viernes, julio 17, 2015

Entrevista al joven historiador venezolano (15) Hancer Gonzalez Sierralta (primera parte)



Al amigo Hancer lo conocí en la Maestría de Historia de Venezuela de la UCAB. Desde ese momento admiré su disciplina y pasión como historiador, por lo cual fue uno de los primeros que pensé en entrevistar. No comparto sus apegos políticos (no puedo decir ideología porque no hemos hablado de ello) pero admiro el hecho que sea tolerante de nuestras diferencias, es algo que me genera esperanzas en la Venezuela futura. Desde acá le envío un abrazo, agradecido por su tiempo y amistad. 

Profeballa
 
1.Foto.

2.Resumen de su vida como historiador: (ciudad de nacimiento, año), ciudad donde vive actualmente, pregrado, postgrado, docencia, investigación, publicaciones, ponencias si desea (ENVIAR LISTA POR FAVOR)
.

Primero que nada me gustaría agradecer públicamente al profesor Carlos Balladares por tomarme en cuenta y felicitarlo por la excelente iniciativa. Ojalá pueda recopilar las entrevistas y publicarlas como un libro. No se si se me pueda considerar como Historiador, ya que no he culminado mi proceso formativo, y además no estoy seguro si he publicado lo suficiente como para recibir tal título. Joven sí soy. Nací en Acarigua, estado Portuguesa, el 5 de mayo de 1983. Desde principios de los años 90 vivo en Mérida. Ingresé a la Escuela de Historia de la Universidad de Los Andes en septiembre del 2001, egresando en octubre del 2007. En esa misma fecha inicié mi Maestría en Historia de Venezuela de la Universidad Católica Andrés Bello, culminada en 2011. Desde 2013 curso el Doctorado de esa misma Universidad. He sido profesor de la Misión Sucre, del Instituto de Estudios Internacionales y Lenguas Modernas VENUSA, y en la actualidad del Programa Nacional de Formación en Historia de la Universidad Politécnica Territorial del Estado Mérida “Kléber Ramírez” (UPTMKR). Investigador A-1 del Programa de Estimulo a la Investigación e Innovación (PEII) del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, (ONCTI) del Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, (Convocatorias: 2011-2013, 2013-2015), investigador asociado del Centro Nacional de Historia y miembro de los grupos de investigación de Historia de las Ideas en América Latina y de Historiografía de Venezuela, ambos de la ULA. Formo parte del Consejo Editorial de la revista Nuestro Sur. He publicado tres libros: El Ayuntamiento en los orígenes y consolidación de la sociedad colonial merideña (1558-1622) (2010), (Premio Municipal de Historia, Mérida-2008): Mérida después de la Guerra. Consideraciones sobre la gestión de gobierno del Cabildo republicano (1823-1826) (2011) y Documentos para el estudio de Mérida durante la Campaña Admirable (1813) (2013). La Academia Nacional de la Historia aprobó la publicación de mi tesis de Maestría titulada: Las Discusiones de Reforma Territorial en Venezuela. Unión y desintegración de los Grandes Estados (1881-1899). He publicado artículos en revistas arbitradas e indizadas (Presente y Pasado, Ensayos Históricos, Anuario del Instituto de Estudios Hispanoamericanos, Montalbán, Tiempo y Espacio, Nuestro Sur, Mañongo, Boletín del Archivo General del Estado Mérida,  Boletín de la Academia Nacional de la Historia, y Anuario GRHIAL)  y de divulgación (Memorias de Venezuela, El Desafío de la Historia, Haciendo Memoria), además capítulos de libros (Opciones de Investigación Historiográficas, La Venezuela Perenne y La Academia de Mérida en los en los 456 años de la ciudad) la mayoría de esos trabajos han sido presentadas como ponencias en eventos académicos. (Anexo lista de los libros, artículos, y capítulos de libros y con sus respectivas referencias)

3.¿Cuándo y cómo nació su vocación como historiador?

Fue creciendo en varias etapas de mi vida. En mi casa, mi padre, Hancer Gonzalez Padilla, es un gran lector, él me inculcó el interés por los libros  En el bachillerato tuve un profesor muy bueno de Historia, Pedro Pablo Gil, sus clases eran esquemáticas. Era una persona muy organizada. Excelente docente y mejor persona. Y por supuesto en la Escuela de Historia (ULA) donde se consolidó todo, aunque confieso mi primera opción de estudios fue Derecho. 
 
4.¿Qué lectura, película-serie, o persona fortaleció dicha vocación? ¿Fue “discípulo” de algún historiador? ¿Cuál es su historiador preferido y por qué? ¿Qué libro de Historia recomienda y por qué?

La persona que fortaleció esa vocación fue mi profesor Isaac López. A quien le debo, en parte,  mi formación profesional. Con él cursé Historia de Venezuela II, Archivos Venezolanos y su Organización, Historia y Patrimonio Cultural, primero como optativa y luego como seminario de tres niveles y Paleografía y Prácticas de Archivo, cátedra de la cual fui preparador (2005-2006). No creo en eso de ser discípulo de alguien. Valoro la amistad de las personas y las orientaciones que nos puedan dar  aquellos de mayor experiencia. No tengo historiador preferido. Admiro la memoria de Gilberto Quintero, la inteligencia de Robinzon Meza, mi tutor, y lo crítico de Isaac López. Podría recomendar dos libros  de historiadores extranjeros:  El Miedo a la Revolución. La Lucha por la libertad en Venezuela (1777-1830)  de Miguel Izard, trabajo fundamental sobre el proceso de Independencia venezolano, y el Antimanual del mal historiador. O ¿cómo hacer hoy una buena historia crítica? de Carlos Antonio Aguirre Rojas, una publicación que ofrece herramientas para crítica histórica e historiográfica.

5.¿Cómo fue su experiencia en el pre y/o postgrado de historia?

Fueron gratificantes y a su vez completamente diferentes. En el pregrado tuve profesores buenos y malos. Nombraré a los que dejaron huella: Ebert Cardoza, Claudio Briceño, Carlos Villalobos, Gilberto Quintero, Carmen Carrasquel, Elvira Ramos, Ramón Rivas, y Edda Samudio. Me tocó ingresar en un momento de transición, muchos de los profesores se estaban jubilando, Alí López, Mercedes Ruiz, Otoniel Morales y Eduardo Osorio, y otro grupo estaba cursando sus estudios doctorales fuera del país, Belkis Rojas, Miguel Ángel Rodríguez Lorenzo y Robinzon Meza, con los cuales no vi clase. En la Escuela, conjuntamente con otros compañeros, organizamos las primeras y segundas Jornadas de Investigación de los Estudiantes de Historia, que en la actualidad van por la VII edición. Tengo muy buenos recuerdo y los mejores amigos: Norbert Molina, Eliezer Riera, Yuli Contreras, Francisco Soto, Juan José Duarte Peña, Fabiola Velasco Garípoli, Ovelimar Martínez Erazo, mi novia ayer, esposa hoy, y madre de mi hija Ángela Sofía. Mi apoyo incondicional. El postgrado  fue y sigue siendo un esfuerzo económico y humano muy fuerte, viajar desde Mérida a Caracas no es fácil. Debo agradecer el apoyo de los coordinadores de la Maestría (Tomás Straka) y el Doctorado de la UCAB (Dora Dávila), más el entendimiento de los profesores, que le permiten a los estudiantes del interior del país viajar cada quince días. Profesores como Elías Pino Iturrieta, Dora Dávila, José Alberto Olivar, Naudy Suárez, Alexander Torres Iriarte, Tomás Straka, Manuel Donís, Horacio Biord, Elena Plaza, Agustín Moreno, Gustavo Vaamonde y Yepsaly Hernández han sido de gran ayuda en nuestra formación. Recuerdo afectivamente a los compañeros de clase: Pedro Chacón, Luis Lauriño, Carlos Balladares, Guillermo Guzmán, Miguel Prepo, Tomás González, Samuel Escalante Rebeca Padrón, Silvio Di Bernardo y Efrén Barazarte. Sin el apoyo de mi pana Juan Alberto Barradas y su querida madre Olga de Barradas no hubiera podido estudiar en Caracas. Tener contacto con los Archivos de la capital de la República, conocer algunos de los ambientes historiográficos de Caracas  me han permito valorar la Historia desde otro punto de vista. Eso se lo debo a los sabios consejos de los profesores, Isaac López y Robinzon Meza. Ellos dos son pilares fundamentales en mi formación.

 6.¿Cuál es su área o rama de la Historia favorita y por qué? ¿Cuáles son sus líneas de investigación? ¿Cuál escuela historiográfica sigue y por qué?

La Historia Política. Creo que tengo dos líneas de investigación: El estudio del Ayuntamiento de la ciudad de Mérida (período colonial y republicano); y las transformaciones político-territoriales del guzmanciasmo, (Los Grandes Estados). La Microhistoria Italiana, no es que la siga, sino que me ha permitido plantear,  uno de sus postulados fundamentales, el del cambio de escala.

7.En torno a los debates historiográficos: ¿Cuáles han atrapado su atención y/o cuáles ha estudiado? ¿Cuáles considera que deben ser divulgados? ¿Cuál es su posición ante ellos?

Me imagino te refieres a las denominadas etapas de la historiografía venezolana (Independencia, Romántica, Positivista, Marxista y Ecléctica) según la división que propone el historiador Germán Carrera Damas. Las conozco, las difundo en clase, aunque soy sincero no las he estudiado a profundidad. Todas deben ser divulgadas, estudiadas  y analizadas con rigor científico, para así superar  y no repetir los errores historiográficos del pasado. Desde el Centro Nacional de Historia, un conjunto de investigadores agrupados en la Red de Historia, Memoria y Patrimonio, (Belín Vásquez, Dulce Marrufo, Nereida Ferrer, Luis Pellicer, Luis Peñalver, entre otros)  vienen proponiendo, lo que han denominado como, la Historia y la Historiografía Insurgente. Se pretende visibilizar, en el relato histórico venezolano, a las grandes mayorías de la población, (pardos, esclavos, mujeres, y campesinos) que no han sido tomados en cuenta por la historiografía. Algunos productos de esa propuesta son los trabajos de Roscio Castellano Rueda y Boris Caballero:La lucha por la igualdad. Los pardos en la Independencia de Venezuela 1808-1812; Ana Joana Vergara: Camino a la libertad. Esclavos combatientes en tiempos de Independencia; Mirla Alcibíades: Mujeres e independencia. Venezuela: 1810-1821. Aura Rojas: Insumisión popular (1830-1848);  y Meyby Ugueto-Ponce: Aproximación ideológica sobre lo afrovenezolano en la historiografía venezolana: Una mirada antropológica;  y el Diccionario de Memorias de la Insurgencia, con su errores y todo. Más allá de la diatriba política actual, (Oficialismo-Oposición) creo que es una interesante propuesta.

8.¿Cuál fue su primer escrito como historiador o cuál fue el que más le gustó? ¿A quién se lo dedicó?

“Preservación y conservación del patrimonio cultura. ¿tarea de quien?”  Un artículo que publiqué en la Revista Presente y Pasado, número 23.  El que más me gusta hasta ahora es mi tesis de Maestría. Debo hacer público el agradecimiento a mi tutor, Robinzon Meza, por cederme gentilmente el tema de investigación. Ese trabajo se los dediqué a él y a Isaac López. Mi primer libro se lo dediqué a mis padres, el ya nombrado Hancer González Padilla y mi madre Zenaida Sierralta de González, a quienes les debo todo. El segundo a un artesano amigo, el señor Sixto Díaz, del parque Misirén (Tabay-Mérida), y el tercero, el más sentido, al presidente Hugo Chávez.

9.¿Cuáles son sus ritos cuando se dedica a escribir sobre historia? ¿Escribes de noche o de día, con música, te acompañas de objetos especiales, lo haces en un lugar específico, etc.?

No tengo ritos. Por lo general escribo de día. Sin música y en mi casa, a veces en el trabajo. Aunque cada vez es más complicado, Ángela Sofía requiere más tiempo.

10.¿Qué tiempo diario o semanal le dedica a la historia? ¿Qué está leyendo en este momento? ¿Qué lee por lo general?

Mucho tiempo. Casi todo el día. Trabajo en una biblioteca, la Febres Cordero (Mérida) allí la historia está presente. Me la paso entre libros, periódicos, y manuscritos. Atiendo público principalmente. Nuestra institución es especializada en Historia de Venezuela y de Mérida. Estoy leyendo sobre Teoría y Metodología de la Historia, para la preparación de mis clases de Técnicas de Investigación Documental en la UPTMKR. En estos momentos estoy consultando nuevamente a León Halkin: Iniciación a la crítica histórica y a Julio Aróstegui: La Investigación Histórica: Teoría y Método

11.¿En qué proyectos sobre historia está ahora?

El Centro Nacional de Historia me contrató, a petición de los profesor Pedro Calzadilla, para investigar sobre José Antonio Anzoátegui. También estoy redactando y corrigiendo mi proyecto de Tesis Doctoral.

12¿El historiador debe leer literatura? ¿Qué otras disciplinas debería conocer el historiador? ¿Y la religión?

El Historiador debe leer todo lo que le sirva de fuente para la investigación histórica. Si le gusta la literatura bien, cada quien es libre de leer lo que le provoque, hasta de religión, aunque no son temas que me interesen. Yo en particular tengo una política, mis lecturas son sobre Historia, principalmente de Venezuela. Me gusta leer a historiadores venezolanos y conocer lo que se produce en mi país.

13.Además de la Historia, ¿tiene otros gustos, placeres o vicios?

No tengo vicios. Me gustan mucho los deportes. Practiqué por años Fútbol. También monté bicicleta. Soy fanático de las películas de ciencia-ficción.

14.¿Cómo es su relación con las redes sociales e internet en general? ¿En qué puede ayudar el internet a la historiografía? (si tiene twitter nos gustaría conocerlo y divulgarlo si le parece).

Es buena. En el facebook estoy activamente, (Hancer Juan Tercero),  twitter tengo pero casi no lo utilizo, (@hancerjuan). El internet es importante para la investigación histórica. Infinidad de libros en PDF se ubican fácilmente en la Web, la mayoría de las revistas especializadas de nuestro país están pasando del formato de papel al digital. Trato de estar al día en ese aspecto. A pesar de ello, no tengo la menor duda, los Archivos y las Bibliotecas siguen teniendo plena vigencia, sin sus fondos y colecciones no se puede escribir nuestro proceso histórico.

(Concluye mañana). 
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