miércoles, julio 29, 2020

No podemos abandonar a nuestra universidad (articulo semanal)

No podemos abandonar a nuestra universidad
El dolor de ver a la UCV derrumbarse - CURADAS ©
Carlos Balladares Castillo

El buen amigo y diputado de la Asamblea Nacional por el partido VENTE: Luis Barragán, tiene mucho tiempo defendiendo las universidades autónomas y en estos días hablamos de esa común preocupación. Conversa que me ha animado a expresar algunas de mis ideas por escrito. Lo primero es que en nuestra condición de ucevistas tanto como egresados en pre y postgrado y actualmente como profesor “de planta”, este tema nos resulta muy triste y nos genera un sentimiento de culpa. Culpa por lo poco que hago y hacemos las mayorías por una institución fundamental de nuestra sociedad democrática. No podemos callar y mucho menos abandonarla a pesar de la cuarentena y del proceso de deterioro sistemático que ha padecido y padece. Mínimo tenemos que alzar nuestra voz, hablarlo con los colegas y la comunidad universitaria y especialmente con nuestros alumnos.
El colapso de un techo de la Universidad Central de Venezuela ...
El miércoles 15 de junio pasado se derrumbó el techo de uno de los pasillos cubiertos de nuestra primera universidad: la Central (UCV), y en las redes sociales miles de venezolanos expresaron su profundo dolor ante el principal símbolo de lo bueno que todavía le queda país. No en vano siempre se recuerda la estrofa de su himno que la define como “la casa que vence la sombra”. La estructura caída es obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva que fue emblema de nuestro anhelo de modernización en el siglo XX y el cual fue declarado por la UNESCO hace 20 años como Patrimonio de la Humanidad. Al contemplar los destrozos es imposible no pensar en que el mismo es expresión de la desidia y maldad del gobierno por asfixiarlas presupuestariamente pero también de las autoridades que no liderizan una solución, y nosotros por no presionar a los anteriores y ser solidarios con nuestra “casa”.

En lo que respecta a la cuarentena por la pandemia del COVID19 no comprendí porque en la UCV se decidió no dictar clases online. Es verdad que una parte de su estudiantado no tiene la capacidad técnica y de conexión (y del profesorado), pero debimos buscar los medios para que se pudieran incorporar de alguna forma ¡y así no paralizar sus estudios! En mi caso pude dar clases online en las universidades privadas para las que trabajo, aunque la conexión era un desastre y mis equipos son viejos (tanto que no puedo usar zoom ni google meet), pero busqué la forma y lo logré. Los alumnos a veces tenían que armarse de paciencia pero nunca dejé de dar una clase. Y varios alumnos (aunque minoría) que no tenían manera de conectarse por diversas razones e incluso se dieron casos de sospecha de infección y por ello tuvieron que aislarse, pero siempre se buscó la forma que no perdieran su semestre ¡y no lo perdieron!

Los sueldos de los profesores en las universidades públicas siguen siendo un escándalo. Ante esta realidad que no tiene otra clasificación distinta a la de ser una profunda injusticia, debemos encontrarle una solución de inmediato. Si el Estado no responde, como mínimo tenemos que apelar a la solidaridad en los casos donde no se paga matrícula. Muchos me acusarán de querer privatizar la educación, pero creo que los estudiantes tienen que aportar según sus capacidades ¡Y sería un aporte totalmente voluntario! En los colegios privados se le dio la vuelta a este problema ¡y son privados! ¿No se podría hacer algo parecido aunque modesto en los montos SOLO EN LOS CASOS de universidades públicas?

No podemos seguir esperando a que nuestras universidades se queden sin profesores como ha estado pasando en los últimos años. Y como esa iniciativa, muchas más que podríamos desarrollar. No es correcto seguir escudando nuestra indiferencia en la falta de presupuesto o la situación de crisis generalizada o porque nos pagan una miseria (yo soy parte de esos que les pagan esos montos con los que es imposible vivir). Sí nos emocionamos con tantas cosas hermosas de la ciudad universitaria y la identidad ucevista (al igual que otras universidades autónomas), muy especialmente cuando vivimos los actos en el Aula Magna bajo las Nubes de Calder, ¡¿por qué entonces somos incapaces de salvar a la Academia de modo que “la sombre no venza”?! ¡Qué esa emoción sea verdadera y auténtica y nos mueva a verdaderas actos heroicos! ¡Este es el momento! 

miércoles, julio 15, 2020

El impacto de la Batalla de Francia (1940)en Venezuela. El 80 aniversario de la Invasión a Francia (y X).


El 80 aniversario de la Invasión a Francia (y X)

Carlos Balladares Castillo

En los primeros días de junio de 1940 pocos venezolanos atendían “la tragedia europea”. La prensa y la radio informaban de las derrotas de los ejércitos Aliados frente al indetenible avance de la maquinaria de guerra alemana, pero como noticias del exterior siempre eran secundarias y muy lejanas para las angustias locales y más importantes de los criollos. En este contexto dos caraqueños dialogan sobre los destinos de Francia y el Mundo, y uno afirma con jactancia: “Mein Fuhrer pronto tomará París, dándole una lección a esos engreídos franchutes; y después los ingleses tendrán que aceptar que Alemania es la nueva potencia o sufrir también la ocupación”. Su amigo, admirador de los “americanos” cuya cultura y economía son ya parte del día a día nacional, le responde con claro disgusto: “Los Estados Unidos no dejarán de apoyar a Inglaterra y tarde o temprano pelearán con toda su fuerza industrial. La ciudad luz puede caer pero Londres resistirá hasta que las democracias triunfen sobre la dictadura nazi”.

La anécdota anterior me la contó en mi niñez una tía abuela cuando yo le preguntaba, fascinado por las películas sobre la Segunda Guerra Mundial que pasaban con mucha frecuencia en la televisión, cómo había vivido esos tiempos. Nunca olvidaré que para mí fue un gran impacto pensar que existiera gente que apoyara a los malos del cine: los nazis. De inmediato le pregunté a mi abuela: ¿Y a quién apoyaban ustedes? “¡A los Aliados por supuesto!”, respondió con una seguridad que me tranquilizó. Y esta era la tendencia general porque no solo nuestra economía dependía fundamentalmente del petróleo que extraían compañías estadounidenses y británico-holandesas, y que consumían los “americanos” como siempre se les dijo; sino que ya todo lo que comprábamos manufacturado e incluso algunos alimentos venía de la potencia del Norte. Por no hablar que el cine, la radio y las costumbres eran cada día más y más asimiladas a las de Norteamérica.

Se puede entender que algunos pocos pensaran lo contrario basados en la admiración por los rápidos triunfos militares del Tercer Reich. También por el papel protagónico de los grandes hombres siguiendo nuestra tradición personalista tanto en la práctica política como en el pensamiento positivista, y el romántico “antiyanquismo”. El simple rechazo a la “invasión estadounidense” de las últimas décadas por la gran inversión petrolera y comercial. Nacionalistas extremos o idealistas basados en lecturas como el Ariel del uruguayo José Enrique Rodó, del cual por cierto hay un busto en una plazita-redoma de San Bernardino, por no hablar de la influencia de la pequeña colonia alemana y la propaganda nazi desarrollada en sus organizaciones: colegio y club.

La cuarentena que padecemos por el COVID-19 me impidió revisar la prensa de la época. Los archivos como buena parte de las oficinas estatales se encuentran cerrados. Solo pude examinar lo muy escaso (cercano a la nada) que se encuentra digitalizado, y los textos de 1939 a 1941 de Pensamiento Político Venezolano del siglo XX. Y pude ver que la Segunda Guerra Mundial no se nombra salvo con algunas pocas palabras, mucho menos Francia. Se observa claramente que no está en sus pensamientos o preocupaciones ¡ni siquiera porque el 10 y 12 de junio de 1940 una nave francesa (“Barfleur”) cañonea dos buques italianos (“Alabama” y “Dentice”) en el Golfo de Venezuela y la primera quedó encallada en la barra de Maracaibo!

No niego que sea una simple aproximación con un uso muy escaso de fuentes (la cual espero pronto ampliar y explicar en un artículo historiográfico), pero un testimonio de la época (entrevista que aparece el 21 de marzo de 1941 en el periódico Ahora) se refiere a la guerra en general y me confirma esta percepción. Leamos sus palabras:

Ahí tiene usted la actitud tan generalizada frente a la guerra europea. Se le mira desde aquí, sobre la ventana del Caribe, con la misma actitud con que el aficionado a las carreras de caballo contempla una competencia hípica. Inclusive, la guerra es para muchos apenas una fuente inagotable de chistes, a costa de los italianos. Y la verdad es que ningún motivo de regocijo o despreocupación podemos encontrar en la trágica hecatombe.

Después de explicar que no se puede comparar nuestra situación con la que vivimos en la Primera Guerra Mundial porque en aquel entonces “no contábamos en el mapa político y económico internacional”, y ahora en cambio somos el tercer productor de petróleo por lo que “jugamos, sin saberlo y sin quererlo un arriesgado papel: el de codiciada presa de las grandes potencias, urgidas todas de petróleo”. Y concluye:

Esta contienda tiene características diferentes de las del primer gran conflicto interimperialista. El eje totalitario lucha no solo para aniquilar en los cinco continentes las formas democráticas de Gobierno y todo sentido de dignidad humana, sino que también se ha propuesto rectificar los rumbos del universo y dominar el mundo. En su monstruoso anhelo de realizar una hegemonía ecuménica ha introducido un elemento filosófico nuevo en las pugnas entre las grandes filosofías: el racista.

Al leer estas líneas nos impresiona la capacidad de este joven político venezolano para analizar la realidad internacional en relación a Venezuela, y muy especialmente al identificar la gravedad del avance de los totalitarismos. Los campos de exterminio no existían porque se estaban creando pero él ya habla de la esencia de la guerra que está íntimamente relacionada con ellos. Nos referimos a la supervivencia de “todo sentido de dignidad humana”. En este nuevo orden racista que se formaba, nuestro lugar como mestizos y país petrolero nos hacía “contarnos entre los más expuestos a la agresión fascista (…), al bombardeo nazi”. La distancia, advertía, no era ya una protección y acá usa una referencia a la Batalla de Francia: “El Atlántico, amigo, es una precaria Maginot de agua salada. (…) Si el océano es una barrera ¿cómo se explicaría que Curazao a escasas millas del litoral falconiano, esté provisto de numerosos refugios antiaéreos?” Y finaliza recordando que en la isla se refina petróleo venezolano. Ese joven se llamaba Rómulo Betancourt.

Al seguir con nuestra meta de analizar la Segunda Guerra Mundial en su historiografía y producción de cine cada vez que se cumpla el 80 aniversario de un hecho importante en esta conflagración, dejamos el tema petrolero venezolano para más adelante y anunciamos que nuestra próxima serie será sobre la Batalla de Inglaterra. De esta campaña los hechos más importantes se dieron desde finales de julio hasta septiembre de 1940. Ahora queremos finalizar con la Batalla de Francia contando otra pequeña anécdota que ilustra el impacto de la misma en Venezuela. El testigo fue Héctor Mujica (futuro político y escritor), quien para ese momento era estudiante y sobre la misma afirmó: “Son cosas que no se olvidan, que no deben olvidarse”.

El 14 de junio de 1940 las tropas entraban a París y la noticia se supo de inmediato gracias a la radio, la cual en nuestra tierra ya estaba muy bien establecida en las principales ciudades como era el caso de Barquisimeto. En esta urbe un joven profesor de historia del Liceo Lisandro Alvarado, que también era locutor, se enteró de la terrible noticia. No podía dar clases como si nada pasara. Su indignación era inmensa: la París de la revolución, la democracia y la república había sucumbido bajo las botas y los tanques de la barbarie hitleriana. Se paró frente a la clase, cual maestro Keating de La sociedad de los poetas muertos, y les contó a sus pupilos la tragedia. Acto seguido les pidió que se pusieran también de pie y comenzó a cantarles: “Allons enfants de la Patrie,/ Le jour de gloire est arrivé!/ Contre nous de la tyrannie/ L'étendard sanglant est levé.” Ese profesor era mi abuelo Alberto Castillo Arráez.

Imagenes tomadas del blog de Luis Heraclio Medina. Ver aca: http://cronicasyotrashistorias.blogspot.com/2017/02/1940-cuando-la-guerra-llego-venezuela.html

miércoles, julio 08, 2020

El impacto en el cine. El 80 aniversario de la Invasión a Francia (IX)


CasablancaPoster-Gold.jpgEl 80 aniversario de la Invasión a Francia (IX)

Carlos Balladares Castillo

En nuestra primera entrega de la serie sobre el 80 aniversario de la Batalla de Francia (10 de mayo al 22 de junio de 1940) explicamos el gran impacto en lo militar y político que significó la caída de la primera potencia europea, de cara a los planes de Adolf Hitler. Ahora pretendemos analizar lo que significó para la opinión pública, la perspectiva cinematográfica tomando en cuenta las dos películas más importantes, y concluir con un balance de la campaña.

En los países de prensa libre occidentales, se percibió la caída desde las posiciones más extremas como el fin de la civilización; y en cambio los más moderados lo consideraron como un tiempo de dominio de las dictaduras totalitarias representadas por una Alemania controlando Europa aliada con la Unión Soviética; un Japón con cada día mayor influencia en el Pacífico; y cierto peligro de Italia en el Mediterráneo y Noráfrica. El Reino Unido caería si Estados Unidos no lo apoyaba en los meses siguientes. Era inevitable pensar en un nuevo equilibrio de poder donde Francia ya no tenía ninguna importancia, y el Imperio Británico comenzaría su decadencia. Pero lo peor de todo era que la democracia desaparecería como modelo de gobierno y sociedad. En pocas palabras la opinión pública era terriblemente pesimista a corto y mediano plazo.

Pero muy probablemente lo peor era esto último. El fracaso de la democracia francesa y al ser suplantada por un régimen (el de Vichy, liderizado por el mariscal Philippe Petain) que veía el modelo totalitario alemán como un mejor camino para la sociedad ¡y especialmente para Occidente! puso de moda los autoritarismos. La opinión de muchos en Francia era que si deseaban volver a ser una potencia debían asumir el modelo de los vencedores, e incluso COLABORAR con ellos en terminar de “limpiar” Europa y el mundo del bolchevismo y las débiles democracias que le hacían el juego a este.

Casablanca – [FILMGRAB]
La opinión pública occidental dará un importante giro a favor de la democracia, no me cabe la menor duda, gracias al inteligente ataque propagandístico que dirigió la industria cinematográfica en contra del colaboracionismo. En 1942 y 1943 respectivamente; con los Aliados (ahora sí la Unión Soviética y Estados Unidos junto al Reino Unido) centrados en la derrota alemana (el Japón e Italia eran secundarios); ofreció entre todas sus películas dos obras maestras: Casablanca (Michael Curtiz) y This land is mine (Jean Renoir). Ambas tratan del dilema que se le presentan a los franceses principalmente (Esta tierra es mía) pero también a los no franceses pero a favor de la democracia (Casablanca), entre colaborar-ser neutrales o actuar decididamente en contra de los totalitarismos a pesar de las consecuencias.

Casablanca tiene su centro en la historia romántica pero con un cambio que la hace una joya. Me refiero a las decisiones que las parejas idealistas (no colaboracionistas o neutrales que al final resulta en lo mismo) deberían tomar en tiempos como la Segunda Guerra Mundial. En el caso de Esta tierra es mía hay una mayor tensión, porque la trama no se desarrolla en las colonias francesas sino en la zona ocupada. El protagonista es un profesor (Charles Laughton) cobarde y tímido, que debe convertirse de cara al dilema colaboracionismo-resistencia. Hay en ella un mayor contenido ideológico y discursivo que resulta de un mayor heroísmo y dramatismo en comparación a Casablanca. Amabas poseen magníficos guiones y actuaciones. En general son films imposibles de reducirse a un solo comentario. Son muchísimas las producciones que se centrarán en este conflicto, pero podríamos calificarlas en tres temas o relatos predominantes: La Resistencia que es la que mayor producción tiene, el dilema colaboracionista y las amantes francesas de los alemanes. La magnífica novela Suite francesa (1942/2004) de Irene Nemerowsky fatalmente llevada al cine trata de ese último tema, y hay que decirlo: demuestra la diferencia de trato de Alemania con los pueblos occidentales de Europa en comparación con el trato a los eslavos.

El balance a nivel de costos para ambas naciones en la Batalla de Francia fue alto para la nación derrotada, porque no solo fue ocupada y todos sus recursos (incluyendo mano de obra esclavizada) dedicados al esfuerzo de guerra Alemán (esto generaría un nivel importante de hambre en las ciudades), sino que perdió su ejército (más de 100 mil muertos en combate, el doble de heridos, y 2 millones de prisioneros que pasarán 5 años en los campos), su flota a manos de los propios británicos en Mers-el-Kebir a los pocos días del Armisticio (3 de julio y en los días siguientes), y su Fuerza Aérea.

Con respecto a la aviación francesa pude conocer; gracias al apoyo del querido amigo, exalumno y colega Guillermo Ramos Flamerich; que se dio un mito entre los franceses en torno al número de derribos alemanes y los daños generados a la Luftwaffe. Se redondeó la cifra en 1000 cuando la verdad es que fue mucho menor, y eso es lo que han descubierto los estudios historiográficos recientes al revisar no los informes de derribos franceses sino sus propios inventarios. En el caso de las cifras de muertos en combate de la Wermacht se dio lo mismo, en el sentido que redujeron el número a casi la mitad (27000) cuando en realidad están en los 50 mil según me explicó el amigo y especialista en la Segunda Guerra de la Universidad de Humboldt en Berlín: Luis Ramón Espinosa.

Al hablar de mitos creados por la Batalla de Francia no hay mayor que el de la Blitzkrieg. Porque hizo pensar a Hitler que su Alemania era invencible, y por ello podría invadir el Reino Unido y su gran meta: Rusia. Lo dijimos en la primera entrega pero es bueno finalizar con este punto que marcará el destino de la Segunda Guerra y que explica nuestro presente. ¿Acaso tendríamos los venezolanos la fuerte influencia de Rusia en nuestro país sino fuera porque la Unión Soviética logró convertirse en potencia mundial durante la guerra?

Las cortas distancias en Francia permitieron una rápida campaña combinando tanques, infantería y fuera aérea apoyando a las dos primeras. Y a su vez ocultaron que no era tan “blitzkrieg” como decía la propaganda de ambos lados, debido a que la mecanización de la Wermacht no era total y el caballo seguía siendo protagonista a la hora del transporte. Las largas distancias de Rusia, sumado a la resistencia de su pueblo y con el importante apoyo aliado harían sucumbir al Tercer Reich; pero esto es un tema que esperamos tratar – Dios mediante – el año que viene cuando se cumplan 80 años de la Operación Babarroja. La semana que viene finalizaremos esta serie con el impacto de la caída de Francia en Venezuela.

viernes, junio 26, 2020

¿El fin de la Venezuela petrolera? Cronica de la cuarentena por COVID-19 en Venezuela (IV)


Venezuela sin petróleo y sin pluripartidismo

Crónica de la cuarentena por el COVID-19 en Venezuela (IV)

Publicado en el WSJ Magazine

Carlos Balladares Castillo



Techo del pasillo cubierto de la UCV se desplomó – Diario La NaciónEl miércoles 15 de junio se derrumbó el techo de uno de los pasillos cubiertos de la primera universidad de Venezuela: la Central (UCV), y en las redes sociales miles de venezolanos expresaron su profundo dolor ante el principal símbolo de lo bueno que todavía le queda país. No en vano siempre se recuerda la estrofa de su himno que la define como “la casa que vence la sombra”. La estructura caída es parte de la ciudad universitaria sede de la UCV, obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva que fue emblema de nuestro anhelo de modernización en el siglo XX y el cual fue declarado por la UNESCO hace 20 años como Patrimonio de la Humanidad. Al contemplar los detrozos es imposible no pensar en otros mayores que se han llevado a cabo de manera sistemática por parte del régimen chavista, los cuales suman también este mes de junio los dos grandes pilares de nuestra economía y política: la producción petrolera y los partidos políticos.

Venezuela arrancó este lunes con nuevo costo de la gasolina ...
Nunca olvidaré cómo en los tiempos de la primera arremetida del chavismo contra la democracia en sus tiempos de transición y consolidación en el poder (1999-2006), muchos analistas afirmaban que no serían tan tontos para “matar a la gallina de los huevos de oro”, es decir, a la industria petrolera. Pero fue precisamente en estos años que dieron los primeros pasos para lo que hoy, a partir de la cuarentena por la pandemia del COVID-19, es triste realidad: el país supuestamente con mayores reservas petroleras del mundo - como no dejaba de repetir Hugo Chávez – ahora es incapaz de abastecer de gasolina a su población (desde finales de marzo hasta mayo solo tenía combustible para el 25 % de su parque automotor) y ahora han tenido que importarla desde Irán. Pero el punto final ha sido cuando, traicionando la larga prédica del “comandante eterno”, han iniciado el primero de junio pasado el cobro de la gasolina en “precios internacionales” (lo cual no es muy cierto porque algunos señalan que es más alto). De esa forma el precio fue subido en un 100000 % al colocarlo en 0,5 $ (de paso se usa como referente y cobro la moneda extranjera que juraron destruir) y el subsidiado en un 5000 %. Se debe recordar que Hugo Chávez dio un golpe de Estado (fracasado) en contra del Presidente constitucional Carlos Andrés Pérez porque entre otras razones había subido el precio de la gasolina ¡un 30 %!
La gasolina cobra valor en dólares entre los revendedores venezolanosEl cobro en dólares de la gasolina y a precios internacionales ha sido un hecho histórico que es parte de la caída de la producción petrolera hasta la casi total desaparición de Venezuela en el mercado internacional energético. Realidad cuya causa no está en las sanciones por parte de los Estados Unidos sino en la decisión de hacer de Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA) una empresa sin meritocracia, en la que se expulsó a la inmensa mayoría de su persona técnico y gerencial (20 mil empleados) que la habían convertido en una de las primeras empresas del mundo. Y dispersar sus objetivos en actividades no petroleras por no hablar de la corrupción sin precedentes en el país, siendo esto último reconocido por el propio chavismo (no olviden que el expresidente de la industria hoy es prófugo de la justicia nacional también). Como profesor de historia ya no podré hablar de mi país como una nación donde el rentismo petrolero es dominante en la economía. Toda una época caracterizada por la tradición minera (desde 1914) ha desaparecido y el chavismo fue su sepulturero.

El Tribunal Supremo designa por la vía rápida a los nuevos ...El otro gran cambio en Venezuela en los últimos días es el abandono por parte de Nicolás Maduro de cualquier posibilidad de llevar a cabo una elección democrática y libre. Hasta hace poco se tenía la esperanza de una negociación dentro de la Asamblea Nacional para conformar un organismo electoral apegado a los procedimientos constitucionales. Pero estas últimas semanas el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) controlado por el chavismo (fue seleccionado violando los procedimientos legales en el 2015 como un medio para impedir el funcionamiento del Parlamento controlado ese año por la oposición); no solo reconoció la Junta Directiva de opositores tránsfugas (acusados de corrupción por sus compañeros de partido debido a las denuncias con pruebas que realizó el periodismo de investigación) que dieron un golpe al Parlamento en enero (golpe porque los militares que custodian el Palacio legislativa no permitieron POR LA FUERZA que la mayor parte de los diputados no chavistas entraran a votar), sino que eligió el 12 de junio un Consejo Nacional Electoral dominado por el poder y esta oposición que el propio Maduro creó. Y para colmo procedió a ilegalizar los dos partidos de oposición con mayor número de diputados al quitarle sus emblemas, tarjeta electoral y colocando en sus directivas a los citados tránsfugos.

Gobierno de Venezuela considera de alto riesgo levantar cuarentena ...Ahora la oposición democrática se debate una vez más entre ir a las elecciones parlamentarias o no ir. Por ahora ha señalado, con total razón, que dichos comicios no cumplen con las condiciones de constitucionalidad; pero muchos analistas y políticos advierten que lo único que le queda es esta herramienta para movilizar a sus seguidores y presionar a la dictadura. De lo contrario puede seguir estimulando la apatía y paralización en la realidad política nacional. Aunque es cierto que en el 2015 lograron una gran victoria electoral que permitió el reconocimiento internacional que hoy tienen, nunca en lo interno pudieron legislar o cumplir alguna competencia que le establecen las leyes. La causa de ello está en que toda la estructura de poder del chavismo (a través del TSJ principalmente que es un apéndice del Ejecutivo) se encargó de impedirlo desde antes que asumieran los diputados al inventarse una figura jurídica inexistente: “el desacato”. En pocas palabras, el venezolano vota pero no puede elegir si dicha decisión va en contra del chavismo. ¿Se necesita otra prueba de la condición autoritaria del régimen?
¿Y la cuarentena por el COVID-19? El hecho es que la curva de contagios y muertes que hasta finales de mayo tenía un crecimiento muy bajo porque en 3 meses no había llegado ni a los mil y con 10 fallecidos, se aceleró y en tan solo un mes estamos a punto de llegar a los 4000 casos con 40 muertes. Lo extraño es que Maduro en medio de este cambio tan radical en el número de contagios, decidiera flexibilizar la cuarentena para después el 22 de junio retomar una vez más los controles. Dichos controles ahora son mucho más rigurosos en varios estados en los que entre municipios ya no se puede transitar a menos que se tenga un salvoconducto. La respuesta de los que tienen el poder sigue siendo la militarización de la pandemia; y ahora sí, pensamos, observando lo que ocurre en el resto de Iberoamérica, que la situación puede ser peor de lo que nos dicen. Ni hablar del deterioro que sigue dándose en las condiciones de vida de las mayorías y situación que no se puede protestar porque la represión en estos meses se ha incrementado, y se han sumado más de 100 nuevos presos políticos. Estos son principalmente militares, políticos, periodistas, médicos y muchos que han realizados críticas por internet, y lo más terrible: familiares de los dos primeros para obligarlos a entregarse. El modus operandi sigue siendo la desaparición por días e incluso semanas, y los abogados que los defienden son casi tratados tan mal como los propios presos. Triste realidad a la que no podemos ser indiferentes, y mucho menos si estamos fuera del alcance de los autoritarios.

FUENTES CONSULTADAS:

http://www.Foropenal.com

miércoles, junio 24, 2020

"La extraña derrota" de Marc Bloch. El 80 aniversario de la Invasión a Francia (VIII)

Amazon.com: La extraña derrota: Testimonio escrito en 1940 ...
El 80 aniversario de la Invasión a Francia (VIII)

Carlos Balladares Castillo

Un día como el lunes (22 de junio) pero de hace 80 años se le ponía punto final a la Batalla de Francia por medio del armisticio firmado en Compiégne, que fue el mismo lugar y dentro del mismo vagón donde se acordó el fin de la Gran Guerra. Se mantendrán algunos pequeños combates por unos días más, en especial contra los italianos y en la Línea Maginot contra los alemanes. Es por ello que consideramos el momento para hacer una revisión de la historiografía que ha intentado explicar las causas de la tragedia. Pero por la brevedad del espacio solo nos dedicaremos a la obra que consideramos marca el camino y es la primera: L’étrange défaite/ La extraña derrota. La primera por el momento de ser escrita (entre julio y agosto de 1940) y porque su autor es el historiador francés (padre de la Escuela de los Annales): Marc Bloch (1886-1944). A pesar de combatir y por tanto verse afectado por la capitulación, de inmediato se puso a investigar el hecho histórico (hizo verdadera historia actual) con objetividad, afirmando que la principal causa era la militar (incapacidad de la alta oficialidad en preparar y hacer la guerra) pero también la política. “El triunfo de los alemanes fue fundamentalmente una victoria intelectual”.

En los anteriores artículos nos dedicamos a las fuentes primarias (especialmente memorias) para explicar la campaña desde la perspectiva alemana, inglesa y francesa. Dichos textos tuvieron cerca de una década o poco más para ser meditados y corregidos a partir del conocimiento del resultado final. L’étrange défaite no contó con estas ventajas y es impecable y sus conclusiones marcaron las futuras interpretaciones. Charles De Gaulle en sus Memorias de guerra (1955) confirma el factor que hemos resaltado, y que Bloch enfatiza: el apego a las doctrinas nacidas de la Primera Guerra Mundial: las defensivas. Asumieron la tecnología pero no en lo que respecta a la velocidad y el movimiento sino en la defensa, y de allí nació aquello en lo que pusieron toda su confianza y que los llevó al desastre: la Línea Maginot. Pero el historiador también agrega: “Nosotros hemos librado una guerra de ayer o de anteayer. (...) Nos basamos en nuestra historia colonial, de la azagaya contra el fusil. En esta ocasión, sin embargo, los primitivos hemos sido nosotros.”

Bloch va más allá y enumera un montón de errores que se acumularon en la preguerra e hicieron del Ejército una organización, que a pesar de ser mayor en divisiones e incluso armas que las del enemigo, se volvió lenta e inoperante. Y la principal culpa está en la élite militar y política, que era incapaz de escuchar las críticas. De Gaulle nunca dejó de hacerlas e incluso llegó a expresiones de insubordinación en enero de 1940. Es por esto que el historiador habla de una guerra que no se pensaba, organizaba o lideraba; porque el ejército tenía un deficiente servicio de información con comunicaciones que no asumieron la tecnología de la época y que se perdía en un gran papeleo y montones de cargos. Y era incapaz de renovarse al mantener el culto a una gerentocracia: a los generales que ya era viejos en la Primera Guerra Mundial, y que vivían solo para pelearse entre sí.

9781400044733: Suite Francaise - IberLibro - Nemirovsky, Irene ...Pero el autor no solo se dedica al tema militar sino que al seguir investigando la conducta del resto de la sociedad francesa examina cada sector por separado, y llega a una sola conclusión: la derrota tiene sus raíces en el abandono de la principal máxima de la Revolución: ningún francés asumió lo que es ser un ciudadano, que en fin de cuentas es lo mismo que el vivir en República. Y cuando la República necesitó de él, éste solo pensó en sus intereses más particulares, muchas veces egoístas y frívolos como muestra esa maravillosa novela escrita en el mismo momento que lo hizo Bloch con su ensayo. Nos referimos a Suite Francesa de Irene Nemirovsky. El historiador habla de una absurda distinción entre el soldado y el civil en el marco de una guerra de ocupación que pretendía barrer con los valores existenciales de Francia. Esta diferencia llevó a “éxodos sin sentido”. Los obreros con sus sindicatos seguían empeñados en sus reivindicaciones laborales en plena guerra sin pensar en los sacrificios necesarios para la victoria. La prensa y los intelectuales se aburguesaron y no solo monopolizaron la información y el conocimiento (no desarrollaban la crítica y dejaban que los mitos dominaran a las mayorías) sino que despreciaban a los sectores bajos.

Todo francés era responsable pero los que tenían mayor responsabilidad fueron los dirigentes, y ligado a ello está tanto el régimen político de la Tercera República pero también la burguesía. Era un sistema incapaz de manejar los conflictos, y que se había anquilosada burocráticamente. Los partidos ya no representaban al pueblo sino a sus cúpulas (¿les suena?) y la clase alta al despreciar al resto de la sociedad y a los partidos dejó de tener patriotismo.

La esperanza de liberar a Francia y reconstruirla el historiador la ve en los Aliados y en los jóvenes respectivamente. La libertad vendría de un rescate, de una invasión que expulsara a la dictadura tanto del Tercer Reich como de sus camaradas franceses liderados por el mariscal Petain. Marc Bloch no sobrevivirá a la guerra, pero mientras tuvo vida siguió escribiendo y formando, y cuando ya no pudo seguir con su oficio asumirá la lucha en la Resistencia; pero lamentablemente será capturado y fusilado, y dicen que en ese momento final con su último aliento gritó: “¡Viva la France!”

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