miércoles, agosto 15, 2018

Para conocer la historia del cine (II) (reseña de la serie documental: La historia del cine: una odisea de Mark Cousins, 2011) (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


Para conocer la historia del cine (II)

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional

Imagen relacionadaAl seguir con nuestras reseñas sobre la serie documental: La historia del cine: una odisea (Mark Cousins, 2011), hoy nos toca hablar de los capítulos que van del 4 al 6 que comprenden las décadas de los 30 a los 50. El crítico irlandés muestra su admiración por el director británico (al cual más tarde se le otorgaría la ciudadanía estadounidense): Alfred Hitchcock (1899-1980), pero también por Orson Welles (1915-1985), sin dejar por fuera a John Ford (1895-1973) y a todos los directores del neorrealismo italiano. Hollywood brillará con el “cine negro” en los cuarenta sin abandonar el romántico, y en los cincuenta el erotismo “dominará” las pantallas. Y en esta última década el cine será un fenómeno global al surgir grandes obras en el llamado Tercer Mundo, momento en que Cousins le dedicará una importante mención al cine mexicano mostrando escenas – entre otras - de “Doña Bárbara” (sobre la obra homónima de nuestro Rómulo Gallegos y con la famosísima María Félix).

Imagen relacionadaEl capítulo 4 trata especialmente del gran cambio que significó la incorporación del sonido en las películas a partir de 1927 (año en que también nacen los premios Óscar pero que Cousins solo menciona brevemente), y señala con varios ejemplos de cómo el sonido afectó a la gran meta de despertar la empatía del espectador. Después de hablar de la consolidación de los géneros en Hollywood entre los 20 y los 30: romántico, comedia, gángsters (y/o cine negro o policial), aventura (¿histórico?) y el western; nos explica como en Europa se comenzaron a combinar todos ellos, siendo el mejor ejemplo el cine francés con Jacques Prévert, Marcel Carné y Jean Renoir. Y a pesar del dominio del cine de propaganda belicista y patriotero a partir del avance fascista, admira dentro del mismo la importante obra de la alemana Leni Riefenstahl.

Resultado de imagen para hitchcock 39 steps
Al final del cuarto capítulo muestra con grandes detalles la obra de Alfred Hitchcock, ofreciendo 7 razones por las cuales lo considera un genio del cine, y estas son: 1) Punto de vista de los personajes, lo cual nos hace que miremos y “sintamos” como ellos; 2) su educación jesuítica que “le enseñó la lógica para hacer verosímil lo inexplicable”; 3) no asusta tanto por la sorpresa sino por llenarnos de expectativas al decirnos lo que ocurrirá, usando el ejemplo de “Sabotage” (1936); 4) uso constante de los primeros planos, como la obsesión con las manos en “39 escalones” (1935); 5) invierte el orden de ir del plano general al primer plano al comenzar siempre con éste último; 6) uso frecuente de los silencios y/o los sonidos de la realidad más que de la música; y 7) el uso del ángulo superior como una visión “divina” o de vértigo. Las películas con Hitchcock terminan demostrando que éstas tienen más fuerza que el realismo – Cousins dixit -, y una vez más podemos comprobar el potencial inmenso que sigue teniendo el “cine comercial” a la hora de seguir innovando en el arte cinematográfico.

Imagen relacionadaEl capítulo 5 examina los años de 1939 a 1952: “la devastación de la guerra y un nuevo lenguaje”, de cómo la Segunda Guerra Mundial llevó al “oscurecimiento del cine en los Estados Unidos”, y al nacimiento de la más importante escuela de la época: el neorrealismo italiano. El cine comienza a hacer uso del gran angular para lograr la “profundidad de campo” con John Ford en “La diligencia” (1939), técnica que fue llevada a la perfección por otro de los favoritos de Cousins: Orson Welles, el cual en su ópera prima (“Ciudadano Kane”, 1940) no grabó con alguno de los cuatro grandes estudios de Hollywood. Welles ofrecería una crítica a Hollywood con su pompa y arrogancia de grandes presupuestos, dejando un legado que sería incorporado por la tradición cinematográfica. No solo fue su uso de la cámara (que todo lo ve y penetra) o los flashbacks, sino el redescubrimiento del teatro para el cine con sus adaptaciones de Shakespeare, que no es más que la vuelta al papel de las pasiones en nuestras vidas. En este capítulo nos pareció que faltó una mención al cine de propaganda que “ayudó” a ganar la guerra, pero quizás Cousins no consideró que aportara algo innovador.

Resultado de imagen para roma ciudad abiertaEl neorrealismo italiano nace del llamado “cine de escombros”, porque ante la guerra no se tenía el presupuesto para grabar en grandes estudios y por ello se salió a las calles. A diferencia de Hitchcock que valora las escenas impactantes y/o divertidas, los italianos buscaron grabar lo cotidiano, la gente y los hechos rutinarios. La tragedia de la guerra y la reconstrucción que mostraron Roberto Rossellini con “Roma, ciudad abierta” (1945) y Vittorio de Sica con el “Ladrón de bicicletas” (1948), son dos de los mejores ejemplos de este cine. Después se centra en el “cine negro” de Hollywood que fue la forma de expresar la frustración ante la guerra, pero también ante la crisis de la “burbuja romántica”. Dicho género se vio alimentado por las películas de gángsters principalmente pero también por las escuelas europeas de los treinta como el realismo, el expresionismo y el romanticismo francés. Hoy en día podemos ver su peso en películas como “Blade Runner” (Ridley Scott, 1982) (también su reciente segunda parte) o “El caballero oscuro” (Christopher Nolan, 2008).

El capítulo 6, para finalizar, va de 1953 al 57. Acá se dedica especialmente al cine de la India, China, Japón y México. En todos muestra como aparece con fuerza un cine social de denuncia de las desigualdades y la pobreza en estos países salvo en el Japón, que como sabemos éste último es su cine favorito y por ello nos habla con detalles de Akira Kurosawa (1910-1998) y Kenji Mizoguchi (1898-1956), los cuales en la democracia naciente tendrá plena libertad de creación. Retoma el examen del cine de Hollywood donde hay un renacer del género musical con grandes maravillas como “Un americano en París” con Gene Kelly (Vicente Minnelli, 1950), pero le da el mayor énfasis al cine que denuncia la pacatería o moralina sexual y clasista, que poco a poco van mostrando las tensiones reprimidas de los Estados Unidos bajo el “sueño americano” y que terminarán explotando en los sesenta. Los esperamos en nuestra tercera entrega sobre la historia del cine.

Resultado de imagen para juan requesens
Nota de solidaridad: no hemos querido detener la serie de artículos sobre historia del cine porque creemos que debemos ser constantes en nuestras pequeñas empresas. La perseverancia es un valor que debemos cultivar con ahínco para que renazca la Venezuela decente y libre ¡porque no lo dudemos un segundo: ella renacerá con el esfuerzo de los buenos de acá y fuera de nuestras fronteras! Sí, querido Juan Requesens, tu sufrimiento y el de tu familia no serán en vano. Con horror vimos la saña del “vil egoísmo que otra vez triunfó”. No hay palabras para el cúmulo de males que padeciste y padecemos; en especial por los asesinados (tanto por armas como por falta de atención), desaparecidos, secuestrados, torturados, extorsionados y amenazados. Desde esta pequeña tribuna le ofrezco mi solidaridad al diputado, a la familia Requesens, pero también a sus amigos y nobles compañeros de lucha de todas las corrientes democráticas de Venezuela y del mundo. El mal no prevalecerá. No perdamos la esperanza jamás. “Play “La Marseillaise!” Play it!”

Imagen del análisis del "Ciudadano Kane" de acá. 

miércoles, agosto 08, 2018

Para conocer la historia del cine (I) (reseña de la serie documental: La historia del cine: una odisea de Mark Cousins, 2011) (mi artículo de los miércoles en El Nacional)


Resultado de imagen para historia del cine una odiseaPara conocer la historia del cine (I)

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

El primero de enero de 2017, en ese ambiente de profundo silencio que caracterizan las mañanas de Año Nuevo, comencé a ver la serie documental: La historia del cine: una odisea (Mark Cousins, 2011). La música de su introducción me lleva siempre a ese momento tan agradable, cuando a principios de año me propuse – de manera autodidacta – tomar un curso intensivo de cine. No es la primera vez que lo he intentado, ya en el pregrado universitario me compré la obra de Román Gubern, 1983, Historia del cine y comencé a leerla pero la dejé por la mitad. En el 2010 retomé su lectura, hice una lista de los clásicos, y me puse a verlos a medida que avanzaba con la obra y los comentaba en este blog.Era una meta mucho más atrevida y llegué hasta la década de los 40. La serie documental de Cousins, me facilita la tarea pero son ¡15 capítulos de 1 hora cada uno! Será por ello que aquel enero del año pasado sucumbí. Ahora la cuestión es distinta, retomo la meta pero comprometiéndome con ustedes a entregarles una reseña semanal que trate de 3 capítulos cada una. De modo que para dentro de 5 semanas la habré terminado. Sin duda les estaré agradecido por ser tan exigentes conmigo. Ahora pasamos a contarles mis impresiones de los primeros tres capítulos.

MarkCousins es un crítico de cine irlandés que publicó a principios del siglo XXI su obra homónima para después transformarla en serie documental, serie que pretende contar 12 décadas del cine a través de 1000 películas. Dicha historia se guía por la tesis que presenta en la introducción de cada capítulo: “el cine no lo mueve el dinero sino la innovación y la pasión”. Está aceptando que el mundo de las películas es una industria capitalista, pero su corazón y esencia es su condición de arte de las imágenes en movimiento. Es un arte que necesitó primero la invención tecnológica, y a ello dedicará buena parte del primer capítulo: “(1895-1918) Los albores del nuevo arte”. El método que usa es mostrar la aparición cronológica de las ideas cinematográficas y ofrecer ejemplos de cómo influyen en el cine del mundo entero e incluso hasta el presente.

Resultado de imagen para lumiere cameraSe puede afirmar que el cine surge de la cooperación de varios inventores a ambos lados del Atlántico: en Estados Unidos y Francia, y éste hecho – exagerando un poco – determina su historia como un eterno dilema entre su doble condición de negocio-espectáculo (Thomas Alva Edison al inventar la película de celuloide con perforaciones laterales para su arrastre (cinta), la cual se verá en el kinetoscopio en 1891) y arte que por medio de la ficción y/o el reflejo de la realidad nos muestra la verdad y la belleza (los hermanos Louis y Auguste Lumière al aplicar el principio de la máquina de coser al arrastre de dicha cinta ante el proyector, permitiendo su ampliación en una pantalla en 1895).

Los Lumière establecen el primer género: el documental: el reflejo de la realidad; y con George Méliès todos los géneros que dependen fundamentalmente de los efectos especiales, siendo el género fantástico por el cual mejor se le conoce. Las dos primeras décadas fueron de gran experimentación: creando técnicas que superarían la inicial imitación del teatro, permitiendo que naciera el lenguaje propio del cine. Por dar algunos ejemplos: los primeros planos y contraplanos, la fragmentación del espacio en una línea temporal continua, el corte de continuidad, el montaje en paralelo (típico de las escenas de persecución), “phantom rider”, etc. A finales de la primera década del siglo XX nacerá el “star system”, gracias a los primeros planos que permitió la identificación de un actor con algún estereotipo, en el cual Hollywood será el mayor experto. El cine se iba convirtiendo en generador de mitos con los cuales lográbamos una gran empatía, y por lo que las masas lo hicieron su principal distracción. El mejor ejemplo de utilización de buena parte de estas técnicas y el logro del “hacernos sentir que estuvimos allí” será “El nacimiento de una nación” (1915) de D. W. Griffith.

Los capítulos 2 y 3 se centrarán en Hollywood. El dos lo describe, y al final comienza a mostrar ocho tradiciones que reaccionen ante su estilo estandarizante e industrial, tradiciones a los que dedica el capítulo 3. Hollywood nace en 1909 de la “guerra de patentes”, de modo que representa la huida del pago del copyright ante los inventos que hacen posible la producción de películas en la costa Este. Es la reacción “pirata” de ciertos grupos marginados como los judíos e incluso mujeres. Cousins la compara a con una bola de cristal, una burbuja donde el proceso de hacer películas se industrializaría (“sistema de estudios”) buscando obtener la mayor ganancia posible. Los productores (empresarios-inversionistas) se convirtieron en tiranos de la creación artística, pero a pesar de ello surgieron verdaderos genios, porque “el alma de la máquina era el arte”. El mejor ejemplo de ello fueron los que perfeccionaron el género de comedia: Buster Keaton, Charles Chaplin, Harold Lloyd; en especial Chaplin que establecerá un modelo a imitar: “Charlot”: el vagabundo elegante de buen corazón que pasa por mil percances debido a su condición de marginado pero también por su espíritu quijotesco; para vencerlos con humor, optimismo y esperanza.

Resultado de imagen para yasujiro ozu
La reacción contra el espíritu de evasión-burbuja y homogeneización industrial de Hollywood, será lo que en el futuro llamarán “cine de autor”. Este es el predilecto de Cousins, siendo la primera reacción la del documental: “Nanuk el esquimal”; el realismo de Erich von Stroheim; para después pasar al expresionismo alemán de pos Gran Guerra: Robert Wiene, F. W. Muranu y Fritz Lang. El cine escandinavo, en especial Carl Dreyer. El realismo soviético de S. Eisenstein, D. Verlov, entre otros. Cousins muestra una clara simpatía por todas estas reacciones, pero muestra una gran emoción al hablar del cine japonés, en especial el de Yasujiro Ozu, cuyas películas considerará verdaderos clásicos. Son clásicos porque logra alejar la cámara y equilibrar los personajes con el ambiente, “no crea héroes”, logra “descentralizar el ego humano”. Todo el cine del cual hemos hablado se ha realizado en el silencio, es el llamado “cine mudo”, en nuestra próxima entrega que se inicia con el capítulo 4 surgirá el sonido en las películas.

domingo, agosto 05, 2018

El último atentado a un Presidente de la República en Venezuela del que se tenga claras pruebas hasta el día de hoy

La imagen puede contener: una o varias personas, gafas y textoLa imagen puede contener: 1 persona, nube, cielo, automóvil y exteriorVarios amigos y colegas historiadores han afirmado esto (Daniel Terán Solano del cual tomamos parte del texto en comillas y las fotos, y Luis Fernando Castillo), el cual fue el 24 de junio de 1960. 

"El último atentado VERDADERO Y REAL contra un presidente de la República en nuestra Historia fue el que sufrió el 24 de junio de 1960 Rómulo Betancourt cuando su vehículo fue alcanzado por un explosión de otro colocado muy cerca, en Los Próceres, minutos antes de iniciarse allí un desfile militar."

Y Don Edgardo Mondolfi Gudat le dedicó un libro que es la última imagen. 

La imagen puede contener: 4 personasResultado de imagen para mondolfi gudat edgardo atentado

miércoles, agosto 01, 2018

Gustavo Vaamonde se incorpora a la Academia Nacional de la Historia (nuestro artículo de los miércoles en El Nacional)


¿Cómo se hizo Gustavo Vaamonde individuo de número de la Academia Nacional de Historia?
Gustavo Vaamonde se incorpora a la Academia Nacional de la Historia

Carlos Balladares Castillo

Publicado en El Nacional. 

El jueves pasado (26 de julio de 2018), Gustavo Vaamonde (1972) se incorporó formalmente comoIndividuo de Número de la Academia Nacional de la Historia (ANH) de nuestro país, ocupando el sillón D que quedó vacante al fallecer Germán Cardozo Galué(1940-2017). Un evento que expresa la continuidad de una institución que cumplirá 130 años en octubre, y la vitalidad de un país en medio de una de sus peores crisis. Es un gran motivo de alegría: por Venezuela y porque es reconocida la labor de un amigo y colega que estimo y admiro.

El discurso del nuevo numerario (“En concilio y en consenso para proveer los remedios que exijan la paz y la seguridad general. Las juntas extraordinarias de defensa y gobierno en Venezuela (siglos XVIII y XIX)”), al igual que la respuesta que le daría la directora de la ANH: Inés Quintero, resaltan una “continuidad” en nuestra historia que nos da motivos para la esperanza. No solo es el de algunas instituciones sino el de un pueblo, porque como diría Vaamonde al referirse a la tradición juntista hispana: en esta región existió “una cultura de decisiones colectivas ante adversidades mayores, realidad que niega la tradicional visión absolutista de nuestro pasado durante el siglo XVIII.” Para finalizar concluyendo que “de nuestra tradición monárquica obtuvimos una transcultura participativa y deliberativa que se refleja hoy en nuestra cotidianidad.”

El esfuerzo de investigación de Vaamonde (con varias publicaciones reconocidas internacionalmente) se ha centrado en los siglos XVIII y XIX, en especial en lo relativo a la transición independentista, buscando identificar lo permanente y la gradualidad de los cambios. De allí la atención en el fascinante tema del juntismo (nota personal: lo disfruto cada vez que lo discuto en clases), que muchos interpretaron como una innovación y un pretexto para el cambio político, cuando la verdad – afirma en su Discurso - es que las mismas estaban en el ordenamiento de hispanoamérica desde el siglo XVI: “para defender sus pueblos de los peligros en casos excepcionales”. De esa forma ofreció tres ejemplos de Juntas en Venezuela: las de San Felipe (1741), Maracaibo (1781) y Caracas (1808). Sin duda aquellos 300 años no fueron de “calma” y mucho menos de oscuridad.

Inés Quintero dio una hermosa respuesta, la cual valoró inicialmente el papel de las mujeres en la vida de Gustavo (y así lo llamó por su nombre, sin títulos, con un gran cariño), las cuales lo apoyaron en su decisión de seguir el no muy reconocido camino de estudiar, escribir y enseñar historia. Y si a esto agregamos que al mismo tiempo formó y cuidó una bella familia que incluye no solo su esposa sino también a dos hijos; el mérito es mucho mayor.

Agradecemos a Don Gustavo su amistad, enseñanzas y apoyos; y que sea con su ejemplo y trabajo un baluarte de esa Venezuela que representa lo mejor de nosotros. Esa Patria (“participativa y deliberativa”) que no acaba de nacer, sino que como bien lo explicó tiene siglos de permanencia. De manera que no se va a rendir y seguirá luchando hasta que prevalezca.


Fotos: Tomadas de Contrapunto.com de Ernesto García. 

martes, julio 31, 2018

Acá puede leer la revista de Historia de la ULA: "Presente y Pasado" 45 que es su número más reciente

No hay texto alternativo automático disponible.Darle click a la imagen y podrá bajar cada uno de sus artículos. Agradecemos el esfuerzo de los autores y muy especialmente al Consejo Editorial. ¡Ya quiero empezar a leerlos!

                                        Profeballa
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...