miércoles, enero 26, 2022

El “Zorro del Desierto” sale de su madriguera (contraofensiva alemana de enero de 1942)

El “Zorro del Desierto” sale de su madriguera

26 de enero de 2022 publicada en El Nacional

El convoy ha llegado a Libia sin ataques aéreos o marítimos. Esto es muy útil para alimentar la resistencia (…).

El ‘Duce’ está contento con la marcha de las operaciones en Libia y de los transportes navales, aunque hoy ha sido hundido el ‘Victoria’ que era la perla de nuestra marina mercante (5 y 24 de enero de 1942, en: Conde Galeazzo Ciano, Diario).

Las palabras del Ministro de Relaciones Exteriores italiano nos permiten ver lo que era determinante para las fuerzas del Eje en el desierto de África: la capacidad de abastecer a sus ejércitos. Los meses anteriores el conde Ciano siempre se refería a la imposibilidad que llegara un convoy completo de Italia al puerto de Tripolitania (solo pasaba el 30 %). Por esta causa no se lograba tener suficientes equipos para romper con el estancamiento, pero en el caso de los Aliados era distinto de modo que pudo realizar la “Operación Crusader” (del 18 de noviembre al 30 de diciembre de 1941) haciendo retroceder al Afrika korps a su punto de partida en torno a El Agueila en la Cirenaica italiana. De ella trató nuestra última entrega sobre este Frente en su 80 aniversario. Ahora a principios de 1942 el dominio de la Royal Navy junto al “portaviones inhundible” que era la isla de Malta comenzó a debilitarse y el general Erwin Rommel contaba con 55 nuevos panzer (de las versiones con mayor poder de fuego: cañones de 50 y 75 mm) y lo más importante: gasolina, aunque no en la cantidad esperada. El “zorro” planeó entonces salir de sus madrigueras defensivas el 21 de enero y para el 7 de febrero había avanzado hasta Gazala a pocos kilómetros de Tobruk.

 

El año 42 será decisivo para la Segunda Guerra Mundial (SGM) en el desierto: el Afrika korps y las fuerzas italianas tenían grandes oportunidades de llegar a la gran meta: el canal de Suez. Todo ello porque cuatro factores habían permitido que mejorara el abastecimiento y el apoyo aéreo: 1) en noviembre de 1941 se enviaron varios U-boots que hundieron el portaviones HMS Ark Royal entre otros; 2) el 2 de diciembre Adolf Hitler  firma la directriz N° 38 estableciendo un mando supremo para el Eje en el Mediterráneo: Oberbefehlshaber Süd, bajo la jefatura del mariscal Albert Kesselring (ya era el comandante de la Luftflotte II) con la misión de asegurar las comunicaciones entre Italia y Libia y neutralizar a la isla de Malta y el tráfico marítimo Aliado por la zona; 3) La llegada en diciembre de dos Gruppen de la Luftwaffe que fueron retirados del Frente ruso debido a que por el invierno era imposible su uso, permitió retomar los ataques sobre Malta, la Royal Navy y el apoyo a los ejércitos terrestres; 4) la retirada de importantes contingentes de barcos, soldados y armas de la Commonwealth para defender el Imperio en el Far East ante la ofensiva japonesa que comenzó con el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre (parecía repetirse la historia cuando el intento de tomar Libia se vio frustrada por la desviación de tropas a Grecia, y ciertamente los británicos tenía un plan: la “Operación Akrobat”) y 5) el dejar fuera de combate dos acorazados en el puerto de Alejandría gracias a los hombres-rana italianos el 19 de diciembre (hecho que describimos en nuestro artículo de fin de año pasado).

La bibliografía usada en este Frente sigue siendo la misma (ver nuestras anteriores entregas sobre la Guerra en el Desierto) pero hoy agregamos un autor que nos parece excelente: el coronel Carlos Javier Frías Sánchez (Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español) el cual posee una columna periódica de historia militar en el portal Global Strategy llamada “War Studies”: https://global-strategy.org/category/war-studies/ En febrero del 2021 trató la “Operación Crusader” y el contraataque del Eje, concluyendo que este último se hizo posible gracias a que las pérdidas Aliadas fueron más altas de lo esperado y calcularon mal las que sufrió el enemigo y las vías que permitían el abastecimiento de su ejército no habían sido capturadas por fuerte resistencia italiana en Halfaya y Bardia. Rommel que era experto en tomar la iniciativa y realizar batallas con los pocos recursos que contaba aprovechó las condiciones descritas, y ante la imposibilidad de defenderse debido a la sospecha de un nuevo ataque se decidió por la ofensiva. De igual forma mantuvo en secreto los preparativos (incluso a los mandos del Eje) y para los británicos fue una total sorpresa perdiendo el día 22 más de cien tanques. Dos líneas de panzer y carros con infantería avanzaron (una por la vía Balbia y otra por el interior) intentando rodear a las fuerzas del 8° Ejército. Ese día le escribirá a su esposa: “Nuestros enemigos corren como picados por un insecto. La perspectiva es buena para los próximos días. Puedes imaginar mi estado de ánimo. Me siento muy bien, exceptuando la falta de sueño” (1954, The Rommel Papers). Pero la batalla más impresionante fue el 25 cuando cerca de Msus se consiguió con el triple de tanques, a pesar de ello los venció perdiendo solo tres tanques ¡y destruyendo cuarenta a los Aliados!

El zorro veía correr al león británico pero una vez más se le acababa la gasolina. Cuando se resolvía la logística Rommel triunfaba, incluso contra fuerzas superiores. En la táctica era un experto que hasta ahora no había conseguido un general del lado contrario que lo igualara. El Eje sabía que Malta y Tobruk debían caer para anular lo que les impedía la victoria. Nuestra próxima entrega sobre el Norte de África y el Mediterráneo será, Dios mediante, en mayo cuando se cumpla el 80 aniversario del intento de invadir dicha isla y se retome la ofensiva italo-alemana. La semana que viene viajaremos al invierno ruso para ver hasta dónde ha avanzado la contraofensiva de la Unión Soviética, contraofensiva que analizamos a mediados de diciembre pasado y que debemos concluir.

lunes, enero 24, 2022

Abiertas las preinscripciones para el Doctorado de Historia de la Universidad Católica Andrés Bello.

Don Tomás Straka nos informa: 


Es un gusto anunciar que ya están abiertas las preinscripciones para el Doctorado de Historia de la Universidad Católica Andrés Bello.  En este link podrán hallar la información con los pasos a seguir y los recaudos necesarios para el proceso: 


El programa es de modalidad mixta, con un gran porcentaje de clases virtuales, combinadas con clases tutoriales (que por lo general se hacen en línea) y sesiones presenciales en algunas asignaturas, que suelen ser de régimen concentrado (es decir, con las sesiones concentradas en dos o tres fechas del semestre).  Hay flexibilidad con respecto a las sesiones presenciales para aquellos que están en el exterior o en sitios distintos a Caracas en Venezuela.

Como podrán ver en los documentos que se adjuntan, el programa ofrece varias salidas intermedias, para que cada quien pueda diseñar su itinerario según sus intereses y/o posibilidades.  Del mismo modo, según la formación de los alumnos, se ingresa en un nivel distinto del programa: aquellos que no son licenciados ni magísteres en Historia, deben hacer el semestre de nivelación (que conduce a un diploma, si el alumno lo solicita una vez aprobadas sus asignatura); aquellos que son licenciados en historia o que no siéndolo aprueben el semestre de nivelación, ingresan al Segundo Ciclo, o de Formación (que también se vale como un diplomado); y los que poseen Maestrías en Historia, o sin poseerlas ya hayan aprobado el Segundo Ciclo, pueden ingresar ya al ciclo doctoral.  

El Doctorado cuenta con el respaldo del Instituto de Investigaciones Históricas "Hermann González Oropeza, sj", que posee una de las mejores bibliotecas de temas históricos de Caracas, un archivo documental importante y edita la revista Montalbán, que este año llega a su cincuentenario (https://revistasenlinea.saber.ucab.edu.ve/index.php/revistamontalban).   El Doctorado también tiene una vocación internacional, con profesores, asesores de tesis y conferencistas invitados de diversas partes del mundo; alumnos de varios países y eventos y proyectos con universidades prestigiosas de distintas latitudes.

En el caso de tener cualquier duda, será un gusto atenderlos (tstraka@ucab.edu.ve), o pueden también escribirle a la Prof. Yolimar Gil (ycgila.17@est.ucab.edu.ve), adjunta a la dirección, y que también los atenderá con gusto.

¡Bievenidos!


jueves, enero 20, 2022

“La firme voluntad de no perder los nervios” (Reseña del diario de Victor Klemperer del año 1940)

“La firme voluntad de no perder los nervios”

Octava carta a Victor Klemperer sobre sus diarios: 1933-45

Publicado en el WSI Mgazine el 20 de enero de 2022

Querido Don Victor:

¡Feliz año 2022! Aprovecho que es la primera carta (artículo) del año para desearle a usted (y a todos mis lectores del WSI Magazine) mis mejores deseos. Nuestra meta como columna mensual es seguir con nuestro proyecto de reseñas de Diarios de la Segunda Guerra Mundial intercaladas con semblanzas de buenos venezolanos, en especial los menos reconocidos salarialmente en la actualidad: los maestros y profesores. En septiembre pasado hablamos don Klemperer de sus vivencias del año 1939 cuando comenzó la gran conflagración, ahora seguimos con el año 1940 y en marzo y mayo con 1941 y 1942 respectivamente. Después haremos una pausa porque nos dedicaremos a los Diarios de Ana Frank que ella inició el 12 de junio de 1942. Según los editores en español de su bitácora, ambos escritos representan “los testimonios más significativos de los oscuros años del nacionalsocialismo alemán”. La guerra que en su criterio sería el fin del régimen nazi, en el año de 1940 sufre un cambio radical con las victorias de Adolf Hitler sobre la alianza anglofrancesa, y le hace pensar con angustia y terror que el mal puede vencer: “las probabilidades que venza el Tercer Reich son, cuando menos, muy grandes” (26 de mayo de 1940).

En su Diario de 1940 no se leerán afirmaciones como la que escribió el 8 de enero de 1939: “Sigo esperando el milagro que una mañana nos despertemos sin el Führer”, y el pesimismo se afianza debido a que ya es un hecho su traslado a una Judenhaus (residencia para judíos) el 24 de mayo y la pérdida de su querido hogar lo cual supieron en diciembre pasado. En enero el Partido les dice que ustedes no pueden proponer el inquilino sino que este lo elegiría entre los alemanes repatriados (los que llegaron de la Unión Soviética entre otras regiones de Europa Oriental) pero al menos al final quedará alquilada en manos de un hombre honesto: el verdulero de la esquina: Berger, que pondrá su negocio en ella; y desde el 15 de febrero los productos racionados deben comprarse en una tienda especial para judíos (13 de enero). Pero ese mismo día habla de sus rutinas escriturales y de lectura: “Cada día una docena de líneas del Curriculum (sus memorias), nada más: de la mañana a la noche, cocina y hacer recados; a última hora de la tarde y por la noche, leer en voz alta, y siempre cansado, y la voluntad de no perder los nervios, dar buen ejemplo a Eva” (13 de enero).

En los primeros meses de 1940 nos transmite los rumores sobre la inminente invasión de la Wehrmacht a los países de la frontera occidental que empezará en abril y mayo con la famosa Blitzkrieg (según su estudio de la neolengua nazi: Lengua tertii imperii, surge el 16 de mayo), y su percepción es que “Cuanto antes empiece la lucha, tanto más pronto será el desenlace. Tal vez aún llegue a tiempo para nosotros. Hablamos de eso día tras día. Pero la espera resulta cada vez más difícil” (21 de enero). No hay nada seguro en los totalitarismos e incluso en cualquier régimen autoritario, porque la verdad no existe en ellos y nos cuenta que sí se atreven a escuchar radio extranjera se “condena a trabajos forzados”. La vida se reduce a sobrevivir cada día, pero la naturaleza proyectiva del ser humano hace inevitable la angustia por el futuro. Lo entiendo perfectamente querido maestro. En mi país hay un ambiente de relativa esperanza en lo que respecta a la recuperación económica ¿será posible? No sé, pero lo que veo por las calles y en los comercios (ahora sí abastecidos) es gente con ropa sumamente vieja y deteriorada, y la incapacidad de comprar todo lo que ven y necesitan. La pobreza en Venezuela se ha incrementado como nunca se había vivido desde los inicios de la modernidad en 1936. ¡Dios quiera se dé una recuperación y la gente pueda comenzar a comer y a vivir con dignidad!

Lo felicito porque para el 11 de febrero ya llevaba 70 páginas de sus memorias (escritas desde noviembre), las cuales espera se extiendan hasta unas 450 en total. Por internet - ¡ojalá usted pudiera haber conocido esa maravilla! – no las consigo, y nadie tiene idea si algún día estuvieron en físico en Venezuela. Ruego a Dios poder leerlas y no dudo que correré a comentárselas. Ese mismo mes lo obligan a buscar las tarjetas de racionamiento en la Comunidad Judía, y estas son de 1000 gramos de pan para los judíos y 1750 para los arios ¡Qué horror! El 17 de marzo nos dice: “más de un mes sin escribir en el diario, ya no tengo ánimos para ponerme en ello”; pero igual no lo abandono lo cual se lo agradecemos. En mi caso lamento que algunos momentos de mi vida escribí poco en mi bitácora, todo lo contrario a la última década que está llena de detalles. Es insólito que usted haya dicho eso y en los años siguientes escribió como nunca lo había hecho en su vida, siendo el Diario su gran obra por la cual el mundo lo conoce. Usted diría su tradicional frase: Vanitas vanitatum.

El día que esta carta-artículo sale publicada se están cumpliendo 80 años de la famosa conferencia de Wannsee en la que se decidió y planificó el exterminio de todos los judíos que se encontraban en el territorio ocupado por el Tercer Reich: casi toda Europa. Desde que el mundo conoció este hecho y sus consecuencias: “El holocausto” o Shoá; siempre se ha preguntado por la complicidad del pueblo alemán en la política antisemita de los nazis. A medida que he leído su Diario he identificado respuestas diversas, pero su tendencia se expresa en la siguiente afirmación: “Me pregunto a menudo dónde está el antisemitismo salvaje. Por mi parte, encuentro mucha simpatía, la gente nos presta ayuda, aunque naturalmente con mucho miedo” (17 de marzo). Mientras Adolf Hitler triunfa en la guerra frente a Francia y el resto de los aliados, ustedes deben preparar el abandono de su casa, que como siempre digo “toda mudanza es un incendio” por todo lo que se pierde. Su biblioteca y papeles se reducen al mínimo porque ahora vivirán en dos cuartos, pero tuvo suerte frente al resto de los judíos que en el mismo año estaban encerrados en guetos a veces en una sola habitación para una familia. Al mudarse en junio a la Judenhaus (en Caspar-David-Friedrich.Strasse, 15 B) al menos cuando la conoció el 26 de mayo escribió: “Una hermosa vida, demasiado angosta, demasiado ‘moderna’, abarrotada de personas que comparten el mismo destino. Situada magníficamente, rodeada de verdor. Parcela de un antiguo parque (…)”.

Al llegar a la residencia comenzó el cambio: menos soledad lo que significa menos tiempo para leer y escribir (la señora Voss, una de las habitantes, vivirá metida en vuestro apartamento y “habla sin cesar”) y en general “vida sin la menor actividad intelectual” (31 de mayo), el control de la comunidad judía (en general y de la casa) sobre vuestras vida y el temor que terminará obligado a realizar trabajos humillantes para los nazis: “Si me ponen a quitar nieve, moriré del corazón” (26 de mayo). La esperanza solo está en un cambio que no parece posible en la guerra hasta que llega el verano e intuye rápidamente: “creo inferir que a Inglaterra todavía le falta mucho para darse por vencida, y sobretodo, que parece probable la intervención de Norteamérica” (6 de junio). Me fascina ver que en medio de la destrucción de la verdad que realizan los totalitarismos, una mente decidida a buscarla puede encontrar las respuestas correctas. Pero la persecución no cesa y ya tendrán prohibido caminar por los parques, el teléfono y el tiempo de comprar, y llega un punto en que “nadie sabe con exactitud lo que está permitido, uno se siente amenazado por todas partes” (6 de julio). Y en octubre llegará lo peor de las prohibiciones para la gente como nosotros: el uso de las bibliotecas circulantes, dos años después del no poder entrar a las bibliotecas públicas. Pero en medio de todo esto al menos Berlín es bombardeada por la Royal Air Force, mientras en las salas de cine en diciembre pasan propaganda antisemita: El judío Suss y El judío errante; y paradójicamente se suma una nueva prohibición que le ha permitido que los vecinos no le molesten: no se puede salir del apartamento después de las 8 de la noche en las Judenhaus.

Me despido hasta marzo, Dios mediante, cuando hablaremos de su Diario en 1941. Otro año de dudas ante nuevas victorias de Hitler pero también el Imperio Británico ya no estará solo cuando dos nuevos aliados se le unen: Rusia y Estados Unidos. La esperanza se consolida, pero el odio antisemita parece llegar a límites nunca imaginados.

miércoles, enero 19, 2022

¿Cuándo se decidió y planificó el exterminio del pueblo judío?

 ¿Cuándo se decidió y planificó el exterminio del pueblo judío?

Publicado en El Nacional el 19 de enero de 2022. 

II. (…) La conferencia fue convocada con objeto de clarificar ciertas cuestiones de principios. La demanda del Mariscal del Reich pidiendo que se realice un proyecto de plan relativo a los aspectos prácticos, económicos y organizacionales de la solución final de la cuestión judía europea, requiere una deliberación previa y conjunta de todas las agencias centrales directamente involucradas en estas cuestiones, de manera de coordinar líneas de acción. Declaró que la responsabilidad del tratamiento de la solución final de la cuestión judía incumbirá, sin tomar en consideración las fronteras geográficas, al Reichsführer SS y Jefe de la Policía alemana (Jefe de la Policía de Seguridad y del SD).

III. Actualmente, con la previa autorización del Führer, la evacuación de los judíos hacia el Este reemplaza la emigración, como posible solución adicional. Estas operaciones son opciones provisionales, pero ya se aplican las experiencias prácticas que tienen una importancia significativa para la próxima solución final de la cuestión judía. Esta solución final de la cuestión judía europea, se tomarán en cuenta a los aproximadamente 11 millones de judíos distribuidos en los países siguientes (…). (Protocolo de la Conferencia de Wannsee (Documento secreto del Reich), 20 de enero de 1942).

Los dos textos anteriores fueron transcritos de la minuta de la reunión que se dio hace exactamente 80 años un día como mañana, en una casa señorial que todavía existe a las orillas del lago Wannsee muy cerca de Berlín. En los tiempos del Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial (SGM) la misma pertenecía a las SS (Schutzstaffel), organización que controlaba toda la estructura de seguridad interna tanto en Alemania como los territorios que iban ocupando (para noviembre del 2020 publicamos el primer artículo sobre el Orden Nazi donde comenzamos su análisis). El Protocolo usa un lenguaje poco preciso (la llamada neolengua que busca separar las palabras de su real significado), pero deja claro que los responsables del “tratamiento de la solución final” son con “la previa autorización del Führer” y  por orden del Mariscal Herman Göering: el Reichsführer SS Herman Himmler y el Jefe de la Policía de Seguridad y del SD: Reinhardt Heydrich. La decisión ya había sido tomada, la famosa Conferencia solo lograría la coordinación, cooperación y consulta entre las principales autoridades de la Administración del Reich para que esta se diera de la forma más racional y eficiente.

¡¿Eficiencia y racionalidad en el asesinato en masa?! Así es, una realidad que para cualquier ser humano cuya conciencia no ha sido corrompida por el odio, le hará sentir de inmediato un profundo horror e indignación. ¡¿Cómo fue posible?! ¿puede volver a ocurrir? Son las preguntas que no nos podemos dejar de hacer y responder. De esta fuente primaria que se logró obtener en los archivos de la Cancillería alemana una vez finalizada la guerra (solo una de las 30 copias que se hicieron no fue destruida o perdida) y que fue incautada por el Fiscal de Estados Unidos Robert Kempner (el de los Juicios de Nuremberg) y los testimonios de los asistentes que sobrevivieron; se pudo tener una idea de la frialdad burocrática con la que se habló del plan de exterminio de 11 millones de seres humanos (niños, mujeres, ancianos y hombres). La inmensa mayoría de las obras generales sobre la SGM, muchos medios de comunicación cada vez que se da un nuevo aniversario y el cine; le han dedicado gran atención a Wannsee. No hay documental sobre la Shoá que no lo nombre y afirme que desde su celebración el asesinato en masas de judíos y otros pueblos vistos como “inferiores” por los nazis, asumió su característica de ser industrial y sistemático.

La serie documental británica The World at war (Jeremy Isaacs, 1973-74) así la describe en su “Episodio 20. Genocidio (1941-45)”. La miniserie de historia-ficción para la TV que me hizo conocer el tema por primera vez en mi vida cuando era tan solo un niño de nueve años: Holocaust (1978), la representa en su segundo capítulo y se muestra como Heydrich dice parte de las siguientes palabras que son tomadas del documento:

III. (…) Durante la solución final, se deberá conducir a los judíos al servicio de trabajo al Este. En grandes columnas de trabajo capaces de trabajar, para que construyan carreteras; no hay duda alguna de que se perderá a una gran proporción de ellos como consecuencia de una selección natural. Los que queden necesitarán un tratamiento adecuado, porque sin duda algunos representa la parte (físicamente) más resistente y con su liberación, se podrían transformar en el germen de una resurrección judía (pruebas de ello las da la historia). Durante la ejecución de la solución final, Europa será revisada a fondo, desde el Oeste hasta el Este. A causa del problema de alojamiento y de las demás necesidades socio políticas, se tratará en primer lugar la zona del Reich, incluyendo los protectorados de Bohemia y Moravia. Primeramente, los judíos evacuados serán trasladados en trenes hacia los denominados guetos de tránsito, con el fin de transportarlos luego al Este. (Protocolo de la Conferencia de Wannsee (Documento secreto del Reich), 20 de enero de 1942).

Parte de esta frase se le hace repetir al mismo personaje en cada una de las películas que se hicieron para la TV sobre el evento, aunque no sabemos si ocurrirá lo mismo con la que se estrenará esta semana en el canal alemán ZDF cuyo título es Die Wannseekonferenz (Matti Geschonneck, 2022). En 1984 se hizo el primer filme, también germano y con el mismo nombre, dedicado plenamente a la reunión pero dirigido por Heinz Schirk. En 1992 se hizo un documental británico-holandés dirigido por Willy Lindwer y titulado The Wannsee Conference; pero probablemente la más conocido fue la del canal HBO en cooperación con la BBC y en la que el “carnicero de Praga” es Kenneth Branagh y cuyo nombre fue Conspiracy (Frank Pierson, 2001). En esta última, que considero la mejor, se muestra un elegante y burgués Heydrich imponiéndose a todos los participantes por diversos medios, incluyendo la amenaza de sus “gorilas”; y a un servicial y vacío Adolf Eichmann (Stanley Tucci). Lo más importante: da a comprender que hasta el momento la tarea del exterminio era caótica debido a las rencillas entre los diversos cargos, y la reunión significaba el retomar la lógica del funcionamiento del aparato estatal: que todos asumieran hacer bien su trabajo sin importar el fin. Se abstraen de toda realidad y parecen no ver qué están hablando de matar ¿acaso este no es el peligro de nuestra ciencia y virtualidad actual? Uno de los participantes se da cuenta, se llena de asco y se levanta, pero vuelve finalmente para colaborar. 

Un libro específico sobre la reunión que acaba de ser publicado es Wansee. The road to the Final Solution (2022) del historiador alemán especialista en la materia: Peter Longerich, que se decanta por la tesis que también sigue Laurence Rees (2005, Auschwitz. Los nazis y la ‘Solución Final’). La aniquilación de los judíos europeos fue un proceso en el que se sumaron decisiones y acciones de múltiples autoridades hasta que la conferencia ordena todo esto y establece el fin y la metodología: no habrá diferencias entre los judíos por lo que todos serán eliminados usando cámaras de gases, después de aprovechar su fuerza de trabajo para los objetivos de guerra. Y es que en el Protocolo se da a entender que desde la llegada al poder los nazis han tenido una “lucha conducida hasta el presente contra este enemigo”.

El pasado lunes 17 se supo la noticia que una investigación había identificado a la persona que delató a la familia de Ana Frank y al resto de los ocupantes del ático donde se ocultaban. Para sorpresa o no, resultó ser un notario judío miembro del Consejo Judío que lo hizo para salvar a su propia familia. Una nueva prueba del horror totalitario que destruye la condición humana, volviendo a las personas números que deben ser “evacuados” o “monedas de cambio” para vivir un día más.

miércoles, enero 12, 2022

Camino a Singapur. El Imperio del Sol Naciente (V)

Camino a Singapur. El Imperio del Sol Naciente (V)

Publicado en El Nacional el 12 de enero de 2022

La expansión del Japón por el sureste asiático significó enfrentarse a su antiguo maestro en lo que respecta a la construcción de un Imperio por medio de una poderosa armada. Nos referimos al Reino Unido, el cual había permitido formar a los jóvenes estudiantes nipones en ingeniería naval pero también a la oficialidad de su armada liderizada por el venerado Heihachiro Togo (futuro primer almirante, “padre de la Armada Imperial” y héroe de Tsushima) desde 1871 (en buena medida el resto de los países occidentales con colonias o presencia en la región recibieron a dichos estudiantes dependiendo de las ventajas de cada nación). Y aunque fueron recibidos, aprendieron la lección y llevaron a su país en pocas décadas a ser una potencia regional; fueron despreciados por sus maestros al considerarlos un aliado de segunda en la Primera Guerra Mundial. Ahora era el momento de la respuesta ante el racismo occidental que se expresó en su invitación a la Conferencia de París (1919) que generaría el Tratado de Versalles pero sin ser escuchados. No olvidemos que fueron considerados “el peligro amarillo” o “enanos dentones de ojos rasgados” con “espíritu de hormiga” por su “obediencia devota” al Emperador, incluso en la propia mesa de negociación. El plan de invasión cuya meta era capturar las fuentes de combustible entre otros recursos de la Indonesia holandesa y establecer el perímetro defensivo, sustituía la presencia europea en la zona por la japonesa los cuales la justificaban como un medio de liberación del hombre blanco iniciando lo que ya habían llamado “la Esfera de Coprosperidad de la Gran Asia Oriental”.

La principal potencia occidental en Asía era el Imperio Británico, a la cual se suman – por ser parte de la Commonwealth – sus antiguas colonias que ya poseían autonomía como Australia y Nueva Zelandia (consideradas partes de otro continente: Oceanía pero en íntima relación con Asia). Aunque en presencia territorial porque con respecto al poder marítimo ya el Japón y los Estados Unidos la habían superado en el Pacífico. Sus posesiones (salvo la India) y su flota en la zona (“Fuerza G”, después renombrada “Fuerza Z” cuando en noviembre se les sumaron el acorazado HMS Prince of Wales y el crucero de batalla HMS Repulse) serían atacadas por el Japón, debido a que estas representaban una amenaza para sus rutas de abastecimiento y se encontraban en los territorios del perímetro defensivo. La ofensiva fue casi simultáneo por lo que resulta imposible establecer un orden para su análisis, lo que hemos hecho es explicarlos por las potencias a las que pertenecen (la semana pasada comenzamos con Estados Unidos en la Campaña de Filipinas), y hoy nos dedicamos al Reino Unido.

Hong Kong fue la primera víctima, cuya batalla fue iniciada a 8 horas del ataque a Pearl Harbor, y duraría desde el 8 al 25 de diciembre de 1941. En esta isla rodeada de una zona con múltiples penínsulas y bahías, tenía la ventaja para el Imperio Nipón que ya controlaba la zona continental de China en sus alrededores. La acción siguió las tácticas ya explicadas anteriormente: destrucción de los aeródromos y logro de la superioridad aérea, aislamiento por mar gracias al dominio marítimo de la Armada japonesa, ataques frontales de la infantería con bayoneta calada después del ablandamiento con la artillería y bombardeo aéreo. También se llevaron a cabo los necesarios desembarcos e infiltración de espías. A diferencia de otras batallas con los occidentales en este caso las tropas japoneses bajo el comando del teniente general Takashi Sakai doblaban a sus enemigos; enemigos que habían llegado recientemente del Canadá y no tenían experiencia de combate, otros eran indios, nativos chinos, británicos y el resto de la mancomunidad, todos bajo la jefatura del mayor general Christopher Michael Maltby. La conquista fue brutal (asesinaron a soldados que se rindieron y en un hospital mataron a los heridos y al personal médico) y por esta conducta varios oficiales y el comandante Sakai fueron juzgados por crímenes de guerra al final del conflicto en 1946.

El dominio de los mares por la Armada Imperial en estos primeros meses (diciembre de 1941 a mayo de 1942) se logró, no solo por el éxito de Pearl Harbor, sino también por las victorias que obtuvo sobre la Royal Navy y la marina australiana. La más importante fue el hundimiento del Prince of Wales y  el Repulse el 10 de diciembre por más de 80 aviones japoneses (bombarderos Mitsubishi G4M "Betty") y torpederos (Mitsubishi G3M1 tipo 96 "Nell"), con lo cual quedaba demostrada el dominio del arma aeronaval. Winston Churchill describió el hecho con las siguientes palabras: “en toda la guerra nunca recibí una noticia tan dolorosa. (…) Ya no quedaban grandes embarcaciones en el Índico y el Pacífico (salvo las de EEUU que se habían refugiado en California). Japón tenía el control supremo, y en todo el resto quedábamos debilitados y desprotegidos” (“Capítulo IV. ¡Pearl Harbor!” del “Libro III. La Gran Alianza” de su obra: La Segunda Guerra Mundial, 1948-56). De esta forma se pudieron transportar los ejércitos a los múltiples objetivos, siendo el más importante después de Indonesia: Singapur, por lo que el Primer Ministro le dedicará el “Capítulo VII. La caída de Singapur”, y buena parte de los documentales sobre esta gran campaña tratan de la captura de esta isla-ciudad-fortaleza (principal puerto y colonia británica del “Far East”). El mejor ejemplo es el “Episodio 6. Banzai!: Japan (1931–1942)” de la serie The World at war (Jeremy Isaacs, 1973-74). La misma es considerada la mayor derrota militar británica de su historia al ser defendida por 150 mil soldados que su mayoría terminaría en terribles campos de prisioneros, por esto probablemente cuenta con varios filmes como la ganadora de siete Óscar: El puente sobre el río Kwai (David Lean, 1957).

La campaña de Singapur la analizaremos en dos entregas, el inicio ahora y su conclusión cuando se cumpla el 80 aniversario de la caída el 15 de febrero próximo. La misma comenzó el 8 de diciembre cuando 70 mil soldados japoneses del 25° Ejército bajo el comando del teniente general Tomoyuki Yamashita desde la indochina francesa ocupada invaden Tailandia (único Estado independiente de la región que se alía rápidamente a la “Esfera de Coprosperidad”). De inmediato, apoyados por su aviación, tanques y soldados en 12 mil bicicletas, siguen hacia Malasia que era una colonia selvática británica. La intención era controlar la retaguardia de Singapur e invadirla desde la costa de la península malaya, donde la fortaleza poseía menos defensas debido a que siempre esperó un ataque por mar y no desde esta región que considera intransitable. Yamashita y su Ejército tuvieron una gran capacidad de adaptación a todas las dificultades que representaba la geografía, superando cada obstáculo que le imponían los británicos. Además de contar con apoyo logístico de su Armada, y táctico gracias al dominio del caza Cero, cuya mejor descripción la realizó un piloto australiano en Malasia de un Brewster F2A Buffalo: Gregory Board: “El Cero nos superaba en vuelo, subida, armamento, maniobra y en casi todo los demás que las reglas señalaban para un avión. (…) Si se entraba en combate con un Cero, el resultado estaba muy claro. Uno se convertía muy pronto en un muerto” (Martin Caldin, 1969, El caza Cero). El 11 de enero caía la capital de Malasia: Kuala Lumpur.

Las otras batallas que comenzaron el 16 diciembre fue en Borneo dividida entre británicos y holandeses con importantes pozos petroleros que fueron destruidos por los defensores cuando el 23 de enero fue controlada definitivamente por el conquistador (el resto de Indonesia seguiría combatiendo hasta abril). Y Birmania también fue invadida ese mismo día pero se lucharía acá hasta julio. En conclusión: el discípulo superó al maestro en lo militar pero también en la crueldad. La supuesta liberación no era tal y se sustituía un colonizador por otro. Las tres semanas siguientes haremos una pausa en el Frente del Pacífico para tratar algunos hechos que ocurren en enero de 1942 en referente al Holocausto, la contraofensiva del Zorro del Desierto en el Norte de África y el invierno en el Frente Ruso; para después retomar las campañas en Singapur, Filipinas, Birmania e Indonesia.

miércoles, enero 05, 2022

El inicio de la conquista de Filipinas. El Imperio del Sol Naciente (IV) (Testimonio de un venezolano)

El inicio de la conquista de Filipinas. El Imperio del Sol Naciente (IV)

Publicado en El Nacional el 05 de enero de 2022

A poco tiempo de haber cumplido cinco años el Japón atacó a la Armada de Estados Unidos en Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. A principios de enero de 1942 las tropas japonesas entraron en Manila en perfecta formación y sobre bicicletas. Las autoridades de la capital filipina la habían declarado ciudad abierta para evitar los devastadores efectos de la guerra. (…) Recuerdo a familiares viviendo en esos días en el negocio de mi padre, turnándose durante la noche en la guardia, armados, para evitar el pillaje desenfrenado a las que se habían dedicado las turbas una vez que la ciudad careció de autoridad reconocida.

(…) La primera confiscación ocurrió a los días de llegar los japoneses y fue el garaje donde mi padre guardaba el camión del negocio. En ese local los soldados tenían prisionero a dos nativos. Un domingo yendo a misa con mi padre, uno de los cautivos suplicó por un poco de agua, a lo cual accedió mamá, para encontrarse con que no terminaba de servir el vaso cuando el mismo fue desprendido de su mano por uno de los guardias de un manotazo, en medio de una filípica incomprensible. La reacción de mi madre fue sacarme en volandas del lugar. Nunca la había vista tan pálida en mi vida a medida que transcurría la misa (Rafael Rodríguez Urbina, Mosaico de recuerdos -  II Guerra Mundial en Manila (Filipinas), s/f, mimeo).

El señor Rafael Rodríguez Urbina (1936-2015) lo conocí de niño cuando nos invitó a comer “sotangjon” junto a su familia (los Rodríguez Hurtado) el primero de enero de 1983. Recuerdo que esas navidades mis dos hermanos mayores y yo habíamos afianzado la amistad con sus tres hijos varones, y al iniciar el almuerzo nos explicó que dicho plato era una tradición filipina que él mantenía como recuerdo de su infancia y país natal. No recuerdo si hablamos de la Segunda Guerra Mundial (SGM) en ese entonces, aunque sí jugamos muchas veces Atari y no olvido que era muy estricto aunque con un gran sentido del humor. Gracias a Dios, a las redes sociales y a la generosidad de su segundo hijo (Guillermo) con el cual he mantenido el contacto a pesar de la distancia que impone la diáspora; pude conocer su testimonio escrito, y poco a poco les ofreceré extractos del mismo cada vez que hablemos de Filipinas.

Rafael Rodríguez Urbina fue parte de la colonia española en Filipinas, pero desde 1958 se establecería en Venezuela. La relación de España con Filipinas comienza en 1521 con la primera circunnavegación de la Tierra realizada por Fernando de Magallanes, desde ese entonces será posesión hispana asumiendo el idioma, su fe católica y cultura. Hasta la independencia de México fue gobernada por el Virreinato de Nueva España, y al igual que Venezuela tuvo una Real Compañía comercial de origen vasco. En 1898 pasaría a ser controlada por Estados Unidos (EEUU) debido a su victoria en la guerra Hispanoamericana (en la que España perdió sus últimas colonias ultramarinas: Cuba, Puerto Rico y Filipinas). A pesar de ello se mantuvo una importante población de origen español la cual prosperaría y atrajo a nuevos colonos, entre los cuales estaba el padre del señor Rafael, que según cuenta en su escrito poseía un comercio en la Plaza de Quiapo donde vivían llamado: “El canal de Suez”

En nuestras primeras entregas de esta serie sobre la expansión del Japón antes y durante la SGM, explicamos cómo a partir del ataque a Pearl Harbor comenzó una rápida ofensiva para ocupar territorios que eran en buena parte colonias europeas, con el fin de poseer los recursos necesarios para mantener en funcionamiento sus fuerzas armadas y establecer un perímetro defensivo que sirviera de factor disuasivo para los Aliados. El relato y análisis del mismo resulta complejo porque se llevó a cabo de manera simultánea, lo cual resulta asombroso porque en muchas ocasiones poseían menos soldados que los defensores. Redujo temporalmente sus ofensivas en China (no olvidemos que su presencia acá llegaba hasta Manchuria en el Norte en frontera con Mongolia y la Unión Soviética) y distribuyó divisiones con importante apoyo marítimo y de aviación, e incluso llegó a usar tanques en medio de la selva, prueba de que la Blitzkrieg no era monopolio exclusivo de los alemanes, desde la frontera con la India en Burma (actual Birmania), península malaya para cercar Singapur, Indonesia, las islas al norte de Australia (Salomón y Nueva Guinea), Hong Kong, Filipinas y también Wake y Guam (y muchas más de las Islas Marianas, Marshall, Carolinas, etc.) en el Pacífico Central. Algunas campañas son más largas que otras, de modo que las dividiremos en etapas y asumiremos una explicación cronológica.

La Campaña de Filipinas comenzó simultáneamente al ataque a Hawai pero por el Huso Horario es el día siguiente: 8 de diciembre de 1941 (y finalizaría el 9 de junio de 1942), esa mañana fueron bombardeados por la aviación japonesa los principales aeródromos (que poseían cerca de 150 aviones) para lograr la necesaria superioridad aérea que facilitara los desembarcos. Los japoneses duplicaban en cazas y bombarderos a los estadounidenses, pero tenían igual cantidad de tanques y la mitad de soldados. Los comandantes enfrentados eran el general Douglas MacArthur como defensor frente al teniente general Masaharu Homma. La gran diferencia entre ambos era que el soldado americano no tenía casi entrenamiento ni experiencia de combate a diferencia de los japoneses que tenía años luchando en China. En lo que respecta al ataque aéreo ocurrió lo mismo que en Pearl Harbor: una confusión burocrática y la indecisión de las máximas autoridades de EEUU hizo que los bombarderos japoneses tuvieran a los B17 y P40 alineados para ser destruidos en Clark Field. En los días siguientes el caza Zero japonés era el rey de los cielos de Filipinas y de todo el Pacífico.

Filipinas es el país con mayor longitud de costa debido a que está formado por 7107 islas que a su vez son selváticas, razón por la que facilitará el desarrollo de guerrillas. Las más importantes islas (Luzón la de mayor extensión donde queda la capital, Mindanao, etc.) fueron ocupadas por los japoneses en un principio y fueron acorralando a las tropas filipino-estadounidenses, que por la decisión de la Conferencia de Arcadia de Washington (que analizamos en nuestras anteriores entregas) no recibieron refuerzos suficientes debido a que el esfuerzo Aliado había establecido como prioridad el Frente Europeo. El desarrollo y conclusión de la campaña de Filipinas será analizada entre mayo y junio, la próxima semana atenderemos la ocupación de Malasia. Al ser este nuestro primer artículo del 2022 les deseamos a todos nuestros lectores y editores un ¡Feliz Año! ¡Salud, paz y el logro de sus metas!

miércoles, diciembre 29, 2021

El 80 aniversario de las Navidades en la Segunda Guerra Mundial (IV). Año 1941 y los hombres-rana italianos

El 80 aniversario de las Navidades en la Segunda Guerra Mundial (IV)

Publicado en El Nacional

Las navidades del año 1941 en medio de la Segunda Guerra Mundial (SGM); además del importante encuentro entre los máximos líderes de los Aliados: Conferencia de Arcadia en Washington del 22 de diciembre de 1941 al 14 de enero de 1942 entre el Presidente Franklin Delano Roosevelt y el Primer Ministro Winston Churchill; mantuvieron los inevitables combates entre los cuales hemos querido describir seguidamente una hazaña fundamental que ocurrió durante el mes de diciembre y que fue opacada por los determinantes sucesos de Pearl Harbour y Moscú (ver nuestros artículos respectivos de finales de noviembre y la primera mitad del presente mes). Finalizamos con algunas anécdotas de Navidad, lo central en lo relativo al Discurso de Nochebuena del Papa Pío XII y lo que ocurrió el día de Año Nuevo de 1942.

La gran hazaña a la que nos referimos es una prueba más de la valentía del soldado italiano en la SGM, valentía que ha sido menospreciada por el cine generando una mala fama que hasta el momento no ha logrado superar del todo. De este hecho hay referencias en dos películas británicas (The Silent Enemy de 1958 y The Valiant de 1962), y solo una película italiana se le dedica: I sette dell'Orsa Maggiore. Esperamos que muy pronto Hollywood llene este vacío. Es otra de las historias que leí con gran fascinación en mi adolescencia gracias a Reader’s Digest en su traducción al castellano Selecciones: J. D. Ratcliff, 1963, “Los valientes hombres-ranas italianos” en Historias secretas de la última guerra. Después de un minucioso estudio y preparación, la famosa unidad de comando de la Regia Marina (armada italiana): Decima Flottiglia MAS bajo el liderazgo del teniente Junio Valerio Borghese (un convencido fascista y militar que merece un estudio aparte) llevaron a cabo el hundimiento de dos de los principales buques (y un tanquero) de la Royal Navy estacionados en el puerto de Alejandría: los acorazados: HMS Queen Elizabeth y HMS Valiant el 19 de diciembre de 1941.

Los hombres-ranas en parejas que dirigían cada torpedo tripulado llamado “cerdo”, fueron: Luigi Durand de la Penne y Emilio Bianchi hundieron el Valiant, Antonio Marceglia y Spartaco Schergat el Queen Elizabeth y Vincenzo Martellotta y Mario Marino el petrolero. La incursión fue audaz al tener que entrar al puerto cuando las redes de seguridad se abrían para dar entrada a otros buques, aunque por diversos problemas terminarían siendo capturados después de colocar las cargas, De La Penne avisó del peligro al comandante por lo que se pudo salvar toda la tripulación del Valiant: ¡1700 vidas! El plan inicial era que en Nochebuena fueran rescatados pero ya eran prisioneros de sus enemigos, aunque muy probablemente De La Penne la pasaría en paz por ser un “hombre de buena voluntad”. Años después, cuando Italia abandonó el Eje, este marinero se uniría a los Aliados y combatió contra las tropas nazis que había invadido su patria. Hoy en día una clase de destructores lleva su nombre y al finalizar la guerra cuando iba a ser condecorado con la máxima distinción italiana por el príncipe heredero Humberto, el antiguo capitán del Valiant: Sir Charles Morgan (comandante de las fuerzas navales británicas del Mediterráneo) estaba presente, y el mismo se adelantó diciendo: “¿me permite el honor de prender la condecoración sobre el pecho de este valeroso caballero?”

La SGM fue un tiempo de sufrimiento y crueldad; el 25 cayó Hong Kong y al día siguiente Manila sería declarada ciudad abierta ante la ofensiva japonesa en Asia, en la Batalla de Moscú se combatía como en el resto de los frentes y lo peor de todo eran los guetos, los campos de concentración (entre los que el primer campo de exterminio: Chelmno,  ya se había establecido el 7 de diciembre de 1941), los campos de prisioneros y el hambre y la opresión. Pero no dudo que todos los que la padecieron – ¡y más en navidades y víspera de Año Nuevo! – sintieron esperanzas ante sucesos como los que acabamos de relatar. Todos los que eran cristianos imploraron al Niño Dios en el pesebre o de alguna u otra forma al Absoluto Bien, para que 1942 la guerra se acercara a su fin y ellos junto a su familia pudieran sobrevivir.

El Papa en su Discurso de Nochebuena (que muchos escucharon por radio) volvió a repetir las propuestas de volver a la ley y los principios morales en las relaciones internacionales, respetando los derechos de las minorías y afirmó que la causa de la guerra estaba en la rebelión de los hombres “contra el cristianismo verdadero y fiel a Cristo y a su doctrina; forjándose un cristianismo a su gusto, un nuevo ídolo que no salva (…) y genera una nueva religión sin alma o un alma sin religión, un disfraz del cristianismo muerto, sin el espíritu de Cristo” Este es el punto 6 y en el 9 es evidente su ataque a los fascismos al decir: “En algunos países, una concepción atea o anticristiana del Estado, con sus vastos tentáculos, atrajo a sí de tal manera al individuo, que casi lo despojó de su independencia tanto en la vida privada como en la pública.”. Y recordó claramente lo que se vivía en toda Navidad a pesar del infierno de la guerra:

2. La estrella indicadora de la cuna del Redentor recién nacido desde hace veinte siglos resplandece todavía maravillosa en el cielo de la Cristiandad. (…) Ella enseña a no desesperar jamás: resplandece ante los pueblos incluso cuando sobre la tierra, como sobre un océano rugiente por la tempestad, se amontonan negros nubarrones, cargados de ruinas y de calamidades. Su luz es luz de consuelo, de esperanza, de fe inquebrantable, de vida y de seguridad en el triunfo final del Redentor (…).

La Conferencia de Arcadia que se desarrollaba en estos días de Navidad estableció los objetivos del año 1942 para los Aliados: coordinar los esfuerzos desde un Comité de Jefes del Estado Mayor Conjunto (aunque la Unión Soviética no estaba integrada totalmente en el mismo por ser un Frente lejano e independiente), la United States Air Force (USAF) apoyaría a la Royal Air Force (RAF) en el bombardeo de la industria alemana y la invasión del Norte de África a finales de año, dedicando todo el esfuerzo económico de ambas potencias en la meta de la victoria. El día de Año Nuevo de 1942 en Washington: 26 Estados en guerra con las Potencias del Eje (Los Estados Unidos de América, el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, China, Australia, Bélgica, Canadá, Costa Rica, Checoeslovaquia, El Salvador, Grecia, Guatemala, Haití, Honduras, India, Luxemburgo, Nicaragua, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos, Panamá, Polonia, República Dominicana, Unión Sudafricana, Yugoeslavia), subscribieron el programa común de propósitos y principios consagrados en la Carta del Atlántico (ver nuestro artículo respectivo a principios de agosto) en un documento que se denominó “Declaración de las Naciones Unidas” (primera vez que se usó este nombre propuesto por Roosevelt para definir a los que luchaban contra el Eje). Otros 21 Estados se adhirieron a la Declaración en una fecha posterior y estos fueron: México, Colombia, Iraq, Irán, Liberia, Paraguay, Chile, Uruguay, Egipto, Siria, Francia, Filipinas, Brasil, Bolivia, Etiopía, Ecuador, Perú, Venezuela, Turquía, Arabia Saudita, Líbano. Fue el núcleo de los que fundarían tres años después la Organización de las Naciones Unidas.

La guerra sería larga pero ya era imposible la victoria para los totalitarismos por el cúmulo de países que estaban en su contra y lo más importante: la ventaja industrial y militar estaba del lado de las democracias, las cuales había establecido las libertades como la meta fundamental de la lucha. Animados por el 80 aniversario de este noble compromiso, les deseamos a todos nuestros lectores un Feliz Año 2022 anhelando que todas las personas de buena voluntad sigamos apoyando los principios de aquella Declaración: “defender la vida, la libertad, la independencia y la libertad religiosa para conservar los derecho humanos y la justicia en sus propios países ASÍ COMO TAMBIÉN EN OTROS” (mayúsculas nuestras).

 

 

miércoles, diciembre 22, 2021

¿Cómo fueron las Navidades en la Segunda Guerra Mundial durante el año 1941? "Noche de paz" cambiada por Hitler

El 80 aniversario de las Navidades en la Segunda Guerra Mundial (III)

Publicado en El Nacional

El villancico de origen austriaco-alemán Stille Nacht, hellige Nacht (conocido como Noche de paz, noche de amor o Silent night) ha sido traducido a más de 300 idiomas, siendo esta la principal prueba de su gran popularidad la cual ya existía desde tiempos de la Segunda Guerra Mundial (SGM). Nacido en Oberndorf (Austria) en 1816 de la mano del sacerdote católico Joseph Mohr y en su música del maestro de escuela y organista Franz Xaver Gruber, expresa la esencia de la Navidad: la celebración del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, pero también el anhelo de la paz no solo espiritual sino también entre las naciones que en el caso de Europa salían de las largas guerras napoleónicas que duraron casi 20 años. Muy probablemente por todo esto sirvió como medio para detener la Gran Guerra - al menos unas horas - aquella Nochebuena de 1914, cuando los ejércitos enemigos de alemanes y franceses-escoceses la tararearon juntos demostrando ser hermanos en humanidad y fe en el Dios Amor que “volvía” a nacer. Pero una ideología del mal (el nazismo) pretendió torcer este hermoso mensaje cambiando su letra a una exaltación del Führer. Pero, al mismo tiempo, como una forma de decir que el enemigo no era el pueblo y la cultura alemana sino Adolf Hitler y sus nazis, los líderes de las naciones Aliadas desde Washington entonaron Silent night la víspera de la Navidad de 1941. Era la esperanza de una paz donde la civilización cristiana triunfara finalmente.

Los dos últimos artículos del año pasado los dedicamos a las navidades de 1939 y 1940 respectivamente. Dios mediante, siguiendo este proyecto de revisión de la historiografía y la cinematografía en el 80 aniversario de la SGM desde el 2019 al 2026, esperamos analizar dichas fiestas en las entregas antes del 24 y 31 de diciembre de cada año por lo que ahora viajamos al año de 1941. En el anterior texto explicamos cómo a finales de 1940 el nazismo, en palabras del Papa Pio XII, había avanzado en el proceso de descristianización de la cultura alemana. Para Hitler, según los textos de Hitler's Table Talk (conversaciones en la cena o posteriores a ella anotados por sus más cercanos colaboradores como Martin Bormann), el cristianismo debe desaparecer de Alemania y Europa porque este representa todo lo contrario a su concepción de la realidad. La cosmovisión hitleriana ve la historia como una lucha racial entre una supuesta raza “superior”: la aria (a la que pertenecía el pueblo alemán) y las “inferiores” que debían ser esclavizadas y/o exterminadas; por lo que era inaceptable una religión cuyo origen estaba en el pueblo judío el cual era considerado como la “antiraza”. Además, la Iglesia Católica y una importante parte de los protestantes venían haciendo críticas a sus políticas antisemitas, entre otros. De modo que su meta era sustituir gradualmente dicha religión y cultura con un culto al Estado con matices del paganismo de las antiguas tribus germánicas, y en el año 1941 esta meta se hizo más urgente ante los fracasos en Rusia y un nuevo y poderoso enemigo: Estados Unidos, por no hablar de la implementación de la “solución final”. En este contexto era lógico que el villancico más popular que cantaba al nacimiento de Dios encarnado en un niño judío fuera cambiado radicalmente y desapareciera toda referencia a la paz y el amor.

Por parte de los Aliados ocurría todo lo contrario y así lo demostró la agenda de la Conferencia de Arcadia (nombre clave de la primera conferencia de Washington del 22 de diciembre de 1941 al 14 de enero de 1942) entre el Presidente Franklin Delano Roosevelt y el Primer Ministro Winston Churchill, la primera cumbre posterior a Pearl Harbor que tuvo como fin establecer la estrategia en contra del Eje. La misma contenía una serie de encuentros más allá de lo político-militar relativos a la Navidad tanto en la Nochebuena como al día siguiente: cena, servicio religioso y canto de villancicos en común, dedicatoria del árbol nacional de Navidad con los respectivos discursos de ambos ante quince mil personas (hecho del cual existe video en youtube) y el compartir en la misma White House que según palabras de sir Winston: "Vivimos aquí como una gran familia, en la mayor intimidad e informalidad". Era la consecuencia de los fuertes vínculos entre ambos por ser democracias, cristianos, de origen anglosajón y compartir preocupaciones desde que se inició la guerra y más ahora que ambos se encontraban amenazados por los mismos enemigos. El encuentro en agosto para firmar la Carta del Atlántico, la cual contiene ocho principios entre los que destacamos el sexto (en nuestro análisis de su aniversario en dicho mes): “Una vez abolida la tiranía de la Alemania hitleriana, esperaban ver instaurada una paz que permitiese gozar a todos los pueblos de la seguridad (…) y que diese a los hombres la garantía de una vida liberada del temor y la necesidad”; había establecido la meta que la prioridad era vencer primero al Tercer Reich que ahora se ratificaba.

El día de Navidad en la radio en Estados Unidos, Bing Crosby canta White Christmas por primera vez. Sobre esos dos días nos cuenta Winston Churchill – en el “Capítulo V. Un viaje en plena guerra mundial” del “Libro III. La Gran Alianza” de su obra: La Segunda Guerra Mundial, 1948-56 –:

Celebramos la Navidad con sencillez. (…) Fuimos juntos a la iglesia el día de Navidad; el sencillo servicio me llenó de paz y disfruté cantando las canciones tradicionales y una, ‘Oh, pueblito de Belén’, que no había oído nunca. Sin duda, muchas cosas fortalecen la fe de todos los que creen en el gobierno moral del universo.

Y los discursos de ambos líderes ante el árbol de Navidad y las multitudes frente a White House el día anterior se les escuchó hablar sobre la alegría de los niños en estas fechas y de la necesidad del sacrificio para no permitir que la misma desaparezca. El Presidente Roosevelt ofreció varias respuestas ante los grandes dilemas de cómo vivir la Nochebuena en medio de la guerra, de las cuales les dejo la que he considerado más importante y que está en íntima relación con la letra del villancico Noche de paz:

Our strongest weapon in this war is that conviction of the dignity and brotherhood of man which Christmas Day signifies-more than any other day or any other symbol. Against enemies who preach the principles of hate and practice them, we set our faith in human love and in God's care for us and all men everywhere.

La semana que viene trataremos otros aspectos de las Navidades y Año Nuevo de la SGM de 1941 pero le daremos mayor importancia a cómo lo vivieron los combatientes; debido a que hoy nos centramos en la experiencia de los líderes de las mayores potencias en conflicto, aunque se dirán otras decisiones de esta larga conferencia de Arcadia. Aprovechamos ante la cercanía de Nochebuena para dar un saludo lleno de afecto a todos nuestros lectores y a los que nos apoyan en este proyecto de investigación y divulgación sobre la SGM (mención especial merece la comunicadora social de El Nacional: Patricia Molina). A todas las personas de buena voluntad: ¡Feliz Navidad!

martes, octubre 13, 2020

Historiador venezolano Jorge Bracho: “Los europeos inventaron América”

 

Jorge Bracho: “Los europeos inventaron América”

Cuando se cumplen 528 años del encuentro de dos mundos, el historiador reflexiona sobre América y sus contrastes. Cuestiona el debate invasión versus descubrimiento: América es una invención europea producto del azar

Jesús Piñero

12 de octubre de 2020 12:46 pm

 

Ni descubierta, ni invadida. América es una invención de Europa. Con este planteamiento el historiador mexicano Edmundo O’Gorman cuestionaba la obsolescencia de la historiografía mexicana sobre el tema, en un libro con el mismo nombre, publicado en 1958. El estudio desechaba la visión del descubrimiento de América, señalando que, cuando Cristóbal Colón partió de Puerto de Palos, el 3 de agosto de 1492, no lo hizo con intención de dirigirse hacia América porque no existía. América es una construcción de Europa, pues quienes habitaban ese territorio no lo concebían como tal, como la idea que vino después.

Una idea que tomó forma gracias al azar: en 1507 se publicó el primer mapa del continente; y, aunque ya se le denominaba de América, el nombre sólo se refería a su sección meridional, a la América del Sur. La autoría del trabajo recayó en Martin Waldseemüller, un cartógrafo que, al publicar los escritos de Américo Vespucci, lo creyó el descubridor de estas tierras. Tres décadas y un año después, en 1538, otro cartógrafo, Gerardus Mercator, publicó un mapamundi en el que incluyó la parte septentrional del continente americano. Así empezó a diseñarse una construcción que, 5 centurias más tarde, es un concepto ambiguo.

La ambigüedad americana es notable. Por ejemplo, los estadounidenses se denominan a sí mismos como americanos, pese a que el gentilicio agrupa a los otros 34 países que hoy conforman el continente. La cuestión se complica más cuando pensamos en América Latina como concepto, pues, si bien lo latino pareciera evocar a la lengua, Canadá no se encuentra incluido y allí el francés figura como una de las lenguas oficiales. Pasa lo contrario con Belice que, aunque su idioma oficial es el inglés, sí aparece incluido en algunas versiones del continente. Y es que definir a Latinoamérica no es fácil, entre los países hay diferencias sustanciales, más allá de las generalizaciones sobre sus habitantes.

“El otro occidente”, así se refirió a la región el historiador italiano Marcello Carmagnani, porque el subcontinente se ha mantenido al margen del desarrollo de otros confines, hijos también de la civilización occidental. Así nació el discurso de la inconformidad, el del espejo enterrado como lo llamó Carlos Fuentes: nos sentimos occidentales hasta que vemos el desarrollo de Europa y de Estados Unidos.

El historiador Jorge Bracho, doctor en Cultura y Arte Para América Latina y El Caribe por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), donde es profesor titular jubilado, reflexiona sobre América y sus contrastes, a la luz de los 528 años que se cumplen hoy de aquel suceso que cambió el mundo.


Foto: Daniel Hernández

—El debate descubrimiento versus invasión parece seguir vigente, a pesar de que una cosa no niega la otra. Usted qué dice, ¿descubrimiento o invasión?

—Sí, exacto, una cosa no niega la otra. Yo, honestamente, creo que eso fue una invasión. Claro, ¿cuáles son los nombres que se le dieron posteriormente? Descubrimiento porque fue la perspectiva del europeo. Pero también vale la perspectiva de quienes estaban aquí. El historiador búlgaro Tzvetan Todorov escribió un libro llamado Nosotros y los otros donde dijo eso: que además de una invasión fue un descubrimiento. La que cosa es que aquí a uno le exigen que eso fue así, una invasión nada más porque sí, porque si no, no amas a tu país o a tu continente. Hay historiadores serios que lo plantean. Por ejemplo, Marcello Carmagnani tiene un libro que se llama El otro occidente: América Latina desde la invasión europea hasta la globalización, donde dice eso, que fue una invasión. Y después vino la colonización, la conquista y la evangelización. Es más, el historiador Edmundo O’Gorman alude a una metáfora, la de invención de América, porque fue así. Los europeos inventaron América. Ellos fueron los que la reconocieron como tal, como el continente que reconocemos hoy. Una invención.

—Claro, es una invención en el sentido de que las personas que habitaban este territorio no lo concebían así, como es concebido desde del siglo XVI.

—Exactamente, porque es que fue como lo concibieron ellos, porque en esa época, inclusive, la asociaban con las generaciones de Noé: Asia con Sem, Europa es Jafet y África es Cam. Esas eran las referencias que se tenían. Cuando Cristóbal Colón se topó con estas tierras, dijo que el mundo era como una teta de mujer, como una pera, como el paraíso terrenal. Eso demuestra que es una invención europea. Él vio en estos espacios territoriales una virginidad perdida, aunque Colón exageró en algunas cosas para poder volver. Así lo hicieron también Américo Vespucci y Alonso de Ojeda, exageraron sobre los recursos. Sólo que Vespucci se dio cuenta de que esto era un mundo nuevo y no las Indias.

—Ese reconocimiento hecho por Américo Vespucci, ¿fue lo que le concedió su nombre al territorio? Porque Colón, aunque llegó primero, figura después.

—Sí, pero fue obra de la casualidad. Hay tesis que dicen que Vespucci fue un malvado que le robó a Colón su descubrimiento, pero él no tuvo nada que ver con eso. El primero que difundió en el mundo el nombre de América, y que dijo que había sido obra de Américo, fue Martin Waldseemüller, un cartógrafo trasladado a Saint-Dié (actual Francia), donde un duque había comprado una imprenta. Él era un hombre especialista en griego y en latín, de hecho, su apellido es una creación de él mismo. Entonces, allá decidieron publicar los escritos de Ptolomeo, pero también les llegaron los escritos de Vespucci, de quien pensaron que era el descubridor de América. Fue, entonces, cuando se le colocó el nombre con el género femenino, tal como existían los otros tres. Él lo dio a conocer en 1507, con la publicación de la Introducción a la cosmografía, que eran escritos de Vespucci con una introducción de Waldseemüller. Quien determinó esto fue Alejandro de Humboldt. Él concluyó que el nombre fue producto de una casualidad, del azar.

 

—Y evocamos mucho a ese azar. ¿Por qué Latinoamérica sigue enfrascada en ese tema? Es muy recurrente volver al pasado y hablar de la invasión.

—Hay un libro de Hannah Arendt que se llama Entre el pasado y el futuro. Ella decía allí que en el mundo moderno se empezaron a reduplicar cosas de la época romana. Una de esas tuvo que ver con el momento fundacional, que debe tener hitos creíbles, en este caso, la imagen del indígena. A través de ella se intenta convencer de que fue una invasión y todo eso. Es esa imagen del indígena sometido por la Corona española lo que sirve como idea de emancipación. Y eso no es nuevo, en 1825 se reeditó el libro de José de Oviedo y Baños precisamente por eso. Lo que pasa es que hay usos de la historia. El pasado se utiliza para justificar tiempos actuales. Eso es común dentro de los conflictos políticos que existen dentro de las comunidades nacionales. Eso se ha utilizado bastante para hablar realmente si fue o no un descubrimiento que, para los europeos, sí lo fue.

—Precisamente, no es nuevo. A finales del siglo XIX, cuando se cumplieron 400 años del hecho, hubo una reconciliación con España por el mestizaje.

—Sí, porque eso tiene que ver también con los sectores sociales y quienes lo están defendiendo. Antes se tenía considerado que el indigenismo era mucho más fuerte por la presencia fenomenológica, que era lo que se veía a simple vista, por eso empezaron hacerlo los peruanos y mexicanos: José Carlos Mariátegui y José Vasconcelos, por ejemplo. Eso de la América indoespañola. En Venezuela también hubo voces que evocaban ese tipo de cosas. Al igual que el negrismo brasileño y antillano. Pero, después, la mayoría de los letrados y publicistas de esa época, por el tema del cuarto centenario de la invasión, empezaron a decir que no, que era parte del mestizaje. La cosa es que hoy la palabra mestizaje es denigratoria.

—¿Por qué es denigratoria la palabra mestizaje?

—Porque ahora hablan de afrodescendencia y la idea primigenia de mestizaje tiene que ver con lo indígena y con lo blanco nada más. Lo que pasa es que utilizan al humillado a través de la afrodescendencia, pero eso lo que hace es excluir porque ellos piensan que el problema de la afrodescendencia tiene que ver solamente con el fenotipo, con el color de la piel y no es así. En uno de los libros de la Colección Bicentenario, fuerzan muchas cosas, mezclan a Simón Bolívar con la afrodescendencia, sólo porque Bolívar llegó a decir que hasta los mismos españoles eran africanos. Pero ellos no lo manejan en ese sentido, ellos lo utilizan desde la negritud, desde el negro esclavo, para legitimarse con el pasado. Intentan decir que en Venezuela hubo una discriminación racial como la hubo en Estados Unidos, y no, eso es muy distinto. Eso, en la región, ha sido un problema más social que racial. Los conflictos no se miden por los hechos brutos, sino por las elaboraciones conceptuales de imaginación de representaciones del otro. Pero es así como se justifican situaciones. Y eso lo hacen con la figura del indígena.

—El mestizaje permite, tal vez, definir a América Latina, que es un concepto ambiguo, construido desde afuera, porque desde dentro la realidad es otra.

—Sí, América Latina es un concepto ambiguo que surge en el siglo XIX. Fueron los latinoamericanos que estaban en París y en Madrid quienes forjaron ese concepto. Un concepto que España no aceptó con facilidad, porque para ellos era la América hispana. Otra cosa que fomentó eso fueron los orígenes que no estaban nada más entre los indígenas sino también en el mundo occidental, entonces, a través de lo latino nos vinculamos a Occidente y nos incorporamos. Hubo situaciones en América Latina que derivaron cada vez más en mayor diferenciación con la América septentrional o anglosajona. Usted se pone a comparar a la América del Sur con la América del Norte en el siglo XIX, y estaban a la par: había conflictos similares. Sólo que eso empezó a diferenciarse a partir de la segunda mitad de ese siglo. Un hito fue la Guerra hispano-estadounidense, donde España fue derrotada. Entonces, ese discurso sobre la mala madre empieza a cambiar e inicia la reconciliación con ella, ahora es la madre patria.

—A pesar de ese contraste, primero con Europa y ahora con Estados Unidos, el latinoamericano persigue ese modelo de desarrollo, pero es inconforme. 

—Sí, es el espejo trizado, una metáfora que utiliza el sociólogo chileno José Joaquín Brunner, pero ya de eso había hablado Carlos Fuentes. Y eso lo dijo Bolívar en algún momento, se dio cuenta: la Carta de Jamaica te dice que nosotros no estábamos preparados para la independencia y el Manifiesto de Cartagena también te lo dice, que los acontecimientos en Europa aceleraron esta situación. Es sintomático que uno pueda ver esa idea en alguien que se tiene como un ícono de la nacionalidad. Y hay toda una literatura de finales del siglo XIX y principios del XX sobre eso: Rufino Blanco Fombona, Eduardo Blanco. Verte extraño ante la realidad, aunque nacieras acá. Ese discurso disconforme, descontento, el espejo trizado, está plasmado entre los positivistas, los llamados modernizadores, porque no se sentían a gusto con la realidad regional, por eso a mí me causa suspicacia cuando la gente habla de identidad y de venezolanidad. Mucha gente sigue creyendo que la identidad es algo sustantivo y no un uso. Son cortes de la realidad, eso tiene que ver con los gustos. Tú puedes decir lo que no te gusta de la historiografía, que nació vinculada a un proyecto excluyente, pero eso no significa que vas a exagerar e incluir a ciertos actores que no estuvieron presentes. No se puede porque hay todo un credo historiográfico que impide eso.

 

 

 

 

https://elestimulo.com/jorge-bracho-los-europeos-inventaron-america/

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...