miércoles, agosto 31, 2011

La violencia en Venezuela (en especial en Caracas) no se detiene. Acá la noticia de la BBC sobre el barrio más violento: Antímano

Antímano, un barrio que simboliza la violencia en Venezuela
Juan Paullier
BBC Mundo, Caracas
Miércoles, 31 de agosto de 2011
Cada media hora asesinan a una persona en Venezuela.
Cada media hora asesinan a alguien en Venezuela. En lo que va de año, 3.603 cadáveres ingresaron a la morgue de Bello Monte en Caracas, según cifras del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).
Se estima que en Venezuela el año pasado se cometieron unos 14.000 asesinatos.

El fin de semana pasado la violencia en la capital venezolana alcanzó una nueva marca: más de 70 personas ingresaron a Bello Monte, y en el 80% de los casos se trató de homicidios, señaló el diario El Universal citando información extraoficial del CICPC.
El corresponsal de BBC Mundo en Caracas, Juan Paullier, visita una de las zonas más violentas de la capital más violenta de América Latina.
En Antímano, una parroquia ubicada en el oeste de Caracas, los habitantes aprenden a convivir con la muerte. No tienen otra. Como Apolonia Tocuyo, a quien ya le mataron tres hijos.
Temporalmente alejada de Antímano por las lluvias de fin de año, que pusieron su hogar en riesgo de derrumbe, Tocuyo -de 56 años- recorre con BBC Mundo esta parroquia de poco más de 150.000 habitantes.
"Siento impotencia, tristeza. Cada día hay más jóvenes muertos. Y nadie hace nada", dice.
Sus hijos Héctor, Danny y Andy murieron a los 26, 19 y 25 años respectivamente. Los dos primeros en 2002. El último el 30 de mayo.
A Apolonia Tocuyo le mataron tres hijos y dice que sólo Dios puede solucionar el problema de la violencia.
Balas perdidas de un tiroteo entre bandas acabaron con Héctor y Danny.
Andy volvía de trabajar y mientras aguardaba en la parada de autos rústicos 4x4, que suben a la gente a los cerros de este barrio, pasó una banda disparando.
Él corrió, pero le dieron.
Como el 90% de los asesinatos que ocurren en Venezuela, los homicidios de los tres hijos de Tocuyo no derivaron en una detención.
"Fatal"
Cuando cae el sol, Antímano es tierra de cualquiera menos de la autoridad.
"A las cinco de la tarde me guardo y no salgo. Eso es lo que hace la gente", asegura Johnny Lugo.
En una ciudad donde matan a la salida de funerales, que asesinen a alguien fuera de una estación del metro podría ni sorprender.
A principios de mes Henry Gómez esperaba sentado en su moto fuera de la estación de Antímano a las siete de la noche.
Le pegaron dos tiros. Nadie sabe por qué.
La muerte de Gómez, de 32 años y presidente de una línea de mototaxis, indignó a los transportistas que protestaron días después.
Cifras encontradas
Se estima que en Venezuela el año pasado se cometieron unos 14.000 asesinatos, más del triple de lo que ocurría antes de la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999. Una cifra que se deduce de la tasa de 48 homicidios por cada 100.000 habitantes que divulgó el gobierno a principios de año para evitar dar un número total.
Pero los datos de organizaciones no gubernamentales pintan una realidad más sombría. El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) coloca la tasa del país en 57 y la de Caracas en al menos 130. Y tras los 8.900 asesinatos cometidos en el primer semestre del año, la proyección para 2011 supera los 18.000.
"La situación es fatal", dice Lugo, quien al igual que sus compañeros lleva una camiseta con la inscripción en la espalda que recuerda a Gómez: "Por siempre el presi".
"Faltan los cuerpos de seguridad. Ahora empezaron a meterse porque nos están matando a toditos allá arriba".
Ofensiva
La situación es tal que hace un par de semanas el gobierno anunció el despliegue, a partir del 1º de septiembre, de más de 600 efectivos de la Policía Nacional, 53 vehículos y 83 motos.
La semana pasada en varias horas de recorrido por la zona, BBC Mundo apenas se cruzó con un vehículo policial estacionado y tres agentes de seguridad bajo un toldo en la plaza de Antímano.
"No hay presencia de las autoridades, hay bandas que se disputan el control del territorio, que por la propia geografía de la zona complica el acceso de la policía y facilita el accionar de las bandas": esos son algunos de los factores que confluyen, explica Roberto Briceño León, director del Observatorio Venezolano de Violencia, OVV.
Pero no se trata sólo de eso. Los vecinos de Antímano dicen que los malandros (delincuentes) son cada vez más jóvenes. "Ya no quedan malandros viejos", dicen.
Carolina, madre de tres, no entiende: "¿Dónde están los padres? ¿Por qué no los controlan? ¿Cómo puede ser? Falta más atención de los padres".
Así es la dinámica de este barrio, que no es ajena a otras zonas populares de la capital de Venezuela, un país donde cada media hora asesinan a alguien.
"El único que puede parar esto"
Briceño León dice que se llegó a esta situación por "la decisión que ha tomado el gobierno de no hacer nada. No reprimió y eso significa impunidad".
"No hay presencia de las autoridades, hay bandas que se disputan el control del territorio"
Roberto Briceño, director del OVV
"Y también -agrega- por el mensaje violento, el elogio a la violencia que hay en el país. La norma y la ley dejaron de funcionar como mecanismo regulador de conflictos. La ciudadanía tomó la decisión de protegerse y, en algunos casos, hacer justicia por mano propia".
El gobierno, en tanto, defiende que no busca aplicar una táctica de represión y destaca que ha cumplido con el 90% de las recomendaciones realizadas desde 2006 por la Comisión Nacional para la Reforma Policial (Conarepol), destinadas a la constitución de un nuevo modelo policial.
Ni los especialistas ni la gente del barrio creen que la situación actual se solucione con una mayor presencia policial.
"Si no hay una respuesta institucional del Estado, un mensaje muy claro en el cual la ley hay que respetarla y que se va a hacer cumplir, si ese elemento central no existe como mensaje, entonces difícilmente todo lo demás funciona", opina Briceño, quien resalta que el gobierno de Chávez puso en marcha más de 16 planes de seguridad en sus casi 13 años de gobierno.
"Eso no cambia nada", dice Tocuyo sobre el anuncio del gobierno. "Lo que me pasó a mí, le pasó a otras madres. Ahora confío más en Dios, porque él es el único que puede parar esto".
Violencia y criminalidad de cara a las elecciones
La organización International Crisis Group (ICG) aseguró en un informe que la violencia y la criminalidad podrían incrementarse de cara a las elecciones presidenciales de 2012.
El ICG reconoce que aunque los problemas de inseguridad no comenzaron con el presidente Hugo Chávez, "su gobierno tiene que responder por su ambigüedad frente a varios grupos armados, su incapacidad o falta de voluntad para hacer frente a la corrupción y a la complicidad delictiva en sectores de las fuerzas de seguridad, su política de armar a los civiles 'en defensa de la revolución' y –por último, pero no por ello menos importante– la propia retórica incendiaria del presidente".

martes, agosto 30, 2011

Dicho por Bolívar: López Méndez fue el verdadero libertador (BBV, 134)

Autor: Carlos Balladares Castillo


Publicado en Noticiero Digital



Fecha: martes 30 de agosto de 2011.


Un libertador olvidado por sus compatriotas, olvidado como la mayor parte de todos los héroes civiles de la Independencia y los que se sacrifican por la patria civil en Venezuela. Aunque no queremos hacer diferencias entre civiles y militares, si queremos resaltar la “cruzada” que tenemos una buena parte de los historiadores y ciudadanos, por valorizar una memoria integradora de todos los que construyen el país, y no sólo por los que lo hicieron por las armas.




La biografía número 134 de El Nacional puede ser considerada un gran aporte a nuestra historia, porque ofrece luz en las “sombras” de la vida de un personaje tan importante en el nacimiento de Venezuela como fue Luis López Méndez (1758-1841). Y digo “sombras” porque esta palabra es la usada por su autor: Edgardo Mondolfi Gudat (Doctor en Historia de la UCAB y Magister en Estudios Internacionales por The American University), para describir como en comparación con el resto de los agentes enviados en misiones al extranjero por la Junta Suprema instalada en Caracas el 19 de abril de 1810, López Méndez no poseía una biografía amplia y documentada (y digo poseía, porque ahora tiene la que estamos comentando, a pesar de ser tan breve).




El autor demuestra con su escrito la tarea detectivesca de todo historiador, al buscar información que se encuentra en las sombras. Es así como al escudriñar en la correspondencia de los cercanos y en los documentos del Foreign Office, pudo ofrecernos una visión global de la vida del prócer - aunque señalando las “lagunas” temporales que se mantienen sobre su vida -. Concluyendo que los grandes aportes de Luis López Méndez para la Patria fueron la tarea de observar desde afuera la diplomacia británica y lograr saber cuándo presionar en pro del reconocimiento de la causa emancipadora, además de servir de propagandista de esta causa en el Reino Unido y Europa por medio de la escritura en la prensa londinense (periódico The Morning Chronicle), y promover la recluta de voluntarios de los soldados “desempleados” de las guerras napoleónicas para ser enviados a Venezuela (p. 14).




Esta labor la llevó a cabo en su larga estancia en Londres desde 1810 hasta 1825 en medio de grandes dificultades: el Estado naciente de Venezuela no le daba apoyo económico ni información necesaria para llevar a cabo su misión, y el gobierno británico no lo terminaba de reconocer como embajador por su alianza con España. Incluso tuvo que padecer prisión por las deudas que adquirió.




A diferencia de muchos de los próceres que eran bastante jóvenes, López Méndez viaja en la misión descrita cuando tenía 52 años, y era un ferviente católico. Se podría decir que era un “liberal conservador”, a diferencia del pensamiento ilustrado radical que mantenía muchos republicanos. Es hermoso saber, además, que las primeras representaciones de los autonomistas (o republicanas) de Iberoamérica en Londres fueron las de Caracas y Buenos Aires; y que ambas se apoyaron en la tarea común de la emancipación (aunque en muchas ocasiones se dieron algunos conflictos). El historiador Mondolfi resalta el espíritu “integracionista” del biografiado en este momento fundacional de nuestros países.




Sus días finalizarán en Chile al igual que el otro agente venezolano (Andrés Bello), pero no se conocen con gran detalle los años de 1826 hasta su muerte en 1841 en estas tierras. La biografía no da detalles sobre la vida de su esposa y sus hijos (aunque si se sabe que uno muere en batalla), y si se logró dar el reencuentro de la familia. Uno de los grandes problemas con López Méndez es lo poco que dejó para que lo recordáramos, pero a pesar de ello se la ha hecho justicia con este texto y; posiblemente en un futuro no muy lejano podamos tener la suerte de aclarar las sombras de su vida y la de tantos que aportaron en la construcción de nuestro nación.

lunes, agosto 29, 2011

El historiador venezolano Angel Rafael Lombardi Boscán describe los tiempos que vivimos en la Venezuela actual

COMENTARIO BLOGUERIL:

Acá les dejamos una nueva entrega del excelente historiador y amigo: Ángel Rafael Lombardi Boscán. Aunque no estamos del todo de acuerdo con su concepto de "Edad Media", creemos que no fue tan oscura como algunos historiadores señalan. En todo caso, siempre se le respeta, y apoyamos su denuncia de los tiempos que vivimos en Venezuela.

Profeballa

“Venezuela Medieval”

Ha sido tanto el deterioro social y espiritual del país en éste desgobierno que impera desde hace ya un buen rato, que prácticamente es legítimo hablar de una auténtica tragedia histórica. La inseguridad ha dejado de ser un tema abstracto hasta convertirse en algo cotidiano y desalentador. La paz civil es una mera formalidad teórica que la realidad urbana se encarga de negar a cada rato con su epidemia de secuestros, extorsiones, robo de bienes materiales hasta llegar al mismo sicariato. La desvalorización de la vida humana dentro de un contexto de violencia desatada como consecuencia de una pobreza galopante: esa es la actual realidad de los venezolanos. Vivimos asustados y con ganas de huir, aunque muchas veces, ni siquiera sabemos adónde.

Una nueva barbarie se ha instalado en ésta Venezuela, hoy saqueada por la nueva hegemonía política en ciernes, tan inepta y rapaz, como sus predecesoras, aunque más culpable aún, por ser la responsable de la actual violencia desatada y el arribo de una nueva Edad Media.

En la Edad Media europea (siglos V-XV) se vivió bajo el signo de la anarquía y el miedo. Sin instituciones permanentes, salvo una Iglesia romana, intermitente en sus acciones, la gente se organizaba para la autodefensa erigiendo bastiones y fortalezas en las cuales resguardarse. Al señor feudal, dueño de castillos y burgos, se le pagaba para obtener la protección debida ante los malhechores de ese entonces. La línea divisoria, entre buenos y malos, en realidad fue muy tenue, y los roles se intercambiaban a cada rato. Poca diferencia hay entre un campesino medieval que dejaba la mitad de su cosecha y haberes al mandón de su comarca a cambio de protección, y un ciudadano de la Venezuela actual que prefiere ser extorsionado por alguna de las muchas bandas que roban vehículos porque no confía en los cuerpos policiales o no tiene como pagar el “seguro”. Al final, el clima se vuelve asfixiante y se vive al límite en un estado de sobre alerta constante.

El paisaje urbano contemporáneo actual es de fácil descripción: ciudades con sus estructuras: casas, edificios, parques, plazas, centros comerciales y vialidad, más o menos consolidados, rodeados de un cinturón de miseria apabullante y amenazador. Quienes viven en los barrios no son delincuentes declarados, aunque no hay duda que el bienestar de unos pocos produce la envidia y el descontento social, con ánimo de revancha, en los muchos de los que están condenados por la pobreza, y no vislumbran los medios para salir de ella.

Mientras unos sobreviven alrededor del rancho, los otros se amurallan con cercos eléctricos y muros cerrados. La convivencia social prácticamente está quebrada y los espacios públicos cada vez más restringidos. Se vive a riesgo y de manera asustada en ésta nueva Venezuela medieval.

Dr. Angel Rafael Lombardi Boscán

Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ

domingo, agosto 28, 2011

La política del gobierno de Chávez en el campo ha reducido en un 30% la producción de alimentos ¿Soberanía alimentaria?

Economía 28 Ago 2011 06:18 am - Por Katiuska Hernández
Producción de alimentos per cápita se redujo 30% en cinco años
La producción de rubros básicos como arroz, maíz, frutas, caña de azúcar, café y pescado se redujo entre 26% y 30% en cinco años, según estudio de Carlos Machado Allison, especialista en agronegocios y profesor del IESA



La producción de rubros básicos como arroz, maíz, frutas, caña de azúcar, café y pescado se redujo entre 26% y 30% en cinco años, según estudio de Carlos Machado Allison, especialista en agronegocios y profesor del IESA.
En 2005 la cosecha de arroz anual por persona fue de 35 kilos y a finales de 2010 cerró en 20,6 kilos per cápita, lo que representa una caída de 41,14%.
En el caso del maíz se obtenían 78 kilos por persona y en 2010 llegó a 59 kilos, con un descenso de 24,35%.
Indica que la producción per cápita de frutas cayó 13,63%, al pasar de 110 kilos anuales por persona en 2005 a 95 kilos el año pasado. Para 1994 se cosechaban en el país 144 kilos de frutas por habitante al año, lo que significa una caída de 34% en 16 años. "Se ha perdido la tercera parte de la producción de frutas en dos décadas", advierte.
Agrega que con las hortalizas hubo un crecimiento continuo de la producción per cápita desde la década de 1990, cuando se situaba en 23 kilos, hasta llegar a un máximo de 47 kilos por persona en 2006, pero esa tendencia se revirtió y ahora se registra un descenso de hasta 41 kilos anuales por habitante.
En el caso de la caña de azúcar, la cosecha creció también en la década de los 90 y llegó a estar en 367 kilos por persona al año en 2005, pero descendió a 225 kilos al cierre de 2010, lo que se traduce en una caída de 38,6%.
Machado Allison considera que pese a la contracción de varios rubros, hay cierta recuperación en el caso de las proteínas, principalmente basadas en los productos foráneos.
La producción de porcinos subió de 4,5 kilos por persona al año en 2005 a 6,5 kilos el año pasado. La de aves registró un incremento de 18,51%, al pasar de 27 kilos per cápita en 2005 a 32 kilos en 2010. También se reportó una recuperación en la producción de huevos.
En el caso de la carne bovina, sostiene que la producción cayó 40,38% entre 2005 y 2010. Se producían 15,6 kilos por persona en 2005 y 5 años más tarde bajó a 9,3 kilos. En leche, las cifras indican que se obtenían 47 litros por persona anuales y subió ligeramente hasta llegar a 51 litros el año pasado.
En café, la producción estuvo entre 2,9 y 3,5 kilos por persona casi sin cambios en la década de los 90 y hasta 2007, pero en este momento apenas llega a 1,8 kilos per cápita por año.
"La producción pesquera es un desastre, es la más afectada debido a la eliminación de la pesca de arrastre. En 2004, por ejemplo, se obtenían 23 kilos por persona y en 2005 pasó a 17 kilos; al cierre del año pasado se ubicó en 6 kilos, una caída de 64,7% de la producción per cápita al año". En total, la proteína animal sumando la producción pesquera, cárnica y huevos pasó de 112 kilos por persona al año en 2005 a 109 kilos en 2010.
Afirma que el deterioro de la agricultura ha sido progresivo y comienza a partir de la dura aplicación de la Ley de Tierras entre 2004 y 2005, cuando se registraron las primeras intervenciones de fincas e invasiones.
"La intervención sistemática sobre las fincas fue crucial para la caída de la producción. La recuperación de la agricultura no se decreta con las misiones.
Hace falta el respeto a la propiedad privada en el campo", dice al desestimar el efecto de la misión Agro Venezuela sobre la actividad. "Eso es una ilusión y no faltará quien sueñe con que esos créditos nunca se los cobren", agregó.
Precisa que la producción agrícola vegetal pasó de 719 kilos por persona al año en 2005 a 505 kilos en 2010, una caída de 29,76%. Sostiene que la producción primaria (agrícola, pecuaria y pesquera) del país en 2005 se situó en 832 kilos por persona al año, pero se redujo 26% al ubicarse en 615 kilos al cierre de 2010.
La situación parece lejos de revertirse. Machado Allison sostiene que la Ley de Costos y Precios pone más trabas a la actividad privada. Y en el caso de la producción de alimentos advierte que se reducirán aún más las inversiones y, por tanto, habrá escasez. "Esta nueva ley es una distorsión, no intenta corregir sino controlar más el mercado. El Gobierno interviene y el resultado es menos libertad y menos producción", señala.

jueves, agosto 25, 2011

Las consecuencias de la política pública contra la inseguridad del gobierno de Chávez


50 ejemplos de cómo la inseguridad nos cambió la vida
EL UNIVERSAL
lunes 22 de agosto de 2011 12:00 AM
1 Temblamos cuando oímos el motor de una moto si es de noche y estamos en un lugar solitario. 2 Vivimos en un inconsciente toque de queda pues preferimos no salir de nuestras casas luego de llegar del trabajo. 3 No usamos el teléfono cuando estamos en una cola o en el medio de la calle por temor a un arrebatón. 4 Jamás nos podemos dar el lujo de andar distraídos en la calle, siempre estamos mirando por encima del hombro. 5 Ya se ha perdido la costumbre de lavar carros en las afueras de casas y edificios. 6 Los delitos menores (hurtos, pequeñas agresiones) se han vuelto tan comunes que ya ni siquiera se denuncian. 7 Crecen los niveles de resignación: cuando te roban o te secuestran, el comentario suele ser "Tienes suerte de que no te mataron". 8 Desconfiamos cuando alguien nos aborda en la vía pública. 9 Cuando vamos manejando en carretera ya no le damos la cola a nadie, ni que sea una mujer embarazada. 10 No dejamos entrar a ninguna persona en los edificios en los que vivimos. 11 En los condominios de urbanizaciones suben los gastos por la colocación de sistemas de circuito cerrado. 12 Hemos entregado las calles y la noche al hampa: entre diez y cinco de la mañana casi todas las calles de Caracas quedan desiertas. 13 No nos bajamos del carro en mitad de ninguna vía, ni para tomar un descanso, ni para buscar algo en la maleta ni para nada. 14 Vivimos en permanente angustia cuando nuestros hijos no están junto a nosotros. 15 No agarramos cualquier taxi y muchos ni siquiera toman taxis que no son de líneas conocidas. 16 Perdemos mucho tiempo buscando estacionamiento porque el carro no se puede dejar en la calle por mucho tiempo. 17 En los barrios, familias enteras han debido mudarse debido a rencillas entre bandas. 18 Antes de salir de casa, muchos chequean en los alrededores que no haya ningún movimiento extraño. 19 Se elevan los niveles de estrés, se vive en una constante paranoia. 20 Damos una vuelta antes de decidirnos a entrar por la puerta eléctrica del edificio en la noche.21 Educamos a nuestros hijos en el miedo, en la desconfianza al otro, al prójimo.22 Se ha reducido drásticamente el uso peatonal de las calles en las noches.23 Atracos de familiares y amigos, así como los delitos más sonados son, cada vez más, temas comunes de conversación.24 Quien tiene una moto no puede dejarla en la calle sin candado ni pararse en un semáforo una vez que anochece.25 Dejamos de visitar a amigos porque no podemos dejar el carro en la calle o porque donde vive es muy inseguro.26 Muchos tienen dos celulares porque el más caro no lo pueden sacar en la calle.27 Si vemos un herido en la carretera o un accidente grave no nos detenemos; con suerte llamamos a la policía. 28 No se confía ni en los policías y cualquier alcabala es motivo de preocupación "¿Son de verdad policías?". 29 En las camionetas por puesto estamos atentos a los pasajeros que se suben.30 No podemos usar objetos de valor, ni prendas ni relojes costosos, ni anillos de boda, ni nada muy llamativo.31 Nos privamos de usar cajeros electrónicos.32 Chequeamos a cada momento nuestros estados de cuenta para ver si no nos clonaron la tarjeta.33 Requerimientos de servicios de custodia personal han crecido 80% en los últimos diez años, según reportan empresas de seguridad.34 Hemos cerrado calles de uso público y el acceso a las urbanizaciones es más engorroso por la multiplicación de garitas.35 Se usan vidrios que de tan ahumados dificultan la visibilidad al conducir, sobre todo de noche.36 Muchos se privan de comprarse vehículos muy caros o llamativos.37 Ya dejó de ser común ver a personas paseando mascotas demasiado temprano en la mañana o muy tarde en la noche.38 Se ha vuelto cotidiano el hecho de que los concesionarios ofrezcan carros blindados.39 Los comercios del centro tienen hasta tres santamarías blindadas.40 Muchas mujeres utilizan una cartera falsa en el carro, la verdadera la meten en la maleta. 41 Hemos cambiado nuestros recorridos diarios para no pasar por o frente a zonas inseguras.42 Se tiende a no usar unidades de transporte público en la noche.43 Se ha perdido la práctica de hacer picnics en sitios como La Mariposa o El Junquito.44 Ya no nos quedamos hablando en los carros o a las puertas de una casa o edificio, prolongando la despedida.45 No dejamos objetos de valor en el carro.46 Cuando viajamos los objetos de valor quedan en el equipaje de mano.47 Llevamos encima el dinero justo y necesario para compras menores. 48 Al hacer viajes de varios días (al exterior o al interior) escondemos el dinero en partes diferentes. 49 Si mostramos un carro que está en venta, la exhibición se hace en un sitio público y de mucho tránsito; rara vez en la propia vivienda.50 En las redes sociales ya la gente dejó de publicar detalles tipo: "De viaje en EEUU", "Estoy comprando mi carro nuevo", "Estoy comiendo en...".

miércoles, agosto 24, 2011

Noticias sobre la delincuencia en Venezuela: el gran fracaso de Chávez


91,7% de los ciudadanos cree que los policías cometen delitos
Los patrones de la violencia urbana se reproducen en el campo, aseguró el sociólogo Roberto Briceño


La más reciente encuesta nacional de victimización realizada por el Observatorio Venezolano de Violencia indica que, a pesar de la instauración de un nuevo modelo policial, no ha disminuido la tendencia de la población a desconfiar de los cuerpos de seguridad. El trabajo de campo se llevó a cabo entre los meses de mayo y junio, con la colaboración de 6 universidades (UCV, ULA, UCLA, LUZ, UDO y Católica del Táchira). Incluyó a 942 personas pertenecientes a todas las clases sociales y de todas las ciudades del país. Los resultados del trabajo serán divulgados en los próximos días.


Uno de los capítulos determinó que sólo 8,3% de las personas cree que los funcionarios policiales nunca están involucrados en delitos. El resto señaló que los uniformados violentan las leyes algunas veces (58,3%) o siempre (33,4%); 91,7% en total. En el trabajo del año 2010, más de 10% de los entrevistados aseguró que los policías no cometen delitos. Esto indica que la desconfianza en los uniformados se ha acentuado. El director del Observatorio Venezolano de Violencia, sociólogo Roberto Briceño León, considera que este es un resultado muy duro para los cuerpos de seguridad.


Señala que los números obtenidos en el sondeo obedecen a una tendencia, y no a la alteración de las opiniones en virtud de casos tan graves como los tres homicidios en los calabozos del Departamento de Aprehensión de Cicpc, reportados justo cuando se hizo el sondeo. Esta desconfianza incidirá de manera negativa en la ejecución de cualquier plan de desarme que diseñe el Ejecutivo con la cooperación de los cuerpos de seguridad.


"¿Quién desarmará? ¿Serán las policías? ¿Creerá la gente en ellas cuando comience el desarme?", se pregunta el sociólogo. Otro aspecto que, según Briceño, ha generado desconfianza es la politización de la Policía Nacional y la participación de sus agentes en hechos delictivos. Recuerda que esta es la organización utilizada por el Ejecutivo para implantar el nuevo modelo policial en todo el país. Violencia urbana en el campo. El martes en la tarde, cuatro hombres que iban en motocicletas acribillaron a Ángel Ponce Núñez, de 21 años de edad. El hombre era estudiante de quinto año de bachillerato de la Misión Ribas. Su cadáver quedó en la calle, frente a un establecimiento donde jugaba pool y bebía con amigos. Tenía múltiples heridas por proyectiles. Por sus características, este caso podría corresponder a cualquiera de los que reportan los periódicos de las grandes ciudades del país.


Pero ocurrió en un caserío de Barinas conocido como Pata de Gallina, a cinco horas de camino desde la capital de la región. Briceño advierte que este tipo de crimen ya no representa una excepción en los ambientes rurales del país. Por el contrario, obedece a una tendencia que ha elevado las tasas de homicidios en las regiones menos urbanizadas. Sobre las base de las cifras de homicidios disponibles hasta el mes de junio, y tomando en cuenta las estadísticas correspondientes a los años anteriores, la organización hizo una proyección que coloca a Barinas como el cuarto estado más violento del país, con 60,18 homicidios por cada 100.000 habitantes.


El Distrito Metropolitano (126,85 por 100.000), Vargas (101,08 por 100.000) y Carabobo (78,69 por 100.000) ocupan los 3 primeros lugares, con base en sus tasas de homicidios. Esto no es sorpresa. La tasa de homicidios de Vargas está entre las 2 más altas del país desde 2006, cuando la Conarepol hizo un diagnóstico regionalizado sobre la violencia del país. Barinas, en cambio, ha encabezado el ascenso en las estadísticas de violencia correspondientes a los estados rurales. En 1999 tenía una tasa de 9 homicidios por cada 100.000 habitantes. Para 2007, la cifra había subido a 46 casos. Este año se proyecta a 60,18. Barinas y Sucre. En Barinas, advierte Briceño, "hay una expansión de la violencia fronteriza, los negocios de los irregulares se han instalado allí y han desplazado incluso el comercio formal".


Detrás de la creciente estadística de homicidios se esconde el incremento de las actividades de la delincuencia organizada. Briceño indica que en Barinas la guerrilla, incluso, ha llegado a controlar la distribución de tarjetas telefónicas. El estado Sucre tampoco figuraba en el mapa de la violencia del país. Ahora tiene la quinta tasa de homicidios más alta, con 57,25 casos por 100.000 habitantes. Briceño alerta que en esa región se han impuesto líderes caracterizados por actuar sin respeto a las leyes.


Eso ha generado un efecto de imitación en otros grupos de poder. "La única empresa grande es Toyota, y tiene un conflicto con dirigentes sindicales asesinados y actores que no acatan las decisiones de los tribunales", dice. Observa que, como sucede en Vargas, Sucre es una región con presencia activa de organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Esto ha contribuido a la expansión de la violencia en poblaciones tradicionalmente tranquilas, como Carúpano y Río Caribe. En este contexto, las autoridades no se colocan en el lado de la aplicación de la ley. "Encontramos el caso de una persona en Sucre que llamó a la policía para que actuara ante un atraco, y la propia policía recomendó a los denunciantes que si podían dispararan contra los delincuentes", refiere.


martes, agosto 23, 2011

Biografía de María Matilde Suárez sobre José Gregorio Hernández (BBV, 2)



Publicado en Noticiero Digital


¿Se puede ser santo en Venezuela? (BBV, 2)


23 Agosto, 2011


La biógrafa número 2 de El Nacional se refiere al “santo venezolano” (aunque no canonizado todavía por la Iglesia Católica) con mayor fama: José Gregorio Hernández (1864-1919), la cual fue escrita por la socióloga María Matilde Suárez, especialista en el biografiado, y publicada en abril de 2005. Su trabajo (muchísimo más amplio), escrito conjuntamente con Carmen Bethencourt recibió el “Premio Nacional al Mejor Trabajo Científico en Ciencias Sociales” del Ministerio de Ciencia y Tecnología en el año 2002. No se pretendió hacer una hagiografía sino “recrear un proceso de construcción social” en torno a la vida de un hombre de Dios.


Está dividida en dos grandes partes, una primera que relata su vida por etapas e intereses (la familia, la docencia, el ejercicio de la medicina y sus aportes a los estudios de la misma en el país, y su muerte), y una segunda dedicada al fenómeno de la santidad estudiada desde la perspectiva de la población en general, tocando los temas del proceso de beatificación y el uso de su imagen en la santería. Sin duda es un texto breve pero que lograr aclarar las muchas preguntas que nos hacemos los venezolanos sobre el “santo”, mostrándonos un José Gregorio Hernández que seguramente la mayoría olvida: el científico y el docente que contribuye a la modernización de la medicina en Venezuela, el que polemizó con su colega Luis Razetti en lo relativo a la discusión entre creacionismo y evolucionismo, y el que no fue atropellado (le tropieza, como se sabe, pero un tropiezo que genera una caída mortal) por el único carro que había en Caracas, sino por uno más de los más de 600 que circulaban por sus calles en 1919.


La Iglesia Católica considera que todos los seres humanos podemos y debemos aspirar a la santidad, la cual es considerada como la respuesta perseverante de la persona a la invitación que la hace Dios para que lo siga. Este seguimiento se expresa en un estilo de vida ligado a las virtudes heroicas: fe, esperanza, caridad, junto a las cardinales y morales pero realizadas por motivos sobrenaturales con prontitud y disposición; las cuales son reconocidas tanto por los que lo conocieron (“fama de santidad”) como por la Iglesia (todos los pasos necesarios para pasar de Venerable Siervo de Dios a Beato y Santo).


Sin duda que existen ambientes que hacen más difícil el ser santos ¿Acaso en la Venezuela de hoy en la que predomina un gran deterioro moral (todos somos más o menos corruptos) no es algo que parece imposible? ¿Y no era difícil ser santo en la Venezuela de finales del siglo XIX y principios del XX donde predominaba la violencia política?. Al final, como se ha dicho muchas veces (San Josemaría Escrivá): “las crisis son crisis de santos”, de la falta de personas que den ejemplos de heroicidad al no ceder ante un ambiente inmoral. El que no roba cuando todos roban, el que “nada contra la corriente”. José Gregorio Hernández fue así, y la biografía escrita por la doctora Suárez nos da muchos detalles de su vida que nos demuestran su santidad. Lo describe como “cristiano de fe ejemplar y médico filántropo”, el cual intentó ser religioso hasta que debió aceptar y comprender que podía hacer un apostolado como laico. “Fue un contemplativo de juicio sereno, lejano a la confrontación y a la polémica (…), era piadoso, asceta y místico de inalterable espiritualidad” (p. 10).


En la historia de Venezuela se habla de las manifestaciones callejeras de febrero de 1936 como las que reunieron mayor número de personas (30 mil aproximadamente), y lo increíble es que esta misma cantidad de personas se reunieron para el velorio y entierro del doctor José Gregorio Hernández 17 años antes. Desde ese mismo momento comenzó la devoción, así lo describe un testimonio de la época que recoge la autora: “primero eran pocas personas, después fueron muchas y, por último, aquello era una muchedumbre” (p. 64). En 1949 la Iglesia Católica comienza el proceso de beatificación, y en 1975 trasladan sus restos al templo de La Candelaria. Su fama de santidad es nacional, e incluso ha sido incorporado por los santeros a lo que ellos llaman “corte celestial”, razón que ha obstaculizado la finalización del camino a los altares del catolicismo.


La autora busca responder la pregunta fundamental: ¿Por qué su fama de santidad? Y lo hace dando detalles de su vida, lo cual me parece es uno de los aspectos más fascinantes del texto. Todos sabían que era santo porque conocían sus costumbres: “sus visitas a la Iglesia, sus devociones (bendecía los alimentos, rezaba el Ángelus, rezaba el Rosario, Visitas al Santísimo Sacramento, etc.) y su comportamiento bondadoso con los pacientes” (p. 83). No sólo no cobraba a los pobres, sino que les daba las medicinas e incluso dinero sin nunca ofender su dignidad, porque lo hacía sin que estos se dieran cuenta. En 1899 ingresó a la Orden Terciaria Franciscana, y demostraba la austeridad en su forma de vida. Cumplía con los mandamientos y las normas de la Iglesia. En la noche se dedicaba a la oración, lecturas piadosas y al estudio de la medicina; y al despertar todos los días iba a misa. Hacía penitencias en secreto, ayunaba, usaba cilicios, era sobrio en las comidas, no bebía alcohol, repartía los regalos que le daban entre sus familiares, y a muchos de ellos los mantenía. Nunca estaba ocioso y hablaba lo estrictamente necesario. Rehusaba los honores y alabanzas (p. 84).


¿Se puede ser santo en Venezuela? Se puede, se debe, y con más razón en los tiempos de crisis. La respuesta al camino a seguir no los ha dado José Gregorio Hernández con su vida.

El gran engaño de las cooperativas en Venezuela (solo 13,4% de las creeadas en el 2001 están operativas)

El Nacional: Sólo 13,4% de las cooperativas creadas desde 2001 están operativas
22 Agosto, 2011

ND.- De acuerdo con cifras publicadas en el documento Hacia una Política de Estado Social y Cooperativas Venezolanas, sólo 40 mil cooperativas de las 306.762 creadas entre 2001 y 2010 están operativas. Esto como consecuencia de la “improvisación, falta de incentivos y cambio de políticas sociales”.


El informe que cita la nota de El Nacional es el resultado de un estudio de catedráticos y expertos, que indica que 267.796 cooperativas han desaparecido. En los últimos 10 años, Venezuela rompió los récords de mayores cooperativas creadas y de la mayor cantidad de este tipo de organizaciones inactivas.

A continuación la nota:
La improvisación, falta de incentivos y el cambio constante de las políticas sociales del Gobierno ahogaron la mayoría de las 306.762 cooperativas registradas entre 2001 y 2010. Sólo 40.000 (13,4%) de estas asociaciones operan actualmente, según el estudio de un grupo de catedráticos y expertos.
El documento Hacia una Política de Estado para la Economía Social y de las Cooperativas Venezolanas expone el devenir de estas agrupaciones que el presidente Hugo Chávez y los voceros del oficialismo presentaron como la punta de lanza del proceso revolucionario.
La investigación indica que Venezuela obtuvo 2 marcas mundiales en los últimos 10 años por la alta cantidad de cooperativas registradas y por el mayor número de organizaciones inactivas. Y es que de 1 millar de cooperativas inscritas en 1999 se pasó a 306.762, pero de ellas 267.796, con 5.061.973 asociados, desaparecieron.
La marca superó a China, que perdió 33.000 de 52.000 asociaciones registradas en la década de los noventa, y a Nicaragua, que pasó de 3.500 a 3.000 cooperativas agrícolas constituidas en el primer gobierno sandinista.
Venezuela “posee el mayor cementerio de cooperativas”, lo cual también refleja el fracaso más grande de una iniciativa considerada prioritaria por el Gobierno y que, además, deja en el aire a 5,6 millones de asociados que pusieron sus esperanzas de progreso para ellos y sus familias, señala el informe.
Con el documento, sus autores, catedráticos universitarios y especialistas Oscar Bastidas Delgado, David Esteller Ortega, Nelson Freitez, Iñaki Gainzarain, José Rafael Hernández, Eduardo Matute y Carlos Molina Camacho, pretenden abrir un debate público para rescatar las cooperativas como instrumentos de desarrollo y de superación de la pobreza.
Vaivenes políticos. En el análisis destacan los picos de registro de las cooperativas en línea con el mayor o menor ímpetu de los anuncios oficiales. Así, en 2001 se inscribieron 1.045 y subió a 2.287; 17.958 y 36.777 en los 3 años siguientes.
En 2005, 2006, 2007 y 2008 se anotaron 31.184; 91.157; 44.643 y 9.794 organizaciones, respectivamente, pero en 2009 y 2010 fueron 57.363 y 14.584 asociaciones.
Una de las promesas del Gobierno fue que las cooperativas generarían muchos empleos, lo que no ha ocurrido pues el número de trabajadores pasó de 173.922 en 1998 a 201.773 en 2008, según las cifras presentadas por Víctor Álvarez, ex ministro de Industrias Básicas y Minería, ex director de Pdvsa y ex presidente de CVG Internacional y Bancoex.
La participación de la economía social ­de la que forman parte las cooperativas- en el PIB se movió de 0,5% a 1,6% en esos 10 años.
El estudio señala que los magros resultados obtenidos se deben al uso con fines políticos y proselitistas de estas asociaciones, cuya esencia es la democracia y la pluralidad de sus miembros que persiguen un bienestar para ellos y la sociedad.
Agrega que el presidente Chávez utilizó improvisadamente las cooperativas, además de politizarlas mediante líneas ideológicas a los círculos bolivarianos para crearlas.
Pero los gobernadores, alcaldes, directores de bancos oficiales, coordinadores de las misiones y dirigentes políticos afectos también abusaron de esa fórmula.
A esto se suma la falta de control de la Superintendencia Nacional de Cooperativas, Sunacoop, sobre las asociaciones registradas, muchas de ellas de maletín o de compañías como Pdvsa y empresarios privados que se valen de esta modalidad para pagar menos a los empleados, evadir impuestos y la Ley Orgánica del Trabajo.
Otras sólo exhiben el nombre de cooperativa al realizar actividades estrictamente comerciales ­venta de repuestos automotores y productos agrícolas , etcétera-, con sus compradores que deberían ser miembros asociados.
La prueba de la inexistencia de controles apropiados ­dice el estudio- la proporciona la Contraloría General de la República en su informe Actuaciones 2010, el cual indica que “las cooperativas, al igual que los consejos comunales, no tienen quien los supervise”.
Reordenar la casa. El equipo de cooperativismo y economía social que elaboró el informe insiste en la necesidad de una política de Estado que fomente la presencia de cooperativas sanas y que tome en cuenta las experiencias positivas de otras latitudes y de la Venezuela de la cuarta república y del boom bolivariano.
En siglo y medio de existencia en el mundo, han demostrado ser organizaciones idóneas para afrontar problemas comunes, además de proporcionar empleo sustentable, servicios eficientes y bienestar social.
Las cooperativas ofrecen escalas empresariales, comerciales y de acceso al mercado a la gente común. Otra particularidad es que no han sido afectadas por la globalización.
En el caso venezolano, los expertos proponen poner la casa en orden mediante una política de desarrollo nacional de la economía social que debe surgir de las bases de las organizaciones (cooperativas) con el apoyo del sector público, trabajadores, empresarios, comunidades organizadas y universidades. Una vez lista, esa política debe ser incorporada al Plan de Desarrollo Nacional.
Los especialistas plantean que el Poder Legislativo discuta y apruebe una ley orgánica de economía social que regule el sector. En la legislación incluyen la creación de un organismo en sustitución de la Sunacoop.
La institución estaría encargada de normar, fiscalizar y hacer el seguimiento de las actividades y metas cumplidas por las cooperativas y otras organizaciones (EPS) de la economía social.
La relación Estado-organizaciones debe trascender cualquier gestión gubernamental y centrar la actividad en la producción de riquezas, empleos y lucha contra la pobreza, para evitar que la clase media siga nutriendo esa pobreza.

lunes, agosto 22, 2011

No argumentan sólo insultan, y los ejemplos de la desigualdad en Venezuela. Crónicas politológicas (LV)

La discusión esta semana que pasó en la Asamblea Nacional, la persecución del periódico Sexto Poder, y las declaraciones de libreto de todos los poderes del Estado venezolano es una de las tantas demostraciones de la desigualdad en nuestro país y de que el gobierno y el oficialismo en general no discute sino que insulta. Tal cual como lo describió Vargas Llosa hace unos cuantos añitos al visitarnos (ver acá). Desde hace días están repite que repite el argumento que las críticas de la oposición son un plan desestabilizador. No dialogan, ofenden; porque no tienen argumentos, porque discutir es hablar de un tema en el cual están claramente equivocados o no han hecho nada para resolver el problema.

Además, el oficialismo tiene impunidad para insultar, encarcelar, perseguir; al igual que los delincuentes tienen para asesinar y robar. Porque las instituciones que deben velar por lo que señalamos en nuestra última crónica como el gran logro de las revoluciones estadounidense e iberoamericana: la defensa de los derechos humanos (en especial: la vida, la igualdad ante la ley, la búsqueda de la felicidad), es privilegio de los altas jerarcas del régimen que nos desgobierna. Ellos pueden insultar, como lo hace Mario Silva todas las noches, y no serán castigados. En cambio cuando el periódico Sexto Poder hace un fotomontaje con las poderosas del régimen, pasan solo minutos para que todo el poder del Estado les caiga encima. Prueba de que tienen la fuerza, pero que solo lo usan para su beneficio y no para garantizarnos la vida. Ayer mismo, mientras los órganos de seguridad perseguían a un periódico, muchas madres venezolanas perdían un hijo por los asesinatos de todos los días. Ya sabemos cuál es la prioridad de este gobierno, evidentemente no es la vida de los venezolanos; sino acumular todo el poder y demostrar que nadie con influencia puede opinar en su contra.

Profeballa

Razón y sentido de las crónicas politológicas son fundamentalmente la redacción de la historia inmediata venezolana, pero para una explicación más amplia de dicha crónica leer acá.

domingo, agosto 21, 2011

Una serie que me llena de emoción… John Adams. Crónicas politológicas (LIV)

Acabo de ver el último capítulo de la serie del año 2008 de HBO: John Adams. Verlo en vacaciones es una costumbre que instauré en el 2009, e incluso creo que el año pasado la vi dos veces: en agosto y en diciembre. Me siento identificado plenamente con la revolución estadounidense. Es esa una verdadera revolución que inspira mi ideal de sociedad, y que me hace emocionarme hasta llorar. Desde que la vi, no he podido aguantarme las lágrimas en su último capítulo. Porque, no es sólo el sentirme identificado con unos valores políticos sino también con unos principios morales que edifican toda una vida. Muy especialmente, con el profundo amor que se profesaron John y Abigail Adams. Me hace pensar, con una profunda gratitud, que soy uno de los hombres más dichosos, porque tengo la suerte de, al igual que John Adams, conseguir el amor y la amistad de una mujer maravillosa. No poseo bienes de fortuna, no tengo títulos, y quizás ni tenga algún talento para explotar, y a pesar de esta nada evidente… he conseguido mi más grande sueño. Dios me dé la dicha de una vida larga a su lado.

Al mismo tiempo, pienso en las dificultades que vivieron, en los grandes sufrimientos que padecieron por la libertad de cada uno de los estadounidenses y de nosotros, que somos los herederos de esa hermosa realización ilustrada que fue la República del Norte. Pienso en los terribles momentos que vivimos en esta Venezuela de principios del siglo XXI. En esta otra tiranía que ha llevado a una degradación moral, quizás nunca vista en nuestra historia. ¡Qué tarea tan difícil nos convoca! El sembrar en este desierto, los principios de la vida buena, de la honestidad, del trabajo, de la paz; y muy especialmente: ¡de la libertad!. John Adams me recuerda que no estamos huérfanos de modelos para lograr la gran meta: el reconstruir una República donde no predominen la corrupción y la muerte; y prevalezca la idea de que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.



Profeballa

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viernes, agosto 19, 2011

Francisco de Miranda era de derechas



Autor: Carlos Balladares Castillo


Publicado en Código Venezuela.


Su experiencia en Francia lo convenció del peligro de una democracia sin el respeto a la libertad individual


El actual régimen que desgobierna Venezuela ha heredado y llevado al paroxismo el culto a los héroes de la Independencia. Aunque esto no sea nada nuevo para los venezolanos, si lo es el “ver a los próceres defender” la bandera socialista. Este anacronismo tiene un buen ejemplo en el extraño cariño que le han tomado a Miranda, por lo que han llamado “Frente Francisco de Miranda” a una agrupación del cual no me queda claro si es un organismo de Estado o no, pero lo cierto es que tiene 8 años de existencia, recibe financiamiento gubernamental (hace un mes se le otorgaron 162 millones de Bs), y tiene como meta la formación de jóvenes en la ideología de la izquierda radical. En varias concentraciones ante Chávez se les ha visto gritando: “¡Ordene comandante! ¡Ordene!”.
¿Era Miranda de izquierdas o de la ideología que se le pareciera en su tiempo? La respuesta solo se puede conseguir en la historia y en el estudio de sus documentos, y esto es lo que ha hecho magistralmente el joven filólogo e historiador venezolano Xavier Reyes Matheus; cuyo trabajo: Más liberal que libertador. Francisco de Miranda y el nacimiento de la democracia moderna en Europa y América (2010), le hizo merecedor del Premio “Bicentenario 1808” otorgado por La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES).
El autor no pretendió hacer con su escrito una biografía más de Miranda, sino usar la vida del caraqueño para exponer dos ideas fundamentales: la primera es que el proyecto democrático moderno está unido a un claro sistema de valores centrados en la libertad; y la segunda: que en nuestro proceso de Independencia la lucha fundamental es por la implementación de dichos valores, mucho más incluso que la propia ruptura con la Metrópolis española. La vida de Miranda es una experiencia que permite el descubrimiento, asimilación, lucha y muerte por hacer realidad la sociedad liberal en Iberoamérica; es una aventura intelectual, más que un esfuerzo militar.
Miranda en sus viajes por la recién nacida república de los Estados Unidos y muchos países de Europa, evaluará los sistemas de gobierno como la República federal, el despotismo ilustrado, la monarquía constitucional (parlamentarismo liberal de Gran Bretaña). Conocerá las tesis de lo que podría llamarse “el liberalismo hispano”: Suárez, Mariana, y los jesuitas de América desterrados en Italia. Y en la Francia revolucionara padecerá la experiencia “totalitaria” de la democracia radical. Todas estas experiencias han hecho de Miranda un liberal, más cercano a los modelos estadounidense y británico que a lo que llama la tiranía francesa (o incluso usa la palabra “atrocidad” de 1792). Los valores que defiende son los que hoy cualquier chavista llamaría de derechas: orden, constitucionalidad, respeto a los derechos INDIVIDUALES (EN ESPECIAL LA PROPIEDAD PRIVADA), división de poderes, y especialmente la lucha por evitar el poder arbitrario de la masa (de las mayorías).
Al enterarse de la Rebelión de Gual y España, les critica su radicalidad; y le escribe a Gual en 1799: “Dos grandes ejemplos tenemos delante de los ojos: la revolución americana y la francesa. Imitemos discretamente la primera; ¡evitemos con sumo cuidado los efectos de la segunda!”. Una y otra vez hace el contraste entre los caminos a seguir, por la lucha de Iberoamérica para construir la modernidad política.
Yo me pregunto: ¿De dónde se sacaron a este Miranda, que como un Che Guevara, desea la expansión de la revolución comunista del mundo creando “uno, dos, tres Vietnam” (en su caso, diríamos: “uno, dos, tres Francia”); y que supuestamente inspira un eslogan de total sumisión al poder?. De los escritos de Miranda no fue. Y Reyes Matheus no los ha aclarado con un análisis histórico y de filosofía política, por el cual estamos agradecidos y que no dudamos en recomendar.



Imagen: Nombre de Miranda en el Arco del Triunfo de París.

miércoles, agosto 17, 2011

El centro de Caracas es el mejor ejemplo de estos 12 años de desgobierno. Crónicas politológicas (LIII)

Tiempo sin caminar por el centro (4 meses), y me ha impresionado (¡Qué tonto! ¡Cómo me va a impresionar si lo que domina es la desidia!) el deterioro creciente en sus calles. Aunque se han realizado algunos arreglos en el patrimonio histórico, este se ha hecho con unos colores espantosos, cuando lo ideal es hacerlo como el original. El valor artístico (¡y turístico!) de todas las recuperaciones son precisamente el no cambiarlo. Pero esto no es lo que más me impresionó, sino la cantidad de mendigos que hay. En cada esquina había una persona estirando la mano y pidiendo dinero, gente durmiendo en las calles en medio de la basura, y muchos edificios en franco deterioro. En la Plaza Bolívar vi el patético toldo rojo con música a todo volumen, me pregunto – sabiendo la respuesta – qué pasaría si la oposición pone su respectivo toldito. Saldrían las autoridades a decir que eso está prohibido por tal y tal norma. Si algo ha cambiado en el centro de Caracas es para peor. Mucha gente se quejaba, diciendo: “¡Menos mal que le falta poco!”.

Profeballa

Razón y sentido de las crónicas politológicas son fundamentalmente la redacción de la historia inmediata venezolana, pero para una explicación más amplia de dicha crónica leer acá.

martes, agosto 16, 2011

Arlene Quintero Urdaneta, "Rafael Urdaneta", BBV, Nª 133.




Arlene Quintero Urdaneta, 2011, Rafael Urdaneta, Caracas: El Nacional, BBV Nª 133.
Publicado en: Noticiero Digital.

Para Rafael Urdaneta la enfermedad no fue un pretexto (BBV, 133)

16 Agosto, 2011


Me ha causado una grata impresión la biografía número 133 dedicada a Rafael Urdaneta, y escrita por la historiadora Arlene Urdaneta Quintero, la cual es profesora Titular de la Universidad del Zulia con múltiples publicaciones sobre Maracaibo y toda la región zuliana.


Sobre el general Urdaneta, yo conocía su gran fidelidad a Bolívar pero no: su impecable carrera militar, su capacidad para organizar ejércitos y cuerpos de espías, el ser un excelente pacificador de las constantes peleas entre los republicanos, un hombre apasionado por el orden y la paz, y lo que me pareció más admirable de su vida: el hecho que nunca salió del territorio venezolano y neogranadino a pesar de las derrotas militares. Y además, todo esto lo hizo con una salud muy precaria (calenturas, dolores de pecho, y problemas hepáticos, urológicos y reumáticos), que no usó de pretexto para retirarse al extranjero o evadir sus responsabilidades.

Rafael Urdaneta nace en Maracaibo en 1788, siempre considerará el puerto como su patria porque acá creció y se hizo adulto. Su familia era parte de los notables de la región, lo que le permitió obtener una buena educación y el acercamiento a las ideas de la Ilustración. Es por ello que su adhesión a los ideales republicanos se dio desde el mismo momento que se iniciaron los movimientos emancipadoras. En su caso, era parte de la administración del virreinato de Nueva Granada en Bogotá cuando se da el 20 de julio de 1810; aunque se incorporará a los ejércitos republicanos al año siguiente.

La lucha interna entre los independentistas neogranadinos, y quizás su experiencia dentro de la administración hispana; le harán asumir un pensamiento centralista (y de apego al orden) que será reforzado al conocer a Bolívar. En 1813, totalmente identificado con el liderazgo del caraqueño, lo acompañará en la “Campaña Admirable”; momento desde el cual mantendrá una lealtad indeclinable a su persona y a sus proyectos.

Desde la “Campaña Admirable”, Urdaneta desarrollará sus tácticas de engaño, espionaje o negociación con el enemigo. En las batallas va logrando un conjunto de victorias que le permitirán un rápido ascenso hasta lograr ser General de División en 1814 y General en Jefe en 1815.

A pesar de que buena parte de la oficialidad republicana escapará del territorio, en los momentos que se pierdan las dos primeras repúblicas o en importantes derrotas; Urdaneta nunca lo hará. En la caída de la Segunda República atravesará el territorio desde San Carlos hasta Cúcuta para salvar lo que quedaba del ejército republicano; y en 1815 cuando el Ejército Expedicionario español de Morillo domine Nueva Granada, escapará hasta los llanos para unirse las fuerzas del caudillo Páez.

En muchas ocasiones tuvo que enfrentarse a los líderes personalistas como Páez o Arismendi, siendo ejemplo de institucionalidad. Para 1820 su capacidad negociadora volverá a brillar al llevar a cabo los contactos iniciales del Armisticio entre Morillo y Bolívar, y su organización conspirativa al lograr que Maracaibo y Coro se unieran a la República en 1821.

En 1824 será nombrado intendente del Zulia, y cuando se inicien los movimientos separatistas en el departamento de Venezuela, Urdaneta será nombrado para negociar el mantenimiento de la unión.

Este objetivo lo logrará pero temporalmente, porque la República de Colombia era un sueño imposible de concretar. Ante todos estos problemas, es uno de los que proponen la conversión en Monarquía Constitucional ofreciéndole la corona a Bolívar. Su último esfuerzo por salvar a Colombia será cuando asuma la Presidencia de la misma entre 1830 y 1831.

Al final, deberá huir de la misma para salvar su vida y tendrá que esperar un año para poder entrar a Venezuela en donde asumirá un perfil bajo aunque siempre será un servidor del orden. Páez le dará cargos donde su habilidad de negociación es requerida. Cuando la memoria de Bolívar sea reconocida con la llegada de sus restos a Caracas en 1842, Urdaneta será uno de los principales impulsores de su culto, organizando la parada militar durante las honras fúnebres y la creación de la “Gran Sociedad Boliviana de Caracas”.

Su última misión fue ir a Madrid en 1845 para poner punto final al proceso de Independencia con el tratado de reconocimiento de Venezuela por parte de España, pero murió en el viaje. Sus restos fueron repatriados en 1876 y reposan en el Panteón Nacional de Caracas.

lunes, agosto 15, 2011

Difícil dejar de hablar de Ch… ¿Por qué la mitad del país lo apoya, según la encuestas?. Crónicas politológicas (LII)

Tiempo haciéndome la pregunta, quizás desde que vi la posibilidad que ganara el tipo. ¡Ya está! Dije no hablar más de Chacu y acá estoy en lo mismo, pero la verdad es que es casi imposible dejar de hablar de él, por la razón que he explicado: el personalismo político. Cuando dije: dejar de hablar de …, es centrarnos más en el proyecto de futuro y en los problemas del país, no en la persona… pero los problemas en este país tiene un solo nombre… ¡no exageremos!, pero casi casi.


La razón no es una sino muchas: rentismo petrolero, propaganda, poder simbólico, pero creo que está influyendo fuertemente el resentimiento. Pareciera que la otra mitad del país estuviera pensando: “No me importa ser más pobre o ser asesinado por los malandros, con tal de que la paguen los que no son pobres y tienen lo que yo no tengo.” Este razonamiento lo he escuchado en muchos por ahí, y la corruptóloga Ruth Capriles le dedicó un libro. ¿Será posible tamaño masoquismo? ¿O es el síndrome de Estocolmo como lo explican acá?.

Profeballa



Razón y sentido de las crónicas politológicas son fundamentalmente la redacción de la historia inmediata venezolana, pero para una explicación más amplia de dicha crónica leer acá.

sábado, agosto 13, 2011

La primera biografía le correspondió al último “taita” (BBV, 1)



Autor: Carlos Balladares Castillo
Publicado en Noticiero Digital


En el año 2005 el periódico El Nacional y la Fundación Bancaribe dieron el primer paso de una maravillosa idea: la Biblioteca Biográfica Venezolana. Hasta el momento han publicado 135 números, recorriendo los tiempos que van desde finales del siglo XVIII hasta el presente, y las personalidades de todos los ámbitos de la realidad, especialmente los que han dejado una huella importante pero han sido olvidados. La iniciativa ha sido coordinada por los historiadores Simón Alberto Consalvi, Carlos Hernández Delfino, Edgardo Mondolfi Gudat y Diego Arroyo Gil.

Los autores de cada libro son profesionales de la historia o especialistas en el biografiado en cada caso. Seguidamente comentaremos el primer texto, y en las próximas entregas lo haremos con cada uno de los números publicados; aunque intercalaremos nuestras entregas con las biografías que vayan saliendo a la circulación. En el título pondremos entre paréntesis el número del volumen después de las siglas BBV.Ramón J. Velásquez es el autor de la única biografía de la colección que hasta ahora se ha desarrollado en dos tomos, y que trata del último gran caudillo, gran “taita”, del siglo XIX venezolano: Joaquín Crespo. Es de gratísima lectura; como todo lo que escribe este gran historiador, periodista y exPresidente de la República; porque usa muchas anécdotas sin perder la rigurosidad historiográfica. Nos relata la historia de Venezuela desde 1863 hasta 1898 de forma detallada, explicando cada hecho con el uso de fuentes primarias (documentos: cartas, decretos y notas de prensa) que son transcritos en el libro. En palabras de los jóvenes estudiantes, se puede decir que: “nos explica la historia como un cuento”, como si estuviéramos en su casa, sentados a la sala, y en sabrosa tertulia vamos conociendo la historia que vivieron nuestros bisabuelos y tatarabuelos.

El primer tomo está dividido en dos grandes partes: la primera se refiere al contexto histórico-político y la segunda al papel del curandero tachirense Telmo Romero en el primer gobierno de Crespo. La realidad venezolana de la segunda mitad del siglo XIX está marcada por el caudillismo como forma de hacer política; donde el poder dependía de un pacto entre guerreros regionales, y el ejercicio del gobierno que no conocía de limitaciones constitucionales. La guerra, como dirá su madre cuando es reclutado a los 17 años, “al fin y al cabo, es el destino de toda Venezuela”. Y fue en ella donde ascendió y llegó a ser parte de los generales de la Federación, logrando su “feudo” en torno a los llanos centrales. Cuando Guzmán Blanco llega al poder en 1870, Crespo es uno de sus apoyos, y poco a poco, por medio de la lealtad, será uno de los sucesores a la Presidencia del Ilustre Americano en 1884.

El caso del curandero Telmo Romero es un buen ejemplo del personalismo político en acción; pero también de la otra Venezuela: la que era realmente liberal, democrática e incluso científica. El padre de Crespo fue brujo, por tanto era natural que creyera en una persona que llevaba el mote de “Guarapito” por los menjurjes sanadores que hacía en su Táchira natal. Además, Romero había logrado un éxito editorial con su libro El Bien General (suerte de recetario) que fue publicada por la Imprenta Nacional en Caracas. Es de esa forma cuando el Presidente lo conoce, que el curandero logrará convencerlo para obtener el cargo de director del Hospital de leprosos de Caracas y el de Enajenados de Los Teques; además de embolsillarse grandes cantidades de dinero. De esta manera, con el apoyo de Crespo, irá ascendiendo por medio de varias “curas milagrosas”, hasta casi lograr el rectorado de la Universidad Central, si no fuera por la oposición decidida de los estudiantes de medicina y el rector Anibal Dominici. ¿Cómo fue posible semejante escándalo, que un curandero llegara a tan altos cargos y se considerara sanador de locos y leprosos? La debilidad de las instituciones y la voluntad caprichosa y casi omnipotente de un caudillo lo hizo posible.

El segundo tomo se refiere a la ruptura con Guzmán Blanco, y el retorno a la máxima Magistratura, después de una violenta guerra que dividió al gran partido Liberal Amarillo y a la nación, y que fue conocida como Revolución Legalista. Crespo buscaba alternarse en el poder, o que lo dejara como su sucesor; pero el gran caudillo no lo aceptó. Fue así como al dejar Venezuela definitivamente, que todos los odios de los líderes y caciques amarillos explotaron, y los más prestigiosos anhelaban ser ellos los que mantuvieran el guzmancismo sin Guzmán. En toda esta lucha, el Taita seguía los consejos y la ayuda de una gran negociadora: su esposa Misia Jacinta Parejo de Crespo. El autor señala que a lo largo de toda nuestra historia republicana no hay Primera Dama que haya tenido tanta influencia política. Y es que sin duda esto hace además de Crespo un caudillo especialísimo, al no poseer la característica del ser machista, y practicar una “monogamia irrenunciable”.

La vida del Taita finaliza por un disparo, cuando se encontraba en campaña militar para defender a su sucesor al cual había impuesto por medio de un fraude electoral en 1898. Termina Ramón J. Velásquez señalando que al morir Crespo desaparecía el último gran Taita, palabra que significaba “padre” en lenguaje campesino, y que por tanto transmitía un vínculo de por vida entre líder y seguidores.

carlosballadaresc@gmail.com

viernes, agosto 12, 2011

El historiador venezolano Ángel Lombardi Boscán nos habla de nuestra herencia hispana




COMENTARIO BLOGUERIL:



El admirado y buen amigo historiador Ángel Lombardi Boscán, nos recuerda una vez más la deuda que tenemos con nuestra herencia hispánica. La necesidad, de cara a una historiografía más sincera, que tenemos de abandonar esta perspectiva de "leyenda negra" sobre nuestro legado español. De mi parte, no me gusta para nada llamar al período que va de 1492 a 1810 como "Colonial", debemos dar la lucha por el cambio a "Hispánico" o "hispana". Sólo por decir un primer aspecto. ¡Un gran abrazo don Ángel!.



Profeballa


Ángel Lombardi Boscán


ND







Herencia Hispana



11 Agosto, 2011




Es harto común creer que el pasado se puede pensar de la misma manera como percibimos el presente. El pasado es una especie de telaraña con mil aristas que se difumina con el transcurrir de los años. Los recuerdos nos llegan selectivamente, y los historiadores, permanentemente, traicionamos el pasado con sus hechos y personajes bajo la impronta de una ideología políticamente sospechosa y deleznable.








Este vicio presentista bajo la forma de anacronismo histórico tiende a deformar el pasado superponiendo modas conceptuales y teóricas que suplantan a los hechos en sí. Pocas veces se hace el esfuerzo de recuperar la esencia de una época siendo respetuoso de la misma. Tanto, sobre el periodo hispánico como acerca de su legado, nuestra Historia Nacional lo considera indigno de mención. Y todo ello porque nuestros “padres”, nuestros próceres, ungieron con sangre el nacimiento de una nueva Patria. La violencia fue el signo vital de nuestra nueva andadura por el mundo como venezolanos. Desde entonces se hizo un corte quirúrgico en el océano del tiempo para hacer recomenzar nuestra Historia en un solo y épico momento: la gesta de la Independencia, y todo ello, obviamente, en contra de la tiranía española.


La herencia española y su recuerdo fue condenado al olvido y la descalificación más abyecta. La Leyenda Negra anti española de origen protestante e inglés se ensanchó aún más con los furibundos escritos de Bolívar. Luego, el vencedor se abocó a suplantar la historia por el mito, la leyenda y la fantasía. De repente todas nuestras más esenciales influencias fueron externas, que si el Enciclopedismo, que si la Revolución Francesa y la de los Estados Unidos. Todo un pueblo lanzado a favor de una idea de Independencia en contra del oprobioso y dañino colonialismo hispano. La Historia reducida a un maniqueísmo simplista que siempre le da la razón a quienes terminan por prevalecer.


Hoy es atrevido señalar que la Independencia se hizo a pesar de sus mismos instigadores, y que la filosofía anticolonialista, que supuestamente les animó actuar, una completa falsedad. Lynch y compañía hoy deben ser revisados. A la Independencia se llegó por que Napoleón descabezó a los reyes españoles luego de 1808, y no tanto porque existió un movimiento antiespañol que lo justificase. Los blancos criollos actuaron en un principio en defensa de la Monarquía Hispánica, y más luego, en contra de Francia. Sino como explicar que la clase social más privilegiada, la de los mantuanos, haya puesto los debidos reparos para aceptar la igualación social de la “muchedumbre” de los pardos al establecer en la primera Constitución del país una ciudadanía sólo para los propietarios, es decir, ellos mismos.


La herencia hispana fue la más influyente para llevar a cabo la misma Independencia nacional, algo que hace poco era una autentica herejía el solo poder manifestarlo. Nuestra lengua, nuestra religión, lo esencial de nuestra tradición y cultura bebe en las secuelas de una historia compartida que ya es momento de reconciliar y asumir.



Dr. Angel Rafael Lombardi Boscán


Director del Centro de Estudios Históricos de la Universidad del Zulia


sábado, agosto 06, 2011

Nos están matando

Autor: Carlos Balladares Castillo.
Publicado en Código Venezuela.

Me disponía a seguir hablándoles de literatura, tal como hice en mi última entrega; o de historia que es nuestra pasión fundamental; pero tuve que desistir. La razón es la sinrazón de los días que mal vivimos, desgobernados por un grupo de politicastros que sólo piensan (¿pensarán?) en la revolución mundial (que nadie sabe lo que es); mientras toda una generación va siendo asesinada al ritmo de una persona cada 20 minutos. Me indigna su omisión tanto de palabra como especialmente de acción eficaz para resolverla. La vida es el principal derecho humano y su preservación es la competencia que define al Estado, pero para el gobierno no es así. La vida fue lo que le quitaron a Jaime, pero también al negro, a Estefanía, y al profe Rafael.

En Venezuela, me pregunto, si existirá alguien que no haya sido robado, por decir el menor de los males; o no tenga algún familiar o amigo que fue asesinado o secuestrado, entre tantos horrores de esta guerra diaria en la que buscamos sobrevivir. En mi caso, conozco de tres alumnos, un profesor y varios conocidos asesinados; y las historias de robos y secuestros son incontables. El sufrimiento de sus familiares es indescriptible; y más aun cuando son personas jóvenes (la mayor parte de los casos), y se invierte la lógica de la vida: que los padres entierren a sus hijos, o que los hijos no sean criados por sus padres. Sin hablar de las hermanas, novias, y esposas que no verán más a su ser querido; porque las víctimas por lo general son hombres.

¿Cómo serán recordados estos tiempos? No sé, pero temo que por nuestra permanente falta de memoria terminemos por olvidarlos o negar su existencia, porque es mejor “borrar” las grandes tristezas y seguir adelante. Muchos en la actualidad, al igual que hacen con la política, reprimen estos temas de conversación; sin saber que de esa forma alejamos su superación. Hay que hablar de ello una y otra vez, y muy especialmente del diagnóstico del problema y de sus soluciones. Debemos luchar por formular una política pública de disminución de la criminalidad, y lo primero que hay que exigir es que los políticos hagan de este su principal tema. Yo puedo entender que un miembro del alto gobierno no piense en la inseguridad, debido a que no les afecta por estar rodeados de guardaespaldas (por cierto, ellos ni siquiera hacen cola, porque cuando salen con sus camionetas blindadas un motorizado les va abriendo el camino parando todo el tráfico). Pero no puedo entender que nosotros – los venezolanos sin seguridad -, no protestemos.

La delincuencia es la primera en todo. Es la causa del mayor número de muertes en el país y del estímulo a la emigración (especialmente de los jóvenes). Es el pretexto para no relacionarnos más, limitar nuestras actividades de ocio y formación, y no circular por gran parte del país y la ciudad. Dificulta la inversión, el desarrollo del turismo, y genera pérdidas económicas inmensas. Fortalece la anomia en todos los sentidos, debilitando nuestro carácter y conciencia moral, y estancando nuestro país. Si el crimen es el primer problema debe ser entonces el primero en ser resuelto. ¿Cuántos asesinatos más deben ocurrir para que lo entendamos?.

Publicado: 7:01 PM, 4 de Agosto 2011
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