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domingo, octubre 12, 2014

Sobre el mestizaje en Venezuela y Caracas: algunos datos y porcentajes sobre etnias y composición sanguínea



Crisol de razas y nacionalidades
En Caracas se han mezclado patrias, estirpes y linajes de todo tipo
domingo 12 de octubre de 2014  01:21 PM
A 522 años de la llegada de Cristóbal Colón a América, Venezuela es el país con mayor mezcla racial en todo el continente, una característica a la que su capital añade además una amplia gama de nacionalidades: chinos, árabes, españoles, italianos, portugueses, colombianos, peruanos y ecuatorianos, entre otros, han hecho de Caracas su casa.
Y una cosa ha influido en la otra: el hecho de que la composición racial de Caracas sea distinta al resto del país se debe en gran parte a que esta ciudad fue la que recibió a la inmigración canaria del siglo XIX o a la europea de la posguerra.

Pero también acogería luego a los inmigrantes chinos que escapaban de la revolución cultural en los 60 y a quienes huían de las dictaduras del cono sur (en su mayoría descendientes de europeos). A eso hay que agregarle que la mano de obra esclava no se concentró tanto en la capital y que los dueños de la tierra eran tradicionalmente blancos.

En efecto, en el estudio Los grupos de raza subjetiva en Venezuela, el sociólogo Roberto Briceño León descubrió que la población de raza blanca en Caracas es significativamente mayor allí que en el resto del país: 43% contra 25,3%. Los mestizos en la capital representan el 36% (30% en el resto del país), los mulatos 18% (36,3% en el país), los negros 2,1% (4,8%) y otros grupos étnicos 0,5% (solo los indígenas representan el 2,21% de la población a nivel nacional).

Un país café con leche

El historiador Guillermo Durand explica que en Venezuela siempre existió, desde los tiempos de la Colonia, una suerte de tolerancia hacia el mestizaje, muy distinto a lo que ocurrió en los virreinatos (Nueva Granada, Perú, Nueva España y Río de la Plata), donde la población blanca apenas se mezcló con el resto de la población.

Pero explica Durand que al principio el mestizaje se dio sobre todo en la base poblacional, en la mayoría, conformada por pardos, negros e indios. En la Colonia no era bien visto que un español mezclara su sangre con otras razas, y recuerda que para muchos cargos se pedía el certificado de limpieza de sangre. Cree que todo eso cambió sobre todo a partir de 1854, cuando es abolida la esclavitud.

El sociólogo Carlos Raúl Hernández cree que la mezcla racial que hoy se observa en Venezuela se debe también en gran parte a la guerra federal (1859-1863), que acabó con las oligarquías, cosa que no sucedió en Perú o Colombia, donde perduró una élite (blanca, por supuesto) que apenas se mezcló con el resto de la población.

Briceño León cree no solo que Venezuela es el país más mestizo de América, sino sobre todo el lugar donde el mestizaje ha sido mejor valorado: "Ni siquiera en los tiempos de la Colonia hubo mucho rigor en la aplicación de los expedientes de sangre. Tal vez porque la población indígena no era numerosa, o porque no hubo una gran importación de esclavos, o porque los españoles no se vinieron con sus familias ni con la idea de asentarse (como en el norte, en donde se exterminó a los nativos o se les confinó a reservas) sino solos y a buscar riquezas, pero lo cierto es que Venezuela es un verdadero melting pot" (crisol de razas).

La sangre de todos

En Venezuela la mezcla racial ha sido tan común que no solo no existió un racismo institucionalizado, sino que apenas y se han realizado estudios sobre su composición racial. En los censos de población, desde 1871 hasta hoy, el dato sobre la raza ha estado ausente. Como dice Briceño León: "Ya una pregunta sobre la raza era vista como una construcción racista".

Eso no quiere decir que el racismo no haya estado presente en la sociedad: "Los estudios antropológicos demuestran que todos los pueblos son racistas en alguna medida, pues siempre se tiende a desconfiar del que es distinto (la acepción original de "bárbaro" es "extranjero"), pero hay que destacar que aquí no hay un racismo institucional".

Aparte de los estudios del propio Briceño, también destacan los que ha realizado la antropóloga Dinorah Castro. En Sobre el Proceso de Mestizaje en Venezuela (2010, realizado junto a María Matilde Suárez), se concluye que los estudios genéticos confirman que Venezuela es "un país amalgama".

En cuanto a composición sanguínea (que es distinto a la raza), se afirma que el aporte es sobre todo europeo (58,8%), amerindio (28,5%) y africano (12,6%). Estas cifras se acercan mucho a un estudio genético de ADN autosómico que en 2008 realizó la Universidad de Brasilia, en el que se dice que la composición de la población venezolana es europea en un 60%, 23% amerindia y 16% africana.

Como concluye el estudio de Castro, "este es un país de mestizos en la sangre, la mentalidad y la cultura".

sábado, diciembre 08, 2012

¿Existe el racismo en Venezuela? la respuesta está en: Humberto Jaimes Quero "Mejorando la Raza”


Bautizan libro “Mejorando la Raza”

La obra del periodista Humberto Jaimes Quero analiza los códigos no escritos de discriminación fenotípica que operan  en la industria del entretenimiento, los cuales contribuyen a configurar en el imaginario colectivo, la existencia de una sociedad dividida. El texto abre una ventana a la comprensión del actual panorama político-social, y propone alternativas que permitan avanzar en la reconciliación nacional

El problema del racismo

Caracas, 14 de noviembre de 2012. Los venezolanos siempre han escuchado que en su país fue erradicado todo vestigio de discriminación racial, que este problema desapareció tras decretarse la abolición de la esclavitud en 1854 y desarrollarse un sólido sistema democrático en el siglo XX,   paradigmas históricos que habrían creado las condiciones idóneas para el surgimiento de una sociedad de iguales, donde los rasgos fenotípicos, por ejemplo, no generarían injusticias ni exclusión.  

Sin embargo, el periodista y magíster en Historia de América, Humberto Jaimes Quero, demuestra en su libro  Mejorando la Raza, que esta vieja práctica sigue vigente a través de estereotipos y rituales internalizados durante años en la sociedad venezolana, los cuales han influido en el complejo escenario político y social actual. En tal sentido, el libro abre una ventana a la comprensión del presente.

La obra de Jaimes Quero, que fue presentada en los espacios de la librería El Buscón (Trasnocho Cultural/Paseo Las Mercedes), el jueves 15 de noviembre, resulta oportuna ante la actual polarización que vive el país y la incomprensión hacia importantes sectores sociales donde están presentes las secuelas generadas por prácticas excluyentes soterradas, de remoto origen.  

La discriminación racial fue sembrada en la etapa colonial

El autor parte de una premisa fundamental: las viejas prácticas discriminatorias de la vida colonial nunca desaparecieron del todo en nuestra sociedad, fueron recanalizadas a través de los concursos de belleza, la publicidad, el modelaje, la televisión y otros escenarios, donde, en consecuencia, se han reforzado ciertos estereotipos de belleza y éxito basados en las características fenotípicas y la  estratificación socioeconómica de las personas. Son prácticas que el autor concibe como códigos no escritos, que regulan el comportamiento social y la mentalidad colectiva, a veces de manera inconciente, aunque no estén exhibidos  en algún documento formal o un manual de costumbres.  

Como parte de su argumentación Jaimes Quero explica que los talentos de tez oscura generalmente son usados en campañas publicitarias y otros formatos para representar la pobreza y los estratos sociales de bajo prestigio, mientras que los talentos de ascendencia  nórdica o europea, aparecen representando la riqueza y el alto prestigio. En contraste, la propaganda del Estado tiende  a dar una valoración positiva a las  personas con rasgos africanos e indígenas. Todo esto, sin duda, influye en el imaginario colectivo.

La obra consta de nueve capítulos a través de los cuales el autor analiza las prácticas de exclusión y como las mismas alcanzan el escenario político nacional. Jaimes Quero sostiene que el discurso de la industria del entretenimiento tiene un enorme impacto político en la mentalidad colectiva, porque establece cómo son las personas que gozan de alto prestigio, y cómo son las que tienen bajo prestigio. Este discurso apela a la vieja fórmula de “los de arriba y los de abajo”, y esa diferenciación está muy presente en la Venezuela de hoy, en el discurso político e incluso electoral.

El texto se caracteriza por ser un análisis imparcial y equilibrado sobre el problema, que no incursiona en posiciones extremistas ni en el proselitismo a favor de una tendencia política determinada. Es el resultado de una extensa investigación basada en el arqueo de diversas fuentes y testimonios. 

Mejorando la Raza tiene como elemento singular el hecho de que toca una temática poco abordada en el mercado editorial venezolano, que es debatida casi únicamente en los ámbitos académicos de las ciencias sociales de nuestro país. Pero además, ofrece algunas alternativas al problema tales como: reconocer la existencia de la discriminación, generar discusiones al respecto pero distantes de los extremismos políticos y partidistas,  estimular propuestas entre las partes involucradas, romper con la  asociación entre fenotipo y clase social que tanto se reitera en la industria del entretenimiento, etc. De esta forma se puede avanzar en la reconciliación de la sociedad.

El autor

Humberto Jaimes Quero es periodista egresado de la Universidad Central de Venezuela (1993). Realizó una maestría en Historia de las Américas en la Universidad Católica Andrés Bello (2003).  Es coautor invitado  del Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (2012). En 2003, la Fundación para la Cultura Urbana- Econoinvest publicó su libro Mentalidades, discurso y espacio en la Caracas de finales del siglo XX (Mentalidades venezolanas vistas a través del graffiti), por recomendación del jurado del Segundo Concurso Transgenérico organizado por esta institución. Es colaborador de El Universal digital en la sección de opinión. Ha sido reportero y colaborador de  El Universal, Ultimas Noticias, la revista Exceso, la revista Comunicación (Estudios Venezolanos de Comunicación, Centro Gumilla). Fue jefe de redacción del semanario Quinto Día  y es miembro de INVECOM (Investigadores Venezolanos de la Comunicación).  

¿Dónde seguir al autor?

Blog: http://journalhoy.blogspot.com  / humjaro@yahoo.com
0414-1514256. Twitter: @humbertojaimesq

miércoles, junio 20, 2012

¿Por qué Gran Bretaña fue abandonando la política neutralidad ante la guerra de Independencia en Hispanoamérica?


El historiador MondolfiGudat nos da la siguiente respuesta:

Gran Bretaña permite que algunos de sus súbditos vayan a la guerra en América, como una manera de “circunvalar la fachada de neutralidad”, las razones para permitirlo fueron:

1) En 1815 con la llegada de Morillo y el Ejército Expedicionario ya es una guerra internacional entre España y sus colonias,
2) Apremio de sus milicias veteranas a la deriva,
3) Saturación de sus manufacturas,
4) Riesgo de que España restaurase su antiguo esplendor.

En 1817 zarparon de Escocia cinco navíos con fusiles, pólvora, vestuarios y dos mil hombres de tropa despachados por López Méndez. En total fueron 6500 efectivos ingleses e irlandeses se habrían de embarcar para Suramérica entre 1817 y 19.

MONDOLFI GUDAT, Edgardo (2005), Páez visto por los ingleses, Caracas: Academia Nacional de la Historia, Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. Fuentes para la historia republicana de Venezuela, Nª 83. (“Estudio preliminar” (pp. 11-65), pp. 22-23).
 

jueves, junio 07, 2007

La reacción realista en la Independencia de Venezuela: ¿guerra de reconquista? (II)

Autor: Carlos Balladares
 
Nace la idea de guerra de conquista en la Independencia
La sociedad tradicional española del siglo XVI era una estructura jerarquizada y rígida basada en la idea de honor (sentimiento interno de la persona que la lleva a cumplir con su deber) y honra (reconocimiento externo que resulta de la aprobación de nuestros actos por la comunidad). En dicha estructura “el honor se encontraba en la parte alta de la pirámide social y se condensaba más cuanto más se ascendía en ella; al contrario, a medida que se alejaba del Rey, el reflejo del honor que llegaba a los individuos se hacía cada vez más débil” (HEUFEMANN-BARRÍA, E.; 2002). A estos elementos se sumaron las características estamentales (el lugar de la persona en la jerarquía social dependía de sus funciones de las cuales se derivaban una serie de derechos y deberes), y la “limpieza de sangre” (el demostrar que no se poseían antepasados judíos o moros), factores que generaban una serie de privilegios de todo tipo y que facilitaban además la concentración de la riqueza. El ascenso social era algo extraño, aunque existía una forma de movilidad, que era por la obtención de honra en la guerra (tal como lograron los caballeros en la Edad Media, a pesar de que la caballería estaba en declive), siendo la conquista de América una de esas vías:

"Por el solo hecho de participar en la Conquista y cualquiera que fuera su origen, el conquistador se sentía hidalgo y solicitaba al rey las preeminencias que los nobles gozaban en la Península. Prueba de ello son los documentos enviados al soberano, refiriéndose a los derechos adquiridos. A ejemplo de lo que habían hecho los caballeros en la Península, los conquistadores ganaban tierras, luchaban contra los infieles, asumían los gastos de las expediciones, y usaban armas y caballos, símbolos de todo caballero. Por estos motivos ellos justificaban sus aspiraciones y derechos a ser tratados como hidalgos. En España, la mayoría de los conquistadores no habría tenido oportunidad de ascender socialmente. El único camino que les restaba para alcanzar este objetivo era ejecutar alguna o algunas hazañas notables, y conseguir a través de ellas un buen botín". (Idem).

En Iberomérica se sumaban a los criterios de jerarquización social: el color de la piel, y la posesión de la tierra; siendo los descendientes blancos de los conquistadores poseedores de tierras heredadas de estos, los cuales se consideraban junto a los funcionarios españoles como el estamento de gente principal, y el resto de la población gente de baja condición. La conquista finalizó en el siglo XVII y la sociedad volvió a la rigidez original, e incluso mucho peor por el carácter racista que llevaba implícito por la existencia de diversas etnias con sus correspondientes mezclas. En medio de esta sociedad se empezó a desarrollar a finales del siglo XVIII un grupo social que prosperó junto al crecimiento de la riqueza de las provincias que luego conformarán Venezuela, y que a su vez anhelaba ser reconocido. Este grupo era el de los llamados pardos (el que nace de cualquiera de las mezclas posibles entre las etnias), y que a pesar de su reconocimiento por la corona, los blancos criollos atenuaron los privilegios que pudieron obtener, cerrando las vías de movilidad y acumulando el resentimiento y el odio de los pardos hacia estos. No era el Rey el que impedía el ascenso de los pardos, al contrario, este lo deseaba aunque por razones meramente materiales. Para los pardos la conclusión era: el Rey los protegía, los criollos los humillaban. ¿Qué tenían que hacer los pardos para lograr ganar la confianza del Rey y que este les permitiera el ascenso a pesar de la resistencia criolla? ¿podía existir la oportunidad de flexibilizar las jerarquías impuestas por la propia corona?. Los criollos eran los verdaderos defensores de la desigualdad, el Rey estaba muy lejos y su visión podía aceptar instituciones como la Real Cédula de “Gracias al sacar”, más no así los criollos. La oportunidad de los pardos para demostrar su lealtad al Rey llegó con la propuesta de la independencia, proyecto asumido por la mayor parte de los mantuanos.

El proyecto mantuano fue considerado un acto de rebeldía, e incluso a medida que se conocieron las proclamas e ideas de los republicanos; los realistas vieron en dicho proyecto un acto de traición (una infidencia, un pecado) a todas las bases del buen orden español en Venezuela. Los calificativos cada vez más denigrantes que les dio el bando realista a los republicanos (y viceversa), y el llamado que hicieron las autoridades a que los pardos se incorporaran a la lucha, fue el momento que los pardos esperaban para justificar sus recientes (e incluso en muchos casos viejas) aspiraciones de obtención de honra. La idea de emular a los conquistadores, quizás no fue asumida inmediatamente por los pardos; sino que fue incorporada después que los jefes de la rebelión contra la Primera República en 1812 dieran el ejemplo. El caso más visible fue el de Monteverde citado por Straka (2000; 214), autor que señala que de la lectura del texto de la Gaceta de Caracas en el cual se restablece el Cabildo, el jefe realista se describe como “reconquistador de esta provincia”; y luego José Domingo Díaz lo comparará con el conquistador Diego de Losada dando a entender que ambas guerras eran en esencia las mismas. El uso del calificativo de “pacificadores”, fue otra de las palabras usadas para designar a los jefes, siendo el significado sinónimo de conquistador. No pasaría mucho tiempo para que los soldados se sintieran conquistadores también, y por ello merecedores del mismo reconocimiento que estos tuvieron en el pasado. Imaginaron los pardos que Monteverde permitiría por lo menos el ascenso militar como un primer paso, pero esto no ocurrió porque este los marginó gobernando con peninsulares y canarios (todos blancos).

martes, junio 05, 2007

La reacción realista en la Independencia de Venezuela: ¿guerra de reconquista?

Autor: Carlos Balladares

Rufino Blanco-Fombona en su libro El conquistador español del siglo XVI (1922) señala que el recuerdo de los conquistadores se conserva en los pueblos americanos aunque rodeado de leyendas y mitos, es así como cuenta que su “nana” lo entretenía con cantos sobre Hernán Cortés y lo asustaba con el “Tirano Aguirre” (pág. 363). Si el recuerdo se mantenía para fines del siglo XIX en una sociedad en proceso de modernización, qué se podría decir para aquel “mundo” de 1810 que era dirigido por una élite cuyo mayor orgullo era descender de los hombres que ganaron la América para España en nombre de Dios y el Rey. El conquistador era el héroe fundante de la sociedad iberoaméricana; y en el caso de Venezuela, donde el proceso de conquista fue largo (finaliza en el siglo XVII), y la extensión de sus costas llevó a las invasiones intermitentes de sus principales puertos por piratas holandeses e ingleses, la idea de guerra de conquista en defensa de la civilización española era una idea consolidada. ¿Acaso no renacería con fuerza este ideal ante la amenaza que representó la emancipación de España y la proclamación de una nueva forma de vida (la republicana)? ¿si el peligro era de tal magnitud no se necesitaban medidas extremas llevadas a cabo por un nuevo grupo de conquistadores? ¿asumieron los pardos la idea de que eran los nuevos conquistadores y por tanto obtendrían honor (y todo lo que esto significa en lo relativo al ascenso social) siempre y cuando defendieran la causa del Rey?. Es difícil responder a estas preguntas cuando el estudio del bando realista, al igual que el apoyo de los pardos al Rey, ha sido poco tratado por nuestra historiografía; y mucho más por el hecho de que los pardos no tenían voz por ser poco letrados (son escasos sus testimonios o las fuentes primarias que se refieran a sus ideas y vivencias). A pesar de ello esta idea representa una hipótesis de investigación que permite explicar el fuerte apego de los pardos al bando realista en los primeros años de la guerra de independencia; explicación que va más allá (o refuerza otras causas) del odio que sentían estos hacia los criollos, la simple obtención de beneficios materiales con el saqueo de guerra, o la mentalidad tradicional. Los pardos tenían razones para sentirse identificados con el conquistador; no sólo por el hecho de enfrentarse a personas consideradas “malvadas” e “inmorales” que habían abandonado los principios de la religión (pecadores por no decir casi herejes o sin religión cristiana como eran los indios antes de la conquista) y de la patria (España); sino porque este representaba el ejemplo más cercano que tenían de movilidad social en una sociedad altamente jerarquizada, porque entre los primeros conquistadores “no hay un solo nombre de familia ilustre (…) a semejante aventura se lanzaron aventureros: los que nada poseían, los que nada valían (…)” (Ibídem, p. 257). El ascenso social se lograría a través de dos vías: la obtención del honor en la guerra, y por el logro del botín (distribución de las tierras de los blancos criollos); y quién sabe si algunos pardos llegaron a imaginar que este acto de fidelidad por su parte llevaría al Rey, ante la traición de los criollos, a darle una mayor relevancia en la sociedad tal como las que lograron los conquistadores en su tiempo. Hay que agregar, además, que el renacer del espíritu de conquista trajo los mismos problemas que en el siglo XVI: la crueldad y el desapego a las leyes y las instituciones, por lo que junto al temor a la “pardocracia”, hizo que las autoridades españolas a la llegada de Morillo detuviera las posibilidades de reconocimiento social.

lunes, mayo 28, 2007

¿Fue comunista el expresidente Carlos Delgado Chalbaud?

Una de las virtudes del Presidente actual de Venezuela es su pasión por la historia, es así como sus discursos se convierten muchas veces en clases que relatan la historia de Venezuela (e incluso Universal) desde su perspectiva ideológica. Hablo de virtud porque el amor por la historia es algo raro en los políticos, y me parece algo bueno que quien lo escuche le lleve a recordar el pasado y hacerse preguntas con respecto al mismo.

El viernes último estuve escuchando la cadena presidencial y Chávez se refería a la historia reciente (siglo XX); y recordaba el único magnicidio que hasta ahora ha ocurrido en Venezuela (el del Presidente de la Junta Militar de Gobierno: Coronel Carlos Delgado Chalbaud, 13 de noviembre de 1950), haciendo una relación con su persona y los supuestos deseos que tienen sus enemigos de asesinarlo. Le escuché decir que a Delgado Chalbaud lo mataron por comunista (ser de izquierda), pero por más que busco no encuentro ningún testimonio que confirme este hecho. Si se ha dicho que deseaba defender la República española en 1936 pero eso no quiere decir que haya sido comunista, otros hablan que su esposa era de ideas “progresistas”. No hay ningún argumento que haga catalogarlo como de izquierda radical; sus orígenes sociales podrían ser llamados por el chavismo como oligárquicos, pertenecía a las Fuerzas Armadas de fuerte formación positivista, y participó en un golpe de Estado contra un gobierno de izquierdas como fue el del escritor Rómulo Gallegos en 1948. Las razones de su asesinato respondieron mucho más a la lucha por el poder con el “hombre fuerte” del Ejército que fue el para ese entonces Coronel Marcos Pérez Jiménez (compañero de la Junta Militar), y quizás a su deseo de retomar el hilo democrático; más que a razones ideológicas (ser de izquierda).


Profeballa 

miércoles, diciembre 21, 2005

¿Cuál es la causa de la crisis actual de Venezuela?

Sé que este es un problema para tratar en mi otro blog, el de historia presente (ver acá) pero por ser una mirada históroca general lo he dejado acá. 

Al buscar culpables de nuestra crisis actual he pensado erradamente que la madre del monstruo era la democracia puntofijista. Estaba equivocado, porque las verdaderas causas son: nuestra cultura política, nuestra falta de memoria histórica; es el siglo XIX que palpita en nosotros y que no hemos logrado superar; es la bestia conquistadora (de los españoles en la época de la Colonia) que no buscaban construir sino saquear, pero también el indígena tribal que sólo pensaba en la guerra y en su grupito, y el africano que no tenía otra meta (qué más le quedaba) que soñar con ser cimarrón; son también los dictadores del siglo XX con su regionalismo sectario y su militarismo excluyente (Castro, Gómez y Pérez Jiménez), a lo cual se le sumaban la corrupción y el trato de este país como su patrimonio personal. Ese es el origen histórico de esta crisis, después de tenerlo claro, podemos examinar los 50 años que van desde la Junta Patriótica que logró derrocar a Pérez Jiménez hasta hoy en día y preguntarnos cuál ha sido la parte de culpa del "puntofijismo", y luego pasar a escudriñar la parte que le toca al chavismo, porque ya está dentro de nuestra historia. 

Profeballa

sábado, septiembre 10, 2005

¿En qué momento histórico está Venezuela? (y II)

En el anterior post hemos tratado de hacer una primera aproximación al momento histórico en el que se encuentra Venezuela, resaltando que el mismo se caracteriza por un conflicto entre dos proyectos de país. En relación a esta idea un amigo bloguero de Granada (España) nos señaló que estaba de acuerdo en mi visión del chavismo; pero no coincidía conmigo en que la Venezuela de la oposición estuviera definida como proyecto. En parte es cierto y en parte no, debido a que a pesar de la atomización de la misma, soy del pensar que en ella subyace un ideal de país que se ha venido conformando desde mediados de los ochenta. El problema ha estado en el miedo de este sector del país en aceptar este proyecto, son muchos los años acostumbrados al rentismo paternalista para abandonarlo tan rápidamente; y quizás este miedo llevado a la totalidad de la nación, sea la mejor explicación del fenómeno Chávez: un temor colectivo al cambio que propone la oposición.

En la oposición existen algunos elementos comunes que van más allá del antichavizmo, sería simplista pensar que esto no es así. En el momento que dos opositores se encuentran estos principios afloran; y los mismos se escuchan en el lenguaje de todos lo que no apoyan el régimen actual. 


Nota: Estos temas de historia actual los seguiremos tratando en nuestro otro blog: Crónicas Politológicas. 

Nota personal (y III)

A 4 días de mi operación del tabique nasal, sigo en la recuperación la cual no es nada fácil por la terrible sensación de congestión nasal que afecta a todo la cabeza, generando dolor, malestar y agotamiento. En la blogosfera encontré un sitio (de un español llamado Xavier) con algunas fotos sobre lo que mi hicieron. Para ver las fotos deberá entrar en “galerías de fotos” y allí escoger las que dicen: “Me hicieron una septoplástia, que dolorrr - 27/07/2004”. A mí no me pusieron tapones sino unos conductos que realmente ya están obstruidos y sólo puedo respirar por la boca, haciéndome pasar unas noches terribles.
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