miércoles, septiembre 19, 2018

“Una nueva narrativa para lograr un país normal” (mi columna de los miércoles en "El Nacional")


“Una nueva narrativa para lograr un país normal”

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

El sábado 15 de septiembre pasado asistí al taller “Una nueva narrativa” de la organización Creemos Alianza Ciudadana, el cual fue dictado por la profesora Moraima González con la asistencia del ingeniero Pedro Rivas. Fue la mejor manera de celebrar el Día Internacional de la Democracia (establecido por la ONU), porque me demostró que en Venezuela la conciencia ciudadana y el anhelo de vivir en un país próspero y libre no ha muerto, y son legión los que trabajan todos los días para lograr este sueño. El taller tenía como objetivo hacernos conscientes del hecho de que mientras hablemos la neolengua (palabras vaciadas de contenido para adaptarlas a la ideología del sistema totalitario o cercano a él, de manera que pueda lograr el control del pensamiento y acción de los gobernados) del régimen nada cambiará, por lo cual debemos asumir las palabras que harán realidad la transición a un “país normal”. Desde este humilde espacio les agradezco a todos los que han asumido esta labor republicana. ¡No se rindan! ¡No nos rindamos!

¿Quiénes son Creemos Alianza Ciudadana en sus propias palabras? “Somos un grupo de ciudadanos preocupados por la situación del país que nos integramos a una iniciativa ciudadana conjuntamente con el Centro de Estudios Políticos de la UCAB, cuyo objetivo es articular a organizaciones, gremios y grupos de personas a nivel nacional con el fin de capacitarlos y fortalecerlos en las áreas de ‘Activación Ciudadana y Nueva Narrativa democrática’ (correo: formaciontallerescac@gmail.com, twitter: @creemosalianzac, instagram: @creemosalianzaciudadana)”. Sus talleres no son simples reuniones de motivación o autoayuda en medio de esta terrible crisis, sino que se sustentan en todo un estudio previo gracias al apoyo del CEP de la UCAB. Es de esa forma que al hacer un diagnóstico no son solo palabras, sino que son realidades medidas por estudios sociológicos; y las propuestas de solución y del nuevo lenguaje (en el caso específico del taller) son apoyadas por las preferencias tomadas de las encuestas recientes. De igual forma en lo referente a la activación ciudadana, se parte de la experiencia en varias transiciones del autoritarismo a la democracia por vías pacíficas.

En el taller se nos preguntó: “¿Cuál es problema del país? Y ¿cuál es su solución?”. De manera que se pudiera identificar al principio el grado de uso de la neolengua (“guerra económica”, “cuarta república”, “imperio”, “situación país”, “escuálidos”, etc.) para después incorporar los nuevos conceptos (“ciudadanía”, “productividad”, “trabajo”, “demócratas”, etc.), haciendo –propuesta mía– la firme promesa de no hablar como los que nos tiranizan. Y a lo largo de dos horas y un poco más, se nos va mostrando también un proyecto de país que busca construir lo que siempre repetían cual mantra (y la gente lo está haciendo también en la calle): “Un país normal”, entendiendo por tal: una nación donde nuestro trabajo y libre emprendimiento rinda frutos y podamos vivir con dignidad, junto a la libertad para que como ciudadanos influyamos en el destino común. A estas dos preguntas, mi grupo ya estaba en buena parte “vacunado”, por lo que las respuestas usaban la “nueva narrativa” y fueron las siguientes: nuestro problema actual es la aplicación de un modelo fracasado que ha generado hambre y opresión; y la solución está en la transición al país normal que describimos antes y para ello es necesaria la unidad de todos los demócratas en estrategia y objetivos.

“Creemos” ha dado en el clavo ante nuestros problemas, y ante una carencia histórica de nuestra democracia: la ausencia o debilidad del venezolano como ciudadano. De manera que su labor debería ser asumida por todas las organizaciones que anhelan el cambio para bien, hasta lograr desechar la neolengua; y todos estar activos en los diferentes ámbitos pero especialmente en las colas y en la calle, y en el tiempo que se requiera la lucha por la libertad. Ideal sería hacer estos talleres en casas y salones de fiestas o algún área común de todos los edificios y caseríos. Dejar la charla en Youtube o Podcast y lograr que dichos links sean publicitados por todas las redes sociales, de manera que aquellos que no vayan a las charlas las puedan escuchar en su PC o celular. Y poco a poco que en cada cola y espacio donde la desesperanza y la neolengua chavista se intente meter, cada uno de los demócratas tenga las herramientas para contrarrestar el mal.

domingo, septiembre 16, 2018

Las guerrillas de extrema izquierda desde la década de los setenta en Venezuela

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Nos informa el amigo e historiador Isaac López (ULA). 

La Lucha Armada de los años sesenta debe ser uno de los temas más tratados de la historia de Venezuela, tanto que algunos "historiadores" se atreven a considerarlo un tema del cual hay poco que agregar o comprender. Desde "Venezuela OK. Orígen y objetivos de la Lucha Armada " (Ediciones El Litoral, 1963) del periodista chileno Manuel Cabiesses Donoso, jefe de redacción de El Nacional, hasta "La insurrección anhelada. Guerrilla y violencia en la Venezuela de los sesenta" (Alfa, 2017) del académico venezolano Edgardo Mondolfi Gudat, profesor de la Universidad Metropolitana y Doctor en Historia por la UCAB, no ha habido un año en el cual no se publique en el país un libro que lo trate. En nuestro trabajo para el número 10 de la revista Nuestro Sur del Centro Nacional de Estudios Históricos hacemos un acercamiento a tal producción. Interesante en particular el texto "La insurrección marxista en Venezuela 1959-1974" (sin datos de edición) del excomisario general de la DISIP Arpad Bango Stagel, responsable de las acciones antisubversivas de Cantaura en octubre de 1982 y de Yumare en mayo de 1986. En este escrito el autor se vale de informes de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano para realizar una amplia y enjundiosa descripción de las actividades de la izquierda venezolana en su afán por implantar un régimen socialista en el país. Especial atención se presta al período 1970-1982, que no es el tradicionalmente tratado de la subversión de orientación marxista en el país. Un material que vale la pena leer para entender mejor -más allá del agobiante presentismo y de la radicalidad frívola que nos atenaza- la línea de continuidad entre la insurrección guerrillera de la década de los sesenta y el apoyo de sectores de la izquierda al proyecto liderado por Hugo Chávez, en la línea de lo que John Beverley señala como "repensar la lucha armada en América Latina" (2012). Importante en "La subversión marxista en Venezuela 1959-1974" la enunciación de las actividades de grupos como Bandera Roja, la Liga Socialista, Partido de la Revolución Venezolana-RUPTURA, Organización de Revolucionarios y Grupo de Acción Revolucionaria, así como de sus múltiples divisiones. Actividades que de acuerdo con Arpad Bango Stagel se desarrollaron ante todo el país y con clara intencionalidad de destrucción del orden democrático en fachadas legales e ilegales, lo mismo en grupos armados que realizaban secuestros de ganaderos o atracos a blindados -muchas de cuyas actividades lindaban con la delincuencia común-, que en organizaciones de investigación y difusión cultural, grupos de lucha ecológica o de defensa de los derechos humanos. Un material que vale la pena revisar para ampliar la visión de un tema que insisto ha sido muy tratado, pero escasamente estudiado desde la disciplina de la Historia y sus fundamentos teórico-metodológicos.
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miércoles, septiembre 12, 2018

No comprender al pobre (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


No comprender al pobre

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional.

¿Por qué Venezuela padece una de sus peores crisis? Es la pregunta que todo venezolano consciente no deja de hacerse. Para después seguir con la necesaria: ¿cómo podemos salir del foso? Son muchas las causas o hechos que nos han llevado a tan terrible tragedia, pero creo que entre las principales está nuestra incapacidad para comprender a las personas que viven en la pobreza. El que escribe, parte de la clase media empobrecida o venida a menos, posee también esa cultura de prejuicios, pero busca con este breve escrito hacer un intento de exorcismo. El país con que soñamos es de libertad y prosperidad, y para ello debemos ser solidarios con los más pobres entre los pobres.

La pobreza, según el Diccionario de la Lengua Española, es la escasez o carencia de lo necesario para vivir. Un pobre es una persona necesitada. En este sentido se puede decir que todos de algún modo somos pobres, pero la tendencia es a considerar pobre al que lo es en lo material o de las condiciones que nos permiten tener una vida digna: alimentarnos todos los días, tener vivienda con espacios diferenciados y sin estar hacinados, agua y servicios, transporte, empleo, educación y ocio. A partir de estos datos podemos  identificarlos más fácilmente, y descubrir que esta realidad histórica que fue dominante en la humanidad cambió radicalmente con la Revolución Industrial y tecnológica, lo que ha permitido el salto de millones de personas a las llamadas clases medias. Así fue en Venezuela en nuestro siglo XX a partir de 1936, hasta que la crisis del modelo rentista (década de los ochenta) agravado con la llegada al poder de la oligarquía chavista hace 20 años, generó el más rápido y numeroso empobrecimiento de nuestros compatriotas. Es por ello que todos nuestros esfuerzos deben dirigirse a atender a los que más han padecido la hiperinflación y la destrucción de nuestra economía.

Una verdad que no tiene discusión es que para el pobre todo es más difícil. He escuchado toda mi vida decir que los pobres lo son por su flojera, porque no quieren trabajar o lo quieren todo fácil. “Son unos mantenidos que han elegido el camino más fácil: el vivir del Estado rentista o de las dádivas en general”. Por eso muchos proponen no ayudar materialmente al pobre porque esta ayuda consolida su condición. No comprenden que enfermarse siendo pobre es estar más cerca de la muerte; que conseguir empleo y de calidad es más difícil si no tienes los “contactos” o amistades que estén en los puestos claves de la oferta de trabajo; que la educación se te hace más cuesta arriba porque no tienes una familia con preparación, libros, transporte, uniformes, y la paz necesaria para estudiar (por solo nombrar algunos aspectos básicos); por no hablar del acceso a la vivienda digna entre otros. Como me decía un profesor sobre algunas personas: “Es difícil que comprendan al pobre si cuando tienen hambre van a la nevera y consiguen comida y cuando quieren ducharse abren el grifo y sale agua caliente”. Ahora imaginemos todo esto en las terribles condiciones actuales de Venezuela, donde ni siquiera el tener varios trabajos es garantía de las tres comidas diarias. ¿Acaso dejaríamos, teniendo la posibilidad de hacerlo, de ayudar al pobre, de ofrecerle ese apoyo para seguir adelante, sobrevivir a la actual coyuntura y después lograr superar los obstáculos que le generan sus carencias?

A medida que el autoritarismo y el caos de la economía se arraigaban, muchos han tendido a culpar a las mayorías empobrecidas. No voy a negar que por mucho tiempo en las zonas de menos recursos el chavismo ganaba con mayor porcentaje que en otras regiones, pero pocos se han preguntado el porqué de estos hechos: ¿inercia de la esperanza que sintieron al principio?, ¿ventajismo?, ¿fraude?, ¿clientelismo-populismo?, ¿amenazas? Y un largo etcétera. Al final los que culpan a los pobres por votar a los populistas tienden a pensar que lo hacen por ignorancia, una característica que consideran inseparable de la pobreza junto a la idea de inmadurez en todos los ámbitos. Se les termina “viendo” como niños, por lo que una vez más vuelven a afirmar que no se les debe ayudar o de hacerlo se tiene que tutelar dicha ayuda “no vaya a ser que se beban esos reales”, justifican. No se ponen en su lugar y no reconocen la dignidad de todo ser humano, por lo que al ser solidarios debemos confiar en el que es objeto de nuestro apoyo.

El que menos comprende al pobre es el populista, porque él anhela mantenerlo en esa condición de modo que sea dependiente de sus dádivas. Su visión de la pobreza es la del paternalismo, la cual cree erróneamente (o quiere creer o nos quiere hacer creer) que esta se supera si se “adopta” al necesitado y se le trata como un desvalido, por lo que no se le da libertad para disponer de la asistencia del Estado. Por no hablar de que toda esta ayuda exige una respuesta en apoyo político. El populista no quiere que el pobre sea autónomo, no vaya a ser que no lo apoye más.

Todos tenemos la obligación de comprender al pobre, que es reconocer su dignidad y por tanto verlo como un igual en lo que respecta a sus derechos, y buscar ayudarlo fraternalmente. Ayudarlo porque sabemos que nosotros también tuvimos a muchos que nos apoyaron, desde nuestros padres hasta diversos amigos y conocidos. Nadie puede lograr algo en soledad. No somos Robinson Crusoe, e incluso él tuvo todo el apoyo educativo de una sociedad entera que después le daría las “herramientas” para sobrevivir. Estamos obligado por humanidad, formación cristiana (todo el que ha crecido en Venezuela la posee aunque no practique dicha fe) e incluso por interés, y señalo esta última razón para el que no quiera entenderlo. Interés porque, de no resolver el problema de la pobreza, el dolor que este genere llevará inevitablemente al resentimiento y a que el rico no pueda disfrutar en paz sus riquezas. Es triste pero es un hecho comprobado en la historia. Dios nos otorgue la sabiduría para que aprendamos la lección de estas dos décadas de sufrimiento y podamos decir: ¡Nunca más!

sábado, septiembre 08, 2018

Abiertas las preinscripciones para la IX Edición del Diplomado de Historia Contemporánea de Venezuela, que se iniciará el próximo 13 de octubre.


Don Tomás Straka nos informa: 

La Fundación Rómulo Betancort, conjuntamente con la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, anuncian las preinscripciones para la IX Edición del Diplomado de Historia Contemporánea de Venezuela, que se iniciará el próximo 13 de octubre. 

Es un programa de 135 horas lectivas en 21 conferencias a cargo de renombrados historiadores: Germán Carrera Damas, Manuel Donís, Helena Plaza, Marielena González, Margarita López Maya, Diego Bautista Urbaneja, Tomas Straka, Guillermo Tell Aveledo Coll, entre otros, varios de ellos, individuos correspondientes de la Academia Nacional de Historia ANH.
Las conferencias y las discusión de documentos serán realizadas en dos espacios, uno, la sede de la Fundación Rómulo Betancourt, ubicada en la Urb. Altamira, 8ª Transversal, entre 6ª y 7ª Avenidas, Quinta Pacairigua, Municipio Chacao y en el  CIAP-UCAB, situado en la Av. Santa Teresa de Jesús con calle los Chaguaramos, Edificio CENTRO JAVIER, Nivel 1, Urb. La Castellana, Municipio Chacao, detrás del CC San Ignacio.

Para cualquier información, por favor escriban a: diplomadohcv1@gmail.com



miércoles, septiembre 05, 2018

Para conocer la historia del cine (y V) (reseña de la serie documental: La historia del cine: una odisea de Mark Cousins, 2011) (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


Para conocer la historia del cine (y V)

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional.

Al llegar a la última entrega de las reseñas sobre la serie documental: La historia del cine: una odisea (Mark Cousins, 2011), podemos ofrecer algunas impresiones generales. No vamos a negarles que no logró atraparnos tal como ha pasado con otros largos documentales, es más, ya estábamos un poco cansados para estos últimos capítulos que muestran el cine de los noventa y principios de siglo XXI. Agradecemos a Cousins que nos haya dado una idea global de la historia del cine y presentado a directores - junto a sus films - que no conocíamos o habíamos atendido poco; pero estuvo algo floja. Y creemos que es por dedicarse en extremo al otro cine, el cine que se rebeló a Hollywood. De manera que nos faltó una parte importante de la historia. Una mejor descripción y análisis de cada década. A continuación atendemos sus últimos capítulos.

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En el capítulo 13 se dedica a aquellas películas que ante la digitalización y el predominio en Hollywood del cine de acción, ciencia ficción (o mejor hablar de “space opera”) o fantasía; anhelan ser lo más realistas posibles. De esta forma, siguiendo a Cousins, hay una vuelta a lo más sencillo de la imagen que resalta los sentimientos y la belleza; y que quiere centrarse en el ser humano en toda su plenitud, y que lo digital no logra captar. Todo el capítulo se burla de las películas como “Matrix” (hermanos Wachowski, 1999), “El señor de los anillos” (Peter Jackson, 2001) o “Avatar” (James Cameron, 2009); o aunque no las rechaza totalmente. Y exalta en especial a los iraníes: Samira Makhmalbaf (nacida en 1980), Mohsen Makhmalbaf (nacido en 1957) y a Abbas Kiarostami (1940-2016). Éste último buscó la reducción de la técnica y sostenía que el director debía ser una especie de entrenador de fútbol que prepara a los actores junto al resto de los involucrados en la película, pero que se “aparta” una vez que empieza la filmación.

Resultado de imagen para Hou Hsiao-hsienDespués revisa el cine de Hong Kong y Taiwan de la mano de Wong Kar-wai (nacido en 1958) y Hou Hsiao-hsien (nacido en 1947) respectivamente. Ellos muestran “la belleza de la gente triste y solitaria”, el uso de planos fijos y el dominio de las emociones. En el Japón es Shinya Tsukamoto (nacido en 1960) como una forma de mostrar el impacto de la tecnología en nuestras vidas con “Tetsuo”(1989) y el terror de Hideo Nakata (nacido en 1961) con “Ring” (1998). Los seguidores del “Dogma 95”, los daneses: Lars von Trier (nacido en 1956) y Thomas Vinterberg (nacido en 1969), que llevaron la sencillez de la filmación al extremo. Por su parte los franceses volverán a los temas sociales: los obreros y especialmente las nuevas etnias en la nación gala, y todo el conflicto y violencia que significaba el multiculturalismo.

Resultado de imagen para jane campion el pianoEn el capítulo 14 se dedicará a lo que ha denunciado, que no es más que la forma en cómo Hollywood a partir de los noventa hizo que “la realidad perdiera realismo”. De esa forma nos explica las imágenes creadas por ordenador, dando ejemplos con “Gladiator” (Ridley Scott, 2000), “Terminator 2” (James Cameron, 1991), “Jurassic Park” (Steven Spielberg, 1993) y “Titanic” (James Cameron, 1997). Parecía que el cine volvía a nacer, y “tenía la emoción de lo que se ve por primera vez” ¡por fin se podían ver perspectivas que eran imposibles de crear en el pasado! Pero el mundo empezó a cambiar también y se impuso el relativismo: no hay grandes verdades y “todo es reciclable”. Así se reciclan los géneros y las “películas citan a otras”, como Quentin Tarantino (nacido en 1963) con el cine de gangsters en la cual muestra las diversas miradas sobre la realidad. Otros ejemplos son los hermanos Joel y Ethan Coen (nacidos en 1954 y 57 respectivamente), y Gus Van Sant (nacido en 1952). Todas ellas mostrando una violencia por la violencia, un sinsentido sin límites. Y finaliza con la australiana Jane Campion (nacida en 1954) que dirigió “El piano” (1993), empeñada en mostrar el subconsciente; y Baz Luhrman (nacido en 1962) con sus trepidantes: “Romeo + Juliet” (1996) y “Moulin rougue!” (2001).

En el último capítulo se dedican a las más recientes novedades de la primera década del siglo XXI haciendo una recapitulación, recordando que “la realidad ha vuelto” a través de un hecho político fundamental: el ataque terrorista a las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001. Los documentales, como el relativo a este hecho: “Fahrenheit 9/11” (2004) de Michael Moore (nacido en 1954), se hicieron taquilleros e influyeron sobre muchas películas. Hace un repaso por los films de diferentes naciones (Turquía, Rumanía, Argentina, México) que muestran la realidad, y se detiene en Corea del Sur donde predominan los temas de violencia. El cine también examina la mente y sus oscuros deseos. Al final se logra mezclar la fantasía y la realidad, porque las películas siempre han servido para ello y nosotros anhelamos que así sea.

Cousins es el señor de los adjetivos y eso le quita credibilidad, debe haber repetidos más de cincuenta veces que tal o cual película o director es la mejor, la más innovadora o la más importante de su época. En la serie hay mucho de caótico y ausencia de estructura, de un sistema que te permita ver la historia del cine y no solo el mostrar películas una tras otra. Sí, busca las innovaciones (esta es su tesis), pero no puede ser que haya pocas conexiones entre todas ellas y podamos ver tendencias y un relato ordenado. Le agradezco que me haya permitido ver tantos films que no conocía, que me diera cierta idea de cada década; pero me he quedado esperando algo más. Cierra con un “Epílogo: El cine en el año 2046” que parece decirnos: lo importante es la pasión que sentimos por éste arte, la cual debemos celebrar siempre: haciendo y viendo películas.Resultado de imagen para cousins the story of films

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