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miércoles, agosto 10, 2022

Stalingrado: ¿la batalla decisiva? (I) (primera visita de Winston Chuchill a la Unión Soviética en 1942)

Stalingrado: ¿la batalla decisiva? (I)

Publicado en El Nacional el 10 de agosto de 2022 y al día siguiente en Opinión y Noticias.

Los primeros días de agosto de 1942, el maestro y médico pediatra Janus Korczak (Henryk Goldszmidt era su nombre original), quien había establecido un centro para el cuidado y educación de aproximadamente 200 niños en el gueto de Varsovia, se dirigía con ellos a la plaza “Umschlagplatz”. El 22 de julio se había iniciado el proceso de desalojo de los guetos polacos, y desde esta plaza – en el caso del gueto de la capital – partían los transportes a los campos de exterminio. Muchos le ofrecieron ayudarlo a escapar, e incluso se dice que las autoridades nazis habrían facilitado su exilio debido a su prestigio; pero él rechazó todas las propuestas de abandonar a sus queridos niños, porque el principio de su vida siempre había sido el cuidado de la infancia. A los trece días de ese hecho el 6° Ejército alemán llega al Volga a las puertas de Stalingrado iniciándose la batalla más importante de la Segunda Guerra Mundial (SGM).

No queríamos dejar pasar la fecha para hablar del pedagogo Korczac, al cual dedicaremos en un artículo sobre su diario pero en nuestra columna mensual del Wall Street International Magazine. Al seguir el análisis de la SGM a medida que se cumple el 80 aniversario, los hechos se van sucediendo de manera simultánea y se hace complicado relatarlos en una columna semanal. No basta con identificar los más importantes para la historiografía y la cinematografía, y un buen ejemplo es el mes de agosto de 1942. El Holocausto, la campaña de Guadalcanal y el resto de los combates en el continente Asiático; el estancamiento del Frente del Desierto en torno al Alamein; por no hablar de la campaña de bombardeo sobre Europa (al cual le dedicaremos el artículo de la próxima semana) y la Batalla del Atlántico. Pero en lo que respecta al ámbito de lo estratégico militar lo más importante es la Ofensiva de verano alemana en el Cáucaso y el río Don; y en relación a ella está la primer encuentro entre sir Winston Churchill y Josef Stalin.

La esperanza que el Nuevo Orden Nazi (con sus consecuencias genocidas) finalice, está en la victoria de los Aliados. Por esta razón Churchill viaja a Moscú, después de haber estado en el Cairo realizando un cambio de las máximas autoridades (del mismo hablaremos la última semana del mes porque el Primer Ministro volverá a Egipto el 17 de agosto), en los que destaca la elección del mayor general Willian “Strafer” Gott (7° División Blindada) como comandante del Octavo Ejército británico, pero a los pocos días su avión fue derribado por un Bf 109 y falleció, de modo que su cargo fue asignado al teniente general Bernard “Monty” Montgomery.

El 10 de agosto Churchill sale rumbo a la Unión Soviética (URSS) en el famoso “Commando” (AL504, un B24 Liberator II adaptado para largos viajes y trasladar al Primer Ministro y su personal, pilotado por el voluntario estadounidense de la RAF: William Vanderkloot) y al relatarnos el viajes dice:

Nos mantuvimos alejados de Stalingrado y la zona de la batalla, lo que nos acercó al delta del Volga (…). Reflexioné sobre la misión que me conducía a este siniestro estado bolchevique al que, cuando nació, intenté estrangular con todas mis fuerzas y que, hasta que apareció Hitler, me parecía el enemigo mortal de la libertad y la civilización. ¿Qué tenía que decirle en ese momento? (…) El general Wavell lo resumió en un poema cuyas últimas líneas eran: ‘No habrá un segundo frente en 1942’ (Winston Churchill, “Capítulo XV. Moscú. La primera entrevista” del “Libro III. La Gran Alianza”, en 1948-56, La Segunda Guerra Mundial).

Al llegar, el máximo líder británico se sorprende porque “estaba todo preparado con totalitaria fastuosidad”. Conoce personalmente a Stalin, del que dice ser “el gran jefe revolucionario y profundo estadista y militar ruso con el que mantendría, durante los tres años siguientes, una relación estrecha, rigurosa pero siempre emocionante, y a veces incluso amistosa”. Le trasmite la “mala noticia” y Stalin no estuvo de acuerdo con dejar para 1943 la invasión al norte de Europa. Mucho menos le convenció el comparar el Tercer Reich con un cocodrilo al cual debía atacarse por el blando vientre (el sur, Italia o Grecia) y no sus fauces y garras (Francia), ni el argumento logístico relativo a la llegada de todo el material y divisiones de Estados Unidos (EEUU) a finales de 1942 y que el clima impedía el desembarco. Lo cierto es que la “inquieta” respuesta de Stalin fue la mejor explicación de lo que vendría con la Batalla de Stalingrado (23 de agosto de 1942 al 03 de febrero de 1943):

Dijo que él veía la guerra desde otro punto de vista. Un hombre que no estaba dispuesto a correr riesgos no podía ganar una guerra. ¿Por qué le teníamos tanto miedo a los alemanes? No lo comprendía. Su experiencia demostraba que las tropas tenían que mancharse de sangre en la batalla, que si uno no dejaba que sus soldados se ensangrentaran no tenía idea de lo que valían (Winston Churchill, ibídem).

El “punto de vista” de Stalin es similar al de Adolf Hitler, ambos son regímenes totalitarios y lo importante son el colectivo (nación, clase o raza) y no la dignidad de cada persona. Su máxima expresión se vivirá en Stalingrado.  Desde mayo; comenzamos a dedicarle un artículo por mes a esta batalla, lo cual seguiremos haciendo – Dios mediante – hasta febrero del 2023. Al principio explicamos sus antecedentes, y ante la imposibilidad de publicar en julio, adelantamos la explicación de las importantes decisiones que tomaron Hitler y Stalin (¡perfecto ejemplo de lo que hablamos!). El primero con la Directiva N° 45 del 23 de julio,  que establece la captura de Stalingrado como principal objetivo después de la toma del Cáucaso. Y el segundo con la Orden N° 227 del 28 de julio, conocida por su frase “¡Ni un paso atrás!”, subrayada en rojo en el texto original. La última dice que “¡La única causa para abandonar las posiciones solo puede ser la muerte!", a menos que el mando supremo recomiende alguna retirada. Se creaban “batallones penales” (a los “cobardes” se les enviaba a los lugares y misiones más peligrosas) y “destacamentos de bloqueo” (encargados de disparar a los soldados que retrocedan), cuya acción se ve en las primeras escenas de la mejor película sobre la batalla: Enemy at the gates (Jean Jacques Annaud, 2001).

Las películas y documentales son abundantes sobre la batalla. Al buscar en Internet Movie Data Base (IMDB) superan los 200 títulos, pero la tendencia de la mayoría es a resaltar la lucha en la ciudad y en el período invernal (hablaremos de ellos en su momento). La historiografía también es numerosísima, y entre ellas la obra del coronel (retirado) e historiador estadounidense David M. Glantz (ganador del premio Pritzker sobre historia militar en el 2020) establece que en Occidente el estudio de la campaña careció hasta el año 2000 (desde 1990 se inicia la llamada “Revolución de los archivos” cuando al desaparecer la URSS se permite el acceso) de un conjunto de fuentes primarias del 6° Ejército de la Wehrmacht debido a que las mismas estuvieron retenidas. A su vez la visión soviética censuró las fuentes contrarias al relato oficial (Stalin y el Ejército Rojo no cometieron errores). Su gran obra The Stalingrad Trilogy (2009-2014) intenta llenar este vacío y demuestra cómo las fuerzas del Tercer Reich llegan debilitadas a la ciudad del Volga. El 14 de septiembre próximo continuaremos esta serie que busca identificar su papel en la SGM y cómo es recordada.


Imagen de la película de A. Wajda sobre Korczac. 



jueves, julio 21, 2022

Primera carta a Helene Berr sobre sus Diarios: 1942-44

“Las catástrofes siempre ocurren en días soleados”

Primera carta a Helene Berr sobre sus Diarios: 1942-44

20 de julio de 2022

Querida Helene:

¿Cuántos diarios íntimos sobre la Segunda Guerra Mundial (SGM) siguen esperando por darse a conocer? ¿cuántas joyas de la literatura autobiográfica se perdieron para siempre en un incendio, en la basura, en la tragedia de esos años o simplemente en algún descuido posterior a 1945? Lo mejor es no pensarlo y hacer como tú nos enseñas en el vuestro: admirar el momento. Si algo maravilloso tienen tus escritos es esa permanente actitud de descubrir la belleza que te rodea. De esa forma escribes en la primera entrada (7 de abril de 1942; de acá en adelante solo señalaremos: día y mes, porque esta primera carta solo se refiere a ese año), al relatar la gran emoción que sentiste cuando recogiste el libro que te dejó Paul Valery y tenía una dedicatoria con un poema: “El júbilo me ha inundado, una alegría que confirmaba mi confianza, que armonizaba con el sol alegre y el cielo azul completamente límpido por encima de las nubes algodonosas”. Los textos de Ana Frank fueron conocidos a solo dos años de terminada la guerra, pero tú que has sido llamada la “Ana Frank de Francia” tuviste que esperar 60 años.

El ser humano tiende a la tristeza ¡y ni se diga en momentos de crisis o dificultades como una guerra! Hay que cultivar la voluntad y usar nuestra razón y sentidos para animarnos, y esto se logra desarrollando la educación (espíritu o percepción) estética. Tienes 21 años al iniciar el Diario y lo haces perfectamente. “Pensemos en otra cosa. En la belleza irreal de este día de verano en Aubergenville. El día ha transcurrido de manera perfecta, desde la salida del sol, lleno de frescor y promesa, luminoso, hasta la tarde tan suave y serena, tan tierna, que me ha bañado hace un rato” (11 de abril). Tus estudios universitarios de literatura en La Sorbona son alegres; porque el solo hecho de llamar a las personas por los autores que les gustan y no dejar de escribir sobre lo que lees, demuestran la gran pasión que sientes por los libros ¡por el arte!  La vida aburguesada de tardes de meriendas escuchando discos o tocando música, y el coqueteo con algunos compañeros de la universidad; se percibe tan lejano a la barbarie de la guerra.

No he encontrado en tus escritos muchas referencias a la naturaleza de los diarios, salvo el 15 de abril cuando lo justificas: “Escribo aquí porque no sé con quién hablar” y el 4 de mayo cuando dices: “¿Un día destruiré estas páginas (…)?” La realidad, considero, es que nunca encontraremos a esa “alma gemela” que pueda escuchar atentamente todo lo que queremos decir y comprendernos. Y no lo haremos porque no existe, porque el diario es un diálogo con nuestra conciencia; y el otro es eso: el diferente. Solo podemos compartir y complementarnos, y tú lo lograste con tu familia, tu padre que tan cariñosamente describes, tus amigos y Jean Morawiecki (J.M.). Pero el diario también es un testimonio, y de esta forma una fuente primaria para los que anhelamos comprender una época. Y finalmente es una prueba de nuestra humanidad, del ser personas y por tanto únicos e irrepetibles siempre en diálogo con nosotros mismos y con los demás. Con una dignidad que los nazis y sus colaboradores (el gobierno del mariscal PhilIppe Petain) intentaron destruir y arrebatar; pero no pudieron. Y de esa manera tú y yo dialogamos en el tiempo. 

El colaboracionismo francés no era solo del Estado, sino también de los que no veían el mal de la ocupación o el Tercer Reich, ¡y el terrible derrotismo en el que muchos se encerraron en sus mundillos privados!  Me gustó tanto cuando al discutir con “Sparkenbroke” sobre el resultado de la guerra, tú le haces una pregunta retórica ante su confianza en que Adolf Hitler obtenga la victoria: “¿Qué será de nosotros si ganan los alemanes?”, y este te responde con un “¡Bah! No cambiará nada. Siempre existirán el solo y el agua…” Y de manera contundente dijiste la gran verdad del totalitarismo nazi: “¡Pero no a todo el mundo le dejan disfrutar del sol y del agua!”

Toda la belleza y la alegría tendrá que el terrible contraste de las medidas contra los judíos a partir de junio de 1942. A diferencia del Este de Europa en el que se establecieron tempranamente todas las prohibiciones, llevar la estrella de David, el encierro en los guetos, el asesinato por cualquier cosa y los campos; en Francia los hebreos solo fueron censados a los cuatro meses de la ocupación y se le prohibieron ciertos empleos (Estado, docencia, prensa, radio y cine), salvo el caso de los extranjeros. La vida de la familia del vicepresidente de la Sociedad Kuhlmann (industria química): Raymond Berr, tu padre; no se vio afectada, hasta que el primero de junio deben llevar la “estrella amarilla” a la que te opones pero después lo reconsideras y te das cuenta que “no llevarla es una cobardía con respecto a quienes la llevan” (4 de junio). “El frescor, la belleza, la juventud de la vida, encarnada por esta mañana límpida; la barbarie y el mal, representada por esta estrella amarilla” (8 de junio).

En la descripción de la actitud de la gente hay más personas solidarias que ofensivas, pero igual las autoridades te obligan a ir en el último vagón del Metro y “era como si llevara en la frente una marca al rojo vivo” (9 de junio). Y lo peor ocurrirá días después cuando envíen a tu padre al campo de Drancy por unas semanas debido a que la llevaba “mal cosida”. “Yo no entendía muy bien toda aquella belleza de París una mañana radiante de junio. Siempre hace bueno las catástrofes” (24 de junio). Y después vendrá la redada del Velódromo de Invierno (16 y 17 de julio) de la que son avisados, pero que no les toca por varias condiciones que lo protegen: franceses desde hace doscientos años, padre combatiente en la Gran Guerra y lo que finalmente terminará salvándolo temporalmente: su nivel social. Todo eso te transformará y te dedicas a ayudar a la comunidad judía, donde verás el sufrimiento de tantas familias separadas y cuidar a los niños cuyos padres son deportados. El 22 de septiembre liberan a tu padre (al parecer gracias a un chantaje con la empresa) y a finales de noviembre tu novio se unirá a la Resistencia huyendo de Francia, y dejas de escribir hasta agosto y octubre de 1943.

Al final, tu experiencia es la de la Francia que se solidarizó con los perseguidos y nunca fue derrotada. “Las amistades que se han forjado aquí, este año, tienen la impronta de una sinceridad, una profundidad y una especie de honda ternura que nadie podrá conocer nunca. Es un pacto secreto, sellado en la lucha y las penalidades” (19 de julio). El mes que viene debo escribir a otra joven (de 27 años) pero esta vez de Holanda: Etty Hillesum, la cual decide ir a un campo para ayudar.

miércoles, julio 20, 2022

1942 encierra el siglo XX, el siglo del genocidio (la creación de los campos de exterminio)

1942 es el siglo XX, el siglo del genocidio 

Carlos Balladares Castillo

Publicado 20 de julio de 2022


Una lata de Zyklon B, el gas con que se mataba a los judíos en Auschwitz y otros campos; ella sola simboliza la Alemania de Adolf Hitler (Raul Hilberg, 1994, Política de la memoria).

El año de 1942 representa en la historia de la Shoá el momento en que se estableció su principio esencial: el exterminio sistemático, masivo e industrial de las personas consideradas inferiores por el régimen nazi, entre las cuales los judíos tenían el primer lugar. Desde el asesinato de Abel por su hermano Caín, tal como establece la tradición judeocristiana, tristemente son muchas las masacres que se han dado; pero ninguna había cumplido con estas condiciones de planificación científica que hacían del homicidio un procedimiento administrativo. La culpa se diluía en el proceso:

En la mayoría de los casos, un participante recibía su cometido y lo atribuía a su puesto y a sus obligaciones. Lo que hacía era impersonal. Le habían autorizado o dado instrucciones para llevar a cabo esa misión. (…) Nunca se consideraba así mismo culpable. No obstante, sabía que el proceso de destrucción era deliberado y que, una vez inmerso en esa vorágine, sus actos serían indelebles Raul Hilberg, 1992/2022, Ejecutores, víctimas y testigos).

No era ya el “holocausto de las balas” del año anterior con la Invasión de la Unión Soviética por el Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial (SGM), que fue perpetrado de manera salvaje y caótica por los “Einsatzgruppen” (grupos operativos pero que se ha comprendido como grupos de exterminio) de la SS; ni la concentración de los hebreos en guetos (iniciado en el Este desde 1939) que permitían su control, lenta muerte por hambre y enfermedades, junto a la explotación laboral para el esfuerzo de guerra. Las anteriores acciones generaron tal cantidad de muertos que se establecieron en los campos de concentración hornos crematorios. Y desde el otoño de 1941 se probaron las cámaras y/o vehículos con el gas que estos emiten o usando el gas cianhídrico marca Zyklon B. El 7 de diciembre se abre Chelmno que es el primer campo exclusivamente dedicado al asesinato por el primer método.

En 1942, después del anterior proceso de ensayo y error desde 1939 hasta 1941, tal como explica el historiador Laurence Rees; se decidió en la Conferencia de Wansee (a la misma dedicamos un artículo en su fecha aniversario: el 20 de enero) el mecanismo (gaseados con el Zyklon B) y la coordinación entre los diversos entes del Estado alemán para exterminar a todos los judíos de la Europa controlada por los nazis. Desde ese momento su segregación se intensifica aceleradamente en los países ocupados del Oeste, tal como explicamos la semana pasada con el caso de Francia. Se comienzan a trasladar a campos de concentración intermedios, para ir poco a poco llevándolos a los recintos en los que se van instalando las cámaras de gases; y que ahora enumeramos en orden cronológico en el momento que se transforman en industrias de la muerte:

I. Chelmno (aunque era usado el escape de los automóviles),  en diciembre de 1941. Se eligió este lugar porque quedaba a 70 kilómetros de Lodz, ciudad que tenía un gran gueto y el cual comenzó a desalojarse. El SS Adolf Eichman explicó la forma en que los gaseaba en su juicio (desde 1960 a 1961) en Israel al ser capturado por el Mossad. Para ese primer año de 1942 asesinaron a más de 100 mil personas.

II. Auschwitz fue creado en 1940 para prisioneros polacos y soviéticos (desde 1941), y gradualmente fue creciendo hasta ser tres campos principales y 39 subalternos. De esa forma fue el más grande de todos. En 1942 se terminó el segundo que era Birkenau y donde estaban las cuatro cámaras de gases (construidas como duchas y en las que entraban 2500 personas) con sus respectivos crematorios. Se comenzó a gasear con Zyklon B desde enero y en primavera a gran escala. El tercer campo era el de trabajo con la industria IG Farben (Laurence Rees, 2005, Auschwitz. Los nazis y la ‘Solución Final’).

III. Belzec comienza a operar en marzo de 1942 con cámaras donde se conectan mangueras que vienen directamente del tubo de escape de los vehículos, luego se adaptarán al Zyklon B. Se establece en este lugar por estar próximo a Lublin con otro poblado gueto, que de inmediato comienza a ser vaciado. En diciembre será desmantelado después de haber gaseado a 600 mil seres humanos.

IV. Sorbibor se creó en marzo de 1942 cerca de la antigua frontera ruso-polaca pero se cerraría en julio. En el mis se asesinaron a más de 200 mil judíos que venían principalmente de la Unión Soviética.

V. Majdanek se construye entre abril y julio de 1941 cerca de Lublin y es para usar prisioneros polacos y rusos como mano de obra esclava en la industria de guerra. En abril de 1942 se le terminan de adaptar las cámaras y comienzan a llegar los deportados hebreos.

VI. Treblinka se abre en julio de 1942 al este de Varsovia y de inmediato los pobladores gueto de la capital de Polonia son enviados al mismo.

En la serie que venimos desarrollando sobre el 80 aniversario de la SGM, siempre dedicamos uno o dos artículos cada año a un conjunto de temas que van más allá de una batalla o un momento específico. Uno de estos es el “Nuevo Orden” que estableció el nazismo, primero en Alemania y después en la Europa que ocuparon. Los comenzamos en noviembre del 2020, y poco a poco le hemos dado mayor importancia a la explicación del Holocausto porque es el hecho central que explica todo el régimen. Pero nos falta una revisión de aspectos como todo el sistema represivo-policial-propaganda, los prisioneros de guerra y el trabajo esclavo, entre otros.

El año de 1942 no se reduce a la historia de la Shoá, sino que representa la terrible paradoja de la civilización occidental: es ruptura pero también punto de llegada, tal cómo afirma el historiador Enzo Traverso (2002, La violencia nazi: una genealogía europea). En palabras de nuestro querido maestro-profesor de filosofía de la Universidad Central de Venezuela José Rafael Herrera: “La barbarie ha devenido hija de la civilización, en tanto que ésta última ha devenido razón instrumental”. Nos queda pendiente el tema sobre el conocimiento del exterminio por parte del mundo, esperamos en diciembre dedicarle algunos párrafos. La semana que viene trataremos un tema que nunca examinamos hasta ahora: el entrenamiento de los oficiales y soldados, pero solo lo haremos en el caso de los Estados Unidos por su entrada reciente en la SGM y la importancia que desempañará en el destino de la misma.

miércoles, julio 13, 2022

La mayor deshonra de Francia (la redada del velódromo de invierno: "Rafle du Vél' d’Hiv'")


La mayor deshonra de Francia

Publicado el 13 de julio de 2022

En la vida de una nación,

existen momentos que hieren la memoria,

y la idea que uno tiene de su país.

                                                                                 (Presidente Jacques Chirac, 16-VIII-1995).

En una mañana del verano parisino, dos hermanos (una niña de diez y un niño de cuatro años) juegan bajo las sábanas, cuando son interrumpidos por el violento golpeteo a su puerta. Es la policía parisina que tiene órdenes de llevar a la familia entera a campos de concentración, así ocurre con todos los 13 mil judíos de la capital de Francia (y gradualmente los 330 mil de todo el país) entre el 16 y 17 de julio de 1942. La niña de nombre Sarah decide salvar a su hermano Michel encerrándolo bajo llave en un pequeño armario empotrado en la pared. Los policías no se dan cuenta, Sarah sabe que el padre que está ausente llegará luego y lo salvará, pero también es apresado ¿y ahora? Son enviados temporalmente al velódromo de invierno (conocido como Vél' d’Hiv') en la que son hacinados sin casi comida, agua o baños. Por esta razón dicha redada será llamada Rafle du Vél' d’Hiv'. Y el relato que hemos hecho es la primera parte de la película: Elle s’appelait Sarah/ La llave de Sarah (2010) de Gilles Paquet-Brenner. Los personajes son ficticios pero el horror que vivieron estos niños no lo fue.

La llave de Sarah (adaptación cinematográfica del libro homónimo del 2006 de Tatiana de Rosnay) no es la única película sobre el tema pero es la que mejor reconstruye dos aspectos: el profundo dolor que generó, en especial en los niños, y cómo 60 años después los franceses no han terminado de reconocer hasta dónde llegó el colaboracionismo con el ocupante nazi en la Segunda Guerra Mundial (SGM). Al ser una trama que se desarrolla en el pasado (la vida de Sarah) y el presente (la vida de una periodista en el 2002 que elabora un reportaje sobre la Redada del Velódromo de Invierno ¡y que está casada con el nieto de los que ocuparon la casa de Sarah!); permite examinar el problema de la culpa y la memoria.

En el 2010 también se estrenó un film que trata el mismo tema pero de manera cronológica: La rafle de Roselyne Bosch. Muestra la toma de decisión por parte de Adolf Hitler y la SS-Gestapo coordinando el plan (“Operación Viento Primaveral”) con el Estado y la policía francesa, para después pasar al horror de la redada (donde algunas personas en su desesperación se suicidaban), el hacinamiento en el velódromo y luego el campo de concentración donde serán separados hombres y mujeres con los niños, para posteriormente dejar a los niños solos hasta que los envían directamente a las cámaras de gases en Auschwitz ¡por decisión de las autoridades francesas que aceptan su entrega a los alemanes!

La tercera película reciente que habla también de los niños franceses judíos en el Holocausto es Les heretiers (2014) de Marie-Castille Mention-Schaar, y que acá fue conocida como “La profesora de historia”. No hay reconstrucción de las escenas del pasado (aunque participa un sobreviviente representándose así mismo: Léon Zyguel), sino cómo una clase de adolescentes parisinos con diferentes orígenes étnicos y religiosos descubren el horror del genocidio. Pero lo más importante es que resalta el desconocimiento que se tenía de la colaboración francesa. Es la mejor prueba del principio del historiador Benedetto Croce: "La historia siempre es historia del presente", en el sentido de su resignificación y cómo el examen de este hecho del pasado nos muestra la pervivencia del racismo y la intolerancia se mantiene hoy en día. Porque es solo entre finales del siglo XX y principios del XXI que Francia como sociedad supera la visión del general Charles de Gaulle que reducía su participación en la SGM a la gloriosa Resistencia intentando ocultar bajo el olvido el colaboracionismo. Es con el Presidente Francois Mitterrand en 1992 que por primera vez se reconoce esta vergüenza nacional y se comienza a consolidar con el Presidente Chirac en 1995.

La deshora de Francia como Estado y sociedad no fue la derrota frente a la invasión del Tercer Reich, sino el haber colaborado con el totalitarismo nazi estableciendo un régimen presidido por el mariscal Phillipe Petain que lo imitaba. Una vez firmado el Armisticio (22 de junio de 1940), el ministro Pierre Laval solicita al Parlamento que le otorgue al héroe de Verdún  plenos poderes. De 662 diputados, 565 votaron a favor y 80 en contra, 17 se abstuvieron; y al día siguiente el anciano mariscal disuelve las cámaras de los representantes del pueblo y elimina la Constitución. La Tercera República había muerto pero no el Estado. La burocracia y policía francesa cooperarán en la creación de las condiciones para llevar a cabo la persecución, confinamiento y deportación a los campos de exterminio de los compatriotas judíos. La Francia que había dado al mundo los principios de la democracia-liberal, los “Derechos del hombre y del ciudadano” de su Revolución; ahora se hacía cómplice del mayor crimen de la humanidad: el genocidio racional, sistemático, masivo e industrializado de los judíos y los pueblos considerados inferiores por la ideología del odio.

La semana que viene seguiremos con el tema de la Shoah y del “Nuevo Orden” que pretendía establecer el Tercer Reich en Europa. No trataremos Francia, sino el resto del continente ocupado y cómo la Solución Final se comenzaba a aplicar, pero también lo relativo a la mano de obra “esclava” y los prisioneros de guerra, durante el año de 1942. Es una de los artículos que hacemos, no de un hecho que cumple 80 años exactamente tal como el de hoy, sino aquellos en los que se revisan aspectos permanentes de la SGM: Nuevo Orden y Genocidio, economía, Batalla del Atlántico, Bombardeo sobre Europa, entre otros.

 


lunes, junio 20, 2022

¿Qué tiene que decirle Ana Frank a los jóvenes venezolanos?


Primera carta a Ana Frank sobre su Diario en el año 1942 

Querida Annie:

El 12 de junio se cumplieron 80 años desde que comenzaste a llevar tu Diario el día de tu cumpleaños número trece. Siempre he pensado que escribirlo es expresión de un alma sensible que valora la trascendencia. Por ello afirmas: “No quiero haber vivido en vano como la mayoría de la gente. Quiero ser útil o llevar alegría a la gente, incluso a las que nunca conocí. Quiero seguir viviendo incluso tras mi muerte”. ¡y con alegría te cuento que lo lograste y cómo jamás lo pudiste imaginar! Al colocar en Google tu nombre aparecen 135 millones de entradas y al cambiar a “Anne” llegan hasta 204 millones. Si le agrego “Diary” son 12 millones. El famoso refugio es un museo que tuve la suerte de visitar y hay miles de referencias más sobre tu persona (tu rostro es un ícono de la cultura popular) junto a la experiencia que compartiste con todos nosotros. A cualquier persona que le pregunte: ¿cuál es el diario más famoso de la Segundo Guerra Mundial (SGM)? Dirán tu nombre sin dudarlo un instante.

¿Cuál es la diferencia con otros diarios? ¿Por qué no se cumplió aquello que dijiste a los pocos días de comenzar: “ni a mí ni ninguna otra persona le interesarán las confidencias de una colegiala de trece años” (20 de junio)? Son muchos los que coinciden en que precisamente por esto es que se convirtió en un clásico, porque logras hablar de lo universal en medio de la mayor tragedia de la humanidad (el Holocausto o Shoá). Pero también es porque cada vez que te leo, y ya perdí la cuenta de todas las veces que lo he hecho, es cómo si charláramos cómo viejos amigos. Sigues viva en tus escritos como anhelaste: “Quiero que algo de mí perdure después de la muerte”.

He tenido la suerte de leer vuestro Diario cuando era adolescente. Pero he vuelto a él una y otra vez, probablemente cada década de mi vida. Ahora lo leo en el contexto de un proyecto de estudio sobre la SGM (en esta primera carta solo me dedicaré a comentar tus entradas del año 1942), pero anhelaba decirte lo que he sentido en cada uno de esos momentos en que abrí sus páginas. La gente te lee porque trasmites esperanzas, porque eres ejemplo de alegría en medio de la época más triste. Soy profesor de jóvenes y no dudo en recomendar tu lectura, y sueño con que algún día pueda analizarlo con adolescentes tal cómo tú lo eras cuando lo escribiste.

No es comparable lo que ha vivido y vive Venezuela con la Europa ocupada por el Tercer Reich, pero también son tiempos oscuros y de fuerte crisis económica. La mayoría de los niños y jóvenes no tienen las libertades y oportunidades que se tuvieron en el pasado, por lo cual tu mundo limitado y rodeado de miedo tiene mucho que decirnos al nuestro. Al principio tu Diario parece una autobiografía que relata la historia de tus padres, tu familia, “los buenos tiempos”, de cómo se vinieron de Alemania huyendo de los nazis y cómo estos los alcanzaron al invadir Holanda en 1940 “y así comenzaron las desgracias para nosotros los judíos. Las medidas antijudías se sucedieron rápidamente y se nos privó de muchas libertades” (a continuación enumeras un montón de prohibiciones desde entrar a diversos lugares cómo circular a algunas horas, que llevan a que los judíos se mantengan encerrados en sus casas).

A pesar de ello tú vives las experiencias de toda niña de tu edad hasta que el cinco de julio tu padre te habla de la “clandestinidad” donde “será muy difícil vivir completamente separados del mundo” ¿Cuál debe ser nuestra actitud ante las grandes dificultades que la vida puede presentarnos de golpe y sin ninguna advertencia? Es admirable cómo tus padres prepararon todo a lo largo de un año para poder sobrevivir escondidos. De inmediato el 8 de julio ya cuentas que tus días están “patas arriba, pero aún estoy viva, y eso es lo principal, como dice papá”. Al llegar la citación de las SS para tu padre (fue enviada el 5 de julio y en realidad fue para tu hermana Margot) dices: “me asusté muchísimo. Todo el mundo sabe lo que eso significa. En mi mente se me aparecieron campos de concentración y celdas solitarias”. De inmediato se aceleraron los planes para ir al refugio “la casa de atrás” que es en el “edificio de las oficinas de papá” que se dedica al procesamiento de especias. Con la familia Van Daan sumaban siete personas en el “escondite” que tenía cuatro cuartos con cocina, baño, un espacio común y un desván con buhardilla (120 metros cuadrados).

Al principio lo tomas “como si estuviera pasando unas vacaciones en una pensión muy curiosa”, y reconocías las cosas buenas que tenían a diferencia de otros “refugios” tales como el espacio, la cocina, el baño, el agua y la radio, “suficientes cosas para leer” y no abandonaste tus estudios, entre otros (11 de julio). Pero fue inevitable que se desarrollaran fuertes tensiones con tu madre y los Van Daan, y en general todos “pelean tan fácilmente y por cosas pequeñas” (28 de septiembre). Lo peor siempre será el miedo “de que nos descubran y nos fusilen” (28 de septiembre), y ni siquiera estando escondidos dejaron de enterarse cómo en Holanda (al igual que el resto de la Europa ocupada) la persecución contra los judíos no dejaba de aumentar y a los hombres no judíos se los llevaban a Alemania como obreros. Y conoces perfectamente las condiciones en el campo holandés de tránsito: Westerbork, las cuales son inhumanas (sin casi comida ni agua, un baño para miles, todos duermen juntos y todos son rapados. Y la radio inglesa informó que los estaban asesinando en cámaras de gases (9 de octubre) ¡¿Cómo es posible que muchos dijeron posteriormente que no lo sabían?!

En medio de todo al menos no pasaste hambre ese primer año (aumentaste 8 kilos, aunque imagino también por el crecimiento) y hay buenas noticias a principios de noviembre con las victorias Aliadas en El Alamein y el desembarco en el Noroccidente de África (“Operación Torch”). Quiero dejar algunos comentarios sobre tus entradas de finales de año para mi segunda carta que espero escribirte a principios del 2023 cuando analizaré toda tu experiencia en 1943, siguiendo mi proyecto de revisión del 80 aniversario. El mes que viene tengo que escribir una carta a otra joven judía (Helene Berd) pero francesa, porque deseo que coincida con los 80 años de las redadas en su país y después otra holandesa y así. Dejo tu pensamiento cómo despedida, que es un llamado de esperanza para todos los que anhelan superar los tiempos en que no le es recocida su dignidad humana: “Llegará el día en que termine esta horrible guerra y volveremos a ser personas como los demás, y no solamente judíos”.

El 25 de junio de 2022 el doodle de Google fue sobre Ana Frank con una animación como comics en el que se contaba su Diario y vida. Era el día del 75 aniversario de la primera publicación de su Diario. 

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