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viernes, septiembre 18, 2015

Entrevista al joven historiador Venezolano (17) Neller Ochoa (1º parte)


Retomamos las entrevistas a historiadores aunque les contamos que pocos han respondido en esta nueva ronda. Esperamos que sean las vacaciones. Neller ha sido un grato descubrimiento. 

Profeballa 

1.- Fotografía

2.- Breve resumen

Me llamo Neller Ramón Ochoa Hernández y nací en Caracas el 6 de abril de 1987, ciudad donde resido, específicamente en la Parroquia 23 de Enero. Me gradué de Licenciado en Historia en 2011 en la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela, y actualmente soy tesista en la Maestría de Literatura Latinoamericana de la Universidad Simón Bolívar. He sido profesor contratado del Departamento de Literatura de la USB, así como docente del Programa Nacional de Formación en Historia por la UNEARTES. Igualmente cabe destacar que fui Coordinador del Diccionario Memorias de la Insurgencia (CNH-2011), Coautor del libro Se acata pero no se cumple. Historia y Sociedad en la Provincia de Caracas (Siglo XVIII) (CNH-2011), y autor de un libro que está en imprenta cuyo título es Despojos Inconformes. Saqueos y Secuestro de bienes en la Provincia de Caracas (1810-1821). En la actualidad me desempeño como Coordinador de Investigaciones en el Centro Nacional de Historia y el Archivo General de la Nación.

3.- ¿Cuándo y cómo nació su vocación como historiador?

Nació en casa de mis abuelos. Casas llenas de comentarios, murmullos y rumores; de tiempos pasados, de recetas guardadas, de una radio, de un viejo reloj y de mucha lectura. Una vez recuerdo haber encontrado unos envases llenos de cajas de fósforos ilustradas con motivos fabulosos; en otra ocasión hallé debajo de la cama clásicos de la editorial Bruguera que venían ilustrados. Pero a veces los libros y los restos materiales decían cosas que la memoria de mis abuelos negaba, o viceversa, y esto siempre me pareció intrigante, no por el afán de buscar la “verdad”, que confieso tuve en un momento, sino por desentrañar la importancia de lo que ellos decían, de esa “aura” que revestía sus recuerdos, la misma que sacaba lágrimas, pero también risas. Cada rincón de aquellas casas eran pistas que ayudaban a recordar o a olvidar, a configurar en palabras de Jacques Le Goff el Orden de la Memoria, el mismo que se hace desordenándose. Por estas inquietudes decidí estudiar Historia.

4. ¿Qué lectura, persona, película-serie o viaje fortaleció dicha vocación? ¿Fue “discípulo” de algún historiador? ¿Cuál es suhistoriador preferido y por qué? ¿Qué libro de Historia recomienda y por qué?

De niño podría decir que me motivó la Isla Misteriosa de Julio Verne, por ese enigma, esa sospecha permanente que se respira a lo largo de la obra, que al fin y al cabo son fundamentales para toda investigación; y ya como estudiante de Historia, Marc Bloch y su Apología para la Historia me hicieron entender que la pasión no debía reñirse con el rigor académico, y que el crecimiento de la Historia solo depende de la crítica y de la reflexión permanente. Si tuviera que nombrar una película diría Nosotros los pobres, dirigida por Ismael Rodríguez y protagonizada por Pedro Infante en 1948. A lo largo de mi carrera he recibido la ayuda de muchos profesores, pero me encantaría nombrar a Katty Solórzano y a Pedro Calzadilla, ambos de la Escuela de Historia, quienes han influido mucho en mi desarrollo profesional. Igualmente me gustaría reconocer a la Prof. Eleonora Cróquer, quien en la USB me ha introducido en el mundo de los Estudios Culturales. Entre mis historiadores favoritos se encuentran Marc Bloch, E.P. Thompson, Eric Hobsbawm, Carlo Ginzburg y Germán Carrera Damas, infaltables en mi mesa de noche. Si debiera recomendar un libro sería El queso y los gusanos de Carlo Ginzburg; primero por la forma impecable en cómo está escrito, y segundo por el amplio utillaje teórico implícito en su confección.

5. ¿Cuáles son sus líneas de investigación y por qué? ¿Cuál escuela  historiográfica sigue y por qué? ¿En qué proyectos sobre historia está ahora?

Me dedico a estudiar la Historia Económica y Social de los siglos XVIII y XIX en Venezuela, hurgando especialmente en los bemoles de la crisis de la Sociedad Colonial, vertiente que tiene una gran influencia de Germán Carrera Damas. No podría decir que sigo irrestrictamente una sola escuela, pues le debo mucho a los Annales, específicamente en su primera generación, la de Marc Bloch y Lucien Febvre con su abordaje interdisciplinario sobre los utillajes mentales, y a personajes como Jacques Le Goff, Georges Duby y Roger Chartier, que se debatieron entre mentalidades y representaciones; pero también debo reconocer una gran influencia de la Historiografía marxista británica de Eric Hobsbawm, E.P. Thompson y Perry Anderson, así como de la Microhistoria italiana de Ginzburg y Giovanni Levi. Actualmente me hallo trabajando en una investigación sobre Bandolerismo en Venezuela 1750-1850.

6.- En torno a los debates historiográficos y/o históricos: ¿Cuáles han atrapado su atención y/o cuáles ha estudiado? ¿Cuál es su posición ante ellos?

Me he interesado por los debates de la transición de un modo de producción a otro, especialmente los sostenidos con el paso del feudalismo al capitalismo llevados a cabo por la Escuela marxista británica. Como también sigo de cerca el desarrollo de Annales, me adentré en el debate sobre el maleable y controvertido concepto de Mentalidad, y cómo se diferencia de la propuesta de Representación, acuñada con fuerza por Roger Chartier entre otros. Igualmente me atrae mucho la disertación en torno a la vuelta de la narratividad y el contenido de la forma en la narración histórica, por ello reviso las ideas de Natalie Z. Davis, Lawrence Stone, Paul Veyne, Paul Ricoeur y Hayden White. Me encantan por lo sarcásticos y provocativos, es interesante que cuestionen a la Historia.

(Concluye mañana). 

lunes, septiembre 14, 2015

El historiador Rogelio Altez llevará a cabo la conferencia "Historia Transversal de la vulnerabilidad en Venezuela. Siglos XVI-XIX" el martes 29 en la UCAB

El martes 29, a las 4:00 PM, se llevará a cabo la conferencia de Rogelio Altez: "Historia Transversal de la vulnerabilidad en Venezuela.  Siglos XVI-XIX".  La misma tendrá lugar en el aula P1-1, del Edf. de Postgrado, en la sede de Montalbán de la UCAB.


martes, noviembre 25, 2014

VI ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE HISTORIA ORAL: “MEMORIAS, SOCIEDADES Y AMBIENTE” (22-26 de junio de 2015,Costa Rica)



UNIVERSIDAD NACIONAL
ESCUELA DE HISTORIA
MAESTRIA EN HISTORIA APLICADA
RED LATINOAMERICANA DE HISTORA ORAL

Invitan al:

VI ENCUENTRO  LATINOAMERICANO DE HISTORIA ORAL: “MEMORIAS, SOCIEDADES Y AMBIENTE”

El Campus Omar Dengo, sede central de la Universidad Nacional en Costa Rica (UNA), es el anfitrión del  VI ENCUENTRO  LATINOAMERICANO DE HISTORIA ORAL: MEMORIAS, SOCIEDADES Y AMBIENTE, a realizarse entre el 22 y el 26 de junio de 2015. Este encuentro continúa con la tradición, iniciada en 2007 por la Red Latinoamericana de Historia Oral (RELAHO), de organizar una actividad  bianual en la que se convoca a historiadores y otros científicos sociales para compartir sus experiencias metodológicas y de campo en la utilización de fuentes orales. En consonancia con ese objetivo, la convocatoria se ha extendido además a otras disciplinas que hacen uso de estas metodologías como lingüistas, literatos, investigadores en Ciencias Aplicadas y en Educación, entre otros, con la idea de propiciar la convergencia de disciplinas con distintos y diversos utillajes teóricos y metodológicos. Es decir, de favorecer el intercambio interdisciplinario y convertir al encuentro en un espacio de diálogo, conocimiento e interacción académica.

La Escuela de Historia de la Universidad Nacional ha asumido el reto de la organización de este sexto encuentro. En esta ocasión se definieron como ejes temáticos el concepto de MEMORIAS, en su sentido plural, porque abarca no solo una voz dominante, sino también las voces que han sido ignoradas. Asimismo, el concepto de SOCIEDADES para resaltar la diversidad y pluralidad que compartimos en el contexto latinoamericano. Y el concepto de AMBIENTE, con el objetivo de subrayar la importancia de estudiar las complejas interacciones entre el ser humano y su entorno, para comprender la historia de nuestros pueblos, así como para entender nuestro presente como región. La convocatoria está abierta a participar en un evento que reunirá diferentes disciplinas con un objetivo en común: compartir saberes y experiencias en la recuperación de la historia oral de nuestras sociedades, de nuestros habitantes y migrantes, de los paisajes, de las agriculturas y de las culturas que enriquecen el espacio latinoamericano. A continuación se presentan las diez mesas temáticas definidas para el encuentro. Cada mesa contará con un máximo de 30 ponencias.


Mesas de trabajo:

1.      Ciudades, cultura y ambiente.

2.      Conflictos socioambientales.

3.      Narrativas y espacios de lo regional y lo local.

4.      Historia Agraria y Ambiental.

5.      Saberes tradicionales, campesinos e indígenas.

6.      Educación y oralidad.

7.      Movimientos sociales contemporáneos.

8.      Género, etnicidad y diversidad cultural.

9.      Migraciones y Derechos Humanos.

10.  Historia Oral: metodologías, biografías y archivos orales.

 

Costo de inscripción:

Ponentes: $40.00
Participantes: $20.00
Estudiantes: $10

Cordialmente,


Comité organizador:

Maximiliano López López, Director, Escuela de Historia
Jéssica Ramírez Achoy, Subdirectora, Escuela de Historia
Ana Yolanda Zúñiga Arias, Académica, Escuela de Historia
Wilson Picado Umaña, Académico, Escuela de Historia
Wendy Arguedas, Administrativa, Escuela de Historia


CONTACTO:
Escuela de Historia
Universidad Nacional
Heredia, Costa Rica
Apartado Postal 86-3000
Teléfono: (506) 25-62-41-20
Página Web:
www.relaho.org
Correo electrónico: sextoencuentrolahistoriaoral@una.cr
Facebook: VI Encuentro Latinoamericano de Historia Oral

martes, julio 02, 2013

Este fin de semana falleció Ciro Flamarion Cardoso, uno de los grandes de la historiografía latinoamericana



Este fin de semana falleció Ciro Flamarion Cardoso, uno de los grandes de la historiografía latinoamericana.

Faleceu, no último sábado (29), Ciro Flamarion Cardoso, aos 70 anos, vítima de um câncer. Ele foi um dos principais historiadores do país e ganhou renome internacional com o livro "Os Métodos da História", que escreveu em parceria com o professor e escritor argentino, naturalizado costarriquenho, Héctor Pérez Brignoli.
Ciro Flamarion Cardoso nasceu em 20 de agosto de 1942 e se formou em História pela Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ). Na carreira acadêmica, ele tornou-se doutor pela Universidade de París X e trabalhou como professor e pesquisador em diversos países latino-americanos e europeus. Lecionou na Universidade da Costa Rica e na Universidade Nacional da Costa Rica, bem como na Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ) e na Universidade Católica de Petrópolis (UCP). Atualmente era professor de Mestrado em História na Universidade Federal Fluminense, campus Gragoatá, em Niterói (RJ).
Marxista, Ciro Flamarion Cardoso não deixava de criticar o marxismo, no que diz respeito à visão linear da história pregada por partidos políticos e estudiosos de esquerda.



jueves, enero 24, 2013

El historiador Ángel Rafael Lombardi Boscán nos habla de la historiografía acerca de "los olvidados" y "vencidos" (II)


Reivindicando a los vencidos (II)

“En un mundo de conflictos, de víctimas y verdugos, es trabajo de la gente pensante el no estar de parte de los verdugos”, sostuvo Albert Camus. Ahora bien, las víctimas y los verdugos muchas veces se intercambian, y no es fácil mantener la coherencia acerca de una historia como hazaña de la libertad y del bien humano.

Por eso Borges ironizó acerca de la filantropía de Bartolomé de las Casas en el año 1517 al señalar la mucha lástima que le tuvo el padre dominico a los indios extenuados por una esclavitud oprobiosa para sustituirla con la importación de negros con una humanidad disminuida.

 Con todo, y que la justicia es imperfecta, con todo y que el clamor de los pobres “no siempre es justo” hay que ponerse de parte de estos. “Bienaventurados los que lloran: porque Dios los consolará” aparece en el Sermón de la Montaña.

 Desde los centros académicos donde se puede practicar un pensamiento libre, independiente y crítico, es necesaria la asunción de un movimiento revisionista de la historia más allá de las estructuras estadales hegemónicas y el imperio que ejercen sobre los recuerdos. Aún así, este movimiento contracultural de intelectuales comprometidos con la verdad y la justicia poco puede hacer; siempre será marginal e incomprendido, y en algunas circunstancias, hasta perseguido. Por otro lado, ésta especie de excepcionalidad, de exorcismo desde la heterodoxia, no es más que el deber ser de una ciencia siempre inconforme con los saberes establecidos. Los herejes son los grandes innovadores de la ciencia.

 “La Visión de los Vencidos” (1959) del mejicano Miguel León Portilla nos ofrece el testimonio de los indígenas mesoamericanos ante el drama de la conquista hispánica en el siglo XVI. Otro tanto lleva a cabo Deep Brown en “Enterrad mi corazón en Wounded Knee” (1971) cuando le confiere protagonismo a los líderes de las naciones indígenas del Oeste americano durante las décadas 1860-1890.

 “Las Cruzadas vistas por los árabes” (1983) del libanés Amin Maalouf hace el énfasis en las fuentes árabes y contrasta el hecho de que los europeos aún perdiendo en las Cruzadas terminaron ganándolas a nivel de los recuerdos.

 Carlos Marx, Salvador de Madariaga y Evelio Rosero sitúan la biografía de Simón Bolívar a unos niveles controversiales aunque requeridos para desmontar su mitología. Howard Zinn es otro ejemplo más de militancia a favor de una historia de los vencidos y olvidados en su célebre: “La Otra Historia de los Estados Unidos” (1980).

sábado, enero 12, 2013

El historiador Ángel Rafael Lombardi Boscán responde la pregunta: ¿Qué es la historia en Venezuela?


¿HISTORIA O HAGIOGRAFIA?


¿Qué es la Historia? Los recuerdos selectivos que las naciones se crean para sí mismas y con ello vanagloriarse, ya sean verdaderos o falsos, aunque privan mas los segundos. La historia al uso, la historia “legitima” bajo el aval de los poderes del Estado, es una historia capciosa, en consecuencia, peligrosa para la salud social.  

 Dentro de esos recuerdos “selectivos” y “colectivos” la masa, el pueblo, terminan diluidos y todo el protagonismo recae en los “grandes hombres”. Ralph Waldo Emerson (1803-1882) y Thomas Carlyle  (1795-1881) son dos autores clásicos que han señalado que: “La historia de la humanidad no es sino la biografía de grandes hombres”. Y si bien las nuevas corrientes de pensamiento derivadas del marxismo y los annales cuestionan ese supuesto, basta con abrir un periódico en cualquier latitud, para darnos cuenta de la aún vigencia del gran hombre como guía del rebaño. Incluso Lenin, Stalin, Mao, Castro, Perón y Chávez, paradigmas de movimientos populares de masa, y que comulgan con un tipo de historia basada en el protagonismo colectivo, terminaron por suplantarlos a través de un feroz culto a la personalidad.

En el caso nuestro particular, aquí en Venezuela, nuestra historia no es más que hagiografía, es decir, una “historia de la vida de los santos”, aunque de la Patria surgida luego de la Independencia (1810-1823). Nuestro santoral laico está presidido por Bolívar, Sucre, Páez, Maríño, Soublette, Bermúdez, Arismendi, Urdaneta, hombres trocados en héroes, cuya memoria ha sido desdoblada para alimentar el mito de la gloria fundacional de la nación. Todos son militares y muy poco inspiran para la vida buena dentro del mundo civil y cotidiano actual.



DR. ANGEL RAFAEL LOMBARDI BOSCAN
DIRECTOR DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTORICOS EN LUZ

martes, diciembre 25, 2012

El historiador Ángel Rafael Lombardi Boscán analiza la escritura de la historia (historia oficial vs. historiografía)


LA HISTORIA SI PAGA
                                  
Dedicado a Ángel Lombardi, mi Padre


Los criminales y brutales hombres de la guerra son trocados en héroes fervorosos. La inmundicia humana es reconvertida por los historiadores, sin alma ni escrúpulos, en anales al servicio de causas perdidas para la humanidad, aunque ganadas para satisfacer al explotador de turno. Basta con abrir un texto escolar de Historia para que de inmediato pulule el horror bajo el camuflaje de las hazañas inventadas por los historiadores al servicio del Estado.

La Historia Oficial no es otra cosa que la Historia del Poder que aplasta a los ciudadanos bajo la impronta del disimulo. La guerra y sus batallas aparecen embellecidas como si se tratara de un poema inspirador; los muertos terminan siendo anónimos y todo el dolor y la tragedia que esto concitó termina diluyéndose alrededor de una memoria encriptada bajo los efectos del olvido y las maquinaciones del vencedor. “Los senderos de la gloria no conducen sino a la tumba” de acuerdo a Thomas Gray (1716 - 1771).

No hay materia escolar más inútil que ésta Historia árida y sin propósitos edificantes. El pasado es petrificado y maltratado con relación a supuestos veraces de acuerdo a explicaciones donde lo probable es más pertinente que las versiones únicas bajo la ortodoxia. La Historia escrita por los historiadores deja mucho que desear, y mucho más, si estos lo hacen al servicio de una causa, sea ésta de la naturaleza que sea. Historia e Ideología; Historia y Poder; Historia y Propaganda; Historia y Mentira: “HistoriaUniversal de la Infamia” (Borges).

La Historia escolar y oficial encumbra a auténticos criminales y deja inerme a una ciudadanía víctima de una completa manipulación de la que es incapaz de sobreponerse. Se crece y se vive alrededor del culto a estatuas y fechas fetiches que muy poco inspiran hacia la constitución de una vida social optima. Paul Valery dio cuenta de esto al señalar: “La historia es el producto más peligroso que haya elaborado la química del intelecto humano”.

El que escribe acerca del pasado tiene que hacerlo bajo premisas que le garanticen autonomía e independencia intelectual más allá de los tentáculos que el dinero, la fama y el Poder establecen. “No debes escribir para el momento presente, ni para ser alabado y honrado de tus contemporáneos; fija al contrario, tus miradas en el porvenir; escribe para la posteridad, pídele el precio de tus trabajos y haz que diga de ti: éste era un hombre libre, lleno de franqueza, ni adulador ni servil. La verdad está en sus obras”. Luciano de Samósata (escritor griego de origen sirio en el mundo antiguo)


DR. ANGEL RAFAEL LOMBARDI BOSCAN
DIRECTOR DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTORICOS EN LUZ

lunes, octubre 01, 2012

Muere el historiador marxista Eric Hobsbawm, maestro de los tiempos universitarios de mi generación


El historiador Eric Hobsbawm muere a los 95 años


Eric Hobsbawm
El historiador británico Eric Hobsbawm, uno de los más importantes del siglo XX, murió a los 95 años por causa de una neumonía.

Entre sus obras más célebres están "La Edad de los Extremos", que cubre las ocho décadas desde la Primera Guerra Mundial hasta el colapso del comunismo en Europa, y una compilación de tres volúmenes sobre la historia del siglo pasado.
Hobsbawn, un comunista comprometido, nació en Egipto en el seno de una familia judía. Creció en Austria y en Alemania.
Su familia se trasladó a Reino Unido después de que Hitler acumulara más poder.
Nació apenas unos meses antes de la Revolución Rusa de 1917 y fue marxista durante la mayor parte de su vida adulta, así como un pensador y escritor innovador e influyente.
Fue historiador de la revolución y, en ocasiones, defensor de los cambios revolucionarios.
Su obra fue traducida a 40 idiomas.
Hobsbawm era muy conocido en América Latina, región que visita con frecuencia para ofrecer conferencias, charlas y entrevistas.

El historiador venezolano Tomás Straka ante su muerte


Hombre del siglo XX -de su "siglo XX corto": 1917-1989- vivió intensa, dramáticamente su tiempo.  Cada aspecto de su vida parece reflejar las aristas de aquella centuria "problemática y febril". También lo hace su obra, porque no sólo le bastó vivir su tiempo: también lo quiso comprender. Originario de esa fuente de talentos que fue el mundo austríaco del entresiglo, por razones circunstanciales nació en Alejandría en 1917 (lo que le permitió una nacionalidad británica que le sería tan útil).  Se crió en Viena y Berlín hasta que el nazismo lo obligó a refugiarse en Inglaterra.  Típico judío progresista, hablaba seis idiomas y se inscribió en el Partido Comunista.  Siempre se mantuvo fiel a su militancia.  A pesar de las decepciones que sufrió en Moscú, de que no entendió el Mayo Francés, de la caída del Muro, que lo tomó por sorpresa.

 Estudió en el "Cambridge rojo" de la entreguerra, viendo a sus amigos partir y morir en España. Cuando estalló finalmente la guerra mundial, aunque era judío, era también demasiado alemán para que el ejército inglés lo mandara al frente, y por eso los años de 1939 a 1945 aparecen en su hoja de servicios un tránsito de oficinas. Amante del jazz, su libro sobre este género fue el único que le publicaron detrás del Muro de Berlín (era demasiado original para los paladares del socialismo real).  Escribió obras memorables y pasquines. Monografías sesudas y artículos. Hizo popular la historia moderna.   "La era de las revoluciones", "Industria e Imperio", "La invención de la tradición", "Los rebeldes primitivos" y su historia del siglo XIX, cambiaron nuestra forma de entender estos períodos y les dan lecciones a los historiadores sobre lo que significa escribir bien.

Tomás Straka


miércoles, septiembre 26, 2012

El historiador Milton Zambrano Pérez nos habla de la diferencia entre historia y memoria histórica


La historia y la memori


a histórica





No es lo mismo la historia como disciplina o ciencia que la memoria histórica, aunque muy a menudo esos términos se confunden debido a su conexión o cercanía. La historia se nutre de la memoria de los grupos, clases o pueblos pero al mismo tiempo sirve de vehículo para fijar de modo sistemático su memoria histórica.
A pesar de esto, el modus operandi de la historia es muy diferente al de la memoria histórica. Esto tiene que ver con la funcionalidad de cada una y con las circunstancias sociales que las posibilitan. Mientras la historia se rige por reglas de juego racionales y relativamente estables, la memoria es más plástica y le da mucho juego a los aspectos conscientes e inconscientes menos estructurados del funcionamiento colectivo que subyacen en los conflictos o en los procesos sociales.
La historia es el resultado del diálogo entre los investigadores y las fuentes. Ese es un intercambio mediatizado por los problemas a resolver, por las preguntas que se derivan de estos y por las teorías, técnicas o métodos que facilitan la interpretación y ordenamiento de los indicios localizados en las fuentes, los cuales se emplean en la construcción de los hechos históricos.
Por eso la historia es un discurso muy racional, producido en el marco de una disciplina que asimila el espíritu científico al menos en su aspiración de verosimilitud y por elaborar unas reglas de operación cuyo norte consiste en generar asertos que contienen una matriz objetiva proveniente del pasado, la cual se conserva en las fuentes.
La memoria histórica está más abierta al uso político o ético por los grupos interesados y contiene una alta dosis de elementos del sentido común, de la pasión, de la ideología y de las vivencias tradicionales de quienes la utilizan como herramienta para construir identidad, reivindicar a las víctimas o para la lucha contra las aberraciones de un pasado catastrófico, fijando el recuerdo de aquello que es imposible repetir dentro de la vida social.
Este es el sentido que se le da cuando se usa en el marco de la elaboración del simbolismo de las secuelas de la Guerra Civil Española, del holocausto nazi contra los judíos o del conflicto colombiano contemporáneo. En tales casos está asociada con las remembranzas colectivas de eventos traumáticos que pesan negativamente en la conciencia de ciertos grupos y que pueden ser instrumentalizados políticamente con fines reivindicativos, éticos o para reorientar procesos que ayuden a negar la repetición de sucesos indeseables.
Sirva lo anterior para demostrar que el funcionamiento de la historia como disciplina científica es diferente al de la memoria histórica, pues esta última está más emparentada con las emociones, con los intereses y tradiciones de los grupos o clases afectados por un fenómeno indeseable que con la ciencia en sentido estricto.
Mas no siempre la memoria histórica está conectada a eventos violentos con una carga negativa para un conglomerado humano, ya que también se asocia a las representaciones que configuran la identidad de un pueblo o nación con las cuales se resalta aquello que es significativo, relevante, en el proceso de construcción de lo que Anderson llamó una “comunidad imaginada”. Este es el otro sentido práctico que se le da al concepto, relacionado con los imaginarios sociales en que se resaltan grandes gestas, rupturas históricas imborrables o situaciones pertenecientes a la memoria colectiva popular. Ese es el punto de partida de Pierre Nora y de los demás historiadores franceses empeñados en resaltar la memoria histórica francesa.
A pesar de las diferencias, existen múltiples canales de interconexión entre la historia y la memoria histórica. Esta última es un venero de temas y problemas para la primera, especialmente para la llamada historia oral; y la historia también nutre de conocimientos a la memoria, a través de los medios masivos de comunicación, de la educación formal o por otras rutas.
La instrumentalización de la memoria histórica por los grupos o partidos interesados y su ambigüedad (puesta de relieve por los especialistas; ver a este respecto la interesante discusión planteada por Francisco Erice en el ensayo colgado en este linkhttp://www.eumed.net/entelequia/pdf/2008/e07a03.pdf, en el cual expresa fuertes críticas al concepto memoria histórica desde una óptica neomarxista), no le restan importancia como objeto de estudio de los historiadores y como materia prima para la consecución de recuerdos susceptibles de ser convertidos en historia.
La memoria histórica cobra mucha relevancia hoy en nuestro país a raíz de las políticas que buscan reconocer y resarcir a las víctimas del conflicto armado y en razón a los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla. El recuerdo de lo que fue podría ser un importante antídoto para evitar su repetición. Ojalá que así sea.
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