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martes, enero 24, 2012

¿Y si gana Chávez? (las lecciones morales del padre del historiador Joachim Fest)

Autor: Carlos Balladares Castillo

Publicado en: Código Venezuela

¿Y si gana Chávez?




Todos hablan del 2012 como un año histórico, quizás se puede decir que cada año que nos jugamos las libertades es un tiempo para la historia. A pesar de esta verdad, estos días parecen mucho más decisivos para la democracia venezolana que los vividos en los últimos 14 años.
Nunca antes la oposición había estado en mejor forma, debido a la convicción que se tiene en la necesaria UNIDAD y en la decadencia del régimen (el cansancio). A pesar de esto, Chávez cuenta con varios recursos que lo pueden hacer vencedor: la renta petrolera, el carisma, una maquinaria electoral con todo el poder del Estado, una parte importante (aunque no mayoritaria) de los votantes y por último: el control del organismo electoral y la Fuerza Armada. Es por eso ello que la pregunta en torno a la posible victoria del Presidente es un escenario que los demócratas debemos considerar seriamente.
La posible victoria del régimen que desgobierna Venezuela no es un hecho normal en una democracia común y corriente. Algunos consideran que sería el impulso que falta para cruzar ciertos límites: desmontar de una vez la propiedad privada y el sistema comercial de tendencia capitalista, las elecciones representativas e igualitarias, y las libertades que todavía quedan. Además de la toma de las instituciones que no han sido controladas, como buena parte del sistema educativo, entre otros. Este sería el modelo cubano. Otros no son tan extremistas y plantean que el sistema que se establecería pueda parecerse al vivido en México en lo político: la hegemonía del partido oficialista (tal como vivió el PRI por más de 70 años) por medio de fraudes y otros métodos que permitan porcentajes de más del 60%; y manteniendo la economía tal cual como estos momentos: el capitalismo rentista con un Estado controlando la mayor parte de los sectores. Lo que si es cierto es que una derrota de la Mesa de la Unidad podría traer un tiempo de depresión colectiva como la vivida en el 2004, el cual llevaría a una difícil y larga recuperación.
Los demócratas debemos exigir a nuestro candidato (una vez electo el 12 de febrero) y a los partidos políticos, las medidas que tomarán para cualquiera de los dos escenarios, en especial la derrota; o incluso un tercer escenario: desconocimiento de los resultados. La UNIDAD no puede debilitarse, el espíritu de resistencia debe prevalecer. No podemos aceptar que por falta de confianza se genere un nuevo tiempo de pesimismo que fortalezca una mayor emigración de nuestros jóvenes. Un conformismo que lleve a la indiferencia y a la reclusión de las personas en el ámbito privado, dejándole el espacio público a los autoritarios. Sea cual sea los resultados debe existir la convicción de que es el país y sus libertades lo que está en juego.
En estos días leí las memorias del historiador alemán Joachim Fest (2006) “Yo no. El rechazo del nazismo como actitud moral”, el cual escribió el texto en que se basó la excelente película sobre los últimos días de Hitler: “El hundimiento”. Fest vivió su niñez y juventud en la Alemania Nazi, y su padre le dio el mayor ejemplo moral al NO colaborar con el régimen, a pesar de todo lo que esto significaba: desempleo, hambre, acoso, persecución y el constante peligro de terminar asesinado o en un campo de concentración. Pero no solo eso hizo su padre, sino que creó un ambiente en su casa que los protegía de la gran hipocresía que toda dictadura le impone a la población. Para ello estableció un horario de discusión con sus hijos mayores sobre las políticas que aplicaba el régimen, contrarrestando toda la basura ideológica con la que eran bombardeados a diario. Todo esto me hace pensar que si nuestras mayorías caen en la locura y gana de nuevo el camino al suicidio nacional, este será el proceder que nos queda a los que amamos la libertad. Tendremos que repetir, tal como le enseñó su padre – inspirado en el Evangelio – al pequeño Joachim: “Aunque todos participen, yo no”.

domingo, abril 24, 2011

ALFREDO RAMOS JIMÉNEZ: politólogo, profesor y amigo, analiza el régimen chavista

EL NACIONAL - Domingo 24 de Abril de 2011 Nación/4

El foro del domingo

ALFREDO RAMOS JIMÉNEZ advierte sobre "la gubernamentalización del Estado" "El gobierno de Chávez perdió el beneficio de la duda"

El politólogo cree que el PSUV debería verse en el espejo del Partido Comunista Cubano. Recomienda a la oposición repolitizar a los ciudadanos

MARU MORALES

FICHA PERSONAL POLITÓLOGO. DIRECTOR DEL CENTRO DE INVESTIGACIONES DE POLÍTICA COMPARADA DE LA ULA. EX DIRECTOR DE LA REVISTA VENEZOLANA DE CIENCIA POLÍTICA (2000-2006)

Alfredo Ramos Jiménez llegó a Venezuela procedente de Ecuador hace 32 años. Escapaba de una dictadura que describe como "abusiva y que dejó a los jóvenes profesionales sin trabajo", en referencia al triunvirato militar de Alfredo Poveda, Guillermo Durán y Luis Leoro. Se radicó en Mérida donde fue cofundador de la Escuela de Ciencia Política y del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de los Andes.

Ha escrito una docena de libros como resultado de sus investigaciones sobre los partidos y modelos de gobierno de Latinoamérica, aunque admite que en los últimos años se ha dedicado a analizar el caso venezolano: El experimento bolivariano; La transición venezolana: aproximación al fenómeno Chávez y Venezuela en tiempos de la revolución bolivariana, este último una recopilación de textos publicados en la Revista Venezolana de Ciencia Política entre 2000 y 2006, en imprenta actualmente.

¿Cómo es Venezuela en tiempos de revolución? ­Ilusionada. El país vivió una gran ilusión y estamos despertando de esa ilusión. La mayoría de los trabajos incluidos en esa recopilación se adelantaron al señalar la naturaleza de la oferta de Chávez y las frustraciones colectivas que vivimos hoy, porque la acción de gobierno no estuvo a la altura de las expectativas que despertó hace 12 años. Hoy se puede advertir que el gobierno de Chávez perdió el beneficio de la duda en la población.

¿Por qué? ­Porque el proyecto se distorsionó hasta volverse personal.

El Presidente se empeñó en mantenerse en el poder y no se ocupó de cumplir sus promesas. En lo externo trató de comprar lealtades en Latinoamérica y en el mundo árabe; en lo interno vivimos un proceso de concentración del poder en el Ejecutivo, una suerte de gubernamentalización del Estado; es decir, de reducción del Estado al Gobierno y del Gobierno a una persona.

¿A una persona o a un partido? ­A una persona. El partido es un complemento, una extensión de la voluntad política del líder. Chávez se volvió más y más ambicioso, al punto de presentarse ante el mundo con una propuesta que pretende triunfar donde todos han fracasado: el socialismo real, un sistema que ni los cubanos defienden.

El mar del fracaso. Durante la clausura del Sexto Congreso del Partido Comunista Cubano, el presidente Raúl Castro introdujo elementos novedosos en el discurso revolucionario: acabó con los cargos públicos y partidistas de carácter vitalicio; prometió deslastrar al modelo económico de "dogmas y criterios obsoletos" y admitió que el bloqueo estadounidense no es el principal enemigo del desarrollo de la isla. "Estamos convencidos de que el principal enemigo que enfrentamos y enfrentaremos serán nuestras propias deficiencias", dijo el sucesor de Fidel.

¿Qué lección debería aprender el PSUV sobre las conclusiones a las que llega el PCC 50 años más tarde? ­ Si el PSUV quiere presentarse como un partido socialista genuino debe admitir que el socialismo actual tiene matices que van desde el respeto de las libertades públicas hasta el abandono de las pretensiones presidenciales vitalicias; debe condenar la vocación despótica de cierta izquierda latinoamericana reaccionaria; debe seguir el consejo de Raúl Castro y abandonar los dogmas y consignas vacías. Cuando Fidel afirma que el socialismo del siglo XXI es el comunismo, advierte sobre el fracaso. El llamado de Raúl a que los liderazgos partidistas no deben mantenerse más de 10 años está dirigido a Chávez también.

El discurso oficial refuerza la idea de que el socialismo del siglo XXI no copia modelos externos, sino que inventa uno propio.

Sí, pero nadie sabe cómo se va a inventar. Es una verborrea inconsistente, sin asidero en la realidad. Lo que han hecho es concentrar el poder económico en el Estado, desmantelar el aparato productivo, poner bajo control a la Fuerza Armada y ahora pretenden desmantelar las universidades. Los cubanos tardaron 50 años en darse cuenta de su equivocación. La república popular de Muamar Gadafi, plasmada en el Libro Verde, está en la misma situación y por eso se rebelaron los jóvenes. Estos líderes no sólo se roban el dinero del pueblo, sino que se roban el futuro de sus habitantes. Ahora resulta que los Castro, los Gadafi y todos los déspotas que han hablado en nombre de una sociedad mejor nos confiesan su fracaso.

Si no es el socialismo, ¿cuál es la ideología que mueve al Gobierno? ­El chavismo no tiene ideología.

¿Se puede gobernar un país y dirigir un partido sin ideología? ­En el partido de Chávez no hay una ideología socialista consistente, lo que hay más o menos es una adhesión al líder; parte de la población que lo sigue obra movida por una emoción no por una idea. La idea socialista no está clara ni para los dirigentes del PSUV.

Por ejemplo, es difícil aceptar que Diosdado Cabello o Aristóbulo Istúriz tengan una ideología socialista.

Renovarse o sucumbir. El politólogo, investigador y profesor universitario ve en la Mesa de la Unidad Democrática un instrumento para el necesario relanzamiento de los partidos políticos: "Sin embargo, se requiere un relevo generacional porque los jóvenes no se adhieren a dogmas ni a fórmulas fracasadas. Los partidos políticos deben ofrecer alternativas de promoción no de una ideología ni de una forma de pensar única e impuesta que excluye a los que no se alinean con ella, sino del diálogo entre diversas posiciones, de la deliberación y la negociación".

La antipolítica, que de acuerdo con su análisis fue la causa que hizo posible el arribo de Chávez al poder, ¿está superada? ­Es necesario superarla.

Chávez es un campeón de la antipolítica que no es otra cosa que el rechazo de la política y de todo aquél que tenga ambición de ocupar un puesto de dirección. Es una actitud que niega la democracia y es una estrategia muy imitada en otros países de América Latina: lo vemos en Rafael Correa y en Evo Morales; el mismo Ollanta Humala aunque diga que no tiene nada que ver con Chávez, es el Chávez de la Venezuela de 1998.

Si el modelo democrático bipartidista se agotó y el que impulsa el Presidente excluye a los que no lo comparten, ¿cuál es el camino? ­Sin partidos no hay democracia, pero deben consolidarse sobre nuevas bases asentadas no sobre la búsqueda del poder, sino sobre la politización de los ciudadanos para hacerlos más responsables en la utilización de su voto. Se requiere un modelo donde la gente tenga opciones para escoger, pero que todas esas opciones estén orientadas hacia el interés de todos y no de un grupo.

¿Cómo son los partidos que se requieren para fortalecer la democracia? ­Los partidos políticos deben superar esta etapa en la que se convirtieron en corporaciones privadas o franquicias, y recuperar su carácter de agrupación que actúa en función del interés de todos, no de un pequeño grupo ni de una clase social.

¿Qué condiciones debería reunir el candidato presidencial de la oposición? ­Tiene que lograr captar a esos millones de personas desencantadas de Chávez no como una concepción unilateral del bien común, sino capaz de ofrecer un escenario que trascienda las pretensiones despóticas de los personalismos. Ese líder debe tener un mensaje nuevo para superar la vieja política que terminó en el desencanto que desembocó en Chávez.

"El llamado de Raúl Castro a que los liderazgos partidistas no deben mantenerse más de 10 años está dirigido también a Chávez"

jueves, septiembre 16, 2010

La izquierda que me gusta Crónicas politológicas (XXIII).


Mis amigos liberales siempre andan despotricando de la izquierda, de cualquier izquierda. Pero yo defiendo la libertad de los pueblos de elegir a sus candidatos siempre y cuando no se violen los derechos de las personas con dicha elección (que una vez electos, dichos candidatos, no destruyan las libertades).

No podemos dejar de diferenciar las izquierdas, y entre ellas, existe una que va logrando el apoyo popular en la mayor parte de los países. Me refiero a la que valora la democracia y las libertades, y la sociedad de mercado. Entre ellos está el actual Presidente del Salvador: Mauricio Funes. Sus declaraciones me han encantado:
“Se decía que si este servidor llegaba a la Presidencia sería algo así como un títere del presidente venezolano, Hugo Chávez. En fin, que el país iba en camino al Socialismo del Siglo XXI, por lo demás, sistema que nadie puede explicar ni comprender, a veces ni el propio presidente Chávez."
Profeballa
Razón y sentido de las crónicas politológicas leer acá.

martes, julio 06, 2010

Las comunas: ¿mayor centralización con peligro anárquico?

Acá les dejo el análisis de Carlos Blanco publicado ayer en su columno Tiempo de palabra. Para mayores análisis en especial desde la perspectiva jurídica visiten el excelente blog del abogado y amigo Carlos Romero Mendoza. Creo que las mayorías no despertarán hasta ver las terribles consecuencias, lo cual es lamentable. El subrayado es nuestro, que es casi todo por su importancia.
El Comun(al)ismo.
Ahora pretenden resolver el problema de la carencia de pueblo a través de las comunas. De este modo ensayan darle al asalto al poder un barniz de revolución socialista. Sin embargo, ya es tarde para construir una genuina fuerza popular. Este régimen tiene una falla de origen: recibió apoyo popular pero no promovió la participación popular; usa a la gente, pero no la respeta; invoca las necesidades del pueblo pero quien habla en su nombre y al final lo sustituye es Chávez. Cuando él bosteza es porque el pueblo tiene sueño; cuando enloquece -¡exprópiese! ¡Exprópiese!- se ve en el espejo y sólo alcanza a ver al pueblo desquiciado.
Ahora pretende que el pueblo participe; pero eso sí, "mi pueblo", el suyo nada más. El que él decide. Pero además, debe hacerlo bajo estricta dependencia de un ministerio y de la Presidencia, tanto para los recursos como para las decisiones. Ese pequeño íncubo que ha dado a luz en forma de comuna puede convertirse en su más poderoso instrumento para la anunciada degollina institucional. Los consejos comunales pueden hacer y deshacer; ellos serían el poder, aunque en realidad sólo sean el muñeco del ventrílocuo. En vez de tener al Faraón apuntando con su dedo para decidir una confiscación se tendría la mano interpuesta de la comuna.
En esta armazón desaparece la participación porque basta que cuatro gatos se reúnan y se constituyan en poder comunal para que sus decisiones sean de obligatorio cumplimiento. Recuérdese que en la derrotada reforma constitucional de 2007 Chávez proponía el siguiente artículo: "El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce directamente a través del Poder Popular. Este no nace del sufragio ni de elección, sino que nace de la condición de los grupos humanos organizados como base de la población. El Poder Popular se expresa constituyendo las comunidades, las comunas y el autogobierno de las ciudades, a través de los consejos comunales, los consejos obreros, los consejos campesinos, los consejos estudiantiles y otros entes que señale la ley". No hay sufragio, no hay elección, sólo la voluntad popular constituida en asamblea. ¡Ah! ¡El Terror! ¡Ay, Robespierre!
El encuentro convocado por los alcaldes Gerardo Blyde, Emilio Graterón, Myriam Do Nascimento y Ovidio Lozada puede ser la base de un movimiento de resistencia. Insertar la participación electoral en la lucha contra este autogolpe parece un camino capaz de llevar a la disidencia democrática a caminar con las dos piernas: elecciones y conflicto social. ¿Qué tal si la convocatoria de la semana que viene es el prólogo para un Congreso Federal por la Democracia y la Libertad?.

lunes, marzo 15, 2010

¿Qué es el chavismo? Para el 2010 el Estado venezolano tiene en sus manos un tercio del Producto Interno Bruto

Transcribimos esta noticia de AFP.
El Estado venezolano tiene en sus manos un tercio del Producto Interno Bruto (PIB) y sigue extendiéndose, impulsado por las políticas socialistas del gobierno de Hugo Chávez, quien no escatima ataques contra el sector privado, aún mayoritario en el aparato productivo.
El PIB público llegó a 30,3% en 2009, sobre el 26,3% que alcanzó en 2006, según el Banco Central de Venezuela (BCV). En ese mismo lapso, el PIB privado, aunque aumentó en cifras globales, disminuyó su proporción de 62,8% a 58,8% en la economía venezolana.
“Siguen con el empeño de acabar con el aparato productivo privado del país, menoscabando el desarrollo y la generación de empleos”, consideró Noel Alvarez, presidente de la patronal Fedecámaras.
La actividad privada, que cabalgó sobre el crecimiento económico acelerado que registró Venezuela tras el paro petrolero de 2002 y 2003, cayó desde 2008.
“El gobierno profundiza su cerco al sector privado tratando de responsabilizarlo por los efectos inflacionarios de las medidas tomadas por ellos”, dijo recientemente el presidente de Conindustria, Carlos Larrazábal.
El gobierno venezolano sostiene que las EPS son la base del Socialismo del siglo XXI que predica el presidente Chávez.
El gremio industrial critica además las leyes que “acaban de hecho con la propiedad privada” y que “no crean confianza en el país para atraer las inversiones generadoras de empleo que tanta falta nos hacen”, agregó.
En cambio, el sector público acumula seis años de crecimiento sostenido, reimpulsado desde 2007 por el proceso de nacionalizaciones que realiza el gobierno de Chávez en sectores estratégicos como el petrolero, cementero, siderúrgico, alimenticio, eléctrico, bancario y de telecomunicaciones.
Además, otras formas productivas promovidas por el gobierno, como las empresas de producción social (EPS) o cooperativas, ayudan a extender el papel estatal en la economía.
“Aunque eso no es estrictamente público hay una presencia importante del Estado: las cooperativas y EPS son privadas, pero viven del Estado”, señaló a la el economista Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalística.
Según estimaciones de esta firma de análisis económicos, esta categoría de empresas crecerían entre 5,8% y 7,8% en 2010.
El gobierno venezolano sostiene que las EPS son la base del Socialismo del siglo XXI que predica el presidente Chávez.
Según está especificado en el llamado Plan Socialista 2007-2013, el Ejecutivo espera que las EPS y las empresas estatales sobrepasen conjuntamente en los próximos tres años la proporción que ocupa el sector privado en la economía.
“El socialismo convierte al pueblo en un gran propietario social y también provee a la familia el apartamento, la tierra, la vivienda, el vehículo o los bienes personales”, dijo Chávez recientemente.
“El capitalismo es el que expropia al pueblo: tu pequeño terreno, tu vivienda, nada de eso te pertenece”, agregó.
Para Oliveros, la incursión del Estado en sectores tradicionalmente privados genera “distorsiones” en la economía, que son aún mayores cuando las empresas estatales controlan un sector particular.
En Venezuela, por ejemplo, la principal empresa de telecomunicaciones es estatal, y la banca pública controla un cuarto de los depósitos del sistema financiero.
“El Estado no se rige por los mismos cánones de rentabilidad y eficiencia de las empresas privadas, que tienen que cumplir con sus accionistas y tienen una cantidad de regulaciones impuestas por el mismo Estado”, aseguró Oliveros.
Así, en la acería Sidor, nacionalizada en 2008, la producción de los 10 meses que siguieron a la estatización fue de 780.000 toneladas menor que la del mismo periodo del año anterior, según fuentes sindicales.
Pero Chávez defiende las nacionalizaciones y asegura que “representan 10.000 millones de dólares que se iban de Venezuela todos los años”.
Para Oliveros, las cuentas son otras, ya que las nacionalizaciones costaron al Estado venezolano más de 25.000 millones de dólares desde 2007.
“Tienes una carga sobre el Estado muy fuerte que lo hace más ineficiente” y eso “contribuye a disminuir la eficiencia del gasto público”, concluyó el experto.
Vía AFP

domingo, febrero 21, 2010

El "socialismo real": un fracaso histórico generador de mayor pobreza (Héctor Silva Michelena, miembro de la Academia Nacional de Ciencias económicas)

Entrevista por Víctor Salmerón en El Universal de hoy a Héctor Silva Michelena, miembro de la Academia Nacional de Ciencias económica. El subrayado es nuestro.

"Es absolutamente demencial tratar de revivir al socialismo"
"Para el proyecto la innovación es el conuco, las comunas; es ir hacia atrás, la vuelta al pasado"

Después de más de seis décadas entregadas al estudio de Venezuela, Héctor Silva Michelena, miembro de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, donde acaba de dictar una polémica conferencia sobre ética, recurre a la psiquiatría antes de adentrarse en el análisis del país: la locura consiste en "repetir lo mismo una y otra vez, esperando obtener resultados distintos". Dicho esto, dispara al corazón del proyecto que lidera Hugo Chávez y afirma que "es absolutamente demencial tratar de revivir al socialismo, repetir algo que ya fracasó; la Historia ha demostrado de forma empírica que es inviable y teóricamente, tal como funcionó, también es inviable". La inviabilidad de las economías socialistas emana de "la asignación de la mayoría de los bienes por parte de un aparato administrativo donde los productores no se ven forzados a competir unos con otros, el control directo de las empresas por el partido y sus seccionales políticas y la falta de democracia política y libertad en todos los sentidos". La carencia de innovación, de mejoras tecnológicas, es otro síntoma a considerar en la patología socialista. "En este aspecto las economías socialistas fracasaron rotundamente, la verdad es que sin la competencia nutrida de los mercados, tanto nacional como internacional, ninguna empresa está obligada a innovar; no se han observado procesos de innovación en una economía, aparte de los fomentados por la competencia".
Al colocar el lente sobre Venezuela destaca que "estas características no están plenas pero avanzan, hoy es imposible negar que el Estado será el gran propietario. El Primer Plan Socialista tiene un gráfico donde se interpreta que las llamadas empresas de producción social y el Estado equivaldrán a 75% del PIB en 2013, mientras que el sector privado descenderá desde 57% del PIB hasta 25%". Subraya que "en las 150 empresas intervenidas por el Gobierno no hay ninguna participación de los trabajadores, todo es del Estado y el partido porque aquí se está produciendo la fusión Estado-partido. El sector público en 2007 representaba 25,5% del PIB y hoy supera 30%. Los trabajadores que laboran para el Estado, gracias a las continuas expropiaciones, han aumentado en un millón y allí está el desastroso problema de producción en la Corporación Venezolana de Guayana". Recalca que "teóricamente carecen de viabilidad empresas que no tienen competencia; por eso la innovación en el proyecto es lo contrario, la vaca lechera, el cultivo hidropónico, las comunas, el conuco, es ir hacia atrás, la vuelta al pasado".
-Si como afirma es demencial el intento por revivir al socialismo, ¿por qué cree que el país ha caído en esta etapa de locura?
-Fidel Castro se la traspasó a Hugo Chávez, su influencia es terrible porque Chávez se ha enamorado de Fidel. También existe un pensamiento muy elemental, creer que tenemos que abrazar al socialismo para eliminar el lucro, la ganancia y alcanzar la felicidad; de allí surge la necesidad del hiperlíder, el redentor insustituible, así se sintió Stalin a pesar de los crímenes que cometió.
-Hugo Chávez ha comenzado a citar a Carlos Marx. ¿Tiene sentido seguir hablando de la teoría del valor-trabajo, de la plusvalía que el empresario le roba al trabajador?
-Ha sido demostrado desde hace ya un tercio de siglo que la teoría del valor-trabajo es falsa. Según esta teoría de Marx el valor de las cosas proviene del trabajo, eso se demostró que es falso porque en realidad el valor de las cosas proviene de su utilidad, la escasez. Por tanto, esa idea según la cual la ganancia la produce el trabajador y el capitalista lo explota apropiándosela, es falsa. Hoy en día sabemos que la explotación es inherente a cualquier sistema donde existan diferencias o desigualdades en las dotaciones, de cualquier tipo, de que disponen los individuos.
Para el Gobierno el empresario es un personaje negativo que hay que eliminar porque no crea valor y se aprovecha de los trabajadores. ¿Qué opina? -
Así es, para el chavismo el empresario es un personaje negativo que hay que eliminar; un caníbal, rapaz, que sólo quiere lucrarse. Estoy totalmente en desacuerdo, el empresario mejora continuamente su proceso de producción para poder competir, por eso uno de los problemas que tuvo la sustitución de importaciones es que eliminó la competencia extranjera. Cuando el empresario tiene una competencia no le queda más remedio que introducir innovaciones o morir.
Dicho esto debemos agregar que el manejo de los medios de producción, la gerencia, genera valor. Eso lo demostró Robert Nozick.
En su último trabajo sostiene que no hay ética en el socialismo. ¿En qué se basa esta afirmación?
-La pregunta clave en el tema de la ética es cómo debe uno vivir. Que la persona por su mismo albedrío decida vivir conforme a los valores positivos, es una decisión propia y en el socialismo existente no hay libertad individual, no se pueden tomar decisiones distintas a las prescritas para el camino de lo que se denomina la suprema felicidad. Todo desvío respecto de las acciones y prescripciones conducentes a la utopía, es condenable. Para el marxismo la ética es un reflejo superestructural de las condiciones materiales de vida. Es bien conocido que el socialismo en ningún país ha creado riqueza, por el contrario, lo que ha tenido lugar es lo que el propio Marx llamó una nivelación por lo bajo. En ningún país socialista se superó la pobreza, tal como lo prometían sus líderes y si la base material del proceso productivo no pudo generar lo suficiente para enfrentar materialmente las necesidades humanas, ¿qué cipote de ética puede haber?
En el Primer Plan Socialista se afirma que el socialismo del siglo XXI lo estamos inventando y que solo será posible en el mediano tiempo histórico. -Si el socialismo del siglo XXI es algo que el Gobierno y su líder están inventando, y que su plena realización requiere un mediano tiempo histórico, entonces los venezolanos somos objetos experimentales, como ratas y conejillos de laboratorio, manipulados por algún psicólogo conductista. Además ¿por qué Chávez tiene la prisa declarada de eliminar las "leyes burguesas"? Esto no se comprende, a menos que nos situemos en el plano del absoluto voluntarismo autoritario que caracteriza la conducta del Presidente.
-¿La riqueza petrolera no le da a la economía venezolana la posibilidad de intentar que funcione el sistema socialista? -A pesar del boom petrolero el país sufre una crisis tremenda por la estanflación, es decir, estancamiento y alta inflación. El petróleo solamente amaina, permite cierto margen de maniobra. Venezuela va a ser el único país de América Latina con recesión en 2010. En estos once años lo que se ha hecho es crear un país más dependiente de la renta petrolera que es un factor que no es controlable
-¿Qué puede ocurrir si el Gobierno logra una victoria en las próximas elecciones, pautadas para septiembre, y mantiene el control sobre la Asamblea Nacional? -Si el Gobierno tiene una victoria de ese tipo en las próximas elecciones, se acelerará el colapso, la demencia.
Víctor Salmerón / Vsalmeron@Eluniversal.Com

sábado, febrero 06, 2010

Historiador venezolano (Elías Pino Iturrieta) opina sobre la designación de Ramiro Valdés como ministro en Venezuela

Artículos de opinión de los historiadores
Transcribimos el artículo del historiador Elías Pino Iturrieta que publica todos los sábado en El Universal. El subrayado es nuestro.

El gendarme importado

El mandón sabía que se destaparía el tarro maloliente de los "méritos" del asesor

La hoja de méritos de Ramiro Valdés tiene como referencia su designación como Ministro de la Informática y las Comunicaciones de Cuba en 1996, empleo en el cual pudiera aferrarse el mandón para explicar la orden que ha dispuesto de nombrarlo asesor sobre las urgencias de energía y electricidad que padece Venezuela. Flaco argumento en un país que cuenta con un equipo de ingenieros capaz de enfrentar con sobrada eficacia los problemas del área, en caso de que existiera algún tipo de justificación en torno a la escogencia de un burócrata extranjero para funciones tan delicadas y peculiares. Pero, en especial, estrambótica y desvergonzada disposición si recordamos cómo, después de un récord de penumbras y apagones que va para 40 años, en la infeliz isla está prohibida la televisión por cable y requieren los particulares permiso del Gobierno para el acceso a la telefonía celular y la adquisición de computadoras, restricciones que la han convertido en el lugar más atrasado de América Latina en materia de tecnología relacionada con las comunicaciones.
No abre el camino de la luz el asesor que viene de Cuba, si vemos los resultados cavernarios de su gestión, ni tampoco parece que sea un dinamo a la hora de encender el suiche de su personal ilustración. Al decir de Carlos Alberto Montaner, puede sufrir un derrame cerebral a la hora de llenar un crucigrama, si se considera la debilidad de sus neuronas habituadas únicamente a la repetición mecánica del discurso sin fisuras que aprendió sin chistar en la Sierra Maestra. ¿Por qué, entonces, el mandón lo ha ungido con el aceite de una asesoría sobre una materia en la cual exhibió su incompetencia, o su interés por mantener el reino de la oscurana? La respuesta se encuentra en otras de las actividades que marcan su currículo, que si no sirven para prender bombillos son de singular eficiencia para el ataque de un tipo especial de cortocircuitos.
Desde 1959 temía Castro la amenaza de esos cortocircuitos y encomendó a Ramiro Valdés, a quien llaman "Ramirito" en la nomenklatura del partido, la misión de evitarlos mediante contactos tempranos con la policía soviética, con la tenebrosa KGB. El resultado fue la fundación del G2, a quien un crítico de los años sesenta llamó "legendaria máquina de represión popular". El G2 se llamó después Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde (DIER), pero el cambio de nombre no pudo borrar las siglas de la torva organización en la que encontró origen. Para la creación de la policía política recibió los consejos de otra arma fatídica de opresión de la sociedad, la Stasi de Alemania Oriental, con cuyos comandos se detuvo en el conocimiento de métodos de espionaje que condujeron a la prisión, el vejamen y la desaparición física de millares de cubanos. "Ramirito" adquirió celebridad cuando sucedió la invasión de Bahía de Cochinos, para cuya derrota se ocupó de la captura de disidentes, sospechosos, indiferentes y tibios a granel. Después se preparó para una nueva función en su rol de custodio del Comandante en Jefe: la vigilancia de los miembros del Partido Comunista y de las figuras principales del régimen, gracias a cuyo seguimiento se catapultó en los círculos del poder hasta ascender a la cúspide con categoría de imprescindible: ministro del Interior en dos ocasiones, viceministro de las Fuerzas Armadas, miembro del Comité Central del Partido Comunista, vicepresidente del Consejo de Ministros y vicepresidente del Consejo de Estado.
Antes de anunciar su decisión, el mandón sabía que se destaparía el tarro maloliente de los "méritos" del asesor. Podía imaginar que un rastreo por Internet aportaría evidencias del oficio de represor de quien ahora viene en el papel de luminoso faro, de los rastros de sangre que ha dejado a su paso, del vínculo tan íntimo con Castro y con las políticas del mar de la felicidad. Podía pensar que a nadie la cabría en la cabeza el nombramiento de un asesor sin realizaciones de trascendencia en el ramo que viene a remendar. Podía prever con facilidad, además, la multiplicación de la reacción negativa de una colectividad a quien desde hace tiempo viene moviendo el disgusto frente a la intromisión de los cubanos en actividades fundamentales como la salud pública, la educación, la identificación de la ciudadanía y el manejo de la policía, entre las cosas que se pueden saber. De allí la necesidad de cavilar en torno a lo que de veras representa la designación, no sólo frente a la sociedad en general sino también ante los intereses y los movimientos de sus seguidores del alto gobierno. En especial en estos día tan revueltos. Lo más probable es que no venga "Ramirito" a electrificar, sino a explicar cómo se electrocuta de manera eficiente.

miércoles, diciembre 02, 2009

Sobre democracias y populismos

“¿Sabes una cosa pueblo? Es el mundo al revés, en el estrado tendrías que estar vos, y nosotros aplaudiéndote!” (Presidente electo del Uruguay ante las masas que lo aclamaron ayer al conocerse su victoria).

No hay intención de definir o explicar el fenómeno en este pequeño escrito, sólo resaltar mi repugnancia antes las frases vacías con las que los dirigentes políticos tratan de exaltar a las mayorías: para ganarse su favor, para legitimar su poder como líderes solitarios en la cumbre, para quedarse allí lo más que puedan. ¿No se puede gobernar en democracia de otra forma que no sea con formas clientelares, con mítines, con la eterna referencia a las masas homogéneas e impersonales? ¿Cuándo se valorará la persona, usted y yo? ¿Cuándo dejará el individuo de ser el eterno ausente ante el dominio del número? ¿Cuándo se dejará de gastar inmensas cantidades de dinero del Estado en movilizaciones?. Apoyamos la democracia en aquello de ser el menos malo de los sistemas de gobierno, en su corazón liberal, en su búsqueda del consenso; y celebramos que una sociedad pacíficamente elija a sus representantes. pero no dejamos de desconfiar por su constante tendencia a lo que Borges llamó: “un abuso de la estadística”. Mujica: no abuses de nuestra inteligencia por favor.

martes, noviembre 03, 2009

¿Qué ocurrió en Yumare el 08 de mayo de 1986? ¿Masacre o enfrentamiento?

Transcribimos el artículo de El Universal (31-10-2009) sobre el hecho ocurrido el 08-05-1986. ¿Què ocurrió realmente?.

Francisco Olivares // La otra cara de Yumare
Los bolivarianos suelen ser muy sensibles con quienes dieron la vida fusil en mano

El Gobierno ha desenterrado varios episodios ocurridos durante la lucha armada y con ello reivindicar el nombre de algunos "combatientes" que cayeron abatidos por participar en acciones armadas en contra de los gobiernos de "cuarta República".

Uno de ellos es el caso Yumare donde murieron nueve guerrilleros y ha sido calificado por familiares de las víctimas como una "masacre". El caso contó en su momento con una investigación y sentencia de parte de los tribunales militares de la época que lo calificó como un enfrentamiento.

Los bolivarianos suelen ser muy sensibles con aquellos que entregaron la vida por la revolución "con las armas en la mano". Pero al mismo tiempo no dudan en mandar a fuerzas especiales con fusiles de alta precisión para detener protestas (caso 2004) o enviar a grupos civiles armados para neutralizar manifestaciones en donde las víctimas lo más que han portado es una bandera y un pañuelo contra los gases.

Quienes llevan el caso Yumare alegan que las nueve víctimas que murieron bajo el fuego de una patrulla de militares y comandos de la Disip, no eran guerrilleros, sino estudiantes que participar en un evento cultural.

Lo que no se explica es qué hacían en una zona selvática cuyo acceso era complejo y requirió a la patrulla militar varias horas de camino para llegar al sitio. Que en el suceso resultó gravemente herido el comisario Henry López Sisco y un oficial del Ejército. Pero también es interesante indagar quiénes fueron los estudiantes que murieron en Yumare aquella madrugada: El grupo lo comandaba Luis Rafael Guzmán Green.

En 1968 fue integrante del frente guerrillero Manuel Ponte Rodríguez. En 1972, participó en el asalto a un puesto de la GN ubicado en Ocumare del Tuy, donde lograron sustraer, 58 fusiles FAL, municiones y uniformes militares.

En 1973 participó en el secuestro de un avión de Avensa que fue trasladado a Cuba. En 1972 participó en Valencia en una operación donde murieron 4 policías. Dilia Antonia Rojas, alias la Negra Rosa. En 1973 participó en el secuestro del avión de Avensa llevado a Cuba. Trabajaba como apoyo de los grupos subversivos del oriente del país. Operó durante varios años en Valencia con el grupo Punto Cero, del cual Guzmán Green era uno de sus jefes.

Según versiones de la familia, Guzmán Green se había sometido a la pacificación durante el período de Rafael Caldera y para ese momento realizaba actividades políticas en grupos de izquierda. Carlos Silva Rodríguez, alias el Guayanés, de nacionalidad colombiana, en 1985 planificó el intento de asalto al puesto militar de El Paso ubicado cerca de Los Teques. Fungía como enlace con los grupos subversivos colombianos e internacionales. folivares@eluniversal.com

Imagen: cartel que describe el hecho como masacre.
A continuación un micro hecho por el canal oficialista (Venezolana de Televisión, en tiempos del gobierno de Chávez, creo que es de este año).

Noticia de marzo de 2008 por Globovisión (canal de noticias no oficialista de Venezuela) sobre la reapertura del caso de los hecho ocurridos en Yumare en 1986, y luego un "Especial para RUEDALO.ORG. Miami, Florida".

martes, octubre 20, 2009

El problema del comunismo es el comunismo (II)

Autor: Carlos Balladares Castillo

Es una verdad histórica (humana, para ser más amplios) que las intenciones o proyectos de reformas sociales POR LO GENERAL no generan lo que en un inicio se planificó (o soñó). Es por ello, que son muchos los que siguen esperanzados que las hermosas construcciones de la mente, pueden algún día hacerse realidad, por más que la terrible experimentación histórica nos diga lo contrario. Este es el ejemplo del comunismo. Todos los gobiernos que se propusieron llegar o construir el comunismo han fracasado en darle un mejor nivel de vida a su población; y en vez de lo que el comunismo plantea como su fin, lo que se desarrolló fue el infierno en la tierra. Es así como surge la pregunta: ¿Se puede separar el comunismo como ideal del comunismo como realidad?.

Si el comunismo plantea una meta de justicia, igualdad y bienestar; al usar como medio el luchar por la desaparición de las clases sociales, la pobreza e incrementar las libertades; la realidad es que nunca lo ha logrado. Se puede decir que la Rusia, China (y en cierta forma otros países) se industrializaron y/o se hicieron potencias mundiales por medio de la revolución marxista-leninista, pero no que lograron menores desigualdades, menor pobreza, al mismo tiempo que mayores libertades. ¿Esto nos llevaría a la conclusión que nunca ha existido el comunismo?.

Si examinamos lo relativo a los nombres de los partidos que propusieron realizar el comunismo es obvio que se nombraron “comunistas”, y sus regímenes se conocieron como comunistas; parece una perogrullada pero es así. Fue inevitable que la costumbre de las personas al hablar de lo que estaban construyendo los comunistas, no podría llevar otro nombre que comunismo; aunque Marx señalara que el comunismo sería la etapa final (ausencia de Estado y clases sociales, lo cual traería la felicidad de los humanos). Según Marx sería realmente el socialismo, como vía intermedia entre capitalismo y comunismo. A pesar de esta aclaratoria, es imposible cambiarles el nombre… se hizo costumbre. Es por ello que algunos optaron en la post segunda guerra mundial por la vía intermedia de llamarlos “socialismo real” (el que realmente existe) o “democracias populares” (frente a las burguesas capitalistas). Por otro lado, los más románticos negaron que estos sistemas fueran ni siquiera socialismo, aunque llevaban a cabo las mismas políticas que había recomendado Marx en el Manifiesto: dictadura del “proletariado”, estatización de toda propiedad, planificación de la economía.

Si el comunismo es la meta, el sueño, la inspiración, la razón de todos sus pensamientos… y sus teóricos han aclarado que se realizará acá en la tierra, y nos guste o no, generan otras consecuencias cuando se aplican sus teorías; no por ello creemos que deban llevar otro nombre. Comunistas son, con comunismo sueñan, y comunismo es lo que construyen en contra de la sociedad que fue inspirada en la Revolución Francesa de 1789 (si, 1789, no se equivoquen, no hablamos de 1792).

El problema no es problemas de la intencionalidad, de desviación del camino, de pecado original o naturaleza humana malvada o egoísta, o permanencia del hombre viejo (en contra del “hombre nuevo”). El problema real es el de todo utopismo, de toda sociedad cerrada, y de igualdad más allá de la igualdad posible y deseable. El problema es el comunismo cuando vivimos en una sociedad de individuos; y dije sociedad; más no masa, colectivo, o muchedumbre, o mayorías. El problema y meta de la humanidad es la persona, ahora: usted que lee, yo que escribo.

lunes, octubre 19, 2009

El problema del comunismo es el comunismo (I)

Les transcribimos el artículo de Emeterio Gómez, publicado ayer domingo en El Universal, que se refiere en parte al tema tratado por nosotros.

Al pan, vino y al vino, pan
Nada sustituirá al Capitalismo, porque el Comunismo es una absoluta loquetera

Hay una especie de Estrategia Nacional Férrea (ENF) para no llamar al Comunismo por su nombre. Hace años, en su primera fase, esa estrategia consistía en negar que Chávez nos estuviese llevando en esa dirección. ¿Cómo se te ocurre, nos decían? ¿Quién puede pretender "eso" después de la caída del Muro de Berlín? Hoy ya todo el mundo ha entendido que pa' allá vamos. Y hasta el bueno de Oscar Arias lo ha intuido: después de alcahuetear el retornar de Zelaya, se niega a que Chávez le monte las "Bases para la Paz" en Costa Rica.

Pero, a diferencia de su primera fase, ahora la estrategia es ¡¡no mencionar la palabra Comunismo!! Los más audaces hablan de "Modelo anacrónico de Sociedad", "un enfoque que fracasó dondequiera que se ensayó", "atentado contra la propiedad privada", "ideologización de la educación", cualquier cosa con tal de no decir "¡Co-mu-nis-mo!".

En estos días, con las famosas "medidas económicas", los tres ferraris de Giordani y el cuento chino de la Derecha Endógena, se ha reforzado la convicción de que no debemos mencionar el susodicho vocablo: una periodista entrevista a un analista económico y le lee una de las tantas barbaridades que está haciendo el Gobierno para destruir a la Empresa Privada y a nuestro incipiente Capitalismo. Luego le pregunta: ¿Cree usted que así se construye un país? Y el analista se lanza a demostrar que no, ¡¡que así no se puede construir un país!! Pero a ninguno de los dos se le ocurrió decir que el objetivo de este Gobierno no es construir un país, sino destruirlo. Hay que acabar con el Mercado, causante de todos los males que confronta la Humanidad. Y mucho menos se les ocurrió aclararles a los oyentes que no habrá nada que sustituya al Capitalismo, ¡¡porque el Comunismo es una absoluta loquetera!!

Otra periodista entrevista a un famoso economista: ¿Cuál cree usted que va a ser la Política Económica que anunciará Giordani? Y el colega -asumiendo que ésta pueda existir- se lanza a desmenuzarla, pero eso sí, con espíritu crítico. ¡¡Hay que desarrollar el espíritu crítico!! Cada una de las medidas que él creía que el Gobierno iba a plantear, fueron pulverizadas. Pero ni a él ni a ella se les ocurrió preguntarse si puede tener Política Económica un Gobierno que está destruyendo hasta sus raíces más profundas un aparato productivo. Y que Giordani no anunciaría ninguna medida simplemente porque es imposible que quien quiere imponer un nuevo Modelo de Sociedad, por inviable que éste sea -es decir, quien debe destruir primero el que existe- pueda tener ninguna política destinada a "reactivar la economía".

Dos empresarios, uno chavista y uno verdadero, discuten en la radio. El chavista pregunta con inmenso aplomo: "¿A quién se le puede ocurrir, por amor de Dios, que este Gobierno esté contra el sector privado?" (¿Será que les dan cursos de aplomo? Porque sólo así puede entenderse que digan tantas sandeces con tanta firmeza). Pero el empresario no-chavista, le responde con puros ejemplos concretos: el Hilton Margarita, Hato Piñero, Gómez Sigala, Ávila Mágica, etc. Ni la más mínima alusión a un concepto, esto es, a la inmensa fuerza abstracta de los conceptos. Puros ejemplos. ¡¡Cero Comunismo!! Incluso, discutiendo la Nueva Ley del Trabajo, "el nuestro" llegó a decir: "fíjate que no apelo a argumentos ideológicos, me mantengo en el plano de lo práctico-operativo". Como si lo practico-operativo pudiese competir con lo ideológico.

Se nos acabó el espacio y no pudimos referirnos al más importante de nuestros sectores que se niegan a pronunciar la palabra Comunismo: los Políticos.

Posdata: Véanos por www.coolchanneltv.com a Enrique Guillén y a mí. gomezemeterio@gmail.com

martes, junio 30, 2009

El problema de Honduras es el problema de nuestro continente, que es el problema venezolano

El buen amigo, colega e historiador: Daniel Terán (no dejen de visitar su excelente blog aquí) nos ha recomendado este artículo de Joaquín Villalobos, ex guerrillero salvadoreño, es consultor para la resolución de conflictos internacionales. El autor, de tendencia claramente de centroizquierda, pero que hace un análisis con el cual podemos comulgar perfectamente. En especial, con las causas del conflicto que vivimos en Iberoamérica: problemas sociales sin resolver aprovechados por un "dictador petrolero como Chávez", y a la que agregaríamos: estatismo como solución que genera agravamiento a su vez de los problemas.
Centroamérica es la región más frágil de Latinoamérica; en ella conviven Guatemala, que fue la dictadura más sanguinaria, El Salvador, el país más violento, dos de los tres más pobres, Honduras y Nicaragua, y, paradójicamente, la más estable de las democracias, Costa Rica. En los 80, Centroamérica sufrió el más sangriento conflicto del continente desde la Revolución Mexicana. Casi medio millón de muertos y varios millones de desplazados en una guerra que duró más de una década. Durante esa guerra se enfrentaron 300.000 hombres entre regulares e irregulares en El Salvador, Guatemala y Nicaragua. En aquellos años Estados Unidos toleró un genocidio en Guatemala, ocupó militarmente Honduras, gobernó El Salvador, hizo la guerra a Nicaragua y terminó invadiendo Panamá con sus tropas en 1989.

En Honduras se ha roto la cuerda de un conflicto geopolítico que crece en toda Latinoamérica
Centroamérica fue conocida siempre como tierra de fraudes, cuartelazos, caudillos, dictadores militares, oligarquías voraces, magnicidios y guerrillas. La pacificación de los 90 abrió la esperanza de una institucionalidad democrática duradera, pero el fraude electoral de Nicaragua el año pasado y el reciente golpe en Honduras hacen pensar que las repúblicas bananeras están de vuelta.
Estados muy débiles están recibiendo la embestida simultánea de narco-dólares criminales procedentes de EE UU y de petrodólares ideológicos procedentes de Venezuela. Los primeros compran voluntades para obtener complicidades con el narcotráfico y los segundos compran alineamientos políticos que están rompiendo la unidad de los países: y ambos destruyen a las instituciones. Luego del fraude electoral el Gobierno del presidente Ortega en Nicaragua luce cada vez más como una resurrección del dictador Somoza. Recientemente en Guatemala una víctima acusó al presidente Colom de su asesinato mediante un vídeo grabado previamente. El hecho luce como una perversa conspiración del narcotráfico para derrocar a un Gobierno extremadamente débil.
En El Salvador el primer Gobierno de izquierda de su historia apunta a ser igualmente débil como resultado del conflicto entre un presidente que quiere mantenerse en un centroizquierda, como Lula, mientras su partido, el FMLN, hará todo lo posible por alinearse con Chávez. Pero lo más explosivo ha ocurrido en Honduras, allí la influencia de Venezuela logró polarizar a un sistema de partidos de más de un siglo de existencia, dividiendo como nunca a los hondureños. El resultado ha sido el derrocamiento del presidente Zelaya mediante una acción ejecutada por las Fuerzas Armadas con la aprobación unánime del Congreso, de la Corte Suprema de Justicia y de todos los partidos políticos, incluido el del propio presidente.
En Honduras se ha roto la cuerda de un conflicto geopolítico que viene creciendo en toda Latinoamérica, cuando Chávez se mete lo mismo en Colombia, que en Perú, Argentina o Bolivia. Honduras, una sociedad conservadora, de cultura política provinciana y primaria, de larga tradición golpista y con una izquierda también conservadora y pacifista, fue sometida a los debates del modelo bolivariano de reforma constitucional, reelección y socialismo del siglo XXI. El miedo es el motor de todos los conflictos y Honduras no es la excepción. El miedo que generó el acercamiento del derrocado presidente Zelaya al coronel Chávez condujo a que la clase política hondureña hiciera lo que sabe hacer en esos casos. Enjuiciar al presidente era demasiado sofisticado para Honduras. Ahora el problema se ha vuelto mucho más grave, ya que ningún presidente latinoamericano quiere llegar en pijama a otro país.
Sin duda hay que rechazar el golpe, pero la comunidad internacional debe tener en cuenta que las políticas autoritarias en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela se han convertido en una seria provocación para las fuerzas conservadoras y centristas de toda la región. Las expropiaciones de empresas, los cierres de medios de comunicación, la intimidación callejera, las arbitrariedades judiciales, las reelecciones perpetuas y los fraudes son como golpes de Estado graduales. La polarización ideológica chavista está debilitando sociedades amenazadas por miles de pandilleros y poderosos carteles. Centroamérica puede convertirse en un bastión del crimen organizado que dé refugio a mafiosos y terroristas en medio de un caos y una inseguridad endémica que genere millones de emigrantes.
La comunidad internacional es determinante para salvar a la región, pero el problema es más complicado de lo que parece. No es sólo de instituciones violentadas, sino de provocaciones, miedos y reacciones ya desatadas. La región necesita un plan de despolarización ideológica y otro de defensa integrada de su seguridad. En Centroamérica ya hubo guerras y revoluciones y la desmilitarización acelerada de Guatemala entregó ese país al narcotráfico. En el fondo está la viabilidad de pequeños Estados con economías de juguete manejados como fincas por sus caudillos. Centroamérica hubiese sido mejor como una sola república, pero británicos y estadounidenses se empeñaron hace dos siglos en dejarlas como repúblicas bananeras para poder controlar el Estrecho. Ahora, estos Estados son tan débiles que no pueden defenderse por sí mismos e igual los puede comprar un narcotraficante como el Chapo Guzmán o un dictador petrolero como Chávez.

domingo, junio 28, 2009

Honduras: ¿conflicto de poderes o golpe de Estado?

¿Qué pueden hacer los poderes legislativo y judicial si el poder ejecutivo viola la Constitución Nacional?
¿Qué pueden hacer los poderes legislativo y judicial si el poder ejecutivo intenta imponer un proyecto personalista con clara intervención extranjera?

¿Una intervención militar si es golpe pero una violación de la Constitución no? ¿Acaso no son dos formas de golpe de Estado?
A mí modo de entender esos dilemas se desarrollan es lo que está pasando en Honduras. Además, existe un proyecto personalista (Zelaya) y uno internacional (Chávez y una parte de la izquierda mundial: la más radical) que propone esta violación de la Constitución que generó la crisis, y que lamentablemente lleva a un extraño pretorianismo que todavía no está claro si posee apoyo de los poderes.

Desde acá deseamos que la democracia (que es respeto a la Constitución conjuntamente con el respeto a la soberanía popular) hondureña no sea debilitada.
Estas son las consecuencias de nuestra debilidad institucional (la de Iberoamérica) y de un proyecto que busca aprovecharse de dicha debilidad para destruirla e imponerse.
Imágenes: toma militar del canal oficialista, periódico "La Tribuna".

martes, junio 23, 2009

¿Qué es el socialismo? Un docente le explica a sus alumnos...

Un "copypaste" que no tiene desperdicio, no tengo la fuente por ahora.

Un reconocido profesor de economía de la Universidad norteamericana Texas Tech alegó que él nunca había reprobado a uno de sus estudiantes pero que, en una ocasión, tuvo que raspar la clase entera.
Cuenta que esa clase le insistió que el socialismo sí funcionaba, que en éste sistema no existían ni pobres ni ricos, sino una total igualdad. El profesor les propuso a sus alumnos hacer un experimento en clase sobre el socialismo.Todas las notas iban a ser promediadas y a todos los estudiantes se les asignaría la misma nota de forma que nadie sería reprobado y nadie sacaría una A.
Después del primer examen, las notas fueron promediadas y todos los estudiantes sacaron B. Los estudiantes que se habían preparado muy bien estaban molestos y los estudiantes que estudiaron poco estaban contentos.
Pero, cuando presentaron el segundo examen, los estudiantes que estudiaron poco estudiaron aún menos, y los estudiantes que habían estudiado duro decidieron no trabajar tan duro ya que no iban a lograr obtener una A; y, así, también estudiaron menos. íEl promedio del segundo examen fue D! Nadie estuvo contento. Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen, toda la clase sacó F: raspados todos!
Las notas nunca mejoraron. Los estudiantes empezaron a pelear entre sí, culpándose los unos a los otros por las malas notas hasta llegar a insultos y resentimientos, ya que ninguno estaba dispuesto a estudiar para que se beneficiara otro que no lo hacía.
Para el asombro de toda la clase, ¡todos perdieron el año! Y el profesor les preguntó si ahora entendían la razón del gran fracaso del socialismo. Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano está dispuesto a sacrificarse trabajando muy duro cuando la recompensa es muy atractiva y justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo, nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia. Finalmente, el fracaso será general.

lunes, junio 01, 2009

Yo también quiero que Cuba sea democrática, tal como la soñó Martí (me uno a la campaña)


Libertad de salida y entrada de sus ciudadanos a su propio país,

fin de la marginalización política y de los presos de pensamiento.

Además, libre acceso a la red y a los medios de comunicación plurales.


¡Quiero la Cuba que soñó Martí y no la que destruyó el tirano!


Imagen: estatua de Martí en Caracas (Chacaito), foto de Gorgal.

domingo, mayo 31, 2009

¿La Cuba de Fidel es una alternativa para la humanidad?

El socialismo totalitario siembre y cultiva la pobreza. Allí está Cuba: cincuenta años de revolución y todavía importan casi 80% de lo que comen y, para colmo, viven de la caridad internacional, gobernados por una suerte de monarquía hereditaria. A esta tragedia algunos la llaman la creación del "hombre nuevo". ¿Cinismo o estupidez?.
Rafael Arráiz Lucca (historiador, poeta, y promotor de una ciudad más humana; en "Polonia, Solidaridad: 1989" en El Nacional, 1-15, 31-05-09)
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