miércoles, marzo 17, 2010

El gran sumario de todos los artículos de la revista "Tierra Firme" (II) (año 1984)

Gracias al historiador Tomás Straka y el esfuerzo realizado por los licenciados Samuel Castellanos y José Antonio Herrera-Salinas; les facilito el sumario de la revista Tierra Firme, desde el No. 1 hasta 100. El sumario se publicará por año, hoy nos corresponde a 1984.
Para obtener algún número pueden escribir a:
Samuel Castellanos:
samcastell007@hotmail.com
Jose Antonio Herrera Salinas: joseantonioherreras@gmail.com.

El orden es
número de la revista,
autor,
título,
páginas.
05
Elías Pino Iturrieta
Historiador-encubridor.
7-12
05
Nelson Paredes Hugings
La participación de la Revista SIC en el debate ideológico de la Venezuela post-gomecista.
13-33
05
Inés Quintero
La unidad de la izquierda en Venezuela (1936) 2da parte
34-66
05
Moisés Morón y Eliseo Acuña
Aportes de la región llanera para la conformación del Estado venezolano.
67-83
05
Gregorio Castro
La visión de totalidad en el Proletariado a partir de Luckács.
84-91
05
Hugo Calello
Venezuela y Argentina 1983: Degradación de la democracia y elitismo autocrático.
92-112
05
Josune Dorronsoro
Usos de la fotografía en la Historia.
113-116
05
Nestor Curra A.
Validez de la Historia Oral en las Ciencias Sociales y en la Sociedad Contemporánea.
117-124
05
Reseñas de Libros
125

06
Manuel Rodríguez Campos
Venezuela República. Los primeros pasos.
150-189
06
Steve Elner
Tendencias recientes en la izquierda venezolana a través de cinco referencias.
190-201
06
Maruja Taborda de Cedeño y otros
Para un modelo curricular de interdisciplinariedad en las ciencias sociales.
202-212
06
Antonio Scocozza
La ciencia política entre teoría e historia.
213-235
06
Rutilio Ortega G.
Historia nacional e historia regional.
236-242
06
Alejandro Mendible Z.
Brasil: “La Revolución del 64” veinte años después.
243-249
06
Pedro P. Linares
La Vega del pueblo viejo.
250-258
06
Sin autores visibles
Cuarto Coloquio de historia regional, en Maracaibo.
259-260
06
Sin autores visibles
Constitución del capítulo venezolano de la Asociación de Historiadores de América Latina y del Caribe (ADHILAC).
261
06
Reseñas de libros
262

07
Pedro Beroes
Elogio de Mario Briceño Iragorri.
294-300
07
Manuel Suzzarini
La concepción de la Historia de Mario Briceño Irragori.
301-325
07
María Elena González
De las visiones de América Latina.
326-332
07
Ocarina Castillo
La política agrícola venezolana en el periodo de 1948-1958.
333-350
07
Arnoldo Pirela
Crisis de la imitación, imitación de la crisis.
351-370
07
Jesús Aguilera
Los huracanes del Caribe.
371-380
07
Eduardo Medina
Diez notas sobre tecnología y desarrollo.
381-394
07
Carmen Gómez
Sobre historiografía regional venezolana.
395-399
07
Carlos Viso F.
Metrología antigua de Venezuela (A propósito del libro de Leonardo Rodríguez).
400-407
07
Josefina Bernal
La Escuela de Historia y Don Mario Briceño Iragorri.
408-414
07
Reseña de Libros
414

08
Ermila Troconis de Veracochea
Aspectos generales de la esclavitud en Venezuela.
437-460
08
Pilar Figueroa
La explotación de las minas de azufre de El Pilar (Edo. Sucre) 1869-1904.
461-472
08
Virgilio Tosta
Recuerdos sobre el comercio de El Baúl (Edo. Cojedes) en la década de los 30.
473-482
08
Luis Cipriano Rodríguez
Breve perfil del año 1936.
483-492
08
Alix Agudelo
Tecnología importada y cultura venezolana.
493-503
08
Alberto Muñecas
Haití, riqueza y miseria en el Caribe.
504-524
08
Haydée Miranda y David Ruiz
Cronología de la invasión a Granada.
525-537
08
José Ramírez Medina
Sobre la Historia Regional del Estado Sucre.
538-540
08
Ángel Lombardi
Consideraciones generales sobre la Enseñanza de la Historia.
541-549
08
Reseña de Libros.
550

martes, marzo 16, 2010

El gran sumario de todos los artículos de la revista "Tierra Firme" (año 1983)

Gracias al historiador Tomás Straka y el esfuerzo realizado por los licenciados Samuel Castellanos y José Antonio Herrera-Salinas; les facilito el sumario de la revista Tierra Firme, desde el No. 1 hasta 100. El sumario se publicará por año, hoy nos corresponde a 1983.
Para obtener algún número pueden escribir a:
Samuel Castellanos: samcastell007@hotmail.com
Jose Antonio Herrera Salinas: joseantonioherreras@gmail.com.
El orden es
número de la revista,
autor,
título,
páginas.
01
Luís Cipriano Rodríguez
Introducción al estudio del anticomunismo en Venezuela.
7-22
01
Manuel Rodríguez Campos
La inmigración canaria en los primeros años de la República Venezolana.
23-34
01
Arístides Medina Rubio
Metrología histórica e historia regional.
35-46
01
Camacho, C. Gómez y M.A. Martínez
Notas sobre la compilación y presentación de fuentes para el estudio de la Historia de Venezuela.
Paginado incorrecto
01
Federico Villalba F.
Meillasoux y el modo de producción doméstico.
47-51
01
Pedro Calzadilla
Dos ensayos de poblamiento en el siglo XIX: Las Colonias Bolívar y Guzmán Blanco.
52-55
01
Luis García Müller
La investigación histórica-regional en la formación del Sociólogo del desarrollo. Un caso de estudio: el Hato en los llanos Occidentales.
56-59
01
Archivista y documentación
Normas para la transcripción de documentos históricos.
60-63
01
Reseñas de Libros
63
01
Investigaciones en Curso
70
02
Eduardo Arcila Farías
Breve anticipo de los cuatro volúmenes de la Hacienda Pública Venezolana del Siglo XVI.
77-82
02
Elías Pino Iturrieta
La manipulación del federalismo en Latinoamérica.
83-94
02
Antonio Mieres
Latifundio, feudo y periodización en Carlos Irazábal.
95-104
02
Carlos Viso C.
El nacionalismo de Cipriano Castro y la expulsión de los Corsos de Carúpano en 1908.
105-124
02
Alvaro Toro
¿La segunda muerte de Carlos Marx?
125-127
02
Federico Villalba
El centenario de la muerte de Marx y permanencia del marxismo.
128-134
02
Moises Moleiro
Marx, cien años después.
135-141
02
Ramón A. Tovar
La noción de Espacio en el Manifiesto Comunista
142-148
02
Juan Negrete
El Estado en Rousseau y Engels. Una comparación de sus concepciones.
149-158
02
Reseña de Libros
159

03
Max Zeuske
Bolívar y Marx.
175-184
03
Mario Molins Pera
Bolívar y el deber del Estado.
185-194
03
María Elena González
A propósito de la Biografía de José Félix Ribas de Juan Vicente González.
195-200
03
Rodulfo Pérez Guglietta
Las actividades agrarias en las provincias occidentales durante el siglo XVIII (1era parte)
201-210
03
José Salazar León
Notas sobre la economía de Carúpano a finales del siglo XIX.
211-218
03
Victor M. Gruber
El individuo y su época histórica.
219-230
03
María E. Castellanos de Sjostrand
Las migraciones internas, consideraciones metodológicas.
231-240
03
María Antonieta Martínez y Antonieta Camacho
Archivística: Notas sobre el Plan General del Estudio Histórico.
241-250
03
Manuel Rodríguez Campos
La bandera de Pizarro.
251-253
03
Luis Cipriano Rodríguez
La doble negación de Bolívar.
254-258
03
Orlando Ordóñez Morocoima
El compromiso del docente frente a las Nuevas Tribus.
259-260
03
Eduardo Medina R.
Hacia entornos turbulentos.
261-263
03
Reseñas de Libros
264
03
Investigaciones en curso
272

04
Armando Córdova
La hacienda mercantil-tributaria a finales del siglo XVIII.
287-317
04
Rodulfo Pérez Guglietta
Las actividades agrarias en las provincias occidentales durante el siglo XVIII. (2da parte)
318-329
04
José Ángel Rodríguez
Los rones venezolanos del siglo XIX.
330-348
04
Inés Quintero
La unidad de la izquierda en Venezuela (1936) (1era parte).
349-361
04
Victor Sanz
La guerra de España en la prensa venezolana.
362-372
04
Magaly Téllez
Clases sociales y sujetos portadores de la transformación social.
373-379
04
Mireya Villa López
Alberto Adriani: Vigencia de un pensamiento.
386-391
04
Yolanda Segnini
Caudillismo Cultural.
392-394
04
Manuel Bravo
Joaquín Crespo, el Pápa León XIII y la polémica fronteriza con la Guayana Inglesa.
395-399
04
Reseñas de Libros
400
04
Investigaciones
411

lunes, marzo 15, 2010

¿Qué es el chavismo? Para el 2010 el Estado venezolano tiene en sus manos un tercio del Producto Interno Bruto

Transcribimos esta noticia de AFP.
El Estado venezolano tiene en sus manos un tercio del Producto Interno Bruto (PIB) y sigue extendiéndose, impulsado por las políticas socialistas del gobierno de Hugo Chávez, quien no escatima ataques contra el sector privado, aún mayoritario en el aparato productivo.
El PIB público llegó a 30,3% en 2009, sobre el 26,3% que alcanzó en 2006, según el Banco Central de Venezuela (BCV). En ese mismo lapso, el PIB privado, aunque aumentó en cifras globales, disminuyó su proporción de 62,8% a 58,8% en la economía venezolana.
“Siguen con el empeño de acabar con el aparato productivo privado del país, menoscabando el desarrollo y la generación de empleos”, consideró Noel Alvarez, presidente de la patronal Fedecámaras.
La actividad privada, que cabalgó sobre el crecimiento económico acelerado que registró Venezuela tras el paro petrolero de 2002 y 2003, cayó desde 2008.
“El gobierno profundiza su cerco al sector privado tratando de responsabilizarlo por los efectos inflacionarios de las medidas tomadas por ellos”, dijo recientemente el presidente de Conindustria, Carlos Larrazábal.
El gobierno venezolano sostiene que las EPS son la base del Socialismo del siglo XXI que predica el presidente Chávez.
El gremio industrial critica además las leyes que “acaban de hecho con la propiedad privada” y que “no crean confianza en el país para atraer las inversiones generadoras de empleo que tanta falta nos hacen”, agregó.
En cambio, el sector público acumula seis años de crecimiento sostenido, reimpulsado desde 2007 por el proceso de nacionalizaciones que realiza el gobierno de Chávez en sectores estratégicos como el petrolero, cementero, siderúrgico, alimenticio, eléctrico, bancario y de telecomunicaciones.
Además, otras formas productivas promovidas por el gobierno, como las empresas de producción social (EPS) o cooperativas, ayudan a extender el papel estatal en la economía.
“Aunque eso no es estrictamente público hay una presencia importante del Estado: las cooperativas y EPS son privadas, pero viven del Estado”, señaló a la el economista Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalística.
Según estimaciones de esta firma de análisis económicos, esta categoría de empresas crecerían entre 5,8% y 7,8% en 2010.
El gobierno venezolano sostiene que las EPS son la base del Socialismo del siglo XXI que predica el presidente Chávez.
Según está especificado en el llamado Plan Socialista 2007-2013, el Ejecutivo espera que las EPS y las empresas estatales sobrepasen conjuntamente en los próximos tres años la proporción que ocupa el sector privado en la economía.
“El socialismo convierte al pueblo en un gran propietario social y también provee a la familia el apartamento, la tierra, la vivienda, el vehículo o los bienes personales”, dijo Chávez recientemente.
“El capitalismo es el que expropia al pueblo: tu pequeño terreno, tu vivienda, nada de eso te pertenece”, agregó.
Para Oliveros, la incursión del Estado en sectores tradicionalmente privados genera “distorsiones” en la economía, que son aún mayores cuando las empresas estatales controlan un sector particular.
En Venezuela, por ejemplo, la principal empresa de telecomunicaciones es estatal, y la banca pública controla un cuarto de los depósitos del sistema financiero.
“El Estado no se rige por los mismos cánones de rentabilidad y eficiencia de las empresas privadas, que tienen que cumplir con sus accionistas y tienen una cantidad de regulaciones impuestas por el mismo Estado”, aseguró Oliveros.
Así, en la acería Sidor, nacionalizada en 2008, la producción de los 10 meses que siguieron a la estatización fue de 780.000 toneladas menor que la del mismo periodo del año anterior, según fuentes sindicales.
Pero Chávez defiende las nacionalizaciones y asegura que “representan 10.000 millones de dólares que se iban de Venezuela todos los años”.
Para Oliveros, las cuentas son otras, ya que las nacionalizaciones costaron al Estado venezolano más de 25.000 millones de dólares desde 2007.
“Tienes una carga sobre el Estado muy fuerte que lo hace más ineficiente” y eso “contribuye a disminuir la eficiencia del gasto público”, concluyó el experto.
Vía AFP

La venezolanidad desde la perspectiva del Nuevo Ideal Nacional

Buen trabajo de un exalumno de Comunicación Social de la UCAB.
La venezolanidad desde la perspectiva del Nuevo Ideal Nacional
Por Guillermo Ramos Flamerich
A partir de lo denominado por el historiador Germán Carrera Damas “La Formulación definitiva del Proyecto Nacional”, iniciada en 1870 con la instauración de un régimen liderado por Antonio Guzmán Blanco, el esmero por crear un sentido de Patria y pertenencia al Estado, se convirtió en una de las nociones más explotada por los gobiernos de turno. El principio de ideales nacionalistas, el establecimiento de símbolos e íconos de lo que somos como pueblo, así como la transformación cultural del país, estuvo influenciada de manera definitiva por los principios positivistas. La búsqueda del progreso científico y desarrollo en Venezuela, contó a su vez con el apoyo y justificación al caudillismo local, lográndose tesis como la de Laureano Vallenilla Lanz y el “Gendarme Necesario”, en defensa de la tiranía de Juan Vicente Gómez. Con este personaje de nuestra historia, se crea y profesionaliza la Fuerza Armada Nacional, los conocidos “Chopo e´ piedra”, oficiales de la montonera, serán sustituidos por personal capacitado y entrenado. Escuelas de formación militar como la de Chorrillos en el Perú, compaginará un nuevo tipo de soldado, donde su estamento y profesión están “destinados” a regir por y para siempre los destinos de naciones sumidas en el atraso civil.
Con esta idea, un grupo de oficiales ya sublevados ante sus líderes naturales en 1945, habían derrocado tres años después, a un gobierno civil auspiciado por ellos mismos. El argumento, la anarquía. A raíz del asesinato de Carlos Delgado Chalbaud, el coronel Marcos Pérez Jiménez será la figura clave en el acontecer de la vida política nacional. En 1952, da a conocer una tesis que llevaba años en gestación, el “Nuevo Ideal Nacional”. Desde esa fecha hasta 1958, con el derrocamiento de la dictadura, una retahíla de palabras eran repetidas a diestra y siniestra en actos públicos y oficiales:
“Mejoramiento moral, intelectual y material de los habitantes del territorio patrio y transformación racional del medio físico, para lograr que Venezuela ocupe el rango que le corresponde por su situación geográfica, su extraordinaria riqueza y sus gloriosas tradiciones”
La transformación del medio físico, frase clave en el desarrollo de este concepto. La Venezuela de la década de 1950, estará signada por grandes obras de infraestructura y la creación de un país-cuartel, donde los máximos exponentes de virtud, serán los representantes del Ejército Libertador. En palabras del propio Pérez Jiménez en entrevista ofrecida al periodista Oscar Yánes en 1998, reafirma esa visión de la Fuerza Armada, rectora de la vida pública:
“Yo había pensado en constituir las Fuerzas Armadas como institución modélica en el país, es decir, la institución en la cual se fundamentara la transformación racional del país”.
El Nuevo Ideal Nacional influirá en cada aspecto de la sociedad. La cultura y promoción de lo que significa ser venezolano no se escaparán de sus postulados. La exaltación de la historia patria, contrastará con grandes obras públicas para rendir honores a sus constructores, el Paseo Los Próceres unirá la historia venezolana con el elitismo del Neoclasicismo, grandes estatuas de héroes mitificados.
El aborigen venezolano también será endiosado, obras como las pinturas de Pedro Centeno Vallenilla, donde aparecen nuestros nativos de grandes dimensiones, descomunal musculatura y piel de color aceituna, darán una idea del fenotipo deseado por el régimen, aunque históricamente incorrecto. La escultura igualmente fomentará esta idea, creaciones como el Cacique Tiuna o Maria Lionza, dejará en el imaginario popular un indígena de rasgos europeos de cánones clásicos. Así mismo en obras literarias como Caciques Aborígenes Venezolanos, del escritor Antonio Reyes, verán a estos personajes “desde el umbral del ensueño”, como bien lo definiría el autor. El conquistador y nuestros héroes republicanos, tomarán también nuevas representaciones, lienzos como Venezuela recibiendo los símbolos del escudo nacional, ubicado en el Salón de los Escudos del Palacio Federal Legislativo, muestran a una ciudadanía no solo rindiendo culto a su patria, también a sus jefes militares de diferentes períodos.
La revista educacional Tricolor, elabora mediante elementos pedagógicos la enseñanza “gloriosa” de nuestra historia, biografías de héroes, radiografías de batallas y los componentes para su conmemoración. La Semana de la Patria, celebración organizada por el gobierno militar, se convertirá en la gran fiesta donde la civilidad rinde pleitesía a sus castrenses protectores. De este festejo nada ni nadie escapan, intelectuales de la talla de Mariano Picón Salas y Juan David García Bacca, entre otros, serían coaccionados a encomiarla.
Lo militar ocuparía cada aspecto de la vida civil, evidencia de ello se presenta en el libro gubernamental Venezuela bajo el Nuevo Ideal Nacional, destacándose una breve reseña del Carnaval de Caracas de 1954; junto a la fotografía donde aparece en un corcel la reina de aquella fiesta, Berta Elena I, el comentario indica lo siguiente:
“A fines de 1953, el Coronel Pérez Jiménez decidió revivir esta celebración que tanto arraigo tiene en el pueblo venezolano. Los grandes desfiles, las decenas de bellísimas carrozas marchando entre la multitud, por las modernas y hermosas avenidas de Caracas, hablaban con su lenguaje optimista y sonriente rostro de la Venezuela que crece y se hace poderosa.”
En el aspecto de las tradiciones y folklore venezolano, la dictadura logrará una renovación de nuestra cultura popular. La vieja danza criolla, será innovada con acordes clásicos, surgiendo así primeras nociones de danzas nacionalistas. La instrucción de nuestros rituales tradicionales se llevará a la enseñanza escolar. El Instituto de Folklore, la creación de la Orquesta Típica Nacional, la designación oficial del joropo como baile nacional, así como los símbolos naturales y religiosos, presentan una visión de renovación y orden. Durante estos años, la música académica se acoplará a los aires nacionalistas, piezas como la Cantata Criolla de Antonio Estévez, la Suite Margariteña de Inocente Carreño, entre otras, son parte de ese vuelco a lo local, visto desde un ámbito de occidentalización.
La década militar marcará de una manera u otra una huella en el colectivo venezolano. El Nuevo Ideal Nacional consistirá en un sistema desarrollista enmarcado en el proyecto de una sociedad militarizada, con una institución fuerte y única: la Fuerza Armada Nacional. Se pretendía como eje primordial el sometimiento de lo civil ante lo marcial. Venezuela aunque logró en esos años un progreso notable en diferentes sectores, no pudo ser convertida en un gran cuartel, con un protectorado eterno de los “descendientes primarios” de nuestros héroes de la gesta independentista. La cooperación civil-militar, recobrará escenario en 1958 con la desaparición del régimen, aunque este mismo, meses antes, tratará legitimarse ante el ciudadano. A pesar que en 1957 sonara la lírica de: “General Marcos Pérez Jiménez, presidente constitucional, elegido por el pueblo, con el voto popular”, el fin del Nuevo Ideal Nacional, demostraba la poca solidez del mismo, así como su poca afectación en principios y valores recuperados en décadas anteriores.
Bibliografía
CARRERA D, Germán. Formulación Definitiva del Proyecto Nacional 1870-1900. Cuadernos Lagoven, 1988.
Venezuela Bajo El Nuevo Ideal Nacional. Publicación del servicio informativo venezolano. Caracas, 1954.
S/A. Así progresa un pueblo, Talleres Gráficos Ilustraciones S.A., 1956.
YÁNES, Oscar. ¡Nadie Me Quita lo Bailao! Tomo 2. Editorial Planeta, 2009.

domingo, marzo 14, 2010

¿Qué es el chavismo? Crítica y control de la libertad de expresión en internet

La internet no puede ser una cosa libre.
Hugo Chávez Frías (Presidente de Venezuela durante el proyecto socialista chavista (1999-?), Durante un encuentro nacional de aspirantes por el PSUV a la Asamblea Nacional, el 14 de marzo de 2010, puede verse acá, el video acá también, y las reseñas de la prensa internacional aquí).

TREINTA AÑOS DE LAS MAESTRÍAS DE HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO (1979-2009) (XI)

TRABAJOS DE GRADO DE LA MAESTRÍA DE HISTORIA DE VENEZUELA 1994 - 2009
Ordenados por AÑO, AUTOR, TÍTULO

1993
Francisco José Virtuoso
La Crisis de la catolicidad en Venezuela según Coll y Prat (1810-1813)
1995
Resmil Eduardo Chacón Santana
Aproximación al estudio de la historia colonial de Caucagua en el siglo XVIII
1996
Gloria Del Carmen Gutiérrez de Nobrega
El Decreto 321. Conflicto político-pedagógico religioso durante el trienio de Acción Democrática (1945-1948)
1996
Manuel Hernández Mancilla
La encomienda en Paracotos
1997
Carmen Carrasquel
El Colegio San José: los Jesuitas y la formación de la élite merideña. 1927-1962
2000
Carola Isabel Blanco Landaeta
La revuelta secesionista del Rupununi
2001
Luis Eduardo Aveledo Morasso
El Licenciado Agustín Aveledo, Prócer de la Paz: una visión de dos facetas de su vida : la de educador y la de filántropo
2001
Robinzon Meza
Política y gobierno en el estado los Andes, 1881-1899 : aproximación al estudio de sus presidentes
2001
Ildefonso Méndez Salcedo
La Capitanía General de Venezuela, 1977-1821: una revisión historiográfica, legislativa y documental sobre el carácter y la significación de su establecimiento
2001
Antonio José Vargas Ramírez
Las transformaciones del sistema penitenciario venezolano (leyes, cárceles, presos) hatsa ka creación de los establecimientos de corrección y readaptación de la isla de "El Burro" Tacarigua (1841-1962)
2002
Francisco Javier Pérez
Oídos sordos. Julio Calcaño y la historia del purismo lingüístico en Venezuela.
2002
Zoraima Coromoto Guédez Yépez
La gestión política-administrativa en la provincia de Mérida a través de los gobernadores (1830-1864)
2003
Gladys Teresa Niño Sánchez
El Estado venezolano decimonónico un estudio de caso: El gran Estado de Los Andes, de su formulación a su desmembramiento
2003
Yuleida Margarita Artigas Dugarte
Familia, poder y cotidianidad en Mérida. Siglo XVII
2004
Agustín Moreno Molina
Entre la pobreza y el desorden : el funcionamiento del gobierno en la presidencia de José Gregorio Monagas
2004
Gustavo Adolfo Vaamonde
Oscuridad y confusión : (el pueblo y la política venezolana del siglo XIX en las ideas de Antonio Guzmán Blanco)
2004
Ismael Rodríguez
Los cadetes del gomecismo, 1910-1935
2005
Nicolás Lanzillota
La radio venezolana: un modelo estadounidense (mentalidad, cotidianidad y preferencias musicales, 1926-1953).
2006
Claudio Alberto Briceño Monzón
Mérida – Zulia y la zona sur del Lago de Maracaibo: Un Problema de límites y fronteras a través de la región histórica merideña (1558-2005)
2006
Rosalba Di Miele
El divorcio en el siglo XIX venezolano : tradición y liberalismo (1830-1900)
2006
Rafael Arráiz Lucca
La Electricidad de Caracas : el desarrollo de una empresa de servicios, administrada por cuatro generaciones de gerentes venezolanos (1895), y el paso a otra de capital y gerencia globalizada (2000)
2006
Tulio Álvarez
Constitución y cambio: el pensamiento preconstitucional en el proceso independentista
2006
César Ramón Sánchez Marichal
Historia del quehacer psicológico venezolano en la colonia
2006
Daniel Lahoud
El pensamiento del Padre Antonio José de Sucre
2007
Fernando Antonio Moro Castillo
El pueblo de Macarao desde su fundación hasta la llegada del Obispo Mariano Martí
2008
Francisco Antonio Castro Itriago
El Convento de la Inmaculada Concepción de Caracas. Una centuria de su evolución dentro de su ámbito urbano (1690-1790)
2008
Aura Elena Rojas Guillén
La participación del "pueblo" venezolano en movimientos de desobediencia del orden legal (1830-1848)
2008
Laura Robles
Los servidores de la patria. Historia de las pensiones, el montepío militar y los honores que recibieron los héroes de la Independencia de Venezuela: 1830-1858
2009
Francisco Alfaro Pareja
Las regulaciones pacíficas entre patriotas y realistas en el conflicto de independencia de Venezuela (1810-1823).
2009
Gerardo Antonio Tirado Yépez
Proceso de consolidación del sistema bancario en Venezuela (1890-1940).
2009
Ysaac López
La élite coriana en el proceso de Independencia. El caso de la familia Garcés.
2009
Diana Sosa Cárdenas
Presencia y comportamiento de los pardos en la ciudad de Caracas (1795-1811
).

TREINTA AÑOS DE LAS MAESTRÍAS DE HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO (1979-2009) (X)

Trabajos de grado 1982-2009.
Se cierran estas páginas con la lista de los trabajos de grado defendidos desde 1982, cuando la Prof. Lila Mago de Chópite entregó el primero (el segundo fue, unos meses más tarde, Manuel Donís Ríos), hasta los defendidos en diciembre de 2009, por la abogado Diana Sosa y el Prof. Isaac López. Hacer este inventario fue sorpresivamente complejo. Por diversas razones, cuando, con la lista de los egresados, buscamos los títulos y la ubicación de los trabajos, nos encontramos con que no todos están catalogados en la Biblioteca Central de la UCAB ni en la del IIH (que está en proceso de catalogación –en realidad, de pasar de la anterior a una nueva estandarizada con el resto de la universidad- pero que tiene aún muchos libros sin su respectiva cota; entre éstos, casi todas las tesis). La buena noticia es que esos trabajos "perdidos" son un porcentaje muy bajo del total; que después de indagar en las actas de los consejos de área en la Dirección General de Postgrado, en la biblioteca del IIH, en los expedientes de Secretaría General y a veces hasta llamando a los egresados a sus casas, se dio con casi todos y esperamos comenzar pronto su clasificación para uso de los investigadores. La mayor parte puede ubicarse accesando al catálogo de la Biblioteca por la web de la universidad (www.ucab.edu.ve). La otra buena noticia es que los archivos de la UCAB en general están bien organizados, que los procedimientos se siguen y que por eso fue posible hacer la pesquisa con éxito. Sí llama a la reflexión que hasta el momento no hubiera, hasta donde sepamos, aparecido el problema: esto nos hace suponer la infrecuencia con la que se consultan las tesis. La lista que se presenta a continuación –y que fue elaborada con la colaboración de la Prof. Esther Mobilia- espera ser un aliciente para que esto deje de ser así.


TRABAJOS DE GRADO DE LA MAESTRÍA DE HISTORIA DE LAS AMÉRICAS 1982-2008
Está ordenado por AÑO, AUTOR, TÍTULO
1982
Lila Mago de Chópite
Caracas y su crecimiento urbano
1983
Manuel Donís Ríos
Evolución histórica de la cartografía en Guayana y su significación en los derechos venezolanos sobre el Esequibo.
1983
Aureo Yépez Castillo
La educación primaria en Caracas en la época de Bolívar
1984
Manuel A. Urriza Córdoba
El empresariado venezolano ante la integración y el Acuerdo de Cartagena : historia de la posición de FEDECAMARAS
1984
Olga Santeliz Cordero
La Prensa humorística caraqueña en la época de Gómez
1985
Juan Almécija
La Estrategia Imperial Británica en la Guayana Esequiba
1986
Humberto Cartaya
José Antonio Pérez de Velasco : conflicto entre dos concepciones sobre las relaciones de la Iglesia y el Estado.
1986
José Riera Mosquera
Historia contemporánea del conflicto y cooperación en América Latina.
1987
Elina Lovera Reyes
La provincia de Coro en el siglo XVIII
1987
Mariela Mata de Grossi
El ajedrez imperialista en el Caribe : (1945-1980).
1987
Concepción América González Alarcón
Las ideas de Arturo Uslar Pietri en la educación venezolana
1988
Javier Castañón García
El latifundio en la formación histórica de Brasil
1988
Libertad Olivo
La violencia en Colombia y la guerrilla venezolana : (análisis comparativo 1960-1985).
1988
José Salim Ynatti
El mensaje de la izquierda en la historia del comportamiento electoral de los partidos venezolanos: 1958-1983 : un enfoque sistemático y cuantitativo.
1988
Roberto Avendaño
Bolívar Libertador hombre de estado estadista y visionario continental.
1988
Ramón Chacón Vargas
Poblamiento hispánico del Oriente de Venezuela siglo XVI al XVIII.
1988
María Soledad Hernández
Entrevista de historia oral al tte. Coronel (r) Juan de Dios Moncada Vidal.
1988
Raquel Pérez Henríquez
Las comunicaciones en el Lago de Valencia (1850-1930).
1988
Lucía Raynero
La noción de libertad en los políticos venezolanos del siglo XIX 1830-1848.
1988
Edgar Rojas Sequera
El incidente del Yuruán
1988
Edmundo Marcano
La rebeldía de los guajiros durante el período colonial
1988
José Rafael Romero
La cultura afrozuliana. La región del sur del Lago de Maracaibo . Nodo Gibraltar y Bobures.
1988
Alba García Chaparro
La disputa de límites de Guayana en la prensa venezolana a fines del siglo XIX.
1989
Arcadio Vásquez
Testimonio político de Amilcar Gómez un militante de U.R.D.
1989
Luigi Frassato
La Cuestión del status político de Puerto Rico como tema de interés para Venezuela.
1989
Herber López Balladares
Tratado de límites Venezuela-Brasil de 1859 y su vigencia internacional
1989
Alfredo José Weber
Proyecto de historia oral: Personaje entrevistado: José Vicente Rangel.
1989
Alba García de Belloso
El Tiempo y el Diario de Caracas 1894-1896.
1990
María de Camargo Villegas
El Gobierno de Manuel Ferraz de Campos Salles, el restaurador de la finanzas (1898-1902).
1990
Rosario Barazarte de Abdala
Primera fase de la controversia anglovenezolana hasta el acuerdo 1850.
1990
Carlos Pérez Jurado
Génesis, causas, desarrollo y muerte del 2o Imperio Mejicano (1864-1867) : estudio histórico.
1991
Geoffrey Armando Cacique Pedraza
La adulación como fenómeno político en los años 50.
1991
Ligia Castes Borrego
La Ciudad de Carúpano en el siglo XIX venezolano : rasgos de un proceso modernizador (contribución crítica a la micro-historia regional).
1992
Esther M. Paredes
Interpretación de la historia de Puerto Rico a través del análisis de las obras de José Luis González : Balada de otro tiempo y el país de los cuatros pisos.
1992
Mireya Sosa León
Un enfoque metodológico para una interpretación de la Revolución Mexicana.
1993
Egilda Rangel
Los Secuestros y la confiscación de bienes en la provincia de Caracas 1812-1830.
1993
Ramón Castillo
Presencia protestante en Venezuela durante el siglo XIX.
1994
Rodrigo Conde
Mons. Nicolás Eugenio Navarro 1867-1960 : su personalidad y su visión de la historia contemporánea de la iglesia en Venezuela.
1995
Fanny García Ramírez
La Revolución Tranquila de Quebec : causas y consecuencias de su movimiento separatista-nacionalista.
1995
Shigeru Noguchi
Historia de las relaciones bilaterales entre Venezuela y Japón antes de la Segunda Guerra Mundial.
1995
María Das Gracas Santos Dias
Políticas del Estado brasileño para el desarrollo de la Amazonia, 1964-1985.
1995
Horacio Biord
Una ponderación etnohistórica de la obra de Oviedo y Baños: los aborígenes de la región centro-norte de Venezuela (1550-1600).
1995
Jorge López Falcón
El duelo en la décimo-octava centuria venezolana. Un estudio de honor y su interpretación en la élite mantuana.
1995
Milagros Vera Grillet
La educación secundaria en el siglo XIX en Venezuela, Historia de los trece primeros colegios nacionales.
1996
Ramón O. González Quiñónez
Presencia judía en el nuevo mundo.
1996
Fernando Oduber
1936-1984 : la desestructuración de la propiedad territorial comunera y sus efectos en el proceso urbanístico en el Municipio San Antonio Distrito Guaicaipuro - Estado Miranda.
1996
Marion Sevdalinova Koleva de Gueorguieva
La Imagen de Bulgaria y los Búlgaros en la conciencia de los venezolanos.
1996
Ligia Hernández Márquez
Matrimonios y defunciones en Cúa, Negros y otras etnias. 1797-1847.
1998
Migdalia Lezama
El pensamiento político de Gabriel García Moreno. En busca del orden.
1999
Daniel Ramón Maqueo Terán
México: Los proyectos monárquicos (De 1821 a 1867) Aproximación a su estudio
1999
Lidia Naguanagua Mogollón
Panamá: poder político y proyecto nacional. 1968-1981.
2001
Cecilia Ramírez Zambrano
El Círculo de Bellas Artes de Caracas, 1912, representado e la obra de Federico Brandt, Armando Reverón y Manuel Cabré (1912-1920) y su relación con las ideas positivistas de August Comte, Simón Marchán Fiz, Leoncio Martínez, Jesús Semprum, la revista La Alborada y la Semana del Arte Moderno de Brasil.
2001
Conceicao Loreto de Leca
Juscelino Kubitschek: En búsqueda de una política estable y del desarrollo económico en Brasil durante el período 1956-1961.
2001
Rubén Peñalver
1902-1903: Bloqueo y opinión pública. Una perspectiva histórico-hemerográfica de la posición de México frente al bloqueo naval anglo-alemán-italiano a Venezuela de 1902-1903.
2001
Guillermo Durán
Los síndicos procuradores generales de Caracas: Un oficio concejil en tiempos de la Colonia.
2002
Marielena Mestas
El culto a Nuestra Señora de la Iniestra de Capaya, estado Miranda, una perspectiva etnohistórica.
2002
María Eugenia Perfetti Holzhäuser
El matrimonio entre esclavos. Caracas, segunda mitad del siglo XVIII
2002
María Elena Capriles
Relaciones entre liberales españoles e hispanoamericanos. El corsarismo hispanoamericano en España después de la independencia.
2003
Herminia Méndez Serrano
El almirantazgo republicano, 1819-1822
2004
Humberto Jaimes Quero
El grafitti: en el repertorio de protesta venezolano y la Caracas de 1992-1993.
2004
Jaqueline Hanoman Mata
Venezuela y Trinidad 1899-1903: la perspectiva británica.
2005
María Magdalena Ziegler
El discurso religioso en la pintura mariana de Juan Pedro López.
2005
Rogelio Altez
El Desastre de 1812 en Venezuela : sismos, vulnerabilidades y una patria no tan boba.
2005
Lesbia Arocha Rivas
Guyana: un capítulo en la historia de la gestión del canciller Zambrano Velazco (1982-1983).
2005
José Antonio Rausseo
Brasil : la dictadura y la transición hacia la democracia, 1964-1992.
2005
Milagros González
De la colección a la nación : aventuras de los intelectuales en los museos de Caracas, 1874-1940.
2006
Lucía Varela
El concepto de política en Hanna Arendt. Una propuesta en los tiempos de la Guerra Fría.
2006
María Teresa Rivas
La mujer en el proceso histórico venezolano: Su participación social y política entre 1900-1950.
2006
Jessica Wenzelmann Kann
Caribe Nostrum: delimitaciones con las antillas de habla inglesa.
2007
Daniel González Acuero
Entre concordia y hostilidad: visiones de Eudoro Urdaneta, cónsul venezolano ante la Revolución Mexicana (1908-1935).
2008
Albis Mayora Pernía
Condiciones del caudillismo hispanoamericano. Revisión Bibliográfica en Venezuela, Colombia y México.

sábado, marzo 13, 2010

Historiador venezolano (Elías Pino Iturrieta) nos habla sobre las posibilidades de nuestra geografía

Artículos de opinión de los historiadores
Transcribimos el artículo del historiador Elías Pino Iturrieta que publica todos los sábado en El Universal. El subrayado es nuestro.

Hacia el desierto

Venezuela, opciones geográficas, uno de los aportes que debemos a Pedro Cunill Grau
Hace tiempo escribí aquí sobre la asfixia en el cual se había convertido la geografía para los desdichados que la habitamos. Apenas unas letras sobre el comienzo de un deterioro del ambiente sobre el cual convenía llamar la atención, sin el afán de utilizar el tema como una forma torcida de combatir a la "revolución". Nadie tiene porqué recordar lo escrito entonces, de allí que me atreva a señalar que, sin ningún afán de originalidad, insistía en cómo los especialistas hablaban de nuestros tiempos como los tiempos del hambre y de la sed. Lo que entonces no era sino la aproximación a un problema que apenas se perfilaba entre nosotros, hoy se convierte en una incontrastable evidencia sobre la cual sería irresponsable guardar silencio. No sólo por las carencias que ya sufrimos en todos los rincones, sin la seguridad de contar con la luz que nos ilumine ni con el líquido que mantenga el organismo, sino también por la dolorosa impresión que produce el abandono del paisaje.

El abandono del paisaje guarda relación estrecha con las referidas carencias, pues el descuido de los bosques y de las selvas que se ha vuelto, por desdicha, una marcada característica del entorno, conduce a la desaparición de las fuentes acuíferas que se requieren para la conservación de la vida y para la producción de recursos sin los cuales la civilización contemporánea pierde la oportunidad de desarrollarse sin causar el perjuicio de sus criaturas. Un vistazo de la regiones de la Orinoquia y la Amazonía bastan para sustentar la alarma. Regiones sobre las cuales posa la vista el mundo, no en balde son reservorios de fuentes naturales cuya magnitud se revela como alternativa para aliviar los aprietos de otras latitudes, en su parte venezolana son presas de la incuria. Garimperios desenfrenados, mercaderes de drogas y desalmados de toda laya hacen con los recursos lo que se les antoja, ante la ausencia de una autoridad que no los vigila cuando está cerca, o saca provecho de la depredación. Ni siquiera respetan esos insólitos "exploradores" los sitios sagrados de las culturas indígenas, amparadas por el discurso oficial pero en la orfandad cuando se requiere su custodia. Del simple tránsito del viajante queda un inventario escandaloso: la fauna terrestre diezmada por la tala o la quema de espacios antes frondosos e impenetrables, los peces muertos por la destrucción de las fuentes de agua dulce, la erosión enseñoreada en lo que las crónicas de la antigüedad juzgaban como señales del paraíso terrenal. También observa el viajero la falta de población, pues el limbo en el que se han tornado los proyectos de colonización facilita asentamientos nómades integrados en su gran mayoría por nacionales del Brasil a quienes importa poco o nada el destino del suelo que explotan. En los llanos y en los Andes el panorama es semejante, si cambiamos la desolación que causan los garimpeiros por el caballo de Atila de los contingentes de guerrilleros y paramilitares adueñados de entrañables parajes.

Las terribles impresiones contrastan con las posibilidades reales del paisaje, si se trabajan en términos serios a mediano plazo. No sólo a través del manejo profesional de las posibilidades hidroeléctricas, sino mediante la promoción de los beneficios aportados por el viento, por el sol, por el carbón y por el impulso de las mareas usualmente desatendidos como herramientas capaces, no sólo de detener una desolación susceptible de evitar los extremos a los cuales puede llegar la subsistencia de la sociedad, sino también de ofrecer alicientes a la vida en un ambiente regenerado y hospitalario. También mediante el establecimiento de poblaciones estables, especialmente en lugares fronterizos que en la actualidad son tierra de nadie. ¿Tarea ciclópea? Un elocuente libro señala lo contrario.

El libro no fue escrito por un político de oficio, ni por un opinador irresponsable. Se trata de Venezuela, opciones geográficas, apenas uno de los aportes que debemos a las investigaciones de Pedro Cunill Grau. Tiene otras obras sobre el tema, pero aquí compendia lo fundamental desde una perspectiva estrictamente académica sobre lo que se ha tratado ahora, sin penetrar la parcela de la política ni manipular asuntos alejados de sus propósitos de especialista. Me refiero a su contenido porque abunda con propiedad en diagnóstico sobre los peligros de un entorno en proceso de continuada destrucción, porque sabe como pocos de qué se trata y porque sugiere hartas soluciones en sus páginas. Pero también porque le quita al artículo que ya termina el carácter banderizo que suelen tener los de quien está por terminarlo. Lo que ahora importa es que el país no se nos convierta en un desierto.

Imagen: Pedro Cunill Grau

TREINTA AÑOS DE LAS MAESTRÍAS DE HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO (1979-2009) (IX)

En segundo lugar, no puede soslayarse la sensible desaparición de la maestría de la USM, y la situación crítica que, desde hace unos años, atraviesa la de la UCV, cosa que ha convertido a nuestros programas en prácticamente los únicos de Caracas. Quedan en la UPEL los de enseñanza de la historia, que en rigor son de educación; acaba de abrirse un programa de Historia Militar en la Academia Militar de Venezuela; lleva años el de Historia de la Arquitectura en la UCV; y de un tiempo para acá se han abierto diplomados en la Universidad Metropolitana y en la Fundación Valle de San Francisco, tremendamente exitosos, pero pensados para un público general que no tiene en planes formarse como investigador. Con todo, no es necesariamente una paradoja que esto ocurra en la capital cuando las maestrías en historia florecen en todo el país, ya que ello también implica que hay menos personas del interior que deben desplazarse para cursar sus postgrados.

En tercer lugar, la historia, en parte impulsada por el debate político actual, está gozando de una popularidad pocas veces vista, incluso en un país tan dado a ella (y al historicismo) como el nuestro. No podemos saber si se trata solo de una moda pasajera. El boom editorial que Venezuela vive en la actualidad es impulsado en gran medida por la venta de libros sobre temas históricos, así como la presencia cotidiana de historiadores en la televisión y otros escenarios se deben, en gran medida, a la coyuntura por la que atravesamos. A tal punto ha llegado el uso de la historia en el discurso político, que personas normalmente desinteresadas por él, ahora buscan orientación. Habrá que ver qué pasa con los años, pero por ahora esto al menos ha traído una cosa prometedora, a largo plazo, para la historia en cuanto disciplina: cada vez son más los muchachos recién graduados de pregrado que aplican para cursar los programas, es decir, que ven una utilidad profesional en un título en historia, o que francamente quieren ser historiadores. En sus inicios, y por muchos años, el cursante promedio de las maestrías era un profesor universitario que quería consolidar o hasta coronar su carrera, u otros profesionales, con su vida más o menos resuelta, y que estudiaban historia solo por interés intelectual, por ampliar su formación profesional, y a veces, como señalaba alguno que otro, hasta como hobby. Inicialmente, nada de malo hay en eso: Marc Bloch inició su apología al oficio de historiador aduciendo que lo era –y sospechaba que todos lo que hemos decidido serlo también- porque le divertía; pero en ocasiones quien está por hobby no está dispuesto al esfuerzo de pasar meses en un archivo o de redactar una tesis.

Tras la muerte del P. Hermann en 1998, y de la jubilación de Abdala que, con todo, bregó con una salud cada vez peor para seguir dando clases hasta casi el final (poco antes de morir, aún dictó una charla en el doctorado), quedó –y sigue, dirigiendo el doctorado- Manuel Donís Ríos. Del mismo modo, y después de terminar su muy meritoria labor convirtiendo a la sede del Táchira en una universidad autónoma (la hoy Universidad Católica del Táchira) y de haber redactado una monumental obra historiográfica, en especial sobre la Compañía de Jesús8, el P. Del Rey Fajardo ha vuelto al IIH. Del Centro de Investigaciones Literarias, Francisco Javier Pérez se trasladó al IIH. El director que sustituyó al P. Hermann desde hace una década ha sido Elías Pino Iturrieta, que entonces cerraba una notable carrera en la universidad y la administración pública. Con Del Rey, Pérez y Pino Iturrieta el IHH puede ufanarse de contar en su personal con dos individuos de número de la Academia de la Historia, y uno de la Academia Venezolana de la Lengua. Demetrio Boersner, casi una leyenda de la diplomacia venezolana, y una de las autoridades de la historia diplomática en América Latina; Dora Dávila, con importantes estudios sobre historia de la familia y otros problemas de historia social, que actualmente se encarga de Montalbán y que desarrolla un vasto trabajo de catalogación del archivo histórico del IIH; Ricardo Castillo, Premio Nacional de Historia; y quien suscribe, terminamos de constituir la plantilla. Todos, además, somos profesores de las maestrías.

8 Por sólo nombrar algunos de sus libros referidos a Venezuela (porque los referidos a la Nueva Granada): Documentos jesuíticos relativos a la historia de la Compañía de Jesús en Venezuela (Academia Nacional de la Historia, 1966/1974, dos tomos); Aportes Jesuíticos a la filología colonial venezolana (UCAB, 1971, dos tomos); Bio-Bibliografía de los jesuitas en la Venezuela Colonial (IIH/UCAB, 1974); La expulsión de los jesuitas de Venezuela (1767-1768) (Universidad Católica del Táchira, 1990); La pedagogía jesuítica en Venezuela (Universidad Católica del Táchira, 1991, tres tomos); Las bibliotecas jesuíticas en la Venezuela colonial (Academia Nacional de la Historia, 199, dos tomos); Misiones jesuíticas en la Orinoquia (Universidad Católica del Táchira, 1992). Véase: AAVV, Libro homenaje al Padre José del Rey Fajardo, sj, Caracas, Editorial Jurídica Venezolana, 1995.

viernes, marzo 12, 2010

TREINTA AÑOS DE LAS MAESTRÍAS DE HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO (1979-2009) (VIII)

En 1990, junto con el nacimiento de la Maestría en Historia de Venezuela, se hace un cambio de pensum. Es el que actualmente está en vigencia y pronto será sometido a una profunda revisión, comoquiera que está por cumplir veinte años. El enfoque se hace más, si vale el término, escolar, con énfasis en materias obligatorias, aunque con una oferta de seminarios. Esto tiene sus ventajas y desventajas, como todo. Tal vez la formación específicamente teórico-metodológica, con estudiantes volcados a la investigación de problemas novedosos, podría ser más amplia; pero por otro lado, la obligatoriedad de un número significativo de materias más o menos generales, ayuda a que cursantes venidos de áreas distintas a la historia, que son la mayoría (e incluso de profesores de historia egresados de los pedagógicos y escuelas de educación, que no siempre cuentan con el andamiaje de conocimientos que se esperaría por sus borlas, situación que si bien ya se señaló entre las razones para fundar el programa en 1978, se ha resaltado en los últimos años), se disciplinen, salven algunas lagunas en su formación y poco a poco logren encaminarse como investigadores. Aunque con sus fallas, que estamos esforzados en remediar, los resultados de los trabajos de grado y del desarrollo profesional ulterior de los egresados, han demostrado las bondades del modelo. Además, quienes impulsaron el cambio de pensum lo hicieron después de una evaluación de diez años de desempeño del programa anterior.

Del mismo modo, se ha mantenido un eje de materias comunes para los dos programas: Metodología e historiografía, que está reforzándose con la oferta de seminarios en el área, en especial para tesistas; Antropología cultural latinoamericana e Historia institucional y territorial de Venezuela, que responden al enfoque con el que comenzaron las investigaciones en el área de ciencias sociales en la UCAB, y con la que nacieron las maestrías y el IIH. También se promueve que cursantes de cada programa puedan ver asignaturas en el otro, a fin de que amplíen el espectro de su formación. Por razones de acceso a las fuentes primarias, los cursantes de historia de América tienen dificultades para hacer trabajos documentales del calado de que los que hacen los cursantes de la Maestría de Historia de Venezuela que sí cuentan con una buena oferta de archivos; pero disfrutan de una mirada más amplia que los segundos, para quienes la tentación del parroquianismo puede ser grande: la idea es equilibrar las cargas, a modo que cuenten con lo mejor de cada programa.
Ahora, cuando la maestría de Historia de las Américas ya llegó a treinta años, y su hermana de Historia de Venezuela llega a veinte, el crecimiento de ambas es franco. No sólo acaban de recibir su reacreditación por el Consejo Nacional de Universidades, sino que para enero de 2009 ambos programas sumaban sesenta alumnos. Es un promedio que se mantiene desde hace un lustro, con alrededor de treinta en cada uno (generalmente unos cuantos más en Historia de Venezuela que en la de las Américas). A partir de octubre de 2009 se abrieron dos cursos de ampliación en la sede de UCAB-Guayana, con un enorme éxito de convocatoria: treinta inscritos. Eso hace que los programas, en conjunto, lleguen casi al centenar de alumnos y garanticen, por ahora, su viabilidad financiera. Varias razones pueden aducirse al respecto. En primer lugar, los programas han logrado posicionarse como unos altamente prestigiosos. No es que dejen de haber fallas que deban remediarse (cosa en la que se trabaja), o que estén inmunes al descontento de alguno que otro cursante, que se estudia y atienda con la preocupación del caso; pero en general sus egresados no dudan en recomendarlos y entre las razones que alegan quienes aplican para cursarlos se destaca una y otra vez esta variable. El número de los trabajos de grado que finalmente se editan, e incluso el hecho de que sus autores obtengan premios y tendencialmente sean exitosos en sus carreras, también es un aval. Por supuesto, el prestigio general de la UCAB, los valores de la educación ignaciana, que nos inspiran, y un cierto cuidado administrativo, que ha resultado muy útil para crecer y consolidarnos en momentos de crisis económicas y políticas, también explican este balance positivo.

jueves, marzo 11, 2010

TREINTA AÑOS DE LAS MAESTRÍAS DE HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO (1979-2009) (VII)

Desarrollo y porvenir
Aunque, por el modelo organizativo de la UCAB, las Maestrías forman parte de un área distinta que el IIH, la relación entre ambos siempre ha sido muy estrecha. De hecho, las primeras marcaron en alguna medida el crecimiento del segundo, que funge, con sus investigadores, biblioteca y archivo como su respaldo. Ya en 1987 se había incorporado al IIH, por primera vez en mucho tiempo, un nuevo investigador: Manuel Donís Ríos. El P. Hermann lo escoge de entre sus alumnos del Departamento de Ciencias Sociales, haciéndolo primero su asistente y poco a poco un discípulo y colaborador muy cercano, hasta llegar a firmar libros juntos. En la actualidad, Donís Ríos es el mayor especialista en Venezuela de historia territorial. En 1990 Nikita Harwich Vallenilla se incorpora al IIH. Por aquellos años desarrolla una impresionante actividad investigativa, publica obras que pronto concitaron la atención de la academia y dicta clases en las maestrías de la UCAB y de la Santa María. Harwich Vallenilla renuncia en 1994 y se marcha a Francia; desde entonces ha ejercido en tierras galas como profesor –hoy está en la universidad de París-X- y continuado con una exitosísima carrera de investigación, aunque lamentablemente muy desligada de su patria. Por las razones que fueran, sus trabajos llegan poco a Venezuela, no aparecen en revistas venezolanas, ni él asiste –hasta donde pudimos averiguar, por lo menos no de manera regular- a eventos nacionales. El resultado es que los historiadores más jóvenes casi no lo conocen, y que pocos de los más viejos han leído sus escritos de los últimos quince años, situación que es importante remediar, sobre todo porque su obra es francamente valiosa.


En 1991 Oscar Abdala, que hasta el momento había sido un profesor por horas, y que compartía sus labores en la UCAB con otras universidades, es contratado por medio tiempo para atender las maestrías. Como se le ubica en una oficina del IIH, en la práctica hace vida como un investigador más. Así termina de configurarse el dramatis personae de un momento fundamental de su desarrollo, que lo pone en otra escala. Además, todos ellos –el P. Hermann, Donís Ríos, Harwich Vallenilla y Abdala- en buena medida justificaron sus cargos por las clases de la maestría. La carga de horas de docencia que, por disposiciones contractuales, los investigadores deben cumplir, solieron ejecutarla en los programas de postgrado.


Y es que, a todas estas, la maestría fue prosperando. Cada vez con más alumnos, a pesar de que era una época en la que había tres programas similares en Caracas (si la sumamos con los de la Santa María, que vive entonces una edad de oro, y de la UCV), y con un modelo que hacía énfasis en cursos electivos (lo que implica buscar especialistas para cada semestre, cosa que no es tan fácil en Venezuela), su versatilidad –sobre todo en los casos de Abdala, que gozaba de vastas lecturas; y de Harwich Vallenilla, con su formación en varias universidades europeas- les permitió afrontar con más que razonable éxito el reto que se le planteaba. Quienes estudiaron por aquellos años –entre mediados de los ochenta y mediados de los noventa- recuerdan la sucesión de materias impartidas por ambos profesores; la labor de maestro, la erudición y la bonhomía de Abdala, que destrabó a tantas tesis que amenazaban con naufragar, y el cosmopolitismo y rigurosidad –según cuentan, ¡era algo así como el "profesor-filtro"!- de Harwich Vallenilla. Por supuesto, hay otros nombres ineludibles a destacar, como el de Angelina Pollak-Eltz, que detentó la cátedra de Antropología hasta su jubilación en 2003.

miércoles, marzo 10, 2010

TREINTA AÑOS DE LAS MAESTRÍAS DE HISTORIA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO (1979-2009) (VI)

Por problemas técnicos no pudimos seguir publicando este magnìfico artículo sobre los estudios de historia en la UCAB. Ahora los continuamos, ver los anteriores acá siguiendo los días de lunes a viernes 5 partes en total.

El R.P. José del Rey Fajardo, sj, que por entonces fue primero director del IIH y después decano de Humanidades, se entusiasma con el proyecto, lo apoya y colabora en su planificación. Abdala tenía en la cabeza un modelo algo distinto, inspirado en sus experiencias en los Estados Unidos, donde pasó varias temporadas como profesor invitado, tal como lo señala el proyecto inicial7. Básicamente se trataba de un conjunto de seminarios y colloquia dictados en forma de seminarios sobre metodología e historiografía, y cuatro cursos electivos para que los cursantes desarrollaran sus investigaciones, adquirieran destrezas teóricas y metodológicas en la disciplina y, según el proyecto inicial, fueran capaces de obtener un PhD fuera del país, para lo que se pensó en un conjunto de convenios, que de manera imperfecta se llevaron adelante, sobre todo trayendo profesores norteamericanos.

Esto, por supuesto, implicó una visión metodológica más cercana a la tradición anglosajona, incluso a su marxismo crítico y poco dogmático –pensemos en E.P. Thompson, en E.H. Carr o en Eric Hobsbawm- que al modelo marxista imperante entonces en la academia venezolana (cosa que no obstó, naturalmente, para que Federico Brito Figueroa fuera después profesor del programa). Abdala, tanto en lo político como en lo académico, estaba lejos de la mayor parte de los marxismos de la época. Lo que en el proyecto inicial llama la "Historia Nueva basada en las ciencias sociales" se desarrollaría tomando en cuenta a la Escuela de los Annales, pero solo como una más entre otras corrientes: la historia social de modelo anglosajón (se cita a Hobsbawm), la historia cuantitativa, la historia local, la intelectual, la contemporánea (como una disciplina en sí: recuérdese que son los días en que Geoffry Barraclough aún causaba sensación, y que recientemente se había vivido el debate por la incorporación de un curso de historia contemporánea en el bachillerato venezolano), la historia oral, la de la mujer, la urbana y otras más. Gracias a una Beca Fullbrigth y a sus contactos con Abdala, en 1975 vino el profesor Winthorp R. Wright, un especialista en historia de la esclavitud en los Estados Unidos de la Universidad de Maryland, que volvería en 1979, ahora como uno de los primeros profesores de la Maestría, y que de su experiencia venezolana produjo Café con leche: race, class and Nacional Image in Venezuela (1990), que es una referencia en los estudios venezolanistas en los Estados Unidos.

Abdala, Wright y el Padre Del Rey diseñaron el postgrado. El 11 de diciembre de 1978, Del Rey, en su condición de decano, eleva ante el Consejo Universitario el proyecto. Para el momento, una de las tantas crisis de la UCV hacía temer por la clausura de su postgrado, y hacía urgente mantener una oferta de maestría en el país. Al día siguiente, en el Consejo del 12 de diciembre, es aprobado; y ya para inicios de 1979 comienzan sus clases. El Padre Hermann fue nombrado su primer director, cargo que desempeñó por casi veinte años, hasta su muerte en 1998. Después lo sucedió su discípulo

7 "Maestrías en historia de las Américas", s/f, Material mimeografiado, archivo del IIH-UCB.

martes, marzo 09, 2010

Mi solidaridad con la familia de la historiadora Inés Quintero

Esto es lo que NO DEBE VOLVER A OCURRIR EN VENEZUELA. Es la triste historia de cómo el esfuerzo y la solidaridad de una familia es pagada con el resentimiento, el robo y la destrucción. Acá la historia contada por su sobrina Arianna Arteaga Quintero.
Adiós Carú

Tanto que te quise Caruaíto de mi vida. Fueron 15 años pisando tus gramitas, viendo como mi abuelita te convertía en un oasis de maticas, flores, cartelitos y detalles. Me acuerdo la primera vez que te vimos, eras un terrenito con potencial, la casa estaba bastante maltrecha y tenías pocas plantas para darnos cobijo, pero nos picaste cómplice el ojo, supimos que eras el lugar perfecto para que mis abuelitos vivieran el atardecer de colores que se merecían tras una larga estadía en este mundo. Te bautizaron "La Guachafita" porque así somos los Quintero, jodedorcitos, compinchosos, un clan. Pasé mil vacaciones contigo, me recorrí todas las playas que te quedaban cerca, los ríos, las montañas, viví mis necedades adolescentes y crecí refugiándome en tus tierras. Porque eso fuiste siempre para mí: un refugio, un remanso de paz, un escape de la urbe, de la vida, de todo. Ese era el papel que jugabas para mis abuelos y yo decidí pegarme en esa. Sí, supongo que ya te habrás dado cuenta de que te hablo en pasado, también debes estar aterrado con la quema y la tala que te desnudó. Y sé que tú también nos vas a extrañar, porque durante 15 años te dimos amor y cuidados que nos devolviste en frutos y verdes agradecidos. Lo siento muchísimo, nunca quisimos abandonarte, pero te mereces una explicación y te la voy a dar.
El 28 de febrero estaban Inés, Luis Gerónimo, Lucía, Victoria, Fredy e Ignacio en La Guachafita, tú sabes, de esas combinaciones que se daban sin que nadie avisara antes porque a esa casa entraban todos como río en conuco. La calidez de mis abuelos siempre lo permitió. De pronto vino Aníbal, el muchacho que te cuidaba junto a mi abuelos, a darnos el pitazo de que estaban invadiendo por la entrada. Ya había pasado antes y lo habíamos resuelto en paz y por la ley, todos tus papeles están en regla. Pero esta vez la cosa se veía peor. Llegaron decididos a talar y "limpiar el terreno", cuando les preguntamos nos trataron groseramente y supimos que era el Consejo Comunal el que autorizaba el desatino. Fuimos ese mismo domingo a ver al presidente del Consejo, nos recibió tranquilo y nos dijo que no era su culpa, que la asamblea comunal había resuelto revisar tus papeles, pero que no se autorizaba la invasión en sí... Hicimos una cita para el martes siguiente, llevaríamos los documentos para que vieran que estabas en regla. Ahora sabemos que fue ingenuidad, pensamos que el diálogo era posible. No fue así. El pueblo de Caruao, esa gente con la que mis abuelos convivió en perfecta armonía durante 15 años, esa gente con quienes cantamos aguinaldos en las misas de gallo, esos niños a quienes mi abuelita llevó a pintar y les leyó cuentos, ESE pueblo, sin avisar, nos convirtió en el enemigo. Pasamos de ser los guachafitos a ser "terratenientes", "oligarcas" y otro montón de cosas que no entendemos. Ellos se transformaron en "cimarrones", "oprimidos" y "necesitados". No nos dejaron hablar y los documentos fueron de paseo, ni les interesaba verlos. Qué irónico, pensar que si tu tierra no estaba mejor aprovechada, fue porque no había manera de conseguir mano de obra en la zona.
Así las cosas nos fuimos consternados de la reunión, mis abuelos estaban aterrados, no comprendían una palabra de lo que les estaba pasando. Durante esa semana terminaron de quemarte enterito, te talaron cada arbolito, te convirtieron en un desierto triste y mustio. Nosotros hablamos con el Gobernador de Vargas, con la policía y la Guardia Nacional. Al siguiente sábado pusimos la denuncia en la GN y el Gobernador mismito dio la orden de desalojo. Se apareció el mismísimo Procurador con un Comandante y toda una comisión de hombres armados a poner orden. Mandaron a llamar al Consejo Comunal y se apareció toda una poblada. No lograron llegar a nada, esa gente estaba enardecida, desesperada de ira, era terrible ver cómo nos habíamos convertido en el objetivo de tanta rabia. Ese día se apareció toda la familia a apoyarte. Nos fuimos bastante desesperanzados, pero decidimos darle un compás de tiempo a las autoridades que tanto apoyo nos estaban dando, para ver qué pasaba. El domingo en la tarde se complicó la cosa. Los invasores se aparecieron a hacer un sancocho y terminar de talar a punta de machete. Nosotros llamamos a la GN desesperados tratando de protegerte, llegaron en 40 minutos, echaron unos tiros al aire y se llevaron a uno preso por indocumentado. Tratar de poner orden y defenderte fué un detonante veloz, la gente se incendió de rabia, comenzaron a amenazarnos a gritos desde lejos. Luego un par de ellos se fue hasta la casa donde estaban sólo Antonio y mis abuelitos a decirles que si a las 9pm no habían soltado al detenido, lo pagábamos nosotros, quemarían la casa con todos adentro y si pasábamos por el pueblo quemaban el carro. Antonio nos llamó asustadísimo, y con toda razón. Arrancamos para allá en el acto, como te dije, los Quintero somos un clan unido. En el camino Carola nos avisó que en el pueblo había armado un zaperoco, que la poblada se quería meter a la casa y la policía trataba de pararlos. Hasta la policía estaba en pánico, no había pistola posible. Llegamos y todo se calmó cuando se le pidió a la GN que soltara al vándalo...no teníamos cómo protegernos. Fue muy triste, tuvimos que recoger lo que pudimos. Por primera vez en mi vida entera vi a mi abuelo llorar, mi abuelita devastada, mi mamá, toda la familia. Nunca pensamos que tendríamos que salir de tus tierras como refugiados de guerra, pero eso somos. Todos -ellos "los malos" y nosotros "los buenos"- somos TODOS víctimas de una situación que nos supera. De un gobierno al que se le fué de las manos la situación, se les fué de las manos su discurso de confrontación, que no logra aplicar la autoridad porque no han sabido dar el ejemplo. De una descomposición social que no para, que se algidece con el consumo de drogas y alcohol, con las promesas no cumplidas y con la ley del mínimo esfuerzo. Puedes creer que fuimos a la fiscalía a poner la denuncia y tanto la fiscal, como el procurador, como el comandante de la GN dijeron que no podían hacer nada... Sí, nosotros también estamos tristes, nos dolió en el alma despedirnos de tí. Sobre todo así, tan rápido, en apenas una semana acostumbrarse a la idea de no verte más. Pero tienes que entender que para nosotros lo importante es la vida de mis abuelos y con las cosas como están ya no puedes ser un hogar para ellos. Chao Caru. Chao para siempre. Tanto que te quise.

Imágenes: la primera cuando estaba cuidada por la familia Quintero, la segunda, una vez destruída por los invasores que no respetan ni la propiedad privada ni la naturaleza, y que actúan con el apoyo o la omisión de las autoridades, y bajo el estímulo de la prédica violenta de Esteban.

Publicación de la Obras Selectas del politólogo historiador Anibal Romero

VER SU OBRA DIGITALIZADA ACÁ.

EL NACIONAL - Lunes 08 de Marzo de 2010

Cultura/4El foro del lunes

ANÍBAL ROMERO Especialista en teoría política y profesor jubilado de la USB

«Las democracias civilizadas protegen los derechos de las minorías»A propósito de la publicación de sus Obras selectas, el intelectual habla de las similitudes del chavismo con los totalitarismos del siglo XX. Su declarada confianza en la vocación civilista de la sociedad venezolana, no obstante, le impulsa a creer que el país tendrá un futuro democrático

MICHELLE ROCHE RODRÍGUEZ / FOTOGRAFIA: ERNESTO MORGADO

Aníbal Romero, que se declara un optimista irredento del futuro venezolano, está convencido de que se avecinan grandes jornadas democráticas. Ha pasado casi 30 años de su vida profesional analizando la historia política del país y parte de ese trabajo está impreso en sus Obras selectas, publicación de tres tomos editada por Equinoccio que será bautizada el miércoles en los espacios abiertos del edificio Mene Grande, en Los Palos Grandes.Por su solvencia intelectual y su articulada manera de pensar, evidente en su lenguaje preciso, la antología de ensayos de Romero es un documento importante para entender la sociedad venezolana actual.El cofundador del programa de posgrado en Ciencia Política de la Universidad Simón Bolívar y docente en la Escuela de Estudios Liberales de la Universidad Metropolitana es un crítico fehaciente del gobierno del presidente Hugo Chávez, aunque tampoco es muy concesivo con la dirigencia de oposición, a la que llama a la "unidad firme e inquebrantable" para salvar al país de una dictadura. "Su deber es deponer las ambiciones individuales y partidistas para actuar en función del interés nacional: ponerle fin sin guerra civil y sin castrismos a la etapa de la revolución bolivariana".

El plan de gobierno de la dirigencia opositora, como lo imagina Romero, plantea en primer término la restauración de la democracia mediante la separación de poderes, su alternabilidad y la protección de los derechos de las minorías. "Después, es imperativa la salida de las fuerzas de ocupación cubanas e iraníes de Venezuela, porque su presencia constituye una violación de la soberanía.En tercer lugar, hay que dar garantías de reconciliación con los sectores chavistas no comprometidos en delitos. El cuarto punto es que los problemas sociales de la mayoría serán atendidos mejor de lo que lo ha hecho este régimen y que se establecerán políticas económicas para sacarnos del foso al que nos ha llevado Chávez". Dice que el programa existe, pero que hace falta una voz que lo pregone y le haga sentir a los venezolanos que se están decepcionando del Presidente que hay otra propuesta.
La misma formulación de ideas de quien ha sido visiting scholar en universidades tan importantes como Stanford y Harvard demuestra ­lo que también es una preocupación patente en su antología­ para qué sirven los intelectuales: para pensar el futuro del país.--Usted dice en su libro que los pensadores venezolanos han señalado la crisis de la democracia desde las últimas dos décadas del siglo XX. El pesimismo marcó a la intelectualidad nacional en buena parte de la historia democrática. ¿Cuál es entonces su papel hoy? --Hubo dos tipos de crítica a la democracia civil ­o cuarta república­. Una buscaba corregir las fallas y otra destruir el sistema. En la etapa final, los intelectuales tomamos dos posiciones muy distintas; hubo quienes de un modo directo o indirecto apoyaron el golpe de 1992 y hubo quienes (entre los que me cuento) lo repudiamos de manera radical desde el principio. Ahora, una vez que percibimos con mayor claridad qué se proponía Chávez con su gobierno, los intelectuales venezolanos hemos enfrentado con gran coraje y dignidad este proyecto político personalista.
--Parece como si la idea de crisis y de caos fuera parte de la identidad venezolana...
--Por ese pesimismo los intelectuales venezolanos hemos tendido a exagerar con el término y la presunta realidad de la crisis nacional, a tal punto que hemos confundido estar en movimiento con estar en crisis. Si vemos la cosa de una manera simplista, la vida es crisis en el sentido que es desafío y reto permanente. Un país tiene que estar en movimiento. Decir que los 40 años de la república civil fueron de crisis no explica nada. Decir que la revolución bolivariana ha sido un período crítico es decir mucho y nada. La solución a estos dilemas está en tratar de ser un poco más específicos cuando se usa esta palabra.
--Aunque su libro no incluye sus ensayos más recientes, ya allí adelanta el peligro de una democracia autoritaria. ¿No es una contradicción decir que el régimen chavista es una democracia autoritaria? --Me refiero a una democracia autoritaria porque Hugo Chávez puede obtener la voluntad de la mayoría e imponerla sobre la minoría; Adolfo Hitler ganó las más importantes elecciones en las que participó, como ocurrió con Benito Mussolini y Juan Domingo Perón. Por eso es que las democracias civilizadas son liberales, en las cuales están protegidos los derechos de las minorías. La voluntad de la mayoría debe tener límites, porque de lo contrario la minoría va a estar esclavizada. En Venezuela, estos años hemos tenido una democracia autoritaria, pues la idea de Chávez es que si él tiene la mayoría puede imponer su voluntad absoluta sobre lo que él llama "los escuálidos".
Más importante para mí es la libertad y no la democracia, porque defiende los derechos individuales y porque hay una clara concepción de que el poder puede tener límites, de lo contrario se convierte en un poder absoluto o totalitario.
"En el chavismo hay un impulso totalitario, pero no hay la capacidad de concretarlo"--Usted ha estudiado extensamente los fenómenos totalitarios. ¿Cree usted que Venezuela vive o podría llegar a sufrir uno de estos regímenes? --Todos los totalitarismos se parecen, pero no todos los gatos son pardos en la noche totalitaria. Hay diferencias entre el fenómeno comunista y el nazi; por ejemplo, en el primero no hubo el biologismo racista. En el chavismo hay un impulso totalitario, pero no hay la capacidad de concretarlo, porque estamos en otro momento histórico y porque la sociedad venezolana tiene un tejido psicosocial y político impermeable a esa voluntad.
--¿Está la sociedad venezolana en una situación de crisis parecida a la de la Alemania anterior al nazismo? --Hay varias diferencias. El chavismo es el mismo populismo de siempre con el ingrediente adicional del delirio comunista de un líder. Esto quiere decir que en el fondo es un populismo clientelar, carente de fervor, de verdadero compromiso y dependiente, en gran medida, del flujo de recursos del Estado hacia los sectores empobrecidos.
No hay fervor ni verdadera ideología, sólo carisma y un delirio. El movimiento nazi era "serio", porque estaba dispuesto a llegar a sus últimas consecuencias: tenía conceptualización, ideología y convicciones. En segundo lugar, en Alemania se enfrentaron hasta 1933 dos extremismos: el de la izquierda radical (Partido Comunista Alemán) y el de la derecha (Nacional Socialista). En Venezuela tienes el extremismo chavista del líder principal, pero del otro lado una sociedad civil convencida de que el camino tiene que ser la resistencia cívica. El Partido Comunista Alemán y el nazismo estaban dispuestos a ir a la guerra civil, nosotros no. La tercera distinción es que las amenazas de Hitler de desencadenar una guerra europea se cumplieron; Chávez amenaza sin tener suficientes recursos para cumplir tales promesas.
Las Obras selectas de Aníbal Romero están divididas en tres tomos. El primero, Sobre historia y poder. Estudios de Teoría Política, reúne análisis críticos sobre la obra de los fundadores del pensamiento político moderno con la consideración de temas actuales. En La miseria del populismo. Historia y política en Venezuela estudia los orígenes, la evolución y la crisis de la democracia populista venezolana. El tercero, Tiempos de conflicto. Estudios sobre estrategia y política, compila algunos de sus ensayos sobre la teoría de la estrategia y las relaciones internacionales. Éste incluye los libros Líderes en guerra: Hitler, Stalin, Churchill, De Gaulle y La sorpresa en la guerra y la política.

lunes, marzo 08, 2010

Jornadas de Historia Regional y Local. Cojedes 2010


Primer Concurso de El Desafío de la Historia

El grupo editorial Macpecri te invita a participar en el Primer Concurso de El Desafío de la Historia, un certamen
creado para todos los venezolanos que quieran vivir el desafío de escribir un artículo sobre hechos ocurridos en
la Venezuela del siglo XVII. De esta forma rescatamos nuestro pasado para apoyar los talentos del presente y
así, una vez más, demostramos la importancia que tiene la historia para el ser humano.
Bases del concurso
1. Pueden participar todos los venezolanos que residen dentro o fuera del país.
2. Las obras deben ser artículos narrativos de hechos reales, sobre cualquier tema del siglo XVII en Venezuela,
que correspondan con los lineamientos de los artículos publicados en la revista (no se aceptarán dentro del
género de novela, cuento, ensayo o poesía) y que observen la siguiente presentación:
Tamaño de página: carta
Tipografía: Times New Roman
Tamaño: 12 pts
Interlineado: 1,5
Caracteres: 7.000 – 8.000 con espacios
3. Cada concursante podrá presentar una (1) obra, sin tener compromiso de publicación con otro
sello editorial,
ni estar en espera de veredicto en otros concursos.
4. Las obras concursantes deberán presentarse en cinco copias impresas por una sola cara, en hojas tamaño
carta, además de una copia grabada en un CD, en formato Word.
5. Las obras deben ser enviadas en sobre sellado y firmado con seudónimo. En sobre aparte, deben estar los
datos personales (seudónimo, nombre y apellido, edad, cédula de identidad, ciudad, teléfonos de contacto,
correo electrónico y dirección de residencia).
6. El jurado conformado por Elías Pino Iturrieta, Asdrúbal Baptista, Inés Quintero, Crisanto Antonio Bello Vetencourt
y Crisanto Bello Paoli, dará a conocer el veredicto el primer lunes de noviembre de 2010, en la página
web http://www.eldesafiodelahistoria.com/.
7. El premio consistirá en Bsf. 2.000,oo para el primer lugar; Bsf. 1.000,oo para el segundo lugar; así como su
publicación en la revista. Asimismo, podrán ser publicadas las obras de los diez finalistas.
Dirección para envío de las obras: Multicentro Empresarial del Este, Torre Miranda, Núcleo B, Piso 15, Ofic.
#154, Chacao, Caracas, Venezuela.
Fecha de recepción de las obras: Desde el lunes 3 de mayo hasta el lunes 2 de agosto 2010
Horario de recepción: De 8 am a 5pm
Teléfono: (0212) 2636293
Página web: http://www.eldesafiodelahistoria.com
La participación en este concurso supone la aceptación total de sus bases.
¡Gracias por participar y mucho éxito!

sábado, marzo 06, 2010

Historiador venezolano (Elías Pino Iturrieta) nos habla sobre twitter

Artículos de opinión de los historiadores
Transcribimos el artículo del historiador Elías Pino Iturrieta que publica todos los sábado en
El Universal.

Un mes en twitter
Es la cúspide de la libertad de expresión, como jamás hasta ahora desde la invención de la imprenta
Comencé a fijarme en el twitter debido a los recientes sucesos de Irán, cuando los estudiantes usaban un eficaz sistema de comunicación desconocido para mí. Transmitían la represión de inmediato, justo cuando sucedía, para que propios y extraños se enteraran de unos episodios de horror que de otro modo no se hubieran registrado. Sin pensar, como sugirieron los más entusiastas, que se estrenaba un artificio capaz de acabar con el régimen confesional, era evidente la aparición de un elemento de uso cotidiano a través del cual se podía llegar a importantes metas. Me detuve de nuevo en el descubrimiento cuando observé a Simón Alberto Consalvi twitteando con juvenil entusiasmo, aun en las sesiones de la Academia de la Historia, pero permanecí todavía en la galería de los espectadores. En breve los muchachos de la casa me introdujeron de veras en el asunto, me suministraron informaciones sumarias y me pusieron a redactar mensajes de 140 caracteres. En esas ando desde hace un mes, contento y raudo como el colega y amigo de la Academia.


Caminé con prevenciones al principio y le pedí a otros dos amigos cercanos, Miguel Henrique Otero y Nelson Bocaranda, veteranos de la tecnología de última generación, que me ayudaran en los primeros pasos. Un par de sus lecciones bastó para que me aficionara, hasta el punto de que Rosalba se queje de que no la ayude en los oficios domésticos por estar redactando frases efímeras. Quizá lo efímero sea uno de los elementos que destaquen en el asunto. Sólo se trata de conectarse con los temas del día sin tratar de pontificar, apenas opinando brevemente como el resto de los usuarios que se dedican a hacer fotografías y diagnósticos por cuotas sobre los sucesos transcurridos mientras avanzan las horas de la jornada. No es conducta trivial, pues la urdimbre de miles y miles de frases, de centenares de sentimientos reiterados, de un acopio de simpatías y antipatías que cada cual desembucha desde su aire, conforma un clima de opinión y el testimonio de una sensibilidad a través de los cuales puede una sociedad expresarse de manera genuina, tal vez como en ningún otro conducto orientado hacia lo público.

Ese tipo de expresión pasa por riesgos evidentes, como la exageración cuando se comunican noticias, o muchas veces cuando se magnifican o simplemente se inventan de manera irresponsable. El entusiasmo de sentir que están pasando cosas y de que uno puede participar entre los primeros como su vocero, puede desembocar en un alud de patrañas sin destino o, mucho peor, susceptibles de provocar confusiones peligrosas. Las pasiones habitualmente encerradas en la casa de cada quien, al encontrar un cauce a través del cual formen parte del parecer ajeno pueden llegar a posturas exageradas, descaradas e injustas, quizá porque la alternativa de un sistema manejado por primera vez desde lo individual propiamente dicho no sea capaz de distinguir a cabalidad entre lo privado y lo público, entre lo pertinente y lo impertinente, o entre lo que sucede y lo que los usuarios desean que suceda de inmediato. Si se refieren a cosas que ahora importan a la oposición, como la selección de candidatos para la Asamblea Nacional, o como la transmisión de datos vitales sobre un resultado electoral, se puede imaginar el riesgo de las exageraciones y las desfiguraciones a las que se puede llegar a través del twitter.

Pero es la cúspide de la libertad de expresión, como jamás hasta ahora desde la invención de la imprenta. Cualquiera tiene la posibilidad de opinar sin que le pidan credenciales para hacerlo, sin la necesidad de presentar certificados y títulos, sin la obligación de pedir permiso. Sólo requiere de un teléfono o de una computadora accesibles en el comercio. Cualquier hijo de vecino, como habitualmente se dice, pregona su voz por la calle del medio y el resto lo puede escuchar si le parece, o lo puede ignorar si es su gusto. Y la pregona sobre cualquier tipo de temas, trascendentales o triviales, según se vea, para fabricar poco a poco el mosaico más heterogéneo de puntos de vista sobre lo que a cualquiera le pase por la cabeza. En cualquier tipo de sociedad puede desarrollarse un movimiento de entidad a través del twitter, pero especialmente en aquellas cuyos mandones pretenden regimentaciones rigurosas. Tal vez sin saberlo del todo, los twitteros forman banderías de activistas de la libertad de expresión contra quienes no puede un régimen como el de los ayatolaes, bien sean de Persia o de Venezuela. Sabemos de algunos de los riesgos implicados en el tráfago de unos días en cuyo transcurso se habla a mansalva desde una tribuna insospechada, pero vale la pena correrlos. eliapinoitu@hotmail.com

viernes, marzo 05, 2010

Mi “quiniela” del Oscar

Desde hace 20 años aproximadamente, tengo la costumbre de ver todas las películas nominadas al Oscar antes de su entrega, y hacer mis predicciones sobre los QUE DEBERÍAN SER los ganadores. Por lo menos, veo: mejor película, director, actor y actriz. Este año he cumplido con dicha meta en buena parte.

Mejor película: Inglorious Basterds

Edición, planos, fotografía, actuaciones y los tradicionales diálogos de Tarantino; son las razones para elegir esta magnífica película. También consideramos el tratamiento novedoso de un tema ya muy repetido. No se la doy a Avatar, aunque considero que es la que ganará por su mensaje ecológico que tanto gusta a Hollywood, porque me parece predecible. No negamos lo maravilloso que son sus efectos, pero una película no es sólo efectos.

Mejor dirección: Kathryn Bigelow por The Hurt Locker

Sin duda que se lo daríamos a Tarantino, pero esta película me causó una gran impresión. Como me parece la segunda mejor película de las nominadas, se le debe dar la mejor dirección.

Lee Daniels por Precious. Nuestra tercer candidato a dirección.

Mejor actor: Jeff Bridges por Crazy heart

Es un premio a su carrera. Yo se le hubiera dado desde hace mucho, y ya no puede esperar más. Freeman como Mandela, me simpatiza el personaje, pero no es del otro mundo tal actuación. Es el Morgan Freeman de siempre, y ya le dieron su Oscar.

Mejor actor de Reparto: Christoph Waltz por Inglourious Basterds

Sólo he visto dos de las películas nominadas, pero no dudo que la interpretación de ese personaje fabuloso que es el Coronel nazi Hans Landa no tiene comparación. Nos logra transmitir el peligroso encanto del mal, y como buena parte de la élite de la Alemania hitleriana no dudó en apoyar un proyecto genocida.

Mejor actriz: Sandra Bullock por The Blind Side

Me gustó la película, su actuación y, el esfuerzo de la actriz por representar un tipo de personas que necesitamos. Hablo de las que se toman en serio su religión. Meryl Streep es excelente, pero ya ha recibido muchas nominaciones y estatuillas, y no me dejó nada la señora Julia.

Mejor actriz de reparto: Mo’Nique por Precious

Es insoportable. Si logra despertar dichos sentimientos, es la ganadora. No me hable de Penelope Cruz, esa película Nine es un fastidio.

Mejor película de animación: Up

Me encantó, y de paso: nombran a Venezuela. Es excelente, llena de detalles, el protagonista es un anciano en un tipo de película que por lo general es para niños. El héroe es un antihéroe. Muy pero muy buena, hasta le daría el Oscar a mejor película pero…

Los demás premios sobre efectos, etc. Sin duda se los merece Avatar. El vestuario: La Joven Victoria.

Sobre los documentales, a Venezuela llegan muy pocos.

Mejor película extranjera: El secreto de sus ojos (Argentina)

Me faltó ver la francesa e israelita. La peruana no me gustó para nada: lenta, triste, sosa. La cinta blanca es buena, pero la argentina es excelente en diálogos, actuación, guión, edición, y planos.

¿Será que en este Oscar volveremos a decir: “la Academia se equivoca”, y Avatar se lo llevará todo?.
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