martes, agosto 23, 2011

El gran engaño de las cooperativas en Venezuela (solo 13,4% de las creeadas en el 2001 están operativas)

El Nacional: Sólo 13,4% de las cooperativas creadas desde 2001 están operativas
22 Agosto, 2011

ND.- De acuerdo con cifras publicadas en el documento Hacia una Política de Estado Social y Cooperativas Venezolanas, sólo 40 mil cooperativas de las 306.762 creadas entre 2001 y 2010 están operativas. Esto como consecuencia de la “improvisación, falta de incentivos y cambio de políticas sociales”.


El informe que cita la nota de El Nacional es el resultado de un estudio de catedráticos y expertos, que indica que 267.796 cooperativas han desaparecido. En los últimos 10 años, Venezuela rompió los récords de mayores cooperativas creadas y de la mayor cantidad de este tipo de organizaciones inactivas.

A continuación la nota:
La improvisación, falta de incentivos y el cambio constante de las políticas sociales del Gobierno ahogaron la mayoría de las 306.762 cooperativas registradas entre 2001 y 2010. Sólo 40.000 (13,4%) de estas asociaciones operan actualmente, según el estudio de un grupo de catedráticos y expertos.
El documento Hacia una Política de Estado para la Economía Social y de las Cooperativas Venezolanas expone el devenir de estas agrupaciones que el presidente Hugo Chávez y los voceros del oficialismo presentaron como la punta de lanza del proceso revolucionario.
La investigación indica que Venezuela obtuvo 2 marcas mundiales en los últimos 10 años por la alta cantidad de cooperativas registradas y por el mayor número de organizaciones inactivas. Y es que de 1 millar de cooperativas inscritas en 1999 se pasó a 306.762, pero de ellas 267.796, con 5.061.973 asociados, desaparecieron.
La marca superó a China, que perdió 33.000 de 52.000 asociaciones registradas en la década de los noventa, y a Nicaragua, que pasó de 3.500 a 3.000 cooperativas agrícolas constituidas en el primer gobierno sandinista.
Venezuela “posee el mayor cementerio de cooperativas”, lo cual también refleja el fracaso más grande de una iniciativa considerada prioritaria por el Gobierno y que, además, deja en el aire a 5,6 millones de asociados que pusieron sus esperanzas de progreso para ellos y sus familias, señala el informe.
Con el documento, sus autores, catedráticos universitarios y especialistas Oscar Bastidas Delgado, David Esteller Ortega, Nelson Freitez, Iñaki Gainzarain, José Rafael Hernández, Eduardo Matute y Carlos Molina Camacho, pretenden abrir un debate público para rescatar las cooperativas como instrumentos de desarrollo y de superación de la pobreza.
Vaivenes políticos. En el análisis destacan los picos de registro de las cooperativas en línea con el mayor o menor ímpetu de los anuncios oficiales. Así, en 2001 se inscribieron 1.045 y subió a 2.287; 17.958 y 36.777 en los 3 años siguientes.
En 2005, 2006, 2007 y 2008 se anotaron 31.184; 91.157; 44.643 y 9.794 organizaciones, respectivamente, pero en 2009 y 2010 fueron 57.363 y 14.584 asociaciones.
Una de las promesas del Gobierno fue que las cooperativas generarían muchos empleos, lo que no ha ocurrido pues el número de trabajadores pasó de 173.922 en 1998 a 201.773 en 2008, según las cifras presentadas por Víctor Álvarez, ex ministro de Industrias Básicas y Minería, ex director de Pdvsa y ex presidente de CVG Internacional y Bancoex.
La participación de la economía social ­de la que forman parte las cooperativas- en el PIB se movió de 0,5% a 1,6% en esos 10 años.
El estudio señala que los magros resultados obtenidos se deben al uso con fines políticos y proselitistas de estas asociaciones, cuya esencia es la democracia y la pluralidad de sus miembros que persiguen un bienestar para ellos y la sociedad.
Agrega que el presidente Chávez utilizó improvisadamente las cooperativas, además de politizarlas mediante líneas ideológicas a los círculos bolivarianos para crearlas.
Pero los gobernadores, alcaldes, directores de bancos oficiales, coordinadores de las misiones y dirigentes políticos afectos también abusaron de esa fórmula.
A esto se suma la falta de control de la Superintendencia Nacional de Cooperativas, Sunacoop, sobre las asociaciones registradas, muchas de ellas de maletín o de compañías como Pdvsa y empresarios privados que se valen de esta modalidad para pagar menos a los empleados, evadir impuestos y la Ley Orgánica del Trabajo.
Otras sólo exhiben el nombre de cooperativa al realizar actividades estrictamente comerciales ­venta de repuestos automotores y productos agrícolas , etcétera-, con sus compradores que deberían ser miembros asociados.
La prueba de la inexistencia de controles apropiados ­dice el estudio- la proporciona la Contraloría General de la República en su informe Actuaciones 2010, el cual indica que “las cooperativas, al igual que los consejos comunales, no tienen quien los supervise”.
Reordenar la casa. El equipo de cooperativismo y economía social que elaboró el informe insiste en la necesidad de una política de Estado que fomente la presencia de cooperativas sanas y que tome en cuenta las experiencias positivas de otras latitudes y de la Venezuela de la cuarta república y del boom bolivariano.
En siglo y medio de existencia en el mundo, han demostrado ser organizaciones idóneas para afrontar problemas comunes, además de proporcionar empleo sustentable, servicios eficientes y bienestar social.
Las cooperativas ofrecen escalas empresariales, comerciales y de acceso al mercado a la gente común. Otra particularidad es que no han sido afectadas por la globalización.
En el caso venezolano, los expertos proponen poner la casa en orden mediante una política de desarrollo nacional de la economía social que debe surgir de las bases de las organizaciones (cooperativas) con el apoyo del sector público, trabajadores, empresarios, comunidades organizadas y universidades. Una vez lista, esa política debe ser incorporada al Plan de Desarrollo Nacional.
Los especialistas plantean que el Poder Legislativo discuta y apruebe una ley orgánica de economía social que regule el sector. En la legislación incluyen la creación de un organismo en sustitución de la Sunacoop.
La institución estaría encargada de normar, fiscalizar y hacer el seguimiento de las actividades y metas cumplidas por las cooperativas y otras organizaciones (EPS) de la economía social.
La relación Estado-organizaciones debe trascender cualquier gestión gubernamental y centrar la actividad en la producción de riquezas, empleos y lucha contra la pobreza, para evitar que la clase media siga nutriendo esa pobreza.

1 comentario:

Horacio Aldo Cingolani dijo...

Me pregunto Profe, ¿porqué fallan las cooperativas?. Y me planteo las siguientes posibilidades:
1-¿Deben ser indefinidamente apoyadas por el poder políticos? ¿como?
2-¿Deben ser competitivas en el mercado?
3-O ¿deben de gozar de reducciones impositivas?

Las cooperativás tienen dificultades:
1-porque las personas no tenemos aún mentalidad cooperativa?
2-Es mucho trabajo estar en los detalles de la producción?
3-...

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