viernes, febrero 15, 2019

Hoy se cumplen 200 años de la instalación del Congreso de Angostura y del Discurso del Libertador ante el mismo


El bicentenario del Discurso de Angostura



Carlos Balladares Castillo

El día de ayer viernes 15 de febrero se cumplieron 200 años de la instalación del Congreso de Angostura. Fue nuestra segunda Asamblea Constituyente (la primera fue en 1811), pero esta vez en plena guerra de Independencia con más de la mitad del país todavía en manos de los realistas. En medio de ese ambiente Simón Bolívar y los republicanos pretendieron cumplir con su promesa fundamental: darle legitimidad popular y “constitucional” a sus sacrificios en casi una década de batallas. El usurpador y su oligarquía, a pesar de tener 20 años y más creyéndose más bolivarianos que el resto de los venezolanos, están “celebrando” la efemérides de la manera menos republicana posible: realizando unos supuestos ejercicios cívico-militares y dando un bono de 18 mil bolívares. Si el Libertador quiso sustentar nuestro Estado en la virtud, en la moral y las luces; flaco favor se le hace promoviendo el populismo y una patria reducida a las armas.

El régimen estableció hace un año una comisión presidencial (presidida por el ministro de defensa: general Vladimir Padrino) para organizar los actos conmemorativos del Bicentenario el cual se prolongarían hasta el 2020. Después de su anuncio más nunca se supo de la misma. En un gobierno democrático se habría coordinado con las universidades y los actos serían un momento de encuentro ciudadano para la reflexión libre sobre su contenido y la promoción del conocimiento del hecho por todos los medios posibles. Por nuestra parte nos gustaría comentar algunos aspectos del documento y resaltar la tradición que ayudó a construir.

El primer tomo de esa maravilla que es la colección de obras latinoamericanas llamada Biblioteca Ayacucho, corresponde a una antología de las obras de Bolívar llamada Doctrina del Libertador la cual fue seleccionada por el historiador Manuel Pérez Vilas (1922-1991). En ella he leído una vez más el famoso Discurso, que según el compilador “encierra una completa síntesis del ideario de Bolívar”. Augusto Mijares (1950) dirá en su biografía del gran hombre: “es la expresión más amplia y precisa de su pensamiento político”. Así se ha reconocido en la historiografía, en especial en la Historia Patria, este texto que hoy cumple dos centenas, pero nos preguntamos: ¿tiene algo que decirnos a los venezolanos del siglo XXI que luchamos por la condición republicana?

Bolívar - que era un genio también para la escritura y resulta un placer leerlo – parte de lo que ha sido la tesis fundamental de la lucha de los republicanos: la legitimidad sustentada en la soberanía popular la cual ha sido reestablecida por medio de las elecciones (aunque “imperfectas” por las limitaciones productos de la guerra) que dio origen a los 26 representantes que llevarán a cabo la tarea de diseñar el nuevo Estado. Ante este acto de ciudadanía presenta lo que ya es parte de la nueva tradición en la sociedad que está naciendo: el republicanismo, el cual describe sus principios no solo en la consulta al pueblo que ya se ha hecho y que debe ser frecuente, sino también en un rechazo al personalismo ante lo cual debemos tener: “Un justo celo”, al ser este “la garantía de la Libertad republicana, y nuestros Ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo Magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.” Y también las primeras bases que se establecieron en 1811 con el primer Congreso Constituyente como: “la proscripción de la Monarquía (y la esclavitud), las distinciones, la nobleza, los fueros, los privilegios; y declaró los derechos del hombre, la Libertad de obrar, de pensar, de hablar y de escribir (y la división de los poderes).”

El Discurso presenta, además de la idea de la unidad colombiana, su proyecto de Constitución, que es síntesis de su experiencia en la lucha por la Independencia, lucha trágica porque la misma ha sido “un torrente infernal”. El Libertador explica que se quiso tener una República pero esta fracasó debido a que los pueblos americanos sumamente diversos (“razas, etc.) y “uncidos al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio” no podían “adquirir ni saber, ni poder, ni virtud”; de manera que “toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia.” Bolívar considera evidentemente que no estamos aptos para la libertad, por lo que se debe diseñar un Estado que nos eduque y para ello no se puede establecer una “democracia absoluta” sino un modelo que equilibre un ejecutivo fuerte, con una aristocracia de la virtud (“senado hereditario”) y una cámara popular. Los mejores ejemplos de esta “aristocracia” señala están en Roma con su senado y en la monarquía británica con su alta cámara hereditaria. Pero como la misma debe ser formada para esa tarea establece un cuarto poder (el Moral) para educar tanto a dichos “nobles” del mérito ciudadano y al pueblo, pero también para vigilar y censurar nuestra conducta.

¿Esto no es una contradicción? En parte y por ello la Constitución firmada por el Congreso el 15 de agosto de dicho año rechazó las propuestas de Bolívar en lo que respecta a las instituciones vitalicias, hereditarias y su idea de poder moral al darse un fuerte debate ante su posible aplicación, siendo el argumento de los que se le oponían el siguiente: “una inquisición moral, no menos funesta ni menos horrible que la religiosa”. Al analizar los orígenes del gran hombre (“aristocracia mantuana”), sus opiniones ya repetidas desde el Manifiesto de Cartagena (1812) contrarias al federalismo y a favor de un Estado centralizado con un Ejecutivo fuerte, su gran pesimismo ante la ignorancia del pueblo venezolano y su temor ante los conflictos generados por la “guerra de colores” y el peligro de lo que llamaba “la pardocracia”, junto a su claro personalismo político (¿inevitable ante la guerra y el momento fundacional?) justificado por el naciente culto a su figura; podemos entenderlo. Entender porque planteaba una ingeniería institucional que promovía un claro paternalismo patriota centrado en una especie de César controlado por los que habían demostrado su virtud ilustrada. Sin caer en presentismos pero tampoco en una admiración desmedida por nuestros próceres, valoramos con orgullo el que hayan ofrecido sus vidas, esfuerzos y pensamientos por el sueño republicano que hoy sigue siendo nuestra tradición y utopía más preciada.

martes, febrero 12, 2019

Análisis de "El informe de Brodie" (cuentos) de Jorge Luis Borges. Bibliocrónicas (y mis artículos de los miércoles en "El Nacional")


Jorge Luis Borges, 1970, El informe de Brodie (cuentos).

Todos los años leo a Borges y aunque este 2019 comencé con sus ensayos reunidos en Otras inquisiciones (1952) al final terminé con sus breves cuentos de El informe de Brodie (1970). A diferencia de sus relatos de Ficciones (1944) y El Aleph (1949) lleno de fantasías (laberintos, espejos, mitos, sueños, etc.) que nos permiten descubrir mundos ocultos donde se encierran otras realidades, acá hay una mayor atención a los hechos, a su herencia violenta que llegó a llamar “destino sudamericano” (“Poema conjetural”, 1943), a las historias de los “compadritos” que ya en la segunda parte de Ficciones: Artificios lo trata con especial maestría en “El Sur”. Dicha herencia marca el destino de los personajes, no hay forma de impedir o ignorar la aparición del odio o alguna lealtad irracional solo basada en la sangre (“La intrusa”) y “el encuentro” de las armas que siempre terminará en la muerte. En relación al cuento que lleva este último nombre el mismo tiene un toque fantástico que nos recuerda al Borges de sus historias de la década de los cuarenta, al igual que “Juan Muraña”. Las armas parecen tener vida, de manera que podamos alejar de nosotros la culpa.

En Borges no hay una descripción morbosa de la violencia sino una presencia inevitable de la misma en nuestra humanidad, por lo cual es un hecho que se describe fríamente y jamás hay una recreación en el mismo. El maestro que se había recluido en la fascinación filosófica y literaria en su juventud y temprana adultez, a media que avanzaba en edad reconoce la terrible presencia del odio en todos los niveles: desde el simple conflicto o rivalidad hasta llegar al exterminio del otro. Es lo que se puede ver en “El duelo” y especialmente en “El otro duelo”. Sobre las guerras me gusta su visión nada épica al referirse a los próceres, resaltando la degollina y no el heroísmo. Especial mención merece “Guayaquil” sobre el hallazgo de unas cartas de Simón Bolívar que develan el secreto de este encuentro, aunque al final este hecho no será el centro del mismo.

“El Evangelio según Marcos” es fascinante por mostrar el problema de las interpretaciones de los relatos bíblicos, de cómo una historia que siempre hemos considerado como la mayor expresión de entrega amorosa es comprendida de otra forma por unos gauchos de origen escocés. “El informe de Brodie” nos recuerda de alguna forma a sus cuentos sobre pueblos premodernos. En este caso una tribu que el misionero Brodie llama “Yahoos” le plantea el problema de la existencia de seres humanos con una visión de la realidad totalmente radical a la occidental, y así surge la eterna pregunta sobre la posibilidad de una perspectiva universal y absoluta del bien y el mal.  

Carlos Balladares Castillo

viernes, febrero 08, 2019

"Can you ever forgive me?" Crónicas cinéfilas



Can you ever forgive me? (Marielle Heller, 2018).

Actores: Melissa McCarthy, Richard E. Grant, etc.

Puntuación: 8/10.

Hay muy pocas películas sobre escritores que logran transmitir la pasión por las letras. Hasta ahora creo que ninguna lo ha hecho de manera impecable, pero esta historia basada en un personaje real (Lee Israel, 1939-2014) me parece que logra sumergirnos en la desesperación del escritor que no logra vivir con su arte. Lee disfruta un éxito inicial con el género biográfico, pero por su mal carácter, alcoholismo y falta de olfato comercial, quedará desempleada y sin ingresos.  Para poder sobrevivir optará por falsificar cartas de literatos famosos que poseen una alta demanda hasta que es descubierta por el FMI. Las actuaciones son impecables en especial los dos nominadas al Óscar por mejor actriz (Melissa McCarthy) y mejor actor de reparto (Richard E. Grant), los cuales nos transmiten la profunda soledad de las vidas de sus personajes. Soledad en la primera que es inevitable en cierta forma en todo escritor, y el problema que Mario Vargas Llosa ha advertido como un peligro para los que viven dicho oficio: la bohemia (no en este caso) y el alcoholismo (este sí) entre los artistas. Al final quedamos con las ganas de poder conocer la Nueva York de los escritores.

jueves, febrero 07, 2019

El amigo y colega el historiador Isaac López asume la dirección de "Presente y Pasado", la revista de la Escuela de Historia de la ULA


Nuestro admirado amigo y colega el historiador Isaac López nos cuenta esta buena noticia: 

UN RETO. A partir de estas fechas asumo la dirección de Presente y Pasado, la revista de la Escuela de Historia de la ULA, en sustitución de la Profesora Yuleida Artigas Trabajamos durante seis años como equipo y ahora me toca asumir la coordinación de un nuevo consejo editor conformado por jóvenes, entusiastas y comprometidos profesores y egresados de la Escuela: Francisco Soto, Norbert Molina, Jonhny Barrios, Hancer González, Frank Arellano, Nelson García, y Oriana Angola. Son 45 números de Presente y Pasado desde 1996, 45 números en los cuales la revista como expresión de las luces y sombras de nuestro ámbito universitario ha ido ganando en exigencia. 45 números desde el equipo fundador conformado por Robinzon Meza, Belkis Rojas, Miguel Angel Rodríguez, Luz Varela y Paco Moro. Esperamos seguir la senda trazada por otros directores como Niria Suarez, Elvira Ramos y Francisco Franco. Y también contar con la colaboración y aporte de los árbitros nacionales y extranjeros que hacen realidad la calidad de la publicación. Espero también que como equipo podamos fortalecer los logros y plantearnos nuevos retos para contribuir con la necesarias claridad y reflexión en estos momentos terribles del país.

El patrimonio nacional en bronce de Venezuela ha sido vandalizado (algunas cifras)


Un escritor sin brazos, un prócer sin cabeza, una diosa mutilada, son algunas de las 6.812 piezas vandalizadas en el territorio venezolano. Se trata de 297 toneladas de bronce patrimonial hurtadas en 12 estados el país, según ha registrado el equipo de IAM Venezuela (Institutional Assets and Monuments). La investigación, iniciada en enero de 2017, se encuentra reunida en el especial multimedia El robo del bronce publicado a finales de 2018.
Según las cifras arrojadas por la investigación, hasta noviembre de 2018, los 297.000 kilos de bronce conmemorativo venezolano se traducen en un millón setecientos ochenta y dos mil ciento ochenta dólares de ganancias para los delincuentes, tomando como referencia el precio promedio de 6 dólares por kilo de bronce fundido que se paga en Cúcuta (Colombia).
Gracias al constante monitoreo sobre patrimonio cultural, IAM Venezuela encontró un patrón de saqueos en el país. Entre los delitos se incluyen el robo de bustos, estatuas de cuerpo completo, campanarios, accesorios, placas de identificación y robos masivos de lápidas funerarias.
El saqueo sistemático, que apunta hacia la destrucción de la memoria colectiva del país, parece responder a mafias organizadas, según afirma IAM Venezuela en su trabajo especial de investigación El robo del bronce. (Tomado de la Esfera el 4 de febrero de 2019).

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