humanidad, formación cristiana (todo el que ha crecido en Venezuela la posee aunque no practique dicha fe) e incluso por interés, y señalo esta última razón para el que no quiera entenderlo. Interés porque, de no resolver el problema de la pobreza, el dolor que este genere llevará inevitablemente al resentimiento y a que el rico no pueda disfrutar en paz sus riquezas. Es triste pero es un hecho comprobado en la historia. Dios nos otorgue la sabiduría para que aprendamos la lección de estas dos décadas de sufrimiento y podamos decir: ¡Nunca más!

lunes, enero 29, 2018

Recomiendo el canal de youtube del amigo y colega Sebastián Cova si desean estar informados sobre Venezuela, cine y otros temas

Acá la dirección de su canal, el cual se describe como: 

Y le informamos que está grabando un documental que promete. Nos referimos a "Venezuela emprendedora". 

No hay texto alternativo automático disponible.

viernes, febrero 17, 2017

"Yo, Daniel Blake" (2016) y la crisis del Estado de bienestar. Crónicas cinéfilas.

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Una excelente crítica a los terribles defectos del Estado de bienestar hoy en el Reino Unido. De su burocratismo humillante con los más pobres. Si esta es la terrible realidad en la próspera Europa ni pensar en la tragedia de la pobreza en los países subdesarrollados como por ejemplo nuestra Venezuela. Allá al menos te medio ayudan si te adaptas, aquí ni a eso llegan. Por otro lado se expresa el individualismo orgulloso aunque se pase hambre. No hay esperanzas. 

Mi puntuación: 7/10.
Clasificación: crítica al Estado de bienestar, burocratismo, solidaridad, individualismo, vejez, soledad, pobreza, Reino Unido.

jueves, julio 28, 2016

El profesor Horacio Biord Castillo nos habla de los aportes para la etnohistoria venezolana de la recientemente fallecida Angelina Pollak-Eltz,

Patria y lengua de Angelina Pollak-Eltz

El 1° de julio de 2016, a los 84 años, falleció en Viena, en su Austria natal, Angelina Pollak-Eltz, una prolija investigadora venezolana por adopción. La Dra. Pollak llegó a Venezuela en la década de 1950. Poco después ingresaría a la Universidad Católica Andrés Bello, donde desarrolló una ingente labor investigativa y docente. Fue profesora de seminarios y cursos de pre y postgrado en la Escuela de Letras y en las maestrías en Historia.
En estas últimas, por más de dos décadas, estuvo al frente de un curso obligatorio denominado “Antropología Cultural Venezolana y Latinoamericana” que perseguía familiarizar a los estudiantes con el sustrato cultural de nuestra América y su larga historia, desde tiempos precolombinos hasta el presente, así como con las complejas realidades étnicas y sociales de nuestros países. Me tocó sucederla en esa cátedra, en la que fui su alumno en 1985, llamada ahora “Etnohistoria”. Siempre la recuerdo e invoco y les cuento a los estudiantes quién y cómo era la maestra fundadora.
Esas realidades complejas a las que prestaba atención la Dra. Pollak resultan, con mucha frecuencia, invisibilizadas y poco perceptibles debido a las ideologías homogeneizadoras, entre ellas, principalmente, la racionalización falaz del mestizaje como idea encubridora de la sociodiversidad.
En la Escuela de Letras los seminarios de la Dra. Pollak, muy populares entre los estudiantes por los temas tratados y la amabilidad de la profesora, abordaban aspectos concretos de esa problemática, especialmente los referidos a la religiosidad popular y la presencia de una cultura afrovenezolana, hoy más conocida como afrodescendiente. Eran momentos en los que la ideología dominante otorgaba demasiado énfasis a las ideas del mestizaje y la unicidad u homogeneidad cultural.
La Dra. Pollak, además de los cursos regulares que ofrecía, dirigió a lo largo de los años muchos trabajos de grado y participó como miembro de jurados evaluadores, publicó gran número de investigaciones y durante más de una década ejerció la dirección de Montalbán, el anuario más antiguo y reconocido de la UCAB. Estuvo al frente asimismo del Centro de Religiones Comparadas, cuyo principal objetivo era propiciar el estudio antropológico comparado de las religiones, en especial las cultivadas en nuestro país, espacio de reflexión lamentablemente hoy en estado de latencia al igual que el Centro de Lenguas Indígenas.
Participó en diversas redes internacionales de investigación en sus áreas de especialización y llegó a obtener un extenso y bien fundamentado reconocimiento internacional entre estudiosos tanto de América y Europa como de África, continente al que tuvo la oportunidad de visitar en diversas oportunidades. Era dada a compartir de manera informal y cordial los resultados de sus viajes e investigaciones a través de reuniones de amigos, colegas y estudiantes en su casa.
Dedicó gran parte de sus esfuerzos a dos temas fundamentales: la presencia africana o afrodescendiente en Venezuela y la religiosidad popular. Sobre este último tema, a lo largo de su fecunda carrera, la Dra. Pollak se ocupó de fenómenos como manifestaciones “folclóricas” y asociadas a creencias y rituales, devociones populares, fenómenos como el espiritismo y más tarde la santería, el culto a María Lionza y otros diversos, entre ellos a las ánimas, la umbanda y el pentecostalismo en Venezuela así como muchas formas de piedad popular asociadas a la Iglesia Católica. Le dio especial énfasis a creencias, ritos y manifestaciones religiosas de grupos afrodescendientes y campesinos. De esa manera la Dra. Pollak logró un acercamiento a la Venezuela profunda y retomó abordajes iniciados en Venezuela por autores como Juan Pablo Sojo y Juan Liscano en Barlovento. Siempre estuvo atenta a las manifestaciones de etnogénesis que pudiera advertir entre poblaciones afrodescendientes, principalmente a través de sobrevivencias y continuidades e innovaciones.
Sus publicaciones, escritas principalmente en español pero también en inglés y alemán, dan cuenta de un espíritu inquieto y de una sensibilidad sorprendida ante tantas manifestaciones de diversidad sociocultural, difícilmente reductible a categorías analíticas simplificadoras como mestizaje y sincretismo, aunque obviamente ocurrieran tales fenómenos pero como expresión de otros más complejos y a menudo invisibilizados y poco comprendidos que están en la raíz misma de la conflictividad sociopolítica que hemos vivido en las últimas décadas: un país muy diverso no asumido como tal por las elites dirigentes y presentado por los ideologías dominantes como culturalmente homogéneo y supuestamente carente de tensiones de carácter étnico o sociocultural.
Dos de sus últimos libros merecen comentarse. Uno de ellos se titula Estudios antropológicos de ayer y hoy (publicado por la UCAB en 2008) reúne varios de sus trabajos anteriores. Como ella misma dice en la breve introducción: “En este libro presento 16 ensayos antropológicos, fruto de 40 años de estudios científicos, que fueron publicados, en parte, en inglés, alemán y castellano en otros países. Se refieren a investigaciones en los campos principales de mi interés académico: la cultura afroamericana, cultura popular y folklore, los indígenas, etnomedicina y religiosidad-sincretismo, fundamentalismo y milenarismo”. Añade un interesante estudio que ella define así: “Termino con una breve historia de la antropología en Venezuela”, un recuento de la antropología, las instituciones y los antropólogos que ella conoció o de quienes escuchó hablar a lo largo de su dilatada y fecunda estancia en nuestro país.
El otro es el libro, escrito en alemán, Geschenke des Schicksals. Reisen und Abenteuer einer oesterreichischen Ethnologin auf vier Kontinenten, en español Regalos del destino. Viajes y aventuras de un etnólogo austríaco en cuatro continentes (publicado por la UCAB en 2010). Se trata de un volumen de memorias y recuerdos sobre sus viajes y vivencias. Allí están consignadas sus impresiones sobre la Caracas de mediados del siglo XX (para ella una metrópolis muy moderna) y, especialmente, sobre la Venezuela interiorana, un país varias décadas después profundamente transformado, al menos en su apariencia. Será un verdadero regalo no ya del destino sino de la necesidad traducir íntegramente este libro al español.
Cuando sus hijas quisieron llevarla a Austria pocos años atrás y ella tuvo que vender el apartamento donde vivía en Lomas de San Román en Caracas y la camioneta que fielmente la había llevado por muchos caminos venezolanos, ella casi puso como condición que en Austria las personas que la atendieran debían hablar español. No quería vivir sus últimos años sin las palabras que habían moldeado su percepción de la diversidad sociocultural ni que llegara la hora suprema lejos de la patria espiritual de los hispanohablantes. Gracias por tanto, Angelina, descansa y sigue soñando y haciéndonos soñar, descubriéndonos y haciéndonos descubrir, autodescubrirnos.

domingo, enero 17, 2016

La chica danesa/ The danish girl (2015). Crónicas cinéfilas ()





Resultado de imagen para danish girl scene writingThe danish girl no me gustó en verdad, a pesar de sus cuatro nominaciones al Oscar. Las razones son: una historia ya repetida: el problema y el sufrimiento de los diferentes por su orientación sexual, en este caso una persona transgénero: Einar Wegener. Es un guión que no atrapa. Lo novedoso es ser el primer hombre que pasa por una operación de cambio de sexo y se conoce su historia. Me fastidiaron las numerosas escenas sexuales. Lo que se puede valorar de la misma es la excelente actuación de EddieRedmayne, desde que comienza la película nos convence que es una mujer. Esto y la fotografía es lo que salva el film.

Lástima que no se resaltó la escritura de su diario. Me parece que habría permitido mostrar mucho mejor todo el conflicto en su interior. Al parecer este es un clásico para la comunidad LGBT aunque no conseguí nada en la red sobre el mismo. 

Profeballa

sábado, diciembre 08, 2012

¿Existe el racismo en Venezuela? la respuesta está en: Humberto Jaimes Quero "Mejorando la Raza”


Bautizan libro “Mejorando la Raza

La obra del periodista Humberto Jaimes Quero analiza los códigos no escritos de discriminación fenotípica que operan  en la industria del entretenimiento, los cuales contribuyen a configurar en el imaginario colectivo, la existencia de una sociedad dividida. El texto abre una ventana a la comprensión del actual panorama político-social, y propone alternativas que permitan avanzar en la reconciliación nacional

El problema del racismo

Caracas, 14 de noviembre de 2012. Los venezolanos siempre han escuchado que en su país fue erradicado todo vestigio de discriminación racial, que este problema desapareció tras decretarse la abolición de la esclavitud en 1854 y desarrollarse un sólido sistema democrático en el siglo XX,   paradigmas históricos que habrían creado las condiciones idóneas para el surgimiento de una sociedad de iguales, donde los rasgos fenotípicos, por ejemplo, no generarían injusticias ni exclusión.  

Sin embargo, el periodista y magíster en Historia de América, Humberto Jaimes Quero, demuestra en su libro  Mejorando la Raza, que esta vieja práctica sigue vigente a través de estereotipos y rituales internalizados durante años en la sociedad venezolana, los cuales han influido en el complejo escenario político y social actual. En tal sentido, el libro abre una ventana a la comprensión del presente.

La obra de Jaimes Quero, que fue presentada en los espacios de la librería El Buscón (Trasnocho Cultural/Paseo Las Mercedes), el jueves 15 de noviembre, resulta oportuna ante la actual polarización que vive el país y la incomprensión hacia importantes sectores sociales donde están presentes las secuelas generadas por prácticas excluyentes soterradas, de remoto origen.  

La discriminación racial fue sembrada en la etapa colonial

El autor parte de una premisa fundamental: las viejas prácticas discriminatorias de la vida colonial nunca desaparecieron del todo en nuestra sociedad, fueron recanalizadas a través de los concursos de belleza, la publicidad, el modelaje, la televisión y otros escenarios, donde, en consecuencia, se han reforzado ciertos estereotipos de belleza y éxito basados en las características fenotípicas y la  estratificación socioeconómica de las personas. Son prácticas que el autor concibe como códigos no escritos, que regulan el comportamiento social y la mentalidad colectiva, a veces de manera inconciente, aunque no estén exhibidos  en algún documento formal o un manual de costumbres.  

Como parte de su argumentación Jaimes Quero explica que los talentos de tez oscura generalmente son usados en campañas publicitarias y otros formatos para representar la pobreza y los estratos sociales de bajo prestigio, mientras que los talentos de ascendencia  nórdica o europea, aparecen representando la riqueza y el alto prestigio. En contraste, la propaganda del Estado tiende  a dar una valoración positiva a las  personas con rasgos africanos e indígenas. Todo esto, sin duda, influye en el imaginario colectivo.

La obra consta de nueve capítulos a través de los cuales el autor analiza las prácticas de exclusión y como las mismas alcanzan el escenario político nacional. Jaimes Quero sostiene que el discurso de la industria del entretenimiento tiene un enorme impacto político en la mentalidad colectiva, porque establece cómo son las personas que gozan de alto prestigio, y cómo son las que tienen bajo prestigio. Este discurso apela a la vieja fórmula de “los de arriba y los de abajo”, y esa diferenciación está muy presente en la Venezuela de hoy, en el discurso político e incluso electoral.

El texto se caracteriza por ser un análisis imparcial y equilibrado sobre el problema, que no incursiona en posiciones extremistas ni en el proselitismo a favor de una tendencia política determinada. Es el resultado de una extensa investigación basada en el arqueo de diversas fuentes y testimonios. 

Mejorando la Raza tiene como elemento singular el hecho de que toca una temática poco abordada en el mercado editorial venezolano, que es debatida casi únicamente en los ámbitos académicos de las ciencias sociales de nuestro país. Pero además, ofrece algunas alternativas al problema tales como: reconocer la existencia de la discriminación, generar discusiones al respecto pero distantes de los extremismos políticos y partidistas,  estimular propuestas entre las partes involucradas, romper con la  asociación entre fenotipo y clase social que tanto se reitera en la industria del entretenimiento, etc. De esta forma se puede avanzar en la reconciliación de la sociedad.

El autor

Humberto Jaimes Quero es periodista egresado de la Universidad Central de Venezuela (1993). Realizó una maestría en Historia de las Américas en la Universidad Católica Andrés Bello (2003).  Es coautor invitado  del Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (2012). En 2003, la Fundación para la Cultura Urbana- Econoinvest publicó su libro Mentalidades, discurso y espacio en la Caracas de finales del siglo XX (Mentalidades venezolanas vistas a través del graffiti), por recomendación del jurado del Segundo Concurso Transgenérico organizado por esta institución. Es colaborador de El Universal digital en la sección de opinión. Ha sido reportero y colaborador de  El Universal, Ultimas Noticias, la revista Exceso, la revista Comunicación (Estudios Venezolanos de Comunicación, Centro Gumilla). Fue jefe de redacción del semanario Quinto Día  y es miembro de INVECOM (Investigadores Venezolanos de la Comunicación).  

¿Dónde seguir al autor?

Blog: http://journalhoy.blogspot.com  / humjaro@yahoo.com
0414-1514256. Twitter: @humbertojaimesq

viernes, noviembre 05, 2010

Libro sobre la historia de los afroiberoamericanos

Reescriben la historia de la afrodiáspora

viernes, enero 29, 2010

"Invictus": película que todo venezolano debería ver

Clint Eastwood: si no es el mejor, está entre los mejores directores de nuestro tiempo. En estos días he visto varias películas sobre hechos de la vida real (Punto ciego, Temporada de Huracanes, y ahora: Invictus). Todas han sido esperanzadoras. Son historias que necesitamos emular en Venezuela. Pero la mejor ha sido, sin duda, la que nos recuerda la lucha de Mandela por reconstruir en paz a su país.

Invictus tiene el perfecto equilibrio entre sonido, temas musicales, fotografía, actuación y muy especialmente: el guión adaptado. Una vez más el ejemplo de Mandela, nos recuerda que es posible la reconciliación política; y se me hace imposible no pensar en mi país. No lo dudo un segundo, que en Venezuela saldremos más pronto que tarde de esta pesadilla. Los tiempos de odio que ha venidos sembrando una minoría pasarán. Sueño con ver ese momento.

Mandela es uno de los grandes líderes del siglo XX, y su grandeza se basa en el perdón y el consenso, nunca en el conflicto. Pasar 27 años en la cárcel. Sufrir la segregación racial, política y cultural; para luego usar el poder en el bien de todos, incluso los que le hicieron mal, eso se llama grandeza. Y cuando todos los sudafricanos negros querían venganza, segregar al antiguo segregador, Madiba mostró por qué realmente lleva este título.

Invictus: magnífica historia que une política y deporte. Más allá de las diferencias con el caso sudafricano, representa para mí el futuro de Venezuela. No lo dudo un momento: vamos a reconstruir esta nación.

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