miércoles, abril 07, 2010

La historeiadora Inés Quintero reflexiona sobre el Bicentenario del 19 de abril

EL NACIONAL - Lunes 05 de Abril de 2010

El foro del lunes

INÉS QUINTERO

La escritora dice que el sentido más profundo de la Independencia fue la sanción de ciudadanía

"¿Hasta dónde estamos dispuestos a defender la República?"

La autora de El ocaso de una estirpe sostiene que las construcciones históricas de hace 200 años tienen visibilidad y significado fundamental en la actualidad y asegura que la única manera de que a los venezolanos no les confisquen el pasado es que conozcan la (bicentenaria) tradición republicana que tiene el país

La conmemoración del Bicentenario de la Revolución Independentista de Venezuela mantiene bastante ocupada por estos días a Inés Quintero, individuo de número y secretaria de la junta directiva de la Academia Nacional de la Historia: es la encargada de ser la oradora de orden del discurso en la sesión solemne de todas las academias venezolanas que se realizará el 15 de abril.La historiadora no deja de ser noticia. Hace poco la editorial Alfa reeditó una versión corregida y ampliada de El ocaso de una estirpe, el primer libro que Quintero publicó, hace 20 años. El texto aborda el caudillismo como uno de los fenómenos característicos del siglo XIX y, en especial, se centra en las postrimerías del siglo, cuando el general Cipriano Castro asumió la Presidencia de la República.Un aspecto que le llamó la atención del estudio es que Castro, al acceder al poder, llamó a una Asamblea Constituyente, por parecerle esa la forma más adecuada de sancionar una nueva carta magna y legitimarse en el Gobierno. Hechos como éste se repitieron en otros momentos del pasado, y por ello asume que en la Venezuela republicana siempre ha existido una honda preocupación por lo que dice la letra constitucional. "No es casual que los grandes gobiernos autoritarios del país se preocuparan por cambiar la Constitución, como hicieron Guzmán Blanco, Castro y Gómez", apunta.Quintero indica que, a pesar de que algunos gobiernos venezolanos fueron autoritarios y abusaron del poder, hubo entre ellos unos que apoyaron la construcción de ciudadanía y proclamaron los principios constitucionales. "De no haber existido tales civilistas ­aclara­ no tendría sentido esa demanda permanente de legitimidad constitucional, independientemente de si luego cumplían o no la carta magna. Por eso, en la actualidad, la sociedad venezolana, a pesar de las tensiones a las que se encuentra sometida, aún exige el respeto del Estado de Derecho. Estos valores republicanos no surgieron del año 1958 para estos días, sino que han sido construidos históricamente".­¿La obsesión con la legitimación de muchos gobiernos está relacionada con que la Revolución Emancipadora tuvo que crear de la nada la República venezolana? ­No es porque estemos en el Bicentenario, pero yo creo que la revolución política más importante que ha ocurrido en el país es la Independencia; por la calidad, la profundidad y las consecuencias de lo que sucedió. No fue partir de cero, pero requirió construir nuevos referentes desde otros que representaban la negación de la República. Hasta que ocurrió la emancipación la valoración de la vida social se sustentaba en la desigualdad y la jerarquía, y la República estableció que el principio regente fuera la igualdad política. Eso es de una profundidad histórica sin precedentes, porque es el inicio de la construcción de ciudadanía. Claro que no fue un proceso rápido, lo que se sancionó fue el comienzo del proceso de construcción de ciudadanía y de principios republicanos, los cuales no pueden obtenerse de la noche a la mañana. Fue crucial que se sancionara, pero todavía estamos en el proceso de lograr la igualdad política.­Entonces, ¿el proceso de construcción de ciudadanía en el país tiene 200 años? ­Claro, conmemoramos dos siglos del comienzo de la vida republicana en el país y de ese proceso. El sentido más profundo de la Independencia no tiene que ver con haber dejado de ser sujetos del imperio español, más bien fue la definición republicana y la sanción de la ciudadanía, así como el ejercicio de la representación, todos aspectos que hoy tienen relevancia.Ahora no debemos discutir sobre la emancipación de España, pero sí preguntarnos: ¿hasta dónde estamos dispuestos a defender la República? Las construcciones históricas de hace 200 años, como la República, la ciudadanía y la división de poderes, tienen visibilidad y un significado fundamental en la actualidad, y por ello es tan importante ser conscientes de ellas. No podemos desentendernos de nuestra definición republicana porque eso es irreversible, ya eso se sancionó hace 200 años.­Muchos insertan al presidente Hugo Chávez en la tradición de caudillos de la que escribe en su libro. ¿Es válida esta comparación? ­No se puede hacer una analogía fácil entre Chávez y Castro, porque las condiciones históricas venezolanas de hoy son distintas a las de la época de la Revolución Liberal Restauradora. Chávez, contrario a Castro, no es un caudillo que proviene de una montonera, sino un oficial del Ejército venezolano, una institución. El caudillo es una especie de jefe silvestre y no proviene de una institución como el Ejército. Obviamente el control del poder en la actualidad se sostiene en condiciones económicas, políticas e históricas muy distintas a las de hace 100 años. Aunque a Castro lo caracterizó un discurso antiimperialista, igual que a Chávez, fue muy diferente, porque las condiciones de la relación de Venezuela con Estados Unidos entonces eran otras. A veces, categorías como "caudillo" son tan amplias que no terminan diciendo nada. Para mí lo importante es que el venezolano entienda su historia para que tenga capacidad para asimilar lo que significa el momento que vive en relación con la comprensión de su pasado, porque eso le permitirá saber cuándo violan sus derechos en el presente. Así como es impensable que un individuo no tenga el referente de su pasado, lo es también que una sociedad pueda vivir por allí de su cuenta, sin ese referente.Por una historia civilPara Inés Quintero, la tradición en Venezuela del conocimiento histórico ha privilegiado el análisis del ejercicio autoritario del poder y no a quienes proclaman los valores republicanos: "Sería bellísimo hacer una historia de la ciudadanía que refiera cuáles han sido los avances, los retrocesos, las contradicciones, las tensiones y los logros del ciudadano en el país.Más que buscar a los héroes civiles, sería lindo buscar quiénes han sido referentes de ciudadanía. De esa manera se podría crear en la gente la idea de que los valores ciudadanos no sólo se encuentran en el ámbito político, sino también en la construcción de una sociedad que se preocupe por el otro".

1 comentario:

redparquecentral dijo...

¡Excelente!
Saludos Ines...
Salvador Santana Salas

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