lunes, noviembre 04, 2019

Este jueves 07 de noviembre en la UCAB: A 30 años de la caída del Muro de Berlín

Con motivo de conmemorarse 30 años de la Caída del Muro de Berlín, el Doctorado de Historia de la Universidad Católica Andrés Bello, ha organizado un conversatorio que nos permita reflexionar sobre el acontecimiento, sobre todo de cara a los retos de la realidad venezolana.
En este sentido, este jueves 7 de noviembre tendremos el siguiente panel:
Peder Østebø, Freie Universität (Berlín): "Cómo resistir al totalitarismo: ejemplos de la RDA".
Rafael Uzcátegui, PROVEA: "Rock y Punk contra el toatalitarismo (la RDA de los 80s)".
Daniel Varnagy, Universidad Simón Bolívar: "¿Qué significa la Caída del Muro de Berlín treinta años después".
La cita es las 11:00 AM, en el Edificio de Postgrado de la UCAB (campus Montalbán), aula P1-2.  ¡Los esperamos!
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miércoles, septiembre 18, 2019

Este domingo 22 el escritor Alvaro D’Marco presenta en "Kalathos" (Galpones de Los Chorros) a las 10 am su libro "Sin despedida". Acá les dejamos una semblanza del amigo y escritor


Alvaro D’Marco, semblanza de un escritor

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

El domingo 22 de septiembre se presentará en la librería Kalathos (Los Galpones de Los Chorros, Caracas): Sin despedida, el primer libro impreso de Alvaro D’Marco. Del buen amigo y escritor ya hicimos una reseña de su otra obra: Gracias Ulises por tus batallas, en esta misma columna el 24 de octubre de 2018 en un artículo titulado como el libro. Ahora queremos ofrecer una semblanza de la vida del autor al cual creemos conocer bien, porque desde hace más de 10 años nos une la amistad de compartir un mismo espacio: la Universidad Monteávila, pero muy especialmente la pasión por la literatura. En todo ese tiempo he descubierto en Álvaro; no solo una persona culta, un lector voraz y un escritor disciplinado; sino especialmente un gran ser humano. Una persona que hace de Venezuela, sobretodo en estos tiempos oscuros que padecemos, un lugar donde podemos esperar con certeza un renacimiento.

¿Por qué? Porque Álvaro posee una inmensa fortaleza y bondad en medio de las dificultades. Nació en El Tigrito (estado Anzoategui) el 20 de abril de 1956, y nos recuerda que es el mismo día que nacieron Mahoma y Adolf Hitler. A los 4 años le traen a Caracas y lo dejan al cuidado de dos tías abuelas que no tenían hijos y se dedicaron a criarlo con amor. El esposo de una de ellas era gran lector y poseía una modesta biblioteca, y éste le fue animando a leer buenos libros porque había aprendió a hacerlo muy pequeño: ¡a los 4 años! Poco a poco se convirtió en un niño admirado por las visitas al recitar de memoria pasajes de la Historia Patria. Al graduarse tenía clara su vocación literaria y el plan era entrar en la Universidad Central de Venezuela (UCV) a estudiar Letras, pero terminaría formando una familia y esta responsabilidad le exigía todo su tiempo. La universidad y la escritura tuvo que esperar, pero poco a poco fue adquiriendo un montón de experiencias que forjarían los hechos, personajes y tramas que pueblan sus obras.

Una de estas experiencias fue “despertar” a la condición ciudadana, la cual se hará realidad poco a poco desde el “Caracazo” y con gran fuerza ante la acción del chavismo. Porque antes se había encerrado en su familia, trabajo y libros, entre tantos otros grandes placeres de la vida. Tal como hicimos la mayoría de los venezolanos gracias a la bonanza petrolera, manteniéndonos ciegos ante un conjunto de injusticias y realidades que nos llevaron a esta tragedia que hoy padecemos. Es este uno de los temas fundamentales de sus novelas y que adquirirá en su vuelta a la universidad desde 1988, tiempo en el cual también comienza a laborar en la Biblioteca Nacional (División de cine y vídeo el Archivo Audiovisual de Venezuela) donde desarrolla una exitosa carrera como Archivero Audiovisual, hasta que las nuevas autoridades colocadas por el chavismo le piden la renuncia.  

Pero en esos tiempos universitarios no desarrolló disciplinadamente su vocación escritural, sino que perfeccionará su formación en las letras. Es a partir del año 2012 que el hábito de la escritura impregna todas sus horas. La amistad con un joven estudiante de Comunicación Social y también escritor: Carlos De Santis, lo anima a dedicarse con mayor esfuerzo, debido a que éste lee su primera novela y queda maravillado por la calidad de la misma. Desde ese momento se levante de madrugada y va concluyendo sus novelas, que serán revisadas por De Santis y por otros correctores. Ahora, poco a poco, las va editando.
Al preguntarle por su legado nos dice que lo primero son sus hijos a los cuales les ha dejado su herencia biológica y cultural, lo segundo sería su obra escrita (hoy tiene 4 novelas y varios cuentos ¡esperando escribir muchas más!), y lo último lo que ha dejado en la memoria de un conjunto de personas entre ellas todas aquellas con las que he trabajado y vivido. En esto último considera que en la Biblioteca Nacional dejó organizado el “Archivo Audiovisual de Venezuela” el cual no estaba ordenado racionalmente y cumpliendo las condiciones técnicas de conservación, aunque ese trabajo – según le han dicho – se ha ido perdiendo en los tiempos del chavismo. En Radio Caracas Televisión (RCTV) organizó - del 2004 al 2007 – en buena parte el archivo fotográfico del Diario de Caracas el cual tiene más de 3 millones de imágenes.  

Nota: esta semblanza es parte de un pequeño proyecto, el cual consiste en contar las vidas de algunas personas que he tenido la suerte de conocer. Por lo general son desconocidos para muchos pero han dejado un sencillo aunque importante legado, y representan una Venezuela con la cual no dejo de soñar.

miércoles, septiembre 11, 2019

Humboldt y la esperanza venezolana (a 250 años de su nacimiento) (mi columna de los miércoles en "El Nacional")

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Humboldt y la esperanza venezolana (a 250 años de su nacimiento)

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional
El viernes 14 de septiembre se cumplirán 250 años del nacimiento de Alexander von Humboldt (1769-1859). Un hombre de ciencias que nos visitó de 1799 a 1800, y se quedó en la memoria colectiva de los venezolanos. Son muchas las instituciones y lugares que llevan su nombre en nuestro país, pero me pregunto: ¿cuántos nacionales lo han leído? Todas las bibliotecas que he visitado a lo largo de mi vida en Venezuela contienen su obra Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, en especial la maravillosa edición popular que hizo Monte Ávila Editores en 1985, basada en la de 1956 del Ministerio de Educación que reproduce la traducción de nuestro Lisandro Alvarado. En mi biblioteca personal tengo sus cinco tomos, gracias a que esta edición era sumamente barata; pero también la biografía que pertenece a la colección Grandes Biografías de la editorial Salvat y la recopilación epistolar de la Biblioteca Ayacucho: Cartas Americanas (1980). Sirva esta artículo para animar, especialmente a mis compatriotas, a leer a nuestro querido Humboldt el cual seguramente nos transmitirá esperanzas en estos tiempos oscuros que padecemos. Porque su obra muestra el enorme potencial (no riqueza) que tiene esta tierra y su gente.

Los grandes aportes de Humbolt al conocimiento de Venezuela sería imposible resumirlos en nuestro pequeño espacio. Por ello solo ofreceremos un breve contacto con sus hermosas palabras, las cuales a su vez nos permiten llenarnos de esperanza. Es por ello que me gusta - ¡y más cuando la tristeza colectiva nos embarga! – leérselo a mis alumnos, en especial las frases que le dirige a su hermano Guillermo desde Cumaná el 17 de octubre de 1800:

No sabría repetirte suficientemente lo feliz que me encuentro en esta parte del mundo, a cuyo clima me he habituado de tal manera que parecería que nunca hubiera habitado Europa. Quizás no exista en todo el universo un país donde se puede vivir de modo más agradable y más tranquilo (…). El clima es muy saludable, el calor comienza a ser intenso solo por la mañana a las 9 horas y no dura más que hasta las 7 horas de la tarde. Por la noche y por la mañana, hace mucho más fresco que en Europa. La naturaleza es rica, variada, inmensa y majestuosa por encima de toda expresión. Los habitantes son dulces, buenos y conversadores, en verdad despreocupados e ignorantes, pero sencillos y sin pretensión.

(…) Entre los colonos (originarios de Europa) se ha conservado toda la simplicidad de las costumbres españolas del siglo quince; se encuentran a menudo entre ellos rasgos de humanidad y principios de una verdadera filosofía, que a veces se buscan inútilmente entre las naciones que conceptuamos cultivadas.

No negamos que en las siguientes líneas el propio Humboldt habla de cómo algunos de esos mismos que se dicen ilustrados maltratan a sus esclavos. Por otro lado, algunos dirán que han pasado 220 años, que ya no somos el mismo pueblo y que la guerra que vendría lo destruiría todo. Pero pensemos en los tiempos de los pueblos y no tanto de nuestras vidas. En ese caso somos parte tanto de la semilla como de la tradición que pudo identificar Humboldt en nosotros y en nuestra geografía. La realidad, la REALIDAD, no se reduce al horror que hoy vivimos y que incluso padecimos para lograr construir el proyecto republicano.
Humboldt en Caracas, en lo que respecta a los datos que podríamos llamar “sociológicos”, percibió que nosotros (junto a la Habana) tendíamos a tener “más luces sobre las relaciones políticas de las naciones, miras más extensas sobre los estados de las colonias y de las metrópolis” y “además, en ninguna parte de la América española ha tomado la civilización una fisionomía más europea” (Viajes a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente). Sirva estas dos afirmaciones para despejar alguna duda sobre percepciones relativas a nuestro pueblo como apático o con nulas disposiciones hacia el republicanismo. Por no hablar de algún rechazo a nuestra condición de occidentales.

Si el “conocimiento es poder”, sobran las palabras al señalar los grandes aportes de Humboldt a nuestra tierra en geografía, cartografía, espeleología, clasificación de nuevas especies en fauna y flora, etc. No sé por qué Venezuela no le ofreció la ciudadanía tal como hizo México una vez que logró su independencia, pero no importa, así como todos los venezolanos saben que el doctor José Gregorio Hernández es santo aunque todavía no haya sido canonizado ¿a quién le cabe duda? ¡Humboldt era venezolano! Y desde acá siempre le diremos a su espíritu, siempre vivo en toda mente científica y humanista: ¡gracias catire! Danke!

miércoles, septiembre 04, 2019

Una nueva perspectiva sobre nuestra condición petrolera (nuestra columna de los miércoles en "El Nacional")


Una nueva perspectiva sobre nuestra condición petrolera

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 

La reconstrucción de Venezuela después de la mayor destrucción padecida en su historia contemporánea, pasa por asumir lo que sabemos hacer pero que nunca hemos querido terminar de aceptar: ser un país petrolero. Esta idea me la ha reafirmado la lectura de un excelente libro (ganador del Premio Rafael María Baralt en su bienio 2018-2019): Londres en Caracas y La Haya en Maracaibo: Retos empresariales de Royal Dutch Shell en la industria petrolera venezolana entre 1943-1958, del buen amigo y colega: el ingeniero Alejandro E. Cáceres. Dicha obra representa un valiosísimo aporte a la historiografía del petróleo en nuestro país, porque no solo se centra en la industria petrolera escasamente estudiada, sino que a su vez se aparta de las perspectivas (en lo político, económico, historiográfico y literario) que siempre hemos mantenido en nuestra relación con el hidrocarburo y que no es otra que verlo como “excremento del diablo” (Juan Pablo Pérez Alfonzo, 1976).

Según esta tradición no es cualquier objeto demoniaco, es lo peor… y ciertamente si revisamos las obras de ficción que lo tratan directa o indirectamente (que son más de las que se piensan) siempre es visto como algo negativo para Venezuela y los venezolanos: es una riqueza no trabajada, destructiva del medio ambiente, codiciada por los imperios que terminan ocupando nuestro país para robarla y terminar modificando para mal nuestra cultura, y los campamentos petroleros están aislados del país y denigran de los nacionales. El marxismo se impondrá en su perspectiva de “dominación imperial”, pero incluso cuando se termina aceptando su influencia como generadora de progreso y modernización se temen sus consecuencias en el sentido de la cultura rentista o ser una economía nada noble como sí lo era la agricultura. De allí la necesidad de un antídoto llamado “sembrar el petróleo” (Alberto Adriani, Arturo Uslar Pietri; 1936). La investigación de Cáceres busca las razones empresariales a la hora de invertir en el negocio, y realizar un desarrollo organizacional acorde con los retos que éste les imponía en la realidad venezolana y mundial. En ella no se identifican causas imperialistas a la hora de comprender el fenómeno. De esta forma comienza a disiparse una percepción que nos ha alejado del más importante capital tanto financiero como en lo que respecta a la cultura industrial.

En mi niñez me fascinaban los micros de Maraven: “Petróleo en gotas”, la filial de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), que intentaban acercar la industria a nuestra sociedad. Era de las pocas iniciativas que buscaban superar la visión perniciosa que se había sembrado en nuestra cultura por la tradición anteriormente descrita, y que se seguía sembrando en especial desde el marxismo que en los ochenta todavía influía con fuerza, especialmente en los contenidos de la enseñanza de nuestra historia. Pero también en los políticos que en los noventa lograrían el apoyo electoral finalmente y que hoy dominan el poder. Cáceres nos muestra como la industria petrolera, en especial la Royal Dutch Shell que es el centro de su investigación, llevó a cabo grandes innovaciones para ser más productivos (como es normal en toda empresa) pero también para lograr el progreso de Venezuela (tal como era su lema). Facilitó la educación y el mejoramiento de la higiene de las poblaciones (erradicación del paludismo) y zonas donde operaban, permitiendo la participación de los venezolanos no solo en el persona obrero sino a niveles gerenciales.  

Esta investigación contribuye al establecimiento de un nuevo relato que nos permita comprendernos mejor como sociedad. El petróleo (su industria) como parte de una épica civil, la cual por cierto se ha venido reclamando y proponiendo desde una nueva historiografía crítica con el culto a Bolívar y a los próceres de la Independencia (y a todo lo militar). Pensamos en una épica del emprendimiento, del control y explotación de la naturaleza, de la modernización y muy especialmente del consenso para lograr todo esto entre las potencias extranjeras y la nación venezolana. Es el abandono de toda prédica “marxista-antimperialista” que ve al extranjero como una amenaza y no como un aliado. Este estudio debería estimular la investigación histórica en las diferentes áreas que han afectado y afectan el petróleo, de manera que se puedan desmontar (si por lo que observamos es el caso) todas las afirmaciones que se realizaron durante cien años y que desde hace 20 años han marcado de manera determinante las políticas petroleras que han llevado a Venezuela a la situación donde se encuentra.

domingo, septiembre 01, 2019

80 aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial (mi articulo de los miercoles en El Nacional)


La Segunda Guerra Mundial se inició hace 80 años

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

El título de este artículo debería ser: La Segunda Guerra Mundial (SGM) se inició hace 80 años para convertirse en el hecho histórico con mayor número de representaciones cinematográficas (más de 1400 según wikipedia), pero era demasiado largo. Pensé en cambiar el título y colocar el evento y la palabra “cine”, pero no resaltaría la gran efemérides de este próximo viernes Primero de septiembre. En todo caso, con esta explicación ya el lector se ha enterado de qué vamos, y no es más que dar algunos datos e ideas sobre el enorme impacto que tuve la mayor guerra de la historia de la humanidad por su costo en vidas, recursos y riquezas, extensión geográfica y el número de países involucrados y especialmente por su impacto en el mundo actual.

Las potencias vencedores (Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido, China y Francia), pero también las perdedoras (Alemania, Japón e Italia), son las que poseen mayor influencia en lo económico. Es evidente que las primeras son las que marcan la política actual y poseen los ejércitos más poderosos, empezando con los Estados Unidos el cual tiene una larga distancia en relación a las demás. Por otro lado, los valores que justifican la acción de contraofensiva frente a la agresión de Alemania y el Japón (el peso de Italia es muy pequeño para nombrarla en el “Eje”), que se repiten en los guiones de todas las películas de los estudios de Hollywood y del cine británico, son los dominantes – a pesar de sus problemas y debilidades - en el presente: la paz generada por la armonía entre las naciones, la democracia, la libertad individual, la tolerancia y los derechos humanos.

Ese discurso no se ha dejado de repetir en menor o mayor grado desde que se empezaron a filmar películas sobre la SGM. Incluso previo a los hechos, hay filmes que defienden estos principios ante la clara amenaza del fascismo alemán y el militarismo japonés (con mucha menor frecuencia). Los estudios de Hollywood temieron dedicarse al tema antes de la entrada de Estados Unidos al conflicto, salvo algunas pocas excepciones entre las cuales se encuentra John Ford. El director  movió todas sus influencias para que la Marina creara una oficina dedicada a la Propaganda y al mismo tiempos los Estudios se centraran en dicha temática. Ford lo lograría a partir del ataque a Pearl Harbour (7 de diciembre de 1941) cuando la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) - que fue la predecesora de la CIA - se lo permitió y éste lideriza el reclutamiento de un conjunto de cineastas que acompañarían a los ejércitos en el frente y animarían con sus creaciones el apoyo de la población y de los propios soldados al esfuerzo militar.

Es entendible el fenómeno de predominio de la SGM en plena conflagración e incluso en la década inmediatamente posterior (los cincuenta), pero ¿por qué sigue siendo el tema rey en el cine histórico y bélico 80 años después? Un ejemplo de este fenómeno son las 20 películas y poco más, por solo nombrar las producidas por los Estudios más famosos, que se han estrenado y se estrenarán en el año que trascurre (2019). Entre ellas se le hace bastante publicidad a Midway (Roland Emmerich) que llegará a las salas de cine en el mes de noviembre. Los antecedentes a nivel cinematográfico de la más importante batalla en la Guerra del Pacífica fueron el documental de John Ford, a pocos meses de haber sucedido (ganadora del Óscar a mejor documental); y en 1976 fue producida una película dirigida por Jack Smight (1925-2003) la cual tuvo como protagonistas a Charton Heston (1923-2008) y Henry Fonda (1905-1982). ¿Será que ciertas batallas, líderes y realidades que se desarrollaron en la guerra han calado en la memoria colectiva de la humanidad y poseen un inmenso atractivo para las audiencias? ¿O es que el mismo cine se dedicó a crear dichos mitos y cada cierto tiempo los refuerza con nuevas versiones?

El boom de este subgénero histórico y bélico que es la SGM, también está teniendo una especie de edad de oro en los países que no son potencias - tanto en lo político como en la producción de cine - pero que la padecieron y que en las últimas dos décadas han generado maravillas. Un buen ejemplo es el cine escandinavo y por allí van surgiendo con fuerza los cines rusos, chino y de Corea del Sur; aunque dominados por un gran peso propagandístico y de épica. El cine alemán se va quitando sus complejos y produce obras maestras, como aquella que relata los últimos días de Adolf Hitler en el bunker de la Cancillería: Der Untergang (El hundimiento) de Oliver Hirschbiegel en el 2004 y la cual fue nominada el Óscar a mejor película de lengua no inglesa. E incluso también están montones de creaciones que podríamos llamar de serie B o que usan a la SGM como pretexto para establecer historias de terror, space opera, entre otros.

El buen cine de la SGM como todo filme de género histórico, son - siguiendo a John Ford – los que cumplen con su afirmación: “Lo que yo quería era hacer exactamente lo que había ocurrido”. El más apegado a los hechos es el mejor, y en este sentido la serie Band of brothers (2001) producida por Tom Hanks para mí es la primera entre todas. Su ejemplo sigue inspirando a muchos directores, como esa obra de arte que es Dunkerque (2017) de Christopher Nolan. Y podemos finalizar señalando que el discurso que ha predominado en este cine (la defensa del hijo predilecto de Occidente: la democracia liberal), nunca ha cesado porque la última Guerra Mundial puso en peligro hasta la propia existencia de la civilización (todo lo que muestra El Holocausto o Shoá es otra prueba de ello). Es como si la humanidad entera poseyera la consciencia de no olvidar el momento cuando todo lo bueno estuvo a punto de perderse. Es una forma de decirnos a nosotros mismos: “¡Nunca más!”

miércoles, agosto 21, 2019

5 razones por las que John Ford cambió el cine (I) (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para john ford¿Por qué John Ford cambió el cine? (I)

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Al proponerme la meta de comprender la relación entre historia y cine he disfrutado de 14 películas y 2 documentales dirigidos por John Ford (1894-1973): The iron horse, 3 bad men, Four sons, The lost patrol, The informer, Mary of Scotland, The submarine patrol, Wee Willie Winki, Stagecoach, Young Mr. Lincoln, The grapes of wrath, How Green was my valley!, The battle of Midway, December 7th, They were expandable, The quite man. De cada una de ellas he realizado su respectiva crítica que publiqué en mi perfil en Instagram (@profeballa) y en mi blog (Venezuela y su historia), y seguidamente señalaré los que considero los principales aportes de este director a la cinematografía y a la percepción que tenemos de la historia. Me faltaron muchas por ver lo cual es normal frente a 144 filmes (aunque más de 30 están perdidas), por lo que en otro momento espero hacer otro “ciclo” y la segunda parte de este artículo.

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1)  John Martin O’Feeney a pesar de ser hijo de irlandeses, nació y creció en el estado de Maine y muy joven se trasladó a Hollywood (1913) siguiendo a su hermano y absorbiendo toda la cultura cinematográfica que estaba naciendo, en especial de la mano del gran David W. Griffith. A los 4 años de haber hecho todo tipo de trabajos en la elaboración de películas comenzó a dirigir y asumirá el apellido artístico de su hermano: Ford. En su etapa de cine mudo se dedicó al género del western principalmente y lo cambió de manera radical al lograr convertirlo en la “gran épica americana” y establecer los arquetipos de personajes por el que lo conocemos hoy en día. En lo relativo a la épica, Ford construyó el mito de una nación de inmigrantes (“melting pot”) que por medio del trabajo y el coraje, se atreven a conquistar una vasta geografía y hacerla próspera para ellos (“sueño americano”) y para los Estados Unidos. Los mejores ejemplos de los que pude ver son: The iron horse (1924) y 3 bad men (1926).

2)   En relación a los arquetipos de los personajes de los westerns Ford cambió el tradicional: vaquero-bueno versus indio o bandolero-malos, y nos ofreció el vaquero que se emborracha, que comete errores e incluso es malo pero luego se convierte en bueno o como todos: es una mezcla de bondad y malicia con defectos (o incluso algo de maldad). Todo esto en medio de situaciones o un lenguaje duro (nada elegante) pero cómico (irónico) a la vez. Pero también están un montón de arquetipos más, como el oficial de la ley, el joven vaquero idealista y noble, la mujer vaquera que es coqueta y ruda a la vez, la madre sacrificada y fuerte, la prostituta, el cantinero y el borracho, el médico, el comerciante, el banquero, pero también el indio noble y orgulloso de su pueblo y cultura (representados realmente por nativos americanos), el cuatrero, el afroamericano y varios inmigrantes donde aparecen los invisibilizados chinos y mexicanos.


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3)  Ford se describió una vez como “hacedor de westerns”, lo que ha tendido a encasillarlo en este género (lo cual no es verdad) y además muchos piensan que por ello es un cineasta del estilo “americano” por excelencia: comercial, romántico y con finales felices (menos verdad aún). Y no lo es porque en la década de los treinta logra fusionar la herencia cinematográfica estadounidense con la europea de mano del expresionismo alemán (en especial del director F. W. Murnau). Por lo cual es uno de los directores que europeizó el cine industrial de Estados Unidos y a la larga de algún modo se puede decir que “americanizó” el cine de Europa. Un buen ejemplo fue la película con la que ganó su primer Óscar como director: The informer (1935) con su ambiente de niebla y oscuridad en medio de la culpa de un delator de un miembro del IRA (Ejército Republicano Irlandés que lucha contra la ocupación británica).

Resultado de imagen para profundidad de campo en john ford4)  El escenario, la geografía y el clima pasan a ser otro personaje más en sus películas; influyendo claramente en los estados de ánimo y la historia. Un buen ejemplo es su uso de la fotografía de Monument Valley entre los estados de Utah y Arizona, que nos muestra la inmensidad de los Estados Unidos y la gran épica de la conquista de su territorio. Filmó acá La diligencia (1939) y después volverá a él en 6 películas más. Por otro lado si hemos visto Citizen Kane (1941) de Orson Welles después de las películas de Ford será inevitable pensar en la técnica de la profundidad de campo (PDC) y saber quién es el maestro y quién el discípulo en su uso. Técnica que nos transporta al lugar que se nos muestra, y no sabemos a dónde mirar al ver todo perfectamente enfocado. Un simple cuarto comedor se hace inmenso en la pantalla y creemos que tenemos un puesto para nosotros entre los personajes. Así logra incrementar nuestra identificación con los protagonistas.
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5)  Ante la amenaza de la Alemania Nazi (1933-1945)  liderizó dentro de Hollywood una posición más beligerante del cine contra esta, y una vez comenzada la guerra se alistó en la Marina (aunque ya era parte de la reserva naval desde 1934) y trabajó en la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) que fue la predecesora de la CIA. Desde la OSS reclutó un conjunto de cineastas que desarrollaron la propaganda que no solo animaría el apoyo de la población y los propios soldados al esfuerzo militar, sino que contrarrestaría la impresionante propaganda del lado nazi. En lo referente a las películas históricas de algún modo Ford dijo: “Lo que yo quería era hacer exactamente lo que había ocurrido”, y esto para mí es lo que se debe hacer en las este tipo de filmes una vez superada la presión por hacer propaganda al vivir en tiempos de guerra.

Si a alguna persona le quedan dudas del peso e importancia de Jonh Ford hay que recordar el hecho que hasta el momento posee el record de premios de la Academia en dirección: 4. Por no hablar de todas las nominaciones que recibieron sus películas y los que ganaron sus documentales de la Segunda Guerra Mundial: The battle of Midway (1942) y December 7th (1943).

Y una última pregunta para terminar: ¿por qué los venezolanos deberíamos ver las películas de John Ford? Les dejo las palabras del director de esa maravilla de programa que es “Días de cine” del canal español: Radio Televisión Española (RTVE): Gerardo Sánchez, las cuales sirven perfectamente como respuesta:

De John Ford aprendí eso que en el universo fordiano se conoce como “La gloria en la derrota”. La dignidad de los humildes ante la adversidad. Que la gente sencilla es siempre mejor que los poderosos. Que una familia es mejor que uno solo, y que una de las cosas más dolorosas es perderla. Que la infancia es un terreno lleno de nostalgia, y que en los horizontes del oeste se forjan las leyendas para imprimirlas. (30-VIII-2013, “40 años sin John Ford, el mejor director de la historia del cine”).

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miércoles, agosto 14, 2019

Centenario de la República de Weimar: el primer intento alemán de vivir en democracia (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para weimarer republikCentenario de la República de Weimar: el primer intento alemán de vivir en democracia

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

El 14 de agosto pero de 1919 nacía la República de Weimar, aunque la historiografía considera a la misma como el período que va desde el fin de la Primera Guerra Mundial (11 de noviembre de 1918) hasta el ascenso de Adolf Hitler (1889-1945) al poder el 30 de enero de 1933. Nosotros elegimos este día porque en él es puesta en vigencia la primera Constitución realmente democrática y republicana de Alemania. Es el inicio de este experimento que surge del sufragio universal en enero de 1919 que permitió el voto por primera vez de los jóvenes y las mujeres en dicho país, con un parlamento capaz de gobernar sin un rey y un ejército que mediara ante sus competencias. La gente (los pocos que lo recuerdan), la historiografía y los medios tienden a menospreciar este tiempo y reducirlo a una causa o antecedente de la formación y llegada al poder del partido Nazi. El esfuerzo de estudio y conmemoración debería colocarse en los aciertos y errores de toda democracia cuando da sus primeros pasos. Rogamos disculpas a nuestros lectores que no les simpatizan las efemérides porque ya tenemos tres semanas recordándolas, y es que nos parece que cada una de ellas poseía una inmensa importancia. Y para mayor disgusto, dentro de dos semanas y poca más comentaremos el 80 aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Los cinéfilos, al pensar en la República de Weimar, centran su atención en esa maravilla que fue el expresionismo alemán. Directores como Fritz Lang (Metrópolis) y F. W. Murnau (Nosferatu, Amanecer) y G. W. Pabst (La caja de Pandora) que después irían a Hollywood fundamentalmente y expandirían su influencia en todo el mundo. Pero no solo hubo grandes aportes en el cine sino también en el resto de las artes y la cultura. En la literatura: Thomas Mann (La montaña mágica), Bertold Brecht (La ópera de los tres centavos) y E. M. Remarque (Sin novedad en el frente); en la filosofía a Martin Heiddeger (Ser y tiempo) y los primeros pasos de una muy joven Hannah Arendt (El concepto de amor en San Agustín); pero también hubo mejoras sociales, desarrollos arquitectónicos y un ambiente de plena expresión de la creatividad y el respeto al diferente ¿Por qué ocurrió esto? Por algo que muchos han tendido a olvidar debido al papel de Alemania en las dos Guerras Mundiales y el terrible horror del Holocausto perpetrado por los nazis. Estos hechos dirigieron la mirada de la mayoría a la cultura llamada “prusiana” o militarista por encima de otra más importante. Nos referimos a la tradición democrática y liberal, que una vez lograda el marco institucional y social que fue Weimar pudo desarrollarse al máximo pero lamentablemente sin la experiencia para protegerla de sus enemigos.

En el libro de Steven Levintsky y Daniel Ziblatt, 2018, How democracies die; afirma de alguna manera que Weimar y la Venezuela chavista son buenos ejemplos de cómo una democracia es destruida gradualmente desde dentro. Dicha destrucción ocurre por realizar “alianzas fatídicas” con un líder demagogo para terminar cediéndole grandes cuotas de poder y no por una violencia “externa” como los tradicionales golpes de Estado o insurrecciones. El régimen de libertades es mucho más delicado (inestable) que cualquier otra forma de gobierno. De allí la necesidad de una constante vigilancia ante cualquiera amenaza y el cultivo de una robusta conciencia ciudadana que no se deje engañar por los populismos. No se puede negar que Weimar tenía mucho en su contra: la tragedia de haber padecido las consecuencias económicas, sociales y morales de la guerra más destructiva y violenta que haya conocido la humanidad hasta la fecha; el Tratado de Versalles que buscó más el castigo (la venganza) que la reconstrucción de un sistema internacional que previniera la posibilidad de una nueva guerra; factores que fueron el caldo de cultivo perfecto para el fortalecimiento de los extremismos antidemocráticos: siendo los comunistas y nazis los mejores ejemplos.

La República de Weimar fue, cambiando lo cambiable, lo que habría ocurrido en Rusia si la Revolución de Febrero se impone a la de Octubre. Weimar es una advertencia pero especialmente fue una muestra del potencial democrático de Alemania, la cual se hizo realidad después de la Segunda Guerra Mundial en el caso de la República Federal. Alemania no era una cultura y una sociedad que no podía vivir en democracia, pero para lograrlo necesitaba que los partidos llegaran a consensos y los mismos tuvieran el apoyo de Occidente. Cuando estas condiciones distintas se dieron, la patria del primer Presidente de la República de Weimar: Friedrich Ebert, ha dado lo mejor de sí y ocupa un sitial de honor entre las democracias y sociedades abiertas del mundo.



miércoles, agosto 07, 2019

Centenario del natalicio del gran relator de Auschwitz: Primo Levi (mi columna de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para primo leviCentenario del natalicio del gran relator de Auschwitz: Primo Levi

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional 

Un 31 de julio de 1919 nació la persona que mejor ha descrito los padecimientos de los campos de exterminio: Primo Levi (fallecido en 1987). Sé que es una afirmación osada debido a que cada testimonio de tal horror tiene un valor incalculable. Pero desde mi humilde experiencia como lector de memorias de sobrevivientes de la Shoá, la Trilogía de Auschwitz de Levi es la que mejor describe la lógica deshumanizante de los campos de exterminio construidos por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La semana pasada le dedicamos nuestro artículo al bicentenario del natalicio del gran Herman Melville (1819-1891) pero no podíamos dejar de pasar el centenario de este otro gran escritor, porque su testimonio está íntimamente relacionado con la tragedia que padecemos los venezolanos hoy en día. Al igual que está relacionado con todo totalitarismo o su intento de construirlo. Regímenes en los que siempre se debe lograr una cuota de muerte (y especialmente muerte en vida) para mantener la obediencia del resto. Primo Levi vivió y tuvo las fuerzas para saber contarnos la esencia del infierno.

La Trilogía de Auschwitz está conformada por dos memorias y un ensayo analítico (aunque las tres mezclan ambas características): Si esto es un hombre (1947), memoria de casi un año (1944) que pasó en un campo anexo a Auschwitz: Monowitz. La tregua (1963) donde relata el viaje de retorno a Italia y Los hundidos y los salvados (1986) donde analiza la lógica de los campos de exterminio. En la primera está la esencia de los principios y métodos del campo, y la necesidad de una vez conocido y sufrido dar testimonio del mismo para evitar su repetición. El poema que da inicio al texto llamado: “Si esto es un hombre” lo dice con claridad y del cual señalo solo unas palabras: “Los que vivís seguros (…), considerad si es un hombre/ quien trabaja en el fango/ quien no conoce la paz/ (…) quien muere por un sí o por un no/ (…) Pensad que esto ha sucedido:/ os encomiendo estas palabras./ (…) Repetídselas a vuestros hijos./ O que vuestra casa se derrumbe,/ la enfermedad os imposibilite, vuestros descendientes vuelvan el rostro.” La realidad de los campos, del genocidio nazi, de todas las formas de terror de los totalitarismos es tan terrible que no hay palabras para describirlas y lo peor es que su amenaza sigue latente. Por lo que nunca logro comprender a las personas que se quejan cuando alguien habla del tema o aparece un nuevo libro o película relacionado.

Primo Levi advierte que su libro “no añade nada a lo ya sabido (…). No lo he escrito con intención de formular nuevos cargos; sino más bien de proporcionar documentación para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana” cuando sufre un proceso sistemático de deshumanización. Él lo describe como llegar al fondo: “más bajo no puede llegarse: una condición humana más miserable no existe, y no puede imaginarse. No tenemos nada nuestro.” No tenemos que estar encerrados en un campo (el autor hablar del “Lager”) para padecer muchos de las consecuencias de las acciones totalitarias. Destruir toda nuestra dignidad humana para lograr de esa manera la más económica (con menor uso de recursos) dominación. Se nos va quitando todo ¡hasta el nombre y si hablamos no se nos escucha!, también la memoria y las costumbres. “Será un hombre vacío, reducido al sufrimiento y la necesidad, falto de dignidad y de juicio, porque a quien lo ha perdido todo fácilmente le sucede perderse a sí mismo.”

Un ser humano en estas condiciones no valorará a nadie salvo por su utilidad en la tarea de sobrevivir, de modo que tendrá que robar a sus semejantes desde el pan hasta cualquier objeto que le permita ganar un día más. Cada miembro del campo se convierte en enemigo del otro. Se llega a esa condición quitándole todo a cada persona, tal como ya dijimos, pero también dejando el recinto en manos de los criminales o personas que afuera de él eran menos importantes (a los cuales se les ofrece algunos pocos privilegios y “una buena probabilidad de sobrevivir a cambio de traicionar a sus compañeros”), de esta forma se logra que las autoridades casi no intervienen en el “orden” interno. Es sabido cómo fueron los “capos” (muchas veces judíos) los que cooperaron con el genocidio e incluso eran más tiránicos y crueles que los propios alemanes debido a su gran frustración, sentimiento de culpa y temor a perder su inestable privilegio. El otro medio es promoviendo el hambre más extrema que el autor llama “crónica por ser desconocida de los hombres libres, que por las noches nos hace soñar y se instala en todos los miembros de nuestro cuerpo.”

Al final surgen, según Primo Levi, dos categorías: “los hundidos y los salvados”. Los primeros eran los que perdían toda esperanza y no duraban más de tres meses porque morían de alguna enfermedad o por la simple tristeza. Los segundos son los que “quieren sobrevivir” y se hacen conscientes que

Nos ha quedado una facultad y debemos defenderla con todo nuestro vigor porque es la última: la facultad de negar nuestro consentimiento. Debemos, por consiguiente, lavarnos la cara sin jabón, en el agua sucia (…), por dignidad y por limpieza. (…), no ya en acatamiento de la disciplina prusiana sino para seguir vivos, para no empezar a morir.
Y en medio de los salvados están unos muy pero muy escasos que fueron capaces de ayudar a otros cuando no podían ni ayudarse a sí mismos. Primo Levi da testimonio de esos santos e incluso de algunos que se organizaron y se rebelaron. Al final, esos pocos demostraron la indestructible dignidad de la persona; como también lo hicieron los que han luchado porque todo esto jamás se olvide. Nosotros ahora, a pesar de no haber estado allí, debemos seguir dando testimonio para que la verdad jamás desaparezca.

martes, agosto 06, 2019

Breve entrevista al joven historiador venezolano (29): José Betancourt (y segunda parte)


la foto del perfil de Jose Betancourt, La imagen puede contener: Jose Betancourt, de pie, gafas, sombrero, barba y exteriorEn torno a los debates historiográficos y/o históricos: ¿Cuáles han atrapado su atención y/o cuáles ha estudiado? ?¿Cuál es su posición ante ellos?

Un tema interminable y que cada año genera el mismo debate: La conquista del Nuevo Mundo y el tema indígena. Aquí tenemos presente un inmenso campo de estudio, donde se ha hablado y escrito mucho, pero se ha analizado muy poco; de hecho en mis clases de Historia colonial (tanto en la mención Venezuela como América) abordo el tema a partir de los aportes de Francisco de Vitoria y como los mismos repercutieron en el debate de la Junta de Valladolid entre Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, tema que ha sido descuidado por los defensores de la tesis de “invasión”. En cuanto a mi posición sobre este tema de estudio sólo me voy a limitar lo que siempre digo a mis estudiantes cuando inicio la clase sobre ese tema: “El 12 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón puso su primer pie en la isla San Salvador (Guanahani), generó inmediatamente un terremoto filosófico, jurídico y teológico en Europa, generando transformaciones importantes en el estudio del Derecho hasta ese momento” Esa es mi posición.

¿Cuál fue su primer escrito como historiador o cuál fue el que más le gustó?

Como historiador he escrito varios trabajos, sin embargo hay uno que me ha gustado mucho pero que no ha sido publicado: es un análisis sobre el gobierno de Hugo Chávez a partir del concepto “Proyecto Nacional”, donde hago un estudio sobre el concepto, sus características y trascendencia para la historia política de una nación, a eso le agregué un análisis sobre populismo y psicología de las masas. La razón por la cual no fue publicado es porque ese trabajo fue solicitado para ser presentado como estudio introductorio de una serie de libros sobre los discursos de Hugo Chávez ante la Asamblea Nacional, trabajo que fue publicado entre los años 2013 y 2014, pero sin mi estudio introductorio ya que a las autoridades de la Asamblea Nacional (dominada por el chavismo) rechazaron mi estudio por considerarlo una “afrenta a la memoria del Comandante Eterno”. Sin embargo, aunque el trabajo fue rechazado, aún lo conservo y lo tengo para una publicación futura.

¿Cuáles son sus ritos cuando se dedica a escribir sobre historia?

Mis ritos van desde lo sagrado hasta lo mundano:
1.       Antes de escribir sobre cualquier tema hago lo que realizan todos los historiadores, el tradicional arqueo de fuentes, ver cuál es el estado del arte y analizar las conclusiones que se han presentado sobre el tema.   
2.       Al momento de escribir, en mi computadora comienzo a generar una tormenta de ideas, empiezo a desahogarme sobre el tema, lo que conozco y vaciarlo en una o varias páginas de Word. Aunque no lo crean, este ejercicio ayuda porque cuando se llegan a los tradicionales “estancamientos creativos”, el pasear por esas ideas desordenadas te reubica en el tema y lo que trabajas.
3.       Al momento de escribir me gusta estar lo más relejado posible (cosa que es difícil en los actuales momentos del país, pero se intenta), para ello coloco música, específicamente a los Beatles, eso me relaja y me ayuda a organizar las ideas.

¿Qué tiempo diario o semanal le dedica a la historia?

Las 24 horas del día, los siete días de la semana, recuerda que todo lo que hacemos, observamos, leemos o escuchamos (por más simple que sea) es historia y nos pueden ser de gran utilidad en el futuro.

¿Qué está leyendo en este momento?

Más bien estoy releyendo, estoy leyendo “Psicología de las masas y análisis del yo” de Freud.

Además de la Historia, ¿tiene otros gustos, placeres o vicios?

Escuchar rock y heavy metal (eso ayuda a relajarme y mucho), además soy frenético jugador de video juegos y juegos de computadora y por supuesto, leer un buen libro.

¿Cómo es su relación con las redes sociales e internet en general?

Extremadamente activa, es una ventana abierta y libre para conocer el mundo.

¿En qué puede ayudar el internet a la historiografía?

La internet y más en específico las redes sociales, son el espacio donde los historiadores amamos más nuestro oficio como científicos sociales. La humanidad ha pasado por distintas etapas que ha impactado incrementando la participación de las personas en los espacios de opinión pública (libro, prensa, radio y TV); la internet ha significado un salto impresionante, haciendo que los espacios de opinión pública sean infinitos y puedas expresar libremente tus ideas a quien desees y como desees. Las redes sociales y los archivos históricos guardan algo en común: ambos depositan la memoria de la humanidad, con la diferencia que la primera es limpia, altamente activa e infinita, mientras que la segunda es polvorienta, pero ambas son valiosas para la humanidad.

¿Cómo sobrevive (en lo económico, en lo profesional y en lo espiritual) siendo historiador?

En la actual situación país uno debe hacer malabarismo para poder sobrevivir en Venezuela y más con los bajos salarios, ¿qué hago para sobrevivir? Simple, desarrollar trabajos que me solicitan fuera del país lo cual me permite obtener un pago extra importante, por supuesto está mi labor como investigador de la Asamblea Nacional y mis funciones como profesor de la UCV; a ello se agrega mi trabajo como freelance.

¿Se puede ser historiador en Venezuela?

Claro que se puede, sin problema alguno. Sólo que se necesita vocación y sobre todo ser muy autodidacta y desarrollar buen olfato para estudiar los temas.

¿Para qué sirve la historia?

Para enseñarle a las personas las causas de los distintos procesos que condujeron a importantes transformaciones y llamar la atención sobre los errores cometidos para que o vuelvan a repetirse, aunque en eso último nadie hace caso.

¿Tiene futuro el estudio de la historia en general y en Venezuela?

Claro que si, sólo que el historiador debe salir de esa burbuja denominada “fetiche del documento”, alzar la cabeza y adentrarse en otras disciplinas para que poder desarrollar nuevos e interesantes trabajos. Recordemos que ningún tema, por más estudiado que esté, se agota; siempre, siempre habrá algo que fue descuidado por un investigador y uno puede llenarlo.

Si cree que existe la venezolanidad o la identidad venezolana ¿cómo la definiría?

El venezolano es un personaje interesante, objeto de estudio incluso en medio de la actual situación país. Estudios generados por la historia construida a partir de la memoria donde se nos denomina como “sangre Caribe e indómita” cosa que no es así. El venezolano es una persona que ama la libertad y resolver todo en forma pacífica. Ese “chévere” con que nos definían y nos siguen definiendo a nivel mundial, simboliza lo que es la venezolanidad: Una persona solidaria, amante de vivir su vida tranquilamente, pero que en los actuales momentos atraviesa por una situación convulsionada.

¿La historia de Venezuela ha sido un fracaso?

La historia construida a partir de la memoria ha querido generar esa hipótesis. Si hacemos un balance de nuestra historia observaremos como este país ha sido siempre el centro de atención (más allá del petróleo y las mujeres bellas), hemos sido ese centro de observación porque ofrecimos importantes aportes al proceso de democratización de la región, por ser un país puertas abiertas al mundo. Venezuela no ha fracasado, sólo que los políticos y los ciudadanos no prestaron atención a los historiadores (Germán Carrera Damas, Luis Castro Leiva, Domingo Irwin y otros) quienes advirtieron hasta el cansancio el desastre que se avecinaba y no atendieron esas alertas tempranas.

¿Qué piensa de nuestro presente?

Es una oportunidad más que dorada para replantear nuestro Proyecto Nacional y ver si terminamos de superar el irracional culto al héroe, entender que un país se construye desde el respeto a las leyes e instituciones y no por una renta “infinita”, y sobre todo: que el ciudadano entienda su rol.

Recomiéndeme más de 2 historiadores noveles y/o jóvenes que deberíamos entrevistar

Tengo a dos; el primero ya graduado, profesor universitario y gran amigo, el Prof. Edgar Maldonado, 

El segundo aún no se ha graduado (está en tesis) pero estoy seguro que será un gran historiador: Andrés Goldstein.

Ahora invente una pregunta, la hace y se responde a sí mismo.

¿Sí nacieras nuevamente, volverías a estudiar historia?

Sin duda alguna, no me arrepiento. Historia es la disciplina más completa que existe en las Ciencias Sociales y Humanidades.

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