lunes, abril 06, 2009

P. Michael McKinley: una perspectiva distinta de las causas de la guerra de Independencia venezolana

Autor: Carlos Balladares Castillo
En casi todos los discursos oficiales de las efemérides de la Independencia, se afirma que el espíritu libertario del pueblo venezolano logró la emancipación. Era imposible doblegar dicho espíritu, la “ruptura de las cadenas españolas” era un hecho inevitable; así lo afirma la visión romántica de nuestra historia oficial, pero también la perspectiva profesional de la historia lo sostiene desde argumentos basados en los procesos y tendencias económicas, sociales y políticas. Es el peso de la historia, tarde o temprano tenía que ocurrir. El 19 de abril de 1810, desde esta visión, fue el primer paso en firme para lograr la Independencia.

P. Michael McKinley (nacido en Venezuela, con doctorado en Oxford; actual embajador estadounidense en el Perú), en su libro: Caracas antes de la Independencia (publicado en 1985 por Cambridge Univerity Press, con el título de Pre-revolutionay Caracas); afirma que la principal provincia dentro de la Capitanía General de Venezuela era un caso atípico en el que el crecimiento económico estuvo acompañado por la estabilidad política y la paz social. Los conflictos sociopolíticos entre autoridades españolas y mantuanos, entre los mantuanos y las castas (todos los que eran producto de las mezclas entre las tres etnias fundamentales: blancos, negros e indígenas); son negadas por McKinley. Las causas internas que explican la ruptura con España, y especialmente el carácter de guerra civil que adoptó luego; son desmentidas con el uso abundante de fuentes históricas. Esta era una sociedad “en desarrollo, bien equilibrada y armoniosa”, nos señala el autor; desmintiendo por tanto la inminencia de los hechos bélicos.

Las autoridades españoles venían a hacer carrera en las Indias, y terminaban uniéndose en matrimonio con los criollos; por tanto, actuaban en sintonía con estos últimos; de manera que poco interés tenían los hacendados en generar un conflicto con la Corona cuando los funcionarios actuaban a su favor. En relación con las castas, la sociedad colonial sostenía una segregación formal que se atenuaba en su aplicación. El trato entre blancos y pardos tendía a la armonía por la movilidad económica y la estructura heterogénea de empleo; realidad que se puede notar en la disposición de todos los grupos a mezclarse y el trato que se daban entre si. Los viajeros europeos quedaban admirados por las relaciones tan familiares que existían entre amos y esclavos domésticos, por dar tan sólo un ejemplo. El racismo existía, pero también existía una “clase media” de blancos y pardos lo bastante numerosa para amortiguar las tensiones entre las élites y los pobres.

McKinley desmonta otras visiones históricas, con el uso de numerosas fuentes documentales (especialmente con datos económicos, y testamentos); tales como la idea de la fuerte concentración de la propiedad en pocas manos, la administración colonial tiránica y la pobreza generalizada. Una serie de factores; que los historiadores, en especial los seguidores de la historia Patria; sostienen como las principales causas, no sólo de la emancipación, sino también de la guerra civil. ¿Por qué entonces, esta sociedad que no tenía las condiciones para iniciar una guerra separatista, de un momento a otro cambió tan radicalmente?.

El autor, considera que las causas son externas principalmente: la invasión napoleónica; pero también influyó la incapacidad de las élites para ponerse de acuerdo en cómo enfrentar el vacío de poder que significó el secuestro de la familia real. En sus palabras señala: “El principal catalizador, no fueron las tensiones internas ni tendencias latentes separatistas o nacionalistas dentro de la colonia” (página 206). Los dirigentes españoles, tanto la Corona como las Juntas que asumieron el poder y la lucha contra el invasor francés; cometieron errores que llevaron a un fuerte sentimiento de orfandad por parte de las élites en las Indias.

¿Y por qué la guerra civil sangrienta? La explicación está en la política llevada a cabo por Bolívar desde 1813 con la proclama de guerra a muerte, la cual propuso el exterminio de los españoles; y a los que los realistas reaccionaron con el exterminio de los criollos. La violencia extrema se explica por la acción de los máximos caudillos rivales (Bolívar y Boves) y no por el compromiso político de la población de la provincia de Caracas.

Al final, McKinley advierte que para los primeros meses siguientes al 19 de abril no existían intenciones divisionistas, sólo se tomaban decisiones similares a las asumidas por el resto de las provincias en España para lograr su propia protección; por tanto, era poco probable la Independencia. El problema residió en una minoría radical de la élite; la cual fue dominando la Junta, y luego el congreso constituyente; debido a la intolerancia de la Regencia Española. Los hechos se precipitaron en los últimos meses, más nunca fue una tendencia irreversible o un plan premeditado desde los acontecimientos de abril.

Imágenes: 1°: Historiador P. Michael MCKinley como embajador del Perú, 2° Bandera de Guerra a Muerte.

7 comentarios:

Antonio Ricaurte dijo...

En criollo, la independencia de Venezuela fue más un accidente histórico.

Estoy muy de acuerdo a la temporalización que hace McKinley, a la correcta definición de la situación socio-económica de la época de Independencia. Pero me resisto a creer que la Independencia se debió más a la actitud de una élite extremista que a un sentimiento al menos de una buena parte de los mantuanos.

Ahora, no niego que de lo que he leido, muchos autores coinciden en que se pudiera dividir la Independencia en "etapas de Bolívar", cada cual diferente de la otra. Inclusive, creo que Bolívar llegó a comentar en alguna carta, que él se arrepentía del decreto a muerte de Trujillo.

Pero al final de cuentas, la guerra de independencia no se libró entre criollos y realistas, como nos suele repetir hasta el cansancio los libros de texto escolar: eran realistas los líderes, los generales, el alto mando, pero quienes realmente peleaban las guerras, los soldados de a pie y montados, los que dispararon y recibieron las balas, TODOS ellos eran criollos. Esa fue una guerra fratricida y de eso estoy absolutamente convencido.

Tenía tiempo sin leerle maestro.

Daniel Terán-Solano (Dantesol) dijo...

¡Saludos! Me parece buenísimo que alguien recuerde a McKimley, lo felicito estimado amigo. Es uno de los autores que más he trabajado para mi línea de investigación sobre la Independencia, sin embargo no comparto algunas apreciaciones del colega Peter Michael, porque a él sencillamente le ocurre lo que le pasa a muchos investigadores: cuando se concentran demasiado en las fuentes que trabajan, si bien pueden encontrar aportes novedosos, pueden sacar conclusiones erradas por no tomar en cuenta los contextos dónde están dichas fuentes. McKinley quiere dar un vuelco a nuestra historiografía que aún con los aportes del siglo XX repetía ciertas mitologías, pero las aportaciones de McKinley no pueden negar 1) las aspiraciones de un "poder total" de los Mantuanos, 2) los conflictos de intereses y poderes entre las autoridades peninsulares y los criollos en el ámbito político administrativo, 3) las serias tensiones sociales entre los criollos y los pardos, particularmente en Caracas y Valencia, y 4) finalmente el manejo de lo económico por los españoles -falta de librecomercio-, que a ojos de los criollos era desacertado y contrario a sus intereses, lo que a la larga se convertiría en motivo para una separación con la Metrópoli, tal cual como pasaría en Norteamérica con las 13 colonias y Gran Bretaña. Mckinley aporta sin duda una nueva visión al mostrar una cara más desarrollada de la Provincia de Caracas, acabando por todas las leyendas que esta era o una provincia pobre y paupérrima, o un hervidero socio-político a punto de estallar. Ni uno ni otro extremo nos muestra McKinley sino una sociedad que iba avanzando y estabilizándose, pero que a la final no pudo con sus propios problemas internos y de ñapa no supo asimilar el "notición" que fue ver a la Metrópoli ocupada y conquistado. Considero que a McKinley hay que complementarlo con autores como Inés Quintero, Carrera Damas, Pérez Vila, S. Rodulfo Cortés, G. Soriano de G-P, M. Izard, J. Lombardi, Ch. Griffin, Castro Leiva, Vallenilla Lanz, Juan Uslar P., Tomás Straka, J. Virtuoso y Pino Iturrieta, por supuesto. Sólo así podemos conocer bien como era Caracas antes y en los inicios de la independencia. ¡Ups!, creo que me extendí mucho... Saludos amigo.

luis dijo...

Al parece tdos estamos de acuerdo en que esa no pudo ser la unica causa de la independencia.
A pesar que estoy de acuerdo con el sobre la situacion socioeconomica de la colonia, hay algo que aun falta, para explicar la razon por la cual esa sociedad dio el paso de la guerra

Alí Reyes H. dijo...

Hasta el momento, el mejor análisis que he leído acerca de la guerra Civil (como bien lo afirma Teràn solano) que llammos de Independencia lo hizo Juan Uslar Pietri en su libro HISTORIA DE LA REBELIÒN POPULAR DE 1814 editado por Edime

Profeballa dijo...

GRacias a todos!. Amigo antonio: tanto tiempo! Ciertamente, ya nadie niega la tesis de la "guerra civil" (quièn sabe si la historiografài chavista?).

Daniel: gracias por tan larga y completa crìtica. Estamos de acuerdo, como dije desde un principio esta es una visiòn distinta, de allì lo interesante.

Luis: ¿què serà lo que falta?. Es una gran pregunta, la de las causas de la Independencias; a mì todavìa no me queda clara con tantas causas que se citan, ¿cuàl serà la causa màs importante?. El criollismo siempre se ha citado como la fundamental, pero...

Alì!: ese libro me gustò muchìsimo, pero eso de hablar de Boves como demòcrata jum....

José Ignacio Caballero dijo...

Muy buenas tengas todos. Con el debido respeto, me animo a escribir el presente comentario el cual nace del supremo interés que tengo por mi historia, la historia de mi familia, la historia de los que nos rodean, pues todos nosotros somos historia, somos descendientes de quienes la han escrito con lágrimas, sudor y sangre, y no hay mejor termómetro historiográfico que ver con una visión amplia nuestro pasado sin perder el enfoque de nuestro presente.


El tema del que trata esta columna, de manos del honorable y plenipotenciario embajador gringo en el país inca, y apropósito de ser la guerra de independencia la merma de la propia cultura post colonial del criollo, sea éste caudillo o pela bola(*), tiene merecidos ensayos que destilan una historia cuasi asesinada por una élite intelectual y difusa, amén de las exageradas sintaxis y otras formas de describir los hechos que dieron origen al desencanto de una modesta civilización, para entender
una exacerbada antagonía de razas,
mestizajes y condiciones sociales de desequilibrio económico, que marchitaron la esperanza de un cambio profundo en los ojos del Padre de la Patria.

En el libro "Los Briceño, Entronques Familiares", el autor relata muy bien documentalmente la esfinge genealógica de aquella degradada colonia, mimetizando una mezcla inevitable entre los pobladores del nuevo mundo y su entorno más cercano.

Es pues, una verdadera terapia histórica leer tan fascinante investigación, y aquí pongo a prueba (la cual remito) la traición de un grupo de soldados autodenominados revolucionarios y bolivarianos, como ejemplo tácito de una historia repetida en tiempos de libertad, desarrollo y paz, quienes persisten en descomponer aun más el contexto de un hito sagrado como lo es "la guerra de independencia venezolana".
Venezuela y su historia siguen
viva en la idiosincracia del venezolano que, con su arraigo por su cultura voltean las páginas de los textos para reescribir los extensos capítulos de una guerra sin sentido, que lo único que consiguió fue darle más poder al poder mundial, menos a nuestro pueblo. Muchas gracias.

* PELA BOLA (Definición de Urban Dictionary): la palabra pela bola, es 100% venezolana, de ahi que su significado sea desconocido para todos los demas..

Dicese de la persona que no posee real (dinero) en algun momento o siempre...

2- persona que esta prota a fallecer o ya lo hizo

3- persona que tiene una situacion dificil
si es pela bola; ese carajo es un pela bola, estoy pelando bola, es un rolitranco e pela bola, voy a pelar bola.

2-ese viejo pelo bola; casi pela bola; pelo bola .

3- pel mas bola en el examen; pelar mas bola que el naufrago y el fuigitivo; vas a pelar mas bola.. etc etc

Alí Reyes H. dijo...

Bueno, eso de boves como demòcrata es un juicio de Vallenilla Lanz, no tengo por què compartirlo. El mejor ejemplo es que al presidente actual de venezuela lo llaman los "intelectuales pogres" de Europa, "democràtico". En fìn. lo que quiero resaltar es que el uso de ese tèrmino no es excusa para no celebrar a "LA HISTORIA DE LA REBELIÒN POPULAR DE 1841" como el mejor libro de historia social que se ha escrito acerca del asunto

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