domingo, enero 25, 2015

PRESENTACION DEL LIBRO LA INFLUENCIA DE ARUBA EN PARAGUANÁ EN EL SIGLO XIX




PRESENTACION DEL LIBRO LA INFLUENCIA DE ARUBA EN PARAGUANÁ EN EL SIGLO XIX

La Corporación para la Zona Libre de la Península de Paraguaná, CORPOTULIPA, en unión de la Fundación Literaria León Bienvenido Weffer y el Grupo Cultural Tiquiba, invitan a la comunidad faconiana a la presentación del libro titulado “La Influencia de Aruba en la dinámica histórica de Paraguaná en el siglo XIX (1840-1850)” de los jóvenes historiadores David Chacón y Pablo Moreno, actividad a realizarse en la Sala de Usos Múltiples del Ateneo “Rubén Ismael Padilla”, de la ciudad de Punto Fijo, el sábado 31 de enero de 2015, a las 10:00 de la mañana.
Este libro es el resultado de la investigación realizada por Chacón y Moreno sobre los fondos documentales del Archivo Histórico de Paraguaná, ubicado en el Complejo Cultural Josefa Camejo, en Pueblo Nuevo. Los autores fueron parte de un grupo de treinta estudiantes de la Escuela de Historia de la Universidad de Los Andes que realizaron su pasantía de Servicio Comunitario en el Estado Falcón, contribuyendo en la organización, descripción y catalogación de ese importante centro de información que conserva la memoria del pueblo paraguanero. Casi siete mil quinientos documentos fueron debidamente identificados por los jóvenes estudiantes de la ULA, y de ellos David Chacón y Pablo Moreno decidieron realizar su Memoria de Grado, la cual obtuvo la máxima calificación y fue sugerida su publicación por el jurado constituido por los profesores de esa casa de estudios Luz Varela y Robinzon Meza.
Gracias a las gestiones del Presidente de CORPOTULIPA, Licenciado José Luis Naranjo, la empresa FlaschElectronic de Punto Fijo asumió parte del costo de la edición, junto al Grupo Tiquiba y a la Fundación León B. Weffer, para devolver a los falconianos y paraguaneros parte de la memoria de un siglo como el XIX, poco atendido por los estudios históricos regionales. La invitación es entonces para este sábado 31 de enero a las diez de la mañana en el Ateneo de Punto Fijo a la presentación del libro “Influencia de Aruba en la dinámica histórica de Paraguaná en el siglo XIX. 1840-1850)”, actividad que comprenderá además de la presentación propiamente dicha del libro, la realización de un foro sobre el contenido del libro

sábado, enero 10, 2015

2015: un año para analizar el bicentenario de la supervivencia de la República de Venezuela



Autor: Carlos Balladares Castillo
Publicado en: Código Venezuela

En el 2015 no solo se cumple el bicentenario de la Carta de Jamaica

A principios del año pasado hicimos un repaso de algunos hechos de nuestra Independencia que cumplían 200 años. También resaltamos las discusiones historiográficas en torno a dichas efemérides. Este año no queremos perder esa costumbre porque hasta el 2030 serán tiempos “bicentenarios”. El título que le hemos dado a nuestro artículo cita el aniversario más importante para el gobierno y para todo el país bolivariano (no solo en el sentido partidista): la redacción de la Carta de Jamaica por Simón Bolívar la cual fue publicada el 6 de septiembre. Pero consideramos que no solo de Bolívar vive el Bicentenario. 

En lo que se refiere al proceso de Independencia de Venezuela dentro de su territorio, es indudable que el hecho más importante es la llegada del Ejército Expedicionario comandado por el General Pablo Morillo, la cual representa la segunda más numerosa de la historia de España: 10 mil soldados y 80 barcos. Dicha expedición partió el 15 de febrero y llegó el 7 de abril a Puerto Santo (cerca de Carúpano) para poner en cintura al heredero de Boves: Francisco Tomás Morales, y luego pasar a Margarita donde se encontraba el último reducto republicano bajo Arismendi. De manera que la anarquía caudillista concluía y se establecía una dictadura militar en Venezuela. Esta última afirmación es un tema que la historiografía tiene para discutir largo rato. Por otro lado, el historiador Germán Carrera Damas afirma que gracias a la llegada de este Ejército la guerra pasa de una guerra civil y social a una internacional, por lo cual – recuerdan buena parte de los estudiosos - la Carta de Jamaica defiende la causa emancipadora en un contexto mundial. 

En julio el General Morillo partirá para Nueva Granada y no volverá en dos años, durante ese período deja al mando de la Capitanía General al brigadier Salvador Moxó, que además de mantener la dictadura militar será sumamente incompetente con sospechas de corrupción durante su gobierno. La mayoría de la población (especialmente los pardos) debió considerar que ciertamente se había regresado a 1809 pero en peores condiciones de las que se tenía, porque estos “gachupines” despreciaban a todo el nacido en Venezuela. El coronel realista Juan Francisco Mendívil se  burlaba de los modales de los soldados de Boves exclamando en su presencia: “si estos son los vencedores cómo serán los vencidos”. Razón no le faltaba, porque los vencidos estaban o en el exilio o en los montes sin casi nada para comer, vestirse o luchar. Pero en esos montes la República subsistió.

En 1815 las pequeñas guerrillas acaudilladas por exoficiales del ejército republicano que se consideraba exterminado van a resurgir lentamente, y en poco tiempo podrán aspirar a la toma de pueblos e incluso capitales de Provincia. Morales – el heredero de Boves - señala: “se refugiaron algunos cabecillas (Cedeño, Zaraza, Monagas, Canelón y otros) dispersos en los dilatados llanos sobre la de Guayana”, y Moxó afirma: “(…) desde que la expedición pisó su suelo (el de Venezuela), ha estado en una guerra continua. Desde nuestra llegada no han cesado las hostilidades. (…) No hubo un solo día que no se marcase con sangre”. Lo más fascinante de esta situación es la afirmación de Bolívar en la Carta al editor de la Gaceta Real de Jamaica (septiembre, 1815): “Los actuales defensores de la independencia son los mismos partidarios de Boves, unidos ya con los blancos criollos (…)”. En una infantil y manipuladora versión de la historia propiciada desde el Estado, se ha señalado que el pueblo siempre estuvo a favor de la Independencia, nada más lejano a la verdad. El hecho cierto es que esta fue impopular y es solo a partir de 1815 que se inicia un proceso de “conversión” o cambio de los pardos, indios, y negros a las banderas de la Libertad, tal como señala el Libertador.

A nivel internacional no se puede olvidar que se cumplen 200 años de la definitiva derrota de Napoleón en la Batalla de Waterloo el 18 de junio y la celebración del Congreso de Viena (de octubre de 1814 a junio de 1815) que ordenó la Europa (y quien decía Europa de alguna manera decía el mundo por el control colonial y comercial de este continente) estableciendo una paz casi total por casi 100 años. 

Todos estos temas podrán ser discutidos este año y especialmente en los diversos foros y conferencias que las universidades e instituciones promotoras del estudio de la historia vienen realizando desde el 2010. Aprovecho para promover las XV Jornadas de Historia y Religión de la UCAB la cual tratará de los “Doscientos años de la Carta de Jamaica” (a celebrarse del 9 al 11 de junio).

miércoles, diciembre 31, 2014

Las publicaciones en el año 2014 sobre historia de Venezuela y/o de historiadores venezolanos y/o venezolanistas.


El objetivo es enumerar los libros publicados en el año 2014 sobre historia de Venezuela y/o de historiadores venezolanos y/o venezolanistas.

Agradecemos que nos corrijan en caso que nos falte algún dato en lo relativo a la redacción de la bibliografía o cometamos algún error al citarla o consideren que no es un libro de historia alguno de los que hemos señalado. De igual forma si nos ha faltado algún libro por incorporar a la lista. 

Agradecemos la ayuda de los amigos e historiadores: Daniel González Acurero, José Alberto Olivar, Tomás González, Miguel Prepo, Ysrrael Camero, y Guillermo Tell Aveledo. 

Siempre agradecidos a todas las editoriales que siguen creyendo en la historia de Venezuela, en especial a la  editorial Alfa, Cyngular y Libros Marcados; y a las editoriales de las universidades nacionales tanto públicas como privadas por el esfuerzo realizado.  

Obras colectivas:
 
AA.VV., Venezuela 1914-2014: cien años de industria petrolera. XIII Jornadas de Historia y Religión de la UCAB, Caracas: UCAB-KAS. 

ARTIGAS DUGARTE, Yuleida; BRIZUELA, Jean Carlos y José Alberto OLIVAR (Coordinadores), La Venezuela perenne. Ensayos sobre aportes de venezolanos en dos siglos, Caracas: UPEL. Vicerrectorado de Extensión. 

Obras individuales: 

AGUANA NUÑEZ, José Rafael; La militarida en el Estado Democrático, Caracas: UMBV.

ALFARO PAREJA, Francisco y Héctor VANOLLI (editores); Campañas Electorales. Ventajismo y Reelección Presidencial en América Latina, Caracas: Alfa.

ALFARO PAREJA, Francisco; El iris de la paz.  Paz y conflictos en la Independencia de Venezuela, ¿Barcelona?: Universidad Jaume I de Castellon.
ÁLVAREZ, Tulio Alberto; Historia de las instituciones coloniales hispanas, Caracas: UCAB
ARRÁIZ LUCCA, Rafael; Civiles,  Caracas: Alfa. 

AVELEDO, Guillermo Tell; La segunda República Liberal Democrática (1958-1998), Caracas: Fundación Rómulo Betancourt.

BAUTISTA DE ALEMÁN, Paola; A callar que llegó la revolución, Caracas: La Hoja del Norte.

BRIZUELA, Jean Carlos; Las misiones capuchinas en los llanos venezolanos. Apuntes para el estudio de San Carlos de Austria (1658-1787), Mérida: ULA-

BRUNI CELLI, Marco Tulio; El 18 de octubre de 1945, Caracas: Cyngular. 

CALDERA, Rafael; La Venezuela civil: constructores de la república, Caracas: Cyngular (Biblioteca Rafael Caldera).

CALDERA Rafael; Los desafíos a la gobernabilidad democrática, Caracas: Cyngular (Biblioteca Rafael Caldera).

CARDOZO UZCATEGUI, Alejandro (coordinador); El carrusel Atlántico, Caracas: Nuevos Aires.

CURIEL, José; Del pacto de punto fijo al pacto de la Habana, Caracas: Cyngular

FERRIGNI VARELA, Yoston; El laberinto del progreso. Problemas y estrategias de la economía en Venezuela, 1810-1858, Caracas: Fundación BanCaribe.

GONZÁLEZ OROPEZA, Hermann; Una historia de nuestra frontera oriental, Caracas: ¿?

HERRERA VAILLANT, Antonio; Bolívar, Empresario, Caracas: Planeta. 

JIMÉNEZ; Rafael Simón; El pleito entre los dos Rómulos, Caracas: Libros Marcados. 

MELENDEZ MORA, Raúl Antonio; La independencia sin guerra o antes de ella, Valencia: Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo.

MONDOLFI GUDAT, Edgardo; Diplomacia insurgente, Caracas: ¿UCAB?
NAIM, Moisés; El fin del poder, Caracas: Debate. 

OCHOA, Neller y Jorge FLORES (comp.); Se acata pero no se cumple, historia y sociedad en la Provincia de Caracas siglo XVIII, Caracas: AGN-CNH.

OLIVAR, José Alberto; Automovilismo, vialidad y modernización, Caracas: AGN-Fundación Bancaribe.

QUINTERO, Inés; El hijo de la panadera. Francisco de Miranda, Caracas: Alfa. 

QUINTERO, Inés; Imágenes de Barquisimeto, Caracas: Ekaré-Fundación Empresas Polar.
RAMÍREZ, Sócrates; Decir una revolución: Rómulo Betancourt y la peripecia octubrista, Caracas: AGN-Fundación Bancaribe

ROJAS, Reinaldo; Entre rieles. Historia del ferrocarril en Venezuela, Barquisimeto: MOON.
SALMERÓN, Víctor; Petróleo y desmadre. De la Gran Venezuela a la Revolución Bolivariana, Caracas: Alfa.

VELASCO, Alejandro; Barrio rising. Urban popular politics and the making of modern Venezuela, Universidad de California.

YBARRA MORÁN, Jaime Antonio; Archipiélagos de poder, Valencia: Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo.

OBRAS DE VENEZOLANISTAS Y/O IBEROAMERICANISTAS PUBLICADAS EN EL EXTRANJERO: 

NOVELA HISTÓRICA

Francisco Suniaga, Esta gente, Bogotá: Random House Mondadori Colombia.

OTROS LIBROS DE HISTORIA DE VENEZOLANOS

REVISTAS SOBRE HISTORIA 

Revista Tiempo y Espacio Nº 60 (Primer semestre 2014). 

Mañongo, Universidad de Carabobo

Los historiadores venezolanos que nos dejaron pero que vivirán en sus libros y en nuestro afectuoso recuerdo

Domingo Irwin (1947-2014) nos dejó el 22 de agosto, era conocido como "el maestro" y fue el iniciador de los estudios sobre las Relaciones Civiles y Militares dejando un conjunto de discípulos que seguirán legado.

jueves, diciembre 25, 2014

¡Feliz Navidad! (les dejo el artículo de hoy del historiador Tomás Straka sobre la tregua de Navidad de hace 100 años)

Autor: Tomás Straka
Publicado en: El Nacional

A cien años de la tregua de Navidad

A Francisco Alfaro-Pareja

La historia ofrece pocas oportunidades para creer que los “milagros de Navidad” son posibles. Restringidos a las pantallas de los cines y a los libros infantiles,  forman parte de una mitología de la que nos vamos desprendiendo en la medida que envejecemos.  En ocasiones, de forma vicaria, la revivimos a través de los niños que tenemos a nuestro alrededor; pero la mayor parte de las veces entra en un olvido del que ya no es posible rescatarlas jamás.

Para los venezolanos, además, que pasaremos estas navidades en un contexto de bancarrota, que venimos de un año de tensiones políticas y sociales (¡14.000 homicidios!) y que no vemos nada en el panorama que haga pensar que 2015 pudiera ser aunque sea un poco mejor, esto parece ser especialmente cierto.   Por eso lo que acaba de conmemorarse el pasado 17 de diciembre en Aldershot Town Football Club, en Gran Bretaña, puede resultar alentador. No en el sentido de que pueda cambiar de forma inmediata nuestra suerte (por ejemplo, subiendo el petróleo a 300 dólares el barril, aunque es difícil saber si esa cifra sería suficiente para mejorar las cuentas del gobierno), sino en el de que, de vez en cuando, ocurren hechos capaces de generar esperanzas en el porvenir, incluso cuando todo parece indicar lo contrario. A modo de tomarme (y de tomar para aquellos que me honran con su lectura) una pequeña tregua por Navidad, reseñaré otra que de forma espontánea, casi insurreccional, tomaron cien año los soldados en el frente occidental al inicio de la Primera Guerra Mundial y que hoy celebramos como una prueba de que los “milagros” de esta época del año no sólo ocurren en la Calle 34, sino que están, al menos potencialmente, en la naturaleza de los humanos.

El pasado 17 de diciembre se realizó un juego de fútbol entre dos equipos amateurs, uno formado por componentes de la Bundeswehr (el ejército de la República Federal Alemana) y otro de militares británicos. El objetivo era recordar (y, más que eso, celebrar) otro, mucho más significativo, que se llevó a cabo entre equipos de los  dos ejércitos hace justamente un siglo.  Se trata de un episodio que se hizo famoso con la película Joyeux Noël, con la que el director Christian Carion, ganó el Oscar en 2006, y que al alcanzar su centenario marca un punto de luz dentro del panorama gris que encontramos al revisitar la Primera Guerra Mundial. Vamos a la historia: para finales de 1914 la guerra se estanca en el frente occidental, como dos luchadores de sumo que son incapaces de derribarse y se mantienen abrazados en un solo sitio.   El invierno encuentra a los soldados haciendo las trincheras en que vivirían (y muchos de ellos morirían) en los siguientes cuatro años.  De todos los lugares en los se entronizó esta nueva fase de la guerra, el territorio en los alrededores de Ypres, en Bélgica, ganó justificada mala fama: entre 1914 y 1918 se combatieron en el lugar cinco grandes batallas, que a su vez se dividieron en otras tantas batallas menores (a veces la historiografía a veces registra de forma separada, y a veces como parte de alguna de las Batallas de Ypres).   En resumen, bien hayan sido cinco batallas gigantescas, o diez pequeñas batallas o una sola peleada en diversas fases, lo de Ypres puede definirse como una prolongada matanza en campos sembrados de trincheras y cadáveres que reflejó mucho de lo peor de la Gran Guerra.  Por ejemplo, como insistiremos más abajo, la incapacidad del generalato para pensar en términos distintos unas estrategias que evidentemente no estaban dando otro resultado que el de diezmar sus tropas.

Pues bien, durante la primera de aquellas batallas, en las vísperas de Navidad de 1914, ocurrió el “milagro” al que nos referimos, si aceptamos llamar como tal a algo que se aproximó bastante a una insubordinación generalizada de las tropas, casi una revolución si hubiera tenido la extensión y el comando necesarios: una tregua espontánea entre los soldados que tiritaban bajo la nieve a ambos lados de la tierra de nadie.  Todo comenzó, al parecer, cuando los alemanes decidieron adornar árboles de Navidad, mientras cantaban algunos villancicos. Los ingleses, que los oían desde sus trincheras, se dejaron llevar también por el espíritu navideño y les respondieron con sus propios christmas carols. A ello siguió lo que en los códigos militares llaman confraternización con el enemigo, cuando algunos osados decidieron salir de sus posiciones y encontrarse amistosamente con los del otro bando. Al final, se organizó un juego de fútbol, al que le siguieron otros, que han pasado a la historia como un ejemplo de que los sentimientos de paz y hermandad también son rescatables, incluso cuando las condiciones son la más adversas para ello.

Naturalmente, en su momento los mandos lo vieron de una manera muy distinta. Para ellos no se trataba de un hermoso cuento de Navidad sino de un delito tipificado como traición en los códigos militares y que por lo tanto podía llegar a pagarse con la vida.  Actuaron, por lo tanto, con la urgencia y la severidad del caso. Si no hay noticias de que se llegara a las últimas consecuencias en los castigos, tal vez fue por la amplitud de la verdadera rebelión pacifista que estaba comenzando, pero sí es evidente que tuvieron éxito en retomar el control de sus unidades y en hacer que la guerra continuara, cada vez más cruenta, por cuatro años más.  De hecho, como ironía o como prueba de hasta qué punto los insubordinados estaban en lo correcto, pronto el frente de Ypres se convertiría en escenario de algunos de los episodios más espeluznantes del conflicto.  Allí, por ejemplo, durante la segunda batalla (1915), se empleó por primera vez el gas venenoso; en el mismo frente, en lo que se conoce como la tercera batalla (1916-1917), ocurrió una de las matanzas más grandes de la historia cuando, producto de un gran (y fallido) contraataque alemán que dejó entre los dos bandos alrededor cuatrocientas mil bajas… y todo para que al final los dos ejércitos se quedaran más o menos en sus mismas posiciones.  Los canadienses, que fueron los primeros en detener a los alemanes, recuerdan el hecho como uno de los más duros de su pasado ya que perdieron, ¡en  las primeras cuarenta y ocho horas!, uno de cada tres soldados.  En la llamada cuarta batalla (1918) ocurrió un hecho que se ha convertido un hito en la historia militar porque todo lo que podía salir mal, salió mal: la espectacular destrucción, en tan solo cuatro horas, de todo el ejército portugués, machacado por la ofensiva de Ludendorff. 

Por varias razones el desastre sufrido por los portugueses es emblemático de todo el conflicto.  Mucho han discutido los historiadores al respecto y por lo general lo asocian al atraso general de Portugal a principios del siglo XX, a las deficiencias de su ejército,  al despropósito de meterse en un conflicto que estaba muy por encima de sus posibilidades.  Probablemente todo eso sea verdad,  pero no hay que obviar que lo que de manera tan patética y fulminante le pasó al Cuerpo Expedicionario Portugués en una mañana, lanzado a la batalla con un entrenamiento precario, con pocas armas y oficiales inexpertos, en mayor o menor medida le pasó a todos los demás ejércitos a lo largo de cuatro años.   Hay consenso entre los especialistas  en torno a la incompetencia de los mandos durante la Gran Guerra (no en vano Clemenceau dijo aquello de que la guerra es algo tan serio que no puede dejarse en manos de los militares). Generales que nunca parecieron entender la guerra que  estaban peleando, gastaron cuatro años (y millones de vidas) repitiendo tácticas anticuadas mientras los campos de batallas se llenaban de ametralladoras, tanques, gases venenosos y aviones de combate. Fue una dura experiencia que, sin embargo, dentro de todo lo malo a la larga dejó por lo menos una cosa buena: nuestros valores y sensibilidades frente la guerra comenzaron a cambiar.  Hoy, por ejemplo, vemos como unos héroes los “traidores” que en la Navidad de 1914 confraternizaron con sus enemigos.  Hasta sus ejércitos los conmemoran como a unos hombres y a un episodio que honran a sus instituciones. No es poca cosa, porque los ejércitos suelen conmemorar hechos de armas (el Día del Ejército en Venezuela, por ejemplo, es el de la Batalla de Carabobo): que hoy lo hagan también con un acto de insubordinación pacifista marca un cambio muy importante  en su forma de ver las cosas. Aunque no es para sobredimensionar el optimismo, obviar que el mundo sigue siendo bastante violento y negar que probablemente no podamos evitar seguir peleando guerras en el futuro inmediato, se trata de una tendencia que hay que subrayar y por la que tenemos que seguir trabajando.

En Venezuela llevamos tres lustros profundamente divididos.  Ya este año tuvimos episodios de violencia política que escalaron a un nivel mayor del que habíamos visto en las últimas décadas, incluso si consideramos la crisis de 2002-2003. Con el mapa político reconfigurado en medio de la bancarrota de la economía y la caída estrepitosa de la popularidad del gobierno, con el surgimiento de un nuevo y cada vez a más amplio sector de descontentos que sin apoyar al gobierno ni a la revolución parece estar a la espera de un líder que lo galvanice, con los precios del petróleo cayendo aún más rápido que la popularidad de Maduro y con un dólar empujando la inflación hacia los tres dígitos, el ejemplo del episodio de confraternización que hace un siglo se dio en Ypres, puede sernos más que útil, indispensable, en el futuro inmediato.  Habrá, como entonces, mandos que querrán evitarlo, que apostarán al conflicto, pero como lo probó el gigantesco mea culpa del juego de fútbol entre los equipos de los ejércitos de Alemania y Gran Bretaña hace quince días, a la larga, si actuamos con la energía necesaria, la paz y sus valores se podrán imponer.  Es eso a lo que debemos apostar en esta Navidad, como lo apostaron los soldados de Ypres cien años atrás.

@thstraka


jueves, noviembre 27, 2014

Presentación del libro "La Venezuela perenne. Ensayos sobre aportes de venezolanos en dos siglos" (2014) estel martes 2 de diciembre en la UPEL (Caracas)



El Vicerrectorado de Extensión de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) invita a la presentación del libro La Venezuela perenne. Ensayos sobre aportes de venezolanos en dos siglos (2014), a realizarse el martes 2 de diciembre de 2014, a las 2 pm, en el salón de sesiones del Consejo Universitario de la UPEL (Avenida Sucre, Catia, antiguo Parque del Oeste, a salida de la estación del metro Gato negro, Caracas). La presentación estará a cargo del doctor Manuel Donís Ríos, Individuo de número de la Academia Nacional de la Historia e investigador adscrito al Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Católica Andrés Bello.

La Venezuela perenne, compilación de ensayos sobre una veintena de intelectuales venezolanos de los siglos XIX y XX, reúne trabajos de investigadores de varias Universidades del país (UPEL, ULA, UCV, UCAB, UNET, USB, UC): Alexandra Mendoza, Mariano Nava Contreras, David Ruiz Chataing, Hancer González Sierralta, Rosmar Brito, Susana Harringhton, Ildefonso Méndez Salcedo, Jean C. Brizuela, Alí López Bohórquez, Jaime Ybarra, Agustín Moreno, Jorge Bracho, Juan Alexis Acuña, Andrés Eloy Burgos, Ángel García, Omar Hurtado Rayugsen, Rafael Tomás Caldera, Luis Manuel Marcano, José Alberto Olivar, Luis Alberto Buttó, Yuleida Artigas Dugarte y Antenor Viáfara.
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